Disclaimer: No soy propietaria de Glee y/o sus personajes... solo los utilizo jeje
Chocolate y nueces
¨ Mmm… chocolate y nueces, que bueno¨ Murmuró cerrando los ojos con la cuchara en el interior de su boca.
La rubia sonrió con malicia dispuesta a hacerla rabiar.¨ Mmm… que asco¨ Dijo imitando su voz pero con una opinión muy diferente.
Rachel llevaba así varios minutos, comiendo aquel helado que tanto le gustaba y murmurando frases como aquella, y Quinn la observaba entre divertida y avergonzada por algunos de los sonidos de su chica cada vez que la cuchara viajaba desde la tarrina de helado hasta su boca y de vuelta a empezar. Daba gracias por estar a solas y en casa, o no habría aguantado mucho tiempo a su lado.
Ella le señalo con la cuchara vacía en señal de amenaza. ¨ Ni siquiera lo has probado¨ La acusó la morena una vez hizo desaparecer la fría crema por su garganta.
¨ No, gracias¨ Negó con una mueca de asco en su cara. ¨Prefiero seguir con vida¨
¨Oh, vamos Quinn… pruébalo¨
Ella fue tajante. ¨No¨
¨Por favor… por mi¨ Pidió ladeando la cabeza y acercándole el helado. Ella permaneció firme en su decisión. ¨ Te va a encantar¨ Le aseguró.
¨No me gusta… ni siquiera es helado de verdad¨ Sonrió cerrando su boca, adelantándose así a las intenciones de su novia. La conocía bien, muy bien, y la diva no tardaría en intentar forzarla a probar el helado.
Dicho y hecho. Ni un minuto después Quinn estaba atrapada bajo el cuerpo de la morena, situada a horcajas encima de sus piernas, y tratando de darle a probar aquel delicioso manjar… según ella.
Forcejearon solo unos minutos, pero los necesarios para que la mejilla y los labios de la rubia se vieran manchados así como su camiseta y la de la morena. A pesar del desastre, Quinn consiguió mantenerse a salvo de probarlo, aunque más por no ceder ante Rachel que por otra cosa. No le gustaban los ¨ helados¨ de su novia, pero tampoco los odiaba.
Rachel soltó una carcajada al ver algo de chocolate en el pelo de su chica pero no dijo nada, a Quinn no le iba a hacer gracia. ¨ Abre la boca para mami¨ Cambió de estrategia hablándole como si de una niña pequeña se tratara.
Quinn frunció el ceño. ¨No soy un bebe¨ Protestó.
¨Lo pareces¨ Río burlándose. ¨ Prometo que no te va a matar. Confía en mí¨ Insistió una vez más acercándole la cuchara a la boca. Quinn se resistió aunque sonreía. ¨ Esta bien. Tú te lo pierdes¨ Admitió sacándole la lengua y comiéndose ella el helado.
Quinn sonrió triunfante aunque no confiaba del todo en su chica y por eso espero cautelosa algunos minutos, atenta a cada movimiento de la morena para asegurarse de que no metía la cuchara por sorpresa en su boca. No sería la primera vez que se lo hacía.
Pasado un tiempo y segura de la inexistencia de futuros ataque, la rubia al fin se relajó, percatándose del lugar en el que inconscientemente sus manos se habían posado. Las caderas de su chica. Y allí, con Rachel sentada sobre ella, degustando su postre y sonriendo como una niña con zapatos nuevos, la culpabilidad volvió a invadirla, esa era la posición más íntima que compartían desde hacía una semana. Desde la primera llamada.
