Hola a todos! Siento la demora en subir el capítulo xD
Se que usualmente la pareja principal es NozoEli, pero esta vez quise enfocar el 100% del cap en KotoUmi :) espero lo disfruten y gracias por leer! :D
Umi-chan… te sientes bien?
Kotori? Ah! Tus padres… dónde están?
Aún no llegan, así que despertaste justo a tiempo… - Una alegre sonrisa desvanece todas mis preocupaciones.
Gracias… Kotori, lamento causarte tantos problemas… parece que un viejo lado de mi volvió a mostrarse… hehe…
Mou… Umi-chan, ese es uno de los lados que me permitió caer por ti… te amo – Un beso tierno y cálido es depositado en mi frente.
Kotori… - Abrazo al ángel que está a mi lado, perdiéndome en su dulce aroma.
Umi-chan… es mejor que nos levantemos y sigamos con lo planeado… mis padres están por llegar… - Una sonrisa decepcionada pero ansiosa se dibuja en el rostro de la joven
Tienes razón… vamos… - Tomadas de la mano nos dirigimos a la sala de estar del departamento de Kotori.
Por cierto Umi-chan… cómo van las cosas en tu casa?
Eh?... bueno… por ahora no quiero hablar de eso… enfoquémonos en lo de tus padres…
Umi-chan… - Al ver el preocupado rostro de mi novia, intenté alivianar el ambiente con una sonrisa, pero fue interrumpida con el timbre del departamento.
Ah! Ya llegaron… Umi-chan termina de arreglar la mesa, por favor…
Yo me encargo, tu ve a recibir a tus padres… - Una sonrisa de parte de ella tranquiliza a mi ansioso corazón.
Kotori! Ha pasado tiempo! – Dos voces alegres y cariñosas rezumban en mis oídos.
Papá! Mamá! Los extrañaba… - La alegre joven abraza a sus padres al igual que una niña pequeña, causando que cualquiera que viera esa escena se calmara y sonriera.
Bienvenidos, ha pasado tiempo, señor y señora Minami… – Doy una leve reverencia mientras trato de saludarlos educadamente.
Estás algo tensa, eh? Umi-chan… - La voz de la madre de mi novia me sorprende al hablar tan cercanamente conmigo.
Eh? Ahhh… lo siento… solo estoy un poco nerviosa… hehe… - Pongo mi mano detrás de mi cabeza en señal de torpeza.
Tranquila, Sonoda-san… gracias por cuidar a nuestra hija – Esta vez es el padre de Kotori quien me da una cálida y familiar sonrisa, haciendo que mi nerviosismo se esfume en cuestión de segundos.
Por ahora, pasen a sentarse a la mesa, la cena está lista para servirse…- Kotori señala la ya arreglada y decorada mesa.
Ouuu… esta es una decoración bastante elegante… - Los ojos de la madre de mi chica miran expectante el lugar, perfectamente limpio y ordenado.
Los minutos pasaban y el ambiente se sentía ligero y cómodo, la cena estaba realmente deliciosa, y sonrisas y chistes eran intercambiados entre los invitados y su hija, por supuesto, yo estuve la mayoría del tiempo en silencio, simplemente no sabía qué decir.
Ne, Umi-chan… has pensado en vivir con Kotori en este lugar?
Eh? – Ante la sorpresiva pregunta mis ojos y boca se abrieron confundida, causando preocupación en mi novia.
Qué sucede, Umi-chan? Acaso… no te gusta la idea? – Su rostro luce decepcionado mientras una fingida sonrisa aparece.
No…no es eso… es solo que… - A lo único que atino es a suspirar.
Tus padres, eh?
Eh? – Al notar la respuesta del padre de Kotori mi sorpresa aumentó aún más.
