Disclaimer: Quinn&Rachel no me pertenecen. Esto es simplemente ficción.
Algo que nunca he hecho
Era su único día libre en la semana y Quinn siempre se las arreglaba para no tener nada que hacer ese día, aunque fuera entre semana y tuviera que trabajar, procuraba no tener reuniones, ni terrenos que visitar, ni proyectos que acabar, se pasaba un par de horas por el estudio a primera hora y entonces ¡todo el día era para ellas! Era una de las cosas que más le enamoraba de Quinn, era capaz de hacer cualquier cosa por hacerla feliz, y si eso significaba pasar todo el día con ella y hacer cualquier cosa, no tenía problemas en concedérselo, aunque no podía ser cualquier cosa, tenía que ser algo nunca hubiera hecho y quisiera hacer, cada semana lo planeaba una y a la otra le tocaba cumplir con aquello que antes no se había atrevido.
Era su semana, Quinn tenía que sorprenderla con algo que nunca hubiera hecho de la lista que habían confeccionado antes de empezar con aquello. La rubia había tenido la idea de planificar algo para ese día en concreto de la semana, pero suya había sido la idea de hacer esas listas con actividades que no habían hecho y entregársela a la otra, Quinn se burló de ello por haberlo sugerido y haberla obligado a hacerlo, pero después estaba agradecida por tener esa lista, no se lo había reconocido pero por la forma en que se pasaba la semana haciendo referencia a su próxima aventura, sabía que le encantaba.
Rachel sonrió en cuanto escuchó las llaves en el exterior, y segundos después su apartamento era invadido por su novia, como si fuera su propia casa, idea que le hizo sonreír aún más, ¨algún día¨ susurró para sí misma antes de encontrarse encerrada en los brazos de Quinn y sentir sus labios contra su cuello, y después sus labios.
¨¿Preparada para tu súper-híper-mega aventura de esta semana? ¨
¨Estas un poquito sobrexcitada ¿no crees? ¨ La cuestionó sin dejar de sonreír
¨Tonterías¨ dijo besándola de nuevo ¨Tenemos reserva en…¨
¨¿Gino´s? ¨ adivinó. El mismo lugar donde siempre iban
¨No, listilla¨ - negó sacándole la lengua
¨¿No? ¨
¨No. Y no preguntes donde vamos porque no te lo voy a decir¨
¨Quinn¨
¨No¨ Se negó dirigiéndose a la salida ¨¿Lo llevas todo? No vamos a volver hasta esta noche¨
¨Quinn ¿Dónde vamos? No hay nada en mi lista que implique todo un día¨ Hizo memoria casi segura de sus palabras.
¨ ¿Quién dice que esto está en tu lista? Se me ha ocurrido a mi solita¨ Sonrió orgullosa de si misma
¨Pero tienes que decirme si necesito algo especial ¿y si no llevo la ropa adecuada? ¨ se preocupó siguiendo a la rubia al interior del ascensor
Quinn la miró de arriba abajo y sonrió de medio lado, algo que encantaba a Rachel. La diva contuvo por un momento la respiración a medida que Quinn se acercó a ella hasta acorralarla contra una de las paredes del ascensor. Cerró los ojos y abrió ligeramente sus labios anticipando un beso de la rubia, besó que nunca llegó. Al abrir los ojos de nuevo, Rachel comprobó cómo su novia pulsaba la tecla de la planta baja en el panel de control y sonreía con burla al separarse.
¨Te odio¨
¨Yo un poquito más¨ Contestó guiñándole un ojo y apoyándose en la pared contraria lo más lejos posible, no quería caer en la tentación, al menos no tan pronto
Si había algo bueno en no poder hablar mientras Quinn conducía, era que el silencio le permitía pensar, en aquel momento le permitía recordar la primera vez que hicieron aquello.
Algo que Quinn nunca ha hecho
Rachel sonreía orgullosa mientras examinaba aquella lista de cosas que su novia no había hecho nunca y fue descartando algunas de las primeras que había en ella, y no estaba muy segura de atreverse a llevar a cabo, hasta toparse con la primera de ellas que harían, era sencilla, fácil de planear y muy fácil de cumplir, en realidad le sorprendía un poco que Quinn nunca lo hubiera hecho. Colocó la lista en su lugar, la puerta de la nevera, justo a mano para que la rubia añadiera más cosas cada vez que iba y se le ocurriera algo, e hizo un par de llamadas, Quinn llegaría en una hora y quería tenerlo todo listo para entonces.
