Hola!, bueno :c como saben el regreso a clases es algo pesadito xD yo entré desde enero! D: me estoy pudriendo en probabilidad y filosofía, pero en fin x').
La idea del primer one-shot de este bloque la vi en un doujinshi :3 que me gustó mucho x'D pero no vi el doujinshi completo o no sé si solo eran esas pequeñas partes pero me dio la idea así que c: espero lo disfruten…
Y el segundo one-shot x'D son varios cuentos mezclados a lo tonto jaja…
Bloque 6.1
La suerte de besar a un Uchiha
Boruto daba vueltas al kunai de plástico con su dedo, era aburrido estar en la academia ninja y que no puedas tocar siquiera un arma de verdad, por favor, ¡ellos ya eran ninjas!
─ Mamá─ Gritó en el sofá de su cama desparramado como si no tuviera músculos… o ganas de moverlos─ ¿Papá fue tu primer beso?
Hinata dejó de mover de golpe las agujas de tejer… era la edad. Se sonrojó con solo el pensamiento, Boruto ya estaba en la edad en la que hacía ese tipo de preguntas raras y vergonzosas.
─P-Pues… sí, fue mi primer beso─ Sonrió pacíficamente.
─Qué asco─ Dijo sin pensarlo dos veces─ tú y papá dándose su primer beso─ hizo una mueca de asco.
Hinata rió por lo bajo─ Te equivocas, amor… Yo no fui el primer beso de tu padre─ dijo, pero no deprimida por no ser el primer beso del amor de su vida, no, ella resguardaba una juguetona sonrisa que recordaba sus años de antaño.
─¡¿Enserio?! ─ Gritó exaltado─ ¿Papá te engañó?, ¿te lastimo? ─ Su rostro se inclinó hacia abajo y su mirada se puso fiera.
─¡N-No! ─ Hinata negaba con sus manos en el pecho─ De hecho… el primer beso de tu padre fue con…─ No sabía si decirlo o no, algo así podría confundir al pequeño de seis años, su cerebrito era una esponja. Si le decía que fue con otro hombre seguramente él pensaría que, un hombre con un hombre pueden ser pareja, ¡y claro que podían!, pero Hinata quería que él entendiera por sí mismo y tuviera su propia forma de ver las cosas sin que nadie más haya influenciado en él, y mucho menos su padre.─ Un Uchiha.
Boruto abrió los ojos sorprendido.
─¡Qué horrible a de haber sido!, en mi salón hay una niña que se apellida de esa forma y es muy molesta─ Infló sus mejillas─ N-No deja de regañarme─ Se sonrojó con sus mejillas ligeramente infladas.
La mente de Hinata volvió inmediatamente a Sarada, y su dulce y cálido corazón pensó que había arruinado las cosas, ahora por su culpa Boruto tendría una especie de rencor hacia los Uchiha.
─¡N-No!, ¡P-Pe-Pero…!─ Su cara pasó de una roja y exaltada a una de sus típicas y tibias sonrisas con ojos relajados y blanquecinos─ Sabes, Boruto… desde que tu padre besó a alguien de esa familia todo le ah ido de maravilla─ Boruto levantó el rostro de nuevo interrogando con la mirada a su madre─ él… él creció como persona al lado de un Uchiha, cuando besó a un Uchiha, sus destinos se unieron, y tuvo un amigo… o un hermano, como él suele decirle. Cuando Naruto más solo estaba, tenía un amigo… que aunque no lo admitiera, estaba ahí para rescatarlo, y tenía a una hermana─ Dijo sin olvidar a Sakura─ y entre ambos siempre la protegían. Al besar a un Uchiha, su vida cambió por completo, creció como persona, se armó de valor para pelear por algo (alguien que amaba), se hizo uno de los ninjas más poderosos, sólo por esa persona… y también logró convertirse en Hokage al darse cuenta de lo que era una familia… gracias a un Uchiha. ─ Hinata veía a Boruto con los ojos al borde del llanto. Boruto puso una de sus muecas un tanto confundido.
─Y si yo beso a Sarada, ¿qué pasaría? ─ Hinata abrió los ojos y por su mente pasaban varias imágenes.
