Descargo de Responsabilidad: Glee, Quinn & Rachel no me pertenecen.


Cosas de niños

Quien dijo que el pasado siempre vuelve llevaba mucha razón, y el suyo estaba regresando justo ahora que todo iba tan bien, para desestabilizar su vida por completo y su relación con Rachel. Especialmente esto último era lo que más le preocupaba, y todo por una simple llamada. No le había mentido a Rachel cuando le dijo que tenía un problema con las medidas de uno de los proyectos que llevaba a cabo pero eso no era lo que le preocupaba, ni lo que había conseguido que acabara gritándole a aquel pobre chico por teléfono que solo pretendía que cambiara su proveedor de internet. No podía dejar de repetir la conversación de esa mañana en su cabeza manteniéndose ausente y, aunque sin intención, demasiado distante de su novia. Algo que ella misma notó cuando se dio cuenta de la mirada expectante de la morena dirigida hacia ella.

Quinn la miró por un segundo antes de apartar la mirada culpable. ¨Lo siento¨ Se disculpó por su falta de atención. Tenía que olvidarse de todo y centrarse en el momento si no quería que Rachel le hiciera ciertas preguntas que no quería contestar. Aun no estaba preparada.

¨ ¿Qué si vas a tener el fin de semana libre? ¨ Repitió la diva armándose de paciencia.

Ella evitó comprometerse. ¨ ¿Por qué?¨

¨No sé¨ Se encogió de hombros. ¨Podríamos ir a algún lugar… las dos solas¨ Especificó acercándose un poco a ella ¨ No hace falta que sea muy lejos pero podríamos estar tranquilas, sin interrupciones, sin amigos a los que les encanta aparecer por sorpresa en casa¨ Bromeó susurrando en su cuello haciéndole cosquillas.

Quinn se negó a mirarla centrándose en su comida. ¨ Aun no lo sé¨ Respondió sintiéndose mal por decepcionar a su chica. Aun así forzó una sonrisa antes de cambiar de tema. ¨ ¿Cómo va la búsqueda del responsable del culpable de que anoche durmiera sola?

Rachel casi se atraganta con su comida por la enrevesada pregunta. ¨ ¿Cómo?¨

Esta vez Quinn sonrió abiertamente. ¨ ¿Sabes quién mando el programa que te quedaste leyendo? ¨ Reformuló su pregunta dando lugar a varios minutos de monologo por parte de su novia contando todas las llamadas y personas con las que había hablado para al final, no saber nada.

¨ ¿Cómo sabes que estoy buscando quien fue?¨ Terminó preguntando sin dejar pasar ese detalle.

Quinn sonrió por la ingenuidad de su novia. ¨ ¿Tu qué crees?¨ Dijo levantando una de sus cejas. ¨ Te conozco mejor que a mí misma¨ Aseguró convencida de ello.

Rachel frunció el ceño. ¨ Eso no es verdad¨

¨ Si lo es¨ Insistió con una sonrisa arrogante dispuesta a un desafío. ¨ Pregúntame lo que quieras¨

La diva lo pensó durante unos segundos pero negó con la cabeza. ¨ No voy a entrar en este juego¨

¨ ¿Tienes miedo? ¨

No sabía si por su sonrisa arrogante, por lo seguridad que parecía tener o por qué, pero decidió seguir adelante. No habría nada mejor que bajarle los humos a su novia. ¨ Deja que piense¨ Pidió un momento .

Ella sonrió con burla. ¨Tomate tu tiempo¨

Pensó durante un tiempo baja la mirada de Quinn, una mirada que le molestaba por ese brillo que le hacía indicar que no tenía nada que hacer en aquel extraño juego en el que se habían metido. Tenía que encontrar algo que su novia no pudiese saber.

Sus ojos brillaron de un modo especial y la rubia supo que ya tenía la pregunta. La confirmación no tardó en llegar. ¨ ¡Lo tengo!¨

¨ Adelante¨ Le dio pie sin dejar de sonreír.

