Nota del autor: Ah, después de mucho tiempo, sistemas operativos y estudio aquí está el décimo cuarto capítulo de mi novelo hecho íntegramente en libreoffice a través de linux (eOS 0.2)
Capítulo 14: System Failure
De repente todas las luces se pagaron y tras unos segundos volvieron a encenderse, con un ruido mecánico.
-¿Qué ha sido eso?- preguntó Krosser
-Ni idea- respondió Daxter- o al menos eso creo.
-¿Defcom? -pasaron unos segundos pero él no respondía, sino que seguía de pié y congelado en el sitio.
-Ah, ya entiendo- dijo Krosser mientras se acercaba hacia él.
-¿Qué pasa? ¿qué pasa? ¿qué pasa?- insistió Daxter mientras saltaba con las patas traseras, odiaba que no le explicaran todo.
-Pasa qué alguien ha vuelto a hacer lo que no debe -contestó el mercenario mientras le quitaba la máscara a su compañero para revelar su cara pálida, sudorosa y con ríos de sangre carmesí que le salían de la naríz y las orejas. Al poco tiempo de quitarle la máscara su cuerpo se desplomó pero Krosser ya estaba preparado y lo agarró para dejarlo tumbado en el suelo con la espalda apoyada en la pared.
-¿Está bien?-se interesó Jak
-Si, creo, en unos minutos debería de volver en sí. Si no tenemos un grave problema.
-¿Qué le pasa?- preguntó Daxter, un poco más serio al ver el estado de una persona que normalmente estaba por encima de todo.
-Oh, -Krosser se rascó la cabeza- cuando estábamos en las instalaciones de adoctrinamiento del Barón recibimos más que entrenamiento. Muchas veces nos hacían bebernos cosas que o nos hacían sentir como si nos estuviéramos quemando por dentro o si eran muy fuertes directamente perdías el conocimiento por el dolor. Nos cambiaban, nos modificaban para hacernos más "efectivos" en nuestra área. Todas las alternativas eran un infierno, no os las voy a enumerar pero en el caso de Defcom una de ellas fue un chip que le instalaron en el cerebro que le permite comunicarse con máquinas u otras cosas parecías y piratearlas, entre otras cosas. El problema es que ese chip aparte de calentarse no tiene límitadores por lo que Defcom puede forzar su cerebro más allá de lo normal para conseguir más potencia y claro, el abuso tiene sus consecuencias.
-Entiendo -dijo Jak frunciendo las cejas por un momento. Aquello le sonaba mucho, él también había sufrido "modificaciones".
-No me puedo ir un momento, enseguida os ponéis a criticarme a mis espaldas. -sonó la voz de Defcom más abajo.
-No haberlo hecho. ¿Puedes caminar?
-Oh, sí. En cuanto vuelva a sentir mis piernas caminaré.
-¿Fue cosa tuya que se apagan las luces- cuestionó Jak, adelantándose a Krosser
-Em, si señor. Me declaro culpable. -se rió suavemente unos segundos- He reiniciado a SICA forzosamente lo cual ha borrado toda su memoria reciente y eso tiene como resultado una grave inestabilidad del sistema. No es mucho pero he allanado el camino.
-No tendrías que haberte forzado a ti mismo- insistió Krosser, seriamente.- Algún día me vas a dar un susto. Y créeme, como te mueras te mato.
-Claro, no debería haberme esforzado y de paso tampoco debería haber nacido -se levantó con una mueca de dolor, sacudió los hombros y miró su ordenador- No derrochemos más el tiempo, ya he perdido bastantes neuronas por hoy. -Krosser fue a protestar pero acabó riéndose a mandíbula suelta acompañado por Jak y Daxter. Defcom puso los ojos en blanco y siguió hasta la puerta al otro lado de la sala, pero antes de llegar se dio la vuelta.
-Ah, y no es lo único que hice. Aproveché para buscar información sobre ti, Jak, pero no encontré nada relevante salvo que... -dudó unos momentos antes de decirlo, calibrando sus palabras- que Keira está aquí.
Jak abrió los ojos con terror. No, aquello no podía ser posible.