Umi-chan, mi esposo y yo conocemos a tus padres desde hace muchos años… por tanto sabemos cómo son de estrictos y cerrados de pensamiento, sabemos y suponemos que estas obligada a heredar el dojo, que debes estar al margen de todas las cosas… que no tienes libertad… todo eso lo sabemos, pero nos gustaría saber, qué es lo que TU quieres… qué deseas… qué sientes…
Yo… - Miro fijamente a Kotori. – Yo… deseo estar con Kotori, hasta que ella me lo permita…
Umi-chan… - Los ojos de Kotori se llenaron de emoción, empañándose por unos segundos.
Muy bien… Umi-chan, hablaré con tus padres respecto a esto…
Pero! – Sin darme cuenta había alzado la voz, ruborizándome de la vergüenza. – Lo siento…
Entiendo… tienes miedo de que las cosas se compliquen… por ahora déjame encargarme de todo… no hago esto sólo por la felicidad de mi hija, sino que también creo que toda joven tiene el derecho de vivir su propia vida, de tener la libertad de elegir, por mucho que tengas responsabilidades, eso no significa que debas enterrar todo lo que piensas y deseas, has que tu voz se escuche… y que tus padres entiendan, que tu naciste para hacer tu propia vida, y no vivir bajo la sombra de tu familia por el resto de tu vida…
Gr…gracias… - No pude evitar que unas pequeñas lágrimas aparecieran en mi rostro.
Umi-chan… - Kotori me abraza tiernamente. – Papá… Mamá… gracias, los amo
Y nosotros a ti, hija… sabemos que Sonoda-san es la persona indicada para ti, te ha protegido todo este tiempo, y nos sentimos tranquilos si ella está contigo… - El padre de Kotori esboza una alegre sonrisa hacia su hija.
Bueno, por ahora nos retiramos… mañana conversaré con la familia Sonoda, pero Umi-chan… necesito que tú y Kotori vengan con nosotros… esta es tu oportunidad para decirles lo que sientes en verdad… Ah! Y gracias por la cena, estuvo deliciosa… - Los Minami se despiden de nosotras con un abrazo grupal, dándonos coraje para enfrentar lo que sería una de las cuantas pruebas para alcanzar nuestra felicidad juntas.
A la mañana siguiente, se habían levantado temprano esperando la llamada de los padres de Kotori, querían sentirse mentalmente listas para enfrentar lo que se venía. Sin embargo, algo preocupaba aún más a Kotori, la chica a su lado desde ayer tenía la mirada perdida, y una expresión extraña en su rostro, como si el mundo se fuera a acabar, de repente la voz de la peliazul interrumpió sus pensamientos.
Kotori… dime…
Sí? Umi-chan?
Qué pasaría si… mis padres me obligan a separarme de ti… dime… qué podría hacer yo… para evitar eso…
Umi-chan…
Kotori sabía que la situación familiar de su novia era un tanto complicada, y realmente le preocupaba la salud mental de esta, sus ojos parecían apagados, se hacía notar negatividad en ellos, lo que causó que Kotori se enfadara.
Umi-chan!
Ko…Kotori? Qué sucede? – Reaccionó ante el enojado grito de su chica
Umi-chan…
Eh?
Umi es tacleada sobre la cama y antes de poder quejarse, sus labios son sellados por otros, sus manos son apartadas de su cuerpo, y sus piernas separadas al mismo tiempo, dificultando el libre movimiento de sus extremidades.
Kotori… qué estás…
Umi-chan… - Una pequeña cachetada es depositada en la mejilla de la peliazul. – Lo siento por esto…
Ko…tori… - Umi toca su roja mejilla y siente calor emanar de esta, el golpe la confundió, pero al mismo tiempo entendió el porque su novia había actuado de esa forma. – Kotori… - Posa gentilmente sus manos en la cara de Kotori, y acaricia su cabello cariñosamente.
Umi…chan… perdón… yo
Está bien… entiendo… y gracias, no había otra forma mejor de hacerme reaccionar… - Sus miradas se detienen en la otra, y lágrimas comienzan a desbordarse.
