Descargo de Responsabilidad. Quinn y Rachel no me pertenecen.


Consecuencias de una noche de pasión.

¡Oh, Dios! Le iba a estallar la cabeza si hacia cualquier movimiento. Estaba segura. Y ni siquiera se había levantado de la cama, todavía. Además el sol… ¿Era posible que brillara más que nunca aquella mañana o solo se lo parecía a ella? Le molestaba. Mucho.

El sol, amarillo, rubia, SU rubia… Quinn. ¡Oh Quinn! La noche anterior había sido perfecta. Cena romántica con su chica, momentos divertidos con sus amigos, muchas risas, mucho baile y… ¡No! No, no, no… No podía ser. Quinn no le habría dejado hacerlo ¿o sí? No. Definitivamente no. ¿En un baño? ¿Un asqueroso baño público? ¡Jamás! Tenía que ser un sueño. Uno muy bueno pero solo un sueño provocado por el alcohol y el revelador vestido que su chica había llevado la noche anterior, por su forma de mirarla, sonreírle o simplemente por ser ella. Quinn no necesitaba hacer mucho más la verdad.

Segura de que todo era producto de su imaginación, se relajó y sonrió al escuchar los gruñidos de su chica, seguramente molesta por los rayos de sol que se colaban por la ventana. Habían olvidado cerrarla. Pero toda esa tranquilidad le duró solo unos segundos, el tiempo que tardó en darse la vuelta en la cama para abrazar a su novia y descubrir una inconfundible marca en el cuello de ésta.

Iba a matar a Quinn.

Pero primero tenía que despertarla. ¨ Quinn¨ La llamó zarandeándola un poco. Ella solo murmuró algo incomprensible y continuó con su sueño. ¨Despierta¨ Alzó la voz impacientándose.

¨ ¿Qué pasa?¨ Murmuró ella con los ojos entreabiertos. Volviendo a cerrarlos, se acurrucó más bajo las sabanas hasta que un gritó por parte de su novia le hizo reaccionar.

¨ ¡Que despiertes de una vez! ¨

El tono de su voz y el gesto en su cara hicieron que la rubia se sentase en la cama completamente despierta ya. ¨ ¡¿Qué diablos te pasa?! ¨

La pregunta enfureció a Rachel. O eso parecía. ¨ ¿Qué que me pasa? ¿Tú qué crees? ¨ La cuestionó sin obtener respuesta. ¨ ¡Un baño, Quinn! ¡Un sucio y asqueroso baño! ¨

Quinn palideció en solo un segundo. ¨ Eh… yo…¨ No supo que decir. Rachel tampoco la dejó.

¨ Dime que ha sido un sueño y que lo que tienes en el cuello es la picadura de un bicho o algo así¨ Pidió bajando la voz poco a poco con las manos cubriendo su cara. Sabía que eso sería una gran mentira pero era lo que quería oír en ese momento.

¨ Yo no hice nada¨ Se defendió antes incluso de ser acusada. Lo que molestó más a Rachel.

¨ ¡Eso ya lo veo! ¿Cómo me dejaste hacerlo Quinn? ¨ Le recriminó. ¨Sabes la cantidad de gérmenes y enfermedades que hay en un sitio así. ¿Y si nos hemos contagiado? ¿Y si… ¡Oh Dios! ¿Y si alguien nos vio Quinn? ¨ Se lamentó dejando el enfado a un lado.

¨ Para ser una mañana de resaca hablas demasiado y muy alto ¨ Se quejó masajeándose la sien. ¨ Y tú me arrastraste a ese baño¨

¨ Ya… y tú te negaste ¿no?¨

Quinn se encogió de hombros esforzándose por no sonreír. No quería tentar la suerte y hacer que la morena se enfadara de verdad. ¨ Nunca he podido decirte que no¨ Probó suerte para ablandar a su chica, y a juzgar por la tímida sonrisa de sus labios, lo había conseguido.

