Disclaimer: Quinn&Rachel no me pertenecen. Esto es simplemente ficción.
Capítulo 1. Mis reglas
Se apresuró en llegar a su camerino, Quinn tenía que llevar al menos veinte minutos esperándola, pero había tenido que detenerse a hablar con aquellos productores después de que el telón bajase, estaban esperándola, ni siquiera había podido cambiarse. Fue despidiéndose en la distancia, de varios de sus compañeros, hasta llegar a su refugio, nada más cerrar la puerta suspiró aliviada. Todo había salido bien. Se deshizo del vestuario de la obra y se vistió con una rapidez pasmosa, no quería que su novia siguiera esperando sola, tan tarde, en mitad de la calle. El corazón se el aceleró un poquito al fijar su vista en el tocador del lugar, donde descansaba la sencilla rosa que Quinn le había enviado junto a una tarjeta. Releyó el mensaje y sonrió.
¨Eres una estrella. Las estrellas no temen, solo brillan. Brilla para todos esta noche. Quinn Fabray¨
Si, su chica cuando quería podía ser una romántica, no es que no lo supiera, solo que normalmente no hacia cosas como aquella, solo si la veía preocupada o nerviosa, o preocupada y nerviosa a la vez como era el caso de aquella mañana, después de que el director de la obra, la llamara para decirle que dos de los mas importantes productores de la escena de Broadway estarían allí esa noche, y además, el Times había enviado a su critico más severo. Eso era suficiente como para ponerla nerviosa y Quinn lo sabia, por eso había enviado la rosa y el mensaje, con la esperanza de tranquilizarla, y lo había conseguido, Rachel aun se sorprendía del poder de Quinn para calmarla en situaciones así, incluso desde la distancia. Guardó la tarjeta en su bolso y sacó su móvil para avisar a la rubia que ya salía. Distraída con su teléfono fue incapaz de esquivar a la persona que venia en dirección contraria, a su vez también jugueteando con su propio móvil.
¨Rach... Señorita Berry¨ Corrigió rápidamente.¨Lo siento, no la vi¨
¨Puedes llamarme Rachel, Edgar, te lo he dicho muchas veces¨Sonrió al chico quien bajo su mirada tímido ¨¿Te vas ya?¨
¨Si ¿Necesita que la lleve?¨
¨Oh, no. Quinn me esta esperando¨Declinó la oferta de un Edgar incapaz de esconder su decepción
¨Genial ¿Qué tal esta? ¨ Se interesó sin ninguna emoción en su voz
¨ Bien. Muy bien, gracias¨
Caminaron en un silencio incomodo hasta la salida del teatro, Edgar debía tener unos diecinueve o veinte años, era alto, desgarbado, con una timidez extrema y asistente de dirección, aunque su trabajo básicamente consistía en contestar el teléfono del director y traer cafés para todos, a Rachel le daba un poco de pena, porque si algún día quería ser director y estaba allí para aprender, no le iba muy bien. Por otro lado, era vox populis que el chico tenía un enamoramiento platónico con ella, y era gracioso y halagador, pero ella no estaba interesada, ninguno había comentado nunca nada, pero los dos eran conscientes de que el otro lo sabía. Rachel sonrió agradecida cuando él sostuvo la puerta de salida para ella, Edgar le devolvió una tímida sonrisa que se apresuró en borrar en cuanto vio a Quinn en la acera frente al teatro. Rachel sonreía de nuevo, pero de una forma tan diferente a la anterior que el joven asistente se despidió abatido.
¨Buenas noches chicas¨
¨Hasta mañana, Edgar. Que tengas buena noche¨
¨Adiós¨ murmuro Quinn sin prestarle la más mínima atención. Ella solo veía a su chica sonreírle, eso era suficiente para no percatarse de nada mas a su alrededor
Rachel no dijo nada, desde que había recibido esa rosa en su camerino, solo había una cosa que quería hacer, y le daba igual estar en medio de la calle, que cualquiera pudiera verlas, o que a Quinn le dieran vergüenza las muestras de cariño en púbico quería besarla y lo hizo. Lento y suave, a la vez que profundo, no era un beso que las fuera a llevar a algo más, no podrían aunque quisieran, no estaban en el lugar indicado, era un beso de amor y agradecimiento.
¨Hola¨ saludó sobre los labios de Quinn antes de besarla una ultima vez
¨Hola, a ti también ¨ sonrió la rubia ¨Edgar ¿te ha invitado ya a salir?¨ preguntó caminando por la acera con Rachel a su lado
¨¿Celosa?¨
¨¿De un veinteañero asustado de su propia sombra? ¨ Rachel asintió ¨¿Debería?¨
¨No¨ fue clara, sin rodeos, sabia que con Quinn no podía jugar la carta de los celos
¨Lo sé¨ sonrió con seguridad ¨Entonces… ¿Preparada para nuestra cita?¨
¨¿Teníamos una cita?¨
¨¿Tu que crees? No regalo una rosa a cualquiera¨
¨Gracias. Me encanta¨
¨Me lo imagine. Eres tan cursi ¨ Rachel besó su mejilla y ella sonrió ampliamente ¨¿Quieres comer algo o te llevó a tu casa directamente?¨
¨A casa, por favor… es tarde y no tengo hambre, además estoy cansada¨ añadió apoyando su cabeza en el hombro de Quinn, quien aprovechó para besarla en la frente
El camino fue silencioso, eso era algo en lo que Quinn no había cambiado, no estaba permitido hablarle mientras conducía, al principio le costaba mantener esa regla de la rubia, pero ya estaba acostumbrada y era agradable poder simplemente observar a su chica concentrada en la carretera, nunca se lo había dicho y no estaba muy segura de si algún día lo haría, pero verla conducir era una de las cosas mas sexy que había visto en su vida.