¨ Esta bien¨ La miró desafiante y algo divertida por todo aquello. ¨ ¿Cómo me hice la cicatriz de mi rodilla derecha? ¨

La joven rubia fingió no saber la respuesta solo por el placer de ver la derrota reflejada en el rostro de su novia cuando por fin confesara la verdad, y esta era que entre todas las preguntas que podía haberle hecho esa era una de las más fáciles. Rachel casi podía saborear la victoria cuando todas sus ilusiones se vinieron abajo.

¨ En el Glee club¨ Sonrió al oír como su novia murmuraba un ´maldita sea´ en voz baja. ¨ Finn te arroyo con la silla de ruedas cuando estabais ensayando por vuestra cuenta el número de Proud Mary¨

Rachel se cruzó de piernas y brazos indignada ¿Cómo podía saber aquello? Y aunque se moría por preguntar no lo hizo. ¨ Suerte¨ Espetó recomponiéndose. No podía darle la satisfacción a su chica de verla derrotada.

¨ Si tú lo dices. ¿Quieres probar otra vez? ¨ Le dio una nueva oportunidad segura de saberlo todo y agradecida de que la morena dejara pasar el motivo por el cual sabia la respuesta a la primera pregunta. No le apetecía nada explicar que hacia fuera de horario en el salón principal del instituto cuando ella y Finn ensayaban.

Ella asintió. ¨Esto no puedes saberlo¨ Sonrió con confianza. ¨ ¿Quién y a qué edad me dieron mi primer beso? ¨

Quinn estaba sonriendo y ella no entendía porque. No había forma de que supiera aquello, solo sus padres lo sabían y ellos no serían capaces de… ¿o sí?

¨ Le cuentas a todo el mundo que fue Finn pero…¨ Sonrió al ver como Rachel estaba boquiabierta. ¨ En realidad fue un niño llamado Damian Peterson a los 5 años¨ Reveló orgullosa de su buena memoria.

¨ ¿Cómo sabes eso? ¨ Preguntó casi ofendida. ¨ ¿Quién te lo ha contado? ¨

¨ Tu no, desde luego ¿Que más cosas me ocultas Rachel? Si es que ese es tu verdadero nombre¨

¨ ¡Claro que lo es! Voy a matar a mi padre ¿Cuál te lo conto? ¨

Quinn la ignoró. No pensaba delatar a uno de sus suegros. ¨ ¿Sabes? Puedo decirte como sucedió también¨ La miró en silencio unos segundos recordando la historia. ¨ Fue en el parque que hay cerca de tu casa. Estabas en uno de los columpios y ese niño se acercó y te beso sin más ¨ Continuó avergonzando a la morena y echándose a reír por como seguía aquella anécdota. ¨ Después te pasaste todo el camino a casa molesta, refunfuñando algo como que te habían robado el derecho a elegir quien sería tu primer beso, tu libertad y no sé cuántas cosas más¨

¨ No te rías. No tiene gracia¨ Le exigió golpeando su pierna para que parara.

La rubia no le hizo ni caso. ¨ Es que te imagino tan pequeñita, enfadada y hablando de libertad y derechos y…¨ Quinn no pudo terminar sin soltar una carcajada. ¨ Seguro que eras adorable¨

¨ Fue una mierda de beso que lo sepas¨ Dijo con enfado fingido, intentando no reírse ella también.

¨ No lo dudo¨ se puso seria de repente acercando a la morena hacia ella. ¨ ¿Quieres que lo mejoremos? ¨ Propuso sin darle la opción de contestar antes de que sus labios se movieran al mismo ritmo uno contra otro.

Al separarse, Rachel suspiró. Quinn volvía a ser su Quinn ¨ ¿Cómo fue tu primer beso? ¨ Quiso saber arrancando una risa a su chica. Por supuesto que iba a querer saber algo así.

