Nota del autor: He aquí mi tercer capítulo yeeeeeyy ejem, bueno a lo que vamos. Lamento las esperas, espero que disfrutéis este capítulo, el cuarto estará lleno de revelaciones. Que Jak y Daxter tanto quieren, paciencia señores. Paciencia XD
Lo de siempre: leed, disfrutad y comentad.
Aviso: Jak y Daxter son personajes pertenecientes a Naughty Dog y Sony, yo no poseo ningún derecho sobre ellos.
Capítulo 3: ¿Descanso? ¿Qué es eso?
Daxter POV
Si al menos tuviéramos un coche para llegar lo haríamos antes, pero no. Por supuesto que no. El cabezachapa tenía que venir y cargárselo, ¿qué tienes que hacer un héroe superestrella para que le tengan en cuenta? ¿Salvar el mundo? Ya lo había hecho, más de una vez, bueno técnicamente no, pero eso a nadie le importa ¿Cierto? Al menos tenía servicio de transporte gratuito cortesía de Jak & CO S.L. Alguien tan bello, estilizado, fuerte, valiente, sexy, y heroico como yo no puede rebajarse a caminar todo el rato como los demás, yo tengo mi propio porteador. Que por cierto, la cara de seriedad que tenía ahora mismo pocas veces se la había visto
- ¿Pasa algo, Jak?- le pregunte levantando la voz para que se me oyera por encima de la turbotabla, tampoco es que lo necesitara, estaba al lado de su oreja. Pero me quiero hacer oír, coño.
- No Dax, es solo que…. Todo esto es muy raro
- Bueno, al menos seguimos vivos y con nuestro pelaje en su sitio, seguro que ese cabezachapa quería mi pelo de alfombra. Mi bello pelo para una alfombra, que desperdicio- sentí una vibración bajo mis patas, Jak se estaba riendo por dentro. Ese es otra parte de mi trabajo, pasarlo bien y asegurarme de que Jak también. Desde luego que vida más sacrificada llevo, arriesgándome por todo el mundo a todas horas.
Seguimos el resto del viaje en silencio hasta que un fuerte sentimiento de estar observado me asaltó, miré a todas partes sin ver nada. Pero lo seguía sintiendo, me estaba empezando a entrar el miedo
- Jak…
- Lo sé, no estamos solos
- ¿Será lo mismo de hace un rato?
- No lo creo, Defcom pareció haberlo matado. Tú estabas inconsciente cuando eso pasó.
Ah, es verdad. Eso explica la pequeña laguna que había en mi memoria, después de que aquel matasanos pusiera mi brazo en su sitio hubo una explosión y todo se volvió negro. Seguía sintiendo aquella presencia, me sentía vigilado, observado. Además de que aún quedaba un rato para llegar a Spargus y se estaba haciendo de noche… Para el carro ¡De noche! Aquella advertencia que nos dio Defcom… Es eso, es eso lo que nos persigue. Que canguelo me estaba entrando, intenté disimular el temblor de mis patas y el de mi voz cuando hablaba.
- Ya sé que nos persigue, aquella cosa que nos dijo Defcom
- ¿Crees que nos podemos fiar de él?
- Bueno, me cuesta decirlo pero nos salvó. Dos veces, aparte de que ha colocado mi brazo en mi sitio- dije moviéndolo para que el mismo comprobara que estaba bien aunque no estuviese mirando
- Me sigue costando que alguien tal y como está todo se ofrezca ayudarnos sin pedir nada a cambio a menos que quiera conseguir algo de nosotros.
- ¿Quién no querría ayudar al Relámpago Naranja y a su compañero?
- ¿Te hago la lista con o sin apellidos?
