Disclaimer: Quinn & Rachel no me pertenecen.
Mi ángel
Quinn no estaba con ella, sus padres tampoco y era la última función, su última noche en aquel teatro que tan buenos momentos le había regalado, al menos por ahora. Pero esa noche estar allí tenía más cosas negativas que positivas, a la ausencia de sus padres y su novia, tenía que añadir que tras aquella función no volvería a ver a algunos de sus compañeros con los que había creado un muy buen grupo de trabajo, algunos se iban fuera a probar suerte en otro lugar, otros simplemente tardaría mucho en volver a verlos… y en el lado positivo estaba que a otros no tendría que volver a verlos nunca, o eso esperaba. Después de la fiesta posterior al show, se acabó poner buena cara para ciertos individuos y se alegraba mucho de eso, también tenía a todos sus amigos entre el público, no se podía quejar ¿no? Y aun así cuando el telón bajó por última vez entre los aplausos de un público en pie, no pudo evitar derramar algunas lágrimas de emoción. Toda esa gente ovacionando a los actores era el cierre perfecto a un año de duro trabajo.
No tuvo prisa en llegar a su camerino. Quiso recorrer con tranquilidad aquellos pasillos que tantas cosas habían vivido, peleas, reconciliaciones, buenas y malas noticias, gritos, silencios… de todo. Ahora estaba abarrotado de gente corriendo, abrazándose, riendo… no se podía quejar, no. Pero una parte de ella deseaba ignorar a todos aquellos que querían felicitarla o despedirse y desearle suerte para llegar cuando antes al silencio de su pequeño cuartito, y así poder llamar a la única persona que quería escuchar en ese momento, Quinn. Deseaba poder saltarse la fiesta e ir directamente a casa para esperarla, saber cómo le había ido con su reunión y celebrar juntas lo bien que les iba tanto personal como profesionalmente. La discusión de días pasados ya estaba olvidada.
Al mismo tiempo que escuchó el primer tono al otro lado del teléfono, un par de golpes resonaron contra su puerta. Por un momento pensó que sería Quinn pero la lógica le golpeó con rapidez, si fuese ella escucharía la melodía de su móvil al otro lado.
Sin saber cómo su pequeño refugio, el que utilizaba para evadirse del resto de compañeros, relajarse o simplemente para llamar a su novia antes de un show, fue invadido por casi una decena de personas, entre ellos Julie con los niños y Dave, Kensi y Steve, sus padres, Quinn… Un momento ¿Quinn? ¿Sus padres? ¿Qué estaba pasando? ¿Qué hacían ahí y porque ella no sabía nada? A pesar de la confusión Rachel sonrió nada más verlos a todos.
¨ ¡Rachel ha sido increíble!¨ Gritó Trevor sobreexcitado.
¨ ¡Sí! De mayor quiero cantar como tu¨ Añadió Sally en el mismo estado que su hermano llenando a Rachel de emoción.
¨ Chicos no la agobiéis ¨ Pidió la joven madre reteniendo a sus pequeños. ¨ Impresionante Rachel. Felicidades¨
¨ Me parece que no nos está escuchando ¨ Intervino Kensi sabiendo perfectamente que la atención de su amiga era toda para cierta rubia que la miraba con el mismo amor que reflejaban sus ojos.
Quinn le sonrió y por como lo hizo sabía perfectamente todo lo que estaba pasando por su cabeza en ese momento, todas las preguntas y las dudas. Era su sonrisa de todo va bien y después te lo explico. Rachel le devolvió el gesto y río cuando trato de coquetear con ella guiñándole un ojo. Debía estar muy contenta si ni delante de sus padres se cortaba.
La diva abrazo uno a uno a sus amigos y sus padres dejándose alabar, riendo y compartiendo las sensaciones de cada uno, especialmente los más pequeños, que parecían conquistados con su primera vez en el teatro. Cuando llegó el turno de Quinn, quien paciente espero a que todos dejaran a su novia libre, dos toques en la puerta llamaron la atención de todos. A Quinn no le gusto verse privada de la atención de su novia cuando por fin era su turno.
¨ ¡Rose!¨ Rachel se olvidó de su novia para ir a saludar a su profesora de baile.
¨ Espero no interrumpir¨ Se disculpó con una sonrisa tímida.
