Hace un año, El padre y la madre de Nigel, habían ido a Inglaterra, para ver al padre de su madre, que estaba en sus últimos momentos de vida, no habían llevado a Nigel, por cuestiones económicas, partieron en Noviembre, para tener planeado volver en navidad, pero por cuestiones climáticas, su vuelo se canceló, y no pudieron volver a casa, hasta Enero del siguiente año. Como ninguno de sus amigos, pensaba en incluir a Nigel en sus planes de navidad, Abby no dejó que se quedara solo, y lo llevó a su casa, donde pasó Navidad y año nuevo. Ahí fue donde conoció a Andrew, el hermano mayor de Abby, a Nadya, la esposa de Andrew, y a los gemelos, Alex y Nicky. Como en ese tiempo, Abby y Nigel no eran novios aun, pero estaban muy cerca de serlo, los gemelos adoptaron a Nigel como su tío.
Y la navidad que acababa de pasar, su madre viajó a Inglaterra de nuevo, al sepulcro del padre de Nigel, que había muerto unas semanas antes de navidad, y otra ves, Nigel se quedo en casa, pero esa vez, no estaba tan afligido, pues tenía a Abby a su lado. Y el mismo día que murió su padre, tuvo un sueño en el que Hoagie lo traicionaba, y se quedaba con Abby, quien hace 5 meses, había aceptado ser su novia. La Nochebuena, agitado, se despertó y a las 3.15 AM, le pidió a Abby que se casara con el, pues no quería perderla, pero como aún eran adolescentes, solo podían jugar a estar casados.
-¡Gemelos!- dijo Nigel con alegría y abrazó con un brazo al gemelo que le había quitado los lentes, Alex, y con el otro, al que le tapó la nariz, Nicky. -¿Qué hacen aquí?- preguntó con una sonrisa, y dejando de abrazar a los pequeños.
-Venimos a ver a tía Abby cantar- dijo Alex
-Ah, si, tu tía es… tan…- suspiró Nigel con un tono de enamoramiento.
-¿Aún suspirando por Abby?- preguntó Andrew, quien apenas iba pasando por allí y se detuvo a saludar.
-Siempre- dijo Nigel, con la vista perdida, provocando las risas de los gemelos – digo… no…- reaccionó poniéndose de pie y casi tirando a uno de los pequeños, pero al ver a Andrew, corrigió su respuesta - ¿…no se nota, eh?
-Y tu, ¿vas a tocar, no?- preguntó Andrew dándole un cálido abrazo a Nigel.
-Si, y para mi desgracia segunda voz, en duetos, siempre canto-. Dijo Nigel sin ánimos apartándose de Andrew.
- Lo había escuchado… por cierto, ¿qué haces aquí?
-Se supone que mi primo va a llegar en cualquier momento, y se va a quedar lo que resta del año escolar-. Dijo Nigel sin ánimos viendo en la cara de Alex sus lentes –…lindos lentes- le dirigió con una sonrisa poniendo su mano izquierda, sobre el pequeño hombro derecho del gemelo.
-¿Y en dónde está tu primo?- Preguntó Andrew viendo a Nicky.
-No tengo idea, ya debería de haber…- empezó Nigel interrumpido por un estrepitoso sonido proveniente de donde se recogía el equipaje. –Esta bien, ya se dónde está.
-¿Qué no lo vas a ayudar?- preguntó Andrew cargando a Nicky y girando la vista hacia el meollo del problema.
-Mmm…- Nigel se quedó pensándolo un instante viendo a su primo, en el que un muchacho alto, con lentes de armazón, frenos dentales, cabello negro carbón relamido hacia atrás con unos cuantos pelos de fuera, con una camisa rojo quemado con una playera blanca abajo lo saludaba, provocando que las valijas que sostenía, se cayeran pisando los pies de un tipo fornido que pasaba por allí. –No, no lo creo- contestó sonriendo, y giró la mirada hacia Andrew, que en el momento en que percibió su mensaje de hipocresía, que solo su madre le podría lanzar, contestó sin nada mas que decir -Está bien, ya voy.
Nigel caminó con sus manos resguardadas en los bolsillos de su pantalón color caqui hasta dónde Mike había herido al tipo fornido, dónde Mike, se encontraba arrodillado recogiendo sus pertenencias.
-Hola Mike…- dijo Nigel viendo la ropa más asquerosa del mundo siendo recogida por su primo.
