Vecinos

¿Alguna vez te has sentido observado?

Todd si y mucho, en la escuela, en la calle, en su cuarto, incluso en sus pesadillas… siempre observado.

Y ahora en esta etapa de su vida puede agregar la Universidad a esa inquietante lista, pues se sentía y estaba seguro de que era observado.

No había que ser un genio para saberlo, solo se sentía y punto.

Todo estaba demasiado familiarizado con esa sensación que había llegado aprender cuando lo miraban y cuando loobservaban.

Porque había una gran diferencia entre una palabra y la otra, la primera solo era pasajera en cambio la otra era permanente.

En estos momentos Todd deseaba que solo lo miraran y no lo observaran.

...

No había manera de despegarse de esa mirada, sentía que se ahogaba en ella como un profundo y oscuro mar, la ansiedad por escapar de esos globos oculares se hacía cada vez más fuerte.

Pero por supuesto disimulaba estar bien enfrente de sus nuevos amigos, no quería que eso arruinara su primer día.

Aunque asía bastante difícil el solo ignorarla.

Casi las primeras horas se había estado esforzando por escapar de esa sensación de sentirse observado, a pesar de haber concluido la clase de ciencia aun podía sentirlo, lo estaba sofocando.

-Física, solo tenía que enseñarnos física… –balbuceo Dwincky mientras se sobaba los ojos y se estiraba en su asiento-… no la historia completa de la ciencia.

-Ya sabes cómo es el Profesor Membrana con esta materia –hablo Jorge Eliot guardando sus cosas en su mochila para luego levantarse de la carpeta y sonreír- …en cambio yo creo que un repaso de la historia de la física y sus orígenes nos beneficia académicamente, aparte de que su historia es cautivante.

-Por eso eres el favorito de la Universidad –bromeo Dwincky rodando los ojos y sonriendo levemente.

Los tres jóvenes se pararon y salieron del aula casi al final, asía los pasillos, el timbre sonó dando junto con un anuncio atravesó de los altavoces, llamando la atención en los pasillos.

-"Todos los presentes, viejos y nuevos estudiantes váyanse directo asía el salón de gimnasia" –hablo una voz femenina y desganada, como si aquello lo hiciera todos los días, prosiguió- "el director anunciara la Bienvenida a los estudiantes de este año".

-Vaya el comité de Bienvenida de este año va a comenzar –hablo Dwincky emocionado, se giró a los dos chicos y agarrándolos del brazo los arrastro asía el lugar al que todos iban, dejando atrás las risitas de gracia de algunos de sus compañeros-¡Todd prepárate para la más fabulosa bienvenida de Ciudad Verde!

Las trompetas sonaron por todo el gimnasio, la banda empezaba a tocar, enfrente de ellos el equipo de porristas asía su entrada.

Dando piruetas, saltitos, mostrando su más reciente rutina.

Animando al público que sentado en las gradas, la mayoría de la población masculina estaba más que encanta por el espectáculo de faldas cortitas y piernas torneadas y bronceadas, por decir que al menos animaban a la mayoría de los que estaban aquí.

-Gracias por su presentación, chicas, pueden retirarse –el sonido de una voz femenina se escuchó a través del micrófono, captando la atención del resto una vez que la banda junto con el equipo de porristas se retirasen, la chica sonrió y prosiguió- ahora con ustedes ¡El Sr. Reyes! ¡Decano de la Universidad de Ciudad Verde!

-Ella es Maravilla Reyes la Presidenta de la Universidad –le susurro Dwincky a Todd, estaban sentados en la parte más alta de las gradas así que tenían una vista completa de casi todo el gimnasio, Todd volteo a verlo dubitativo- alumna catalogada como una persona brillante e inteligente, la única capaz de hacerle la competencia a Nessie por su buena salud mental… –comento mirando a Nessie que unas gradas más abajo tenía el ceño fruncido- a Eliot por su grandioso desempeño en las actividades físicas y a Membrana por su amplio conocimiento en varias materias en especial la ciencia antigua –lo miro con cara de ¿puedes creerlo?- muchos dicen que fue educada para ser Presidenta y sobresalir por encima de los demás… aparte de tener cierto prestigio por ser la hija y mano derecha del Decano.

