Realidad de un golpe

Tentáculos salieron debajo de su cama, en el vacío de la oscuridad podía escuchar los gritos de un hombre que no podía recordar, lo atrapo y el pobre empezó a forcejar.

Sin embargo la cama se destruyó, revelando solo los dientes de esa cosa, lo aventó a su boca y solo entonces…

-¡SQUUUUUUUUUUEK! –grito despavorido, otra pesadilla de nuevo, se tachó los ojos y se abrazó a Shmee. Estaba tan asustado.

Miro por la ventana aun rota recordando que no todo lo de ayer fue un sueño, el cielo estaba gris de seguro era de madrugada, se levantó de la cama ya no deseaba soñar más.

Camino por encima de ya seca mancha de sangre que la noche anterior su padre perdió por el golpe de Nny.

Se cambió a un polo blanco y unos shorts negros, no iría a la escuela hoy era domingo, podía tomarse el tiempo que necesitara para relajarse un poco.

Aunque la verdad jamás se había relajado, tomo a Shmee y le dedico una sonrisa cansada, sabía que en algún punto del día volvería a dormir.

-Buenos días Shmee –le dijo cubriendo su boca al dejar escapar un bostezo- tuve una pesadilla.

Lo sé yo estuve ahí, fue muy feo.

-Fue horrible Shmee –lo puso en su cama y se acercó a la ventana rota y ver si podría repararla antes de que anocheciera, sabia de sobra que sus padres estarían demasiado ocupados para arreglarlo, trabajo de adultos y esas cosas pensaba- aunque no se comparó como el que tuve en la Institución Psiquiátrica… –tembló- gracias por acompañarme esos 4 meses, Shmee, eres un buen amigo –le sonrió levemente.

Lo se Todd, siempre estaré ahí para ti.

Concentro su mirada en la desolada casa de Nny y se puso a pensar en su visita de anoche, claro excluyendo que golpeo tremendamente a su padre, eso que de verdad se iría de vacaciones lo desconcertó.

"Iré por mi propio camino ahora. Aún tengo algunas cosas de las cuales preocuparme antes de irme…"

¿Sera que podría estar huyendo?, le dio un escalofrió pensar eso pero era lo más probable, se despidió del aunque dijo que se serian vacaciones.

La verdad no sabía si alegrarse de ya no esperar su inoportuna visita cada noche o sentir nostalgia pues de alguna retorcida manera le había tomado aprecio.

Extraño aprecio, una muy extraño… puesto que Nny no era un buen modelo a seguir según Shmee.

Pero eso que dijo que era bastante influenciable por sus miedos lo dejo pensando.

"Debe ser confortante tener aún la oportunidad de salvar tu conciencia de tu preciada mente."

-¿Tendrá razón? –se preguntó Todd mirando la casa y como el cielo lentamente se iba aclarando.

No está loco, Todd no tiene relevancia lo que dijo.

Miro a Shmee y volvió su vista a la casa.

Quien sabe cuándo Nny regresaría, si es que lo hacía, o si de verdad había huido.

Solo sabía que de alguna manera se había vuelto a quedar solo en esta realidad.

Vio la casa ya por última vez para reposar un poco en su cama, estaba cansado pero, al mirar ese lugar vio algo desconcertante.

Alguien estaba quieto enfrente de la casa, era muy pequeño, era un niño…

Más bien una niña.

-¡Oh no! –exclamo Todd, quien rápidamente tomo a Shmee y bajo rápido las escaleras, esa niña debía estar loca si tenía intenciones de entrar- oh no, oh no, oh no –se repetía.

El jamás había entrado, pero siempre huida gritos agónicos y escalofriantes salir de esta, además no podía asegurarse a ciencia cierta si Nny estaba ahí… en cualquier caso esa niña ya estaba muerta.

No tiene caso Todd, ¿Por qué vamos? Si ella se lo busco.

-¡Aun no entra a la casa! –le respondio abriendo la puerta y llegando a la casa abandonada de al lado, esa niña ya estaba a los pies de la puerta- ¡espera no!

La niña se volteo pero ignoro su presencia y alzo su mano con intenciones abrir aquella puerta, nada bueno podría salir de esto si llegaba a entrar.

-¡No entres! –exclamo llegando a ella y agarrándola de la mano, la alejo de la puerta justo antes de que siquiera la llegara a tocar- ¡es peligroso! ¡squeek! ¡no debes entrar ahí! ¡podrías morir! –la niña no lo miraba solo miraba aquella casa, cuando se volvió a verlo se quedó helado, ella sonrió.

-Está bien –la soltó en cuanto sus ojos se conectaron, un horrible escalofrió le recorrió la piel, se escondió detrás de Shmee arrepintiéndose de no haberlo escuchado- gracias por detenerme –le agradeció aquella.

No dijo nada, estaba aterrado de sus ojos, esa mirada jamás la había visto.

No es que jamás hubiera visto un par de ojos color miel es que en ellos se podía reflejar algo diferente, por supuesto eso fue lo que más le asusto, ella no tenía miedo su mirada solo denotaba alegría y bondad.

Eso en realidad debería ser bueno pero, algo más se vio, algo que no le gustó nada.

Ella era de su altura, cabello azabache hasta los hombros con su cabello peinado de costado y sujetado por una vincha verde, usaba un polo blanco debajo de un peto corto color verde oscuro, calzaba zapatillas grises.

Ella lo miro a sus ojos grises, retrocedió, ¿ahora donde debía meterse?

Ella le sonreía.

¡Noquéala y corre!, siento una influencia maligna en ella, ¡debes huir!

Alzo la mano con intenciones de acatar la sugerencia de su oso pero apenas estuvo cerca de ella lo alejo arrepentido de su acción, se dio vuelta y huyo con los ojos llorando asía su casa, abrió la puerta y la cerro tras de sí.

No paro de correr hasta llegar a su habitación, se zambullo entre las sabanas y cerró los ojos mientras se reponía de lo sucedido, Shmee le cantaba para calmarlo pero ya era tarde… estaba asustado.

Jamas la volvió a ver.


buenos días gente!

¿muy temprano? XD ñe estaba inspirada

sobre esta historia quería probar algo diferente con este pequeño niño, creo que es interesante

quienes hayan leído el cómic saben de lo que hablo =)