Holas, hoy traigo el siguiente capítulo de este fic. Es que no me dio tiempo para actualizarlo T.T

Disclaimer: Los personajes de Corazon De Melón no me pertenecen. Exepto Miyuki y Yui que son mías, los demás personajes son propiedad de ChiNoMiKo y al equipo de Beemoov.

-...-

Capítulo 3

Narra Yui.

Mientras veía como Miyuki y ese cretino de Castiel se alejaban por el pasillo, pensaba de porque Castiel le había tomado la mano.

Digo, son cercanos, pero nunca creí que hubiera algo entre ellos, ¡y que no me hayan contado! Son mis amigos, bueno al menos Miyuki si, pero Castiel...

Con Castiel no entiendo que pasa. Me molesta que me ponga apodos y me insulte, y algunas veces se ponia su modo cursi, pidiendome "gracias, perdon y por favor". Pero me pregunto, ¿Por que no me puedo llevar bien con el y Miyuki si? ¿Por que no puedo ser su amiga en ves de ser apenas conocidos? ¿Por qué tomaba a Miyuki de la mano como si fueran pareja algo parecido? ¿Por que, antes de irse, le envio una mirada asesina a Kentin? Y lo peor de todo, ¿PORQUE MIERDA ME PONGO YO A PENSAR EN EL?

-Yui!- Me gritó Kentin en frente de mi mientras chasqueaba sus dedos en mi cara.-¿Estas bien? Estuviste distraída durante un buen rato e ignorandome. ¿Algo no va bien?- Me miró muy preocupado.

-Eh... Eh... Estoy bien, lo juro- Balbucee aún en mente todas esas preguntas que me hacía en cabeza.

-Hay dos razones para que estés así, o tienes la regla...- Dijo Kentin con una sonrisa en su rostro.

-KENT- Le iba a reclamar avergonzada por lo que había dicho pero me interrumpió antes que terminara.

-O estas enamorada- Terminó de decir Kentin con su sonrisa de oreja a oreja.

-Ca-cállate!- Le grite sintiendo como mis mejillas ardían más que nunca. ¿A mi? ¿Gustarme Castiel? Pff.. imposible imaginarlo.

-Awww! Mi pequeña Yui esta creciendo!- Me dijo dándome un abrazo emocionado.

Luego de un rato, nos dirigimos hacia el patio. Todo estaba tranquilo, pues ya casi no quedaba nadie en el instituto exepto nosotros, Miyuki, Castiel y creo que Lysandro.

-Y dime, ¿Quien es?- Me preguntó Kentin apoyando su espalda contra un árbol y sentado en el pasto a mi lado.

-¿Quien es que?- Le pregunte fingiendo que no sabia de lo que hablaba.

-Vamos, no te hagas la tonta, tu sabes bien de lo que hablo. Si no me lo dices, le diré a Miyuki- Me amenazó con su sonrisa que decía "Soy un entrometido y me dirás lo que quiero saber de una forma u otra".

O no, Miyuki no. Si Kentin era capaz de obligarme a decirle, Miyuki era mil veces peor.

Es totalmente capaz de irle a preguntar a todo el instituto si sabían algo, o hacerme sus teatritos diciendo que se supone que era su amiga y que le debía contar todo, o atarme a una silla hasta que confesara. ¡HASTA PODRÍA DECIRLE A CASTIEL DE QUE ME GUSTA ALGUIEN! Eso le daría otra razón para burlarse de mi.

-Te lo aseguro, no me gusta nadie- Le asegure poniendo mi tono más convincente que pude tener. Obviamente no sirvió de nada, no se vea muy convencido.

-Holas, ¿Qué hacen?- Ambos miramos a la dirección de la voz. Allí se encontraba una sonriente Miyuki que se inclinaba a saludarnos de cerca y, tomando su mano, un aburrido cretino pelirrojo llamado Castiel.

-Miyuki, tengo que decirte algo sobre alguien, a solas.- Le dirigió una mirada a Castiel para que soltará la mano de su amiga-¿Podrías venir un rato?- Preguntó parándose y yendo yendo a una esquina del patio.

-Sí, voy!- Dijo alegremente corriendo hacia donde se encontraba Kentin.

¿De que estarán hablando? ¿Se le estará confesando? ¿Y si le dice que me gusta alguien? Estaré pérdida.

-Que idiota- Susurro Castiel mientras se recostaba en el pasto al lado mio para que la sombra del árbol le tapará el sol. Puso el brazo sobre sus ojos para luego quedarse dormido.

Lo observe en silencio. Se veía tan tranquilo durmiendo. El que lo viera diría que este no es Castiel, pero lo era. Se veía muy relajado, hasta que lo oyó sollozar.

Kentin y Miyuki se fueron dentro del instituto y no volvieron hace rato.

Me acerque para ver que le sucedía, Castiel había sacado su brazo de sus ojos que estaban cerrados. Estaba llorando, parecía tener una pesadilla. Luego empezó a mover la cabeza como loco gritando cada tanto un "NO".