-¿Hija? –pregunto Todd asombrada y miro asía donde estaba la chica que sonreía y daba lugar a un hombre mayor.

Y si se le veía que tenía pinta de ser una chica de liderazgo y nato, la clase de persona con una seguridad extraordinaria y autoestima elevada por no dejar de lado que siempre mostraba buen humor.

De físico también era de envidiar si eres del grupo femenino: pelirroja de cabello ondulado; corto hasta los hombros dejando un flequillo perfectamente escalonado encima de su frente, por lo alcanzaba a ver tenía unas cuantas pecas y algo rosas las mejillas, de vestimenta simple pero moderna dando una imagen de una joven seria pero con un toque fresco; un blazers color cielo encima de un vestido blanco pegado a su cuerpo, calzando tacones color castaño y hasta donde podía alcanzar a ver un collar de búho; plateado con piedritas celestes haciendo de ojos, adornando su cuello y unos lentes vintage grandes de montura de un celeste oscuro.

La clase de chica que con solo desearlo puede hacer posible sus más grandes planes sabiendo que siempre obtendría un buen resultado.

En cierto modo… eso daba miedo.

-Les doy la más cordial bienvenida a la Universidad de Ciudad Verde –comenzó el hombre de cabellos rojos y traje gris con un pañuelo celeste en el bolsillo de su pecho, el decano comenzó con su discurso- como todos los años, nuestra institución les da la bienvenida a los nuevos alumnos, sean bien recibidos y que su experiencia aquí sea de su agrado –sonrió- así que disfruten cada momento y tengan grandes expectativas para este año, muchas gracias.

Las alentadoras palabras terminaron con los aplausos de los estudiantes, como todos los años, los estudiantes se fueron retirando del gimnasio mientras que algunas chicas se acercaban a la Presidenta con admiración y respeto.

Todd bajo con sus dos amigos por las gradas, casi a los últimos, así que fueron los primeros en percatarse que Nessie arremetía contra la pelirroja.

En realidad la mayoría, incluyendo a los profesores, fueron espectadores del temerario escenario que se presentó en frente de sus narices.

-No más juegos Maravillas –hablo con voz firme y cargada de rencor, Nessie caminaba asía la chica de cabellos rojos ante la atónita mirada de todos, el grupito que rodeaba a la presidenta se disipo al ver a la pelinegra cerca- lo sé –le encaro ya estando unos centímetros de su cara, sus brazos estaban cruzados y la miraba con todo el odio acumulado, en cambio la chica en frente de ella mostraba un semblante sereno pero sin ignorar la condición en la que la chica ojos miel la había metido, simplemente sonreía- sé que eres un vampiro –le acuso apuntándola acusadora con total seguridad sobre sus palabras.

El alboroto en el lugar no se hizo esperar y algunos ahogaron un grito de estupor, los profesores no podían más que estar exaltado y el Decano no mostraba expresión alguna, la situación se tensó.

Todd miro a la chica de cabellos rojos, esta no había dejado de sonreír en ningún momento, entonces lo supo.

Nessie estaba perdida.

-Vaya y ¿debería sentirme halagado o insultada? –pregunto la Presidenta de Ciudad Verde con total inocencia, su mirada color cielo parecía brillar con un brillo de quien hace alguna travesura, Nessie frunció el entrecejo- ¿quieres que te felicite?, en verdad lo haría pero… creo cometiste un pequeño error, ¿estás bien de salud, Renesmee? –continuo poniéndole cara de preocupación y tocando su frente para comprobar si la pelinegra tenía fiebre, pero su mano ni siquiera logro tocarla puesto que Nessie se apartó, suspiro para luego volverle a sonreír- oh, vaya tal parece que no estas enferma, pero creo que no entendí del todo tu acusación tan infantil.

