Disclaimer: Quinn&Rachel no me pertenecen. Esto es simplemente ficción.


La primera cita

Había salido corriendo tras acabar la clase, si tenía suerte aún podría ver a la rubia despierta, eso si no había sucumbido a los efectos de sus medicamentos ya. Llevaba cuatro días enferma sin poder salir de la cama, con fiebre y vomitando. Por lo visto un virus había invadido su cuerpo. A Rachel no le gustaba verla enferma pero era tan dulce verla abrazada a la almohada con los ojos brillantes y pidiéndole un abrazo. Tenía ganas de verla y solo se había separado de ella unas horas para ir a clase, pero antes de volver tenía que pasar por el estudio para ver a Julie, y a comprar la comida. ¡puf! Quería a Quinn pero a veces era un poco quisquillosa con la comida. ¿Por qué tenía que recorrer media ciudad para comprar la comida? Era ilógico, y más viviendo en un hotel con uno de los mejores chef.

Ya estaba mucho mejor pero seguía sin poder ir a trabajar y eso la iba a volver loca. Encima su novia no la dejaba salir de la habitación para nada, si por lo menos la mantuviera allí encerrada por otros motivos… Por lo menos tenía un par de horas hasta que Rachel llegara a casa para hacer una escapadita a la piscina y tomar el sol. Ni siquiera eso le dejaba hacer ¡Increíble! La quería pero a veces era un poco exagerada.

Hablo con Julie apenas diez minutos. Le daba igual si su amiga pensaba que era un poco neurótica pero tenía que volver cuanto antes con Quinn y asegurarse que estaba bien. Así que aceptó inmediatamente y sin muchas preguntas hacer de niñera de Trevor y Sally. Compró la comida en un lugar diferente al que la rubia le había indicado, uno mucho más cerca, total, Quinn no se daría cuenta del cambio ¿No? En media hora estaba ya en la suite pero ni rastro de la rubia. Se preocupó y llamó para averiguar si había salido, no lo había hecho. Su siguiente pasó fue buscarla donde sabía que estaría.

Mmm… miró el reloj y solo había pasado media hora, aun tenia cerca de otra hora para relajarse bajo el sol, justo el tiempo que a Rachel le llevaría recorrer el camino de ida y vuelta al restaurante que le había pedido que fuera. Había descubierto que gimoteando un poco podía conseguir casi cualquier cosa de la morena, o a lo mejor era porque estaba enferma. ¡Oh! Algo o alguien le estaba privando de los rayos de sol pero le daba pereza abrir los ojos, igual no estaba tan recuperada como pensaba.

Justo lo que pensaba. Estaba en la piscina. No había mucha gente y ella estaba apartada de todos, acostada en una tumbona, con sus gafas de sol y el bikini que ella le regaló hace un par de meses, su favorito desde el primer momento en que se lo vio puesto. Iba a regañarle por saltarse las normas pero estaba tan guapa ¡Dios! A veces eso era un problema, por culpa de su belleza dejaba pasar algunas pequeñas tonterías por parte de la rubia, como no hacer caso al médico en aquel momento. Se acercó a ella con sigilo y cruzó los brazos a la espera de que la rubia se diera cuenta de su presencia. No lo hizo durante unos minutos dejándole como única opción hablar a ella.

¨Creía que tenías que hacer reposo¨

¨¡Joder! Que susto¨ exclamó sobresaltada con la mano en el pecho ¨¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar comprando mi comida?…¨

¨Me imagino que mandarme a la otra punta de la ciudad solo era una excusa ¿no? ¨

¨ ¡No! ¨ mintió descaradamente, y por la pequeña sonrisa culpable que se le escapo Rachel lo supo ¨De verdad me apetecían esos tallarines¨

¨Ya…No deberías estar al sol, te va a subir la fiebre otra vez¨

¨Solo llevo aquí media hora¨

¨ ¿Cómo estás? ¨ se interesó suavizando el gesto serio de su cara

¨Bien¨ Rachel la miró dudando de sus palabras ¨Estoy bien Rachel, de verdad. No he tenido fiebre en todo el día, ni vómitos, ni malestar… podría lanzarme a la piscina haciendo un mortal para demostrártelo si me dejaras¨