-¿Cómo que aquí? -dijo intentando mantener su voz lo más calmada posible, deseando que hubiera malinterpretado las palabras del ingeniero.
-Se halla recluida cerca de lo que perecían ser almacenes de robots desechados.
-¿Puedes llevarme hasta allí?
-Si, de hecho ya tengo una ruta hecha. Pero no va a ser un camino fácil, aunque tampoco este lo era.
-Yo nunca cogí el camino fácil- respondió componiendo con una sonrisa triste.
-Nosotros más que nunca -dijo Krosser mientras se reunía con Defcom y lo estrujaba con un brazo, sin piedad alguna ante la mueca de dolor que puesto este- somos los más indicados para comprenderte.
-Tampoco es que hubiera muchas opciones -intervino Defcom mientras se escabullía del mortal abrazo- Lo que cuenta es seguir adelante. Hablando del tema, no nos entretengamos. Aprovechemos mientras SICA está aún débil.
-Eso, es hora de dar caña- saltó Daxter.
Se reunieron todos en la puerta que se abrió para ellos mostrándoles una pequeña sala circular de siete puertas, Defcom tras consultar su ordenador se decidió por la del extremo izquierdo. Pero esta no se abrió. Defcom enarcó una ceja, se puso el casco y segundos más tarde la puerta se abría con el suave zumbido característico. La puerta guardaba una especie de conducto circular oscuro el cual descendía bruscamente y no era posible apreciarse el fin del mismo.
-Según los planos es la vía más rápida a dónde queremos llegar, figura como un conducto de desechos.
-Pues vamos- Jak tras decir esto se encaminó hacia el conducto.
-¡No no no no, espera, ni siquiera sabes a dónde vamos!- protestó Daxter a pleno pulmón. Pero Jak hizo oídos sordos, y se tiró por el conducto deslizándose a gran velocidad acompañado por los gritos de Daxter.
-Nos toca- dijo Krosser una vez dejaron de oír a Daxter. Defcom asintió y se tiró sin más, seguido rápidamente por su amigo. Tras casi medio minuto de deslizamiento continuo vio el final del conducto y se preparó la caída, activando también sus escudos al máximo de forma automática gracias a la integración que tenía el traje con sus pensamientos. Cosa que le salvó la vida, a la velocidad que iba y las afiladas piezas que metal que allí estaban sumado a sus nimias habilidades físicas podrían haberle supuesto la muerte si no fuera porque los escudos le salvaron, haciendo que rebotara varias veces antes de detenerse sin siquiera tocar el metal. Krosser sin embargo aterrizó a la primera y de pié, esparciendo las piezas de metal en todas direcciones, un rápido vistazo le confirmó que se hallaba en una especie de vertedero de lo que parecían ser piezas metálicas descartadas. Defcom se reunió con él, acompañado de Jak y Daxter.
-¿Dónde están los robots para destrozar? Yo solo veo piezas rotas- le preguntó Krosser al ingeniero nada más verlo.
-No lo sé, quizás estén en otra parte- miró en derredor pero el enorme tamaño de aquella sala pobremente iluminada con luces blancas le impidió localizar nada -En fin, sigamos.
Empezó a caminar hacia la pared más cercana hasta que al cabo de unos minutos se detuvo de repente, se agachó y ordenó a los demás a hacer lo mismo con un gesto. Se movió en silencio hasta llegar hasta la cima de un montículo de basura desde dónde observó su objetivo. Cazadores. Si, aquellas pequeñas y extremadamente peligrosas máquinas de matar que había creado mucho tiempo atrás junto con el otro ingeniero de su unidad. Una auténtica obra maestra tanto para el asesinato preciso e individual como la masacre colectiva. Todo en un robot volador con forma de aeronave de una metro de largo. Y encima no había uno sino cinco.
-Chicos, tenemos un problema. Cazadores. -puso su fusil en posición y apuntó a uno de ellos, que se hallaba un poco separado del resto.
-¿Cuántos?- inquirió Krosser
-Cinco
-Joder
-¿Qué es un Cazador?- preguntó Jak
-La cosa más cabrona que ha inventado este- dijo Krosser señalando a Defcom con un gesto de barbilla.
