Disclaimer: Quinn&Rachel no me pertenecen. Esto es simplemente ficción.


Niños

Todo fue irse Julie y a esos niños pareció haberlos poseído algún tipo de demonio, un demonio juguetón y mono, pero demonio al fin y al cabo. Quinn se había referido a ellos en alguna ocasión como mini diablos de Tasmania, en referencia al dibujo animado, ganándose la reprimenda de Rachel por supuesto. Y es que su chica era peor que ellos, les seguía todos los juegos y además, les daba ideas. ¿Jugar al escondite dentro de la suite? Claro, ella tenía el mejor escondite. Los niños se habían conformado con vaciar uno de sus armarios y meterse ahí dentro. ¿Guerra de almohadas? Sally la había empezado pero Rachel no había tardado en unirse a ella, y al final, cuando los dos pequeños se aliaron contra ella le pidió ayuda ¡Ja! Debería haber dejado que la enterraran bajo una montaña de almohadas y cojines, aunque tenía que reconocer que se había aprovechado un poco de la situación para atacar a su propia novia. ¿Karaoke? Había pensado que sería tranquilo pero no, a Trevor le pareció buena idea saltar encima del sofá y de ahí al suelo cual estrella del rock, Sally le imitó, y ambos alentaron a Rachel para que también lo hiciera, después de todo, ya era una estrella ¿no?

Lo peor llegó con la cena, o eso pensó Quinn antes de tener que obligarlos a ir a bañarse y ponerse sus pijamas. El momento llegó antes de tiempo porque la preparación de la cena no había ido tan bien como ella había imaginado. El menú era sencillo, pizza, pero la elaboración de la misma se convirtió en un desastre, harina por todos lados, manchas de tomate en sus camisetas… Lo único que compensaba todo aquello era poder escuchar la risa constante de Rachel y los niños. Risa que había cesado en cuanto Sally y Trevor habían desaparecido para ir a bañarse.

¨ Espero que no rompan nada ahí dentro¨ Espetó limpiando el ultimó resto de harina que podía ver

¨No creo, cada uno está en una habitación, el problema es cuando están juntos¨ Quinn la miró dudando pero no dijo ni una palabra. ¨ ¿Estas enfadada? ¨

¨No¨ Acarició el brazo de su novia, que en ese momento se ocupaba de rodearla por la cintura

¨ ¿Segura? ¨ Insistió obligándola a darse la vuelta para poder mirarla

¨Segura¨ sonrió para tranquilizarla, y Rachel le devolvió el gesto. ¨ Pero cuando tengamos nuestros propios hijos no voy a ser siempre la mala, alguna vez tendrás que reñirles… ¿Qué? ¨ preguntó por el repentino silencio y la extraña mirada de su novia

¨ ¿Has dicho nuestros hijos? ¨

¨¿Eh? ¨ Quinn repasó rápidamente sus palabras y sí que lo había dicho, sin darse cuenta pero lo había dicho. ¨ Yo...¨

¨ ¿Esta ya la cena? ¨

¨ Tenemos hambre¨ les informó Trevor saliendo de detrás de Sally

¨Chicas¨

¨Eh… casi ¿Por qué no me ayudáis a poner la mesa? ¨ Los niños pusieron mala cara pero obedecieron a la petición de Rachel ¨ Vamos a hablar de esto después y no quiero excusas ¿de acuerdo? ¨ Quinn asintió y medio sonrió después de que la diva la besara y sonriera antes de dejarla sola

¨ ¿Estás bien? ¨ Trevor interrumpió sus pensamientos

¨Si ¿Qué ocurre? ¨

¨Sally dice que si podemos beber coca cola¨

¨Yo no he dicho eso ¡has sido tú! ¨ acusó a su hermano

¨¡Mentira! ¡Ha sido ella, Quinn, lo juro! ¨

¨¡Está bien! ¡Basta! Nada de peleas y no, no podéis tomar coca cola de noche ¨

¨Pero…¨

¨¡Shh! ¨ cortó la protesta de Sally ¨¿Habéis terminado de poner la mesa? ¨ Ambos asintieron ¨Pues sentaos en vuestros sitios¨

¨¿Qué ocurre? ¨ Cuestionó Rachel al ver a los dos niños salir cabizbajos ¨Creía que después del baño se habían calmado¨