¨No te duermas¨ la voz de Quinn y sobre todo su mano acariciándole la pierna, le hizo abrir los ojos, los cuales se habían cerrado en algún momento sin ser ella consiente
¨No me estoy durmiendo¨
¨Lo que tu digas¨
¨Te recuerdo que no se puede hablar en tu coche¨
¨Son mis reglas, me las salto cuando quiero¨ sonrió con burla mirándola por un segundo
¨Estoy segura que solo es para tomarme el pelo y que todo el mundo te habla cuando sube¨
¨Ya sabes que no, ya te conté porque y ahora...shhh¨ le indicó colocando el dedo índice sobre sus labios para hacerla callar
Rachel se acomodó en su asiento y cerró los ojos, a su mente vino el recuerdo de porque su chica tenia esa norma para todo aquel que subía en su coche.
¿Por qué no se habla con Quinn, si Quinn conduce?
Era de noche. Habían pasado toda la tarde de compras buscando un nuevo sofá para el nuevo apartamento de la morena, y lo habían conseguido, pero no se lo llevarían hasta dentro de dos días, así que habían improvisado colocando una manta en el mitad del salón y unos cojines para estar más cómodas, no era mucho, pero Rachel podía presumir de tener el mejor lugar, su cabeza descansaba sobre el abdomen de Quinn y ésta acariciaba distraídamente su brazo sin dejar de mirar la televisión. Solo llevaban dos semanas oficialmente juntas pero aquello era tan natural, como si llevaran haciéndolo toda la vida.
De pronto, la mano de la rubia dejó de pasearse arriba y abajo por su brazo y pudo sentir como su cuerpo se tensó, miró a su chica y luego siguió su mirada hasta la pantalla de televisión, a la que ni siquiera estaba prestando atención antes, dos coches habían chocado y uno de ellos había acabado precipitándose a un río mientras el otro permanecía en medio de la calzada. Rápidamente las cosas hicieron conexión en la mente de la morena y apago la televisión.
¨¿Por qué lo quitas?¨ La pregunta salió con más fuerza de la que pretendía.
¨Yo…¨
¨Da igual, no era interesante¨ aseguró levantándose bruscamente
¨¿Te vas?¨
¨Tengo que irme, mañana van a pintar el estudio y quiero estar allí¨
¨No tienes que mentirme, solo dime que quieres irte y punto¨
¨No mient...¨
¨Estaba allí cuando llamaron para decir que irían por la tarde¨ El silencio acompañó al gesto culpable en el rostro de la rubia ¨Ven aquí¨ Le pidió tendiéndole su mano.
¨Rachel¨
¨No voy a preguntarte nada si no quieres pero vuelve aquí, estos cojines no son tan cómodos¨ bromeó para que se relajara
De algún modo su promesa o su broma, habían convencido a Quinn para retomar su posición, Rachel encendió la televisión de nuevo pero en un canal diferente, se relajó al comprobar que era solo otra comedia romántica, nada podía suceder ahí que hiciera a su novia huir. Pasados diez minutos fue Quinn quien desconectó el aparato, no podía soportar aquella película ni un minuto más.
