Descargo de Responsabilidad: Rachel & Quinn no me pertenecen.


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Estaban en casa al fin y Rachel no se podía creer los motivos de su chica para ir hasta el hotel. ¡La cena! Le había hecho caminar hasta allí solo para recoger su cena. No podían haber cocinado algo al llegar o haberla comprado por el camino como la gente normal, no. Quinn tenía que ir hasta su lujoso y exclusivo hotel, con su magnífico restaurante y su gran chef para recoger un par de platos de comida para llevar. A veces no la entendía.

¨ Si no tenías ganas de cocinar podía haberlo hecho yo ¿sabes? No siempre tienes que ocuparte tu¨

¨No, gracias, Me gusta vivir¨ Se burló de su novia dejando la comida en la cocina.

¨ Ja-Ja que graciosa¨ Ironizó siguiéndola de nuevo al salón. ¨ ¿Y ahora qué?¨

¨ ¿Ahora? Nada¨ Se encogió de hombros sonriendo y dejándose caer al suelo utilizando el sillón como respaldo. ¨Ven aquí¨

¨ ¿Para qué? ¿Qué haces? ¨

¨ Sentarme ¨ Le explicó a punto de reír. Era bastante obvio lo que hacía. ¨ Lo que no entiendo es que haces aun de pie. Cualquiera se habría tirado a mis brazos hace tiempo¨ Sonrió engreída.

¨ Estas muy rara ¿Qué tramas? ¨

¨ Creo que es lo más romántico que me han dicho nunca, gracias. Ahora, ¿vas a dejar de mirarme y vas a venir aquí o no? ¨ Insistió tendiéndole la mano y al ver que la morena tardaba en reaccionar, la agarró y tiro de ella haciéndola caer encima suyo.

¨ ¡Quinn!¨

¨ Hola¨ Susurró besando la comisura de sus labios.

¨ Hola, estás loca¨ Le devolvió el saludo sonriendo.

¨ Primero rara, ahora loca ¿Qué va a ser lo siguiente? ¨ Se preguntó acariciando su mejilla.

¨ Hermosa¨

Se miraron entre sí con idénticas sonrisas pero provocadas por motivos totalmente diferentes. Rachel porque si bien era cierto que su chica estaba rara, le encantaba que se mostrara tan cariñosa y Quinn porque se moría de ganas por revelarle su secreto y ver su reacción después de descubrirlo. Pero si había algo que las dos compartían era el inmenso deseo de besarse y permanecer abrazadas un poco más. Y así lo hicieron durante algunos minutos, hasta que Quinn no pudo más.

¨Rachel¨

¨ ¿Mhm? ¨ Contestó a la llamada de su novia enterrando la cabeza en su cuello besándolo ligeramente sintiendo su pulso y sonrió. Quinn le había dicho muchas veces que cuando ella estaba cerca, su corazón latía mucho más rápido y no mentía, parecía que iba a salírsele de un momento a otro. Si, su chica podía ser muy cursi cuando se lo proponía pero ella no iba a protestar por ello.

¨Tengo una sorpresa¨ Tres palabras. Sólo esas tres hicieron falta para tener a una Rachel emocionada y excitada suplicándole con la mirada, ansiosa por averiguar que era.

¨ ¿Qué es?¨ Pregunto impaciente. ¨ Quiero saberlo Quinn. ¡Me encantan las sorpresas!¨ La rubia resopló. Como si no lo supiera ya, no era necesario que se lo recordara.

¨ ¿No querías ver una película? ¨ Rachel se alejó extrañada por el cambio de tema. Como podía pensar en películas cuando había una sorpresa para ella y Quinn no quería contársela. ¨ Si. Esa que has visto como 30 veces¨ Le recordó con burla

¨Han sido 29 veces nada más y no lo digas así, no es culpa mía que tú nunca hayas visto Vacaciones en Roma, por no hablar de que me parece un sacrilegio no ver un clásico así y… ¡No me distraigas! ¨ Exclamó al ver la sonrisa de su chica y entender que solo quería desviarla del tema inicial. La sorpresa. ¨ Negociemos¨ Propuso sentándose al estilo indio frente a ella.

