Un reinicio

Inhala, exhalaba, inhalaba, exhalaba… si seguía respirando tan rápido se iba acabar el aire y todos morirían ¡por su culpa! ¡POR SU CULPA!

Volviendo a la realidad, respiro hondo y miro otra vez la entrada de ese gran establecimiento, al que muchos entraban en ese momento.

La Universidad.

Miro sus pies y levanto su vista al establecimiento enfrente de el con sus puerta abiertas, la gente que pasaba por sus costados casi empujándolo, sino se apresuraba llegaría tarde a su primer clase.

Camino por el patio de recreo mientras pasaba meticulosamente la mirada a los demás jóvenes, la mayoría parecía conocerse, mientras otros que eran nuevos formaban grupos con algunos.

Nadie se le acercaba.

Se sentía inseguro y algo incómodo.

El ambiente a su alrededor era tan alegre y movido.

Se miró una vez más la ropa y sintió de pronto que el único que era ignorado… era él.

Se había puesto un polo gris holgado de manga larga, un jeans negros, calzando unas zapatillas negras con blanco en la suelo y en parte de la agujeguetas, y en su cabeza tenia puesto un gorro simple de lana de color gris, que cubría sus cabellos desordenados y que estiraba con manía asía su frente como intentando pasar desapercibido.

Se había vestido de otra manera o como pudo, la noche anterior se la había pasado llorando otra vez la muerte de su madre, era su segundo día en esta ciudad y todavía no lo superaba.

El primer día que llego a esa ciudad, se encerró en cuanto llego a su nuevo "hogar" en un condominio de buena calaña y cerca la universidad, de dos pisos y diez apartamentos en cada uno.

No había salido de allí ni para ver que tal el nuevo lugar ni nada.

Se sentía tan vacío y triste, el ver a esta gente de su edad disfrutar la vida solo porque tuvieron una infancia feliz, asía que se sintiera fuera de ese lugar alegre.

Apretó la correa del bolso de mano color beige que colgaba al lado de su cadera y se mordió el labio, se sentía como un parasito, un ser que no pertenecía a este lugar.

Tal vez no fue buena idea venir.

Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que un persona corría directamente asía el, cargando dos cajas repletas de libros de historia.

El choque fue inevitable.

Libros volaron mientras que los dos chicos caían asía atrás sobre el suelo, una de las cajas vacías cayó encima de una de las cabeza cubriendo la visión del pobre muchacho, Todd aturdido se sobo el brazo intentando reponerse del choque.

Al levantar la mirada vio el desastre causado.

Otra vez… lo había echado a perder.

Se paró rápidamente y miro al joven chico caído sobre los libros regados en el suelo y con una caja sobre su cabeza obstruyendo su vista, se golpeó la frente con la palma de la mano, bonita manera de hacer amigos.

-D-Discúlpame… –tartamudeo Todd arrodillándose al lado del aturdido chico de la caja-… no fue mi intención chocar contigo –se disculpó mientras ayudaba al chico a levantarse del suelo.

-No te preocupes hermano, pero dime… –hablo el joven mientras se levantaba estirando los brazos como intentando buscar equilibrio- ¿A dónde fue la luz?

Todd soltó una inaudible y ligera risa, el chico parecía tener sentido del humor aun después de tropezar, con una mano saco la caja de su cabeza que obstaculizaba su campo de visión.

-Oh –suspiro el otro como si aquello no fuera la primera vez que le pasaba- gracias hermano –le agradeció apoyando una mano en su hombro derecho mientras le sonría y le permitía ver el color azul de sus ojos.

-Eh… de nada –respondio Todd algo sorprendido por la cordialidad y familiaridad del chico.

El chico soltó una carcajada por su tímida respuesta, para luego darle una palmada al hombro para luego ocuparse de los libros caídos.

Todd lo miro detenidamente, su ropa desalineada, cabello negro desordenado y su actitud fresca y familiar, lo hacían parecer como una de las personas con las que uno podía hacerse amigo rápidamente.

El joven vestida unos jeans gastados de color gris claro con uno que otro hueco en las rodillas (como era el modelo), usaba un polo blanco con una gran imagen de un signo de exclamación en dorado, encima tenia puesto una camisa a cuadros de color rojo, calzaba unas zapatillas deportivas color blanco y una gorra de visera color rojo sobre su despeinado y lago cabello negro (que le llegaba a los hombros) acomodada asía atrás dejando sobresalir una mecha de cabello despeinado por encima de su correa.

