Sea… la Condesa
-Supongamos que de un árbol cae una manzana y nos preguntamos ¿Por qué cae asía abajo? ¿Por qué no asía arriba? ¿Alguien sabe la razón? –el salón queda en silencio el profesor Membrana niega con la cabeza- gravedad –responde mientras algunos estudiantes asienten al ver la palabra escrita con tiza en la pizarra- la gravedad hace que las cosas caigan asía abajo, sin ella nosotros y todas en vez de caer subiríamos y eso sería un caos total –explico dirigiéndose al grupo al momento que espolvoreaba sus manos.
Todd como el resto tomo apunte en su cuaderno, poniendo todo de su parte para mantenerse centrado en la clase y no en la personita a su costado que no le había dejado solo desde el momento en que entro al salón, suspiro al sentir la punzada del borrador de un lápiz numero 2 tocar su hombro izquierdo.
Volteo de reojo a su costado por tercera vez y por supuesto allí estaba ella.
-Puede que ir asía arriba sea un beneficio por que así nadie caería al suelo –el suave susurro de la vocecita de Nessie choco contra su oído, no supo que decir en parte esa posibilidad le daba escalofríos y la segunda era que lo veía como un punto de vista de una niña de 6 años, ella sonrió levemente al ver su turbación- ¿no?
Titubeo su lengua y se atracó con sus nervios, inseguridad que le duro lo suficiente para que otra voz a su delante se le adelantara.
-Deja de jugar, que al pobre lo confundes –le susurro la voz reprochosa de Eliot, que se volvió a ellos, y se adentró en la pequeña conversación- además esa simple sugerencia es más que absurda –agrego.
-Yo creo que sería genial ir volando por aquí y por allá –la voz enérgica de Dwincky se unió al grupo, volteando la cabeza y sonriéndoles- apoyo a Nessie sería un beneficio –dijo al mismo tiempo que chocaba los 5 con ella.
-Ay, ustedes son tan idealistas –bufo el rubio volviendo su atención a la clase.
-Aun no le agradas eso es todo –le dijo Dwincky quiñándole un ojo y volviendo a su lugar.
Nessie rio.
-Pero aún me interesa tu respuesta –se volvió a él sobresaltándolo un poco- me apoyo Dwincky ¿y tú Todd?
-Pues… –balbuceo apartando su mirada de esa traviesa sonrisa y se encogió, estos comentarios sin sentido le daban algo de jaqueca, tosió falsamente y dijo-… lo pensare.
La misma respuesta de siempre.
El timbre sonó salvando a Todd de unas probables horas de insistencia por parte de la ojimiel.
-Pueden retirarse –concluyo Membrana mientras el resto ya cerraba sus mochilas y se iban casi con prisa a su receso- espera, Todd –lo detuvo apenas puso pie fuera del salón- necesito tener una conversación contigo.
Asintió dejando salir a los últimos estudiantes y cuando Nessie paso frunció el ceño y le dijo:
-¿Problemas? –el negó- me dices después.
Y se retiró al mismo tiempo que Membrana cerraba su portafolio.
-Por favor, siéntate –le ofreció señalando la carpeta cerca de él.
Tomo asiento y dejo la mochila, durante los primeros minutos solo el sonido del caminar y las risas de los jóvenes lleno el salón solo hasta que Membrana tomo la palabra.
-Quería tener una oportunidad como esta para hablar de tus notas son…
-¡¿Estoy mal?! –exclamo tan pálido como un fantasma un poco más y gritaba "squeek!" no soportaba esta aparente calma porque sabía por experiencia que siempre algo malo pasaba después de esa aparente calma, lo admitía se estaba adelantando pero algunas costumbres nunca mueren cuando siempre viviste en el miedo, la cara desentendida de su tutor fue bastante evidente-… es muy malo? –se hundió en el asiento esperando lo peor.
-Todd –la carajada que salió de boca de Membrana lo desconcertó grandemente- lo lamento pero –intento clamarse para luego mirarlo y sonreír- no, nada de eso, tus notas son excelentes Todd, no había visto una acumulación de notas tan alta desde mi etapa en la Universidad como estudiante –se acomodó los lentes y volvió sonreír- me atrevo a decir que tu nivel de ciencia es casi tan alto como el mío.