-Castiel...- Trate de despertarlo algo preocupada.-Castiel, despierta- toque su brazo haciendo que abriera los cristalinos ojos.

-¡¿DONDE ESTA?! ¡¿DONDE ESTA?!- Me gritó desesperado tomandome de los hombros y agitandome con fuerza.

-P-Para ya, me haces daño- Le dije con un rostro que expresaba dolor mis hombros adoloridos.

-L-Lo siento- Me soltó lentamente y menos brusca que cuando me agarro.

-¿Estas bien? Estabas llorando.- Le pregunté preocupada sobandome los hombros con mi mano.

Si bien no nos llevábamos bien, eso no era motivo por no preocuparse por el otro.

-¿Eh? Ah... Si... Tuve... Tuve una pesadilla- Respondió nervioso. ¿Que clase de pesadilla tuvo?

-Ah...- No se que mas agregar, tenia la mente en blanco después de lo que acababa de presenciar.

-Siento haberte agitado- Se disculpo algo apenado y bajando bajándolo cabeza.

-No pasa nada- Le respondí con una pequeña sonrisa al ver su actitud. Nunca lo había visto así.

-¿P-Puedo recostarme en tus piernas?- Preguntó avergonzado.

Lo primero que pensé fue "El sueño lo habia dejado tonto" pero luego accedí.

Se recostó en mis piernas mientras yo le acariciaba suavemente su cabello rojo.

Al cabo de un rato nos encontrábamos los dos dormidos. El en mis piernas y yo apoyando mi cabeza en el tronco del árbol.

No se cuanto había pasado, pero lo que si se es que ea era de noche y el instituto estaba cerrado.

-Por fin despiertas- Dijo Castiel aliviado. Me di cuenta que no traía su chaqueta. Mire hacia mi hombro y me di cuenta que la tenía puesta yo.

-¿Cuanto tiempo paso?- Pregunté al no saber la hora exacta. Cuando nos dormimos, ya estaba atardeciendo.

-Son las siete de la tarde.- Me informo Castiel levantándose y extendiendome la mano para que me levantará.

Ahí me di cuenta de que, si se lo proponia, Castiel podría ser la persona mas caballerosa del mundo.

-Vamos, te acompañó a tu casa- Me dijo mientras tomaba mi bolso y me lo entregaba. Ese sueño si que le había afectado.

Salimos del instituto por la puerta delantera, que por suerte, habían dejado abierta.

Caminamos unas calles hasta llegar a mi casa. Por suerte, vivía sola. Mis padres viajaban por temas de trabajo y decidí quedarme en Francia con mi mejor amiga.

-Es aqui- Dije deteniendome enfrente de la casa.

-Bueno, ¿Qué esperas? Entra- Dijo Castiel con los brazos cruzados.

-¿Vas a esperar a que entre?- Le pregunté ingenua. No era costumbre verlo tan amable.

-Sí, yo no soy un desalmado como para dejar a una chica sola de noche.- Bufó.

-Gracias- Le dije en apenas un susurro.

Busqué mis llaves y abrí la puerta estaba todo oscuro así que entre y prendí las luces. Invité a Castiel a entrar para que no se quede ahí afuera.

-Wow, tu casa es muy linda- Dijo admirando todo.

-Gracias, voy a cambiarme. Espera aquí, y no husmees de más.- Le advertí mientras subía las escaleras e iba a mi cuarto.

Cuando regrese, Castiel estaba jugando con mi perrita, Pretty. Se nota que le gustaban los perros, de cierto modo se veía adorable.

Iba a ir sentarme al sofá, que estaba al lado de dónde jugaba Castiel con Pretty, pero tropecé con uno de sus juguetes y caí. Castiel intento atraparme pero termine callendo encima de él, quedando nuestros rostros rostros a escasos centímetros.

Ambos nos miramos sin saber que decir o hacer. Entonces, como si algo nos atrayera, fuimos acortando el poco espacio que quedaba entre nosotros, hasta que nuestros labios se rozaron y nos dimos un dulce y suave beso. Apenas duro unos segundos y luego nos separamos, nos sonreímos y decidimos pararnos. Luego de conversar, sin que ninguno de los dos hablará de lo sucedido hace apenas un rato, acordamos que no diríamos nada de lo sucedido ese día.

Castiel se fue a su casa en unos minutos. Le dije que me avisara si llegaba bien a su casa. Luego de unos 15 minutos, recibí una llamada, pero no era de Castiel, si no de un número desconocido.

-¿Hola?- Pregunté al teléfono.

-¿Es usted la señorita Yui Winston?- Preguntó una voz masculina y grave.

-Sí, soy yo. ¿Quien habla?- Le respondí cortante. Siempre respondía así cuando me entraba una llamada desconocida o número privado.

Continuará...

.com

¿Que les pareció este capítulo? ¿Bueno? ¿Malo? ¿Una mierda? A mi alparecer, me gustó mucho. Es uno de mis favoritos de entre los que escribí.

Espero poder actualizar pronto.

Adioshhh .