NUNCA TE OLVIDARÉ...
Da-chan: Hoooolaaaaa NaruHinas y SasuHinas! y los que gusten de seguir esta historia! =D Me emocioné escribiendo -me da por lapsos-... pero igual espero que lo DISFRUTEN! =D
Agradecomientos: para sukyhime510 y AFuckingAngel
MOMENTOS...
No volví a encontrarme con Sasuke en clases de RCI (Reconocimiento Corporal Interno*) ni en ninguna otra clase hasta un mes y medio después... No es que yo me haya estado escondiendo de él por la cachetada que le dí; es más bien que nuestros horarios no se topaban... y yo estaba muy feliz de ello! Pues verán, resulta que él estudia cardiología y yo, pues... yo estudio pediatría.
— ¿Señorita Hyuga?
— ¿Eh? —Hinata voltea y ve a un hombre alto con cabello anaranjado y mirada desafiante usando un traje oscuro— Si? Nos conocemos?
— Soy el guardaespaldas del joven Sasuke Uchiha...
— (¡¿Uchiha?!) —piensa con asombro, pues habían pasado seis semanas desde aquel incidente en el salón de clases. Aquel hombre continuaba hablando:
—... y vengo para pedirle disculpas de parte de la familia Uchiha. Además de una compensación —ella lo interrumpió
— ¿C-compensación?
— Sí. Nos enteramos de un rumor que involucra al joven Sasuke y no quisimos que alguien de la prensa u otro medio informativo fuera a perjudicarlo. Hicimos nuestras investigaciones y nos enteramos que el joven Sasuke la ofendió. Por tal motivo he venido, en representación del joven Sasuke y su familia. —Hinata dio un ligero suspiro y le respondió seriamente.
— Señor...-?
— Disculpe mis modales. Mi nombre es Jugo
— De acuerdo, señor Juugo; le agradezco que haya venido. Dígale a la familia Uchiha que no acepto la compensación...
— Pero...
— No, no lo haré. Porque ellos no tienen que disculparse. Ellos no me han hecho nada... y, al joven Sasuke... Dígale que lo que él me hizo no se lo perdonaré... —El guardaespaldas quedó muy sorprendido por la determinación, sinceridad y seguridad con que dijo esas palabras.— Y si me disculpa, señor Juugo, debo ir a mi dormitorio porque es algo tarde y mañana tengo una prueba. ¡Cuídese!
Al día siguiente, cuando Hinata salía de sus clases, alguien la agarró del brazo y la metió dentro de un armario de limpieza; tapó su boca con la mano. Una persona con gafas y un buzo con la capucha puesta:
— ¡Cállate! ¡No te lastimaré! —el joven se sacó el gorro y las gafas que cubrían su rostro.
— ¡-! —él dejó de cubrir la boca de la pobre chica asustada que en susurros dice:— U-uchiha... san? —Así permanecen un par de minutos hasta que hay uno que otro estudiante en los pasillos.
— Ahora saldremos de aquí y actuarás normal. —Sasuke abre la puerta y cuando están fuera del edificio Hinata comienza a correr, a través del parque; camino por donde llega a su residencia.
Sasuke es más rápido y la agarra de la muñeca. Ella gira para darle un golpe, pero él lo bloquea y sujeta la otra mano de la chica. Entonces ella usa su pierna para hacerlo caer, él logra mantener el equilibrio pero descuida su rostro. Ella aprovecha eso para golpearlo... ¡POFF! Ambos caen al suelo...
— ¡Q-quítate! O-o-o empezaré a gritar!
— Eh- ?...-! —Cuando Sasuke levanta su cabeza un poco y abre los ojos se da cuenta que estaba sobre ella, cerca de su rostro, demasiado cerca! Ella estaba con los ojos cerrados y la cabeza hacia el costado; podía sentir la respiración de él en su cuello.
La miró unos instantes; lo delicada que era, su piel blanca y tersa, el olor a lavanda de su cabello negro-azulado que brillaba con la luz de los faroles en plena noche.