1.-Sasuke tapándole la boca a Sarada antes de que esto sucediera.
2.-Sakura y ella sonriendo dulcemente y felices por ser una familia más oficial.
3.-Naruto abrazando a Sarada y diciendo cosas como '¡Por algo yo te sentía como una hija- Dattebayo!'
4.-Naruto y Sasuke discutiendo…
─Seguro cosas buenas─ Le sonrió─ tal vez algún día consigas besar a un Uchiha.
…
Sarada y los tres cerditos
Ya era bastante tarde en Konoha, las luces ya empezaban a extinguirse y casi no se escuchaba ruido alguno a las afueras, todo era pacífico y tranquilizador.
─¡Sarada! ─Gritó Sakura desde el primer piso─ ¡Será mejor que estés dormida ya!
─¡Mamá!... ¡Mamá, ven!
Sakura un poco asustada subió corriendo las escaleras, cuando entró al cuarto de su hija un enorme oso la recibió golpeando su rostro.
─¡Sarada, Shanaroo! ─ Gritó enojada.
─¡Prometiste que me contarías una historia! ─ Tenía el mismo ceño fruncido que su padre. Sakura a veces veía su rostro tan idéntico al de su esposo que era difícil no cumplir sus caprichos, además era cierto que se lo había prometido hace noches.
─Bien─ Dijo sentándose a un lado de Sarada mientras la arropaba maternalmente y acomodaba su oso de peluche a un lado─ Parece que así tendrá que ser. Bueno─ Soltó un suspiro─ este cuento se llama…
Sarada y los tres cochinitos Uchiha
Una pequeña y hermosa niña cubierta por una capa roja se paseaba por el bosque, su amorosa madre le había pedido que le llevara un plato de ramen a su abuelito Naruto, sabía que él adoraba el ramen, y como estuvo enfermo varios días y no podía comerla, qué mejor manera para reanimarlo.
Lalala…─ Cantoneaba la pequeña─ ¡U-U-Umpa-Lumpa!─ Y saltaba con un solo pie sobre las rocas para cruzar el río.
Eits…─ Se escuchó entre un rosal que se movía sospechosamente, pero la niña lo ignoró y siguió su camino, claramente su madre le había dicho 'No hables con ningún extraño, , me avisas si alguien te quiere lastimar, ¡shanaro!, se las verán conmigo'─ ¡Eits!
Pero la pequeña peliazabache siguió su camino, Antes de terminar de cruzar el río una criatura horrenda salió de entre los matorrales.
¡Aaaah! ─ Y cayó sobre la siguiente piedra─ ¿Q-Quien eres tú?
La bestial figura obscura empezó a pararse para abrirle paso a un apuesto hombre con una capa negra y nubes rojas─Yo─ Dijo con voz gutural─ Soy…¡Tobi, el maligno! ─ Y de la nada nubes grises y rayos lo rodearon solo por un instante. Cuando volteó a ver a la niña de nuevo ella ya había terminado de cruzar el río y había retomado su camino─ ¡Oye!, ¡espera!
Alcanzó a la niña─ ¿No te han dicho que debes ser respetuosa con tus mayores?
Mi mami─ Dijo Sarada con una mirada angelical que al instante cambió por una sombría y amenazadora como las de Sakura cuando se molesta─ También me dijo que no hablara con extraños…
Uy, qué lástima… y yo que te quería avisar sobre el malvado lobo que caza niñas por este camino. ─ Sarada volteó de inmediato.
¿Un lobo?
Sí.
¿Qué caza niñas?
Sípi.
¡No me intereza! ─ Y salió corriendo dejando atrás al sorprendido Tobi.
Sarada, como toda buena niña había hecho caso a su madre, y no pensaba hablar con extraños, si aquél tipo seguía molestándola seguro su madre lo partiría en dos.
Continuó bailando, girando y tarareando lindas canciones infantiles entre los rosales. Eran rosas muy bonitas, tal vez a su madre le hubieran agradado… lo pensó un momento y corrió hacia los rosales, pero antes de poder llegar a ellos una negra figura que se alzaba la hizo caer del susto hacia atrás.
