-No es por nada, pero…que patética eres- dijo Fany

-Lo se- dijo Abby con un hilo de voz –No se como pude cortar con el-

-Pobre niña tontita- dijo Kuki abrazándola tapando su nariz con su brazo, haciéndola volverse morada.

-Creo que no deberías de abrazarla tan fuerte- dijo Fany viendo el color de Abby.

-Claro- dijo Kuki algo ruborizada, y la soltó de inmediato. Abby tosió y recobró la voz, pero se le fue la voz de nuevo

-Creo que ya estoy mejor- volvió a decir

-Esta bien niña, si te quieres desahogar, ya sabes que puedes hablarle a Kuki- dijo Fany ayudando a Abby a pararse.

-Gracias- dijo Abby, y sus amigas la acompañaron hasta la puerta principal de su casa.

Días después, en una hermosa mañana de Sábado…

Nigel se despertó en su cuarto, giró su cabeza hacia el techo inclinado de su habitación, y veía fijamente la grieta que había hecho con un arma de tecnología 2x4 con Abby, cuando eran un poco más jóvenes, y probaban nuevas armas. Recordó esos buenos momentos, cuando trabajaban juntos, cuando reían juntos, cuando estaban juntos. Aún seguían en los chicos del barrio, solo ellos 2 sobraban del Sector V, pero el resto de su equipo, sabía que estaban todavía en dicha organización, sólo ellos seguían siendo parte de los chicos del barrio, porque se destacaban por ser imparables juntos, y sólo ayudaban había peligro extremo, así que no ayudaban mucho, puesto que los villanos ya no eran los de antes… Nigel caminó hacia su ventana, y vió al sector VI jugueteando felices en la calle. Nigel quería regresar el tiempo, hasta donde no recordaba nada.

-NIGEL UNO- vociferó su madre, desde la cocina

-¿Qué?- respondió Nigel de mala gana

-Ven.- ordenó la madre testaruda

-O sea hello- Nigel puso los ojos en blanco y bajó a regañadientes

Nigel corrió las cortinas de su ventana, y bajó las escaleras aún en pijama, pasó por la sala, y finalmente, llegó a la cocina, donde su madre lo esperaba.

-¿Qué?- preguntó Nigel a su madre recargándose sobre la pared.

-Se cuan deprimido estas, Nigie, así que te tengo una sorpresa- dijo la madre entusiasmada con un dulce tono.

-¿Qué?- repitió Nigel de la misma manera que preguntó antes, sin interés alguno, excepto solo en una persona…

-Tu primo Mickey va a venir- dijo su madre agitando la cuchara dentro de su café.

-No, Mike no- exclamó Nigel como si fuera un hongo contagioso, golpeando su cabeza contra la pared.

-Nigel Nigel, calmado…vas a hacerle una grieta a mi pared- repuso su madre sin agitarse

-Pero mamá, él es una molestia- dijo Nigel con tono afligido –me llueve sobre mojado- encalmó molesto.

-No es ninguna molestia, y vendrá el próximo sábado, y se quedará lo que resta del año con su primo favorito- dijo Su madre con un tono cantado.

-¿El…pato Donald?- preguntó Nigel

-No seas ridículo Nigel, así que ve haciéndole espacio en tu cuarto-

-Si claro, como no- dijo Nigel sarcásticamente, y por lo bajo, mientras se dirigía a su habitación.

Mientras, Fany y Hoagie hablaban sobre Nigel, Abby y Ritch.

-Me parece que Abby hizo una buena elección- dijo Hoagie

-¿Qué? ¡Obvio no!, Ritch sólo le hace daño, debería volver con Nigel- opinó Fanny con indignación

-¡Pero qué dices!, Se nota que Ritch la hace más feliz.

