Nota del autor: Buff, lo que me ha costado este capítulo, es como si hubiera un complot en mi casa para impedírmelo. Pero bueno aquí está, espero que lo disfrutéis o si no morid e.e, nah es broma (en realidad no e.e) Leed, disfrutad y comentad.
Aviso: Jak y Daxter son personajes pertenecientes a Naughty Dog y Sony, yo no poseo ningún derecho sobre ellos.
Capítulo 2: Cuando no sabes qué pensar
Jak POV
-Bueno, el Relámpago Naranja ha vuelto a salvar la situación- oí la voz de Daxter debajo de mí pero sin embargo no le presté mucha atención, seguía paralizado en el suelo esperando algo que delatara a aquello que hubiera acabado con el cabezachapa tan rápidamente pero nada apareció. Decidí moverme hacia una columna de roca que había a escasos metros desde nuestra posición para al menos no ser un objetivo tan fácil puesto que aquello, fuera lo que fuese, mataba a distancia. Y yo estaba demasiado desprotegido para mi gusto.
-Au, con más cuidado. Tengo que conservar todas mi heroicas aptitudes si hay que salvar al mundo de nuevo, no lo harías sin mi- Oí a Daxter quejarse por el repentino y brusco movimiento con un tono de voz bastante relajado para lo que la situación sugería, sin embargo consiguió relajarme a mí también, cosa por la que le estoy agradecido pero decidí cortarlo pues su estridente voz podía hacernos blanco fácil en un lugar tan silencioso.
-Ya basta Daxter, haces demasiado ruido.
-¿Demasiado ruido? ¡Que venga aquí ese cabezachapa que me lo cargo!
-Ssh, silencio- le urgí temiendo que nos pusiera en peligro si seguía hablando.
Me aplasté contra la roca y cerré los ojos intentando detectar fuentes de eco oscuro cercanas pero no fui capaz de detectar ninguna, que raro. Entonces no nos esperaba ningún cabezachapa. Pasaron unos minutos que se me hicieron horas, el silencio y las palabras de Daxter me habían relajado, ya no me sentía tan amenazado así que me permití un vistazo rápido del desierto. Me acerqué al borde de la roca y miré hacia el otro lado ocultando todo lo que me fuera posible de mi cuerpo, entonces sentí como una mano me daba dos toques en el hombro. Me quedé quieto en el sitio sin moverme, ¿Me estaban engañando mis propios hombros? ¿De verdad hay alguien… detrás de mí? Entonces me asusté, me habían pillado desprevenido, opté por luchar y escapar. Me di la vuelta lo más rápido que mis piernas me permitiesen y solté la mano derecha de Daxter para lanzarle un puñetazo con toda mi fuerza, a pesar de la rapidez de mi respuesta no conseguí darle, lo que yo pensé que sería un impacto directo contra la cara de mi oponente fue un puñetazo al aire, aquella persona había inclinado la cabeza a un lado esquivando por los pelos mi puño. Además y para mi horror, sentí que la fuerza de mi puñetazo fallido me impulsaba hacia delante dejándome aún más cerca de mi enemigo. Mierda. Mierda, mierda, mierda, mieeeeeeeeeeeeeeeerda. ¿Por qué me tiene que pasar todo a mí? Sin embargo y para mi sorpresa, aquella figura se hizo hacia atrás dando dos pasos rápidos quedando fuera de mi alcance y se quedó ahí parado, mirándome con una sonrisa.
- ¡Relax, tíos, que solo intento ayudar!- oí que me gritaba, aún sonriendo. Espera… ¿Ayudar?
-¿A qué te refieres?- dije relajando mi postura. Aparte de sus orejas recortadas, parecía una persona frágil y delicada sin embargo sus ojos me sonreían con sinceridad, al mismo tiempo que su boca, me cayó bien rápidamente. Aquella inesperada persona retrocedió un paso más, dejándose iluminar por la luz del sol y permitiéndome verlo con claridad. Parecía estar embutido en un conjunto completo todo de color azul salvo unas líneas blancas en su chaqueta y llevaba un arma de gran tamaño agarrada con ambas manos.
-¿Quién eres y qué quieres?- Le volví a preguntar
– Oh ¿Dónde están mis modales? - avanzó hacia mí aún sonriendo, soltó la mano derecha del arma y me la tendió -Llámame Defcom -
Y ahí se quedo, esperando a que yo le respondiera al saludo. A pesar de su repentina aparición no parecía tener malas intenciones, al menos no me apuntaba con el gran fusil que sostenía con la otra mano. Me acerqué y le di la mano para completar el saludo, notando la extraña textura del guante y decidí presentarme yo también, al menos darle mi nombre.