¨ Déjalo¨ Negó con una sonrisa burlona. ¨¿Te has tomado las pastillas? ¨

¨Si mama¨ se burló la rubia ¨ ¿Quieres un sitio? ¨ Le ofreció un hueco en la tumbona que pronto ocupo ¨Hola¨

¨Hola¨ le devolvió el saludo resistiéndose a borrarle la sonrisa seductora de sus labios ¨ ¿Estas segura de que estas bien? ¨ Susurró acercándose un poco más a ella

¨Segurísima ¿Por? ¨

¨Porque llevo cuatro días sin poder besarte¨ acarició con el pulgar su labio inferior sin dejar de mirarlo

¨No quería que te enfermaras¨

¨Lo sé pero es demasiado tiempo ¿no crees? ¨ Quinn asintió con una sonrisa ¨ ¿Y puedes hacer algo para remediarlo? ¨

¨Puedo pero…¨

¨¡Quinn! ¨

¨Uno corto¨ concedió cerrando el espació que las separaba. Tenía tantas ganas o más que su novia de besarla. ¨ ¿Por qué estás aquí tan pronto? Según mis cálculos tenía una hora más para disfrutar de la piscina¨ Preguntó resignándose a ser arrastrada por su novia de vuelta a la habitación

¨Yo también me alegro de verte cariño… por cierto, esta noche tenemos compañía¨

¨¿Quién? Porque igual empiezo a sentirme mal de nuevo después de la comida ¨ Le avisó provocando su risa

¨Trevor y Sally¨ Quinn sonrió inmediatamente. No iba a estar enferma esa tarde. ¨Julie tiene una cita y me ha preguntado si podíamos quedarnos con ellos¨

¨ ¿Una cita? ¿Con quién? Por favor dime que no es con Joseph otra vez ¨

¨Definitivamente no es ese idiota engreído que cree que es un dios caído del olimpo¨ Negó alegrándola. Quinn no soportaba a ese hombre y las semanas en que Julie y él estuvieron viéndose se pasaba las horas en el estudio ¨ Es un tal Dave ¿lo conoces? ¨

¨Dave, Dave… ¨ Repitió el nombre tratando de recordarlo ¨Espera un momento ¿Dave Greshiskin? ¨ La diva asintió ¨Trabaje con él hace unos meses, es bueno, mucho mejor que Joseph ¨

¨Pues van a tener su primera cita esta noche, y Julie vendrá esta tarde con los chicos¨ dio más detalles ¨por favor, evita darle cualquier consejo porque para las primeras citas eres un desastre¨

¨Eso no es verdad¨ Se defendió de la acusación de su novia

¨ ¿Quieres que te recuerde como fue la nuestra? ¨ Quinn negó con la cabeza, lo recordaba muy bien, no podría olvidarlo aunque quisiera

Primera cita – Lima, Ohio

No lo iba a admitir si Rachel o cualquier otra persona lo preguntaba, pero estaba nerviosa. Iba a ser su primera cita oficial, a pesar de que ya se habían saltado ese paso con creces, después de todo comenzaron viviendo juntas. No solo que fuera la primera cita le preocupaba, además estaban en Lima, donde habían crecido y se habían conocido, y donde podrían encontrarse con la gente de su pasado, especialmente sus padres, no quería verlos y menos que Rachel tuviera que hacerlo. Pero si algo la hacía temblar por encima de todas esas cosas era conocer a los padres de la morena, Rachel le había prometido que no había prisa por que los conociera, pero en el fondo la rubia estaba convencida de que tampoco tendría ningún problema en que ese encuentro se produjera, y teniendo en cuenta que debía ir a recogerla para su cita, había muchas posibilidades.

Pasó unos minutos con el coche aparcado frente a la casa de la diva debatiéndose entre avisarle para que saliera mediante un mensaje te texto o hacer las cosas correctamente, bajarse del coche, tocar al timbre y ¿por qué no? desear que abriera Rachel y no sus padres.

Lo correcto era lo que debía hacer y lo que haría. Caminó con decisión y la mirada fija en la entrada iluminada por la luz encendida del porche, y justo antes de alcanzar el timbre la puerta de madera se abrió dejando pasó a su novia. Una sonrisa, y la tranquilidad la invadieron de inmediato.

