Disclaimer: Quinn&Rachel no me pertenecen. Esto es simplemente ficción.


Como dije seguimos en el pasado, con alguna que otra sorpresa mientras estemos ahí. El siguiente capitulo sera la boda y tratare de publicarlo lo antes posible para que no se olviden las cosas entre uno y otro.

Capitulo largo no, lo siguiente jeje Espero que lo disfrutéis. Y si hay algún error me disculpo de antemano xD
Saludos.


La despedida

Un mes atrás habían recibido aquella invitación, y Rachel había dejado de lado el aparente rechazo de Quinn hacia el matrimonio porque… bueno, tenía solo cuatro semanas para, uno, encontrar un vestido perfecto para ella y para Quinn. Dos: Comprar un regalo para las afortunadas. Tres: Hacer un plan de viaje para acudir al evento. Dicho plan involucraba de la madrugada del jueves a la mañana del domingo. Tomarían el avión tras la última función de Rachel ese día y llegarían a Seattle la mañana del viernes. Una vez allí tenía todo el día para conocer a los amigos de Quinn, y prepararse para la despedida de soltera esa misma noche. La ceremonia iba a ser la noche siguiente y el domingo por la mañana tenían que regresar a Nueva York, para la función de esa noche. Y cuarto y último punto: las maletas, Rachel tenía que pensar bien que llevar y que no, y asegurarse de que Quinn tuviese su maleta lista a tiempo. Tan ordenada como era para unas cosas, para otras era un desastre.

Lo tenía todo bajo control, excepto una cosa, no estaba segura de poder disimular sus nervios durante ese fin de semana. Quinn se había reído durante minutos cuando había reconocido estar asustada por conocer a todos sus amigos, hasta que vio que hablaba en serio e hizo su mejor trabajo para tranquilizarla asegurándole que la amarían después de pasar cinco minutos a su lado. Ella no estaba segura, no solía causar una buena primera impresión.

La morena corrió fuera del escenario escuchando como poco a poco los aplausos cesaban y el público comenzaba a abandonar el teatro, debía darse prisa en llegar a su camerino y salir de aquel vestuario si querían llegar a tiempo al aeropuerto. Sonrió nada más ver a su novia esperándola en el interior del camerino, esa noche había presenciado la función desde su butaca en primera fila como cualquier otro espectador, solo que no era como los demás y mucho menos como cualquiera. Era Quinn, SU Quinn. Y le encantaba tenerla entre el público mirándola con orgullo y emoción mientras desempeñaba su papel. Era simplemente irreal, en parte porque nunca pensó que Quinn Fabray estaría viendo alguno de sus espectáculos, y también, porque nunca había estado con nadie que realmente disfrutara viéndola una y otra vez. Una vez era lo normal, dos podía suceder pero tres o más veces para la misma obra nunca paso.

¨¿Has puesto todas las maletas en el coche? ¨ Quiso asegurarse de que Quinn había seguido todas sus instrucciones. Ella rubia asintió. ¨ ¿Incluso el bolso con tus libros y mi iPod? ¨

¨Si¨ sonrió ¨Y las he contado hasta tres veces para asegurarme¨ Se burló sin causar ninguna gracia a su novia

¨Me dices otra vez que todo va a salir bien¨

¨Todo va a ir perfecto Rachel¨ la abrazó y besó su frente ¨Y si no…¨

¨¡No digas eso! ¨

¨¿Qué? ¨

¨Y si… odio pensar en qué pasaría si…¨

¨Está bien, pero…¨

¨No¨ negó tapándose los oídos y canturreando para no oírla

¨Rachel… ¡Rachel! ¨ la morena fingió no oírla y continuó con las manos en sus oídos ¨ A veces me pregunto porque te quiero¨ dijo dándola por imposible

¨Lo he oído Fabray ¨

¨No me importa Berry. Vámonos¨

¨¡Mierda! ¨

¨Esa boca, Rachel ¨ la regañó

¨¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¨ repitió llevándose las manos a la cabeza

¨¡Rachel! ¨

¨El pasaporte¨ susurró tapándose la boca ¨Lo olvide ¿y si lo necesitamos? Nunca se sabe Quinn…¨

¨No puede ser¨ medio sonrió incrédula ¨Lo tenías todo controlado Rachel ¿Qué ha pasado? ¨ La preocupación de la morena le impidió detectar la burla en la voz de su chica ¨Voy a tener que ir sola, que pena¨

¨Quinn, no ayudas¨

¨Tienes suerte ¿sabes? ¨

¨¿Por qué? ¨

¨Por tener una novia tan perfecta que se aseguró de poner tu pasaporte junto al suyo y ¿sabes qué? ¨ - la diva negó aunque se lo imaginaba. ¨ ¡Están en mi bolso! ¨ Reveló fingiendo sorpresa. Rachel se abalanzó sobre ella envolviéndola en sus brazos

¨Yo también me pregunto porque te quiero y es por cosas como esta¨ Bromeó dándole un casto beso y tiró de ella antes de que se les hiciera tarde

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Dos horas de espera para embarcar y una más de vuelo habían convertido a la enérgica Rachel Berry en una casi dormida Rachel Berry, ni siquiera la lista de reproducción que había diseña para el vuelo conseguía mantenerla despierta. Podía culpar a muchas cosas por ello, pero principalmente había dos, el avión estaba prácticamente a oscuras y Quinn era la mejor almohada que existía en el mundo. A excepción de cuando movía su hombro donde estaba su cabeza apoyada para impedirle conciliar el sueño. Tenían el pequeño acuerdo de dormir al llegar al hotel pero era difícil mantenerlo después de haber estado todo el día despierta. Rachel pellizcó a su novia para que dejara de moverse y se acomodó de nuevo en su hombro, de verdad que era el lugar más cómodo para apoyarse a falta de una cama y una almohada.