Umi-chan… te amo… no quiero perderte… no voy a perderte…
No lo harás, Kotori…. Ya tomé una decisión… tu solo confía en mi
Lo haré…
Ambas se abrazan y quedan recostadas una apegada a la otra, sus respiraciones tranquilizan sus ansiedades, sus corazones laten como uno solo. Repentinamente el celular de Kotori suena, era un mensaje de su madre.
"Kotori, cariño… las necesito a ti y Umi en media hora fuera de la casa de los Sonoda, vengan tranquilas, todo saldrá bien.
Nos vemos… mamá."
Umi-chan… debemos irnos…
Lo sé, vamos… - Ambas salen del departamento en dirección a la casa de Umi.
Cada minuto que pasaba hacía que el nerviosismo y ansiedad de la peliazul aumentara, su corazón estaba totalmente acelerado, sus manos sudaban y ya estaban temblando sus rodillas, al notar esto, su novia la tomó del brazo, apoyando su cabeza en el hombro de Umi, susurrándole al oído.
Todo estará bien Umi-chan… estaré contigo…
Sí… gracias Kotori.
Al llegar a la casa de Umi, su novia y ella se tomaron de las manos y entraron luego de dar un profundo respiro, ya dentro, estaban los padres de Kotori y los padres de Umi, observaron y prestaron atención al par de jóvenes entrar y sentarse junto a ellos.
Bien… comencemos con este asunto… - La madre de Kotori miraba fijamente a los dueños de casa. – Primero que todo lamento irrumpir de esta manera, supongo que deben tener muchas dudas… pero iré al grano, esta conversación se trata sobre su hija, Umi-chan.
Umi? – Los padres de la joven la miraron impacientes y algo fríos, esto no sorprendía a la peliazul en lo absoluto, estaba acostumbrada a ello.
Primero debo decirles que no ha hecho nada malo… - Irrumpió el padre de Kotori. – Al contrario, es una joven muy educada y disciplinada, y totalmente confiable, estoy orgulloso de mi hija por encontrar a alguien como ella… - El señor Minami mira cariñosamente al par. – El motivo por el que vinimos y por el cual están ellas presentes, es porque venimos a pedirles autorización de dejar que Umi y Kotori vivan juntas en el departamento.
Qué cosa dijiste?! – La madre de Umi alzó la voz, su mirada mostraba enojo y su postura lucía un tanto desafiante.
Querida, cálmate y siéntate… - El señor Sonoda interrumpió los alegatos de su esposa. – Pido disculpas por eso, Umi… podrías explicarte?
Ehh… - La duda y miedo invadían poco a poco su mente.
Umi-chan…tranquila… - La mano de su amada aferró a la suya, dándole el coraje que necesitaba
La verdad es que… yo amo a Kotori, mi deseo es poder protegerla, estar a su lado cada día de mi vida, y vivir junto a ella sería como un sueño, pero también entiendo mis responsabilidades en el dojo, entiendo que debo preocuparme de mis estudios y de los trámites familiares… eso lo entiendo… pero…
Pero?! – La madre de la peliazul una vez más lucía alterada.
Querida! Por favor déjala hablar… - El padre una vez más pidió disculpas a los invitados por el comportamiento de su esposa.
Pero cariño…
Solo déjala hablar… - Este último habló con un tono mucho más serio y enojado.
Ejem… bueno, como iba diciendo… - Umi aclaró su voz antes de seguir hablando. – Hay solo una cosa que deseo en este momento… y es…que…
Vamos, Umi-chan… - Kotori apretaba cada vez más la mano de su novia
La verdad es que yo… quiero vivir mi vida con más libertad, a mi manera… no digo que desecharé nuestras tradiciones ni nada por el estilo… pero deseo disfrutar mi juventud, no descuidaré mis estudios en ningún momento, y claro… nunca dejaré de entrenar… es algo que amo hacer… no veo mi vida sin esa rutina… pero por favor… déjenme vivir con Kotori, y les prometo que les responderé por todo lo que han hecho por mi hasta ahora… - Umi inclina la cabeza, y cierra sus ojos con fuerza, nerviosa a lo que estaba por suceder.