-Pero Ritch llegó después de Nigel

-Pero Nigel tuvo su oportunidad, y la desperdició

-Tarde o temprano, Nigel le pedirá clemencia a Abby

-No, no lo hará, se olvidará de él con Ritch

-¿Quieres apostar?- Preguntó Fany con voz retadora

-Está bien, Si Abby regresa con Nigel, tu ganas, y si se queda con Ritch, yo gano-

-No me digas… Está bien, luego pensaré en tu castigo-

-De acuerdo- dijo Hoagie sonriendo maliciosamente -… ¿quieres un helado?-

-Claro- dijo Fany dejando su egocentrismo atrás y esa sonrisa maliciosa que se dibujaba tanto en su cara como en la de su novio, se convirtieron en sonrisas de amor.

Después, Nigel se decidió a caminar por el centro comercial, para alejarse de sus problemas, pero no sabía lo que se iba a encontrar…

-¡ES NIGEL!- Gritaron en una sola voz unas niñas que gritaban y corrían hacia Nigel.

Nigel al principio se encontró desconcertado, pero reaccionó con el tiempo suficiente como para huir de las niñas que corrían hacia el, corrió por medio centro comercial, haciendo que cada vez mas niñas se le unieran a las locas gritonas que en un principio lo seguían, incluyendo a uno que otro gay. Cuando giró en una esquina de una tienda, su peor pesadilla se encontraba frente a él. Se detuvo sin previo aviso, para ver a Abby, que se acercaba a Ritch de una manera, que sólo ella sabía hacerlo, parecía que estaba a punto de darle un beso… Las fans aplastaron a Nigel, por la parada de Nigel sin previo aviso, lo que causó la irrupción en el beso de Abby y Ritch. Abby solo vio la cantidad de niñas, jóvenes, adolescentes, grandes, flacas, chaparras, robustas, que gritaban y suplicaban por Nigel.

-corre- dijo Abby y tomó de la mano a Ritch

-¿Qué? ¿Por qué?- preguntó Ritch desconcertado

-Que corras- dijo Abby jalando a Ritch por una mano

-¡Ahí está Abby!- dijo una fan de Nigel que le pisaba la mano izquierda

-¡Y ESTA CON OTRO!... VAMOS- dijeron varias fans y algunas corrieron tras Abby, mientras otros se quedaban "admirando" a Nigel.

Ambos corrieron entre la multitud empujando a todo y todos lo que se les atravesaba en su camino, teniendo cuidado de no golpear tan fuerte a nadie. Una niña pequeña, se le atravesó a Abby de la nada, y la niña asustada, en defensa propia, sólo se cubrió su cara con su helado que llevaba en la mano, Abby la cargó y cuando se iban a estrellar contra el suelo, giró sobre ella misma para caer debajo de la pequeña, protegiendo con sus brazos la cara y la cintura de la misma, pero desafortunadamente, no salvó a su helado, que le cayó en su gorra. Al momento de impacto, ella sólo cerró los ojos, esperando que no le pasara nada a la niña, y cuando abrió los ojos, vio que la niña reía aclamando una segunda vuela. Puso a la niña de vuelta en el suelo, se paró los más rápido posible, mientras veía jadeando al heladero:

-Cárgalo todo el helado que tengas a mi cuenta, y dáselo a ella- dijo Abby , y siguió corriendo con Ritch unos pasos atrás. Entraron a un callejón del centro comercial, en el que casi nadie nunca entraba, pues estaba un poco escondido, entraron a una tienda de música con Abby por delante, cerrando con fuerza la puerta de la entrada, y recargaron sus pesos sobre ella.

-¿¡Cárgalo todo a mi cuenta?!- preguntó Ritch jadeando -¿Qué eran todas esas personas que corrían tras nosotros? Quiero preguntas, y las quiero ahora.

-No querrás decir, ¿respuestas?- dijo Abby jadeando de igual manera.

-Si, eso, quiero respuestas, y las quiero ahora- dijo Ritch algo agitado.

Una risa femenina producto de alguien que estaba detrás del mostrador hizo que ritch se estremeciera, mientras Abby sonreía jadeante.