¨ Rachel… Rach¨ Comenzó a llamarla con voz cantarina para no dejarla dormir

¨¿Mhm? ¨

¨¿Alguna vez lo has hecho en un avión? ¨

¨¿Dormir? Siempre que no hay una rubia molesta a mi lado¨ murmuró acurrucándose un poco más cerca

¨No tonta¨ Rio en voz baja acerándose a su oído para que nadie escuchara ¨ Hablo de sexo¨

Sus ojos se abrieron como platos y su cuerpo se puso completamente rígido en segundos. Miró a su alrededor y aparentemente nadie estaba prestándoles atención. Suspiró aliviada

¨ ¿Estás loca? Podrían escucharte ¿sabes? ¨ Le recriminó. ¨Y no, nunca lo he hecho¨ Rachel bajo el tono de su voz tanto que a Quinn le costó escucharla

¨Bien. Tenía curiosidad¨ sonrió encogiéndose de hombros. Centró su mirada en el libro que estaba leyendo y contó mentalmente hasta tres, Rachel no le permitió seguir adelante.

¨¿Y tú? ¨ preguntó casi con timidez

¨Yo ¿Qué? ¨

¨Ya sabes…¨

¨¡Oh! ¿Qué si lo he hecho? ¨ Rachel asintió mirando a otro lado para asegurase de que nadie las estaba mirando ¿su chica no sabía hablar en voz baja o qué? ¨Puede¨ la cara de Rachel en ese momento no tenía precio, bueno si, una vil mentira pero valía la pena

¨ ¿Es… diferente? ¨ Quinn habría estallado en risas de no haber estado en un avión lleno de gente ¿De verdad le estaba preguntando aquello? Rachel por fin se dio cuenta de que le estaba tomando el pelo y miro al frente molesta. ¨ Te odio¨

¨Si pero estas bien despierta que es lo que quería¨ Sonrió besando su mejilla. Una hora después la morena roncaba sobre su hombro y nada podía haberlo evitado. No iba a ser agradable despertarla.

El único motivo por el que no quería que Rachel se durmiera en el avión era precisamente el mismo motivo por el cual la morena se negaba a hablarle en el taxi, ni siquiera quería mirarla. La morena tenía muy mal humor después de volar.

En silencio llegaron al hotel. El mismo en el que se alojaban parte de los invitados y donde se celebraría la boda. Holly era de Seattle y Skyla de Montreal, allí se habían conocido. Los familiares y algunos amigos de esta última habían tenido que trasladarse para no perderse el acontecimiento a diferencia de los de Holly. Y para sorpresa de la morena cuando Quinn se lo conto la familia de la chica estaba pagando el hotel para todos como agradecimiento por el desplazamiento.

¨ Rachel, necesito… ¡Wow! ¨

El grito de la rubia atrajo toda la atención de la morena y algún que otro huésped en la recepción del hotel. Las risas pronto inundaron los oídos de Rachel que inconscientemente puso mala cara. Desconocía a aquella chica morena que levantaba del suelo a su novia pero no le gustaba nada tanto entusiasmo. Por otro lado la sonrisa genuina y dulce de Quinn conseguía sacarle una ligera sonrisa a ella misma.

¨ Llevo toda la mañana esperándote ¿Dónde te has metido Fabray? ¨ Quinn miró a Rachel y de nuevo a la chica frente a ella

¨No podía perderme los magníficos desayunos del aeropuerto¨ Bromeó haciendo que su novia pusiera los ojos en blanco

¨ ¿Bacon? ¨ Quinn negó fijando los ojos en Rachel

¨No me deja¨ Susurró para que solo su amiga la escuchara. No tuvo suerte y recibió un ligero golpe en el brazo

¨¿Qué…¨

¨Holly¨ Rachel inmediatamente reconoció el nombre de la chica haciéndola bajar todas sus defensas, no había peligro alguno con ella ¡Iba a casarse! ¨ Esta es Rachel ¨ la presentó posicionándose a su lado agarrándola por la cintura

De pronto la diva se ve envuelta en un abrazo que nada tenía que envidiar al que su novia había recibido minutos antes. Cualquiera pensaría que se conocían de toda la vida en lugar de que acababan de ser presentadas.

¨ Es un placer Rachel, he oído hablar mucho de ti y no porque la idiota de mi amiga hable mucho¨ dijo guiñándole un ojo a la morena. ¨Pero por suerte tenemos a Kensi y ella me lo cuenta todo ¿Cómo es cantar delante de cientos de personas cada día? Kensi dice que eres increíble¨

Rachel estaba tentada en reírse porque por una vez en su vida había encontrado a alguien que hablaba más que ella y mucho más rápido. En ese momento decidio que le gustaba la chica por más que abrazase a su novia de la forma en que lo había hecho, o la hiciese reír o pareciese una modelo recién saca de una revista de moda. No estaba celosa por todas esas cosas, de verdad que no.

¨No tienes que contestar y tú¨ señalo a Holly ¨No la asustes tan rápido¨

¨No me asusta… y tienes razón Holly, Quinn no habla demasiado pero está mejorando¨ Reconoció besándole la mejilla. La rubia enrojeció un poco por la sonrisa burlona de su amiga

¨¡Genial! ¿Habéis subido a la habitación? Esto no es como tu gran hotel en Nueva York pero creo que no está mal ¿Y sabes quién está aquí? ¨

¨ ¿Quién? ¨ Fingió el mismo entusiasmo que su amiga para burlarse

¨ Ryan ¿te lo puedes creer? Me dijo que no vendría pero…¨ Holly se detuvo para mirar a Rachel ¨Ryan es mi primo, vive en Londres y me mintió para sorprenderme¨ le explicó rápidamente

¨ ¿Dónde está Sky? ¨

¨Quinn Fabray preguntando por mi ¿es el fin del mundo? ¨

¨Apareciendo de la nada como siempre¨ la tensión repentina no pasó desapercibida para Rachel pero estaba sorprendida por la apariencia de aquella chica como para indagar más ahí, ya lo haría cuando estuviera a solas con su novia ¨No perdemos los viejos hábitos ¿no? ¨ Quinn sonrió y a pesar de no ser la misma sonrisa que le había dedicado a Holly, Rachel pudo ver que era sincera

¨Soy Rachel¨ Se auto presentó para evitar la incomodidad

¨Skyla, pero todos me llaman Sky¨ estrechó su mano educadamente ¨He oído hablar ¨mucho de ti¨

Parece que todo el mundo lo ha hecho¨ bromeó Rachel disipando la tensión

Hablaron unos minuto, y la recién llegada se llevó a su futura esposa por algo de los preparativos de la boda. Rachel las miró hasta que desaparecieron de su vista y luego se volvió para mirar a su novia levantando una de sus cejas.

