Ash With Flying Colors
Escrito Por: Axl
Episodio 3: Amethyst
Al salir de mi habitación dejando en ella a May durmiendo con una sonrisa en el rostro empiezo a caminar en dirección al lago donde conocí a Anabel esta mañana, ahora que pienso en Anabel recuerdo como huy de ella esta tarde después de besarla, debí parecer un cobarde, pero…que mas podía hacer, podría haber seguido besándola total May y yo solo somos amigos así que no la estaría engañando, ¿cierto?
Si no la estoy engañando, ¿porque me siento mal por ello? y ¿porque tengo ganas de repetirlo?, quizás lo mejor sería preguntarle a brock, a pesar de ser siempre rechazado debe tener más experiencia en esto del amor que yo, aunque no estoy seguro si siento amor por May o solo atracción al igual que con Anabel, estoy hecho un lio, quizás debiera estar pensando en mi batalla del día de mañana que comiéndome la cabeza pensando en chicas.
Llego al lago cerca a la torre de batalla y tomo algunas rocas del suelo, comienzo a lanzarlas una por una al lago, quizás esto me ayude a despejar mi cabeza, lanzo unas cinco o diez rocas y decido que es inútil seguir con esto, me recuesto en la fría tierra y miro las estrellas por un rato.
Parece que cuando se trata de chicas Ash Ketchum no es la herramienta más útil de la caja, de hecho en toda mi vida no he tenido novia, de hecho interés por las chicas no lo tuve antes de que pasara aquello con May, quizás sea cuestión de la edad, antes nunca me fijaba en los pechos de las chicas, para mí era más emocionante concentrarme en mis batallas y por ello me burlaba de las tonterías que hacia brock por llamar la atención de las chicas, realmente nunca trate de entenderlo, aunque ahora comienzo a comprender el afán de brock por las chicas.
En este momento me hecho adicto al cuerpo de May, he estado tantas veces con ella en este tiempo que quizás el día que ya no la tenga me ponga mal, quizás me deprima, ojala pase mucho tiempo antes de eso, May aparte de ser mi…bueno la verdad es que no sé cómo nombrar el tipo de relación que llevamos, en fin el hecho es que ella es una de mis mejores amigas si no es que la mejor amiga que he tenido.
Aun recuerdo el día que la conocí en el incidente del laboratorio del profesor rowan, en ese momento me sentía solo a pesar de viajar con pikachu, es decir no tenia compañía humana cerca y al viajar con Brock y Misty durante mucho tiempo me acostumbre a tener a alguien cerca, alguien con quien hablar, con quien convivir durante mis viajes.
Aunque mi viaje a solas con May duro poco me sentí aliviado por tener a alguien cerca, recuerdo nuestro primer encuentro con el equipo magma, luego de eso se nos unió Max, me sorprendí bastante cuando me entere que el padre de may no era otro que el líder del gimnasio de ciudad petalburgo norman, recuerdo que cuando me enfrente por segunda vez a su padre ella me animo a mí, supongo que desde allí comenzó a atraerme.
"Vaya que frio hace" digo al viento, quizás salir sin abrigo no fue una buena idea, el cuarto estaba cálido cuando lo deje pero ahora que me fijo bien solo tengo puestos mi camiseta y mi pantalón, la fría noche me hace notar más duramente mi situación, supongo que volveré al dormitorio y me acostare al lado de May para entrar en calor, me rio un poco, debo de haber sonado como un pervertido con aquello que dije.
Me siento y miro al lago por un tiempo, me han entrado ganas de nadar con este frio, no, no es eso, la verdad me han entrado ganas de decirle a May que repitamos en este lago lo que hicimos en el rio aquella vez, solo que esta vez a modo de celebrar mi victoria sobre Anabel, porque si de algo estoy seguro es que le ganare, no importa cuánto tarde, debo ganarle y luego celebrar mi victoria con may.
"¿Quién es?" Oigo que me dice una voz al taparme los ojos con las manos.
"Ma…" Iba a responder que era May pero no es ella, no emana la misma fragancia que May, su fragancia es distinta, aun así no es desconocida para mí, ya la he sentido antes, un momento. "!Anabel!" respondo nervioso volteándome para mirarla.