-¿Así? –la pregunta era más para sí que para la persona que estaba a su delante, aunque fue un gran alivio para él el no verse en problemas, aun desconocía el motivo por el cual lo había llamado- ¿entonces, porque me llamo?
-Quiero asesorarte –explico el profesor Membrana recobrando la compostura- tienes un gran intelecto en esta materia, tan alto que podrías estar a la altura de la hija del Decano y la mía –Todd se mostró sorprendido- eres un prodigio y me cuesta creer que hayas tardado tanto en entrar a la Universidad.
-Asuntos familiares –respondio Todd con un hilo de voz, recordando esos días en los que finalmente pensó que había logrado obtener la aceptación y el cariño de sus padres.
-Entiendo –hablo el profesor viendo el rápido cambio de ánimo de Todd- Todd, eres uno de los mejores estudiantes que he tenido bajo mi tutoría y aunque lleves un par de semanas se nota todo el esfuerzo y la inteligencia que le das a este curso –sonrió levemente al oír eso- me gustaría, como ya dije, asesorarte, tienes un gran conocimiento aquí y estoy seguro de que con mis lecciones y estudio en unos meses podrías ser el más destacado de toda la Universidad y tendrías buenas ofertas de empleo en los mejores laboratorios del país –hablo con entusiasmo- solo me gustaría ver si te interesa y si quieres hacerlo.
Era una gran oportunidad, aunque hasta ahora no había pensado en buscar un trabajo sabia de ante mano que tendría que sustentarse una vez acabada la Universidad con lo que ganara ¿Por qué desaprovecharlo entonces?, sonrió al mismo tiempo que asintió con la cabeza.
-Entonces esta hecho, la próxima semana empezara tus clases avanzadas, será aquí en el aula, así que no te preocupes por el lugar –le fue explicando a medida que se levantaba y ambos salían del lugar a tomar cada uno su camino- veo un buen futuro profesional en ti Todd.
Y después de unas ultimas indicaciones, Todd se fue corriendo a toda prisa al cuarto a la Cafetería de la Universidad, tenía que contarles a sus amigos.
Sentía que por primera vez las cosas en su vida empezaban a tomar rumbo.
…
La cafetería era un lugar grande que estaba ubicado en el edificio al lado de la entrada a la Universidad, era amplio para que estuvieran unos 200 estudiantes y tal vez un poco más, contaba con un pequeño bufet y varias comidas saludables y algunos grasos, máquinas de golosinas y bebidas y múltiples mesas (las cuales eran naranjas al igual que las mesas donde los cocineros atendían a los estudiantes mientras que el resto de ese sector se mantenía de color blanco).
-¡¿Vas a recibir las clases particulares del Profesor Membrana? –exclamo Eliot parándose en una de las mesas de la cafetería, Nessie lo agarró del brazo y lo sentó para que no llamara la atención, después de una breves minutos de serenarse volvió hablar- ¡¿Todd eso es cierto?!
-Sí… –susurro Todd algo intimidado por la primera reacción de su compañero a las emociones fuertes, aun-… dijo que le impresiono mis altas calificaciones y cree que soy un prodigio –dijo tímidamente.
-Pues felicidades, hermano –le felicito Dwincky con la boca llena de papas fritas- no todos son privilegiados de recibir la inalcanzable atención del Profesor Membrana, claro excepto Nessie… -bromeo recibiendo una mirada asesina de partes de la menciona-… pero de buenas a primeras está bien –rio nervioso intentando disminuir la mirada miel de la morena.
-Qué envidia, aunque te lo tienes bien merecido Todd –hablo Eliot sonriéndole- no todos tienen ese honor.
-Si "honor" significa oír a ese sujeto por horas me excluyo de la conversación –bufo Nessie provocando que ambos colegas rieran, ya sabían de su problemático relación y no había que saber más– pero también me alegro –dijo sinceramente.
Todd asintió torpemente.
No estaba acostumbrado a recibir felicitaciones, ni siquiera sabía era tan bueno en ciencias, tal vez ese lugar al que llamo escuela le oculto ese dato tan importante.
Aunque ahí todos lo odiaban, no tenía por qué sorprenderse o enojarse.
Después de todo, ya paso.
-¿Y qué días quedaron? –pregunto Eliot comiendo un emparedado de queso y jamón y aun interesado por las clases avanzadas de Todd.