-Eres nuevo a ahora que te veo bien –hablo el chico volviendo los libros en las dos cajas con una rapidez casi al parpadeo de un ojo, se levantó con una sonrisa y le paso una de la cajas, Todd la acepto mientras el otro sonreía- bienvenido a la Universidad de Ciudad Verde.

Caminaron por los pasillos del gran lugar buscando la biblioteca, Todd observaba todo mientras el chico parloteaba la historia de la Universidad completa desde sus inicios hasta su final, se adentraron a un gran portón abierto donde había grandes estantes repletos de libros, mesas de trabajos con algunas personas ahí.

Sea estudiando, leyendo o simplemente durmiendo.

Estaban en la Biblioteca.

-Por eso esta ciudad se fundó, no que, ni por qué, sino por quien –termino de relatar el joven que acompañaba- y esa es mi parte favorita porque jamás nos dicen quien fue.

-¿Qué? –pregunto Todd dejando la caja en una de las mesitas, sintiendo que se había perdido algo de la conversación.

-Exacto –sonrió el otro asintiendo con el dedo índice de su mano derecha.

Llego una señorita de cabello verde con corte radical le trajo una tabla de papeles, el muchacho firmo estos, entonces esta le aventó una mochila azul que agarro con las justas.

-Gracias Robin… –expreso el chico sonriendo nervioso mientras se ponía la mochila a la espalda, le hizo un movimiento con la cabeza para que salieran del lugar, el otro negaba su cabeza mientras se reía con gracia- está molesta porque la tenía esperando más de una hora… aunque esta en todo su derecho el desquitarse con mi mochila –dijo haciendo énfasis golpeando dos veces la mochila azul que ahora tenía en la espalda.

Todd se corrió la boca escondiendo una pequeña sonrisa, este tipo estaba loco.

-Ah, que modales los míos –hablo de pronto golpeándose la rodillas con una de sus manos, como acordándose de algo, se puso enfrente del sonriente- me di cuenta que aún no se tu nombre.

-¡Oh! –exclamo Todd, era cierto, se le pasado ese pequeño detalle también entre tanta charla, apretó la correa de su bolsa y le tendió la mano- me llamo Todd Casil.

-Dwincky –respondio el otro siempre sonriendo apretando su mano a modo de saludo- Ricardo Dwincky, aunque la mayoría me llama Dwincky, pero puedes llamarme como quieras –bromeo el otro poniéndose a su lado y reanudando su caminar a los pasillos de clases.

-Es un placer conocerte Dwincky –dijo Todd memorizando el apellido del muchacho, mientras se acercaban a su salón, estaba a tiempo a pesar de su "accidente".

-El placer es mío ¡oye! ¿vas a la misma clase que yo? –la pregunta lo desconcertó a Todd, el otro parecía feliz, miro el letrero de la puerta donde decía "Ciencia" y comprendió su emoción- ¡genial entonces podemos sentarnos juntos!

-Creo que si –respondio Todd abriendo la entrada a los dos.

Esto era genial, jamás había hablado con tanta confianza con alguien, de seguro este sería un buen año después de todo.

Siguió a Dwincky por las carpetas del salón, el cual ya estaba lleno de estudiantes, mientras el otro saltaba asía los últimos asientos que estaban ubicados al fondo del salón al lado de la ventana. Por la cual se podía ver la cancha y como algunos se presentaban a las prácticas del equipo de futbol americano.

-¡Ey, Jorgi! –saludo Dwincky a un chico recluido en el último asiento, como si se estuviera apartando del resto- ¡conocí a un estudiante nuevo!

El chico era delgado y por cómo se sentaba alto porque se encorvaba, de cabello rubio peinado perfectamente asía un costado sin salirse de la línea, vestía una camisa blanca con el cuello pulcramente limpio que por debajo sobresalía una bonita corbata michi color rojo, un suéter color amarillo pálido sobre la camisa cubriéndole las parte de la palma de la manos por las mangas, unos pantalones de vestir y zapatos de charol lustrados. Y encima de sus ojos verde aceituna estaban unas gafas de color negro, vintage, de grandes lunas y con algo de cinta en medio de estas a la altura de la nariz.

Era la viva imagen del estudiante perfecto… por no decir que su actitud le hacía ver como un perfecto nerd.