En efecto es Anabel parada frente a mí observándome con una sonrisa en el rostro.
"¿Qué haces afuera tan tarde?" Me pregunta, aunque por la expresión en su rostro siento como si ella lo supiese de antemano, me siento como en un interrogatorio en el que no puedo mentir, eso y que aun estoy apenado por la manera en que huy de ella en la tarde.
"No podía dormir y quise salir a tomar algo de aire" Ojala se haya creído eso, aunque su expresión me da a entender todo lo contrario. "También estaba pensando en algunas cosas que me tienen preocupado" Suelto de repente al sentirme presionado por su penetrante mirada, tal parece que mi última respuesta la convence ya que deja de mirarme de aquella manera.
"¿Puedo saber qué cosas son esas que te preocupan?" Me pregunta de repente, la cara de nerviosismo que tengo en este momento debe ser impresionante, es que no puedo decirle que pensaba en May y que me preocupaba el hecho de si estaba traicionándola o no con ella, no puedo simplemente abrir la boca y soltarle todo eso.
Anabel se acerca al lago, da la vuelta para mirarme y me dice "Se trata de chicas, ¿cierto?" no hace falta decir que aquello ultimo que dijo me dejo sorprendido , solo me limite a asentir con la cabeza y mirar al suelo de la vergüenza que sentía en ese momento.
Ella se acerca lentamente se agacha y me mira a los ojos, me sonríe y me pregunta. "Esas chicas… ¿somos may y yo?" En ese momento pensé que para que seguir mintiendo total Anabel lo descubriría, simplemente dije un susurrado. "Si".
"Vaya, y ya que yo soy uno de tus problemas, podrías decirme el ¿porque?" Me dice mirándome a los ojos, en ese momento perdí el control de mis piernas que para este momento temblaban más que un flan.
"! No!...tu no…tú no eres…tú no eres un problema para mi es solo que" Suelto rápidamente, mientras estoy en el suelo.
"¿De qué se trata Ash?, anda puedes contármelo, no hay problema" Me dice mientras apoya sus manos en mi pecho dejándome recostado sobre el suelo, lo que acabo de decir Anabel por alguna razón me incita a soltarle la verdad a bocajarro.
Empiezo a contarle todo a Anabel, todo desde que conocía a May, lo que paso en el rio y la situación que hemos tenido desde entonces, los celos de May con ella y mi dilema de si estoy o no traicionando a May.
Al terminar mi relato Anabel me abraza y se recuesta encima de mí colocando su cabeza en el espacio que hay entre mi cabeza y mi hombro, me besa el lóbulo del oído y me susurra. "Yo no creo que estés traicionándola o estés haciendo algo malo, ella no te ha reclamado como suyo así que no son pareja, entonces no estás traicionándola, deja de preocuparte por ello". Me acaricia el pecho sobre la camiseta y se levanta del suelo, dándome la mano como ayuda para levantarme, luego me lleva de la mano, yo solo la sigo obedientemente.
Caminamos por un rato bajo la oscura noche hasta que llegamos a la casa de Anabel, ella entro sin perder tiempo y yo seguí siguiéndola llegamos a su habitación, sin perder tiempo pero sin ir de prisa Anabel comenzó a besarme.
Yo decidí no oponer resistencia y dejar pasar lo que tuviese que pasar aquella fría noche, así que le correspondí el beso con muchas ganas, el beso era muy profundo podía sentir de cierta manera los sentimientos de Anabel aunque fuese solo un poco, decidí utilizar algo que aprendí con May e introduje mi lengua en la cálida boca de Anabel en busca de su lengua, rápidamente las caricias entre nuestras lenguas se hacían más profundas, más largas, más excitantes.
Nos separamos dejando un pequeño hilo de saliva entre nuestras bocas y seguimos ansiosamente, despoje a Anabel de su ropa dejándola solo en bragas, ella no usa sostén quizás por el tamaño de sus pechos, ella me quita la camiseta.