¨ No seas tonta, pasa. ¿Y Brian?¨ Preguntó por el novio de la chica extrañada de no verlo.
¨ Se ha encontrado con un viejo amigo o algo así y están fuera hablando¨ Explicó más tranquila una vez que las miradas se alejaron de ella, solo Quinn seguía con la vista fija en la interacción entre las dos chicas.
Por primera vez tenia frente a ella a la famosa y perfecta Rose y… no era para tanto. ¿Guapa? Sí, pero había cientos, miles, millones de chicas guapas por ahí. Tenía los ojos bonitos o eso parecía desde donde ella estaba y su sonrisa parecía genuina y noble... le concedería el beneficio de la duda, después de todo estaba allí con su novio ¿no? Aun así no iba a quedarse esperando. Carraspeó un par de veces hasta conseguir que ambas mujeres se percataran de su presencia y sonrió.
Rachel fue la primera en verla. ¨ ¡Quinn! ¨
La rubia negó con la cabeza terminando de acercarse, probablemente por la mañana tendría que aguantar un estado de ánimo totalmente opuesto.
¨ Rose esta es mi preciosa novia Quinn¨ La presentó besando su mejilla sacándole una sonrisa de verdad, no como la que se había encontrada nada más verla.
La joven profesora le tendió su mano. ¨ Rose Fitz. Rachel me ha hablado mucho de ti¨
¨ Lo mismo digo¨ Admitió sin reflejar ninguna emoción en su voz, no quería ser desagradable pero tampoco podía fingir que le gustaba escuchar a su novia hablar de otra. Pero eso solo duro hasta que Rachel la miró, y era esa mirada de ´se amable´ que de vez en cuando tenía que sacar para que se comportara. ¨ Lo digo en serio, habla tanto de las clases que hasta pensé en ir¨ Bromeó recibiendo la sonrisa de aprobación de su chica.
¨ Deberías verla bailar… me cambiarías por ella sin pensarlo¨
¨ Mentirosa¨ La acusó Quinn acariciando los brazos de la chica que ya rodeaban su cintura.
Rose sonrío sin perder detalle de la interacción entre ambas.¨ Solo nos quedan unas clases pero para la próxima eres bienvenida, cuantos más mejor¨
¨ No ¨ Rehusó la rubia riendo. ¨ Eso no es lo mío¨
¨Ni siquiera intentes convencerla, yo no pude ¨ Se lamentó la diva poniendo mala cara. Quinn la hizo sonreír con un beso rápido.
¨ Y todos sabemos que si tú no puedes nadie puede ¿o me equivoco? ¨ Intervino Kensi desafiando a su amiga con la mirada y haciendo reír tanto a Rose como a Rachel ¨ Por cierto, soy Kensi¨
¨ Rose¨
¨ Encantada Rose, siento interrumpir pero es hora de irse, se nos hace tarde¨ Le comunicó directamente a Quinn.
Rachel miró a su novia extrañada. ¨ ¿Dónde vas ahora?¨
¨ Creo que acabo de meter la pata, lo siento¨ Se disculpó Kensi marchándose sin una pizca de arrepentimiento.
Cuando la rubia dejo de mirar a su amiga como si quisiera matarla allí mismo y se volvió para enfrentar a su novia, se la encontró cruzada de brazos y el ceño fruncido. ¨ Quinn estoy esperando una explicación¨
¨ No me voy, nos vamos¨ Confesó. Total en algún momento tenía que enterarse. ¨ Tenemos mesa reservada para dentro de…treinta minutos¨ Le informó con asombro. Sí que era tarde. ¨ Ya que tus padres están aquí pensé que sería una buena idea cenar fuera antes de ir a la fiesta¨
Rachel saltó a sus brazos riendo y provocando que su chica rodara los ojos por el cambio extremo de actitud, si no la conociera pensaría que estaba loca. ¨ ¿Ves?¨ Sonrió la diva dirigiéndose a Rose. ¨ No mentía cuando te decía que es súper mona¨ Añadió sonrojando a la rubia ¿Por qué iba contando esas cosas de ella?
¨ Fue idea de tus padres¨ Rachel miró a ambos para saber la verdad aunque la intuía. Ellos confirmaron sus sospechas negando con rapidez. ¨ Lo que sea ¿nos vamos?¨
¨ Cariño, creo que debería cambiarme antes¨ Río por la prisa repentina de su novia.