-Eh, que en su momento fueron una gran ayuda. -se defendió.
-Si, aunque me parece que ahora nos van a ayudar a morir.
Defcom dejó de apuntar por un momento y calibró la potencia de la munición de pirateo para evitar freír el sistema en vez de piratearlo, pero cuando volvió a colocar el ojo en la mirilla los cazadores no estaban.
Mierda.
-Los he perdido de vista, seguro que nos han localizado.
Defcom y Krosser se levantaron, bajaron el pequeño montículo y se colocaron espalda contra espalda, cubriendo cada uno todo el área posible mientras Jak, más acostumbrado a actuar en solitario se quedaba aparte.
-Jak, así eres un objetivo fácil. Ven con nosotros y no te separes, aprovecharemos la potencia de los escudos de Krosser.
Con un rápido gesto de asentimiento Jak se unió al resto, permanecieron juntos y en silencio esperando un ataque sorpresa que no se demoró mucho.
-Atención, cazador solitario a la vista- anunció Krosser. Seguidamente se oyó un potente disparo y el cazador calló al suelo. Defcom bajó su arma, dio unas rápidas intrucciones a su ordenador y luego dijo:
-Uno fuera y en proceso de pirateo automático, faltan los otros cuatro. Muy probablemente en formación.
Pero pasaron unos segundos y nada apareció. Hasta que sin previo aviso el escudo de Krosser que se ahora se hallaba extendido protegiendo al grupo se iluminó al recibir un impacto justo en la zona dónde estaba la cabeza de Jak.
-Mierda, están usando el cañón de larga distancia.
-¿Por qué les instalaste eso?- protestó Krosser
Defcom se encogió de hombros y respondió:
-Era práctico.
Aunque ahora mismo no lo era.
Defcom apuntó con su arma y fue cambiando de mira hasta llegar a la de infrarrojos mientras que con la otra mano hacía un cambio rápido a munición perforante. Gracias a la mira de infrarojos localizó con facilidad a dos cazadores, disparó derribando a uno de ellos pero el otro escapó quedando fuera de la vista. Apenas bajó el arma cuando se oyó una explosión y todo a su alrededor quedó envuelto en llamas. El escudo los mantuvo a salvo del fuego manteniéndolo a raya y creando un magnífico espectáculo de luces para los que se hallaban dentro de él. Una vez se disipó el fuego se pudo ver que alrededor del límite del escudo había un vacío de piezas y otras estabas derretidas. Como si alguien hubiera tirado una bomba.
-Mierda Defcom ¿cuándo les pusiste bombas? -preguntó el soldado pesado
-No se los puse, no creo que hallan sido ellos
-¿Entonces quién?- inquirió Jak
-Hay varias posibilidades, pero de momento no lo tengo claro.
Siguieron en formación cerrada a la espera de algún otro indicio de actividad, pero todo permaneció silencioso durante unos minutos, hasta que las cuatro veloces figuras de los cazadores pasaron rasantes a su posición atacando al escudo con fuego de repetición y sin dar al grupo tiempo para reaccionar. Cuando quisieron apuntar ya no había objetivo para disparar. Krosser accedió al panel de control de su arma y tras cambiar unos parámetros la boquilla de su cañón se dividió en tres y se abrió. Sin embargo los cazadores no tardaron en volver y es ta vez atacaron el escudo desde cuatro puntos diferentes y cambiando de posición rápidamente dificultando el ser abatidos. Jak no tardó en darse cuenta que erraba disparo tras disparo de su furia volcánica, que a pesar de su velocidad de disparo no conseguía acertar en el cazador que tenía delante. Krosser sin embargo disparó su arma y esta tras tomarse unos momentos para cargarse emitió una pantalla de energía que cogió desprevenido a uno de los cazadores haciendo que explotara. Al ver que uno de sus integrantes era destruido el resto de cazadores huyeron a reagruparse, pero hubo uno de ellos que tardó un poco más que el resto en irse. A pesar de que fue un diferencia nimia, le dio a tiempo a Defcom a cuadrar su disparo dejando restos carbonizados de cazador desperdigados por la chatarra.