Abby caminaba hacia el mostrador, y abrazó a una joven que estaba detrás de éste. Una joven de unos treinta y tantos años, que parecía de veintitantos, con cabello naranja y amarillo, de estatura promedio, y ojos rasgados, tales como los de Kuki.

-Deny- dijo Abby la abrazarla

-¿Perseguida por los fans otra vez?- Preguntó Deny tras una sonrisa.

-Si, de alguna u otra manera, lo disfruto- dijo Abby dejando de abrazar a la joven que llevaba un pantalón de mezclilla azul y un suéter holgado color rosa, que le cubría parte de la manos.

-¿¡Qué te gusta?! O sea, correr por todo el centro comercial como locos no está bien, no es algo que se pueda disfrutar- dijo Ritch estresado y angustiado, mientras Deny se echaba a reír.-Ora tu, ¿de que te ríes?- preguntó Ritch molesto

-Es gracioso, te pareces al senzei que tenía en el dojo, siempre tan enojado…como TU comprenderás- dijo Deny entre risas.

-Mira, tu…- dijo Ritch furioso

-Mejor les explico que onda- intervino Abby antes de que Ritch se le acercara más a Deny.

-Está bien- dijo ritch cruzándose de brazos resignado, mientras Deny reía por lo bajo.

-Cuando… Nigel y yo, teníamos unos 12 años, venimos por primera vez aquí, por una mis… tica orden que nos dio… el maestro de… una materia…- empezó Abby sustituyendo las palabras relacionadas con los chicos del barrio, por unas más coherentes. –Y nos tropezamos con varios instrumentos musicales, Nigel se inclinaba por una guitarra, mientras yo, siempre me he inclinado por el canto, así que Nigel estuvo ahorrando durante 6 meses para esa dicha guitarra… entonces, conocimos a Deny, quien nos ayudó mucho, a Nigel, a comprar la guitarra, y le enseñó a tocar, y a cantar, solo que no lo hace muy bien que digamos…- dijo girando los ojos –en cuanto a mí, me enseñó a perfeccionar mi voz, ella creyó en nosotros dos, e hizo que formáramos una banda, un dueto, pero nosotros quisimos hacer algo un poco más grande, así que incluimos a Wally, en el bajo, y a Hoagie en la batería, por el momento, nuestra banda no tiene nombre, y sólo somos reconocidos en el pueblo…-

-Como "Abby y compañía"- bromeó Deny sacudiendo una guitarra acústica con la manga de su suéter

-Por eso, no muchos nos conocen- dijo Abby fingiendo no haber oído ese comentario.-Deny es nuestra manager y agente

-Así que… ¿todo el tiempo, estuve saliendo… con una estrella de Rock?- preguntó Ritch sin dar crédito a sus oídos

-Algo por el estilo- dijo Abby intentando explicar

-¿Saliendo? ¿Qué pasó con Nigel?- preguntó Deny con interés

-Espérense, uno por uno…- Abby dio un gran suspiro –uno…- dijo con gran nostalgia –digo…si, estuviste la saliendo con una comillas estrella de rock comillas, apenas comenzamos con esto.- dijo Abby con una sonrisa a Ritch. –Y pues…- se le borró la sonrisa cuando dirigió la vista hacia Deny –digamos, que Nigel y yo, no nos hemos hablado durante un tiempo, y pues, ahora estoy saliendo con Ritch- dijo y tomó de la mano a Ritch.

-Ah, mira tú, que interesante- dijo Deny desviando la vista hacia su gorra. –tienes helado en tu gorra- dijo señalando ésta.

Abby se retiró al sanitario de la trastienda para limpiar su gorra, dejando a Deny y a Ritch solos.

-Así que…- dijo Ritch –eres la agente de Abby- dijo Ritch tocando una tecla del piano que tenía mas cerca, haciendo que sonara una dulce nota sostenida.

-¡No toques!, y sí los soy…- dijo Deny, y Ritch se asustó con la orden, dejando de tocar el piano –Y… tú, eres el novio de Abby- dijo con indiscreción.