-Lo lunes y viernes, pero me dijo que empezaríamos la próxima semana –respondio levantándose para retirar su bandeja vacía- supongo que esos días saldré esos días saldré más tardeEEE! –grito al darse vuelta y chocar contra la persona del costado, que a gracias a la conversación había ignorado, ambas bandejas cayeron.
La suya y otra con el refrigerio de alguien más, aunque desgraciadamente la mayor parte fue a parar a la ropa de aquella persona, que para mala suerte de Todd era chica.
Parada a su delante y con la ropa embarrada de salsa de tomate, estaba una chica casi tan alta como el, de figura delgada y piel como la porcelana de cabello largo de un extraño color blanco 8que por un momento confundió con rubio platino) sujetado por una cola alta (sin ningún pelo en la cara), vestía una blusa blanca que gracias a la salsa estaba siendo coloreada de un rojo con unos pedacitos de carne, la usaba debajo de un vestido extraple negro con botones al frente que ahora relucía con pedacitos de tallarín y salsa, calzaba tacones negros con plataforma que ahora estaban a pie de su bandeja desparramada por el suelo.
Su mirada tenían una combinación de verde con azul que en este momento echaban chispas de odio asía él.
Oh no.
-Lo-Lo lamento… –balbuceo mientras se apartaba y sus amigos se levantaban por el estruendo, se giró a ellos buscando ayuda pero solo encontró expresiones de espanto, rogaba que aquello no fuera un indicio de lo esta chica representaba- no fue mi intención, fue un accidente, no te vi… –empezó a tratar de disculparse frenéticamente.
-¡¿Que eres ciego?! –lo callo con un acento mascado y brusco, aquella lo miro furibunda e hizo puños con sus manos y dio un paso adelante, estaba furiosa- ¡¿acaso estas buscando pelea?! –lo amenazo agarrándolo del cuello de su polo gris encarándolo con intenciones de darle una paliza.
Todd se quedó mudo, paralizado del miedo.
-Eyyy… Mindy –Nessie se interpuso en la escena, alejándolo suavemente asía atrás y separándolo de la chica y evitando un golpe muy probable a su cara- ¿Cómo estas' Hace mucho que no te veía –sonrió tomándola del brazo para alejarla de la mesa.
-¿Cómo crees que estoy? ¡me han tirado spaquetti encima! –bramo la chica con un pronunciado acento pero moderando su tono de voz- y apenas nos vimos ayer –le recordó.
-Así bueno… –balbuceo Nessie- eres una amiga especial, ahora vamos a limpiarte esa salsa de la blusa y nos ponemos al corriente de tu día –le sonrió amablemente provocando que la otra suspirara y accediera a su petición.
Desde la mesa Todd vio con alivio como las dos chicas salían del comedor justo cuando la campana empezaba a sonar.
-Tuviste suerte –le dijo Eliot mientras que él y Dwincky lo acompañaban asía la salida, uno a cada lado suyo como una manera de reconfortarlo, su cara aun relucía el miedo de casi haber sido golpeado- no siempre alguien interviene cuando se trata de "La Condesa Ven Verminstrassen", normalmente solo observan en silencio.
-No lo asustes más –le reprocho Dwincky fijándose de su aun asustado semblante- es solo una chica normal con problemas de ira –Todd lo miro- es extranjera se cree que es de Alaska por su masticado acento pero no es seguro, su nombre es Mindy Verminstrassen, es la secretaria de la presidenta y siempre esta estresada –llegan a su siguiente clase- es natural que a veces quiera liberar "algo" de estrés.
-Si con la gente –susurro Eliot recibiendo un golpe de cabeza por parte de Dwincky.
-No es su culpa, a veces explota en los lugares menos convenientes y con las personas más despistadas –le sonrió intentando tranquilizarlo– no pienses que te odia es solo que a veces reacciona así.
Todd asintió, aunque en su conciencia esa siempre había sido su excusa cuando le pasaban estas cosas en casa cuando era más pequeño.
Un tema que ansiaba olvidar.
Las últimas horas de clase las paso pensando en lo que había sucedido y se halló afortunado de tener buenos amigos a su lado, aunque si lo pensaba bien detenidamente, era su extraña vecina la que realmente había intervenido a su favor.
Pero por supuesto y lamentablemente, estaba demasiado metido en su miedo como para haberse dado cuenta, pero por ahora eso no era de importancia.
