Declaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Hajime Isayama.

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Capitulo IV: "Campo de batalla"

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Desde el momento en que ingreso al ejercito Levi siempre se preguntó como se sentiría en un verdadero campo de batalla.

Nunca en su vida sintió miedo ante cualquier amenaza, probablemente se debía a que no valoraba tanto su existencia como para experimentar temor alguno.

Desde la más tierna infancia había conocido los más crueles aspectos del mundo. Su madre era prostituta en uno de los barrios más pobres del país y, a pesar de no saber quien era el padre de entre todos los clientes que atendía día a día, ella optó por criarlo con las más delicadas caricias maternales, ya que era todo lo que podía entregarle en su vida llena de carencias. Pese a ello, el único amor verdadero que Levi recibió no duro demasiado como hubiera deseado, a los pocos años la mujer que conoció como su madre falleció producto de una enfermedad y quedo bajo la tutela de un pariente, quien solo lo cuidó hasta que fuera capaz de sobrevivir por sí mismo.

Ahora, con su rifle entre sus manos y frente a los enemigos de su nación, apuntaba con el arma de fuego. Eran mayores en cuanto número como también los superaban en físico, casi la totalidad de los soldados del bando contrario eran increíblemente altos y fornidos, haciendo parecer que luchaban contra un ejército de titanes. Sentía la burla de sus oponentes al verlo y eso lo fastidiaba, pero en ningún minuto sintió temor de sus enemigos.

¿Cuántas veces había estado en un campo de batalla?

Tras una señal por parte de Erwin, los más jóvenes comenzaron el ataque. El militar no sabía que pensar al ver luchar a esos mocosos que hace nada eran unos simples cadetes, entre ellos el chico de ojos verdes. La mayoría de ellos parecían asustados, sin embargo, Jeager merecía algo de mérito al tratar de lucir como si tuviera años de experiencia en batalla.

Levi esperó hasta la segunda señal del comandante para poder actuar. Despreciaba la mirada burlona del enemigo hacia su persona, pero con tan solo un primer balazo de su fusil calló a todos sus contrincantes.

Sin duda él era el mejor soldado que la humanidad allá visto jamás.

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La batalla de Stadlee duró alrededor de una semana más luego de la llegada de la tropa dirigida por Erwin Smith. Aparentemente la milicia de la nación vecina premeditó algún ataque a la localidad al ser un camino clave para atravesar el país, y colocó una gran defensa allí. La lucha fue dura pero la victoria fue para ellos.

Después de tomar el poder del lugar, los soldados se encargaron de recluir a cada uno de los habitantes en una casona de campo, cuyo señor se suicidó al enterarse que habían perdido la batalla.

Luego de inspeccionar el lugar, los militares se asentaron en algunas viviendas para tratar a sus camaradas heridos e informar al gobierno acerca de su progreso en el plan.

Levi se sentía asqueado al estar cubierto de sangre ajena. El liquido escarlata teñía tanto su uniforme como en sus manos, y aquella suciedad no le permitía sentirse tranquilo.

Con total serenidad caminó a través del pueblo de Stadlee en busca de un lugar para asearse. Mientras deambulaba se topó con una particular escena.

Un niñato rubio y de apariencia afeminada, temblaba mientras que sus ojos carecían de brillo. Aquel muchacho estaba experimentando lo que Ackerman nunca logró experimentar: el terror de acabar con una vida con el fin de salvarse a sí mismo. Al lado del chico Eren lo miraba con furia.

—¡No vengas con eso ahora Armin! ¡Por fin hemos logrado llegar hasta aquí! — Exclamó con enfado el de ojos verdes.

—Pero Eren…He asesinado a alguien…—Balbuceó con dificultad el rubio. Estaba realmente abrumado.

—Desde un principio sabíamos que esto sucedería ¿No prometimos que vengaríamos a nuestras familias! —Eren parecía desesperado.

—¡A costa de nuestra venganza debemos matar Eren! Aún siento como la sangre de ese hombre corre por mis manos…¿Acaso él no tendrá también una familia que aguarde su llegada? ¿Cómo puedo olvidar el rostro lleno de lágrimas de esa persona que yo mismo mate? ¡Dime como lo haces para mantenerte firme!

Armin comenzó a llorar con impotencia. Él quería luchar por su anciano abuelo que murió en el comienzo de la guerra, pero su inmadura mente nunca proceso la idea de que debía destruir la vida de otros para ello. Quería huir, sin embargo, no tenía a donde ir.

—¡No creas que para mí es fácil! —De los ojos verdes de Eren lagrimas de rabia escaparon para recorrer sus mejillas— Yo todavía siento la sangre tibia de los soldados que asesine, las imágenes se repiten una y otra vez por mi cabeza como si fueran un ciclo sin fin. No obstante, esto es la guerra y me prometí a mí mismo que continuaría sin importar el que. Debemos ser fuertes Armin, por aquellos que apreciábamos.

El castaño limpió su rostro y con firmeza le ofreció su mano a su amigo, invitándolo a levantarse y seguir adelante a su lado. Armin observó con dudas al chico, para luego aceptarlo.

La guerra era cruel y acababa con la inocencia de pobres niños como esos, obligándolos a madurar de golpe. Esa era la única manera de sobrevivir, era matar o ser asesinado.

