Ash with flying colors

Escrito Por Axl

Episodio 2: Ruby

Rubí, el día de hoy el atardecer se presenta con un color rojizo como el de un rubí, aquel rojizo cielo me cubre mientras pienso en mi reciente derrota y en mi estrategia para la revancha, de repente unas manos cubren mis ojos, se perfectamente a quien pertenecen, solo una persona tiene un aroma tan dulce.

Retiro suavemente sus manos de mis ojos y ladeo la cabeza para poder verle, lo primero que veo es su blusa de color carmesí, levanto un poco mas la mirada y veo su bella sonrisa, le respondo con la mejor sonrisa que puedo, la verdad siempre me desanimo bastante cuando pierdo así que mi sonrisa no la convence del todo y me pregunta.

"Aun estas pensando en la batalla" dice mientras se sienta a mi lado y pone su mano sobre mi mejilla, dada esta actitud ustedes pensaran que somos novios, pero la verdad es que solo somos amigos, claro que cuando estamos a solas no nos comportamos como tal.

"Si, aun lo hago, ya sabes que no me gusta perder" le respondo mientras retiro su mano de mi mejilla y me acerco para poder besarla, sus labios emanan una calidez que me hace perderme en ellos, desde aquella primera vez en hoenn hemos tenido mas encuentros mientras viajábamos por toda la región de hoenn y ahora que viajamos por kanto, aunque ahora somos mas cuidadosos.

Aun recuerdo el día siguiente a nuestra primera vez, vale mi primera vez porque nunca tuve el valor de preguntarle eso a may, aquella noche dormimos a la orilla del rio totalmente desnudos lo cual acabo por darnos un fuerte resfriado eso y brock preguntando donde habíamos estado la noche anterior ya que se percato de nuestra ausencia la noche anterior.

Desde esa experiencia hemos sido mas cuidadosos para evitar que brock y Max se dieran cuenta podría decirse que somos novios pero que solo lo sabemos ella y yo, suena patético ¿no?, la verdad es que al principio me molesto un poco la idea, en ese entonces pensaba si hemos de tener una relación para que esconderlo, poco después me di cuenta que tener una relación normal solo seria un problema y aparte de eso me asusta la idea de contarle a norman.

"No tienes porque sentirte así, hiciste lo que pudiste, pero esa chica tiene mucha ventaja al poder darles órdenes mentalmente a sus pokemon" me dice mientras recarga su cabeza en mi hombro, es cierto mi contrincante de hoy era Anabel la cerebro de la torre de batalla.

"¿Estabas celosa?" le pregunto a may de manera burlona sabiendo de antemano la respuesta, esta mañana al llegar a la torre de batalla, por motivo de unos beedrills termine en el agua con Anabel, cabe decir que yo creía que era un chico, pero de alguna forma may supo que era una chica.

"No es cierto, no estaba celosa" Me responde sacándome la lengua, se ve tan linda cuando hace eso, poco antes de mi batalla intenten besarla y en ese momento me dijo "¿Por qué no vas y besas a tu nueva amiguita?" además de no dejarme besarla y luego dice que no estaba celosa.

"¿Entonces eso que me dijiste antes porque fue?" Le pregunto mientras me pongo detrás de ella y la abrazo, vaya que ha logrado animarme después de mi derrota.

"Estaba jugando contigo" Me dice sonrosándose y dándome la espalda, la verdad se ve adorable con esa actitud, le seguiré el juego quizás salga algo bueno de esto.

"¿No tienes ganas de jugar ahora?" le pregunto colocándome detrás de ella con mi cabeza sobre su hombro, "quizás si quiero, quizás no" me responde acercando su rostro, yo entiendo lo que quiere y me acerco para besarla, cierro los ojos como acostumbro a hacer, pero no siento aquella cálida sensación al besarla.

Abro los ojos y veo que esta parada a una distancia prudente de mi, "Aun estoy enfadada contigo, así que por ahora te quedaras sin jugar" me dice sacándome la lengua para terminar marchándose hacia el lugar donde nos hospedamos.