Sería una mentirosa si no reconociera que estaba nerviosa, cuando se le ocurrió lo de hacer algo que no habían hecho. Antes le pareció una buena idea, las llevaría a tener un plan siempre y si no estaban de humor siempre podían dejarlo para la siguiente semana, no era una obligación pero era una cita segura, pero antes de entrar en la casa de su novia debía admitir que algo de miedo le daba aquello, había puesto cosas en esa lista que no estaba segura de hacer llegado el momento, y no tenía ni idea de que había elegido Rachel. Se maldijo así misma por no haber sido más rápida y haberse asegurado esa primera semana para ella. Todo, sus nervios y su temor, se le olvidaron al entrar en el apartamento y ser recibida con un cálido beso por sorpresa en el recibidor de la casa.
¨ ¿Nerviosa? ¨ Susurró Rachel a solo unos centímetros de sus labios
¨Para nada¨ mintió ¨¿Qué vamos a hacer? ¨
¨No te lo voy a decir, prefiero que sea una sorpresa¨ le sonrió pero Quinn no le correspondió ¨Vámonos anda¨ añadió tirando de ella en un último beso
Rachel permitió que ella condujera a uno de sus restaurantes favoritos en la ciudad pero fue lo único que le dejó hacer, era su cita, ella la había planeado y ella invitaba, por suerte tenía un trabajo para poder hacerlo, aunque la rubia insistiera la mayoría de las veces en pagar ella.
Su siguiente parada fue Brooklyn. Una noche, después de hacer el amor, Quinn le había confesado que amaba pasear por la ciudad y siempre acababa en el mismo lugar, el BAM Rose Cinema, y hacia un par de días le había hablado sobre una de las películas que estaban proyectando y lo mucho que quería verla, pero o bien no tenía tiempo o no había entradas. Por suerte ella había conseguido dos para esa misma tarde, había tenido que molestar a un conocido de un amigo pero… el brillo en los ojos de Quinn al enterarse hizo que valiera la pena.
¨¿Te ha gustado? ¨ preguntó aunque no necesitaba hacerlo para saber que si
¨Ha sido… ¡wow! ¨
¨Muy elocuente¨ se burló por su falta de palabras
¨Eres increíble. Me ha encantado¨ reconoció regalándole una sonrisa
¨Me alegra¨ besó su mejilla sonriendo también. ¨ Ahora viene la mejor parte¨ continuó frotándose las manos unos segundos. Al llegar al coche extendió una de ellas hacia Quinn
¨¿Qué? ¨
¨Las llaves¨
¨Ni de coña ¨
¨Quinn, las llaves¨ repitió seria
¨Rachel… te quiero, confió en ti y todas esas cosas pero no¨¨ se negó. ¨Paso autentico miedo cuando tu conduces¨
¨Dame las llaves¨ insistió ignorando el comentario de su chica
No era la primera vez que se lo decía y sinceramente, estaba segura que solo exageraba para molestarla, y aun así se vio obligada a entrar en una pequeña lucha por conseguir las llaves, batalla que ganó distrayendo a la rubia, apoyándola contra el lateral de su coche y besándola con intensidad.
¨Sube¨ le ordenó. Quinn hizo caso a regañadientes
¨Rach¨
¨¡Ah, ah! Recuerda, no se habla ¨ sonrió por la cara de fastidio de su novia ¨Ponte el cinturón y relájate, tenemos dos horas de absoluto silencio por delante¨
¨¡Arranca y calla! ¨
Tal y como la diva había asegurado, el recorrido fue muy silencioso, no incomodo, ni aburrido, solo silencioso, ninguna de las dos había conectado la radio y tampoco intentado hablar. Solo muy de vez en cuando, y a escondidas, se miraban tratando de no ser descubierta. Por alguna razón Quinn no podía estar molesta mucho tiempo porque su chica le robara las llaves, y menos, sí que ella fuera conduciendo significaba poder mirar sus piernas desnudas gracias a su corta falda, sin ningún problema, era un verdadero suplicio concentrarse en la carretera cuando era ella quien iba al volante.