- Desde luego, que aburrido eres
Nada más yo cerrar mi boca un grito resonó en el aire, un grito inhumano que me puso todos mis pelos de punta, Jak guardó la turbotabla a su espalda, sacó su arma y esperó hasta que aquello, fuera lo que fuese que hubiera causado ese grito, apareciese. Yo hubiera preferido correr hasta Spargus, que ya no estaba tan lejos, podía ver la puerta a lo lejos. Quizás unos diez minutitos con la turbotabla… Por cierto ¿Dónde estaban los pesados de los merodeadores? Aunque siempre les ganásemos, venían una y otra vez a por más. Resultaban útiles para conseguir el turbo e ir un poco más rápido, si tuviéramos un coche…. En fin, no había coche y por mucho que lo pida no va a aparecer de la nada ¿O sí? Jejejeej. Vale ya basta, me estoy desconcentrando. El grito inhumano volvió a sonar esta vez cerquísima, como si lo tuviésemos al lado, Jak se giró en todas direcciones buscando al origen y a mí se me pusieron los pelos más de punta, si es que eso era posible. Pero seguíamos sin ver nada. Pasaron los minutos y la tensión se palpaba en el aire, entonces, por sorpresa con un extraño ruidito a cristal rompiéndose apareció delante de nosotros… algo. No sabría cómo describirlo, era como el hermano cibernético y feo, si es que se puede, del cabezachapa de cuatro patas tan común que tantas veces he machacado, bueno, Jak ha machacado. Tenían el mismo cuerpo, solo que este vez de cabeza y gema tenía una horrorosa calavera de la que sobresalían dos lucecillas rojas, una por cada ojo, el cuerpo estaba compuesto de placas de metal que imitaban la forma del cabezachapa original, solo que este tenía unas garras de tres dedos afilados como cuchillas y hacia adelante, como si fueran pinzas. Se nos quedó mirando sin hacer nada, pero Jak no quiso esperar a que se moviese, apuntó y disparó un ráfaga rápida de cinco disparos que hubiesen acertado a su objetivo si este no tuviera desplegado una especie de escudo a su alrededor que se iluminó mostrándose al repeler cada disparo, era parecido al escudo que tenían las criaturas oscuras al as que nos habíamos enfrentado…. Pero mejor. Este no lo habíamos visto, solo sabías que estaba ahí porque se iluminaba con los disparos, no parecía sobrecargarse por los disparos además de que este agradable y adorable animalito parecía poder moverse mientras lo usaba.
Se oyó una extraña risa metálica, el muy se estaba riendo de nosotros en nuestras caras, esto pareció molestar a Jak puesto que cambió su arma al modo de furia volcánica y empezó a disparar contra aquel proyecto de cabezachapa, esto pareció cambiar las tornas de la situación, aquella cosa había comprendido que su escudo no podría protegerle del gran número de balas que teníamos para dispararle. Se movió con rapidez hacia la izquierda buscando cobertura tras unas rocas cercanas, pero su escudo le falló antes de llegar y algunas balas le alcanzaron en la parte trasera, resonando contra le metal estrepitosamente y provocando un rugido de cabreo en el animal ¿a qué ya no te hace tanta gracia eh? Se quedó escondido tras la roca, pero al cabo de unos segundo asomó un cañón por encima, este nos apuntaba directamente y empezó a disparar a quemarropa. Jak rodó hacia la derecha buscando cubrirse tras un roca cercana, yo con toda la experiencia que tengo a hombros suyos supe anticipar el movimiento y prepararme para no salir volando. Llegamos hasta las rocas sin ser alcanzados, y esperamos hasta que terminara de gastarse las balas para gastarnos nosotras las nuestras pero mientras esperamos vimos como una figura salía de las sombras y empezaba a rodear el lugar para llegar hasta el bicho por la izquierda. Aquella figura me sonaba muchísimo…. ¡Defcom! ¿Qué hace este aquí? Bueno, mientras ayude es bienvenido. Los disparos había parado, cuando fuimos a mirar vimos que no sólo nosotros habíamos visto a Defcom, el cabezachapa también se había dado cuenta y estaba redirigiendo el cañón hacia él
-¡Mierda! Le oí gritar a Jak
El cabezachapa abrió fuego volviendo a disparar sin apuntar, mira como si fuera la guardia jejeje. La sorpresa fue que Defcom también parecía tener su propio escudo muy similar al del monstruo, lo vi relucir con el impacto de las balas pero tampoco él quiso arriesgarse a que este sobrecargara y cogió cobertura tras unas rocas a su izquierda. Bien éramos dos contra uno, ganábamos seguro. Jak debió de pensar lo mismo puesto que cambió con maestría su arma al modo pacificador y empezó a cargar el misil eléctrico en la punta, tardó unos pocos segundos y después salió desde detrás de las rocas los disparó y volvió a esconderse. Oímos un fuerte zumbido acompañado de un grito inhumano. Plato. Entonces oímos una serie disparos rápidos por otro lado, miramos y resultó ser Defcom usando un arma no habíamos visto que tuviera. Valla, es una caja de sorpresas. Ambos nos quedamos apuntando detrás de nuestras rocas esperando a aquel bicho se asomara, sin embargo al cabo de unos minutos de silencio Defcom salió de su cobertura desarmado y empezó a gritarle al cabezachapa
