Emily POV
Pasarón meses desde que rompí con Paige y ella no lo tomó muy bien. No rompí con ella porque no la amase sino porque temo por "A" y temo que la alcance como le ocurrió a Maya o a Allison.
Veo a Paige muy cambiada y es que cuando paso a su lado solo tiene una expresión de enojo y furia contenida, ya no posee en sus característicos ojos la bondad e inocencia, sino que ahora era la ira. Las semanas siguieron pasando y Caleb nos advirtió a todas que nos mantengamos alejada de la castaña que aunque sea una de sus mejores amigas ya no era la misma desde entonces y es que tiene razón; algo cambio y fue para mal. La joven castaña se salió de natación días después de que rompiera con ella sin motivo alguno.
Los días transcurrían y me sentía vigilada y aparte esos pensamientos ya que pensé que fueron ideas mías pero luego descubrí que tenía razón…estaba siendo vigilada.
Atrape a Paige observándome. Observaba cada unos de mis movimientos con unos ojos de depredadores que nunca conocí en ella.
Spencer me saco de mis pensamientos, se veía preocupada.
—Emily ¿Estas bien? —Me pregunta con preocupación y entonces observo que Aria y Hanna también me veían con preocupación. Solo asiento.
—Uhhm si —contesto. —Lo siento es que no tengo mucha hambre.
—Ya lo notamos. —Responde Hanna dándole un bocado a su comida.
Sin seguir soportando mas la situación me levante de la mesa excusándome rápidamente sin despedirme de las chicas y sin decir nada mas salí de la cafetería no sin antes darle una ultima mirada a Paige que me veía con una fría sonrisa mordiéndose levemente el pulgar. Es una acción sencilla pero que me hacía dar miedo.
Dos días después.
Es un día nublado y me encontré caminando a mi casa ya que para mi desgracia mi auto se descompuso sin motivo alguno, lo dejé en el taller temprano pero el mecánico no me supo precisar lo que falló con el coche así que iba a estar caminando por un largo tiempo hasta que se arreglara. El camino que tomo para ir a casa por lo general es vacío pero esta vez no pude evitar sentir que alguien me observaba y mi mente me gritaba cada vez mas fuerte que corriera, pero no le hice caso.
Antes de dar otro paso sentí como una fuerte manos me empujaban hacia un callejón y antes de que me diera cuenta estaba pegada en la pared de este mientras me estrujaban fuertemente los hombros para que no me moviera. Vi a mi atacante y entonces sentí como mi corazón latía con miedo al ver a Paige.
La castaña me veía con esos mismos ojos depredadores como en la cafetería, en su rostro una sonrisa maligna que mostraba locura. Sentía miedo.
—Hola nena. —Susurra bajamente sin que la sonrisa se le borrara, algo en su voz emanaba peligrosidad.
—¿Paige? —Pregunte sin saber que iba a responder.
—Dime mi amor ¿me has extrañado? —Me pregunta acercando su cara a mi rostro y pude ver como veía de reojo mis labios. Toda esta situación fue muy mala y no sabía como reaccionar y al parecer eso la termino hartando ya que me su sonrisa se borró y me vio con enojo. —¡CONTESTAME!
Sabía como era Paige perdiendo la paciencia conmigo pero nunca se atrevió a levantarme la voz sin embargo esta situación estaba siendo totalmente diferente y por primera vez sentía miedo de ella.
—No. —Conteste con sinceridad y espere a su reacción. Pasaron los segundos que se sintieron como horas y vi su expresión vacía y carente de vida y por un momento pensé que me soltaría, pero lo que no esperaba fue que me estrujara con mas fuerza contra la pared provocándome dolor.
Entonces sentí sorpresa y asco cuando unas manos extrañas comenzaron a acariciar mi pecho y mi respiración paro por completo cuando comenzó a manosear ambos pechos y no pude evitar soltar un gemido de dolor ya que lo hacía con mucha fuerza. Lo estaba haciendo con tanta fuerza y entonces con fuerza la aparte de mí y aproveche su distracción para darle una cachetada que resonó en todo el callejón.
Paige se quedó completamente inmóvil con la cabeza volteada hacia un lado y entonces una sonrisa cínica apareció en sus labios como si fuera una situación divertida. Escuche una risa.
Cuando intente apartarme de ella sentí que me empujaba con fuerza al suelo y ella me sujetó con una mirada depredadora.
—¡NO DEBISTE HACER ESO! —Me gritó con rabia. Con sus manos me forzó abrir mis piernas para ponerse entre ellas. Mi mente no procesaba lo que ocurría, solo me decía que huyera de la mujer que alguna vez me amó.— Ahora te enseñare como ser una buena perra —Amenazó.