¨ Cierto. ¡Todo el mundo fuera! ¨ Alzó la voz para que la escucharan. ¨La estrella necesita cambiarse¨ Añadió mirándola con burla.
¨ ¿Os esperamos o nos vemos en el restaurante?¨ Preguntó Julie pasando a su lado.
Rachel dedicó una sonrisa seductora a su novia antes de decidir. ¨ Nos vemos allí¨
¨ Lo imaginaba. Tus padres se van con Kensi y Steve¨
¨ De acuerdo, gracias¨
¨ Rose¨ Habló Quinn antes de que la chica se marchara con el resto. ¨ Si tú y Brian, creo que es… ¨ Ella asintió. ¨ Os queréis venir no hay ningún problema¨
La sonrió agradecida. ¨Le preguntare a Brian¨
¨ Ok, habla con Kensi para que te diga donde es si os venís¨ Rose volvió a sonreír asintiendo cerrando la puerta tras ella y dejando por fin algo de intimidad a la pareja.
A Rachel le faltó tiempo para lanzarse a los brazos de la rubia y besarla con urgencia contra la puerta del camerino. Solo la necesidad por respirar las hizo separarse.
¨ ¿Podemos quedarnos y pasar de la cena?¨ Interrogó Quinn poniendo pucheros.
¨ No podemos¨ Negó besándola castamente. Quinn sonrió en medio del beso haciéndola reír a ella.
¨ Has estado increíble en el escenario, siempre lo estas pero hoy…¨ Se mordió el labio dejando la frase a mitad y soltó una carcajada al ver la cara de sorpresa de su chica.
¨ ¿Me has visto? ¿Cuándo has llegado?¨
¨ Hemos llegado unos minutos antes de que empezara el espectáculo¨
Rachel se alejó para comenzar a cambiarse, si seguía abrazada a ella no se irían de ahí nunca. ¨ ¿Hemos? ¨
¨ Tus padres¨ Contestó lamiéndose los labios al ver como Rachel comenzaba a deshacerse del vestuario de su personaje para ponerse su propia ropa. Paseo su mirada por todo su cuerpo deteniéndose en su trasero. La había visto desnuda tantas veces… pero aun así, seguía cautivándola como el primer día.
¨ ¡Quinn! ¨ Exclamó divertida.
¨ ¿Qué? ¨ Levantó la mirada sin ningún remordimiento por haber sido descubierta, no era su culpa que se distrajese fácilmente ¿no?
Ella negó sin dejar de vestirse. ¨ Olvídate¨
¨ Qué me olvide ¿de qué?¨ Preguntó acercándose con una sonrisa pícara.
¨ De lo que estás pensando¨ Sonrió porque sí, porque Quinn siempre le hacia sonreír cuando tenía esa actitud. ¨ No tenemos tiempo¨
La rubia la agarró por la cintura pegándola a su cuerpo¨ Puedo ser muy rápida¨ Le dijo con un tono de voz que le hizo planteárselo por un segundo.
¨ No podemos¨ Susurró con voz temblorosa. ¿Cómo podía su chica conseguir eso con solo acariciarle la espalda?
¨ ¿Estas segura? ¨
¨ ¿No? ¨
Quinn unió sus labios en un beso lento y corto y bajo sus manos a la parte baja de su espalda. Al separarse le acarició la nariz con la suya propia quedándose ahí hasta que la morena abrió los ojos, haciendo que sus miradas se encontrasen.
¨ ¡Joder! ¨
¨ ¿Qué? ¨ Sonrió la rubia por el gesto de frustración de su novia.
¨ Eres cruel. Sabes que no podemos y me haces esto, y ahora…¨
¨ Quieres pasar de la cena ¿eh? ¨
¨ Quiero escucharte gemir y gritar mi nombre tan alto que mañana no puedas hablar ¨ Fue directa dejando a la rubia sin respiración. Maldita la hora en la que se le ocurrió empezar con aquel juego. ¨ Quinn¨ Musitó su nombre en tono suplicante.