¨Más o menos, quieren coca cola con la cena ¿te imaginas lo que serían con cafeína en su cuerpo? ¨ Rachel sonrió porque eso sería una locura ¨Por cierto, tu tampoco puedes¨ le recordó quitándole la lata de la mano

¨¿Por qué? ¨ Quiso saber poniendo pucheros

¨Porque luego no duermes y no me dejas dormir a mi¨

¨Aguafiestas¨ Musitó poniendo mala cara al igual que habían hecho Sally y Trevor, y se unió a ellos. La rubia se quedó sola sirviendo la cena y sin saber si reír o dejar por imposible a sus tres acompañantes

Así como Quinn se había encargado de servir la cena y limpiar el desastre que la había precedido, Rachel se ofreció a recoger y limpiar tras acabar con toda la comida mientras su novia y los niños tenían la difícil tarea de elegir una película.

¨ ¡Rachel! ¨ gritaron los niños a la vez ¨Si no vienes en menos de un minuto, no te esperamos¨ añadió Sally riendo bajito, al igual que Quinn y Trevor. La rubia sabía cuánto odiaba que le metieran prisa cuando estaba haciendo algo, y lo poco que le gustaba ver una película ya empezada. Era una pequeña venganza.

¨¡Ya voy! ¡Dos minutos! ¨

¨¡Cincuenta segundos! ¨ contrarrestó Trevor ¨ 49… 48… 47… ¨ siguió contando

¨¡Listo! ¡Estoy aquí! ¨ anunció a falta de 10 segundos. ¨Un momento… ¨ pidió examinando la imagen ante ella. Quinn sentada en el centro con un niño a cada lado ¨A ver chicos, esto no funciona así, vosotros vais a un lado y Quinn y yo al otro ¿ok? ¨ Sally y Trevor negaron enérgicamente.

¨Yo quiero estar al lado de Quinn¨ se pronunció el niño

¨Y yo ¨ le siguió rápidamente su hermana

¨Quinn…¨

¨Yo no puedo hacer nada, han llegado antes¨ se excusó divertida

¨¡Genial! ¿Qué vamos a ver? ¨ se sentó junto a Trevor

¨Up! ¨

¨ ¿De verdad? ¨

¨Si. Quinn dice que te gusta mucho¨ contestó Sally con una sonrisa, la misma que Rachel le devolvió y luego dedicó a su novia acompañada por un silencioso gracias

Cuando la película terminó, los pequeños dormían, Sally abrazada a la rubia, y Trevor a Rachel. La morena fue la primera en moverse con sumo cuidado hasta liberarse del niño sin despertarlo, Quinn la siguió necesitando algo de su ayuda para mover a Sally.

¨ Estaban agotados… me da pena despertarlos¨ habló Rachel en voz baja

¨Ve a la ducha, yo me encargó de ellos¨

¨ ¿Segura? ¨ preguntó sonriendo. De todas las cosas que le podían ofrecer en ese momento, una ducha era lo que más deseaba. Aun tenia restos de harina en su pelo y por eso los otros tres se habían burlado de ella a media película.

¨ Si he podido con ellos despiertos, ahora que duermen será pan comido¨ asintió besando su frente

¨Eres increíble¨

¨Lo sé¨ ambas sonrieron antes de separarse

Quinn miró a los dos pequeños, dormidos en el sofá, y sonrió con ternura por la imagen. Sopesó varias ideas para trasladarlos a la habitación y finalmente se decidió por despertar a Sally y llevar a Trevor en brazos. Ambos protestaron adormilados hasta llegar a la cama donde la rubia los arropó y se aseguró que estaban bien antes de salir.

¨Quinn¨ murmuró Trevor cuando ésta ya estaba por salir

¨¿Qué ocurre? ¨

¨Nos prometiste un cuento¨ le recordó Sally

¨Es cierto ¿me hacéis un sitio? ¨ Los dos asintieron con efusividad dejándole un lado de la cama para iniciar su cuento. ¨ Erase una vez, en un reino muy, muy lejano, vivían dos hermanos, un niño y una niña…¨ sonrió por la mirada atenta de los dos hermanos. Cualquiera diría que hace un momento estaban completamente dormidos. ¨La niña tenía el pelo más rubio que nadie había visto en todo el reino…¨

¨¿Un reino? ¨ preguntó Sally emocionada

¨Si, eran los hijos del rey¨

¨¿Y cómo era el niño? ¨ quiso saber Trevor. La niña era rubia como su hermana, a lo mejor el niño se parecía en algo a él