-¿Nigel?- preguntó Mike alzando la vista, entrecerrando los ojos para poder ver mejor. – ¡Pdimito! – gritó al mismo tiempo que abrazaba a su primo menor.
-Ya… ya, ya, ya, ya, párale, o sea hello- dijo Nigel apenas respirando, y Mike lo soltó.
-Nombde, pedro, que bárdbado, casi me mato aquí espedándote – dijo Mike arrodillándose de nuevo, mientras Nigel se frotaba el brazo.
-Si, bueno, larga historia, luego te la cuento, vamonos ya- dijo Nigel recogiendo dos valijas y caminando lejos de ahí.
-Odye, pdimo…- protestó Mike
-¿Qué?- preguntó Nigel molesto, girando sobre sí mismo a ver a Mike, el cual, cargaba 5 valijas más. –No me friegues- exclamó Nigel dejando caer las valijas al suelo.
Minutos más tarde. Se encontraban caminando por la calle, Nigel cargando 4 de sus maletas, mientras que Mike, a duras penas podía con 3. Nigel caminaba unos metros adelante de Mike, y éste suplicaba por un receso, mientras Nigel giraba los ojos y pensaba que eso no era nada, y que no podría aguantar ni siquiera 2 horas en una misión de los chicos del barrio. Nigel, sin previo aviso, paró en seco, pues vio que Abby salía de su casa, cubriendo con su mano derecha su boca que emitía grandes bostezos, señales de cansancio. Dejó el equipaje en la banqueta sin previo aviso, y Mike, por el volumen del equipaje, que lo llevaba en frente de su cara le tapaba la vista, no vio por dónde caminaba, tropezó con sus pertenencias.
-Ah, que le digo- exclamó mientras caía.
Mientras, Nigel platicaba con Abby.
-…Y vi a mis… - relató Nigel con una sonrisa - … ex sobrinos…- pero dicha sonrisa, se fue desvaneciendo.
-Mientras ellos te sigan diciendo tío, tu siempre serás su tío- explicó Abby escondiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón, caminando al lado de Nigel, hasta que vio a Mike en el suelo… por enésima vez. -¿Estás bien?- Corrió a ayudarlo tendiéndole una mano como apoyo.
Mike, logró enfocar al principio, solo la mano de Abby que enfrente de el yacía esperando una respuesta, lentamente subió la vista, y vio una sudadera azul con dos franjas rojas a los costados, y dentro de la sudadera, una blusa morado que parecía azul, levantó mas la vista, hasta toparse con el cabello rizado caído sobre sus hombros color castaño oscuro más suave que jamás haya visto, los ojos color miel mas dulces que la misma azúcar, la sonrisa más encantadora que jamás había tenido la fortuna de soñar, provocando el nerviosismo y tartamudeo del muchacho.
-Ada… da-da-da…- trató de decir en un vano intento.
-Dice que adada, es su manera de saludar- dijo Nigel inclinándose al lado de Abby, y de igual manera, le extendió la mano a su primo –Es mi primo, se llama Mike- dijo Nigel de último, sintiendo la mano de su primo agarrar la de el, y de tal forma, lo mismo hizo con Abby, poniéndose de pie nuevamente.
-Cdeo que puedo pdesentarme yo solo- dijo Mike sacudiéndose ambos costados del pantalón, el cual tenía mas arriba del estómago, sostenido con un cinturón café que no ocultaba nada que su camisa estaba fajada a mas no poder.-Soy Mike, el pdimo de Nigel, y me voy a quedad lo que desta del año escolad aquí- se presentó con una sonrisa, haciendo que Abby se la devolviera, y que Mike se derritiera.
-Que bien, y supongo que vendrás esta noche al concierto- dijo Abby.
-¡Odale! ¿Me invitas a un conciedto? ¿De quien?- preguntó Mike impaciente - ¿de Bethoveen o de Mozadt? Ellos son lo máximo, mi chava.
Abby rió con una sonrisa encantadora, y replicó:
-No, ¿no sabías que Nigel y yo tenemos una banda?
-No- contestó Mike confuso
-¿No lo pensabas llevar al concierto?- preguntó Abby algo enojada a Nigel.
-Le pensaba decir hoy- Mintió Nigel con una sonrisa nerviosa.
-Nombde, pero que malo edes, mi chavo- dijo Mike.
