Ash With Flying Colors
Escrito Por: Axl
Episodio 11: Broken Pearl
Durante mi larga y no siempre exitosa travesía más de una vez he estado en esta situación, caminando deprimido en un lugar que no conozco bien. Claro, esta vez no estoy deprimido debido a una derrota mía, en ese aspecto tengo que admitir, desde que tengo mi animadora personal no he perdido una sola batalla y eso es lo que me lleva a la situación actual.
Dawn no ha logrado pasar de primera ronda en el concurso de pueblo Solaceon, un fracaso es normal en cualquier competencia de no ser porque es la segunda vez consecutiva que esto sucede. Desde ciudad Júbilo Dawn no ha logrado ganar de nuevo.
Ciudad Júbilo, al recordar esa ciudad sin poder evitarlo sonrió, principalmente al recordar el momento cuando conocí al amigo de Dawn llamado Kenny, aunque lo que me causa gracia es recordar su expresión cuando Dawn me presentó como su novio. Inmediatamente me gane un enemigo, por mucho que el haya tratado de disimular, quizás el hecho de que me reto a una batalla inmediatamente no ayudó.
Pensándolo detenidamente fue un mal día para Kenny, primero perdió su batalla en contra mía mientras Dawn me animaba y luego fue derrotado por Dawn en el concurso.
Saliendo de mis recuerdos vuelvo al dilema actual, no he perdido una sola batalla gracias a Dawn y no sé cómo hacer lo mismo por ella. No puedo ponerme un traje de animadora y gritar desde las tribunas en un concurso, principalmente por lo ridículo que me vería y quizás cause un efecto contrario al que deseo.
La verdad lo que más me molesta es no saber que decirle o sugerirle, algo que mágicamente cambie su estado de ánimo y la ayude a ganar sin problema alguno. En este momento Dawn está deprimida en nuestra habitación, debería estar a su lado de no ser que por petición de ella la he dejado sola.
Quizás, si uso una bandera con un lema animándola y la agito mientras Pikachu toca tambores o hace alguna cosa que resalte consiga darle apoyo durante los concursos. Me rio de mí mismo al revisar mi patética idea, a diferencia de las batallas los concursos son centrados en la estética y lo que acabe de pensar quizás no entre bien en esa categoría.
La primera vez que no logro superar la primera ronda, la anime, trate de darle consejos y le dije que era normal, que con el tiempo mejoraría. Decirle eso de nuevo no funcionara, principalmente porque tanto Zoey como Johanna le dijeron que su presentación en Solaceon fue peor que la presentación de Ciudad Corazonada.
Llego a un parque, el cual se encuentra vacío, nada raro considerando lo tarde que es, me siento en una banca y observo el cielo nocturno lleno de estrellas. Inconscientemente me sumerjo en mis recuerdos llegando a la época en la que viaje con May, Ella también perdió concursos, a diferencia de Dawn ella los perdió por exceso de confianza algo que quizás copio de mi estilo de pelea.
Estando sumergido en mis recuerdos me doy cuenta, que comparando a May y Dawn, cada que esta última sale al escenario luce más tensa como si estuviese presionada por algo. May salía relajada y sobrada de confianza cada que competía.
Sigo comparándolas mentalmente buscando alguna razón para que Dawn se encuentre tensa cuando compite, cuando las conocí ambas eran novatas. – Ninguna, sabia como capturar un pokémon – Digo por lo bajo y sigo en mi tarea, ¿qué más puedo comparar?, quizás sus familias.
May es hija de un famoso líder de gimnasio y Dawn…, Dawn es hija de una ex – coordinadora exitosa. Eso es, ¡Dawn debe estar presionada por igualar los éxitos conseguidos por Johanna!, Como si esto último aclarase toda duda de mi menta me levanto y salgo corriendo hacia el centro pokémon.
Al no conocer muy bien el pueblo termino en medio de una feria que se realizaba en el pueblo, me abofeteo mentalmente por perderme, aun así, mientras busco mi salida de aquella feria, uno de los puestos de esta atrae mi atención.