Necesitaba que fuera ella quien rompiese el contacto porque se sentía incapaz de hacerlo, y al parecer la rubia la entendió porque al instante desenredó las manos de su cintura dejándola libre. Ambas suspiraron con alivio y frustración, la morena retomando lo que estaba haciendo antes de todo aquel juego y Quinn alejándose de ella todo lo que el pequeño camerino le permitía y no era mucho.
¨ Gracias¨
¨ ¿Por qué? ¿Por no hacerte el amor aquí mismo? De nada¨ Dijo con sarcasmo.
Rachel terminó de ajustarse el vestido y se acercó para que la rubia le ayudara con la cremallera, pero antes beso su mejilla haciéndola borrar el gesto molesto de su cara, cambiándolo por una sonrisa.
¨ Por eso y por ser amable con Rose¨
¨ Yo siempre soy amable¨ Afirmó convencida de ello o al menos lo intentó, una lástima que su sonrisa dijera todo lo contrario.
¨ Todavía no sé cómo no te han dado un premio por tu amabilidad ¨ Se burló. ¨ ¿Qué ha pasado con tu cena? ¨
¨ Les convencí para que fuera una comida y así poder recoger a tus padres en el aeropuerto y venir a verte¨ Rachel sonrió. ¨ Y menos mal, no me habría perdonado perderme algo así¨ Añadió ganándose un nuevo beso.
¨ ¿Y el proyecto? ¿Es tuyo? ¨ Preguntó esperanzada.
¨ No lo sé, me llamaran en unos días… cuando tomen la decisión ¨
¨ Si no te eligen es que son idiotas ¨ Aseguró para animarla, y a juzgar por la sonrisa de la rubia lo había hecho.
Nadie mejor que ella sabía cuánto deseaba su novia aquel proyecto. Nadie excepto la propia Quinn. En cuanto supo de qué se trataba y que los responsables estaban interesados en ella, había trabajado día y noche en conseguir un buen diseño para ese nuevo centro de artes para niños. Era absolutamente perfecto. Ella amaba la arquitectura, Rachel las artes en general y con aquel nuevo proyecto podría unir las dos cosas, además era para los más pequeños, y si había algo presente en sus vidas últimamente eran los niños. Pero eso no importaba. Quinn sonrió con toda sinceridad cuando su chica termino de arreglarse y abrió la puerta para que fuera la primera en salir, Rachel era la protagonista de la noche y no iba a dejar que nada lo estropease, ni siquiera ella misma.
Se sentía muy afortunada. Tenía a Quinn, tenía a sus padres, a sus amigos y habían tenido una cena espectacular en su restaurante favorito y todo por cortesía de su preciosa novia. No podía haber pedido más y aun así hubo sorpresas, un regalo de sus padres, otro de los pequeños Trevor y Sally, quienes habían hecho un dibujo de la diva sobre el escenario sin que su propia madre lo supiera, y una enorme tarta de chocolate, pero lo mejor era que Quinn le había prometido otro regalo cuando llegasen a casa. No podía espera a que llegase ese momento pero antes tenían que acudir a la fiesta de despedida con el resto del elenco. Iba a ser una noche muy larga.
Rachel trato de convencer a la rubia durante todo el trayecto desde el restaurante al lugar de la fiesta para ir directamente a casa y de nada le había servido porque ella no cedió, es más, se había burlado de ella. No era justo que le dijese que tenía una sorpresa y hacerla esperar durante horas, no era justo y le iba a hacer pagar por ello. Para empezar se separó de ella nada más llegar a la fiesta aunque a Quinn no pareció importarle, lo que la decepciono un poco. Después de veinte minutos sin saber de la rubia había querido ir a buscarla aunque eso significase darse por vencida en su intento por castigar a Quinn y hacerla suplicar por ir a casa, pero ya la echaba de menos que podía hacer sino ir a buscarla. Su dependencia no era normal y lo sabía pero ¿Qué importaba? A su novia no parecía molestarle. Pero para poder reunirse con su novia tenía que deshacerse de aquel hombre, algo que llevaba intentando por otros veinte minutos y no conseguía, en otro momento no le importaría escuchar lo maravillosa que es, lo bien que canta o cualquier halago que ya sabia y Quinn le decía constantemente, era mucho mejor escuchar todo eso de sus labios. Si solo pudiera encontrarla.