Sasuke había permanecido así varios minutos, sin moverse; ella giró su rostro y abrió los ojos para revisar que el golpe que le había dado al chico no lo había dejado inconsciente, y si fuese el caso, tendría que atenderlo y llamar una ambulancia. Tal fue la sorpresa para ambos que ella no sólo giró su cabeza, sino que la había levantado justo en la dirección donde Sasuke se encontraba observándola.
.
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Ambos estaban con los ojos abiertos de par en par.
Una persecución que terminó en un beso...
Un beso que duró menos que una fracción de segundo, pero cada uno pudo sentir la suavidad de los labios del otro...
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Hinata lo empujó con ambas manos y cuando iba a ponerse en pie él la detiene; sujetando su mano.
— ¿Siempre corres en un momento vergonzoso? —expresa Sasuke, calmado y tranquilo, como si nada hubiera sucedido. Ella voltea para contestar, y sus miradas se encuentran; estaba sonrojada. Baja la cabeza y entre susurros dice: — Tonto...
— ¿Tonto? ¿Yo?
— ¡SÍ! Por tu culpa yo... yo... mi...! —lo mira con disgusto y vergüenza. Sasuke se da cuenta de lo que Hinata quiere decir, suelta la mano de ella; mirando hacia un lado, con una sonrisa de ironía pregunta:
— ¿No me digas que ese fue tu primer beso?
Ella se puso aún más roja y llevó sus manos al rostro, cubriéndose. Quería estar lo más lejos posible, que la tierra la tragara... De pronto el silencio incómodo es anulado y Hinata levanta la mirada para ver a Sasuke luego de que le dice:
— ¡Je! Ese... también fue... mi primer beso...
— ... eh- ¿qué?
— Como escuchaste. —Sasuke se encontraba mirando hacia una parte oscura, pero la luz de los faroles iluminaban su rostro. Ella comienza a reír; el voltea rápidamente.— ¿De qué te burlas? ¿Crees que miento?
— Jajajaaa... no ...jajajajaaa... es sólo que... es- tas... sonrojado... jajajajaaa...
— ¡-! —el joven Uchiha vuelve a mirar hacia el costado, molesto y avergonzado— Tú también estás roja. —a ella no le molestó ese comentario.
— Qué alivio... Creí que eras un chico arrogante y pervertido. —Sasuke la miró con asombro, levantando una ceja; su rostro había regresado a su color natural —... pero eres todo lo contrario.
— ¿A qué te refieres?
— Pues... —mirando el cielo nocturno y llevando una de sus manos a su barbilla —... te pareces a la noche.
— ¿A la noche? aaahhh... —Sasuke suspiró y también miró el cielo— Es por que asusto a las personas, ¿no? —Hinata lo mira y sacude su cabeza de un lado al otro al darse cuenta que Sasuke entendió mal su idea.
— ¡N-no! Eso no es lo que quise decir. —Entonces la vuelve a mirar con seriedad— Yo me refería a que... puede que parezca malo, pero si miras con atención... —ella vuelve a mirar el cielo —... te darás cuenta que no. Si te tomas la paciencia de observar, te darás cuenta que las estrellas y la luna son parte de la noche... y el conjunto de todo... es muy hermoso.
Sasuke se sorprende mucho de lo que dijo y comienza a reír.
— ¿Eh? ¿D-dije algo malo?
— No. No eres la primera en compararme con la noche. —ella baja la mirada— Pero es la primera vez que dicen algo... ¿como expresarlo? Creo que las chicas le dicen: cursi.
— ¿A sí? Yo creí que escuchabas elogios todo el tiempo...
— No, eso no importa ya. —el Uchiha tenia una leve idea de hacia dónde iba la conversación, así que cambió el tema.— He venido a decir que... que... —le costaba mucho trabajo expresar tales palabras.
Eran dos palabras; palabras que nunca había tenido que utilizar. Jamás creyó decirlas.—... que... ¿me disculpas?
— oh... No. —el moreno quedó muy sorprendido con las franqueza y rapidez que lo dijo— ¡¿Por qué no?! —ella se había puesto de pie y le tiende su mano al muchacho que la miraba con mucha confusión.