Me ha dejado bastante caliente, pero por lo que veo en este momento no ganare nada, así que lo mejor será irme a pasear por los alrededores, debería estar pensando en mi batalla en vez de pensar en tener intimidad con may, parezco un degenerado pensando en eso todo el tiempo.

Mientras camino veo un chico de cabellera purpura, al acercarme mas me doy cuenta que no es un chico, es Anabel jugando con su espeon, ella al verme me dedica una sonrisa "Hola Ash, ¿que haces aquí?" me pregunta mirándome a los ojos, por alguna extraña razón siento como si estuviera leyendo mi mente, pero debe ser imaginación mía.

"Salí a caminar un poco, ya sabes para despejar la mente" invento lo primero que me viene a la mente para responderle, me acerco a una roca que allí se encuentra, Anabel se sienta a mi lado y recarga la cabeza en mi hombro, debería decirle que retire la cabeza, pero la verdad no me incomoda para nada.

"¿Aun piensas en nuestra batalla?"

"Si, fue impresionante como ordenabas a tus pokemon sin hablar, ¿Cómo lo haces?"

"En realidad es solo sentir los sentimientos de mis pokemon, ellos hacen lo mismo conmigo y así saben que quiero que hagan en batalla"

"Eso es asombroso, ¿podrías enseñarme como hacerlo?"

"Por supuesto, solo tienes que concentrarte e intenta percibir lo que sienten los demás"

"vaya, voy a practicarlo...eh, creo que deje todos mis pokemon el habitación"

"Si quieres puedes practicar conmigo"

"Bueno, dime que debo hacer"

Entonces ella cambia su posición y se sienta mirándome a los ojos, yo hago lo mismo, "Relájate e intenta percibir mis sentimientos" me dice, cierro los ojos pero la verdad no siento nada.

"Lo siento Anabel, pero no percibo nada"

"Quizás deba acercarme mas" dice mientras se acerca y pega su frente a la mía, "Anda inténtalo ahora, solo concéntrate" me dice mientras me mira fijamente, la verdad no voy a ser capaz de concentrarme con ella tan cerca.

Cierro los ojos e intento hacerlo de nuevo, de repente siento una sensación húmeda y tibia sobre mis labios, abro los ojos sorprendido y descubro que Anabel me esta besando, instintivamente le correspondo, es muy distinto a cuando beso a may, pero no por distinto es malo, de hecho se siente bastante bien.

Me atrevo un poco mas y paso mis manos a su espalda al hacer esto ella me abraza por el cuello y profundiza el beso, puedo sentir su lengua sobre la mía, me siento recargando mi espalda sobre una roca y ella se sienta a horcajadas sobre mi, seguimos besándonos, ella juega con mis cabellos y yo paseo mis manos libremente sobre su tersa espalda.

De repente me percato de lo que estoy haciendo y me separo, me pongo de pie rápidamente y me marcho de allí, corriendo como un cobarde, no se cuanto tiempo corrí ni siquiera en que dirección, al detenerme me encontraba en un claro dentro de un pequeño bosque, respire hondo tratando de calmarme.

Acababa de engañar a may, aunque no, no la he engañado, ella y yo solo somos amigos después de todo, así que no la he engañado pero aun así no puedo evitar sentirme mal y a pesar de sentir esto ahí una pequeña parte de mi que me pide a gritos que vuelva con Anabel y me comporte como un hombre lo haría.

Permanezco en aquel lugar por unos cuantos minutos antes de volver al lugar donde nos hospedamos, al llegar voy directamente a mi habitación evitando que alguno de mis amigos me vea, estoy algo perturbado y necesito descansar.

Desde que may y yo tenemos encuentros íntimos en cualquier lugar que nos hospedemos lo hacemos de la siguiente forma may y max en un cuarto, brock en otro y yo en otro, ella siempre viene durante la noche y se va antes del amanecer, yo siempre he pensado que max se daría cuenta pero ella dice que tiene el sueño muy pesado por lo cual no nota su ausencia en la habitación.