–Soy Jak y este es Daxter- dije señalando con la barbilla al ottsel en mi mano izquierda.
–También conocido como el Relámpago naranja, uno de los mayores héroes de todos los tiempos.- dijo Daxter, echándose aire. Como siempre.
-Héroe ¿Eh?- dijo Defcom disimulando todo lo posible la risa en su tono. - De todos modos, encantado de conoceros, casi no lo contáis con ese cabezachapa.
Me quedé pasmado al oír eso ¿Cómo lo sabía? Aunque un pensamiento aún más increíble cruzó mi mente
-Tu…. ¿Te has cargado a ese cabezachapa?
- Em… Sí…. ¿Por?
-¿Pero tú…?¿Cómo…? ¿Cuándo…? - Maldije para dentro mi sorpresa por impedirme hablar y me tomé unos momentos para tranquilizarme.- ¿Cómo lo has… hecho?
- Oh, muy sencillo, apunté a la cabeza y disparé, luego la munición explosiva hizo el espectáculo. Voladores de cabezachapa gratis, aunque yo no pienso limpiar el enorme charco de sangre que ha dejado, eso lo digo desde ya.
-¿Puedo ver el arma?- Pregunté para intentar averiguar qué arma era e intentar buscar una similar.
-Er… Bueno, no veo porqué no, pero creo que primero deberíamos de tratar el pequeño problemilla que tiene tu amigo en el hombro, tengo algo de eco verde de emergencia en mi Zoomer que podíamos usar para colocar su brazo en su sitio.
-No gracias, el Relámpago Naranja se las arregla solo- oí decir a Daxter y me apresuré a contradecirle
- Sí, te debo una.
- No me debes nada, es simple y llana generosidad- se dio la vuelta, colgó el arma a su espalda y empezó a caminar hasta llegar a una alta duna cerca y empezó a subirla, yo le seguí sin mayores dificultades hasta llegar hasta su Zoomer, para cuando llegué, el estaba ocupado mirando uno de los pequeños compartimentos laterales de su extraño vehículo hasta que sacó una bolsita verde y se dio la vuelta para encararnos
-Aquí esta- dijo sonriendo de nuevo- Solo necesito que lo sujetes durante un rato pues en esta mezcla también hay un fuerte sedante que le dejará el brazo inútil un par de minutos, en ese tiempo aprovecharé para volverle a colocar el brazo en su sitio sin dolor alguno.
Miré a Daxter, esperando su aprobación que este me dio asintiendo con la cabeza, aunque juraría que le había oído tragar saliva. Extendí Daxter con ambas manos y lo dejé lo más quieto posible en esa posición
- Cuando quieras
Se acercó a mí, abriendo la bolsa de un tirón y exprimiendo el poco gel que había en la bolsa y poniéndoselo en la mano que luego frotó con cuidado en el hombro herido de Daxter, parecía estar aguantado bien el posible dolor, teniendo en cuenta lo quejica que era. Dejó de extender el gel por el hombro de Daxter y se quedó quieto mirando el hombro durante unos segundos. Justo cuando le iba a preguntar si todo iba bien, en un rápido movimiento tiró del brazo de Daxter hacia delante haciendo un sonoro clak en el proceso, miré hacia Daxter para ver si todo iba bien, pero parecía atento en otra cosa que pasaba en otro lado y no me preocupé hasta que apenas unos segundos más tarde le oí decir -Chicos….- El verdadero terror de su voz me preocupó tanto a mí como a Defcom que se dio la vuelta rápidamente ,puesto que se había alejado para colocar la bolsita en su sitio. Entonces fue cuando me di cuenta de que había un pequeño punto rojo en el pecho de Daxter y no me preocupé, pero Defcom si, puesto que echó a correr hacia nosotros y me empujó hacia atrás, haciéndome caer al suelo, acompañado de los gritos de Daxter. En medio de esa confusión se oyó el sonido de algo golpeando el metal y vi cómo el Zommer de Defcom se balaceaba hacia un lado con humo saliendo de uno de sus impulsores, entonces oí gritar a alguien
-¡Mierda, al suelo, quedaos donde estáis y no os mováis! - Casi me costó reconocer la voz hasta que me di cuenta de que era Defcom, que estaba a nuestro lado también en el suelo, con su arma delante de él que se apresuró a agarrar y luego se giró hacia una lado que yo no podía ver desde dónde estaba. Entonces se hizo el silencio durante unos instantes, hasta que otra explosión retumbó cerca de mí y tras un tiempo otra más lejana, me giré para ver que había pasado y vi que Defcom estaba con una rodilla apoyada en el suelo y estaba apuntado a algo a través de la larga mirilla que tenía su arma, entonces tiró de una palanquita en un lado del arma y volvió a disparar. Se quedó quieto unos instantes hasta que se oyó una explosión