-¡¿Infantil?! –exclamo Nessie con rabia mientras dejaba su porte de investigadora profesional y se lanzaba más a su actitud agresiva e impulsiva con la que siempre había tenido que lidiar hasta la fecha, pero esta vez sus neuronas parecían no decirle otra cosa que no fuera que matara a esa niña de cabellos color carmín, ella había tocado una fibra sensible de ella- ¿crees que esto es una especie de broma? ¡No engañas a nadie! –le grito algunas personas miraron disimuladamente asía el Decano que observaba todo sin cambiar en ningún momento su expresión vacía- ¡esta mañana llegue tarde a clase gracias a ti!... supiste de mi investigación y cuando di con que tú eras una criatura de la noche ¡intentaste matarme! ¡¿eso acaso para tu es una "acusación infantil"?! –rugió mirándola con odio.

-¿Mi culpas de tu tardanza? –pregunto la chica presentando una imagen sorprendida- si llegaste tarde a clase debes a asimilar la culpa, yo no tuve nada que ver en eso –respondio la chica confundida para luego mirarla preocupada- ¿A-acaso fuiste atacada por un animal? ¡oh Cielos! Deberé poner una nueva regla para evitar que vuelva a suceder, no puedo permitir que… -pero no puso terminar puesto que Nessie la tomo bruscamente de los hombros y la miro con cólera.

-¡ERES UNA MENTIROSA! –le grito ya harta de esa falsa inocencia- ¡eres un vampiro y puedo probarlo! –la agarro bruscamente del brazo y la jalo asía la salida externa del gimnasio, pateo la puerta y remango la manga de pelirroja que vio con horror exponía su brazo al sol, de inmediato su piel empezó a enrojecer y luego a hincharse- ¡un vampiro no puede estar bajo el sol! –exclamo triunfante.

La chica grito de dolor, pronto algunos alumnos y profesores interfirieron en la escena separando a Nessie de la Presidenta que rápidamente abrazo su brazo mientras este empezaba a presentar picor lastimándola más, el comité rodeo a la chica para atender su brazo.

-¡Suficiente Nessie! –empezó hablar el Profesor Membrana después de revisar el lastimado brazo de la pelirroja y hacer llamar a la enfermera- ¡tú obsesión ya llego demasiado lejos!

-P-Pero es un vampiro… –balbuceo la pelinegra mientras caiga en la cuenta de que estaba en graves problemas, frunció el ceño, no iba a dejar que esa sanguijuela se saliera con la suya-… ¡su piel! ¡su piel no puede estar bajo el sol! ¡¿haber cómo me explican eso?!

-Sufre de psoriasis señorita Renesmee P. Ramos –se escuchó la voz del Decano por encima de todo el escándalo, el hombre no se había movido de su lugar en ningún momento, su mirada seria estaba encima de la pelinegra que trago duro- al igual que yo, es una enfermedad de la piel que provoca dolor hinchazón y enrojecimiento de la piel más otras consecuencias que por respeto a mi hija no diré –se acercó a la chica que había sido soltada y que ahora temblaba nerviosa de cuál sería su castigo, más el director continuo- pero aparentemente usted no estuvo informada de eso, lo cual es algo raro pero viendo sus aficiones, es entendible que creyera que mi hija era un ser mitológico de leyenda, señorita Ramos.

-P-Pero… -la mirada congelada que le dirigió le atravesó el alma y la dejo sin habla-…

-Padre no te preocupes, fue solo el brazo estaré bien –se escuchó la voz de Maravillas que se paró firme, aun abrazando su brazo herido, pero con una leve sonrisa y mirada alentadora que aliviaba al comité y al resto de una manera increíble, se puso al lado de su padre- solo fue un mal entendido.

-Ya veo, sin embargo este comportamiento no se puede ignorar –hablo el Decano mirando a Nessie- me temo que limpiara cada salón después de las clases, como un castigo menor por su actitud y porque mi hija no sufrió mayor daño.

