Holaa! X') Sho, aquí, ejcribiendo unos guan zhots…

Jajaja ya podría decirse que estamos a la mitad de la historia x'), pero como había comentado antes, habrá 'Uchiha Sarada' otra historia, así como el anime 'Naruto' :u… pero… Uchiha…

….

Bloque 5.1

Sarada, aventuras en la escuela.

Cinco años… A los cinco años el mundo es tuyo, más si es tu primer día de preescolar. Uchiha Sarada sabía eso y lo iba a aprovechar…

¡A quién engañaba!, sonreía para mamá y fingía que todo estaba bien, pero la verdad es que a su corta edad ya sufría de pánico, vergüenza y timidez. Era su primer día al lado de personas que nunca había visto, niños que seguramente tenían amigos, no como ella… ella estaría sola.

Pararon en la puerta. Era el momento.

─¡Muy bien, Sarada-chii!, ¡esfuérzate! ─ Y elevó su puño al cielo dándole ánimos a su hija.

─¡Sí! ─ Gritó Sarada y avanzó dando saltitos hacia el salón. Cualquiera que la mirara pensaría algo como 'esa niña tiene estilo' o 'es una ganadora', tenía sus mejillas rojas y una sonrisa plasmada en el rostro, pero nadie sabía que era una sonrisa de nervios, un sonrojo de vergüenza y que su pancita empezaba a dolerle.

─Muy bien, muy bien─ Habló la profesora─ Yo soy Kaneki-sensei y de ahora en adelante seré su profesora, ¿de acuerdo? ─ les sonrió.

─¡Sí, Kaneki-sensei! ─ Gritaron casi al unísono. Todos menos Sarada; ella tenía las manos en las piernas, la cabeza gacha y la cara completamente roja.

Su clase fue entretenida, a decir verdad; sólo tenía que dibujar a su familia, colorearla, y recortarla para poder pegarla en una cajita donde guardaría sus útiles, la profesora pondría el nombre de su familia y lo guardaría para cuando ella lo necesitase…pero…

─¡Pásame el gris! ─ Gritó un niño de piel muy pálida y cabello extrañamente amarillo.

─¡Miren todos! ─ Gritó Boruto, el mismo niño que había ido a su casa varias veces─ Mi papá con su ropa de Hokage.

Todos los niños se acercaban a ver el dibujo, murmuraban cosas como 'Oh, es cierto' o 'Hokage-sama… ¡es grandioso!'. Sarada miró disimuladamente, era un dibujo cualquiera, de hecho era un dibujo de su tío Naruto, pero nunca se imaginó que fuese tan popular y respetado.

─¡Yo quiero ser como el séptimo! ─ Gritó una niña peliroja a lo que le siguieron más gritos.

Sarada se puso a pensar. Su tío era una persona bastante famosa, la gente lo respetaba, incluso los niños… era una persona que probablemente nunca tenía vergüenza o pena al estar alrededor de gente que él no conocía, porque ellos sí sabían de él. Sería genial ser Hokage.

─¡Oye! ─ Gritó una niña morena a su lado. Sarada se asustó un poco, era grande y un poco gordita, tenía la piel oscura y el cabello igual, era como una roca andante─ ¿Me prestas colores?

─C-Claro─ Sarada tomó su cajita de colores y se la pasó.

─¡Gracias!, verás… mamá empacó mis colores pero si los metía no iba a caber mi almuerzo, mi caja de dulces, mis jugos y los refrigerios─ Sarada le sonrió, ahora entendía todo. Mamá siempre le había dicho que si comía de más iba a quedar como una pelota.

─No importa─ Le dijo amablemente─ P-Podemos sentarnos juntas y compartir colores─ Estaba sonrojada y tartamudeando.

─¡Claro! ─ La niña corrió hasta su asiento para tomar sus cosas y sentarse con ella mientras la Uchiha la veía sonriendo y sorprendida, ya tenía una amiga.

─Soy Chouchou─ Dejó caer todo su peso en la silla y tomó el color verde para la ropa de su padre.

─Sarada─ No podía borrar su sonrisa del rostro. Dibujaba el cabello de su mamá ya no tan tensa, después de todo no estaba sola, no tenía porqué sentir vergüenza.

─Chouchou─ El niño pálido se acercó a ellas─ Dijo mamá que tu papá recogiera las flores que mi mamá le dijo a mi papá que quería tu papá porque se las iba a regalar a tu mamá…

─¡Espera, espera, Inojin!, no te entiendo─ Sarada estaba fascinada, no sólo tenía una amiga, sino que ahora otros niños se acercaban a su lugar.