¨¿Qué ocurre?¨
¨No me gustan ese tipo de películas¨
¨Está bien. ¿Que quieres hacer?¨
¨Siento lo de antes ¨ Se disculpó mirando al techo ¨A veces es… solo hace falta una imagen o un sonido para recordar lo que paso, y no siempre puedo controlar como me siento¨
¨No tienes que hacerlo, Quinn¨ La diva intentó incorporarse y así poder ver a su novia, pero ésta se lo impidió ¨Siento tanto lo que pa...¨
¨¡No lo digas! ¨ espetó con dureza. ¨Te lo dije hace años y te lo repito ahora, no fue culpa tuya, no tuviste nada que ver, yo iba conduciendo, era yo quien iba con el móvil mientras conducía¨ Rachel se tensó a medida que Quinn hablaba, ella tenia razón pero siempre había tenido esa pequeña espina de culpabilidad con ella
¨¿Lo recuerdas? El accidente¨ se apresuró en aclarar cuando Quinn la buscó con la mirada
¨Algunas cosas, sonidos, olores… por raro que parezca no recuerdo el dolor del momento o quien había allí, según mi terapeuta es normal¨
¨¿Terapeuta?¨
¨No estoy loca si es lo que estas pensando¨
¨No pensaba eso¨
¨Mentirosa¨ La acusó haciendo que Rachel la golpeara suavemente en el estómago. Ambas compartieron una corta sonrisa para volver a ponerse serias
¨ Los médicos me recomendaron ver a ¨alguien¨ después del accidente¨ Entrecomilló en el aire. ¨ Un día estaba volviendo a las animadoras y al día siguiente no podía caminar, definitivamente necesitaba hacerlo, debería haberlo hecho mucho antes, antes de Beth incluso¨ Reconoció sin mirar a su novia, había aceptado que no estaba bien ni siquiera antes de aquello, pero era la primera vez que se lo decía a alguien más, ni siquiera había hablado de aquello con su ex. ¨ Todo el mundo me decía que había sido un accidente pero en los accidentes no hay culpables, y yo lo era, sino hubiera ido con el móvil…¨
¨Fue un accidente, Quinn, no sabemos que hubiera pasado, no podemos saberlo ¨ La rubia asintió aunque no compartía su opinión
¨Era reconfortante que alguien me escuchara sin juzgarme ¿sabes? Él no me conocía de antes, no sabía quién era y no iba a echarme en cara nada, así que era fácil en cierto modo¨ Se movió inquieta bajo su novia y continuó. ¨Cuando volví a caminar me di cuenta que había otros muchos problemas que debía solucionar y seguí yendo, en realidad, creo que era mucho más fácil ir a él que a cualquier otra persona ¨ A Quinn se le quebró la voz tras su confesión y la morena pudo notarlo inmediatamente, demasiados recuerdos que dolían. Rachel aguantó las lágrimas, nunca llegó a imaginar que Quinn había estado tan sola como parecía en aquel momento.
¨Quinn¨ La diva quiso de decir algo pero su novia se lo impidió. Una vez que había empezado tenia que seguir, quizás no habría otra oportunidad para hablar de aquello
¨La primera vez que volví a montar en un coche fui incapaz de conducir, y ya habían pasado meses desde el accidente¨
¨Tarde un mes y medio en volver a subir a un coche. Mis padres me obligaron¨ explicó Rachel con disgusto, no era lo mismo, ni siquiera había estado implicada en el accidente, pero quería que Quinn entendiera que comprendía su temor. La rubia besó su cabeza en respuesta
¨Me llevó un poco mas de tiempo. Mi coche estuvo aparcado en el campus durante meses hasta que una noche Kensi me llamó, muy borracha¨
Las dos se buscaron con la mirada y compartieron una sonrisa por su amiga.
¨Así que tuve que ir a recogerla, no lo pensé mucho, estaba en un hotel con un tío cualquiera, no iba a dejarla, así que sin darme cuenta estaba allí pero a la vuelta, Kensi no dejaba de hablar y reír, ni se estaba quieta ... Me distraje un segundo y casi me salto un semáforo en rojo¨ Un nudo se le formó en la garganta. ¨ Me puse histérica. Estuvimos cerca de una hora paradas en aquel cruce hasta que fui capaz de volver a conducir, por eso no me gusta que hablen mientras conduzco¨ Llegó al punto importante de su relato. Quería que Rachel entendiera porque no la dejaba hablarle en el coche, no era por capricho sino por precaución.
¨Gracias¨ Fue lo único que la diva dijo antes de besar su mejilla y volver a acurrucarse contra su cuerpo
¨¿Por qué?¨
¨Por contármelo¨ le aclaró estrechándola más fuerte en sus brazos
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¨Rachel¨
¨¿Qué? ¿Qué pasa?¨
¨Hemos llegado¨ Le informó señalando por la ventanilla al edificio de la chica. ¨ ¿Estas bien?¨
¨Si, solo estaba recordando algo¨ La tranquilizó con una sonrisa ¨¿Vienes?¨
¨No puedo¨ Se lamentó ¨Tengo que terminar unos informes del ultimo proyecto y mañana tengo dos reuniones con dos nuevos posibles clientes. Además tienes que descansar, mañana es tu primera clase¨
¨¿Lo recuerdas?¨
¨Claro¨ dijo haciéndose la ofendida ¿como se atrevía a dudar de ella?. ¨¿Nerviosa?¨
¨No, bueno un poco¨ Reconoció mordiéndose el labio. ¨He estado en clases de baile antes pero… ¨ No pudo continuar, los labios de Quinn se lo impidieron al unirse a los suyos por sorpresa
¨Deja de morderte el labio, es tan sexy¨ Susurró al separarse provocandole una sonrisa. ¨Y tranquila, lo harás genial¨
¨¿Hasta mañana?¨ Preguntó repitiendo el gesto de morderse el labio para burlarse de su novia
¨Misma hora, mismo lugar¨ Confirmó antes de robarle otro beso y dejarla marchar. Esperó hasta que estuvo dentro del edificio y volvió a poner en marcha el coche para dirigirse al hotel.
Gracias por haber acogido tan bien la historia y por la paciencia jeje
Hasta la próxima actualización. Saludos.