-¡Ya solo quedan dos!- gritó Daxter sin poder contenerse por la emoción.
-Dos cazadores, si. Pero aún queda algo ahí fuera- se apresuró a corregirle Defcom
-Eso no es problema- contestó Jak con una sonrisa, mientras cambiaba su arma mórfica al modo pacificador y cargaba la bola de energía a la espera de los cazadores restantes. Pero estos no aparecieron más. Los minutos pasaron y el lugar seguía en silencio.
-¿Se habrán rendido?- preguntó Krosser al aire.
-No están programados para ello, simplemente están esperando a que seamos vulnerables- le contestó el ingeniero
-No podemos estar bajo el escudo para siempre.
-Eso es precisamente lo que buscan, pero tengo una sorpresa para ellos.
Defcom pulsó una vez en su ordenador, y el primer cazador que derribó se levantó del suelo y rápidamente se dirigió hacia el lugar dónde estaban los otros dos cazadores. Estos no eran capaces de reconocer un droide pirateado de uno que no lo está. Por esta razón cayeron abatidos con rapidez por el cazador pirateado, que después de esto se dirigió hasta ellos y se quedó flotando a su alrededor. Casi al mismo tiempo, uno de los robots pirateados que habían dejado atrás salió del agujero por el que ellos antes habían caído hasta la sala, rápidamente seguido por el segundo robot. Krosser los colocó derechos pues con la caída quedaron al revés y no eran capaces de hacerlo ellos mismo. Estando ya todos "reunidos" siguieron avanzando alerta, esperando un emboscada tras cada montículo.
Pero nada de esto ocurrió, el trayecto hasta la compuerta que les permitiría salir de aquel vertedero robótico transcurrió sin incidentes, salvo porque cuando llegaron hasta la compuerta el cazador se separó de ellos y se fue hasta una zona de desechos metálicos y se quedó en una posición fija, cuando Defcom decidió por fin a acercarse a investigar otro droide con un aspecto muy similar al de un cazador salió disparado desde debajo del montón de basura que el cazador pirateado estaba observando. Defcom fue a abrir fuego, pero se fijó en una cosa. Un pequeño de detalle que distinguiría a cualquier cazador de aquél, aparte del hecho de ser más pequeño, era de color verde a rayas blancas en los bordes. Recordaba muy bien aquél diseño. Tiempo, tiempo atrás había diseñado un robot de combate personal y adaptado al estilo de cada miembro del escuadrón. Y aquél era el suyo. Se llevó una mano a la espalda y recoló la pistola y el arma de eco oscuro que llevaba dejando un hueco libre. Hueco que el cazador verde, de nombre Emos, ocupó guardando las alas una vez estuvo agarrado a la espalda de su dueño y creador. Todo esto bajo la mirada atónita de Jak y Daxter. Sobretodo de Daxter.
-No sabéis el tiempo que llevo sin verlo- les contó Defcom al volver con ellos -sin él habría muerto varias veces.
-Hm... Me pregunto dónde estará el mío- dijo Krosser, mientras buscaba con la mirada entre los montones de piezas
-Lo buscaré -Le respondió su compañero que ya estaba aplicado a la tarea. Estaban buscando algo de un volumen considerable, se suponía que debía de destacar sobre el resto de objetos pero allí no sobresalía nada de forma especial. Si bien algunas piezas alargadas. Defcom activó todos los sensores de su casco y los fue cambiando hasta encontrar el de pulsos electromagnéticos y los forzó hasta el máximo de su sensibilidad. El visor enseguida se llenó de puntos pero a base de filtrarlos se quedo sólo con dos, el cazador que llevaba a la espalda y otro punto sin identificar que se hallaba enterrado a escasos metros de ellos.