¡Aahh! ─ Volvió a gritar, cuando el ser empezó a caminar lentamente hacia ella. Iba a paso lento y empezó a rodearla, Sarada empezó a temblar cuando sintió por un lado a la criatura de frente a un árbol que estaba ahí.
¿Quién…─Habló con otra voz gutural─ eres tú? ─ Sarada, que tenía los ojos cerrados, los abrió para voltear a su lado, ahí estaba parado un hombre guapo y alto con la misma vestimenta que el anterior. ─¡Responde! ─ Le gritó al árbol.
¿S-Señor? ─ le tocó el hombro, el hombre con el pelo recogido en una coleta y unos cuantos mechones cayendo sobre su rostro volteó hacia Sarada.
Ah… ahí estabas…─ A la pequeña le cayó una gotita de vergüenza en la frente. ─¡Pues ahora sí! ─ volvió a gritar fieramente levantando los brazos como una fiera bailando Thriller, Sarada volvió a echarse para tras─ ¿Quién eres tú? ─ Continuó hablando, pero él no se esperaba que estuviese hablando con un pedazo de tronco frente a él ─¡Que contestes, basura!
Sarada por otra parte iba corriendo a toda velocidad, ahora sí no se detendría por nada del mundo, ¡todos ahí estaban locos!, pero en su tormento, terminó chocando con una dura figura que antes no estaba ahí.
Tú─Habló sombríamente el hombre ─¿Quién eres? ─ Traía un traje distinto a los otros, una rara armadura roja y un tipo de arma con la forma de un cántaro o una guitarra muy rara.
¿No me digas? ─ Lo retó Sarada─ Tú eres el lobo…
¿Lobo?, ¡te equivocas! ─ sonrió─ yo sólo soy un leñador que pasaba por aquí─ tomó su artefacto y lo clavó en el tronco de un árbol, Sarada sonrió, ¡alguien normal!
Bueno─ Dijo relajada─ Verá, estoy buscando la casa de mi abuelito, pero varias personas extrañas trataban de…
Espera, ¿personas extrañas, dijiste?
Sí, un raro hombre con una tonta máscara y un tonto disfraz, luego un ciego que…─ Se detuvo cuando vio el hacha volar de nuevo a la mano del señor.
¿R-Raros?... ellos… eran… ¡Uchihas! ─ Levantó su hacha amenazando a Sarada y corriendo tras de ella─ ¡No vuelvas a insultar a gente de mi clan! ─ Sarada corría todo lo que podía pero sus pequeños pasos no la dejaban avanzar mucho, tenía una baja estatura y él era muy alto. Antes de darse cuenta ella estaba acurrucada en las piernas de un extraño y el otro 'leñador' ya no la perseguía, cuando volteó hacia arriba pudo ver, de nuevo, un hombre muy parecido a los otros, pero este ocultaba uno de sus ojos.
¿Quié…─Iba a hacer la misma pregunta que los otros hombres cuando Sarada lo interrumpió.
¡¿Quién eres tú?! ─ Gritó enojada, tenía una cesta de comida llena de ramen caliente y sabía cómo utilizarla.
¿Sarada? ─ Habló el Uchiha─ Soy yo, pap…─ Sus pupilas se pusieron pequeñas al sentir el líquido hirviendo en su entrepierna, y para rematar, un golpe de canasta en el puro rostro. Sarada corrió y corrió nueva mente, tenía miedo y se había quedado sin ramen para su querido abuelo, pero para su alegría, cuando menos lo pensó ya se encontraba a las afueras de la pequeña cabaña.
Entró, no se sentía muy segura, que su abuelo viviera en un bosque lleno de ese tipo de personas… era la cosa más sospechosa del mundo, así que llegó interrogando a su abuelito.
¡Sarada- chan! ─ Gritó el rubio arrugado con emoción.
Abuelito, abuelito, ¡pero qué orejas tan grandes tienes! ─ Soltó de la nada
Naruto se sonrojó─ Ah… ¿T-Tú crees?, es que soy viejo, Dattebayo.
Abuelito, abuelito, ¡pero qué dientes tan grandes tienes!
Ah… sí… este…
¡Abuelito, abuelito!, pero qué nariz más..
¡Si sólo viniste a criticarme ya puedes irte yendo, mocosa, Tebayo!