-¡Eh, caraculo! ¡¿Tan malo eres que no puedes acabar conmigo ahora que estoy desarmado?! ¡No eres sino basura, no vales para nada! - dijo mientras se acercaba a la roca dónde estaba el cabezachapa escondido, hasta que se quedó parado en mitad de la nada, sin ningún sitio dónde esconderse. Entonces oímos algo parecido a un grito de guerra, Jak tensó los músculos y yo miré con curiosidad al ver al cabezachapa salir a toda velocidad de la roca hacia un sonriente Defcom. ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué no corría? El cabezachapa seguía corriendo hacia él, Jak empezó a disparar pero ninguna de las balas acertó. El cabezachapa ya estaba a escasos metros de Defcom, este se empezó a reír y con rapidísimo movimiento se llevó la mano a un bolsillo lateral y le tiró algo pequeño al cabezachapa. Esa pequeña cosa al dar contra el cuerpo metálico del cabezachapa lo electrocutó de manera brutal, parecía un faro. Oímos el grito de dolor del cabezachapa para luego verlo caer al suelo, aún con algunos pequeños rayos eléctricos aquí y allá recorriendo su cuerpo entre zumbidos, no contento con esto Defcom se llevó la mano a la espalda y cogió algo que rápidamente cogió la forma del arma que vimos antes y se gastó un cargador completo en la cabeza del bicho, o lo que quedara de ella. Salimos desde detrás de la roca y corrimos hasta llegar hasta él, ya nos esperaba con su acostumbrada sonrisa.
-Ey ¿Todos bien? -nos preguntó-
-Sí - le aseguré yo, Jak no parecía querer responder
-Vaya, me habéis sorprendido, no pensé que tuvierais un arma mórfica tan potente. Sois mejores de lo que yo pensaba
-Por supuesto que lo somos ¿Verdad Jak?
-Verdad ¿Es ahora cuándo nos explicas lo que está pasando?- Le espetó este abruptamente
Defcom dejó de sonreír al instante, se bajó la capucha y se dirigió hacia el transporte a Villa Refugio.
-Seguidme pues
Le seguimos en total silencio, un silencio incómodo y tenso. Tardamos unos buenos minutos en llegar hasta el transporte puesto que íbamos andando en vez de usar las turbotablas, cuando le pregunté sobre esto su única respuesta fu un rápido y abrupto "después". Al menos Jak parecía haberse relajado un poco, o eso pensaba yo. Nos paramos ante el transporte y esperamos a que abriera la puerta para meternos dentro y sentarnos. Nos aguardaba un corto viaje hasta Villa Refugio, Jak parecía querer volver a preguntarle pero cuando levantó la vista para hacerlo vio que Defcom tenía unos cascos puestos y la mirada perdida en algún punto de la pared cerca de nosotros, miramos y nos sentimos idiotas al ver que no había nada.
Esto hizo que Jak se cabreara más, casi podía sentir el eco oscuro fluir debajo de su piel y tenía las manos cerradas en puños, parecía que le fuese a dar un puñetazo allí mismo.
-Este tío es más pesado que Krew en brazos- Le susurré al oído con la intención de calmarle un poco, cosa que conseguí, relajó la postura y sonrió al chiste
Cuando miré hacia Defcom me encontré con me que me estaba taladrando con la mirada, le saqué la lengua. Observé con diversión que arqueaba la ceja derecha, claramente ofendido. ¿Me habría oído? No lo creo tiene los cascos puestos, no debería ser capaz de escucharme a menos que no tuviera la música puesta. Pasaron los minutos hasta que el transporte llegó a su destino y empezó a bajar mientras abría la puerta mostrando el gris y feo paisaje de la ciudad que era Villa Refugio. Defcom ya estaba levantado y se lanzó fuera en cuanto la abertura de la puerta se lo permitió, tenía los hombros tensos y nos miraba con enfado mientras nos bajábamos del transporte
-Daxter, eres muy buen cómico, seguro que nadie se queda en tu altura
Medité sobre lo que me acababa de decir hasta que comprendí que se estaba riendo de mi estatura con un juego de palabras, esta vez el ofendido fui yo, miré a Jak que estaba intentado disimular una sonrisa con todas sus fuerzas pero no lo estaba consiguiendo. Puse los ojos en blanco y no respondí, me quedé callado pensando en cómo era posible que me hubiera oído antes. Un movimiento me sacó de mis pensamientos, nos estábamos moviendo. Parecía que al final íbamos a conseguir algunas repuestas. Por fin.