¨El niño tenía los ojos más bonitos del mundo ¿Sigo? ¨ ellos asintieron

¨Bien… Evan y Lily, que se así se llamaban, eran muy queridos por todo el poblado, el resto de niños querían ser sus amigos, y los adultos querían cuidarlos como a sus propios hijos, pero había alguien, un hombre que no…¨

¨ ¿Por qué? ¨

¨ ¿Queréis el cuento o no? ¨ cuestiono la rubia con algo de frustración, si ya le costaba tener que inventar sobre la marcha, encima tenía que hacerlo con las interrupciones. No era fácil. Los niños volvieron a asentir y ella continuó

Mientras, a solo unos pasos de la puerta de la habitación, Rachel no podía dejar de sonreír. Justo antes de cenar habían dejado una conversación pendiente que no había podido salir de su cabeza en toda la noche. Quinn había hablado de sus futuros hijos, y solo el hecho de mencionarlo le había provocado miles de sentimientos en su interior, especialmente porque llevaba algo más de cuatro meses haciéndose a la idea de que, quizás, la rubia no quisiese tener hijos. Todos los recuerdos y momentos de aquel fin de semana volaron a su mente, como si los hubiera vivido el día anterior.

.*.*.

Quinn llevaba las dos últimas semanas quedándose en su apartamento y sin pasar por el hotel y era genial. Esa mañana, antes de irse a New Jersey por un proyecto, le pidió que pasara a recoger su correo, casi se lo había rogado y ya que no tenía nada mejor que hacer… Entre una veintena de cartas, había un pequeño sobre blanco con el nombre de la rubia escrito a mano que llamó su atención inmediatamente, y le produjo cierta curiosidad, lamentablemente tenía que esperar hasta esa noche que Quinn regresara para averiguar que había en su interior, siempre y cuando la rubia quisiera contárselo. En los siete, casi ocho meses que llevaban juntas, Quinn se fue soltando poco a poco, compartiendo ciertas cosas, hechos del pasado, pero seguía siendo igual de reservada que siempre para ciertas cosas, y ella había aprendido que cuanto menos la presionara mejor, al final la rubia siempre iba a ella para hablar o bien buscando consuelo en un abrazo. A veces presionaba justo hasta el límite para hacerla hablar, pero no siempre tenía claro donde estaba el límite, y podía ser una palabra, un gesto o simplemente el tono utilizado lo que hacía estallar a Quinn hasta marcharse del apartamento. A veces, una hora o dos después solía volver pidiendo disculpas y dispuesta a hablar. Otras, solo le enviaba un mensaje desde el hotel y no volvía a saber nada de ella hasta el día siguiente.

La noche llegó antes de lo esperado, con doble función ese día no había tenido tiempo de preocuparse por el correo de Quinn pero nada más entrar en su camerino lo vio, suscitando en ella el mismo interés que cuando lo descubrió por primera vez. Podía ser cualquier cosa, incluso publicidad, pero que en una de sus caras figurara solo el nombre de la rubia le hizo pensar que aquello era personal, y en el fondo, temía que Christine volviera. No habían tenido noticias de ella durante toda su relación, pero Rachel estaba segura que tarde o temprano intentaría recuperar a Quinn, nadie dejaría escapar a su chica, ella no lo haría, eso lo tenía claro.

Cualquier duda o pensamiento acerca de la ex de su novia desapareció nada más verla esperando en la puerta como siempre. Una vez, bromeando con Quinn, le dijo que salía con ella solo para no tener que tomar un taxi desde el teatro a su apartamento cada noche, ella le había asegurado que así seria, y lo estaba cumpliendo aunque hubiese pasado todo el día fuera de la ciudad.

¨ Hola¨ La saludó con un beso rápido

¨ ¿Lista para ir a casa? ¨

Rachel se limitó a asentir y caminar a su lado siguiéndola hasta su coche con un ligero cosquilleo en su estómago, el mismo que aparecía cada vez que Quinn hablaba de ir casa como si realmente compartieran un hogar. Repitieron el mismo camino de siempre y en completo silencio pero con alguna que otra mirada furtiva. Para ese momento todo pensamiento anterior había desaparecido de la cabeza de la morena hasta que Quinn se lo recordó nada más entrar en su apartamento.