Al llegar a mi habitación me acuesto en la cama, lo que acaba de pasar me ha gustado bastante, pero no se si este bien y no me atrevo a preguntarle a may, mucho menos a brock, que debería hacer, pikachu duerme sobre mi cama y hasta ahora noto su presencia, lo mejor será dormir un poco.

Me acomodo una y otra vez sobre la cama intentando conciliar el sueño pero no lo consigo, oigo como la puerta de mi habitación se abre, no es necesario que voltee a mirar quien es, solo ahí una persona que entra con tal familiaridad en mi habitación.

Ella entra cierra la puerta con seguro y se acuesta en mi cama a mi lado, yo volteo a mirarla y le sonrió "Pensé que no querías jugar", ella me mira fingiendo enfado "Si quieres me voy", lo que acaba de decir me hace pensar, quizás si es mejor que se vaya, no estoy seguro de querer estar con ella en este momento.

Ella se queda mirándome, debe ser porque me he quedado callado, usualmente estaríamos devorándonos a besos pero hoy no me siento bien al hacerlo, me siento mal como si estuviese jugando con may.

"Estas muy extraño esta noche, sigues deprimido por la batalla"

"Si, la verdad me dejo bastante mal perder" le miento, no soy capaz de decirle lo que paso con Anabel.

"Tranquilo no pienses en eso, yo te reconfortare, hare que te sientas mejor" dice mientras abraza mi cabeza contra sus pechos, en este instante me siento como un despreciable insecto, aunque no soy capaz de decirle nada.

Levanto la vista y ella me besa, yo la abrazo y acaricio su espalda sobre su blusa carmesí, ella acaricia mi cabello, dejo su boca y beso su cuello, su piel tiene un sabor delicioso y es demasiado tersa, lentamente me deshago de la blusa que la cubre y sigo deleitándome con el sabor de su piel.

Ella me desprende de mi chaleco y mi camisa, yo quito ansiosamente su sostén y me apodero de su boca mientras mi mano juega con uno de sus pechos, cambiamos de posiciones y ella queda encima, su boca sobre mi cuello, me mordisquea como si fuese una vampira.

Nos liberamos de la ropa que nos queda y me acomodo sobre ella, beso y mordisqueo su cuello, ella gime de una manera sublime, desciendo lamiendo su cuello, su clavícula hasta llegar a sus pechos.

Jugueteo un poco con la lengua sobre uno de sus rosados pezones, mientras al otros lo acaricio con las yemas de los dedos, tomo sus pechos con mi boca y los succiono suavemente, ella abre la boca jadeante en busca de oxigeno, su piel cubierta por una ligera capa de sudor, su pecho jadeando subiendo y bajando a un apresurado ritmo.

Me apodero de su boca una vez más y me apresuro a unir nuestros cuerpos, nuestras caderas se mueven coordinadamente, may pasa sus brazos tras mi cuello y me acerca a ella, yo beso su boca y aumento la velocidad, se siente tan húmedo, tan estrecho, es sencillamente maravilloso.

Me sigo moviendo es como estar en una fantasía, may me muerde el labio lo hace con demasiada fuerza producto de la excitación, mi labio esta sangrando, pero no me importa, ambos seguimos hasta llegar juntos al clímax y acabar rendidos en brazos del otro.

Me separo de ella, tomo aire a bocanadas como si no lo hubiese tenido en un buen tiempo, volteo a mirar a may y esta dormida, es raro que ella se duerma después de estar juntos, casi siempre quien se duerme soy yo, me doy cuenta de la pequeña herida en mi labio pero no hago nada, tarde o temprano cerrara.

Abrazo a may y trato de dormir, pero no puedo el remordimiento me carcome la conciencia, bese a Anabel y luego me acuesto con may como si nada, me levanto de la cama silenciosamente, me pongo el pantalón, la camiseta y los zapatos y salgo a caminar un poco, quizás algo de aire fresco me ayude a pensar.

Fin...

Próximo Capitulo: Amethyst