¨ Te escucho¨

¨ Te dejo elegir las próximas dos películas que veamos si me lo dices ya¨

¨ Que sean cuatro¨

¨ Tres y es mi última oferta¨

¨ Tres y un agradecimiento especial esta noche¨ Añadió con un susurro sensual a pesar de que nadie más podía escucharlas.

¨Hecho¨ Aceptó extendiendo su mano para cerrar el trato. Quinn ignoró su gesto cambiandolo por un corto beso que le hizo sonreír.

¨ Tres películas¨ Le recordó dudando de que fuera a cumplir.

¨ ¡Dímelo ya!¨ Exigió. ¨Por favor¨

¨ Esta en la habitación¨ Concedió viendo como Rachel desaparecía en apenas segundos.

¨ ¡Aquí no hay nada! ¡Quinn! ¨ Gritó sintiéndose engañada.

¨ No me has dado tiempo¨ Se excusó. ¨Está en la otra habitación¨ Se repitió la reacción anterior de Rachel haciendo sonreír a la rubia.

¨ Aquí solo están tus cajas y si la sorpresa es que siguen sin desempaquetar, no… ¡oh! ¨ Rachel detuvo sus palabras contando las cajas mentalmente. El silencio fue la señal para Quinn. Lentamente se acercó a ella por la espalda y rodeó su cintura con sus brazos apoyando la barbilla en su hombro.

¨ Esto es todo. Ya no puedes echarte atrás¨

Rachel no dijo nada pero sonrió girándose en sus brazos para quedar frente a frente y repasar su rostro detenidamente antes de posar sus labios sobre los de su novia. Quinn estaba ahí y estaba loca si de verdad pensaba que podía querer cambiar aquello. El beso se rompió cuando una sonrisa comenzó a dibujarse en su boca. ¡Quinn estaba ahí, por fin!

¨ Bienvenida a casa¨

¨Me gusta cómo suena eso¨ Sonrió igual que la morena. Se sentía en casa después de mucho tiempo.

¨ ¿Cuándo las has traído?¨ Husmeó abriendo una de las cajas.

¨ Esta mañana mientras estabas con tus padres. Tuve que mentirte para que fuera una sorpresa¨

¨ ¿De qué hablas?¨ Preguntó sin prestarle mucha atención. Estaba más interesada en lo que había en la caja que en ese momento estaba abriendo.

¨ Ayer te dije que iba a pasar la tarde en el estudio ¿recuerdas? ¨ Rachel asintió ojeando algunas fotos de su chica, estaba casi segura que eran de su época universitaria y por cómo se veía no le habrá importado conocer a esa Quinn.

¨ Igual que esta mañana ¿y? ¨ Dejó de lado las fotos para sacar algunos libros.

¨ Que en realidad pase la tarde empaquetando todas mis cosa y poder traerlas esta mañana. En realidad no he ido al estudio en todo el día¨

¨ Vale¨ Se encogió de hombros sin darle importancia. ¨ ¿Quieres que ordenemos tus cosas?¨ Le propuso pasando a otra caja.

¨ ¿Y la película?¨

¨Podemos verla más tarde¨

¨O podemos hacer esto más tarde¨ Rebatió alejándola de sus cosas. ¨ No voy a ir a ninguna parte¨ Le aseguró para convencerla.

¨ ¿Lo prometes?¨

¨Lo prometo¨ Dijo con la mano en el corazón y la otra tirando de su novia hacia el salón.

Hora y media más tarde y algunas palomitas de maíz tiradas por el suelo y el sofá tras una ardua batalla, la pantalla se mostraba en negro y Quinn obligaba a Rachel a moverse de su sitio para poder estirarse un poco.

¨ ¿Y?¨ Indagó sonriendo después de recoger una palomita y lanzársela a su novia.