Umi… - El padre rompe el silencio. – Entendemos lo que nos acabas de decir, y queremos decirte lo siguiente…
Umi… sé que hemos sido muy estrictos con… todo esto de las tradiciones, y eso ha concluido en convertirte en una chica tímida e insegura de sí misma… sin muchas habilidades sociales… pero siempre disciplinada y responsable… realmente lo sentimos… sentimos no haber sido los padres amorosos que tu necesitaste durante estos 20 años… de verdad lo sentimos… Umi… - Lágrimas comienzan a desbordarse de los ojos de la madre, haciendo que Umi también rompiera en llanto.
Madre… - Umi va a abrazar a su madre, la cual se sorprende, ya que nunca fue muy demostrativa con su propia hija, ambas lloran abrazadas hasta que el padre/esposo se acerca para tranquilizarlas.
Umi… puedes vivir tu vida de acuerdo a tus ideales, que sabemos serán los correctos, pues de esa forma te hemos educado… por favor, no cometas los mismos errores que nosotros, sé demostrativa y cariñosa con Kotori… y si algún día deciden formar una familia… cuidala y respetala… - La mirada del padre era cariñosa y de orgullo.
Fa…familia? – Umi se sonrojó
Umi-chaaaaaaan…. – Kotori se acercó por detrás y abrazó a su novia, quien estaba algo aturdida por el comentario recién hecho. – Quién tendría el bebé…tu o…yo? – Un susurro con esas palabras causó un escalofrío en la peliazul, causando un mareo y luego colapso.
Umi? – Los padres de Umi se preocuparon al ver la escena.
No se preocupen… Umi-chan siempre es así cuando algo le da vergüenza… luego se despierta como si nada hubiera pasado… hehehe… - La encantadora risa de Kotori alivió los corazones de los Sonoda. – Umi….chaaaaaan! Despierta!
Mou… Umi-chan… nunca cambia, eh? – La madre de Kotori esta vez es la que ríe. – Bueno, muchas gracias por todo lo de hoy, les encargamos a nuestra hija.
Soy yo la que debería agradecer, gracias a que Umi encontró a alguien como Kotori, espero cuiden de nuestra hija de ahora en adelante.
Ambas familias hacen una reverencia. Los Minami se van a casa, mientras que Kotori lleva a Umi en un taxi hasta el departamento.
Umi-chaaaaan… despieertaa…. – La voz juguetona de Kotori hizo que Umi abriera poco a poco los ojos.
Ko…Kotori? Dónde estamos?
En mi departamento… Mou! Otra vez sacando viejas constumbres… deberías estar acostumbrada a esto, Umi-chaan… - Kotori hace un puchero haciendo que su novia se ría. – Qué es tan gracioso?! – Esta vez Kotori cruza sus brazos y desvía la mirada haciendo el mismo puchero.
Nada… pff….nada… - Umi trata de aguantar la risa.
Mmm?... – Kotori se acerca mientras Umi está distraída riendo, y la golpea con una almohada en la cara
Ko…Kotori?! Qué fue eso? Mmm…!
Al sacarse la almohada del rostro, se encuentra con los labios de Kotori en sus labios.
Umi-chan, eso te lo mereces por burlona… ven, bésame… - Kotori toma con sus manos el rostro de su chica y lo acerca lentamente.
Kotori… - Umi le sigue el juego, pero esta vez es ella quien golpea a Kotori con algo… solo que de forma distinta.
Kyaaa! U…Umi-chaan?!
Me la debes…
Kyaaaaaaaaaaaaaaaaa! No… no! Hace cosquillas… haaahaaa…hahaha…Mou! Umi-chaaaaan!
Continuará…
Y eso sería todo! :) gracias por leer hasta el final... la verdad estoy teniendo unos problemitas al seguir la historia, de repente me cuesta imaginar cómo seguirla o cómo hacerla más entretenida xD encantada recibo sus opiniones y cosas así c: nos vemos en otro capítulo que prometo no me demoraré en subir :D bye bye!