La campana de salida sonó, los chicos salieron del establecimiento comentando futuros planes de salida.
-¡Algún día hay que comer todos! ¡¿Va Todd?! –exclamo Dwincky caminando asía atrás mientras se alejaba de un muy apenado Eliot pues este tipo de comportamiento siempre atraía atención no deseada asía ellos, como en ese momento sucedía.
-¡Lo pensare! –fue su respuesta para luego verlos despedirlos con la mano e irse directamente a casa aprovechando que por primera vez desde hacía dos semanas podía irse solo y tranquilo a casa sin Nessie.
Desde aquella vez en que ella supo que él vivía enfrente se puso pegadiza, en otras palabras, lo esperaba siempre en su puerta para irse incluso a la salida aun si ella llegaba estar castigada sabía de antemano que ella hallaría una forma de acompañarlo.
Lo seguía a todas partes y el a veces se preguntaba con un poco de temor, tan característico de él, si es que era un algún tipo de acosadora.
Aunque bueno el hecho de también este en sus clases no mejoraba sus días, podía jurar que desde que ella tuvo acceso a su horario de clase cambio el suya radicalmente para se cruzara con el de él, no había que ser un genio pues le pregunto y con mejillas rojas lo negó.
No era muy bueno estando con chicas, es más este las evitaba pues en Skool al igual que los varones ellas solían ser reamente crueles y a veces con algo de suerte lo evitaban, pero ella era un caso distinto.
Casi siempre la veía a su lado sin decir mucho cuando regresaban a casa o cuando iban a la Universidad, siempre callada cuando estaban solos pero parlanchina cuando había gente a su alrededor, era extraño y sumamente aterrador.
¿Qué tal si era una asesina desquiciada y estaría maquinando el plan perfecto para acabar con él?
Trago saliva.
No, si ese hubiera asido su plan ya estaría muerto en las escaleras de la Universidad o en el pie de su puerta, pensar en eso lo puso a temblar.
Aunque ella siempre aseguraba conocerlo de niño, si era realmente posible solo tuvieron contacto una vez y un par de palabritas, pero eso fue suficiente para al día siguiente de "conocerse" se metiera casi bruscamente a su pequeño grupo de amigos.
Aún tenía presente la advertencia de Shmee y estaba atento a cualquier cosa extraña que hiciera.
Pero eso era algo… difícil.
Ella siempre asía cosas raras cuando no se la veía y casi podía jurar que ni ella misma esperaba que fueran tan secretas sus peleas con seres que ella clasificaba como sobrenaturales.
Claro jamás conversaban claro, no más en la Universidad ella le hablaba algo y él no sabía cómo responder (porque realmente algunas cosas que decía no tenían ningún sentido para el), pero cuando no había nadie se volvía silenciosa a su lado.
Aunque debería considerarlo un alivio puesto que su despedida no pasaba más que unas palabras de despedida amable en la tarde y un saludo cortes en la mañana.
Pero jamás hablaban de lo que tanto ella asía cuando no la veían, a pesar de lo aterradora que fuera algunas cosas eran imposibles de lo que haya inventado ella (claro según el que vivió con el hijo de Satanás y conoció variedad de monstruos sin querer), era como si ella esperara que él fuera el que preguntara primero o algo así.
Lamentablemente él no era ese tipo de persona que comienza una conversación y ella debió darse cuenta cuando lo empezó a acompañar asía la Universidad, parecía que cada vez que llegaban al edificio de vuelta a casa suspiraba decepcionaba se despedía con la mano y se metía a su apartamento todo el día o eso creía el, porque cuando salía a recibir el dinero que su padre milagrosamente sequia mandando o cuando iba a comprar vivires ella ni asomaba la nariz por la puerta.
Su actitud le daba miedo y para qué negarlo le parecía extraño.
Tal vez tendría que sopórtalo hasta que ella se fuera.
Si eso era lo que él consideraba mejor.
Después de todo… no eran amigos.
Entro al edificio y como siempre el hombre aterrador le saludo con la cabeza, se llamaba Al porque lo que podía leer en su sombrero de portero, le devolvió el salido y entro rápidamente escaleras arriba.
Tres pisos nada más y a media carrera del segundo piso casi se tropieza contra otra persona.