¨¿Qué? ¨

¨Son… muy diferentes¨

¨¿A como las imaginabas? ¨

¨Si, y entre ellas. Holly es tan… y Skyla es…¨

¨No me lo puedo creer ¡estas sin palabras! ¨

¨Es tu culpa¨ la acusó ¨Deberías haberme dicho que son de mundo completamente distintos. Holly parece recién salido de un cuento, con su vestido de flores y pelo perfectamente planchado, y Skyla, con esa chaqueta de cuero, los vaqueros… no sé¨ Se encogió de hombre sin darle mayor importancia. ¨ ¡vamos a ver la habitación! ¨ Sugirió cambiando de tema.

Holly no se equivocaba, no era como la suite de Quinn pero tenía grandes vistas y espacio suficiente para, al menos, cinco personas.

¨ ¿Podemos dormir hasta mañana? ¨ pidió la morena metiéndose en la cama

¨ Solo hasta las cinco. Le hemos dicho a Holly que nos reuniríamos con ella a las ocho¨

¨¡Jo! ¨ protestó sin mucho énfasis ¨Quinn¨

¨Mhm…¨

¨Gracias por invitarme¨

¨Me alegra que estés aquí¨ susurró besando su mejilla. Minutos más tarde, las dos yacían dormidas sobre la cama sin haberse molestado en cambiarse de ropa.

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La alarma sonó con fuerza a las cinco tal y como Quinn la había programado pero de nada servía ya. Estaban despiertas desde las cuatro, bueno, Rachel lo estaba. La rubia había sido despertada a las cuatro y cuarto entre besos y caricias, y una cosa les llevo a otra, y esa a la siguiente, y cuarenta y cinco minutos después de sonar el despertador y ser tristemente apagado al chocar contra el suelo, las dos estaban envueltas en una fina capa de sudor y desnudas bajo las sabanas.

¨ ¿Tenemos que ir? ¨

¨Para eso hemos venido ¿recuerdas? ¨ Rachel adorno sus palabras con una sonrisa

¨Pero esto es mucho más divertido¨

¨¿Estás segura? He oído que después de la cena vamos a un local de striptease, podría ser divertido¨

¨No sé de qué hablas¨ pregunto ella ¨Y si, ver a cualquiera bailando medio desnuda es más divertido ¡genial! ¿A que esperamos? ¨ Dijo sin tratar ocultar el sarcasmo de su voz

¨No te hagas la inocente. Sé que Kensi y tú lo habéis planeado¨

¨Fue idea suya¨

¨Mentirosa¨

¨Lo que tú digas… ¿Cómo lo sabes? ¨

¨Kensi me ha enviado un mensaje con todos los detalles en cuanto ha llegado, justo antes de que despertaras¨ Quinn alzó una de sus cejas. Hasta donde ella recordaba no se había despertado por que sí, sin la ayuda de Rachel aun estaría durmiendo

¨No tengo ningún interés en ver a un montón de chicas bailando semidesnudas… a menos que… ¨ añadió dejando escapar una sonrisa divertida

¨Cuidado con lo que dices¨

¨A menos que sea morena¨ Rachel sonrió inmediatamente ¨ tenga la mejor voz que he escuchado en mi vida y…¨

¨¿Y? ¨ preguntó impaciente

¨Y mida 1,50 ¨

¨¡Yo no mido 1,50! ¨ se quejó molesta

¨ ¿Quién ha dicho que hablo de ti? ¨ la diva no pudo evitar abrir la boca indignada

La risa estridente de Quinn podía escucharse por todo la habitación acompañada de las quejas y gruñidos de Rachel, quien trataba de alejarse de ella mientras la rubia la mantenía a su lado rodeándola con sus fuertes brazos. Después de varios minutos e incapaz de liberarse se dio por vencida calmándose al mismo tiempo que la risa de Quinn cesaba.

¨Rachel¨

¨Dime¨

¨No me importaría que fueras tu¨

¨No soy una gran bailarina ¨ le informó acariciando uno de sus costados

¨Ya lo veremos¨

¨Quinn, no lo voy a hacer¨ aseguró viendo cómo se levantaba de la cama y cogía su teléfono móvil, temiendo que pusiera alguna de las tantas canciones que sabía llevaba en su interior

¨ Ahora no tenemos tiempo pero luego…¨

¨Quinn no sonrías así ¡no me gusta cuando sonríes así! ¨ tuvo que gritar para que la escuchara desde el baño

¨ ¡Te encanta! ¨ escuchó de vuelta el grito de la rubia ahogado con el sonido de la ducha. Algo le decía que no se iba a librar fácilmente de ese estúpido baile

Horas después, cambios de ropa aquí y allá, peinados de última hora y más de una decena de besos robados, la pareja se reunía con el resto de acompañantes en el hall del hotel. Por extraño que pudiera parecer, Rachel se sintió repentinamente tímida al ver al grupo de chicas esperando, entre ellas solo reconoció la cara de Holly y por supuesto Kensi.

¨No perdéis el tiempo ¿no? ¨ murmuró Kensi abrazando a Rachel y ésta enrojeció con rapidez

¨Quinn no sabía que ponerse¨ Se excusó culpando a su chica

¨Ya. Seguro que se le da mejor quitarse… o quitarte¨ bromeó la chica provocando algunas risas incluida la de Quinn poniendo en apuros a la diva

¨ Creo que el record en quitarse la ropa lo tenías tú ¿o me equivoco Quinn? ¨ Holly salió al rescate de su amiga y su chica, buscando la complicidad de la rubia para burlarse de Kensi como siempre hacían en la universidad.