¨¿Ansiosa? ¨ trató de burlarse

¨No, solo quería ahorrarte hablar con mis padres pero si lo prefieres…¨ Entró al juego

¨Tu ganas¨ dijo deteniéndola antes de que regresara al interior en busca de cualquiera de los dos hombres o los dos

¨Cobarde¨ susurró. Quinn no pudo decir nada porque… bueno, era un poco cierto. ¨De todas formas no están, tenían una cena en casa de unos amigos¨

¨Estas preciosa¨

¨Gracias¨ sonrió ¨Tu no estas mal¨

¨Estoy increíble¨ espetó acercándose hasta quedar a centímetros de su boca ¨Hola¨ añadió regalándole un corto beso ¨ ¿Nos vamos? ¨

¨Cuando quieras¨ aceptó tomando su mano

Quinn se negó a decirle donde irían a cenar, por lo que a Rachel no le quedó más remedio que resignarse y esperar hasta llegar al lugar sin dejar de ver como atravesaban las calles de Lima. Veinte minutos después la morena comenzaba a impacientarse, no es como si tuvieran mucho donde elegir, y de todas formas, estaban en Lima donde todo estaba relativamente cerca. Cinco minutos más tarde, el coche se detuvo.

¨¿Dónde estamos? ¨

¨En Lima ¿Dónde vamos a estar? ¨

¨Eso ya lo sé tonta¨

¨Menos mal, pensé que te habías olvidado o algo así¨ continuó con la broma ganándose un manotazo de su novia en el brazo

¨Parece un lugar bonito¨ adivinó mirando a través de la ventanilla

¨Nunca he estado dentro, solo había oído hablar de él¨

¨¿Vamos? ¨

¨Espera¨ la detuvo agarrándola por el brazo

¨¿Qué? ¨

¨Yo…¨ dudó unos segundos antes de estirarse entre los asientos delanteros y aparecer con una rosa que había mantenido guardado en la parte trasera. Rachel sonrió sorprendida ¨ Es para t…¨ no pudo terminar de hablar porque los labios de la morena contra los suyos se lo impidieron

¨Gracias ¨ sonrió de nuevo oliendo la flor al separarse

Rachel no se había equivocado, el lugar era bonito e íntimo, romántico y tranquilo, alejado de los típicos restaurantes que conocía en el centro de la ciudad, este se situaba entre algunos árboles y senderos que se perdían en el interior de un bosque. No sabía cómo Quinn había encontrado el sitio pero se alegraba, no parecía ser un sitio que mucha gente conociera o pudiera permitirse, lo que significaba que no tendrían ninguna interrupción indeseada.

¨Aun no me creo que estés aquí¨ murmuró cuando el camarero las dejo tras acompañarlas a su mesa

¨Ya, yo todavía estoy acostumbrándome pero tenía que venir¨

¨ ¿Por qué me echabas de menos? ¨

¨No, quiero decir que si pero… ¨ corrigió rápidamente sonrojándose. Rachel estalló en risas, estaba tomándole el pelo, pero le había servido para escucharla decir que la extrañaba ¨Tengo que contarte algo¨

¨Dime¨

¨Antes de venir, me reuní con Anderson¨

¨ ¿Y? ¨ Quinn se encogió de hombros con total seriedad ¨Lo siento Quinn, puedo hablar con el cuándo vuelva si quieres¨ se ofreció acariciando su mano para consolarla

¨No hace falta¨

¨Pero puedo ser muy persuasiva, no es que tu no lo seas pero…¨

¨Rachel, no hace falta ¨ Insistió

¨Déjame intentarlo, es mi culpa que lo dejaras todo¨

¨ ¡Para! Primero no es culpa tuya, yo tome la decisión de decir la verdad, y segundo – sonrió – No hace falta que hablas con él porque el estudio ya es mío ¨

¨ ¡Quinn! ¨ gritó emocionada saltando de su silla para ir a abrazarla sin importarle que el resto de parejas del lugar las mirasen

¨Rachel, me estas asfixiando¨

¨Lo siento¨ la soltó rápidamente ¨Me habías asustado ¿Cómo… por qué? ¨

¨ Por lo visto que estuviera dispuesta a perder el estudio por hacer las cosas bien contigo fue suficiente para el señor Anderson. Dice que es un romántico y no puede evitarlo¨