Abby sonrió falsamente, se acercó a Nigel, le puso una mano en el hombro derecho, y le susurró al oído:
-Me recuerda al número innombrable-
Nigel sonrió, y al despegársele Abby de su hombro, la abrazó con un brazo por la espalda, y con la otra por la cintura, como si él no hubiera sido el que estaba en ese momento ahí, y Mike no existiera, y la acercó hacia el, y le susurró:
-¿Porqué crees que no lo quería llevar al concierto?-
Abby abrazó el cuello de Nigel con ambas manos, y le susurró:
-Lo arruiné, ¿cierto?- esbozando una gran sonrisa.
-Oh si- dijo Nigel en tono normal, viendo sarcásticamente a Abby, quien estaba a escasos centímetros de él.
-Con que secdeateándose ¿eh? Mas les vale que no hablen de mí- les advirtió Mike, haciendo que ambos se sobresaltaran, y dejaran de abrazarse.
-Claro que no Mike-. Dijo Abby y volvió a sonreír falsamente -… será mejor que vaya con Deny…a preparar todo.
-¿No quieres ayuda?- preguntó Nigel ofreciéndose como voluntario desesperado.
-No, soy una chica fuerte, me ato los zapatos yo solita- dijo Abby con una sonrisa, esta vez sincera, sacando unos lentes iguales a los que Alex le había quitado. –Además, Ritch va a ir a ayudar.
Nigel se desilusionó un poco, y contempló los lentes que Abby había sacado.
-Oye, esos se parecen…- dijo Nigel, viendo que Abby se alejaba
-Lo son- dijo Abby volteando a ver a ambos chicos que la veían partir.
-Que linda- suspiró Mike al no alcanzar a verla más.
-Es más que eso…- corroboró Nigel -… ¿Qué?
Horas más tarde, acabando de desempacar, Nigel y la pequeña gran molestia, se hallaban en el cuarto de Nigel.
-¿Entonces que mi chavo? ¿Que instdumento tocas? ¿El cladinete o el tdiángulo?- preguntó Mike abriendo su última maleta.
-Toco la guitarra eléctrica, para tu mayor inf…- dijo Nigel siendo interrumpido por la curiosidad del interior de la maleta -¿¡Trajiste tu juego de química 'Mi Regalía'?!
-Pues clado, no puedo vivid sin el- dijo Mike sacando una botella pequeña con una etiqueta con el escrito 'sulfato de sodio'.
Nigel puso los ojos en blanco, y recostado en su cama, tomó su instrumento de color azul, y se puso a practicar sin amplificador.
-¿Todavía sigues imitando a Luís Miguel?- Preguntó Mike provocando que su primo dejara de tocar.
-Ya te dije, yo no lo imito- dijo Nigel exasperado -…él me imita a mi-
-Esd lo mismo- dijo Mike jugando con su lámpara de alcohol y su tripié, mientras Nigel tocaba de nuevo sin el amplificador.
Finalmente, tras horas de exasperación y experimentos por parte de Mike, llegó la tibia tarde de Enero.
-Bueno, ya es hora de que nos vayamos- dijo Nigel guardando su guitarra más preciada que su propia vida en su estuche.
-Pero es muy tadrde- dijo Mike viendo el reloj, que marcaba las cinco en punto.
-O sea hello, claro que es tarde, el concierto empieza a las nueve, así que ya vamonos- se colgó el estuche al hombro, y tomando de la muñeca a su primo. Pero de nuevo, paró en seco sin previo aviso. -¿Piensas ir así?- preguntó viendo la horrible ropa de Mike de reojo.
-Pues… si, ¿podque?- preguntó Mike
-Pues…- dijo Nigel y lo miró de pies a cabeza. –Está bien, allá tendrán algo que prestarte.
Por fin llegaron a donde el concierto iba a tomar lugar, provocando que Mike quedara atónito ante tal construcción que podía resguardar a un gran número de personas ahí.
-Respira, respira- dijo Nigel pegándole en el pecho a su primo, y sacó su inhalador del bolsillo que tenía Mike en el pantalón de vestir que dejaba al descubierto sus calcetas.
-Si, solo que…- dijo, e inhaló algo de aire que contenía su inhalador. –Nunca había visto un lugad tan gdande pada un concierto, ni en el concierto de piano y tdes cuedas se llena esto.
Lo cual era un poco obvio, porque solo Mike, sus padres, y el club de ajedrez, que sólo eran 4 personas, fueron a dicho concierto, que tenía lugar en una plazuela, calculada para 500 personas.
-Creo… que no se compara- dijo Nigel.
De entre las sombras, se oyó una voz que ordenaba dónde iría cada cosa, entonces, Nigel y Mike voltearon.