-Es Jorge, Dwincky –respondio el otro mirándolo con fastidio desde su asiento, para luego mirarlo a el- ¡oh! ¿él debe ser no? –Dwincky asintió con una sonrisa mientras tomaba a Todd de los hombros y lo ponía enfrente de él.

-Todd Casil te presento a mi mejor amigo de ¡toda la universidad! –exclamo Dwincky con entusiasmo, ganándose unas cuantas risas burlonas de los presentes, que habían oído su anuncio gracias al tono de su voz- Jorge Eliot, mi camarada y amigo de la infancia.

-Baja la voz –le rogo Eliot avergonzado porque su amigo llamara tanto la atención- ¿Por qué siempre tienes que llamar la atención? –se paró de la carpeta y Todd pudo comprobar que era igual de alto que el- llámame Jorge si quieres es un placer conocerte Todd –le respondio educadamente, Todd asintió.

Parecía ser alguien gentil.

¡RIIIIIIIIIIIIING!

-La campana, mejor nos sentamos antes de que entre el tutor de este año –sugirió Eliot.

Los tres se acomodaron en las carpetas: Todd se sentó en el último asiento al lado de la ventana justo en la esquina del salón, Dwincky se sentó al frente de Todd, mientras Eliot se sentaba al lado de Todd. Los demás estudiantes también tomaron asientos mientras esperaban al profesor.

-¿Es tu primer año aquí verdad Todd? –pregunto Eliot acomodando su cuaderno en la carpeta.

-Sí, es mi primer año –respondio Todd acomodando su bolsa en sus piernas, el asiento era algo estrecho, pero no se quejó.

-¡Que mal! Si hubieras entrado antes, acabarías al mismo tiempo que nosotros –lamento Dwincky dándose vuelta a ellos y uniéndose sin esfuerzo a la conversación- para los que entran solo tienen tres años y Jorge y yo nos faltan dos para acabar –suspiro Dwincky para luego sonreír- ¡pero mientras estemos aquí seremos amigos! ¡de seguro seremos los mejores! –exclamo arrancando un par risitas de Eliot y Todd.

-Estoy seguro que encontraras la Universidad muy interesante –hablo Eliot una vez apagadas las risas, Todd lo miro dubitativo.

-¿A qué te refieres? –pregunto Todd con duda ¿interesante? ¿a qué se refería?

Pero antes de recibir respuesta la puerta del salón se abrió de golpe dando la señal a todos de que tutor había llegado, los estudiantes guardaron silencio a medida que el sonido de pisadas se entraban al salón, Todd casi no dio crédito a lo que vio entrar.

Entro un chico, vestía una chompa de cuello alto de color verde esmeralda, unos pantalones de vestir negros, bocacines negros bien lustrados, una bufanda blanca medio ajustada sobre su cuello. Todo debajo de una bata del laboratorio.

Sin más ni menos.

Exceptuando un pequeño y resaltante detalle, el singular e inusual modo de peinarse su fantástico y abundante cabello azabache, el que tuviera un rayo sobre su cabeza… lo así resaltar mucho.

Era un joven de 18 años, casi de su edad, entraba al salón con un portafolio en el brazo izquierdo. Se dirigió al escritorio delante de la pizarra y una vez acomodo se volvió al aula y sonrió.

Tenía que ser una broma.

-Bienvenidos a la Universidad de Ciudad Verde, mi nombre es Rodger Membrana pero pueden llamarme Profesor Membrana y yo seré su profesor de ciencias este año –se presentó el joven con orgullo, el salón se estaba en un silencio pues la mayoría de los estudiantes eran nuevas, así que era de esperarse- bueno… ¿alguna pregunta? –pregunto mientras se reacomodaba sus lentes circulares, de cobertura color esmeralda, sobre sus ojos color ámbar.

Todd estaba a punto de levantar el brazo listo para hacer la primera pregunta del día, pero entonces sintió el brazo apretado por una mano, a su lado vio como Eliot le apretaba el brazo y le miraba con cara de: no lo hagas.

Así que desistió de esa idea.