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La pequeña Quinn literalmente saltó del sofá de tres plazas que ocupaba el centro del salón de su enorme casa cuando un par de golpecitos sonaron contra la regia madera. Era Ryan, sus padres le habían dicho que estaría en casa a las nueve y ¡ya eran las nueve! Además había llamado utilizando su contraseña, dos golpes en la puerta y luego hacer sonar el timbre de forma continuada. Se río al ver a su amigo vestido y peinado como si fuesen a uno de esos restaurantes que tanto le gustaban a sus padres y a los del chico y que ellos odiaban. Nunca les dejaban jugar allí. Y la risa se convirtió en carcajada cuando lo escuchó saludar a los dos adultos de la forma más redicha que le había escuchado nunca. Se burlaría de él más tarde, cuando por fin estuvieran solos.

Iba a ser la primera vez que se quedaban solos, en teoría, porque Frannie estaría allí para vigilarlos pero eso iba a ser como no tener a nadie, además, tenían un acuerdo de hermanas, si ellos no la molestaban mientras estaba en su cuarto y no le decían a sus padres que Toby iba a estar en casa, ella les dejaría ver E.T. y les daría todas las palomitas, refrescos y golosinas que quisieran. No se lo había tenido que pensar mucho, era una oferta insuperable ¿no? Y mientras el tonto de Toby no la molestara, ella no iba a desperdiciar esa oportunidad diciéndoselo a sus padres.

El novio de su hermana era un idiota con I mayúscula, y no entendía que podían hacer tanto tiempo encerrados en la habitación de su hermana, pero le daba igual, por ella como si jugaban a disfrazarse o saltaban sobre la cama, o lo que fuera. No podía haber nada mejor que ver E.T. a escondidas de sus padres, con su mejor amigo y toda la comida basura que quisieran.

Desgraciadamente la película tenía un final, así como las bebidas y la comida, y hacía más de veinte minutos que a ellos se les había terminado todo. Los dos pequeños de solo siete años llevaban todo ese tiempo esperando pacientes a que Frannie apareciera por el salón para poder quitar la película del dvd y poner otra. Ellos mismos no podían cambiar la película porque si rompían el carísimo y nuevo reproductor de Russell, y al que tenían prohibido acercarse, estarían castigados por lo menos un mes ¡o más!

Su hermana también les había prohibido subir a la planta de arriba de la casa pero entre desobedecer a su hermana o a su padre, era mejor desafiar a la primera. También podrían seguir esperando pero no tenían la paciencia necesaria.

Subieron peldaño a peldaño sin hacer mucho ruido y se detuvieron a mitad del pasillo al escuchar la risa de la rubia mayor y un débil ´para´, con el que no iba a conseguir nada, por parte de la chica. Quinn iba por delante porque… bueno, Ryan le tenía un poco de miedo a Frannie, la verdad, y la niña estaba dispuesta a irrumpir en la habitación de su hermana mayor hasta que creyó que sería una mejor idea descubrir que hacían esos dos tanto tiempo encerrados, así que se acercó con mucho cuidado y miró por la rendija que dejaba la puerta entornada de su hermana. El tonto de Toby y su hermana estaban en la cama de ésta y se estaban besando ¡Puag! Ryan imitó a su amiga viendo lo mismo que ella y los dos decidieron volver a la parte de abajo.

Quinn se tiró en el sofá en shock. ¨ ¡Qué asco! Se estaban besando ¨

El chico la miró confundido. ¨ Todos los mayores lo hacen¨

¨ ¿Y qué?¨ Preguntó desafiante. ¨ Sigue siendo asqueroso¨ Sentenció viendo como Ryan se hundía en el sofá. Parecía querer preguntar algo. ¨ ¿Qué?¨

¨Yo… ¿Lo has hecho alguna vez?¨ Quinn negó haciendo una mueca rara con su cara. ¨ ¿Entonces como sabes que es asqueroso?¨ Fue su turno para desafiarla.

¨ Porque lo sé. ¿Tú no crees que sea asqueroso?¨ Preguntó con curiosidad.

Ryan miró a otro lado encogiéndose de hombros. ¨No sé¨

¨ Esta bien¨ Dijo con determinación. ¨ Te lo voy a demostrar¨

¨ ¿Cómo?¨ Preguntó haciendo que la pequeña Quinn rodara los ojos. Su amigo a veces era un poco tonto.