Sabía a lo que se refería y no quería creérmelo. La dulce Paige que siempre estuvo a mi lado cuidándome y protegiéndome ¿me hará esto? Tengo miedo, siento miedo, mucho miedo ya que la Paige que conocía no se comparaba con este monstruo ¿Qué pasó con ella?
Podía sentir las lagrimas en mis ojos.
Sus grandes manos que por lo general fueron suaves conmigo se encontraban rompiendo mi blusa dejando al descubierto mis pechos ocultos por mi bra pero aún así no le importó y me manoseó con fuerza. Nunca bajaba su ritmo y yo me quería despertar de esta horrible pesadilla.
Siguió así por segundos con burlas hasta que finalmente se cansó y entonces sentí como algo se mentía con fuerza en mis muslos y bajé la mirada para ver como su erección se presionaba dentro de sus pantalones y solté un jadeo al saber lo que significaba. Deseaba con fuerzas de que Paige se levantara y me pidiera disculpas por asustarme.
Entonces ella desabrochó la hebilla de su cinturón y luego se bajó sus pantalones para mostrar como su erección saltaba al aíre. Entonces finalmente encontré mi voz.
—Por favor Paige! ¡No me hagas esto! —Suplique llorando, quería piedad.
Ella me miró sin expresión alguna y entonces me contestó —¿En serio? Lo dice la persona que me dejó porque la perra de Allison regresó —Me dice— Que diablos hiciste cuando te suplique que no me abandonara ¿¡Eh!?
Mi mente se negaba —¿Esto es venganza? —Solloce.
—No. —Responde rápidamente—. Vengo a reclamar lo que me debes.
Traté de cerrar mis piernas, pero no pude, me sujetaban con fuerza. Tengo que hacer algo ¡No puedo permitirlo! Así que en un último movimiento libere una de mis pernas y le di una fuerte patada haciendo que gritara del dolor que termino liberando mi otra pierna y sin esperar me levanté y trate de correr pero antes de que pudiera sentí un fuerte agarre en mi tobillo haciendo que cayera nuevamente boca abajo. Trate de darle otra patada pero esta vez falle miserablemente.
Paige me vio con furia —¡Maldita! —Me gritó con la colera candente y me siguió presionando boca abajo sujetando mis caderas. Sentía su respiración agitada en la parte posterior de mi cuello y comencé a llorar nuevamente pidiendo piedad —Tu me obligaste por las malas —Me susurró.
...
No se cuanto tiempo pasó. No se cuanto tiempo lloré. No se cuanto suplique por piedad. No se cuanto le grite que me estaba lastimando. Pasaba el tiempo y ella solamente me usaba para satisfacer sus necesidades mas viles conmigo. Mi cuerpo y alma estaban completamente roto.
Me usaba.
Mis gritos se apaciguaron, solo fueron gemidos de dolor y culpa, mis lagrimas dejaron de caer cuando descubrí que ella no tendría intención alguna de que iba a parar.
—¡AH! —Solté cuando ella dio una estocada penetrando nuevamente mi pobre y maltratado cuello uterino que fue violado múltiples veces y ahora era un saco lleno de la esencia de Paige. Solté otro grito cuando sentí que Paige se vaciaba nuevamente en mí.
Finalmente, ella se apartó de mi y me miró con cara de aburrimiento, se levantó y se puso su ropa subiéndose la bragueta de sus pantalones dejándome en el suelo sin emoción alguna…no siento mi cuerpo, me quiero morir.
—No te atrevas a decirle a nadie, querida. —Me amenazó con una sonrisa observándome como si fuera su orgullo —No me gustaría lastimarte nuevamente, aunque seas mi juguete favorito.
Entonces se marchó dejándome en ese sucio callejón. Como pude me levante y busque mi ropa que estaba hecha jirones y me marche rápidamente a mi casa donde por suerte no estaba mi madre para evitar la charla incomodad. Me metí a bañar y me abracé a mi misma mientras me deslizaba por la baldosa llorando desconsoladamente mientras me gritaba a mi misma de lo que había hecho mal.
Siempre supe que romper con Paige la afectaría profundamente pero jamás creí que llegaría a un punto en que me hiciera esto ¿Qué le pasó a la sonriente y cariñosa Paige McCullers? Me preguntaba cada vez tratando de encontrar una respuesta lógica pero no lo pude pensar ¿tendría que ver ese extraño mensaje en su casillero? ¿o simplemente su corazón dejo de tener emociones?