Rachel no mentía cuando le decía que le iba a encantar aquel helado, era el mejor helado vegano que había probado en su vida ¡el mejor! Pero Quinn era cabezota y no se atrevía a probarlo…cobarde. Lamentablemente para su chica ella no lo iba a dejar pasar, tenía que probarlo si o si, y llevaba varios minutos tramando el plan perfecto para que lo hiciera, y que Quinn estuviera tan relajada y distraída era la ayuda perfecta. Dudo por un momento al sentir sus caricias en ambos lados de su cadera… parecía tan tranquila, y era tan inocente a veces. Pero todo fue recordar la sonrisa engreída y de triunfó que le mostró cuando se dio por vencida, y su plan se puso de nuevo en marcha. Era ahora o nunca.
Con mucho cuidado, y tratando de no parecer sospechosa, cargó todo lo que pudo la cuchara y en un rápido movimiento la introdujo en su boca para después unir sus labios a los de una distraída Quinn que no dudo en responder el beso. Le llevo un segundo darse cuenta de lo que en realidad estaba pasando, justo lo que tardó en sentir el frio golpeando su lengua. No es que Rachel hubiera sentido la irrefrenable necesidad de besarla, ¡era su forma de hacerle probar el helado!
Quinn reacciono empujándola lo justo para romper el beso y gritando su nombre. ¨¡Rachel!¨ Lejos de amedrentarse, ésta sonrió satisfecha.
¨ ¿A que esta bueno?¨
¨ Te odio¨ Murmuró obligándola a sentarse en el sofá, lejos de ella.
La morena sonrió divertida. ¨Me quieres¨ La contradijo.
Ella negó resigna porque… era verdad. ¨ Y no sé porque¨ Decidió jugar.
¨ Si quieres puedo hacerte una lista de todas mis cualidades, empezando por mi capacidad para…¨
Quinn le robó un corto beso haciéndola callar. ¨No, gracias pero no¨ Denegó su oferta mirando a su chica encogerse de hombre y volver a centrarse en comer helado. Si seguía así iba a acabar con la tarrina esa misma noche, y no sería la primera vez. Si algo no entendía de Rachel era como podía comer tanto como lo hacía, y seguir teniendo ese cuerpo que la volvía loca. No era normal.
¨Rach¨ Suspiró poniéndose de lado para mirarla de frente.
¨ ¿Mmm?¨
¨ ¿Podemos hablar?¨
Rachel imitó la postura de su chica dejando el helado sobre la mesa. ¨No lo volveré a hacer pero no es para tanto¨ Quinn frunció el ceño confusa hasta que la morena se dio cuenta y señalo el chocolate.
¨ No es eso¨ Afirmo sonriendo. ¨Me comería ese asqueroso helado entero si estuviera sobre tu cuerpo¨
¨ ¿En serio? ¨ Preguntó con una sonrisa traviesa. Quinn sonrió medio sonrojada ¿Por qué se sorprendía su chica? Haría casi cualquier cosa que la implicara ella desnuda. A pesar de todo asintió confirmando las dudas de la morena y la imaginación de ésta se disparó en un segundo. ¨ ¿Quieres?¨ La tentó con energías renovadas acariciando su brazo arriba y abajo.
Muy a su pesar Quinn tuvo que rechazar la tentadora oferta de su novia… por el momento. Rachel se hundió un poco en el sofá ante la negativa.
¨ ¿Qué pasa?¨ Se preocupó por la repentina seriedad del momento.
La rubia suspiró, tenía que decírselo si o si y tenía que hacerlo mirándola a los ojos. No había marcha atrás. Necesitaba que Rachel supiera que ella estaba por encima de todo. ¨Las cosas no han estado muy bien últimamente y ha sido por mi culpa… No me interrumpas, por favor¨ Le pidió cuando vio la intención en ella. ¨ Ha sido culpa mía y lo siento¨ Se disculpó guardando silencio.
Rachel lo interpretó como su momento para decir algo, y quería que fuera una pregunta pero fue más una afirmación. ¨ Es Christine¨ Dio por hecho que la mujer tenía algo que ver en el comportamiento extraño de su novia. La confusión en el rostro de la rubia le hizo dudar de sus sospechas.