Luego de salir de aquella feria y recibir indicaciones de cómo llegar al centro pokémon, salgo corriendo en dirección a este, estoy seguro que Dawn no se encuentra dormida, el plan que tengo en mente quizás no sea el más ortodoxo y quizás empeore las cosas. Pero debo intentarlo al menos.
Al llegar al centro pokémon, me dirijo de inmediato a la habitación que comparto con Dawn. Al abrir de golpe la puerta de la habitación me encuentro con Dawn sentada en la cama aun con algunas lágrimas en el rostro.
- ¿Te encuentras bien? – Pregunto algo que parece obvio no es así.
- Si – Me responde Dawn al tiempo que me siento a su lado, la observo por unos segundos, su mirada esta clavada en el piso y no tiene buen semblante, ninguno de los dos décimos nada hasta que decido romper el silencio. - ¿Qué es lo que debemos hacer ahora? -.
- Pues nada…debemos ir a conseguir las medallas que te faltan – Me responde aun sin quitar su mirada del piso.
- ¿Qué hay de los concursos? – Trato de tocar un poco el tema con la mayor sensibilidad que me es posible.
- Creo…creo que no voy a seguir con eso – Me responde en un tono muy bajo al tiempo que las lágrimas se deslizan por sus mejillas. – Total, creo que no sirvo para ser coordinadora – Comenta al tiempo que su llanto se intensifica haciendo juego con la lluvia que adorna la noche.
Lo último que dijo me enfurece y la abofeteo. – ¡No vuelvas a decir algo así! - Dawn me mira sorprendida por lo que acabo de hacer, siguiendo con el impulso que me hizo abofetearla la tomo de la mano y la llevo fuera del centro pokémon. – ¿Ash pero que haces? – Me pregunta sorprendida al estar los dos bajo la lluvia.
- Ten una batalla conmigo – Le digo con un tono de voz entre serio y molesto.
- ¡¿Por qué?! , ¡¿Para qué quieres que combata contigo?! – Me grita confundida.
- ¡Solo hazlo! – Le grito al tiempo que libero a Buizel de su pokébola.
Originalmente Buizel le pertenecía a Dawn pero al gustarle más las batallas que los concursos caso contrario a mi Aipom, realizamos un intercambio, Aipom evoluciono a Ambipom bajo el cuidado de Dawn y precisamente usando a Ambipom fracaso en su último concurso.
Como si de un mal chiste se tratara, Dawn al ver a Buizel en el campo elige a Ambipom, será una batalla de dos pokémon contra su antiguo entrenador, al estar los dos listos no veo ningún motivo para retrasar esto.
- Buizel, usa Aqua Jet – Le ordeno a mi pokémon, el cual usando su ataque se aproxima rápidamente a su oponente, observo a Dawn y esta parada allí, sin ordenarle nada a su pokémon, por lo cual el ataque golpea de lleno a Ambipom.
- ¡Demonios Dawn!, ¡Reacciona!, ¡No, puedes seguir presionada por la sombra de tu mamá! – Al parecer lo último que le grite surtió efecto de alguna manera porque luego de escucharlo, Dawn me observa furiosa y le ordena a Ambipom que contrataque. – Ambipom, usa golpe centrado -.
Al verla reaccionar decido seguir por la misma línea, quizás deba presionar hasta el límite para sacarle de ese estado, ella tiene talento para los concursos, lo sé, porque la he visto practicar. Pero todo lo que practica se desvanece cuando salta al escenario. – Buizel, esquívalo – Le indico a mi pokémon, el ataque de Ambipom falla totalmente, eso lo deja a merced de mi siguiente ataque. – Buizel, puño de hielo – Al estar tan cerca de su oponente Buizel acierta sin ningún problema dejando a Ambipom en el suelo a punto de la derrota.
- ¡Ambipom! – Grita mi compañera de pelo azul, al parecer está a punto de rendirse, esto no lo puedo permitir por lo cual decido provocarla más. - ¡Deja la maldita falta de confianza y pelea! , ¡Así planeas enfrentar a May! – Quizás enfurecerla no sea tan buena idea pero de cualquier manera la furia es mejor que la depresión.