Resopló cambiando el peso de un pie a otro y buscó disimuladamente entre la gente a Quinn. La rubia se había mantenido a su alrededor durante toda la noche aunque siempre fingía no verla, era algo que solía hacer por si la necesitaba en cualquier momento y esa noche no tenía por qué ser diferente. Efectivamente la encontró a solo unos metros junto a una mesa, poniéndose una bebida ¿Cómo podía parecerle sexy haciendo algo tan simple? Era ella, el vestido, su sonrisa, su actitud… no estaba segura, quizá era todo y nada a la vez. La vio sonreír y supo que era eso, sobre todas las cosas, era esa sonrisa tan…
¨ ¡Qué demonios!¨ Frunció el ceño sin dejar de mirar a su novia y su nuevo acompañante.
¨ ¿Ocurre algo? ¨ Preguntó confuso Jim, Jake o como fuera. Ni siquiera lo recordaba.
¨ Perdona¨ Se disculpó con una sonrisa educada. ¨ Es que acabo de ver a alguien y… ¿te importa si seguimos hablando más tarde? ¨ Preguntó aunque ni siquiera esperó una respuesta. Tenía que llegar cuanto antes hasta su novia y alejar al idiota engreído que en ese momento le sonreía creyéndose el tesoro más preciado del mundo.
Aquel hombre prácticamente no dejaba a Rachel hablar, así que no contaba con que la dejase sola en breve y se estaba cansando de esperar. Quería ir a su encuentro más que nada en ese momento a pesar de que Rachel había fingido durante toda la noche no verla, pero las dos sabían la verdad y esa era que la morena no podía quitarle los ojos de encima por más de dos segundos y eso le encantaba y excitaba por igual. Deseaba llevársela de aquella fiesta cuanto antes pero no podía hacerle eso a su chica y al resto, ella era una de las protagonistas de esa fiesta y era bueno que se relacionara con la gente del espectáculo, y lo que era bueno para Rachel era bueno para ella, aunque lo bueno no le hiciera feliz en ese instante. Si Rachel creía que era la única con unas ganas locas de llegar a casa es que no la conocía muy bien, y su chica era quien mejor la conocía así que tenía que saberlo. Estaba tan guapa y…
¨Perdona ¿Nos conocemos? ¨
¨ No lo creo¨ Le miró con desdén molesta por la interrupción del breve repaso que le estaba haciendo a su novia.
¨ Tienes razón, no podría olvidarte¨ Sonrió haciéndola poner los ojos en blanco.
Terminó de servirse su copa sin prestar atención a aquel chico, solo le faltaba tener que aguantar los vanos intentos de seducción de un idiota engreído. ¿Dónde estaba Rachel cuando la necesitaba? La había perdido de vista y no es que no pudiera deshacerse por ella misma de él pero tenía que ser amable porque su chica se lo había pedido y sus métodos para librarse de pesados como ese no eran muy amables.
¨ ¡Nicholas!¨ Apareció Rachel de la nada para alivio de la rubia. ¨ Veo que ya conoces a Quinn, mi novia¨
¨ ¡Oh! Yo…¨
¨ Si ¨ Sonrió tomándola por la cintura de forma posesiva. ¨ Es guapa ¿no crees?¨
¨ Eh… sí, claro. Yo… debería irme¨ Balbuceó alejándose, lo último que quería eran problemas con Rachel Berry, su padre lo mataría si se enteraba que había molestado a la actriz que esperaba protagonizara su próximo espectáculo.
Ambas vieron marchar al chico acobardado, Rachel con una mirada seria y Quinn ahogándose de la risa por la actitud de su novia. Y decían que ella era celosa ¡Ja!
¨ Nos vamos a casa¨ Sentenció la morena.
¨ Pero la fiesta…¨
¨ Me da igual. Nos vamos¨ Insistió tirando de su mano para que se moviera. Quinn no parecía querer hacerlo.
¨ Estas celosa¨ Dijo con tono socarrón.
¨ ¡Quinn a casa!¨ La ignoró cruzándose de brazos impaciente.
¨ Rachel, estas celosa¨ Imitó sus gestos para molestarla.