¨ Es cierto. Fue con… ¿Cómo se llamaba? ¨

¨ ¡Que importa! ¨ Kensi paró aquello antes de que detalles de su vida sexual fuesen revelados, y otra vez la risa inundo a cada una de las chicas. Rachel también.

Era extraño ver a Quinn tan… sonriente. Bromeando y aceptando las bromas como si nada. La rubia siempre había sido de pocas palabras y muchas menos sonrisas, pero además no era del tipo de persona que interaccionara con mucha gente, al menos no de aquella forma. En el instituto su relación con el resto del mundo era distante, rodeada de gente pero al final del día sola, o eso le había parecido, y allí parecía como pez en el agua, rodeada de amigos de verdad. Desde ese momento, Rachel supo que aquel fin de semana le serviría para conocer otra faceta de su chica.

El alcohol ya formaba parte, en mayor o menor medida, del cuerpo de cada una de las presentes en el club excepto de una, Quinn Fabray. Pero la rubia iba a tener que tomar algo fuerte si tenía que presenciar la imagen ante sus ojos por mucho tiempo más.

La noche había sido asombrosamente buena hasta ese punto. Eran 13 chicas en total, entre ellas, además de la novia, Kensi y ellas dos, estaban un par de amigas de la infancia de Holly, tres de sus primas, y compañeras de trabajo de su amiga a las que no conocía hasta esa noche, todas de entre 25 y 30 años. La cena fue divertida, Quinn estaba feliz viendo como Holly se divertía a pesar de haberse burlado de ella y contado alguna anécdota vergonzosa a Rachel que habría preferido que no supiera. Pero ahora estaban en ese club que Kensi y ella había encontrado por internet y se arrepentía profundamente de haber tenido la idea. El plan era hacerle pasar un mal momento a Holly, tan extrovertida como era para unas cosas, para otras era sumamente vergonzosa, y así se suponía que debía ser, pero no, estaba encantada, tanto como lo estaba Rachel.

Ocuparon tres mesas en un lateral del local y rápidamente las bebidas llegaron una tras otra desinhibiendo a las chicas. En cierto modo era divertido ser la única sobria de todas, pero la sonrisa que había ocupado su cara casi toda la noche desapareció en cuanto el espectáculo por el que habían pagado dio comienzo.

Una chica de pelo negro, piernas kilométricas, tez blanca y ojos verdes apareció ante ellas completamente vestida y con una sonrisa traviesa en sus labios. A Quinn no le gustó nada la forma en que miró unos segundos de más a su novia pero no le dio importancia hasta unos segundos después.

Una nueva canción empezó a sonar en todo el local, y la morena busco a su presa entre el grupo deteniendo su mirada en otra morena, mas bajita y de ojos marrones. Quinn apoyo su brazo alrededor de la cintura de su chica pero poco le importo a la otra quien no dudo en arrastrar a Rachel junto con Holly al escenario, donde ya había una silla para cada una.

Otra canción sonó de repente, y las prendas que cubrían el cuerpo de la desconocida fueron desapareciendo lentamente frente a sus ojos aumentando el calor dentro de su cuerpo, no porque le gustara lo que estaba viendo, ni siquiera le estaba prestando atención, sino por la sonrisa permanente y la mirada de su novia. Y el espectáculo fue a peor cuando la bailarina coloco un cubito de hielo en su boca y sentada sobre el regazo de Rachel, lo paso por su cuello. Repitió la acción con Holly, pero poco le importó a Quinn. Si las miradas matasen aquella bailarina y quizás Rachel, ya no compartirían su mundo.

No hay nada como una buena ducha para despejar la mente y recuperar casi todos sus sentidos. No recordaba cuanto había bebido pero no podía haber sido mucho, Quinn se lo había prohibido tajantemente tras el baile de aquella chica. ¿Por qué? No lo sabía, pero si la rubia se lo decía después de besarla como la había besado ella no se iba a negar. No se negaría a nada en realidad.

Se sorprendió al ver a Quinn tumbada en la cama y con un libro entre sus manos. No era un secreto que la chica no leía libros, los devoraba, pero ¿Quién lee a las seis de la mañana? No ¿Quién lee después de una noche como la que habían tenido?

¨ ¿Qué haces? ¨

¨Leer¨

¨¿Ahora? ¨

¨No tengo sueño¨ fue su respuesta inmediata y de forma cortante

¨¿Aun sigues celosa? ¨ el asunto dejo de tener gracia después de la ducha, al darse cuenta de que Quinn sí que tenía un problema, aunque lo hubiese negado antes

¨¡Yo no estoy celosa! ¨ apartó por fin la mirada del libro entre sus manos ¨Estoy molesta¨

¨No he hecho nada¨

¨Lo sé, es solo que… ¿Por qué tenía que dedicarte más tiempo a ti que a la propia novia? Se ha quedado con las ganas de…¨

¨¡Exacto! Se ha quedado con las ganas, no me interesa, me da igual si solo baila para pagar sus estudios de medicina o…¨

¨Espera ¿Cómo sabes eso? ¨ Rachel sonrió victoriosa ¨¿habéis hablado? ¨

¨Era broma, no tengo ni idea de a qué se dedica¨

¨Más te vale¨

¨Corre a la ducha, anda¨

¨No me mandes a la ducha, no tengo tres años, se ir solita¨ se le escapó una pequeña sonrisa

¨Lo sé, solo quiero que te largues y me dejes sola para poder llamar a ¿Becky se llamaba? ¨

¨Te odio¨ bufó levantándose

¨oh, vamos ¿y tu sentido del humor? ¨

¨Nunca he tenido¨

¨Era guapa ¿no crees? Y parecía simpática, además…¨

Le daba igual si Rachel creía que estaba celosa. No le importaba si la chica se llamaba Becky, Aly o cualquier otro nombre de chica. Si era alta o baja, morena o rubia. Lo único que quería es que la morena dejara de hablar de ella y la mejor forma de conseguirlo siempre era besándola. Con fuerza sin ser agresiva, con la dosis justa de deseo y posesividad que sentía hacia ella, y por encima de todo con mucha necesidad. Necesidad de sentirla cerca, sentirla suya.