Comienzo a lamer su oreja descendiendo a su cuello el cual lamo y beso, Anabel gime ante cada caricia lo cual me anima a seguir, sigo descendiendo y llego a los excitados pezones de Anabel, a pesar de que sus pechos son pequeños no me desagradan, los acaricio con mi lengua en forma circular alrededor de cada pequeño montículo rosa poniéndolo mas y mas duro, sigo descendiendo hasta su ombligo el cual acaricio y beso, en ese momento Anabel me detiene.
Ella me empuja ligeramente y se pone encima mío, comienza a darme una dosis de mi propia medicina lamiéndome desde la oreja descendiendo sobre mi cuerpo al igual que hice yo con ella, al llegar debajo de mi ombligo me mira pícaramente y me desabrocha el pantalón deshaciéndose de él en segundos.
Ella baja un poco mi ropa interior y toma entre sus manos mi virilidad, sus manos se sienten cálidas alrededor de mi miembro, ella comienza a mover sus manos de arriba hacia abajo y viceversa de manera lenta y suave, yo recuesto mi cabeza y cierro los ojos, de repente siento algo cálido sobre mi virilidad, abro los ojos y veo que lo lame lentamente, luego lo introduce en su boca, se siente demasiado bien, nunca antes había experimentado esto, ella deja de hacerlo me mira a los ojos indicándome que es el momento.
Se acomoda encima de mí y une su cuerpo con el mío, siento la calidez de Anabel rodeándome, ella mueve sus caderas rápidamente, se siente muy bien, nuestras respiraciones se aceleran al igual que nuestros latidos, tomo con las yemas de los dedos los pezones de Anabel y los acaricio mientras ella sigue moviéndose de aquella sublime manera.
La beso con mucha pasión cuando siento llegar el clímax y caemos rendidos, nuestros latidos aun acelerados y nuestras respiraciones algo agitadas, aun estando unidos. "Gracias Ash, si en nuestra próxima batalla eres capaz de vencerme te daré un premio". Oigo que me dice antes de caer dormida, al verla dormir no soy capaz de resistirme y caigo en los brazos de Morfeo siguiendo a Anabel.
Al día siguiente al volver con May y los chicos, veo quizás a la May mas cabreada que he visto en el tiempo que la conozco, nada más llegar al lugar donde nos hospedábamos me fulmino con la mirada y fingiendo su enfado me pregunto. "¿Dónde estuviste anoche?, esta mañana fui a buscarte para ver si querías entrenar y no te encontré" Evidentemente ella no va a decir que durmió en mi habitación toda la noche.
"Es que salí a entrenar durante la noche, ya que no podía dormir" Respondí rápidamente, sin pensar lo que decía.
"¿Saliste a entrenar sin tus pokemon?" Me pregunta May señalando lo obvio y verificando que yo estaba mintiendo.
Por suerte Brock intervino para salvarme, aunque May tarde o temprano descargaría su enojo conmigo, el día paso sin muchos sobresaltos aunque May a pesar de estar enfadada no se separo de mi lado, inclusive cuando me enfrente por segunda vez a Anabel se quedo parada a mi lado, claro que fulmino a Anabel con la mirada durante todo el encuentro, a veces pienso que las mujeres tienen algún sexto sentido para intuir lo que pasa.
Gane la batalla, fue un reñido encuentro pero al final pikachu y mis pokemon me dieron la victoria, por cierto ya que May estuvo a mi lado todo el tiempo Anabel no me dio mi premio por vencerla, al final tuve que despedirme de ella.
"Adiós Ash, espero volver a verte algún día" Me dijo una sonrosada Anabel.
"Por supuesto, te prometo que algún día vendré a visitarte" Le respondo honestamente, algún día vendría a visitarle y de paso a cobrar mi premio.
"Ya vámonos Ash, se hace tarde y debemos llegar al próximo pueblo" Intervino May arrastrándome del brazo, ella parecía la mas ansiosa en partir de la torre de batalla, y así me despedí de Anabel con may arrastrándome fuera del alcance de ella, y luego dice que no estaba celosa.
Fin…
Próximo Capitulo: Saphire Against Orange Conch