¨ ¿Christine? ¿Qué tiene que ver ella en esto?¨ Rachel apartó la mirada. Era evidente que estaba equivocada y ahora Quinn sabría que dudaba de ella. Lejos de molestarse, ella entendía el razonamiento de la diva después de saber que su cambio de actitud coincidía con la vuelta de su ex a la ciudad. ¨ ¿Sabes? Da igual, no me importa lo que haga, no quiero saber nada de ella… no es eso¨
Rachel suspiró aliviada ¨ ¿Entonces?¨
¨ Shelby me ha llamado¨ Confesó no sin algo de temor. Era un tema delicado para ambas.
Rachel estaba mucho más que sorprendida ¿Cómo no había pasado por su cabeza esa idea? Aun así seguía algo incrédula. ¨ ¿Shelby?¨
¨ Shelby Corcoran¨ Aclaró por si le quedaba alguna duda¨
¨Oh¨ No sabía que decir. ¨Shelby ¿eh?¨ Repitió como si eso lo hiciera más real.
Quinn estaba a punto de desesperarse. Si Rachel no lo asimilaba pronto no podrían seguir adelante. ¨ Si, Rachel. Shelby Corcoran, la misma mujer que es tu madre biológica y la madre adoptiva de mi hija ¿Puedes volver al mundo real ahora? ¨ Fue dura. Lo sabía, pero a veces la diva necesitaba lo que a ella le gustaba llamar ´terapia de choque´ para asimilar los sucesos.
¨Lo siento¨ Se disculpó sin saber muy bien si era lo que debía hacer. ¨ ¿Para qué te ha llam- ¡oh dios! ¿Beth está bien? ¨ Preguntó deseando que la niña estuviera en perfectas condiciones.
Quinn asintió dejando escapar una tímida sonrisa. ¨ Ella está bien¨ Sonrió más al ver que su novia hacia lo mismo ¿Cómo era posible que saber del bienestar de alguien a quien ni siquiera conocía pudiera alegrarla tanto? Solo podía ser porque era importante para ella misma y eso le hacía sentir completa. Tenía a su lado a alguien que se alegraba por ella aunque eso implicase algún inconveniente sí misma. ¨ Es… quiere conocerme¨ Soltó de pronto, cuanto antes lo dijera mejor. Ni ella misma lo había asimilado aun, y decirlo en voz alto lo hacía… real.
El silencio se impuso entre ambas con miles de pensamientos sin revelar. Volvían a estar en silencio como tantas veces, no era incomodo como las ultimas pero tampoco era normal, solo era…extraño.
¨¿Estas enfadada?¨
Ella agitó la cabeza para tranquilizar a la rubia. ¨ No, pero no lo entiendo Quinn. ¿Por qué no me lo has dicho antes? He estado toda la semana pensando en que podía haber hecho mal o que no había hecho para que estuvieras tan distante y…¨
¨Lo siento¨ Se disculpó perdiendo la cuenta de las veces que lo había hecho y las que lo haría. ¨Necesitaba pensar. Todo esto es demasiado y… no quería preocuparte¨ Explicó en voz baja. Ahora no tenía mucho sentido haber guardado silencio.
¨ Te quiero Quinn, me preocupo siempre, y no solo eso, me duele cuando me evitas o cuando no hablas conmigo sobre lo que te pasa¨ Fue sincera y aunque no quería reprocharle su actitud, sonaba exactamente a eso, a reproche.
Quinn se mostraba arrepentida, Rachel podía verlo pero eso no hacía que dejara de doler. ¨Lo sé y lo siento¨ Volvió a disculparse. ¨Pero todo esto… esta situación, es tan extraña y…¨
¨ ¿Y?¨ Preguntó esperanzada. Por fin sentía que su chica empezaba a abrirse con respecto a sus sentimientos.