¨Me alegro mucho, te lo mereces¨

¨Gracias¨

¨ ¿Y Cuando vas a empezar? ¿Tienes algún cliente ya? ¿Y ayudante? Porque conozco un par de chicos…¨

¨ ¡Wow! Tranquila. Aun hay que hacer algunas reformas en el estudio, pintar, comprar el mobiliario… hay mucho trabajo antes de buscar los clientes ¿Y por qué mi ayudante debería ser un chico? Sinceramente prefiero una chica, de hecho hay una rubia, de ojos azules y en buena forma, que está muy interesada…

¨ ¡Ni hablar! ¿Qué tiene que ver su estado físico para ser tu ayudante? Un chico es mucho mejor…¨

¨Claro, y si es gay mucho mas ¿no? ¨

¨ ¿Qué estas insinuando? ¨ Se cruzó de brazo ofendida

¨Qué te preocupa que trabaje con una chica guapa durante 10 horas seguidas y en un espacio reducido¨ Sonrió

¨No soy celosa¨

¨ Tú lo has dicho, no yo¨ dijo bebiendo de su copa. Se libró de las protestas de la morena gracias a la intervención del camarero sirviéndoles la cena pero solo hasta que el chico se marchó

¨No soy celosa¨ repitió con vehemencia

¨Está bien¨ lo aceptó con una sonrisa

¨ ¿Quién es la chica? ¨ preguntó en voz baja sin mirarla, prefería centrar la mirada en su plato a pesar de no estar comiendo. Quinn río.

¨Julie¨ reveló. Por más divertido que fuera molestar a la chica, tampoco quería estropear la noche ¨La vi después de hablar con su padre, estaba pensando en dejar los Hamptons y venirse al centro, también en buscar un trabajo, algo que no le impidiese ocuparse de los niños y se nos ocurrió que podría ayudarme con las citas, contestando las llamadas…

¨ ¿Julie? ¨ Quinn asintió sin borrar la sonrisa

¨Eres adorable Quinn Fabray¨ Habló más animada. ¨Reconoce que te gusta tenerlos cerca, a ella y a los niños, no es por el trabajo, es para poder estar con ellos¨

¨No¨

¨Si, y me encanta¨

¨Lo que tú digas, come y calla¨ Rachel sonrió, lo admitiera o no, sabía que ese era el principal motivo de Quinn para darle el trabajo a Julie

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No veo donde está el problema. Creo que nuestra primera cita fue bastante bien, te recogí en tu casa, te regale una rosa, te invite a cenar…

¨Si, si… todo eso fue perfecto, me divertí a pesar de que insistieras en que estaba celosa, cosa que no es verdad¨ Quinn rodó los ojos, nunca lo admitiría.

¨ ¿Entonces? ¨

¨ ¿Entonces? El problema es como acabó esa cita¨ le recordó riendo ¨Me llevaste de vuelta a casa de mis padres y te despediste de mi con un beso en la mejilla¨ rio más fuerte ¨ ¿En qué diablos estabas pensando? ¨

¨Ya te lo dije. Tu padre estaba tras la ventana, esperaba que empezara a encender y apagar la luz de la entrada hasta que me fuera¨

¨No harían eso y no estaban mirando¨

¨Te digo que sí, lo vi¨ insistió. Rachel le había asegurado que sus padres no habían vuelto cuando ella entro en casa pero estaba segura de que le mentía ¨Además ¿qué tipo de chica crees que soy? Ni besos, ni sexo en la primera cita¨

Las dos rieron porque era verdad, no habían tenido ni lo uno ni lo otro en su primera cita, pero lo habían tenido antes y desde luego lo estaban teniendo después. Dejaron de reír al mirarse a los ojos, la misma idea estaba pasando por sus cabezas, lamentablemente no tenían tiempo, de un momento a otro, Julie y los niños estarían ahí.


Otro capitulo más con un poco del presente y también del pasado xD Y se avecinan varios capítulos basados en el pasado de las chicas... Parece que esperáis el momento en que las cosas se compliquen para la pareja pero ¿quien dice que va a ser asi? A veces lo que a priori parece malo puede resultar bueno para la relación ¿no?

Gracias por los comentario, por leer y por seguir la historia.
Hasta el proximo capitulo xD

PD: la lista de encargos por un clon de Quinn sigue abierta para quien le interese ;)