-…No me interesa si no está aquí, quiero la mercancía, ya- dijo Deny hablando por teléfono, ordenando con la mano desocupada a los que ponían los instrumentos en orden –si, bueno, si no lo puedes conseguir, mejor no me hables- dijo de último y colgó inmediatamente y cruzó la mirada con Nigel –Nigel, por fin alguien con sentido común.. o eso trata de aparentar, ¿cómo está mi guitarrista estrella?- preguntó Deny acercándosele.
-Yo, pues, estoy…-
-Excelente, ése es el espíritu- dijo Deny abrazando a Nigel con una mano -… ¿y éste?- preguntó refiriéndose a Mike.
-Mi primo- dijo Nigel con indiferencia.
-¿TU QUE?- preguntó DEny a grito abierto y echó a reír, provocando varias miradas de extrañeza.
-Tengo pase de los vedí impodtantio pedsonus, así que si yo fueda tú, no me hablaría así- dijo Mike mostrando un pedazo de papel enjicado alrededor de su cuello.
-Mike- llamó Nigel
-¿Si pdimito?
-Cállate.
-Oh, ta bueno, ya cásate.
-¡Que te calles!
Más adelante, en los camerinos, los peinadores y maquillistas, estaban más en Abby, que en otra persona.
-¡Ora! Esperen… no tanto…- exclamó Abby, y manoteó a las herramientas de maquillaje como si fueran 100 moscas a su alrededor. –Ah, ya llegaron- dijo parándose de su silla, golpeando con su palma los cepillos.
Se dirigió hacia Mike y Nigel desarreglándose el horrible peinado que le habían hecho durante 2 horas, y abrazó a Mike.
-Qué bueno que viniste- dijo sonriendo a más no poder.
-Hice lo que pude- dijo Mike sonriendo dejando mostrar sus aparatos dentales, pero sin corresponderle el abrazo. Mientras Nigel giraba los ojos hasta ponerlos en blanco pensando en que sólo él, podía no abrazar a Abby en esa situación.
Abby lo dejó de abrazar, y se dirigió hacia Nigel.
-Hola- dijo ella de manera fría y cortante con una sonrisa fingida, misma que Nigel le devolvió.
-Rencorosa- pensó Nigel mientras dejaba su guitarra a un lado.
-Rencoroso- pensó Abby viéndolo sacar su guitarra.
-Y llegastes tú, como primavera, en pleno invierno, a mi corazón…- pensó Mike mientras recorría con la vista el lugar.
Horas después, cuando ya casi iba a empezar el concierto, y a Nigel le había llovido sobre mojado en todo el día, cuando apareció quien menos le apetecía ver.
-Ritch- dijo Abby corriendo a los brazos de su novio con una gran sonrisa abrazándolo tan amorosamente.
-Ese es mi abrazo- dijo Nigel de tal manera que sólo Mike lo escuchó.
Seguido de un beso que Abby le robó a Ritch.
-Ese es MI beso-. Dijo Nigel con un tono un poco más alto, haciendo que Mike retrocediera unos pasos.
-Espera, quiero que me des tu opinión sobre el vestuario- dijo Abby sentando a Ritch en un sillón.
-Ese es MI trabajo- dijo Nigel desesperado y se desquitó pegándole a Mike en el brazo, haciendo que se cayera.
-Ah, que le digo- gimió mientras caía, y Nigel solo se cruzó de brazos. –Rencoroso.
-Que te calles- dijo Nigel harto.
Deny entró unos minutos después anunciando el inicio del concierto, y encontró que todos estaban estresados, excepto claro, Mike, que tocaba cada cosa que encontraba.
-No…toques- reprimió Deny a Mike al ver que iba a tocar el bajo.
-Oh, no puedo hacer nada- dijo Mike y desvió la vista hacia la batería.
-Ni siquiera lo pienses- dijo Hoagie amenazándolo con una baqueta
-Oh, ya cásate- se defendió Mike.
-Lo haría si pudiera- dijo Hoagie
-Tía Abby, Tío Nigel- gritó un pequeño de tez semi morena desde la puerta.
Abby, Nigel, y todos los presentes giraron sus cabezas para ver al hermoso par de gemelos que cada uno corrió a abrazar a uno de sus tíos.
-Vamos a verlos desde el escenario- dijo Nicky, que estaba en brazos de Abby.
-¿Y mi hermano?- preguntó Abby.
-Papá tuvo que quedarse a esperar a mamá, pero estamos seguros que vendrá.