La rubia suspiró derrotada. ¨ Es tu madre Rachel, y tanto como quiero odiarla por todo lo que te hizo, por lo mal que lo pasaste cuando ella se marchó la primera vez… y la segunda… no puedo¨ Admitió con un hilo de voz. Su novia nunca le había hablado de ella pero estuvo ahí, lo había visto todo, aunque fuese desde la distancia y no quería verla sufrir de nuevo. ¨ Está cuidando de Beth y no sé qué habría sido de ella si Shelby no lo hubiera hecho¨ Terminó limpiando una lagrima que rodaba por su mejilla.
Rachel limpió las que le siguieron. ¨ No te lo estoy pidiendo Quinn. No quiero que la odies, ni siquiera yo lo hago¨ Dijo para calmarla y era la verdad. ¨ Y no es Shelby quien importa, es Beth¨ Sentenció rodeándola por los hombros para reconfortarla. ¨ ¿Qué quieres hacer? ¨ Preguntó cuándo estuvo más calmada.
¨No lo sé¨ Farfullo separándose. Rachel la miró levantando una de sus cejas, imitando el gesto tan característico de su chica. ¨ No quiero hacerte daño¨ Dijo recostada en el respaldo del sofá.
¨ ¿Por qué ibas a hacerme daño?¨ Rachel intentaba comprenderla pero la línea de pensamiento de su chica le resultaba algo confusa por no llamarla ridícula. ¿Cómo el ver a Beth le iba a hacer daño a ella? No lo entendía.
¨Piénsalo Rach, si Beth está en mi vida, nuestras vidas¨ Se corrigió a sí misma. ¨ De algún modo Shelby también lo estará y no quiero hacerte pasar por eso, no quiero perderte¨ Gimió frustrada por toda la situación. ¿Por qué tenía que ser tan complicado?
¨ Ey!¨ Habló para que la mirara. ¨No me vas a perder¨ Le aseguró cuando sus ojos se encontraron. ¨Pase lo que pase, voy a seguir aquí para molestarte y obligarte a comer helado de chocolate y nueces¨ Dijo haciéndola sonreír. Rachel sonrió también, objetivo conseguido. ¨ ¿De acuerdo?¨ Quiso asegurarse que su chica lo entendía. Ella asintió.
¨De acuerdo¨
¨ Bien. Y que sea la última vez que esperas a que nos peleemos para contarme algo¨ Le advirtió sonriendo a medias para no parecer tan dura. Quinn sabía por su mirada que lo decía muy en serio. ¨ Cuándo sepas lo que vas a hacer con Beth, dímelo por favor¨ Pidió regalándole un delicado beso. ¨Y no pienses en mi o en Shelby, ni siquiera en Beth. Piensa en ti y lo que de verdad quieres hacer, eso va a ser lo mejor para ella, de nada le vale que vuelvas a su vida por unos días, unas semanas y luego te marches¨ Le aconsejo recordando su propia experiencia.
¨ Lo sé. Gracias por apoyarme¨
La diva sonrió dejando que su novia la besara. ¨No tienes que agradecerme nada… me conformo con que nos vayamos a la cama. Estoy muerta¨ Admitió desperezándose para estirar sus músculos y ponerse en pie. Quinn la siguió sin pestañear con unos planes muy distintos a los de la morena, si ésta quería dormir, no era su intención dejarla hacerlo. Después de todo, no podían desaprovechar esa tarrina de helado casi terminada y a medio derretir. Rachel se iba a llevar una gran sorpresa.
Bueno, bueno... ¿y ahora que? La pobre Christine aparece dos segundos en el capitulo anterior y ya todo el mundo la culpa... igual su vuelta no tiene nada que ver con Quinn, que desconfiadas ... tanto que hasta dudáis de las intenciones de una pobre niña ajaja Falta la decisión de Quinn ¿se encontrara o no con Beth? Ya lo veremos mas adelante ;) De momento parece que el temporal a pasado...
Gracias por leer, comentar y seguir la historia...sin eso no seria lo mismo.
Saludos y hasta la próxima actualización xD