Cumpliendo el objetivo mis palabras Dawn me mira con total desprecio y le ordena a su pokémon que ataque. – Ambipom, usa velocidad – Las estrellas vuelan hacia Buizel a alta velocidad tal que Buizel apenas logra esquivar el ataque, sin darme tiempo a reaccionar Ambipom aprovecho su ataque para quedar muy cerca de Buizel.
Dawn no desaprovecho la ocasión y le ordeno rápidamente a su pokémon. – Ambipom, golpe centrado – El ataque le da de lleno a Buizel mandando contra el suelo, ambos pokémon están bastante lastimados, todo se definirá en el siguiente movimiento.
- ¡Es hora de terminar esto! – Le grito a Dawn, la cual no me responde, solo me dedica de nuevo una mirada con bastante enojo.
- ¡Buizel, aqua Jet! –
- ¡Ambipom, golpe centrado! –
Los dos pokémon obedecen y los ataques dan en el blanco levantando una pequeña nube de polvo, la cual duro poco debido a la lluvia para revelar a los dos pokémon inconscientes, debo admitir que el resultado de la batalla era lo que menos me importaba en ese momento.
Regreso a mi pokémon a la pokébola al tiempo que Dawn hace lo mismo, luego de esto nos quedamos mirándonos fijamente sin saber que decir, hasta que decido romper el silencio.
- ¡Fue una gran batalla! , ¿Ya te sientes mejor? - Le pregunto dándole a entender que todo lo que ha pasado fue para sacarla de su estado de depresión y rezando mentalmente para que lo entienda de esta manera.
-¿Eh? – Es lo único que me responde Dawn, al parecer terriblemente confundida. - ¡¿Estas bromeando?! – Dawn eleva el tono de voz y mi instinto me indica que lo correcto es huir. Al encontrarme distraído en mis pensamientos no me doy cuenta el momento en el que Dawn corre hacia mí embistiéndome y cayendo sobre mí.
Al estar en el suelo Dawn entierra su cabeza sobre mi pecho y comienza a darme golpes sobre el mismo. - ¡Eres un idiota!, ¡Eres tan insensible! – En esto último debo darle toda la razón, quizás lo que hice no fue el mejor a camino a seguir pero fue el único que se me ocurrió - ¡Yo!, ¡Yo...! – Al escuchar a Dawn es bastante probable que aquella oración termine con que me odia.
- ¡Yo te amo! – Me grita Dawn para luego atrapar mis labios con los suyos, a diferencia de otros besos que me ha dado, este estaba cargado quizás con todas las emociones que ella debía liberar, con toda la presión que sentía.
Allí estando tirados bajo la lluvia sin querer, Dawn ha convertido mi cabeza en un campo de guerra, una guerra librada entre mis sentimientos por ella y mis sentimientos por May, todo esto es muy confuso así que le respondo lo único que puedo en este momento sin necesidad de mentirle. – Dawn…yo, yo no sé qué responderte – Al escuchar esto Dawn me mira a los ojos y me sonríe.
- No es necesario que digas nada – Luego se quita de encima de mí y me da la mano ayudándome a levantar. – Con lo que hiciste por mí, me doy una idea de lo que sientes o puedes sentir por mí. – Al terminar esto se aleja un poco y luego voltea a verme fingiendo una expresión enfadada.
- Por cierto, lo que dijiste, ¿en verdad piensas eso? – Su pregunta no me sorprende en absoluto, la respuesta es muy simple.
- En parte, cuando tu prácticas para los concursos lo haces mucho mejor que cuando sales al escenario. – Ella me mira esperando que me explique mejor. – Es como si al salir al escenario tuvieses un peso encima, fuera del escenario te diviertes bastante, en el escenario parece que quisieras demostrar algo. – Ella se acerca quedando al lado mío. – Lo que quiero decir, es que no pienses en nadie cuando compitas, solo, sal y disfruta. – Termino mi explicación de la mejor manera que puedo.