-Creo que lo tengo -anunció
Se fue hasta el sitio que marcaba el visor, seguido por el resto del grupo que lo miraba sin saber exactamente qué hacer. Defcom puso una mano en la pila de chatarra que enterraba lo que estaba buscando y de su mano salieron de repente unas pocas chispas y luego se fue del sitio corriendo. Segundos más tarde el sitio dónde el acababa de estar se iluminó con una luz roja y sin previo aviso hubo una explosión que mandó metralla de chatarra en todas direcciones. Se oyó un sonido de algo pesado moviéndose y una especie de tanque, similar a los bots pirateados que ya estaban con ellos pero de color negro y más grande, salió flotando del agujero hasta aterrizar donde se movió con las cadenas oruga que tenía llegando en pocos segundos hacia dónde estaba Krosser, al lado del cual se posicionó moviéndose con el mismo extraño silencio que los otros bots.
Krosser, al ver a su bot no pudo evitar un sonrisa complaciente. Aquel "pequeño" tanque tenía un poder destructivo sin precedentes, ahora eran prácticamente imparables.
-Bueno, lo mejor será que sigamos- Defcom señaló la puerta que quedaba al otro lado del montón en el que estaba con la barbilla, Jak fue el primero en tomar la delantera seguido rápidamente por los otros dos. La puerta se abrió para ellos sin protesta y les dejó la vista de un corredor pobremente iluminado con lucez rojas, de aspecto mucho más tosco a los que habían visto hasta ahora. No se demoraron en la puerta y salieron a paso rápido, sin embargo, antes de que la puerta del vertedero se cerrara hubo un pequeño y extraño movimiento de aire que sólo se apreciaba gracias a la diferencia de luces, que fue directo hacia las sombras que había en la estancia pobremente iluminada. El grupo, ignorante a esto fueron siguiendo el pasillo hasta que Defcom se detuvo ante una puerta similar a la que habían cruzado minutos atrás.
-Es aquí- fue todo lo que dijo.
-¿Keira está aquí?- preguntó Jak
-Correcto
-Pues entremos
-Hay un fuerte sistema de seguridad protegiendo esta puerta, cualquier error y saltará una alarma en toda la instalación.
-Pues tómatelo con calma
La puerta se empezó a abrir con un silbido
-¿Decías?
-Nada, nada- Krosser sacudió la cabeza con una sonrisa y le dejó paso a Jak que atravesó la puerta como un rayo.
Jak se encontró con una habitación completamente blanca, donde Keira estaba sentada en una esquina. Esta se levantó de un salto al reconocerle, Jak intentó acercarse a ella, abrazarla pero de improviso una corriente eléctrica le sacudió el cuerpo provocándose un dolor que pocas veces había sufrido. Un dolor que recordaba como si fuera una mala pesadilla. Calló al suelo, mientras imágenes inundaban su cerebro. Una silla de tortuta, Erol, el Barón, eco oscuro, una luz, dolor, eco oscuro, dolor, eco oscuro. Luchó por reaccionar y consiguió levantarse del suelo y empuñar su arma. Golpeó con la culata en el sitio donde había estado antes y chocó con un escudo eléctrico que le volvió a dar un segunda sacudida, calló al suelo de nuevo. Le costaba moverse, sentía todo su cuerpo entumecido, vagamente se dio cuenta de que alguien lo agarraba por los hombros y lo elevaban en el aire. Sintió que su espada golpeaba algo duro y frío, vio un par de manos que se alejaban de él, apoyó la mejilla contra la pared en la que lo habían apoyado y dejó que el frio le reconfortara. Mientras tanto Daxter, seguía inconsciente. La segunda descarga lo había dejado fuera de juego, Krosser lo puso al lado de Jak al que acababa de dejar apoyado en la pared y se giró para ver si Defcom había avanzado algo.
-Se han llevado un buen par de descargas -le comentó a su compañero.
-¿Quiénes sois?- preguntó Keira, que alternaba su mirada nerviosa y preocupada entre Jak y Daxter y el dúo de desconocidos.
-Oh, lo olvidábamos. Que falta de educación por nuestra parte, yo soy Defcom- hizo una pomposa reverencia y señaló a su compañero- Y él Krosser.
-Venimos a ayudar- completó el señalado.
-¿Qué les ha pasado? ¿Dónde estoy? ¿Qué esto?- preguntó Keira mientras su voz se iba subiendo en octavas debido a los nervios.