─¡Aah!... sólo dile a tu papá que pase a la florería─ Dijo mientras se alejaba.

─Okay… ¡Oye, oye! ─ Salió corriendo tras él─ ¿Tú tienes de esos colores que brillan?, ¿me prestas unos?

La niña morena y el niño pálido se alejaron de su lugar. Genial, otra vez sola.

─Tss… tsss… ¡TSSS! ─ Se asustó al sentir a alguien susurrar tan cerca, al voltear miró al mismo niño que a veces iba a su casa─ ¿Eres amiga de Chouchou? ─ Sarada asintió─ ¡Ten cuidado!, la otra vez cuando jugábamos en el parque me descuidé un segundo y ya no tenía galletas… ¡es tan cruel!

Sarada estaba sonroja, ¡cada vez hablaba con más personas!

─ Entiendo─ Le sonrió.

─Bien─ Le devolvió la sonrisa─ Por cierto, soy Boruto, eh ido a tu casa.

─Sí, lo sé… estaba ahí─ Si algo había heredado Sarada de Sasuke era su amor por la lógica, el sarcasmo y ese humor negro.

─Bueno, no sé cuando mamá quiera volver a ir, pero cuando vaya ¡jugaremos! ─ Le sonrió por última vez y siguió corriendo por todo el salón con el dibujo de su padre.

Sarada agachó la cabeza para ver sus dibujos, eran ella y Sakura. ¿Dibujaría a papá?, a pesar de tener fotos de él en su casa casi no les prestaba detallada atención, jugaba a que él era un príncipe y ella una princesa.

Corría al cuarto de su mamá a tomar su maquillaje y una de sus blusas, se colgaba joyas y usaba las zapatillas de mamá, era la princesa más linda y elegante del mundo, pero su príncipe nunca llegaba.

No lo dudó, dibujaría a su papá. Y ahí estaba su cajita, era rosa con sus dibujos pegados al frente bajo las palabras 'Familia Uchiha', eran Sakura, ella y su osito: el oso que hace tiempo su padre le había obsequiado.

Recreo

La profesora Kaneki repartió las loncheras y todos los niños salieron al jardín. Ya llevaba tiempo acostumbrada a eso, de hecho ya casi salía de preescolar, pero nunca se aburría de aquellas tardes de recreo.

Todos salían corriendo del salón como si fuesen presos liberados y saltaban, jugaban, recolectaban flores, trepaban árboles.

Sarada y Chouchou se iban a un par de árboles cortados que había, los usaban como bancas mientras platicaban y comían.

─Y entonces─ Se llenaba la boca de comida─ Papá le dijo─ Tragaba y volvía a rellenar─ A mamá que…

─ Enserio, Chouchou, deberías tragar primero.

No le molestaba su amiga, de hecho era muy divertido verla. Además no siempre comía, muchas veces se la pasaban hablando y hablando, pero cuando comía, lo hacía como si fuera a morir ese mismo día.

─Entonces papá─ Se calló al ver a Inojin, Boruto y Shikadai ─ Lugar anti-niños─ Les reclamó con los brazos cruzados.

─¡Calma! ─ Le dijo Inojin─ Sólo veníamos a ver si querían jugar.

─¿Qué juego?

─Pues verán..je…jeje… ¡AHORA! ─ Inojin gritó y corrió a toda velocidad mientras que de la nada salieron cerca de seis niños a rociarlas de algo negro, eran como piedras muy pequeñas.

Sarada y Chouchou sentían el picor de las piedritas azotar contra su piel cuando por simple casualidad la Uchiha abrió los ojos para ver que no eran piedras, sino bichos.

─¡AAAhhh! ─ Y ambas chicas corrieron llorando al salón de clases.

─Te dije que llorarían─ Salió Boruto detrás de un árbol.

Un niño de gabardina gris salió detrás de otro junto con Shikadei, Inojin y Metal Lee─ Supongo…

─Oye, hermano, tu habilidad es espeluznante─ Le dijo Inojin.

─Y problemático─ Shikadei sólo estaba ahí de paso.

─¡Es la fuerza del clan Aburame!, ¡vamos chicos!, ganemos esta carrera─ Metal Lee corrió por donde iban Sarada y Chouchou dejando un rastro negro de insectos.

─¡E-Esperen!, ¡no los pisen!