-O sea hello, ¿se apuran? El público ya amenaza con dar pataditas- dijo Denny e inmediatamente se oyeron los estrepitosos sonidos provenientes del publico que todos hicieran una pausa a lo que hacían.
-Está bien, ya vamos- dijo Nigel dejando a Alex en el suelo.
Éste lo jaló de la costura de la playera, y miró hacia sus ojos, se agachó para decirle que se tenía que ir, pero sólo le sonrió, le alborotó el cabello, y lo tomó de su mano, hasta llevarlo con Ritch.
-Éste, es su nuevo tío… Háganlo trizas- dijo Nigel señalando a Ritch, que con cara de fastidio vio a los pequeños que saltaban alrededor de él.
Todos se dirigieron al escenario, y de último, estaban Abby y Nigel, cuando ya iban a poner un pie en el escenario, Nigel le tomó la mano a Abby y le pidió sus lentes con una mirada, los cuales, le dio, mientras salieron Hoagie, Wally Kuki y Fany, sólo faltaban los principales, Abby y Nigel. Abby abrazó a Nigel, por tanto nerviosismo que recorría su cuerpo, y para desearle suerte, Nigel le devolvió el abrazo.
El público se preguntaba dónde estaban las voces, pero nadie sabía, ni siquiera los de su banda. Ambos se separaron, y se miraron fijamente a los ojos. Entonces, fue cuando Abby le quería dar a Nigel un beso en la mejilla, pero éste no lo previno, y movió su cara, de tal manera que sus labios chocaron. Se separaron, y quedaron inmóviles durante unos segundos, hasta que alguien los empujó.
-Si, si, muy lindo, ahora vayan allá afuera, y háganme rica- dijo Deny empujándolos por las espaldas.
En cuanto salieron a escena, sus fanáticos los vitorearon, les aplaudieron y algunos, se desmayaron.
-¡Whooo! Perfecta noche para rockear, ¿no?- dijo Abby tomando posición en frente de un micrófono. –Bueno, sucedieron algunos improvistos, y les agradecemos su paciencia, ahora, vamos a empezar con esto de una vez- prosiguió dirigiéndose hacia Nigel con una sonrisa. –Aquí mi guitarrista y yo…- comentó recargando su cabeza en el hombro de Nigel. -…vamos a empezar con una canción, que de seguro, ninguno de ustedes ha escuchado jamás-. Le susurró algo a Nigel, y éste sonrió al escuchar su plan. Asintió y se dispuso a tocar.
Aquella pieza, era una canción, que Abby y Nigel habían compuesto juntos cuando eran novios, una canción que Nigel le había dedicado a Abby, y dicha canción, hizo que la gente empezara a murmurar y suspirar.
Sin dejarte de hablar, se que viene el final, en el que tu y yo, nos debamos separar.
Sin sospechar que nos tenemos que dejar de hablar, te digo que te quiero, tú eres mi
Más profundo sueño, apenas parece que fue ayer, cuando te besé por primera vez,
Cuando dormimos juntos en el césped, con la cabeza hacia las estrellas, para soñar
Contigo, y nuestros cuentos de amor, cuentos de fantasía y humor. Cuentos, que
Algún día se harán… verdad…
Pasaron unos minutos después, y pareció fascinarles la nueva pieza musical, que obviamente solo los compositores de dicha pieza habían escuchado antes.
Nadie nunca me había hecho tan feliz, y me duele llegar a pensar que te perdí, que
Ahora estas con vil, que me reemplazó. Me duele llegar a pensar, que tus besos, sean de Alguien más, que nunca más tendré tus abrazos o tus miradas de amor que me lanzabas, Cada vez que te sonrojabas. Tus abrazos, y besos, caricias y sonetos, no…nunca más…
Me duele pensar que con otro te diviertes más, que sonríes y no es para mí, para
Contemplar tu don que hace derretir mi ser. Que te mueres, por ese vil. Y que jamás te
Tendré otra vez…
Lo que siempre guardé, aquí en mi corazón, creo que ésta vez, lo debes saber, y sin nada más que decir, te diré lo que en realidad significas para mí, tu eres mi luna, mi sol, y mi mundo.
Se que tu también me extrañas, y me muero por decirlo, pero ahora te veo con otro, y solo puedo decir… adiós cariño, adiós.
Te amo y siempre lo haré, yo nunca te olvidaré, y espero que estés bien. Me quito de tu camino… pero por favor, nunca me olvides…
*Extreme facepalm*