-En ese orden, se han llevado una descarga eléctrica de un escudo de impacto, estás recluida en una fábrica de robots dirigida por una inteligencia artificial maligna y en cuanto a esto tendrás que especificar. -le respondió Defcom con tono calmado y suave tratando de transmitirle algo de esa calma a su interlocutora.
-Oh, yo... No se.. Me desperté aquí, no recuerdo nada. Solo frío.
-Es normal, ella nunca deja un rastro en un descuido. Por que no los comete.
-¿Quién es ella?
-La inteligencia artificial que Defcom te dijo antes -le respondió Krosser- Es una historia larga de contar y no tenemos tiempo, sugiero que te saquemos de ahí cuanto antes.
-Ya estoy en ello- dijo Defcom, quien ya estaba de nuevo haciendo gestos con la mano en el aire.
-No te preocupes, dentro de poco estarás fuera- la tranquilizó Krosser
Y así fue, al poco tiempo se oyó un zumbido, durante una fracción de segundo el escudo que se mantenía invisible cuando no recibía impactos, al igual que el resto, refulgió y finalmente se apagó de forma definitiva.
Keira no perdió tiempo y fue corriendo dónde estaba Jak en el suelo para abrazarlo y llamar su nombre para ver si reaccionaba. Jak hizo un enorme esfuerzo por mover la cabeza al reconocer su voz y el simple acto de confirmar su presencia hizo que de pronto se sintiera inmediatamente mejor. Defcom, salió de la sala para dejarles intimidad pero se dio cuenta de Krosser se había quedado allí con su habitual falta de tacto así que tuvo que volver refunfuñando y tirar de él hasta sacarlo fuera, todavía refunfuñando.
Dentro de la sala Jak estaba abrazado a Keira, ambos en profunda felicidad por ver que tanto uno como el otro estaban a salvo. Ese simple hecho apartaba el resto de la situación hasta un segundo plano. SICA no importaba, estaba Keira. Y debía luchar por ella, protegerla a cualquier coste.
-Eh, que me estáis aplastando- protestó una voz aguda debajo de ellos.
Jak y Keira estallaron en carcajadas mientras Daxter salía de entre ellos dos.
-No sois precisamente ligeros ¿sabéis? -dijo mientras respiraba exageradamente.
-Lo sabemos...-empezó Jak pero no puedo terminar porque los labios de Keira sellaron su boca sin previo aviso. Un beso pasional que no podía haberse retrasado mucho, tan inevitable como la muerte pero mucho más dulce. Daxter puso los ojos en blanco y se dio la vuelta antes de que se dieran cuenta de que estaba sonriendo. No podía evitar alegrarse por su amigo. Puso marcha hacia la puerta dónde se encontró con que Defcom y Krosser estaban en absoluto silencio apoyados cada uno en un marco de la puerta y mirando hacia la pared de enfrente con el ceño fruncido.
-Woah... Que cosa tan divertida lo que estáis haciendo... -exclamó al aire.
Nadie le respondió.
-Pero bueno. ¿Qué cojones os pasa?
Al seguir sin obtener respuesta decidió saltar al hombro de Krosser, pero al estar tan acostumbrado a la altura de Jak su salto fue infructuoso y se estampó contra su brazo en para acabar en el suelo.
-Oh, hola Daxter. -saludó Krosser
-¿Vaya, estabas declarándote al suelo? -se rió Defcom por detrás- ¿Cuándo es la boda?
-No tiene gracia -dijo Daxter mientras se levantaba con pesadez del suelo. Y volvía a intentar saltar al hombro de Krosser. Esta vez con éxito.
-¿Acaso no has podido soportar las tremendas escenas escenas de violencia y muerte que están ocurriendo adentro? -volvió a pincharle Defcom.
-Pues la verdad es que no, es mejor dejarles solos.
-Tu también tenías una especie de relación. ¿no Daxter? -preguntó Defcom, cambiando su tono depronto.
-Em... ¿cómo lo sabes?
-Te recuerdo que durante un tiempo se me encargó asesinaros, es normal que os halla investigado.