Rachel podía sentir la mirada constante de Quinn sobre ella, y le estaba costando no girarse y pillarla infraganti, le gustaba hacer eso solo por ver como la rubia se ruborizaba, solo ocurría a veces pero cuando pasaba era genial. Lo peor era la forma en que sabía la estaba mirando, como si quisiera arrancarle la ropa en aquel preciso instante y hacerla suya sin importar nada, y a ella no le importaría dejar que lo hiciera, a decir verdad lo deseaba con todas sus ganas, pero estaba conduciendo y eso la distraía. Menos mal que estaban a solo quince minutos de su destino.
Quinn supo la elección de la lista que Rachel había hecho antes de que llegaran al lugar, el camino era conocido y aun así se sorprendió, pensó que la morena escogería otra cosa antes que aquello. La diva apagó el motor junto a la casa que unos meses atrás fue testigo de su primera interacción como pareja, falsa en aquel momento, aunque ninguna de las dos tiene muy claro cuánto de falso y cuanto de real había en lo que sintieron aquel fin de semana.
¨Le pregunte a Julie si podíamos venir y adivina¨ dijo mostrándole un juego de llaves ¨no hay nadie, podemos quedarnos toda la noche¨ sonrió con picardía
¨Interesante¨ murmuró colocando el dedo índice en su barbilla y fingiendo pensar unos segundos ¨No se me ocurre que podríamos hacer en una casa vacía y donde nadie nos va a oír¨
¨Yo tengo algunas ideas¨ susurró en su oído, mordisqueando suavemente el lóbulo de su oreja
¨Mmm… te escuchó¨
¨Antes tenemos que hacer algo¨ dejó un beso tras la oreja de su novia y se separó con una sonrisa
¨¿Es necesario? ¨
¨Fue tu idea cielo¨ se encogió de hombros
¨Está bien, pero si nos detienen por exhibicionismo o algo parecido, espero que en la cárcel compartamos celda ¨
¨¿Vas a hacerme pagar por ello? ¨
¨No tienes ni idea¨ le aseguró con un tono provocativo en su voz que la hizo jadear suavemente
Ambas abandonaron el coche y fueron directas al paseo que las llevaría hasta la misma orilla de la playa. Rachel comenzó a sentir mariposas en su estómago al sentir el sutil roce de la mano de Quinn con la suya, durante el corto camino, y sintió como si todas volaran con fuerza y al mismo tiempo cuando la agarró entrelazando sus dedos. La rubia no solía ser quien iniciaba esos gestos dulces y menos aún si estaban en publicó, por eso cuando lo hacían, a solas o rodeadas de gente, ese incesante hormigueo acudía a ella.
¨Deberías habérmelo dicho para traer el bikini ¨ musitó besando el dorso de su mano. No había nadie más allí pero la tranquilidad del mar la llevaba a hablar en voz baja
¨De eso nada rubia¨ negó imitando a Quinn con un beso en su mano ¨ Si vamos a hacerlo, lo haremos bien¨
¨¿Y bien es? ¨
¨Desnudas ¨ susurró en su oído y corrió hasta la orilla arrastrándola con ella
¨Rachel ¨ se tomó unos segundos para respirar ¨es una locura, en mi lista no ponía nada de esto¨
¨Lo sé, ponía bañarse de noche en el mar, yo solo lo hago más… interesante ¨
Quinn no estaba muy convencida, pero ver a Rachel deshacerse lentamente de cada una de las prendas de ropa que lleva hasta quedarse en ropa interior, la animó. Apartó las manos de la diva cuando ésta intentó ayudarla e imitando la lentitud de ella, se quitó tanto la blusa como los vaqueros, además del calzado.
Rachel le tendió una mano y juntas caminaron al interior del mar, donde se deshicieron del resto de la ropa, no habían visto a nadie alrededor, pero tampoco querían arriesgarse.
¨¿Te arrepientes? ¨ cuestionó Rachel observándola bajo la luz de la luna
¨No puedo arrepentirme de nada que haga contigo¨ le contestó acercándola lentamente hasta que la rodeo con sus brazos y sus piernas
¨Tu lista no decía nada de hacerlo en el agua¨ murmuró aguantando la risa, Quinn le hacía cosquillas en el cuello con sus besos
¨Es una lista abierta, puedo añadir lo que quiera… cuando quiera¨
Rachel sabía muy bien que así era, y que su novia iba a conseguir lo que quisiera, de hecho ya lo estaba haciendo con las suaves caricias en sus piernas y su trasero, sumado a los besos en su cuello.