-¿Ninguna? –miro por los lados el Profesor Membrana, todos incluso los recién llegados sabían su historia, así si alguien preguntaba porque era profesor a todos les tocaría escuchar la historia de cómo nació y conoció la ciencia, era joven pero no por echo dejaba de quitarle lo de hablador- bien –sonrío Membrana- el tema con el que comenzaremos este año es la física moderna, pero para eso necesitamos saber de la física ¿oh no? –se acercó al frente de la clase, sonriente mostrando su impecable sonrisa, algunas femeninas suspiraron- la física es la que establece las leyes que explican los fenómenos naturales, excluyendo los que modifican la estructura molecular de los cuerpos… o para ponerlo en palabras simples, estudio de un fenómeno, según el punto de vista de esta ciencia –sonrió ante la última palabra, muchos sabían que aquella era su palabra favorita, pues por ella es que tenían un profesor como él o al menos eso decía él.

De repente la explicación de la interesante física se vio interrumpido por el chillar de la puerta al abrirse y dejar entrar un par de piecitos cuya suela del zapato chillaba más que la puerta.

-Disculpe… –hablo Membrana interrumpiendo la intromisión de cierto estudiante-… señorita, se puede saber, ¿por qué llego tarde?

La chica aún seguía avanzando encorvada por la fila pegada a la entrada, ignorando la pregunta de Membrana y escondiendo su rostro tras sus largos y sedosos cabellos negros, Membrana la atravesó con la mirada.

-Nessie… –mascullo entre dientes como si masticara un pedazo de basura, pero era tanto el nombre como su propietaria eran casi parecido, la chica detuvo su caminar y se irguió, aun sin dar la mirada a su joven profesor- … ¿se puede saber porque llegaste tarde, esta vez?

La chica no se movió en su rostro de porcelana y mejillas rosadas, mascullaban un maldición a Membrana y el hecho de haber sido descubierta en media hurtadilla, se volteo así el con el rostro sereno que siempre ponía al estar en problemas.

Todd no sabía quién era pero la voz de Dwincky llego a sus oídos como un susurro al prolongarse el breve silencio.

-Ella es Renesmee P. Ramos, alumna excepcional tanto en diversos temas de historia, literatura, matemática, ciencia como en diferentes deportes, se transfirió el año pasado al igual que nosotros –escucho decir a su ahora amigo- es muy popular aquí, se le apoda con el nombre de Nessie.

-¿Nessie? –pregunto Todd poniendo atención en lo que ahora todos sabían que se avecinaba.

-Si como el Monstruo del lago Ness –respondio Dwincky con algo de gracia- así como se oye.

Todd analizo a la chica.

Ella vestía un polo apretado verde vivo con una imagen en el pecho de una estrella de color blanco, una falda corta de jeans, encima de una leyins verde oscuro que le llegaban por encima de las rodillas y hasta donde podía ver zapatos converse negros exceptuando por la suela que era blanca.

Era alta aunque tal vez no tanto como el, de buena figura, tenía una mano en su cadera mientras que la otra cargaba su mochila marrón sobre su espalda encima de su largo cabello hasta la cintura solo que se levantaba un poco gracias a la mochila.

A simple vista una chica normal.

La chica miraba desafiante al profesor como si aquel encuentra no fuera la primera vez.

-Estaba cazando vampiros –respondio Nessie con una seriedad que produjo que algunas ahogaran una risita.

-Nessie, los vampiros no existen –suspiro con pesadumbre el joven profesor, llevándose la mano derecha a la sien, negando con desaprobación- cuantas veces tengo que decírtelo.

-Y cuantas veces tengo que decirle "profesor"... –hablo la chica terminando de decir la palabra moviendo sus dedos al aire dándole paréntesis a la labra profesor, otra ronda de risitas azoto el aula, Membrana la vio fastidiado- …que me crea.

El ambiente empezaba a tensarse, Todd sintió esto como algo incómodo y familiar, estar en medio de una discusión fue algo normal en su niñez.

-Ellos se conocieron el año pasado, cuando el Profesor Membrana recién impartía clases… –susurro Eliot a su lado-…digamos que el profesor ama la ciencia y ella tiene reputación de loca por creer en cosas paranormales y eso… ellos no se llevan muy bien.

Todd asintió, sabía lo que era sentirse excluido, además el también había experiencias dignas de alguien fuera de juicio.

-Esas cosas son criaturas ficticias, creadas por ridículos escritores que creyeron que sería divertido crear un ser que vive en la oscuridad ¡entiende! ¡ESO NO ES REAL! –hablo Membrana levantando y perdiendo la paciencia como sucedía cuando tenía que someterse en un debate con su estudiante menos favorita- y no soy un igual parea que me hables de esa manera.