— No te disculpo, ni te perdono, ni nada parecido... porque no hay qué perdonar. —Sasuke seguía confundido, aún mas que antes. Y el asombro se notaba en sus ojos.
— Pero mi guardaespaldas dijo que nunca...
— Oh... No me refería a eso. Ese día, sí, me sentí mal por lo que me dijiste... pero reaccioné de forma imprudente. Por eso quería disculparme, pero no te volví a encontrar y no te busqué porque estudio, ¿sabes? —el muchacho tomo la mano y se levantó.— Pero claro, eso no quita que fuiste grosero cuando te iba a saludar aquel día.
— Yo creí que serías como todas las chicas que he conocido: fastidiosa, melosa, acosadora, pervertida...
— ¡ESO CREÍ YO! ¡oh! perdón, no quise gritar... Digo, cuando me encerraste en el armario y cubriste mi boca... cualquier chica creería que es un pervertido. Por eso comencé a correr cuando salimos del salón.
— Así que este malentendido lo inicié yo... —susurró Sasuke
— Bueno... es tarde y tengo que dormir. Tú también deberías hacerlo... te vez cansado. ¡Chao! —Hinata comenzó a caminar.
— (¿Agotado? Pero si todo este tiempo estuve agobiado por mi conciencia! ¡agh! Vamos Sasuke, dilo, ¡DILO!) ¡HINATA! —ella se detiene y voltea; él se acerca— Me porté de forma equivocada... ¿podemos llevarnos bien? —Ella tiende su mano, como aquel día que se vieron por primera vez.
— Hola, soy Hinata Hyuga; puedes llamarme Hinata. Estudio pediatría.
— Mucho gusto, Hinata. —él toma su mano— Me llamo Sasuke Uchiha y estudio cardiología... Sólo Sasuke.
Su familia era muy acaudalada y cuatro generaciones de Uchiha habían sido dueñas del hospital general. Él era el segundo, así que no heredaría el edificio, pero no le molestaba. Sasuke buscaba crear su propia clínica.
Desde el incidente suscitado en el parque él se portaba menos antisocial... al menos conmigo era Sasuke, no Uchiha hijo del dueño del hospital más importante del país; nos encontrábamos en un par de clases y como era un excelente estudiante me ayudaba cuando yo pasaba por alto algo o me equivocaba.
Fui su primera amiga en la universidad y debo decir que no era muy gratificante, porque las chicas que acechaban a Sasuke, me miraban con instinto asesino! Él decía que no le de importancia... pero no era sencillo...
Llevaba siete meses en la universidad... De pronto, un domingo por la mañana...
— ¿Hinata?
— ...
— Hinata~ despierta~
— Mmngh... mmm...
— Oe~ —Naruto se sienta al lado de ella, se acerca a su rostro y susurra— Hi-na-ta~
— mmm... eeee... eh... eh- ¡eh! —con sus ojos abiertos de par en par se da cuenta que el muchacho rubio estaba demasiado cerca de ella— ¡KYAAAAAAHHHH! N-NO TE A-ACERQUES TANTOOO! —por reflejo ella lo golpeó en la cara y él calló al suelo.
.
.
— Ooo-ouuu... ¡Ay! Eeey... ¡AUCH! Eso me dolió.
— ¡Pe-perdón! —Naruto estaba sentado en una silla, cerca de la ventana y Hinata limpiaba la sangre que salía de su nariz— Me siento tan mal! No te quise lastimar, es en serio!
— Ya, tranquila Hina-chan! —él sostiene su brazo y la mira a los ojos, con una sonrisa pícara— Pero tendrás que recompensarme, ¿sí?
—... ¿Eh?! Re-recompensarte?
— ¡Sí! Yo olvidaré todo esto, a cambio de que hoy salgas conmigo, sí?!
— ¿Eh-? pero... a...
— No hay escusa que valga. Si quieres que este incidente quede en el olvido, tendrás que salir hoy conmigo.
— Como... como una ci-cita?
— ¡SÍ!
— N-no lo sé... —entonces Naruto señala su nariz con el índice— A-a-ay... mi pobre nariz~ Me pregunto si sanará pronto~ ¿Qué pensaran los del edificio cuando me vean así? ¿Y si les digo que fue Hina-chan? —mirándola de reojo.