a lo lejos, dejó de apuntar, se levantó y nos miró a ambos. -Listo ¿Todos bien? Entonces, el Zommer humeante estalló. Cerré los ojos ante el calor y la fuerza de la explosión. Me empezaron a pitar lo oídos con fuerza debido a la reciente explosión, intenté moverme pero fue como si todo estuviera borroso, me levanté a duras penas aún agarrando a Daxter que parecía inconsciente y miré a mi alrededor intentado ver algo, pero un denso humo gris me lo impedía, aparte de que me empezaba a costar respirar. Avancé a trompicones hasta que conseguí salir fuera de la nube de humo, entonces me di cuenta de que algo faltaba ¿Dónde estaba Defcom? Me giré hacia la nube de humo justo a tiempo para verlo salir caminando torpemente a causa del humo, seguidamente se dejó caer al suelo y se quedó ahí respirando con dificultad, me acerqué a él y le ofrecí una mano para ayudarle levantarse y la aceptó agradecido y tiré de él pensando que pesaría algo más, en lo que me equivoqué, saliendo Defcom impulsado hacia delante hasta que acabó boca abajo en el suelo. Daxter se empezó a reír con ganas y yo no puede evitar seguirle. Precursores, que bueno. Defcom se levantó del suelo escupiendo de arena lo que hizo que nos riéramos más fuerte hasta que, sorprendentemente Defcom también se unió a nuestras risas, estuvimos un buen rato riéndonos, no sé si por descargar nervios o porque aquello era muy gracioso, probablemente ambas. Defcom fue el primero en dejar de reírse y pasó a fruncir el ceño, cosa que hizo que nosotros dos también dejáramos de reírnos
-¿Qué pasa?- le pregunté, algo preocupado por su repentino cambio de humor
-Que es la segunda vez que os atacan hoy
-Eso es normal, estrellas como nosotros estamos acostumbrados al peligro a todas horas - saltó Daxter, como si estuviera remarcando algo obvio
-Ya, el problema es que lo segundo no era un cabeza ni un bot letal, bueno era ambos ,pero sigue sonándome muy raro. Justo a vosotros
-Espera ¿Cómo que ambos? - le pregunté extrañado ante aquella información. ¿Un cabezachapa y un bot? No tiene sentido
Defcom se puso rígido de repente. - Debemos salir de aquí, y rápido. Coged lo que sea que tengáis y volved a Spargus. No mejor no, volved a Villa Refugio, escondeos, disimulad, actuad como si esto nunca hubiera pasado, así los despistaréis, al menos eso espero. Pero no volváis con la Resistencia, no es seguro aparte de que es dónde os estarán esperando.- Dijo atropelladamente y con un profundo gesto de preocupación en la cara, aquello era demasiada información sin sentido. ¿Escondernos en Villa Refugio? ¿Escondernos de qué? Sin embargo solo me dio tiempo a decir un "pero" antes de que Defcom me interrumpiera de nuevo -Sé que es mucho cambio y que todavía no confiáis en mí, pero os aseguro que es lo mejor que podéis hacer. No intentéis luchar contra ellos, alejaos de cualquier persona que actúe de forma extraña, cuidaos las espaldas y no confiéis en nadie. Ya nos reuniremos en la ciudad y os explicaré esto en un sitio más seguro, ahora debéis volver antes de que se haga de noche o no sobreviviréis- Se acercó hacia los restos de lo que antes había sido su Zommer y sacó un tubo alargado de uno de los laterales, que luego se transformó en una tabla alargada, parecida al a mía pero rectangular, que además estaba ennegrecida por el humo y era inestable debido a daños por la explosión, Defcom se subió a ella sin pensarlo dos veces y tomó rumbo hacia Spargus, dejándome a mí con muchas preguntas en la punta de lengua. Me quedé quieto durante un tiempo, asimilando todo y tratando de encontrarle un sentido, estaba tan absorto que ni siquiera me había dado cuenta de que Daxter había vuelto a ocupar su tradicional puesto en mi hombro hasta que este habló
-Bueno, eso ha sido raro
- Y que lo digas - le respondí. Entonces saqué mi tabla y me preparé para el largo viaje de vuelta a Spargus, fue cuando me di cuenta de que el sol se había empezado a poner en el horizonte ¿Pero cuanto tiempo había pasado? Además ¿Defcom no había dicho que llegáramos antes de la noche o no sobreviviríamos? Con este preocupante pensamiento en mente puse rumbo hacia Spargus. Quizás si no hubiera estado tan preocupado por lo que acababa de pasar me hubiese dado cuenta de dos pequeños ojos rojos como brasas nos observaban tras unas rocas no muy lejos de donde nosotros estábamos.