Levi suspiró con pesar luego de contemplar la escena y continúo caminando con indiferencia. Siempre había considerado a Jeager como un mocoso inmaduro e impulsivo, no obstante, tenía más agallas de lo que creía. Quizás tenía posibilidades de sobrevivir más de lo que había imaginado en un comienzo.

OoOoOoO

Las tropas montaron un campamento temporal hasta planificar el siguiente movimiento. Después de todo, era seguro que el enemigo no atacaría de inmediato.

Una vez que la noche cayó, el capitán dejó su posición para tomar su merecido descanso. Llevaba casi todo el tiempo de la batalla sin haber tenido una siesta decente.

Recostado sobre un duro colchón del lugar que se le fue asignado junto a su equipo de elite, Levi maldecía para sí mismo a Erwin por obligarlo a dormir en una cama vieja y sucia, por él hubiera estado de pie toda la noche antes de estar ahí, pero el comandante tenía sus estrategias para forzarlo a aceptar sus órdenes.

Cerró sus ojos, la imagen de la mirada socarrona de los soldados hacia su persona invadió su mente. Volvió a abrirlos para mirar al techo y en cuestión de segundos los cerró otra vez, ahora esos mismos soldados lo observaban con pavor y suplicantes de piedad.

¿Acaso tenía que recibir toda la vida las mismas miradas?

Sino era desprecio era miedo, sino era admiración era envidia. Nunca nadie lo observaba como un igual a excepción de Erwin y, aunque odiara admitirlo, Hanji. Sin embargo, ello solo se debía una relación formada a partir de una dependencia de las habilidades del otro.

La soledad inundaba el corazón del pelinegro, pero ni siquiera él se enteraba de eso. Solo sentía un vació con el cual había convivido toda su vida.

Nadie lo miraría a los ojos con sinceridad, por lo que había optado por encerrar su más recodito deseo de ser querido. No obstante, una vez que cerró definitivamente sus parpados para caer en los brazos de Morfeo, la imagen de ella consumió todos sus pensamientos.

Ella era una chica extraña, la única quien a pesar de respetarlo lo trato con igualdad y afecto. Sus ojos ambarinos siempre lo observaban con sinceridad y le entregaron una calidez desconocida cada vez que los veía.

Antes de darse cuenta, aquella muchacha se había transformado en una luz para su existencia sin sentido, a pesar de todas las barreras que trató de imponer para mantener la distancia entre ellos. Su sonrisa, su amabilidad, su honestidad; todo su ser lo había salvado de la oscuridad. Sabía que aún cuando sus manos estuvieran manchadas, ella lo aceptaría sin dudar.

Petra no lo trataba como un ser inalcanzable ni como el patético niño pobre que había sido alguna vez en el pasado. Ella quería ver al verdadero Levi Ackerman, no al taciturno capitán de una tropa.

—Quiero verla…—Susurró el pelinegro sin ni siquiera comprender la razón tras sus propias palabras.

Se había acostumbrado tanto a la presencia de la enfermera en ese corto periodo de tiempo, que al recordarla una extraña nostalgia lo invadió.

OoOoOoO

—Springer—Llamó Levi.

Connie Springer era un muchacho de baja estatura, delgado y bastante energético. Era parte de la tropa de reclutas número ciento y cuatro al igual que Eren y Armin, no obstante, se le dejó temporalmente el cargo de mensajero, ya que se a pesar de ser tan solo de un cadete y era bastante veloz para el trabajo.

—Ten—Sin dar muchas explicaciones, le entrego un puñado de chapas de identificación de los soldados caídos más un sobre con un informe, para luego retirarse.

El chico se quedo extrañado y confundido ante el gesto del capitán, por lo que uno de sus superiores le colocó gentilmente una mano sobre el hombro y le explicó la razón tras ello.

—Es una costumbre del capitán recolectar todas las placas y encargarse de inscribir a cada uno de los fallecidos para luego entregárselos a sus familias. No podemos transportar los cuerpos, así que es una forma de hacerlos llegar hasta sus seres queridos aunque sea de forma simbólica.

Las palabras de Gunther hicieron que los ojos de Connie se iluminaran de admiración hacia Levi. A pesar de su frialdad, aquellos que habían trabajado codo a codo junto a él, comprendían que era alguien que cuidaba de sus camaradas.

Springer agradeció al soldado por su explicación y se retiró emocionado, prometiéndose a si mismo hacer llegar las chapas a cada familiar de los caídos. Sin embargo, en sus manos tenía un sobre que iba culto detrás del sobre con el informe, del cual él ni siquiera se había percatado.

Una carta dirigida a Petra Ral. La primera carta que el capitán Ackerman escribía en toda su vida.

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Lamento la tardanza, el calor del verano me ha quitado la inspiración para continuar escribiendo.

No me gustó mucho el capítulo para ser sincera, pero quería subirlo pronto. Espero que les haya agradado aunque sea un poco :3

El próximo tratare de tenerlo pronto

Enfin, muchas gracias por leer! Es mi primer fic largo así que cada capítulo lo subo insegura XD

Les agradezco a sombraescarlata, Kenya Uchiha O.o, Nana19 y a Girlschiffer, por tomarse las molestias de dejar un comentario. Me alegra saber lo que piensan respecto al fic.

P.D. Casi lo olvido…Lamento mucho si hay faltas de ortografía y/o redacción!