¨ ¿Has ido a por mi correo? ¨

¨Si¨

¨ ¿Me lo das? ¨ pidió al ver que no reaccionaba

¨Sí, claro…¨

¨ ¿Estás bien? ¨ Interrogó aceptando el paquete de cartas

¨Si ¿Por qué no iba a estarlo? ¨

¨Por el tono de tu voz, por ejemplo, y porque en otro momento ya me habrías dicho que no eres mi cartera personal y que la próxima vez lo recoja yo, o algo así ¨ Sonrió recibiendo a cambio una mueca infantil de la morena

¨Solo estoy cansada¨ admitió dejándose caer en el sillón. Aunque era verdad, no era el motivo real ¨Además, tengo hambre y te he echado de menos hoy¨

¨Yo también¨ reconoció Quinn sonrojándose un poco ¨Quería llamarte antes de la función pero las cosas se han complicado y…¨

¨Para¨

¨ ¿Qué? ¨

¨Qué pares, suenas a disculpa y no te lo estaba diciendo como reclamó, solo… quería que lo supieras¨

¨Bien¨ dijo besándola y haciéndose un hueco a su lado

¨ ¿Y mi cena? He dicho que tengo hambre¨

¨ Ya sabes dónde están las cosas… tu como en tu casa¨ Bromeó haciéndola resoplar. Era su casa pero esperaba que cocinara algo para ella. Quinn cocinaba tan bien. La rubia la ignoró cuando trató de empujarla para hacer que se levantara.

Revisando el correo, el mismo sobre que había llamado la atención de Rachel esa mañana atrapó la suya. Le dio varias vueltas y lo miró confusa antes de dirigir una mirada a su novia, quien trataba por todos los medios disimular su interés por el contenido de esa carta.

¨ Qué raro¨

¨ ¿Qué? ¨

¨ Este sobre ¿tú sabes algo? ¨ pregunto casi segura de que Rachel no tenía nada que ver con aquello, reconocería su letra si así fuera

¨No ¿Qué es?¨ Indagó disimuladamente.

¨Es… ¡no puede ser! ¨ exclamó una vez abierto. Rachel no sabía si con alegría, incredulidad o algo más que no era capaz de identificar. Eso hizo aumentar su ansiedad

¨ ¿Qué ocurre? ¨

¨Tengo que llamar a Kensi¨

¨ ¿Por qué? ¿Qué pasa? ¨ La rubia no le presto la más mínima atención y menos cuando su amiga contestó la llamada, así que ella misma lo averiguaría. ¿Cómo se atrevía a dejarla así? ¿Quería matarla de intriga?

En el interior de aquel sobre había una tarjeta con dos palabras y un nombre en ella. Rachel no entendía nada. Bueno, no entendía la reacción de su novia porque la tarjeta era bastante clara, en el centro, en un tamaño más o menos grande podía leer ¨ ¡Nos casamos!¨ y justo debajo un nombre, Holly. Había escuchado el nombre antes entre las anécdotas de Kensi y algunas que también incluían a Quinn, pero no era capaz de asociarle un rostro.

¨ ¿Te lo puedes creer? ¨ Escuchó a Quinn volver a dirigirse a ella. ¨ ¡Se casa! Kensi no se lo cree¨ Continuó tirándose de nuevo en el sofá, tomando la tarjeta en sus manos y sonriendo de una forma que Rachel no había visto nunca, y le hizo sentirse… no sabía como ¿celosa?

¨ ¿Vendrás? ¨

¨ ¿Qué? ¨ Rachel se había perdido en sus propios pensamientos tratando de recordad a esa chica que hacia sonreír así a su novia.

¨ ¡A la boda! ¿Vendrás? ¨ Repitió tirando de ella para que se sentara en sus piernas

¨ ¿Quieres que vaya contigo? Ni siquiera se quien se casa¨

¨ ¡Si lo sabes! Es Holly, te hemos hablado de ella cientos de veces. Las tres estudiamos en Yale, íbamos juntas a todos lados… si no quieres venir está bien, no importa¨ Le quitó importancia al no ver ninguna reacción por su parte, pensó que le gustaría acompañarla. Eso era importante en una relación ¿no? Una prueba de compromiso o algo así .Rachel no pudo evitar sentirse mal al ver la decepción en sus ojos

¨ No he dicho que no quiera ir, solo me ha tomado por sorpresa tanto entusiasmo¨

¨ ¿Entonces? ¨

¨ ¿Te das cuento de lo que me estas pidiendo, no? ¨

¨ ¿A qué te refieres? ¨

¨ Es la boda de una de tus amigas, donde habrá otros de tus muchos amigos que no conozco¨