¨ Nunca vuelvas a dejarme beber… por favor¨ Suplicó tumbándose con los ojos cerrados. No valía la pena molestarse con su novia. Ella no tenía la culpa, no del todo.

Quinn se acostó a su lado y beso su mejilla arrancándole otra sonrisa. ¨ Y si te dejo beber pero volvemos aquí para… ¨ Dejó la frase a medias tratando de hacer un movimiento sugerente con su cejas. Rachel no pudo evitar reírse por ello.

¨Anoche no tenías tantos reparos en hablar de lo que querías¨ Susurró en tono de burla acariciando su mejilla sonrojada.

¨Te pones muy exigente cuando bebes y eso me pone a mi¨ Confesó colocándose sigilosamente sobre ella. ¨Además, es mi deber complacerte ¿no? ¨ Preguntó acariciándole el brazo, luego el costado de su cuerpo y finalmente descansando su mano en la cadera de la morena.

¨ ¿Quieres complacerme? ¨ Cuestionó con voz sugerente rozando sus labios.

Quinn asintió con una sonrisa de niña buena en sus labios y se decidió a besarle el cuello. Eso le impidió ver la sonrisa maliciosa de su novia, quien contó mentalmente hasta tres, dejando que la rubia se relajara y se convenciera de que iba a ir adelante con sus ideas, para acabar con los deseo de la chica en unos segundo.

¨ Entonces hazme el desayuno¨ Dijo quitándose a la rubia de encima y riendo por su cara de sorpresa y decepción al mismo tiempo. Y riendo se dirigió al baño para comenzar con su rutina diaria, dejando a Quinn sola, completamente estirada para ocupar toda la cama y con una sonrisa.

¨ Vas a acabar conmigo¨ Susurró.

¨ Aun no¨ Contestó la morena asomándose con el cepillo de dientes en la mano. ¨ Desayuno ya, rubia¨ La señaló amenazante con el objeto y desapareció de nuevo.

Quinn no mentía al decirle que su deber era complacerla, o eso parecía por todo lo que había preparado para desayunar. Su café favorito, tostadas, fruta… ¡hasta una rosa! No sabía de donde la habría sacado y algo le decía que tampoco lo iba a averiguar si le preguntara. A su chica le gustaba mantener ciertos secretos inocentes porque según ella ´el misterio es lo que hace la vida interesante´.

¨ Mira lo que te he hecho¨ Dijo haciéndola girar la cara para poder ver bien la marca en el cuello de la rubia. ¨ ¿Por qué no me paraste? ¨ Quiso saber.

Quinn giró los ojos. ¨ En eso mismo estaba pensando yo¨ Se mostró irónica.

¨ Nadie nos vio ¿verdad?¨ Preguntó probando una de sus tostadas.

¨ ¿Qué más da? Ya está hecho¨

¨ Quinn¨

¨ No, Rachel. Nadie nos vio¨ Le aseguró suspirando derrotada. Su chica no pararía hasta que le dijera lo que quería oír. ¨ No vi nadie cuando entramos y tampoco cuando salimos del baño¨ Añadió para tranquilizarla pero una idea paso por su mente en ese momento. ¨ Aunque mientras… toda mi atención estaba en otra cosa, así que… no sé¨ Volvió a crearle la duda y sonrió arrogante escondida tras su taza.

¨ Vuelve a sonreír así y va a pasar mucho tiempo hasta que tengas motivos para volver a hacerlo¨ Le advirtió borrándole la sonrisa de golpe.

¨No te atreverías¨ Habló insegura. ¿Sería capaz Rachel? Absolutamente sí, se contestó ella misma en un dialogo interno. Y por ello no volvió a sonreír en todo el desayuno, al menos no de forma que hiciera que su chica no la dejase volver a tocarla como lo había hecho la noche anterior.


Si alguien esperaba algo malo ya veis que no jeje Bueno aquí acaba este flashback y en el siguiente volverán a estar en tiempo actual y siguen en New Haven, felices y contentas xD

Gracias por comentar, leer y seguir la historia.

Saludos y hasta la próxima actualización. xD