¨ Con un beso, tonto ¿Cómo va a ser? ¨

¨Pero…¨

La pequeña no dio tiempo al niño a decidir o protestar. Sin previo aviso unió sus labios durante unos segundos en un casto beso entre dos niños de siete años y rápidamente se apartó mirando con una sonrisa triunfante a su amigo. Por su cara debía parecerle tan asqueroso como a ella. Y Quinn insistió hasta hacer que el chico lo reconociera a regañadientes porque odiaba darle la razón a su amiga.

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Quinn no podía dejar de reír un poco avergonzada por los recuerdos mientras que su novia parecía casi ofendida después de escuchar la historia.

¨ ¡Que idiota!¨

La rubia se detuvo al instante sin saber de qué hablaba. ¨ ¿Quién?¨

¨ ¡Ese Ryan!¨Exclamó casi gritando. ¨ Como pudo pensar que un beso tuyo es asqueroso¨ Dijo sin encontrarle sentido. Ese chico debía estar loco o algo peor.

Quinn lo disculpó. ¨ Éramos niños Rach¨

¨ Da igual¨ Fue intransigente.

Ella sonrió. ¨ ¿A ti no te parecen asquerosos mis besos? ¨

¨ No¨ Negó enérgicamente. ¨ Son perfectos¨ Añadió robándole uno corto. ¨ ¿Y a ti los míos?¨

¨Los tuyos son perfectos¨ Sonrió robándole uno ella ahora. ¨ ¿Pero los de las demás? ¡Puag! Asquerosos¨

Rachel tiró del cuello de su camisa para acercarla y susurrar en sus labios. ¨Bien jugado Fabray¨ Y unió sus bocas en un hambriento beso.

La morena podía respirar tranquila, Quinn volvía a ser la de siempre sin ninguna duda, y se convenció de que la sensación de distancia y tensión era solo cosa de su imaginación. Al ver a su novia cambiar una sonrisa por un gesto cansado y de resignación, siguió su mirada dándose cuenta de la hora que era.

Quinn se disculpó con la mirada. ¨ Debería seguir trabajando¨ Suspiró recogiendo los envases de comida. ¨ ¿Te vas a casa? ¨

¨ No¨ Le informó. ¨ Kensi me ha pedido que me pase por la cafetería porque Paul esta enfermó y necesita ayuda¨

¨ ¿Te paso a buscar?¨

¨ No hace falta¨ Declinó su oferta caminando a la salida ¨ Le diré a Kensi que me lleve¨

Ambas se detuvieron en la puerta alargando un poco más su momento a solas. ¨ De acuerdo, pero llámame si no puede¨

¨Lo haré¨ Sonrió con dulzura.

Quinn la detuvo antes de que saliera. ¨Sea la hora que sea¨ Insistió. Rachel vio algo más que preocupación en sus ojos pero fue incapaz de identificar que era. ¨ Ten cuidado¨ Suspiró a escasos centímetros de su boca.

Algo estaba pasando. Quizás no todo era cosa de su imaginación. Pero no sabía qué y por tanto tampoco que hacer, e hizo lo único que sabía tranquilizaría a su novia al menos por un tiempo o una parte de ella. ¨ Te quiero Quinn¨ Confesó abrazándola. Y un abrazo de su chica fue lo último que confirmó sus sospechas. Quinn no era la misma de siempre. La rubia siempre la mantenía un poco más que unos segundos entre sus brazos cuando pasaba algo, exactamente como hacía en aquel momento alargando el contacto entre sus cuerpos.

Acarició su mejilla al separarse y le sonrió. ¨ Descansa cuando llegues a casa ¿sí?¨ Quinn asintió imitando su sonrisa y muy a su pesar, dejándola marchar.


He vuelto y también los flashback! Parece que el ´miedo´ apareció con el ultimo capitulo y en este no se resuelve nada, habrá que seguir esperando jeje

Gracias por leer y comentar!

Saludos.