-¡Pero si es cierto yo los vi! –metió una mano en su mochila y saco su celular mostrándole una imagen de una sombre en la oscuridad- ¡esta es una prueba muy fiable! Claro está algo borrosa, pero… –algunas ya se estaban matando de la risa, la chica miro la imagen sabiendo que estaba en problemas, eso siempre le pasaba- …pero, pero ¡fue porque me despisto! ¡casi muero! –exclamo con frustración contenida, Membrana le dio la espalda negando con la cabeza- ¡tiene que creerme!

-Ya escuche suficiente –dijo el Profesor Membrana sentándose en su carpeta y mirándola con desaprobación más que obvia- siéntate, alégrate que por que es el primer día no te imponga un castigo.

-Pero… -balbuceo la chica harta de que le pasara lo mismo, siempre.

-Dije, siéntate –le ordeno Membrana casi con un tono amenazante y dejando de lado su actitud amable.

La chica se encogió y se dio vuelta a una de las carpetas vacías al otro lado del salón, lanzando maldiciones sobre su día, Membrana y los vampiros, llego a su asiento y se sentó bruscamente.

Se veía que estaba irritada.

La clase prosiguió sin interrupción, gracias a esta pequeña intervención, tenía que recuperar el tiempo perdido.

Todd miro como la chica estampaba su cara contra la carpeta, sabia como se sentía ser rechazado, además parte de su relato… le parecía real.

Y estaba seguro de que lo había dicho era cierto.

-No tiene remedio –oyó decir a Eliot mientras empezaba apuntar lo que Membrana escribía en la pizarra.

-Nadie nunca sabrá lo que pasa por su mente –comento Dwincky dando vuelta su dedo al lado de su mente como diciendo "está loca de remate".

Todd no dijo nada sin embargo empezaba a tenerle algo de compasión a la despreciada chica.

La miro de reojo por un momento pensando que muchas veces también se había sentido como ella se estaba sintiendo en ese momento.

De pronto como si la supiera que la veía la chica levanto un poco la mirada y la puso en su dirección.

Al conectarse sus miradas, el palecio.

Ella tenía la mirada color… ¡miel!

Solo recordaba ver a alguien de ese color.

De pronto el vago recuerdo de una niñita que casi entra a la casa de un asesino golpeo su mente.

Pero cabía la posibilidad de que estuviera exagerando y fuera otra persona ¿verdad? ¡¿VERDAD?!

Ella le sostuvo la mirada y como si el destino le jugara una cruel broma, esta sonrió, ¡sonrió! ¡con ese brillo extraño sobresaliendo de sus ojos! ¡como esa vez!

"… siento una influencia maligna en ella, ¡debes huir!"

Desvió la mirada tan rápido como pudo y se hundió en su sitio, Eliot lo miro dubitativo mientras se ponía un cuaderno en la cabeza y rogara por no llamar más la atención, deseaba desaparecer en ese momento.

Pero aun sentía su mirada, no se atrevió a devolvérsela.

Este sería un largo año... junto a esa mirada color miel.


¿sabían que alumno es la persona que carece de entendiendo?No miento un profesor nos abrió los ojos a la verdad a mi y mis compañeros... por eso aquí los llame estudiantes =)

hola gente! ¿como van?

no paso mucho antes de que actualizara, espero les guste este capitulo, estaba inspirada como nunca lo estuve XD

jeje ¿sorprendidos porque aparecieran ciertos nombres conocidos?, puuuuuuuuues lo tenia bien pensadito después del primer capitulo juju OUO, les voy diciendo desde ahora que aquí todo puede pasar.

los nombres no fueron fáciles de encontrar, utilice los nombres de las personas que hicieron sus voces en la versión en ingles:

-Profesor Membrana: Rodger Bumpass

-Profesor Dwincky: Ricardo Mendoza

-Profesor Eliot: Jorge García

y finalmente conocemos a otra de mis creaciones Nessie (como el Monstruo del lago Ness) un poco mas de cerca.

espero los haya sorprendido

nos vemos en el próximo capitulo!

P.D: Tengo un pequeño anuncio para los que leen Sentimientos de Otro Planeta... yo tengo un bloqueo de escritor, no se si puede cumplir con el capitulo la fecha que dije, lo siento, es que me siento apagada con ese capitulo, como si hubiera perdido mi animo... es horrible y tampoco quiero presentarles cualquier cosa.

Prometo colgarlo eso si... cuando lo tenga echo.