-Así es- dijo Ritch poniendo sus manos en los bolsillos de su pantalón.

-Y…ah, cierto, ¿Abby?- Deny dijo l bastante fuerte como para asegurarse de que Abby la escuchara.

-¿Si?- replicó Abby desde la trastienda.

-Tienes otra presentación el siguiente sábado… ¿le podrías decir a los chicos?- pregunto Deny desempolvando la misma guitarra de hacía unos minutos. De golpe, la llave del agua se cerró, y Abby salió secando su gorra con una toalla.

-Si… les… diré…- dijo Abby poniendo de nuevo la gorra en su cabeza –Bueno Deny, gracias otra vez por el favor, pero ya nos tenemos que retirar- dijo Abby, y se despidió de su amiga con un abrazo.

-Abby- Deny le dijo a Abby en susurro –si éste tipo te da problemas, te puedo conseguir a algunos guarros- dijo soltándola

-Gracias, pero no gracias- dijo Abby con una sonrisa y cruzó la tienda y abrió la puerta.

-A-adiós- dijo Ritch nervioso, y corrió atrás de Abby.

Cuando la tienda se quedó solo con Deny y su alma, se dijo a sí misma:

-Tonta niña ingenua, solo usa a ese Ritch de pretexto, ella sabe que sólo ama a Nigel-

Minutos después, Deny estaba tocando el piano, cuando la puesta de se tienda se abrió…

-Hola, Nigel- dijo Deny sin voltear.

-Hola Deny- dijo Nigel, y cabizbajo se acercó a ella.

-¿Problemas con Abby?- preguntó Deny sin dejar de tocar una pieza lenta y viendo la cara de Nigel

-Si… ¿cómo lo sabes?- preguntó Nigel deslizando un dedo sobre la tapa del piano

-¡No toques!- le reclamó Deny

-Perdón

-Abby y un tal Ritch vinieron hace poco a esconderse, y por el bullicio de allá afuera, tu también

-Si… momento, ¿qué hacía Ritch aquí?... no, no me importa…

-Claro que te importa, pero no lo quieres admitir…- dijo Deny con una sonrisa –celos, malditos celos, ah, me acuerdo cuando Abby te dijo tendría que estar…

-…loca para dejarte ir- completó Nigel recordando esas dulces palabras –¿crees que Abby está loca?- le preguntó preocupado

-Solo por ti- dijo Deny tocando una pieza complicada y triste

-La música no ayuda- dijo Nigel viendo a Deny

-Depende del punto de vista, Nigel, depende del punto de vista. Una flor puede ser tan linda como una mariposa, o tan fea y fría como una fruta podrida. Depende de tu gusto y tu mente- dijo Y empezó a tocar una melodía más alegre –Por cierto…el siguiente sábado tienes un concierto, así que ve practicando

-No puedo, mi primo va a venir, y…

-Te callas, y te presentas, no puedo cancelar ahora, además, tienes una semana para ensayar, no seas llorón

-P-pero…no puedo

-¿no puedes, o no quieres?

Nigel no respondió y se le quedó viendo a los dedos de Deny, que los deslizaba rápidamente por las teclas del piano.

-Está bien- dijo Nigel, y caminó hacia la puerta

-¡Espera!- gritó Deny, descontinuando su canción y fue por un objeto el cual se encontraba detrás del mostrador –Toma- dijo, y le dio un corazón de madera, pequeño que se podía colgar como un dije, con adornos japoneses sobre él.

-Wow- dijo contemplando el corazón -¿Qué se supone que haga con esto?- preguntó un poco apático

-Tu sabrás, al fin y al cabo, es tu corazón- dijo Deny cerrando su puño con el corazón dentro

-Bueno, lo pensaré, gracias por el… detalle y consejos, adiós- dijo Nigel y abrazó con la mano libre a Deny.

-No hay de qué- dijo Deny con una sonrisa, y Nigel salió de la tienda, y contempló el corazón unos segundos más, y luego lo guardó en su bolsillo.