¨ ¿Qué?¨

¨ ¿Cómo que qué? No me puedo creer que no la hubieses visto antes. Hitchcock era el rey del suspense y Psicosis una película increíble. ¿No tienes nada que decir?¨

¨ El cine de terror no es lo mío¨ Se excusó

¨ SUS-PEN-SE¨ Enfatizó casi ofendida. ¨Y es porque luego no puedes dormir¨

¨No, es porque no soy una loca psicópata como otras¨

¨ ¿Perdona? ¿Me estas llamando loca?¨

¨ Loca psicópata¨ Especificó aguantando la risa.

¨ Pues no te he visto poner muchas pegas a que una loca psicópata se mude a tu apartamento¨

¨ Nuestro¨ Corrigió al instante.

¨ ¿Qué?¨

¨ Que a partir de ahora es nuestro apartamento, no mío¨

¨No sé¨ Negó con la cabeza sin dejar de sonreír. ¨ Vivir con una loca psicópata no parece muy seguro, quizá debería irme¨ Se planteó dirigiéndose a la habitación.

¨ ¡Me gustan las locas psicópatas! ¨ Gritó. ¨ Quinn ¿me has oído? Me gustan las…¨

¨ ¿Las? ¿Cuántas conoces?¨ La sorprendió apareciendo sin camiseta en el salón.

¨ Solo tu pero me encantas¨ Sonrió ladeando la cabeza y Quinn volvió a desaparecer de su vista. ¨ ¿Vas a la ducha?¨ Quiso saber después de seguirla a la habitación y verla encaminarse al baño con su pijama.

¨ Si, a menos que quieras ir a algún sitio ¿quieres? ¨ La morena negó enérgicamente.

¨ ¿Puedo acompañarte?¨

¨ ¿Por qué? ¿Te da miedo ducharte sola y que aparezca la señora Bates con un cuchillo para apuñalarte? ¨ Le picó para hacerla rabiar.

¨No tiene gracia¨ Se cruzó de brazos saliendo de allí. Tenía casi treinta años y le daban miedo ese tipo de películas ¿y qué?

¨ ¡Rachel vuelve! ¡Era broma! ¡Vamos a ducharnos! ¨ Los intentos de la rubia porque su chica volviera no sirvieron de nada y tampoco la siguió para convencerla. Antes o después se le pasaría ¿no? Seguro que al salir del baño ya se le había olvidado. Estaba casi segura de ello.

No tenía que haber visto la película. Lo sabía, su instinto le había avisado y ella lo ignoró por completo nublada por la alegría de tener a su novia por fin en casa ¡idiota! Siempre hay que hacer caso al instinto, para algo esta ¿no? Y más aún cuando nunca le ha fallado antes. Pero por ir de valiente y por su estúpido trato con Quinn, llevaba más de una hora dando vueltas en la cama, analizando cada mínimo ruido y movimiento a su alrededor mientras la rubia dormía tranquilamente a su lado. Iba a ser una noche muy larga. Por suerte lo único que podía escuchar era la tranquila respiración de su novia, al menos hasta ese momento.

¨ Quinn… despierta¨ Murmuró zarandeándola suavemente para despertarla.

¨ Déjame… estoy durmiendo¨ Se quejó sin hacerle caso.

¨Pero he oído algo¨ Le informó y nada. La rubia ni se inmutó. ¨ Quinn, por favor¨

¨ ¿Qué quieres Rachel? Estoy cansada¨ Se dio por vencida encendiendo la luz y sentándose en la cama.

¨ He oído algo en el salón¨

¨ Yo no oigo nada. Duérmete y déjame dormir anda¨

¨ Ve a mirar… por favor¨ Suplicó poniendo pucheros. Eso nunca fallaba y esta vez no iba a ser diferente. Sonrió al ver como la rubia salía de la cama dispuesta a averiguar que había oído. A Rachel poco le importó que fuera murmurando cosas como que estaba loca y demás ¡De verdad había oído algo!