-¡¿Qué?! –exclamo Nessie pero no había que hacer.

Las palabras del Decano eran absolutas y debería de agradecer que no haya recibido una expulsión, puesto que ataco a su única hija y segunda autoridad de la Universidad, se mordió el labio y se tragó sus palabras. Había fracasado.

La campana sonó y todos se retiraron a sus salones con apuro, no era la primera vez que estas escenas ocurrían pero algo que Todd tendría que acostumbrarse, mientras caminaba asía la salida pudo apreciar como la pelinegra se escabullía asía la salida externa.

También vio que no fue sola.

-Oye… –una voz maliciosa se oyó a la espalda de Nessie, al voltearse vio a Maravillas Reyes que desde las sombras la miraba con autosuficiencia-… que gran espectáculo diste hoy.

La ojimiel bufo mientras veía como la pelirroja sonreía mostrándole un par de colmillos no tan grandes pero lo suficientemente para que destacaran en sus labios.

-Estuviste cerca –se burló para luego darse media vuelta y reunirse con el consejo seguido por su padre.

Nessie vio cómo se alejaban hasta que desvió la mirada y siguió su camino.

-Algún día te atrapare… –juro la pelinegra mientras tomaba el atajo asía su próxima clase-… algún día sanguijuela, solo espera.


Todd estaba agotado, después de un muy raro y duro día de muchas emociones y conocer nuevos compañeros, se merecía un descanso en la comodidad de su cama.

Entro por la puerta principal del edifico salido al inmóvil portero, que era un hombrón con traje de botones de rasgos negros, que lo miro con una mirada intimidante y asintió la cabeza devolviéndole el saludo.

Todd corrió al elevador y se metió en él, una vez que empezó a subir tomo nota mental de no volver a saludar al portero, parecía un matón o un asesino cuando lo miraba.

Camino por el pasillo largo con paredes grises que dejaba ver las diez puertas color sauce y de piso afelpado con una alfombra del mismo color que las paredes pero un tanto más oscuro, camino por las puertas con paso rápido, no estaba seguro de cómo serían sus vecinos y tampoco estaba con la valentía para averiguarlo… no al menos por ahora.

Abrió la puerta, la última del pasillo de la fila derecha, miro su puerta y releyó el número.

"Puerta número 20" pensó mientras tomaba sus llaves y las encajaba en la cerradura.

En cuanto entro a su departamento se desplomo en el suelo.

Alzo la mirada, aun había algunas cajas sin desempacar pero aún tenía tiempo de sobra para eso, se dirigió a la cocina para preparase un sopa instantánea, luego darse una ducha e irse a dormir.

Su departamento era simple, sin muchos muebles ni nada en especial que estuviera en una de esas revistas de la "Casa de tus Sueños", pero al menos era algo.

Fue lo mejor que pudo conseguir.

Constaba de una cocina en la esquina (con estufa, refrigerador y microondas incluido, al igual que las alacenas, el horno y una mesa adherida al suelo para que no se saliera con unas cuatro sillas) y un único baño con ducha al lado de la entrada, un televisor económico, dos sillones individuales y uno de tres (todos encima de un tapete color gris), unos estantes a cada lado del televisor, su cama estaba al otro lado (era una cama con dos colchones, es que una sola no iba a darle la comodidad que deseaba, un capricho chiquito) de sábanas blancas al igual que la almohada y brazada negra con figuras geométricas color gris en fila, al su lado estaba un amplio ropero de esos que se hicieron para estar en la pared, a su lado tenía un pequeño librero donde estaba guardando sus libros y que servía de mesita de noche para poner la lámpara que le regalaron de niño (una del hombre araña que aun después de todo seguía alumbrando muy bien), dos ventanas; una al frente de su cama y la otra al frente de la cocina. Ambas con cortinas y que daban una vista decente de la ciudad, ni tan alto para ver hasta los límites, ni tan bajo para no ver nada más que la casa de al frente.

Era simplemente regular y a Todd le encantaba.

Para él, era uno de los pequeños lujos que su departamento aportaba.