¨ ¿Y? También van a estar Kensi y Steve¨ Le recordó. ¨ No tienes que hablar con nadie que no conozcas si no quieres¨

¨ ¿Estas bien con que conozca a todos tus amigos? ¨ Rachel estaba relativamente sorprendida, después de casi ocho meses solo conocía a Kensi y Steve, también había oído hablar de Robert, que estaba en Alemania, y algo de Holly aunque no la recordara. En alguna ocasión había pensado que Quinn no quería que los conociera, o peor aún, que ellos la conocieran a ella

¨¿Por qué no iba a estar bien? ¨ pregunto confusa ¨Yo ya conozco a todos tus amigos, incluida Kristen ¨ añadió poniendo mala cara. Rachel sonrió a escondidas, no era secreto que a su novia no le gustaba mucho la chica

¨Iré ¨ Quinn la miró unos segundos antes de hablar

¨Bien¨

¨¿Bien? ¿Eso es todo? Casi te mueres hace un momento pensando que no iba a ir y ahora… ¿bien? ¨

¨Si ¨ afirmó levantándose ¨Sabia que ibas a aceptar, es una oportunidad perfecta para presumir de ser la novia de Quinn Fabray ¨

¨Idiota¨ le tiró uno de los cojines fallando por solo unos centímetros

¨ ¿Qué quieres cenar? ¨ Le gritó entre risas desde la cocina haciendo reír también a ella

Habían decido trasladar la cena al salón en lugar de la cocina, o más bien Rachel lo había exigido asegurando que era incapaz de levantarse del sofá. Un paso y moriré le había dicho poniendo cara triste para convencerla.

¨ Háblame de Holly y… ¨

¨Skyla¨ añadió cediéndole el último pedazo de pizza. Rachel negó apartando el plato, tres trozos era suficiente

¨ ¿De dónde sale ese nombre? ¨

¨ Es nórdico… creo. Significa nube, cielo o algo así¨

¨ ¿Y es nombre de hombre o de mujer? ¨ Quinn tuvo que reírse, no era la primera persona que tenía esa duda

¨Mujer¨

¨ ¿Y por qué es tan increíble que se casen? ¨

¨No sé¨ Se encogió de hombros ¨Llevan juntas poco tiempo¨

¨ ¿Cuánto? ¨

¨Un año y medio, más o menos¨ Rachel arqueó una ceja, esperaba algo como tres meses o quizá cinco. Un año y medio era más que suficiente para conocer a alguien y tomar una decisión así.

¨Pero no se trata de tiempo¨

¨ Lo sé pero… sigo pensando que es rápido ¨

¨ Y según tú ¿Cuál es el mejor momento para hacerlo? ¨

¨Nunca¨ Por la forma en que lo dijo Rachel supo que no bromeaba ¿Nunca? ¿En serio? Siempre pensó que Quinn era de las que se casaban. ¨ No creo que firmar un papel en el que diga que estas unida en matrimonio a alguien cambie algo¨ Por lo visto estaba equivoca, parecía muy segura de no querer dar ese paso.

Rachel palideció. Cuando era niña, soñaba con casarse algún día, y no es que hubiera pensado en ello desde que ella y Quinn estaban juntas, pero la rotundidad de la rubia, destrozaba uno de sus sueños por completo.

¨Rachel¨

¨ ¿Mhm? ¨ dijo distraída. Por la cara de Quinn, diría que la había llamado varias veces antes de conseguir su atención

¨ ¿Vamos a la cama, por favor? Estoy cansada¨ Ella sonrió a medias, Quinn sabía que caras poner para convencerla de algo, lamentablemente en aquel momento otras cosas ocupaban su mente

¨Acuéstate… voy en unos minutos¨

Si había mostrado poco entusiasmo o parecía decepcionada, Quinn no se percató, debía estar realmente cansada. La rubia le dio un último beso y prometió esperarla despierta. Rachel deseó en silencio que no lo hiciera, tenía mucho en que pensar. Iba a ser una noche muy larga.


Creo que este es el capítulo más largo hasta ahora y se abren dos temas importantes, uno en el presente y otro dentro del flashback, niños y boda ¿Qué decís? El siguiente capítulo (o dos siguiente) seguirán la línea del pasado.

Gracias por todos los reviews y por seguir leyendo.
Saludos y hasta el próximo capitulo :)