-Lo siento… ¿eh? –se paralizo al ver a Robin la estricta secretaria de la biblioteca- lo siento Robin –agacho la cabeza mientras esta volvía a justar los libros contra su pecho.
-No hay cuidado –respondio ella con voz indiferente.
Ella era Robin P. Ramos, si así como se oía, era la hermana mayor de Nessie.
Tan alta como él y más grande que su loca hermana, de cuerpo delgado pero no voluptuoso, siempre en chines y blusas de colores como aquella color salmón que usaba, un collar con un dije de delfín negro, solo zapatos de tacos siempre, de cabello cortado radicalmente casi como un chico dejando algunos mellones largos por su frente de un color verde limón (teñido pensaba el), de ojos celestes (la cual siempre le hizo dudar si realmente era su hermana) y de carácter frio, estricto e indiferente.
Era como una mujer adulta de la ciudad, por su actitud su semblante reconcentrado siempre pensando en algo, a primera vista excluyendo una cosa algo confusa.
Su pecho sorprendentemente plano, no era por su carácter frio que era famosa sino más bien por eso, a los 20 años uno pensaría que bueno tendría algo ahí.
Pero era como si esa parte de su cuerpo no hubiera crecido al menos un poco.
Todd no era un pervertido pero hasta el consideraba eso extraño, hasta se había rumores de que era un hombre vestido de chica, pero cuando se le miraba bien se veía que era chica y cuando hablaba también así que eso solo causaba más confusión.
Al parecer ella sabía de la fama que gozaba, pero le era indiferente y eso era algo de lo que Todd estaba admirado, la considero como una de las personas más fuertes que haya podido conocer.
Y por supuesto vivía en el mismo lugar que Nessie, compartían el departamento por las contantes salidas y entradas de él, no podía ser otra cosa.
Era una de esas personas con las que no cruzaba muchas palabras y consideraba un alivio que ella saliera unas horas antes que ellos.
-Desde aquí me retiro –le informo una vez llegado a sus respectivos departamentos, Todd asintió.
Ella también y se metió en su departamento.
El suspiro, que incómodo.
Tomo las llaves del apartamento y abrió la puerta, solo quería terminar su trabajo de la Universidad, prepararse algo de cenar y pasar el resto de la tarde… solo.
Eso ya se estaba volviendo deprimente.
-Bienvenido –sus ojos se cruzaron con aquellos miel aterrador que el ya conocía, esta estaba parada enfrente con una sonrisa alegre y encantadora, pero eso fue ignorado cuando la interrogante de como entro aquí se cruzó por la mente de Todd.
-Squeek… –se le escapo tan pronto aquella lo tomo del brazo y lo metió al apartamento de un jalón.
De haber sido más valiente se hubiera atrevido a preguntar por qué ella estaba en su apartamento, aunque temía la respuesta tenía que saber, pero apenas ella lo sentó en el sillón se oyó otro sonido en la cocina seguido de un delicioso olor.
–Renesmee, segura que no se moles-…? –una voz salió de la cocina al mismo tiempo que la portadora salía de está quedando inmóvil en cuanto diviso en él y hay que decir que el también- …ah, hola.
Broma cruel, ¡porque el mundo no lo mataba y ya?, tal vez su sufrimiento le era gracioso.
Se paró en cuanto la misma chica de intensiones violentas en el comedor asía acto de presencia en su pequeña sala.
La "Condesa Verminstrasser" estaba en su apartamento.
Trago saliva.
-Todd quiero presentarte a Mindy –la voz de Nessie resonó en el incómodo silencio- lamentamos entrar así, pero ella quería compensar el susto del comedor –la pelinegra se puso al lado de Mindy, abrazo su brazo izquierdo y sonrió- ¡te preparamos el almuerzo!
-Yo lo hice… –delato la más alta recibiendo un codazo de parte de Nessie-…em, si ambas lo hicimos –se corrigió la chica captando la indirecta- ahora, su no te molesta –dijo zafándose del agarre de su compañera y dirigiéndose a Todd- serviré la comida antes de que se enfrié.
Y con estas palabras se volvió a la cocina con Nessie siguiéndola de cerca.
-¿Me cocinaron? –titubeo Todd vacilante, sin terminar de procesar que por eso entraron en su "casa".