¨Te quiero desnuda cuando vuelva¨ le susurró mordiendo ligeramente su labio para provocarla

Rachel sonrió tontamente. Si solo Quinn supiera que durante todo el baile de la chica esa, la mención esa misma tarde de un baile privado no había abandonado su cabeza ni un solo momento. Su estado no era el más adecuado para tomar ideas, pero de algún sitio tenía que hacerlo si iba a ¨hacerlo¨

Se pegó a la puerta del baño para asegurarse que Quinn aún estaba en la ducha y sonrió, esa chica perdía la noción del tiempo cuando estaba bajo el agua. Tenía que darse prisa por dos motivos importantes, uno, no quería que Quinn la descubriera antes de tiempo, y dos, no quería perder el valor que había aparecido de la nada o quizás del alcohol de esa noche que todavía circulaba por su cuerpo.

Navegó por la lista de reproducción del teléfono de la rubia sabiendo que ahí encontraría lo que buscaba, fuera la canción que fuera. No había ninguna concreta en su cabeza, solo esperaba saberlo al ver su nombre en la pantalla. Y así sucedió cuando ¨Hero¨ de Nickelback apareció, Quinn amaba esa canción.

Al levantar la cabeza del aparato y verse en el espejo del tocador reaccionó. No podía hacer aquello con ese pijama puesto, era lo más alejado de sexy que podía haber encontrado aunque Quinn tuviera cierta fijación por él, o por quitárselo cada vez que se lo veía puesto. Se cambió tan rápido como pudo, y escuchó un par de veces la canción. Solo esperaba, deseaba, que no fuera tan ridículo como en su cabeza parecía.

Las luces estaban apagadas, y el secador había dejado de escucharse hacia un minuto, claro indicativo de que no había tiempo para más. La salida de la rubia era inminente. Su cuerpo tembló ligeramente por los nervios al ver el pomo de la puerta girarse, y su corazón latió con fuerza cuando un pequeño rayo de luz salió por la puerta medio abierta.

¨¿Qué haces ahí? ¨

¨Siéntate¨

¨Es tarde, mañana me dices lo estúpido que es estar celosa pero vámonos a dormir¨ Pidió ignorando los planes de su chica. La inseguridad se apoderó de Rachel por un segundo, quizá no era el momento adecuado, pero en el fondo sabía que probablemente no habría otro momento, era ahora o nunca

¨A la cama Fabray ¨ dijo con autoridad

¨ ¿Piensas venir o…¨ las palabras murieron en el fondo de su garganta con las primeras notas musicales de uno de sus temas favoritos

Rachel acompañó con tímidos movimientos las primeras notas de la canción. Quería reír por la cara de sorpresa e incredulidad de Quinn pero eso lo estropearía todo, así que hizo su mejor esfuerzo e imaginó que solo era un papel más. Era actriz, podía hacerlo.

La cara de Quinn paso rápidamente de la sorpresa al deseo, y eso animó a Rachel a seguir adelante con decisión, marcando cada movimiento y cada paso. Una sonrisa arrogante apareció en sus labios al ver a su novia con la boca, literalmente abierta y sin pestañear. A mitad de la canción la morena se había desprendido de la chaqueta y los diminutos pantalones que se había colocado para la ocasión sin perder el ritmo. Rachel no sabía si era la imagen de Quinn completamente embobada mirándola a ella o qué, pero no había ni rastro de timidez o duda en su cuerpo y estaba segura que si lo hubiera preparado no habría ido tan bien como estaba yendo.

Dio un par de pasos, solo los necesarios para estar a los pies de la cama donde Quinn la esperaba sentada, agarrando con fuerza el edredón bajo su cuerpo. Rachel lo sabía. Sabía que su novia se moría por ver más y le encantaba porque era por ella, solo por ella, ni de lejos tenía la misma expresión en su cara cuando estaban en el club y las que bailaban era otras. Reprimió una sonrisa burlona para no romper la magia del momento y en su lugar se sentó a horcajadas sobre ella, colocando una rodilla a cada lado de sus manos, agarrando éstas y moviéndolas hasta su espalda alcanzando así el broche del sujetador negro que aun llevaba.

No hizo falta decir nada, tras unos segundos Quinn comprendió lo que Rachel pretendía y con habilidad desabrochó la prenda, y deslizó cada tirante hasta retirarla por completo.

¨ Prohibido tocar ¨ susurró la morena en su oreja provocando un ligero cosquilleo en la parte baja del abdomen de la chica

¨ Rach¨

¨ Son las reglas¨ se excusó en el mismo tono sujetando sus manos ¨ Yo decido donde y como¨ añadió contra su cuello besándolo ligeramente

¨ Por favor¨ suplicó dejando que la morena guiara su mano entre sus pechos

¨ Por favor ¿Qué? ¨ preguntó separándose de repente para clavar sus ojos en los de ella ¨¿Qué quieres?

¨ Tocarte, besarte…¨ musitó recorriendo su cuerpo con la mirada ¨ Probarte¨ sonrió lamiendo sus labios

¨ ¿Qué te lo impide? ¨

Quinn miró sus manos por fin liberadas y luego a ella sonriendo engreída pero pronto le iba a borrar la sonrisa. Con un rápido movimiento atrapó a la morena bajo ella y fue su turno para inmovilizar sus manos. Rachel no se quejó, no por dolor, al menos. Sus ojos se cerraron nada más sentir el cálido aliento de Quinn contra su oreja y bajando hasta besar su cuello, primero un roce superficial, luego algo más profundo.