¨ Vámonos¨ Pidió dulcificando su voz. ¨En casa nos lo podemos pasar mucho mejor¨
¨ No lo dudo¨ Le dio un beso rápido en la mejilla para desenfadarla. ¨ Pero tenemos que quedarnos un poco más, todos quieren hablar contigo y ¿Quién sabe? A lo mejor pronto estas en otra obra¨
¨Está bien¨ Se dio por vencida. Quinn tenía razón, era un buen lugar para crear contactos. ¨ Pero no pienso dejarte sola un minuto más… hay mucho buitre en busca de presas¨ Quinn tuvo que reírse pero no iba a protestar, ella tampoco quería volver a separarse de su chica.
¨Espera¨ Le impidió alejarse tomándola de la mano.
¨ Que no estoy celosa¨
¨Si tú lo dices…¨ Sonrió ¨ ¿Quieres tu sorpresa ahora?¨
¨ ¿Ahora?¨ Los ojos estuvieron a punto de salírsele de sus orbitas, no podía darle su sorpresa allí, con tanta gente, a menos que la sorpresa no fuese lo que ella había imaginado. ¨ ¿Aquí? ¨ La rubia asintió. ¨ No creo que sea el lugar adecuado¨
¨ ¿Por qué no? ¨
¨ Quinn, no…¨ Bajo la voz mirando a su alrededor para asegurarse de que nadie las oía.
La rubia sonreía divertida sabiendo en lo que Rachel estaba pensando, lo que llevaba toda la noche imaginando desde que lo habían dejado a medias en su camerino y le pareció cruel sacarla de dudas antes, No podía romper las ilusiones de su novia así como así ¿no? Además era tan halagador verla tan ansiosa por estar solo con ella.
¨ Te lo iba a dar en la cena pero no se¨ Se encogió de hombros con una sonrisa tímida lo que hizo sospechar a la diva. No podía ser lo ella imaginaba porque en la cena estaban sus padres y sus amigos ¡por dios! Estaban Sally y Trevor. ¿Qué tramaba Quinn?
Salió de dudas al sentir un pequeño estuche de terciopelo en su mano. Dejo de mirar a su novia para averiguar qué era lo que acababa de entregarle. Los nervios se apoderaron de su cuerpo al ver el nombre de su joyería favorita impreso en ella.
¨ Ábrelo¨ Le pidió al ver que no hacía nada.
Acarició su mejilla para que se tranquilizara y le sonrió como sabía que a ella le gustaba. Rachel le devolvió la sonrisa y besó la palma de su mano dispuesta a descubrir que había en el interior de la cajita. Sacó el pequeño ángel unido a una cadena de oro blanco y lo admiró emocionada.
¨ ¿Te gusta? ¨
¨ Es precioso¨ Sonrió asintiendo.
¨ ¿Esperabas otra cosa?¨ Pregunto con miedo. Ese era uno de los motivos por los que había dejado pasar la oportunidad de dárselo en la cena. No quería que todos se emocionaran, incluida Rachel, con algo que no era y acabar desilusionando a su chica.
¨ No¨ Quinn sonrió aliviada. ¨ ¿Me lo pones? ¨ Pidió colocándose de espaldas.
La rubia inmediatamente tomo el colgante entre sus manos y apartando el pelo de su novia, lo coloco en el lugar que le correspondía, aprovechando su cuello desnudo para besarla antes de que Rachel dejara su pelo caer para cubrirlo.
¨ Te quiero Rachel¨ Murmuró permitiendo que la morena se apoyara en su pecho. ¨ El ángel es para que recuerdes que siempre voy a cuidar de ti, pase lo que pase ¨
¨Siempre¨ Repitió la morena con una sonrisa en sus labios mientras entrelazaba los dedos de sus manos.
Nadie a su alrededor parecía darse cuenta del momento que vivían y a ellas no les importó. Estaban en su propio mundo, uno en el que nada ni nada podía diñarlas, en el que les gustaría poder estar siempre porque a veces el mundo real ponía obstáculos difíciles de saltar.
Y otro capitulo mas (aunque un dia mas tarde de lo habitual) y parece que lo que tanto esperáis ( o temeis jeje) no llega... cero drama xD
Me disculpo por cualquier error pero ando sin tiempo para corregirlo ahora mismo.
Gracias por los reviews y por leer la historia, sin eso no seria lo mismo xD
Saludos y hasta la próxima.