¨ También tenemos una casa para nosotras solas, si no quieres… ¨
La diva la tomó del cuello y, sin dejarla terminar, la besó con amor, pasión y deseo desenfrenado, hasta dejarla sin aire, rechazando así la oferta de su chica para volver a la casa y acabar con lo que llevaban todo el día esperando, confiaba en Quinn, la quería, y si quería hacer el amor en la playa, en el agua y bajo la luna llena, lo harían.
. ^^^ ^^^ ^^^^ ^^^^.
¨Cinco dólares por lo que estés pensando¨
¨¿Qué? ¨ preguntó desconcertada. No se había dado cuenta de que habían llegado o eso parecía, porque Quinn ya estaba fuera del coche y mantenía su puerta abierta para que bajara
¨Estarías pagando demasiado¨
¨No si te hace sonreír así¨ replicó acariciando su labio inferior
¨Estas muy contenta hoy ¿no? ¨ Quinn se encogió de hombros ¨Y muy dulce¨ añadió con un corto beso en sus labios
¨Ocurre una vez al año, aprovéchalo¨ bromeó
¨Mentirosa¨ la acusó saliendo del coche ¨No sé porque te empeñas en ir de dura¨
¨Es sexy¨
¨Quinn, eres sexy incluso con un pijama de hello kitty¨
¨¿Quién te ha dicho que lo tengo? ¨ fingió estar sorprendida
¨Tonta¨ la empujó ligeramente apartándola de ella, segundos después tomo su mano para caminar juntas ¨Aun no me has dicho que vamos a hacer, porque comer, ir al teatro y pasear no son cosas que no haya hecho antes ¨ resumió su tarde sin dejar de sonreír
¨ ¡Wow! Sea lo que sea que estabas pensando tiene que valer más de 5 dólares si no te has dado cuenta de donde estamos ¨
Inmediatamente apartó la vista de su novia para observar las calles y edificios a su alrededor, no le costó demasiado identificar el lugar, estaban en Brooklyn, cerca de Coney Island. Rachel miró confusa a su novia, no recordaba haber puesto nada en su lista que pudieran hacer en aquel viejo parque de atracciones.
Como siempre, el sitio estaba lleno de gente, por lo que la rubia acercó todo lo que pudo a su novia y coloco la mano en su espalda guiándola hacia donde ella quería ir. Se detuvieron a los pies de la rueda gigante, con vistas al mar, y la morena miró incrédula a su chica. No podía ser lo que estaba imaginando, ni siquiera lo había puesto en su lista.
¨¿Subimos? ¨ Le propuso seria, prácticamente asustada, Rachel lo sabía bien
¨No tenemos que hacerlo¨
¨¿Tienes miedo? ¨ trató de burlarse
¨Quinn, de verdad…¨
¨Es algo que siempre has querido hacer¨
¨Pero tú…¨
¨Poder aguantar, solo son unos minutos y ya lo he hecho antes¨
¨¿Estás segura? ¿Y si te mareas o… ¨ la rubia la calló con un beso. Era cierto que tenía algún que otro problema con las alturas pero quería hacerlo por ella
Sentadas en su cabina, Quinn trataba de aplacar sus nervios mirando a Rachel, su sonrisa casi siempre conseguía calmarla, y verla sonreír como una niña pequeña que acaba de recibir su regalo de cumpleaños, era lo mejor que podía pasarle, tenía que hacer aquello si o sí. La rueda comenzó a girar, y ella cerró sus ojos y apretó con fuerza la mano de su chica, sabía que en algún momento la rueda se detendría y ellas estarían en lo más alto.
¨Quinn, me vas a romper la mano¨ se quejó Rachel solo porque realmente le estaba haciendo daño
¨Lo siento¨ se disculpó ella aflojando el agarre pero sin abrir los ojos
¨Mi amor¨ volvió a llamarla ¨Quinn, mírame ¨ le pidió una vez detenidas ¨abre tus ojos¨
Quinn hizo lo que su novia le pedía encontrándose con su profunda mirada. Mientras mantuviera sus ojos en los de ella todo iría bien
¨Gracias¨ susurró la morena con profunda sinceridad y una cálida sonrisa en sus labios. Suficiente para que la rubia se diera por satisfecha, aunque se negara a mirar a cualquier otro lugar que no fuesen los ojos de su novia.
Parece que los sábados se van a convertir en el dia oficial de actualización jeje
Repito, como en cada capitulo, GRACIAS por leer/comentar/seguir la historia
Buen fin de semana xD
Saludos.