La rubia recorrió cada centímetro de su piel con sus labios, deteniéndose en uno de sus pechos para darle la atención requerida, acariciando con su lengua la zona más sensible y sacando sus dientes a jugar de vez en cuando. Mientras, una de sus manos recorría el resto de su cuerpo y la otra se ocupa de su pecho libre, masajeándolo sin descanso.

¨ Estas…¨

¨ Si ¨ jadeó la diva al sentir la mano de su novia moverse entre sus piernas

Rachel colaboró levantando ligeramente su cuerpo para que Quinn pudiera eliminar la única prenda que conservaba puesta. Gimió al sentir el muslo de la rubia presionar contra su entrepierna mientras volvía a besar su pecho y bajaba por su abdomen. Un beso tras otro, demasiado lento para lo que ella necesitaba, pero la rubia era así, estaba acostumbrada a sus jueguecitos, a su forma de llevarla al límite antes de ir donde realmente la quería. Y si había algo que podía acabar con ella era la forma en que la estaba mirando, y como sonreía con una mezcla de deseo, arrogancia y expectación, esperando una palabra, una sola palabra de su boca para ir unos centímetros más abajo y acabar con lo que había empezado.

¡Abajo! ¡Hazlo! ¡Maldita sea Quinn! ¡Te juro que si no llegas pronto…! Eran algunas de las expresiones que había utilizado en aquellos meses cuando su novia se hacía de rogar, pero esta vez había bastado con decir su nombre con una mezcla de imposición y ruego en su voz, más el movimiento de caderas, haciendo imposible que la rubia alargara más la agonía.

Hundida entre sus piernas podía disfrutar de la plena capacidad de todos sus sentidos. Probar a Rachel era sin ninguna duda una de las mejores cosas que había vivido. Su olor era simplemente embriagador. Escucharla gemir y maldecir cada vez que su lengua cambiaba de velocidad o simplemente se detenía solo para escucharla gimotear como un gatito hambriento era música celestial para sus oídos. Por no hablar de poder tocar cada pequeño rincón de su cuerpo con sus manos mientras se retorcía bajo ella. Pero había algo sin lo que no podría vivir. Nunca. Jamás. Y era el momento en que sus miradas se encontraban, solo unos segundos, el tiempo que Rachel podía permanecer con los ojos abiertos y mirar hacia abajo antes de llegar al orgasmo con Quinn entre sus piernas. Era simplemente mágico, indescriptible.

Quinn deshizo su camino de besos con más besos, dejando a Rachel recuperar la respiración y las palabras.

¨ ¡Wow! ¨ fue lo primero en salir de la boca de la morena pasados unos minutos. Quinn sonrió contra su cuello antes de dejar un suave y último beso.

¨ Si… fue todo lo que pensé mientras bailabas ¿Dónde has aprendido? ¨

¨ He intentado copiar algunos de los movimientos de las chicas del club¨ reconoció sonrojándose un poco, por suerte Quinn no podía verla o se burlaría de ella, porque después de haber bailado era estúpido que se sonrojara por hablar de ello

¨ Impresionante¨

¨ Gracias¨ de pronto bostezó haciendo que Quinn levantara la cabeza para poder verla

¨ Vamos a dormir, anda¨ murmuró sonriendo, quitándose de encima de su novia y dejándose caer a un lado, lo más cerca posible

¨¿No te importa? ¨ Quinn negó

¨ Obtendré mi recompensa cuando despertemos¨ sonrió ¨ Duerme¨

No hizo falta que dijera mucho más, no habían pasado ni veinte minutos cuando la respiración de la morena se volvió lenta y acompasada, clara muestra de su sueño, Quinn le siguió varios minutos después.

El sol brillaba con intensidad recibiendo una nueva mañana en Seattle pero ni Rachel, ni Quinn podían disfrutar de esa esplendida mañana, ambas dormían profundamente a causa de la noche anterior.

¨ Quinn… están llamando¨ murmuró entre bostezos ¨ Quinn¨ insistió después de ser ignorada

¨¿Qué? ¨

¨ Están llamando¨ repitió

¨ Ya se irán¨ los golpes dejaron de sonar y la rubia se dio la vuelta colocando su brazo alrededor de su cintura ¨ Te lo he dicho¨

¨ ¿Qué haces? ¨ preguntó al sentir sus labios en su espalda desnuda en primer lugar, luego en su hombro y segundos después en su cuello

¨ Creo que dejaste algo pendiente¨

¨ Quinn, hemos dormido tres horas¨ se quejó ¨ No puedes estar tan despierta, es imposible¨

¨ Puedo ¨ aseguró ¨ si tengo un buen motivo ¨ añadió obligándola a moverse hasta quedar mirando al techo y poder situarse sobre ella

Rachel cerró los ojos sintiendo cada caricia de su chica a pesar de estar aún medio dormida. Le encantaba cuando Quinn se levanta tan… cariñosa. Los golpes en la puerta sonaron de nuevo justo antes de que la mano de su chica se colara bajo las sabanas para acariciar su cuerpo y maldijo mentalmente a quien osara con interrumpirlas.

¨¿Dónde vas? ¨ Quinn la retuvo impidiendo que se levantara

¨ Están llamando otra vez¨

¨ Son las nueve ¿Quién puede llamar tan pronto? ¨

¨ Lo sabríamos si me dejaras levantarme¨ la interrumpió riendo. La rubia se dio por vencida y dejó que saliera de la cama

¨ Dile que se vaya y vuelve rápida ¨

Rachel negó con la cabeza tratando de ocultar su sonrisa, su novia no tenía remedio cuando de sexo se trataba. Le llevó unos minutos volver a la cama donde Quinn ya la esperaba completamente lista para continuar con lo que ella misma había empezado.