Se sentó en la mesa cerca de la cocina y tomo la sopa con suspiro, limpio el plato y lo dejo secando en la secadera, se metió al baño y después de unos minutos salió de el con la pijama ya puesta (que consistía de un short negro, un polo blanco de manga corta y calcetines blancos) y se metió a la cama para tomar una merecida siesta.

¿Cuándo tiempo paso? ¿Una hora? ¿Cinco minutos? No lo sabía.

Solo que unos golpecitos detrás de su puerta lo despertaron levemente y lo obligaron averiguar quién sería la persona del condominio que tocaba a su puerta, se restregó los ojos y con el cabello negro alborotado abrió la puerta a quien quiera que fuese, sus ojos jamás creyeron encontrarse con esos por aquí… jamás se le paso por la cabeza eso.

Los ojos miel que estaban pegados a la cara de la pelinegra también mostraron esa sorpresa que luego se transformó en vergüenza, puesto que estaba agachada y lo miraba desde arriba con unos audífonos enormes conectados a lo que parecía ser una mini antena parabólica que rozaba el tobillo de unos de sus pies, ella no se movió quedo estática.

La situación era… extraña.

-Ah, eres tu… –hablo ella con normalidad mientras se paraba como si hace unos minuto no estuviera en la puse más extraña-… no te estaba espiando –sonrió mientras rápidamente se quitaba los audífonos y juntos con la antena las escondía detrás de su espalda- pero es que es mi trabajo averiguar si los nuevos inquilinos son aliens… este ya sabes… mejor prevenir que lamentar –le dio sonrió mientras sus mejillas enrojecían de vergüenza.

En cambio Todd estaba pendiente de las mejillas rojas de ella, no estaba impactado de tener enfrente a la chica aterradora de la Universidad, se preguntó con un poco de temor si es que acaso ella vivía aquí.

-Squeek… –dejo escapar captando rápidamente la atención de la chica y borrando la incomodidad del momento.

Ella sonrió mirándolo con esa mirada aterradora… quería que esta fuera otra pesadilla de la que ya iba a despertar.

-Qué lindo –Todd salto asía atrás como si le hubieran dado una descarga eléctrica, aquel comentario lo alarmo, sin embargo la chica no se apiado de su consternación- te he estado buscando, pero tú solo has venido a mí –se acercó a él casi entrando al departamento, mirándolo directamente sus ojos audaces a los asustados suyos- llámame Nessie –Todd aun no reaccionaba la chica simplemente sonreía- tal parece que somos vecinos.

De pronto la mente de Todd quedo en blanco, ¿vecinos? ¿ella dijo vecinos?, ella se dio media vuelta y abrió la puerta enfrente de la suya.

Se giró a verlo y sonrió.

-Bienvenido a Ciudad Verde, vecino –dijo para después meteré tras la puerta cuyo número era "el 19".

Todd se quedó parado ahí, queriendo pensar que esto era un sueño ¡no! ¡una pesadilla!, esa chica era rara y le daba miedo… lo último que quería que viviera cerca de él.

-Vecinos… –balbuceo mientras un temblor se apoderaba de su cuerpo y empezaba a sudar mientras sentía el miedo entrar, no falto mucho para que explotara todo ya- ¡SQUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEK!


y he aquí el capitulo 5

he agrado a dos personajes nuevos que tendrán un papel importante en esta historia (eso espero, aunque podría cambiar):

1) El Decano, el Señor Reyes

2) Y su hija Maravilla Reyes (Maravilla si es un nombre y significa de quien se esperas cosas admirables)

y pasando a lo de mi demora...

¡perdón la tardanza! pero tengo mas de una historia ¿si?

bueno espero no tardarme con el que sigue, pero les advierto que no planeo que esta sea una gran historia... solo la empece para divertirme y ver como Todd asimila todo esto, jeje después de todo ya lo tengo planeado 7u7

eso es todo!

¡buenas noches/días!

¡y Kokoro se despide!

¡bye! =3