— ¡E-está bien!
— ¡BIEN! —se levanta de la silla rápidamente— Te esperaré afuera de la residencia. Te invito a desayunar. ¡No demores~! —ella suspira.
Así fue como Hinata mientras se bañaba— (¡Es mi primera cita! ¿Q-Qué debo usar? ¡qué problema! Por qué acepté?) —cuando salió del baño usó un vestido camisero de color azul en degradé y sandalias. El cabello suelto y maquillaje leve, que realzaba sus ojos.
— ¿Naruto? —al dar la vuelta para verla quedó impactado.
— Estás hermosa, Hinata.
— Eh... pues, gracias! —expresa la muchacha, algo sonrojada.
Así, ambos, fueron a desayunar a las afueras del campus; a una pequeña cafetería que es muy concurrida por los estudiantes, no solo por su excelente servicio y menú, sino que es la más cercana. Mientras desayunaban...
— ¿Te duele? —apuntando la nariz de Naruto.
— ¿Esto? —señala su propia nariz— No, que va! Te lo dije, ¿no?
— ...
— Sí salias conmigo, olvidaría todo esto... ¿Nariz? ¿Golpe? ¡¿Quién?! —y ambos comenzaron a reír. Luego él se pone serio y la mira con calidez.— Pero hay algo más... —ella para de reír y lo mira mientras bebe su café.— También es para agradecerte por lo que has hecho —lo interrumpe.
— ¿He hecho? ¿Y-yo?
— ¡Sí! Me has cobijado cuando me quedo dormido en mi escritorio; has preparado café para mí cuando me quedo hasta tarde estudiando; me dejas la cena preparada cuando llego tarde; me regañas cuando hago algo mal...
— ¡Oh! A eso te refieres...
— Además, —mira las nubes por la ventana de la cafetería —...quería conocerte mejor. —ella se sonroja nuevamente— Es que, me di cuenta que, aunque somos compañeros de cuarto, no conozco nada de ti. Siempre estamos ocupados, toda la semana...
— Cierto...
— ¡Así que hoy me armé de valor para preguntártelo-ttebayo!
— Vaya que sí fuiste valiente, por que, acercarse tanto a una chica que sabe defenderse... mientras duerme. —Hinata ríe ligeramente.
— Si... ahora sé que no debo hacerlo. —Naruto mira su nariz hinchada y roja.
— ¿Acaso no conoces el espacio personal?
— ¡Pues sí! Pero creí que sólo aplicaba al mío... —Naruto levanta sus hombros haciendo una mueca.— Es que... Toda mi vida he pasado solo.
— ¿Solo? ¿Completamente?
— Pues, no conocí a mis padres. Soy huérfano.
— ¡Oh-! No quise ser imprudente, perdón.
— No lo hiciste, tranquila.
— Pero... ¿nunca fuiste adoptado?
— Pues no. Yo llegué al orfanato cuando era un bebé de pocos meses. Por esto... —señala unas cicatrices que tiene en su rostro, líneas rectas; tres en cada mejilla— ... es que no me querían.
— ¿Eso que tiene que ver?
— Las monjas me explicaron que ellos no querían adoptarme porque luego los vecinos preguntarían que qué me pasó y, supongo que no querían explicar que no era hijo de ellos... no sé...
— ... —el rostro se Hinata se volvió un poco triste.— Creo que... —Naruto la observó mientras llevaba un bocado de los hotcakes que había pedido para comer— Creo que mi vida fue un poco más justa... —ella miraba su desayuno; jugando melancólicamente con los pedazos de fruta de su ensalada.
— Si te sientes incómoda, no me cuentes... no quiero presionarte. Cuando estés lista para hablarle, dime y seré todo oídos.
— ¡-! —su sonrisa, característica de aquel muchacho rubio. Una dulce sonrisa, que te hace olvidar todo lo malo. En ese momento, un silencio, sutilmente difuminaba el ambiente. Silencio que duró hasta que ambos terminaron de desayunar.