¨ No es que no me guste verte dormir pero dejaste algo pendiente anoche¨ Le recordó al ver que Rachel se disponía a dormir de nuevo

¨ Era para ti¨ le informó sonriendo por su comentario ¨ Skyla te espera abajo, quiere hablar contigo¨

¨ Que espere¨ espetó intentando que Rachel abandonara la postura que había tomado

¨ Le he dicho que bajabas en diez minutos¨

¨ Me da igual¨

¨ Quinn… parecía importante¨

¨ Esto también es importante¨ señaló sentándose encima de ella masajeando su espalda

¨ Mmm…¨

¨¿Te gusta? ¨

¨ Me encanta… pero tienes que irte¨

¨ ¿Segura? ¨ Quinn bajo las manos hasta su trasero haciendo que su novia suspirara bajo ella

¨ Tienes que ir ¨ la detuvo recuperando la cordura por un momento ¨ Esta noche es la boda, imagina que algo sale mal porque tú no has ido a hablar con ella¨

¨ Te odio ¨ musitó levantándose ¨ solo quieres hacerme sentir culpable¨

¨ ¿Funciona? ¨ Sonrió sabiendo que si

¨ Olvídame¨

Quinn se perdió en el baño para darse una ducha rápida y reunirse con Skyla. Le intrigaba en cierto modo lo que la chica tendría que hablar con ella. Sonrió al salir y encontrarse a su novia completamente dormida, y antes de marcharse se aseguró de dejarla bien tapada para que no se enfermara como sucedió la última vez que durmieron destapadas.

Tal y como Rachel le había dicho, la futura esposa de su amiga estaba esperándola en el lobby del hotel, parecía nerviosa, cosa rara en ella. Si algo tenía Skyla y en lo que se parecían, era su capacidad para aparentar infinita seguridad en cualquier situación, excepto cuando algo realmente importante les preocupa, y en aquel caso solo podía ser la boda.

Silencio y un par de cafés echando humo era todo lo que habían compartido hasta el momento. Skyla había intentado decir algo en un par de ocasiones pero ambas con el mismo resultado, ni una sola palabra salía de su boca y Quinn estaba cansada.

¨ Si estás pensando en abandonarla ahora te mato¨ amenazó sin un ápice de broma en su voz, en cambió consiguió hacer reír a la chica

¨ ¡Nunca! Quiero esto desde el día en que nos conocimos¨

¨ ¿Entonces? ¨

Skyla suspiró en un intento por tomar valor para lo que venía a continuación.

¨ Las dos sabemos lo importante que eres para Holly¨ comenzó sin apartar los ojos de su taza de café ¨ De hecho, y aunque no me gustara al principio, eres la persona más importante en su vida tras su padre¨

¨ Ya no¨ Skyla la miró confusa ¨ Os vais a casar, eso te pone por delante de mi ¨ especificó con una sonrisa que logró tranquilizarla

Volvieron a quedarse en silencio terminando con el café de sus respectivas tazas, y lanzándose miradas desconcertadas entre sorbo y sorbo hasta que la rubia se decidió a volver a hablar.

¨ No sé qué está pasando en tu cabeza ahora mismo pero si de algo estoy segura es que Holly te quiere, te adora Sky ¨ la chica sonrió, no solo por sus palabras sino por el diminutivo, Quinn era de las pocas personas que no lo utilizaban a menudo, al menos ya no ¨ Nunca la he visto sonreír tanto como cuando está contigo, además ¡mírate! Eres inteligente, ingeniosa, guapa… ¿Por qué no iba a querer casarse contigo? ¨

¨ ¿Te has caído de la cama al levantarte o algo así? ¨ preguntó confusa por tanto alago repentino ¨ Además ¿Quién dice que no quiere casarse conmigo? ¨

¨¡Yo que sé! Vienes a mi habitación y me sacas de la cama, pareces nerviosa y sea lo que sea que tienes que decir, no te decides¨

¨ Porque es un poco ridículo¨ reconoció bajando la mirada avergonzada.

Había querido hablar con ella desde que llegó al hotel y antes de la boda, y cuando por fin estaban ahí sentadas y trataba de encontrar las palabras adecuadas, mas ridículo le parecía todo.

¨ ¿Más ridículo que aquella canción que cantaste cuando nos conocimos? ¨

Sabía que recordarle la noche de karaoke en la que se conocieron hacia algunos años y en la que la chica se vio prácticamente obligada a cantar una ridícula canción del grupo adolescente de moda, podría funcionar para recordarle que habían pasado muchas cosas juntas, cosas vergonzosas y ahí seguían. Tranquilizarla era el fin y lo consiguió.

¨ No puedes decirle a Holly que lo he hecho, me dijo que no lo hiciera, que es estúpido e innecesario¨ le advirtió al tiempo que Quinn asentía ¨ Nos vamos a casar de todos modos, así que…¨

¨¡Sky! ¨

¨ Esta bien, allá voy¨ suspiró ¨ Hace unos meses, cuando le pedí a Holly que nos casáramos, primero hable con su padre para tener su permiso y su bendición¨ Quinn la miró sorprendida ¨ aunque no lo crees hay tradiciones que prefiero conservar ¨ la rubia asintió conforme ¨ y dado que eres como una hermana para ella quiero hacer lo mismo contigo. Sé que hemos tenido nuestras diferencias Quinn, pero fuimos amigas una vez y…¨

¨ Aun lo somos¨

¨ Ya no es lo mismo… De todas formas, si estás aquí asumo que es porque estás de acuerdo con la boda, y aunque no lo estuvieras voy a seguir adelante pero si lo estas, créeme, estaré muy contenta y por supuesto Holly también ¨ divagó acabando en un susurró porque una vez dicho sonaba aún más ridículo que antes

¨ De ahora en adelante Sky haz caso de tu futura esposa¨ dijo guiñándole un ojo ¨ Es estúpido e innecesario hacer esto pero te lo agradezco¨ sonrió con calma ¨ Holly es importante para mí y siempre lo va a ser, y sé que la vas a cuidar y la vas a querer como se merece, no hay nada que desee mas ahora mismo que ver esa boda

¨ ¿En serio? ¨

¨ Totalmente¨

¨ ¿De verdad no preferirías estar en tu habitación ahora mismo? ¨ Las dos chicas estallaron en una carcajada que valió para relajar el ambiente por unos segundos