…
La carne asada calentada por el calor de la sartén escurría deliciosa salsa que se esparcía por la papa y llegaba a orillas de la espinaca con queso rallado.
Cada bocado era bien recibido por Todd, que no recordaba haber probado comida tan buena desde su ultima cena de graduación, mil gracias a la albina y casi se pone de rodillas por haberse dignado a prepararle algo tan bueno.
-Gracias –le volvía agradecer a punto de llorar de felicidad.
-No fue molestia –le respondio Mindy mas aliviada al momento en que le daba su plato a Nessie y se sentaba- espero que ahora podamos llevarnos bien.
Todd asintió feliz probando otra cucharada.
Había pasado unas horas para calmarlo y otra para meterle una cucharada con la comida en la boca, el almuerzo que tenían plantead se convirtió en cena por el atraso, pero al menos lograron su objetivo.
Nessie sonreía también, pero más por ver a Todd sonriente, acción que fue rápidamente descubierta por su compañera provocando que se zampara la comida y desviara la mirada con las mejillas ligeramente rojas.
Todd nunca se enteró.
Después de una hora se encontraban platicando en la mesa, con Nessie lavando los platos al pendiente de la conversación que sucedía a sus espaldas.
-Prácticamente muchos me lo negaron e intentaron convencerme de que no existe –contaba Mindy metida en una de sus repetitivos temas de más obsesión- ¡pero yo sé que la "Reina Piojo" existe! ¡ya lo verán! –exclamo alzando un puño con una expresión de seriedad y completa entrega su causa- son unas pestes y sé que ella vive en algún lado, solo tengo que seguir buscando ¡y un día! –señalo a Todd sobresaltándolo un poco, pues también estaba metido en la conversación, cabe recalcar que el también vivió una experiencia parecida con un acaro- ¡sabrán que yo tuve razón!
-Y por eso está estudiando "exterminio de plagas" –agrego Nessie terminando su labor- es realmente apasionada en lo que hace.
-Es más que una pasión Renesmee –le respondio girándose a ella- es más que un objetivo, es más serio de lo que tú te imaginas.
-¿Igual de serio como que la presidenta es un vampiro? –pregunto Todd inocentemente atrayendo la atención de ambas chicas.
-No tanto… –Mindy recibe un golpe apenas esas palabras salen de su boca, detrás se escucha un "oye!" de parte de la pelinegra- …sabes que te creo, pero no es un tema que demande mi completa atención Renesmee.
-Tú eres su secretaria –se sentó Nessie en la mesa y la miro reprochosa- tú la conoces mejor que nadie en la Universidad –Mindy suspiro- ¡sabes que es un tema serio!... por Júpiter –bufo.
-Como tú digas –bromeo Mindy fijándose en la hora en su celular lo que provoco que parara- diablos, mis primos ya debieron de haber regresado –se giró a Todd y dijo- fue un placer conocerte pero tengo que irme, Renesmee –se giró a la ojimiel- tu iras conmigo –ella asintió.
Todd las acompaño ambas chicas hasta la puerta y antes de salir, Verminstrasser le pasó una botella blanca, él la recibió dubitativo.
-Para los piojos, es muy potente –le sonrió antes de hacer un gesto de despedida y retirarse a los pasillos con Nessie pisándole los talones.
Miro la botella en su mano y dejo escapar una ligera risa.
Jamás en su vida se habían disculpado con él y se hacían amigos.
Se llevó una mano a la cabeza y sonrió, este lugar, estas personas, no eran para nada igual a las de su ciudad.
Se metió al apartamento y cerró la puerta tras de sí.
Qué manera de hacer amigos.
ey!
no todos los días puedo hacer que sea el día del Juicio Final para Todd, merecía un día mas o menos normal esta vez =P
bueno esto me dejo con las ganas a la mitad... ¡el capitulo próximo mas interesante! XD
Todd esta en camino hacer el estudiante favorito de Membrana, envidia, ¡CIENCIA!
y si agregue a la Condeza Verminstrasser ( Invader Zim: Capitulo "Piojos") imposible de evitar, en la Universidad uno nunca sabe quien se va a encontrar en la Universidad.
Mindy- nombre basado en el único nombre que pude encontrar de quien hizo su voz, tenia el apellido pero lo perdí, meh
¡nos vemos pronto!
¡Kokoro se despide!
¡PAZ CON TODOS!