— ¡Listo! ¡Vamos-dattebayo!
— ¿Eh-? ¿Dónde?
— ¡A divertirnos! —Tomó la mano de la jovencita y la jaló de la mesa; salieron corriendo de la cafetería. Naruto levantó la mano para detener un taxi. Subieron: — ¡Al parque Konoha, por favor! —Mientras estaban en el taxi, Hinata pregunta: — ¿Parque de diversiones?
— ¡Sí! ¿Que tal?
— Pues, nunca he ido a uno. —manifiesta en murmullos; Naruto se sorprendió mucho y comenzó a sobre-actuar.
— ¡No puede ser! Es urgente que vayamos! ¡¿Nunca has ido a uno?! ¡¿En serio?! —ella menea su cabeza de un lado a otro con timidez.— No te preocupes, Naruto Uzumaki será quien te enseñe lo divertido de la diversión! —llegaron al parque en menos de 15 minutos.
Hinata estaba fascinada; tantos juegos diferentes y llamativos. Ella no había ido a un lugar así por su padre.
La madre de Hinata había muerto cuando ella tenía a penas cinco años y su hermanita tenía pocos meses de nacida. Su madre le había prometido llevarla cuando tuviera la edad suficiente; lamentablemente jamás pudo cumplir esa promesa.
Hiashi, padre de Hinata, había quedado devastado por la muerte tan repentina de su esposa y cerró toda emoción para dejar de llorar. Hiashi se dedicó a elevar y mejorar las habilidades musicales de sus hijas, pero como Hinata no tenía el talento era más severo con la chica... él sabía que la personalidad de Hinata era idéntica a la de su esposa, y eso era lo que más le dolía; recordar a su esposa...
Así fue como los dos tuvieron una tarde de diversión.
Naruto comió un par de hotdogs y un helado antes de subir a la montaña rusa... ya sabrán lo que pasó.
Luego de usar los baños, con mucha prisa! ... descansaron en unas bancas situadas debajo de un árbol.
— Perdón Hina-chan... Debí hacerte caso...
— Eso ya no importa. Lo he pasado genial. Gracias, Naruto-kun. —el muchacho moribundo y aún pálido, la mira con alegría. Y la abraza repentinamente. — ¡¿Na-naruto-kun?!
— Espera, solo un momento... —sentía calor en su corazón, como una taza de chocolate en un día de nieve... dulce y abrigador... Así es como Naruto sintió esa muestra de afecto, que él buscaba con empeño, y lo había encontrado en aquella delicada y gentil jovencita.
Por su parte, Hinata recordó la calidez de su madre; de cómo la abrigaba y reconfortaba en su niñez...
Luego de unos minutos; minutos del ayer para la chica y para él, pues, para él fue como si el tiempo se detuviera... se separaron. Luego un silencio incómodo y miradas que no se cruzaron en todo el camino a la residencia.
— Yo- —reflejaron al mismo tiempo— Tú primero- —otra vez. Ella baja la mirada y Naruto comienza: — Lo siento. Fui impulsivo, si te incomodé-
— No... Sólo fue extraño, no incómodo... —respondió ella, mientras seguía viendo el suelo.
— Okey... Bueno... si te parece... hagamos como que... ¿no pasó?
— D-de acuerdo... —ambos sonríen y se dirigen a la residencia. Conversando de temas sin importancia.
Así fue mi primera cita... En el colegio me preocupaba por mis calificaciones, además de que mi padre me mantenía clase tras clases de diversos instrumentos... no tenía tienpo para amistades, menos para chicos. No me quejo, tuve una vida con muchas comodidades...
Pero saber que Naruto no pudo conocer a sus padres, hizo que yo valorara aún más el tiempo que pasé con mamá y, debo decir, que cuando papá era menos severo, también son buenos recuerdos para mí!
Da-chan: ¿Qué tal? ... ¡¿Reviews?! -ojos de nekito con botas- =D
RCI*: Esta clase la inventé para el cap... si la encuentran, o si existe... es mera coincidencia! D= Además, avísenme si existe para quedar más impactada! xD
¡Besos y abrazos en papel!