¨ Hay algo mas Quinn ¨

¨ ¿Qué? ¨

¨ Christine va a venir ¨ reveló completamente seria borrando la sonrisa de la rubia

¨ Lo imaginaba a pesar de que Holly me dijo que no… con ella nunca se sabe ¿eh? Pero aun así esperaba no tener que verla¨

¨ Lo siento pero crecimos juntas, siempre ha estado ahí y aunque no esté de acuerdo con lo que te hizo…¨

¨ No tienes que disculparte¨

¨ Si tengo. Siempre pensé que formabas parte del juego, no creí que te estuviera mintiendo, sino te lo hubiera dicho Quinn… quizá las cosas serían diferentes si lo hubiera hecho¨

¨ Eso está olvidado, ahora estoy con Rachel, es lo que importa¨ sonrió a medias ¨ es más, debería volver antes de ella baje hasta aquí para averiguar si por mi culpa no se celebra la boda¨

¨¿Eh? ¨

¨ Cosas de Rachel¨ hizo un gesto con su mano para quitarle importancia ¨ Nos vemos en la ceremonia, no llegues tarde¨

¨ No lo hare ¨ se despidió con una sonrisa que Quinn sabia no era para ella

Efectivamente, Holly aparecía a solo unos metros de ellas con una sonrisa idéntica a la de su novia y caminando como si lo hiciera sobre algodones. Debía estar muy feliz.

¨ Supongo que la tradición de no ver a la novia el día de la boda no te gusta ¨ se rio alejándose de Skyla y encontrándose con su amiga a mitad de camino ¨ Cuídala y no la dejes escapar, vale la pena ¨ le susurró al oído antes de romper el abrazo en el que la chica la había envuelto

¨ Lo has hecho ¨ la acusó Holly y ella asintió besándola

¨ Tenía que hacerlo ¿Qué te ha dicho? ¨

¨ Que no te dejes escapar y que vales la pena… Cómo si yo no supiera eso ya ¨ rodó los ojos ante la evidencia, si no lo creyera no se casaría. Skyla sonrió, puede que las cosas no fueran como antes con la rubia pero tal y como le había dicho, seguía siendo su amiga, y seguía preocupándose por ella.

Preocupada estaba Quinn y no por la boda o sus amigas, sino por cómo iba a tomar Rachel la presencia de su ex en la fiesta.

Rachel seguía dormida cuando entró en la habitación. Se acercó lentamente hasta la cama y ocupo el lado libre que la morena le dejaba inconscientemente, ésta despertó al sentir el movimiento a su lado.

¨ Has vuelto¨ afirmó, no preguntó

¨ Si¨

¨¿Aún tenemos boda? ¨

¨ Aun tenemos boda ¨ confirmó acariciando su espalda

¨ Bien ¨ murmuró volviendo a entrar en sueño

Quinn la observó durante unos segundos, la forma en que su cabello desordenado descansaba sobre la almohada y su rostro, le resultaba tan dulce y sexy a la vez.

¨ Te quiero¨

Su declaración, salida de la nada, llegó a los oídos de la morena nítidamente. Ella abrió los ojos buscando los de su chica porque algo estaba pasando, lo sabía.

¨ ¿Podemos hablar? ¨ le pidió Quinn cuando sus ojos se encontraron

¨¿Qué pasa? ¨

¨ Se trata de la boda¨

¨ ¿Qué le has dicho a Sky? No creas que no me he dado cuenta de la extraña tensión que hay cuando estáis juntas y…¨

¨ No le he dicho nada¨ dijo con total tranquilidad ¨ más bien es lo que ella me ha dicho a mí. Te juro que no sabía nada hasta hace unos minutos, de haberlo sabido te lo habría dicho pero como Holly me dijo que no iba a venir…¨

¨ Quinn¨

¨ Le encanta ser el centro de atención y apareciendo a última hora es una forma de conseguirlo¨ continuó divagando sin prestar atención a su novia

¨ Nena¨

¨ No voy a dejar que se acerque a ti, de verd-¨

¨ ¡Quinn, para! ¨ la detuvo sujetando sus manos ¨ Respira ¨ Quinn tomo una respiración profunda y dejo salir el aire con lentitud ¨ No he entendido nada¨ sonrió incapaz de no hacerlo porque era la verdad

¨ Christine va a estar en la ceremonia¨

El semblante en el rostro de la morena cambio en un instante borrando la sonrisa anterior y cambiándola por un ceño fruncido. La presencia de la chica no era de su agrado, en primer lugar porque sabía del daño que le había hecho a Quinn en el pasado y segundo porque aunque no lo quisiera reconocer, y no lo vaya a hacer, cada vez que la había visto una sensación de inseguridad se había apoderado de ella, inseguridad y celos. Solo esperaba, deseaba, que después de casi un año sin saber de ella, no volviese con la misma idea que se fue, recuperar a Quinn.

¨ ¿Estas enfadada? ¨

¨ No ¨ negó dejando salir el aire que ni siquiera sabía había estado conteniendo ¨¿Eso era lo que quería Skyla? ¨

¨ Si, además quería mi bendición o algo así para la boda¨

La risa de Rachel pudo escucharse en toda la habitación y Quinn estaba casi segura de que fuera de ella también, y no le quedó más remedio que unirse a ella.

¨ ¿Hace cuánto conoces a Skyla? ¨

¨ Mmm unos tres años¨

¨ Espera un momento ¿la conociste antes que Holly? ¨

¨ Si¨

¨¿Y… tu y ella…¨

¨ ¡No! Yo estaba con Christine ¨ aclaró ¨ Skyla y ella se conocen desde niñas. Holly vino de viaje a Canadá, se conocieron y dos días después dejó todo para venirse aquí con ella… no se han separado desde entonces¨

¨ Qué bonito¨

¨ Que cursi ¨ se burló la rubia. Si Rachel no estaba preocupada por la presencia de su ex en la boda, ella no iba a estarlo. Prefería seguir bromeando en la cama con su novia e imaginar que todo iba a ir bien más tarde.