Dawn me observa detenidamente y de repente suelta una carcajada. – Vaya que eres malo para esto – Me dice refiriéndose a mi discurso anterior. – Pero, tienes razón, tratare de hacerlo de ahora en adelante. – Luego de esto me toma de la mano.
- Deberíamos entrar, no creo que seguir bajo la lluvia sea conveniente. – De la mano entramos empapados al centro pokémon, al entrar allí recuerdo otro asunto pendiente que tengo con Dawn, tiro de su mano haciendo que ella quede mirándome.
- ¿Qué sucede? – me pregunta extrañada.
- Pues, tu siempre me animas en mis batallas, gracias a ti no he vuelto a perder en batalla – Le digo al tiempo que le dedico una sonrisa que ella me devuelve y me toma de la otra mano. – La cosa es que, yo quería hacer algo así por ti. – Dawn me sonríe divertida, probablemente me ha imaginado en traje de animadora.
- Dado que vestirme de animadora y gritarte desde la grada no es una opción, quiero que tengas esto. – Acto seguido busco en mi bolsillo y le entrego una bolsita sellada por una cinta dorada.
Dawn curiosa retira la cinta abriendo la bolsita y retira lo que hay dentro de ella, quedando muy sorprendida - ¡Ash! , ¿En serio? , ¿Es para mí? – me pregunta, a lo que respondo asintiendo con la cabeza y es que dentro de la bolsita se encontraba un collar, el cual consistía en una cadena de plata y en el centro de esta colgaba un adorno el cual tenía en el centro un zafiro. He de admitir que en mi vida, jamás había gastado tanto dinero en algo, pero la ocasión lo ameritaba.
Dawn salta sobre mí y me abraza fuertemente, la separo de mí y le explico el porqué de este regalo mientras le ayudo a ponérselo. – Cuando uses este collar en los concursos, quiero que sepas que estoy allí contigo, que estoy apoyándote siempre, que puedes contar y confiar en mí. – Le digo al tiempo que termino de colocar el accesorio.
Ella voltea a verme con una mirada que no se bien como describir, acto seguido vuelve y me abraza, esta vez además de ello me besa repetidamente. – Ash, quiero que sepas, que luego de lo que me dijiste… - Hace una pausa y me mira a los ojos. – No planeo dejarte ir, no volveré a perder, peleare con todo lo que tenga por ti sea lo que sea o quien sea. – Luego me suelta y se dirige a la habitación, yo la sigo en silencio.
Al llegar allí se repita una situación que ya habíamos vivido en un día de lluvia, Dawn se desnuda y se recuesta en la cama, yo la imito recostándome desnudo al lado de ella, ella se refugia en mi pecho y rápidamente queda dormida, al parecer todo lo que pasamos esta noche la ha agotado, aferro mi agarre en su cintura, coloco mi cabeza sobre la de ella y quedo dormido.
El molesto sol me despierta de mi profundo y cómodo sueño, al despertar me encuentro con una de las imágenes más bellas que he visto en Sinnoh, Dawn duerme profundamente con una sonrisa en el rostro, se ve tan tranquila y feliz que no puedo evitar quedarme allí contemplándola.
Dawn se despierta al sentirse observada. – Buenos días Ash, ¿Dormiste bien? – Me pregunta mientras se libera de mi agarre y estira los brazos.
- Desde que te conocí, siempre he dormido de maravilla. – Le digo casualmente, lo que la sonroja y decide huir al baño con la excusa de alistarnos para irnos.
Una vez nos alistamos, estamos en la entrada del centro pokémon decidiendo a que ciudad ir, la enfermera Joy me llama.
- Ash, espera. –
- ¿Qué sucede, enfermera? –
- Tienes una llamada, desde Jhoto – Al escuchar el nombre de la región de la cual proviene la llamada, solo una persona me vino a la mente, Dawn quizás intuyo lo que me pasó por la cabeza ya que se acercó a mí y me tomo la mano.
- Esta bien, voy a atender la llamada – Le informo a la enfermera dirigiéndome con Dawn al videoteléfono.
Fin.
Próximo Capitulo: Golden Showdown