Porque estaba paseándose por el salón a las tres de la mañana iba a ser uno de los grandes misterios sin resolver en su vida. ¡Las tres de la mañana, por dios! ¿Qué había oído un ruido? Por supuesto que sí, su respiración mientras dormía. ¡Eso había oído!

Espero unos minutos en el salón para que su versión de que allí no había nada fuese mucho más creíble y pareciera que de verdad había mirada en todos lados, y pasó por la cocina antes de regresar a la habitación, tenía sed y ganaría algo de tiempo. Podía volver y decirle a su novia que una de las ventanas estaba abierta o que la puerta no tenía el seguro puesto pero desechó su idea pronto, eso solo le daría unas risas durante unos minutos y una noche entera sin dormir. Mala idea. Tan mala como que Rachel viera la película, no dejaría que viera ninguna de sus películas nunca más. ¡Nunca!

¨ Has tardado. Estaba preocupada¨ Le increpó nada más verla aparecer. Quinn sonrió.

¨ No hay nada ni nadie, puedes dormir tranquila. Hasta he mirado en la ducha por si la señora Bates se escondía allí¨

Lejos de reírse, Rachel apagó la luz dándose media vuelta en la cama para quedar de espaldas a su novia. No tenía ninguna gracia. Quinn puso los ojos en blanco por su falta de humor y armándose de paciencia se metió en la cama lo más cerca posible de su chica. Rachel se alejó acercándose más al borde del colchón. La rubia lo volvió a intentar obligando a Rachel a repetir su movimiento anterior sin ser consciente de lo cerca que estaba del borde de la cama. Por suerte Quinn estaba ahí para sujetarla.

¨ Te tengo¨

¨ Qué suerte¨ Ironizó ella.

¨ Mucha y espero ser la única¨

Rachel no quería pero fue incapaz de reprimir una pequeña sonrisa, de una forma u otra su chica siempre conseguía hacerla sonreír, y esa era una de las cosas que más le gustaba y más odiaba a la vez porque era incapaz de estar enfadada con ella por mucho tiempo.

¨ Si te doy un beso ¿me perdonas?¨ Quiso saber la rubia antes de intentarlo. ¨ No veremos más películas de suspense o terror, solo cursis películas de amor y musicales ¿sí?¨ Pactó para convencerla.

¨No todas son cursis¨ Defendió dándose la vuelta y Quinn aprovechó para acariciar su pelo, luego su mejilla y finalmente detenerse en sus labios. ¨ ¿Tu no tenías mucho sueño?¨

¨ Tenia pero ya no¨ Le informó besando su frente y más tarde su nariz. ¨Y ya que tú no puedes dormir…¨

¨La verdad es que ahora que sé que no hay nadie estoy realmente cansada¨ Bostezó posicionándose de espaldas a su chica para poder dormir. ¨ Buenas noches mi amor¨ Sonrió sin que la rubia pudiera verla.

¨ Eh… buenas noches¨

Estaba confusa. Solía leer muy bien las señales de su chica y por cómo le había miraba podía jurar que Rachel quería… en cambio se había puesto a dormir como si nada. Algo no estaba bien. A lo mejor sí que le habían molestado sus bromas. De pronto sintió el pequeño cuerpo de su chica pegado al suyo y uno de sus brazos rodeándole la cintura. No estaba equivocada y Rachel seguía enviándole señales que podía leer como si de un libro abierto se tratase. Sonrió al sentir la cálida respiración de la diva en su oreja.

¨ No puedo dormir ¿me ayudas?¨

Y ahí estaba, esa era la forma de su novia de pedirle que le hiciera el amor. Hace un tiempo le confesó que le era mucho más fácil conciliar el sueño después de ¨ liberar energías¨, uso esas mismas palabras y a ella le dio por reírse pero ¿Quién era ella para negarle su ayuda? Absolutamente nadie.


Con un día de retraso a cuando suelo publicar pero aquí esta el capitulo. Espero que lo disfrutéis.
Gracias por leer, comentar, seguir la historia.

Saludos xD