-Defcom, me parece que decirle a alguien que pensabas matarlo y cobrar por ello no es precisamente de las mejores cosas que se pueden decir. -le reprendió Krosser.
-Tienes razón, pero eso no quita que sea verdad. Y si estamos con ellos es porque hay un mínimo de confianza y la confianza también implica decir la verdad a pesar de las consecuencias.
-Si, es una pena que casi todo lo que digamos sea feo.
-No nos pongamos filosóficos ahora, que tengo sueño y cuando tengo sueño no me gusta la filosofía. Aunque en realidad nunca me gusta, pero eso ya es otro tema.
Krosser y Defcom pusieron los ojos en blanco y justo en es momento aparecieron Jak y Keira. Daxter volvió al hombro de su compañero y todos se pusieron en camino en absoluto silencio. Sobraban las palabras, todos sabían lo que iba a ocurrir, Keira ya había sido puesta al corriente por Jak. Se acercaba una de las batallas más difíciles que habían luchado hasta ahora, pero pondrían su alma en ella. Llegaron hasta el final del oscuro pasillo, una puerta les cerraba el paso. Pero no era una puerta como las demás, su enorme tamaño indica que tras ella se ocultaba algo igual de grande, más aún incluso.
-Keira- llamó Defcom
-¿Sí?- respondió ella
-Quiero que uses esto -se llevó la mano a la espalda y le entregó la pistola automática- Úsala para proteger lo que más desees.
Keira aceptó el arma, captando las profunda implicaciones de lo Defcom le había dicho. Tragó saliva y sonrió para disimular el nerviosismo. Fue entonces cuando la puerta empezó a abrirse con lentitud.
-Esto no ha sido obra mía- indicó Defcom
El grupo entero se puso en guardia de inmediato, expectantes a aquello que les aguardaba al otro lado, fuese lo que fuese.
La puerta al retirarse hacia arriba les permitió ver una sala blanca bien iluminada, en cuyo centro había una figura femenina de cabello rubio y largo que estaba observando múltiples pantallas, en dónde se sucedían líneas y líneas de código de programación, sentada en una silla de gran tamaño.
Entraron y bajaron las escaleras negras que había, se acercaron a la figura en la silla pero guardaron una distancia prudencial, con Jak encabezando al grupo.
La mujer empezó a darse la vuelta, era bellísima. Su cara de rasgos suaves junto con sus ojos verdeazulados destaca sobre su bien cuidado cabello y su figura de curvas firmes.
-Bienvenido, hijo mío. Cuanto tiempo sin verte. -dijo, esbozando una sonrisa fría.
Tomas falsas:
Defcom: *Le sangra la nariz y las orejas*
Krosser: ¡Me tienes harto, siempre lo mismo! *perreta en una esquina*
Daxter: *Levanta la mano* ¿Puedo preguntar que coño está pasando?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Jak: *Se tira por el conducto* Wiiiiiiiiiiii
Daxter: Wiiiiiiiiiiiii
Krosser: Wiiiiiiiii
Defcom: Toodos locos*facepalm*
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Defcom: *Aterriza rebotando*
Krosser: *Aterriza de pie* *like a boss*
Defcom: ¿Porqué? ¿Porqué la vida es tan injusta conmigo? *Llora desconsoladamente*
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Jak: *Golpea el escudo eléctrico dos veces y cae del dolor*
*Concurso random aparece*
Defcom: Y el premio para el masoquista del año es para... ¡Jaaaak! Ven a recoger tu premio en cuento te levantes sin mearte encima del esfuerzo.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Madre de Jak: *Se da la vuelta* Hola Jak *Pija face*
Jak: Omg, mi madre es una modelo
Daxter: *Babea* Tetas...
Defcom y Krosser: ¡Dimitimos!
Música:
Tom Day - Who we want to be
Tom Day - Echoes
Doctor P - Big Boss
Doctor P - Flying spaghetti monster
Xilent - Pixel journey
Zeds Dead - Clarity
Flux Pavilion - Bass Cannon
Arkasia - Pandemonium
Antilop - Believe
Three Day Grace - Riot
IO - 8-bit Mario love song
