Descargo de responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.


Para toda la vida

Era viernes, las seis y media de la tarde y Rachel ya entraba a toda prisa por la puerta de su apartamento. No, no les habían dado la tarde libre, o si pero no por voluntad propia del equipo y el director, sino porque, instigados por cierta pequeña diva, todos habían provocado que así fuese, suplicando, casi negándose al final, a seguir ensayando después de una dura semana. ¿Qué? Quinn llegaba a las siete y ella quería estar allí para recibirla, no es que no quisiese ensayar más, solo se moría por ver a su novia, algo total y absolutamente comprensible, y que justificaba su pequeña rebeldía. Por supuesto, ni François ni ningún otro miembro del equipo tenía porque saber que ella había iniciado esa especie de levantamiento.

A las siete menos cuarto Rachel ya salía de la ducha, y a menos diez ya estaba vestida y tras la puerta esperando la llegada de su chica. A menos cinco empezó a desesperarse y mirar el reloj cada minuto. Pasadas las siete el tiempo se redujo a treinta segundos y la espera se le hizo eterna. Quinn debería estar ahí, no se tardaba tanto desde el aeropuerto. Eran las siete y veinte minutos de la tarde cuando la puerta de su apartamento se abrió dejando paso a una reluciente rubia, quién apenas tuvo tiempo de saludar antes de verse atrapada contra la puerta ya cerrada del lugar.

¨ ¡Llegas tarde Fabray! ¨ Le regañó Rachel muy cerca de sus labios. Quinn sonrió.

¨ Si, la próxima vez vendré en mi helicóptero privado ¿ya sabes? Para evitar el tráfico¨ Fue la respuesta de la rubia, que lejos de ganarse un sermón por parte de su novia acerca de la puntualidad y su peculiar sentido del humor, ésta la sorprendió con una exigencia muy particular.

¨ Deja de hablar ¨ La diva fue directa y tomándola por el cuello de su abrigo, tiró de ella para poder besarla de una vez.

Quinn respondió con ferocidad al gesto de su novia, hasta casi quedarse sin aire y entonces se separó susurrando entrecortadamente. ¨ ¿Qué haces?¨

¨ ¿Tu qué crees?¨ Le devolvió la pegunta levantando una ceja. ¨ Llevamos una semana sin vernos¨ Musitó volviendo a besarla. ¨ Y tenía muchas, muchas ganas de besarte… y otras cosas¨ Añadió moviendo de forma sugerente las cejas, aunque a Quinn le resultara más cómico que sexy aquel gesto. Pero su sonrisa, ¡dios! Esa sonrisa de medio lado entre tímida y arrebatadora…con eso podía convencerla de ir a cualquier lugar y hacer lo que ella quisiese. Y Rachel lo sabía.

La maleta de la rubia quedó tirada junto a la puerta y olvidada mientras ella se dejaba arrastrar por Rachel hasta la habitación. Por lo visto era cierto eso de que la había echado mucho de menos.

Las dos cayeron en la cama, y entre risas, besos y caricias la ropa fue desapareciendo de sus cuerpos para ocupar el suelo. Quinn fue quien acabó con el control y desde encima retuvo a la morena contra el blando colchón, separándose solo un poco para poder ver bien el rostro de Rachel, y sonrió al encontrarla con los ojos cerrados y respirando con dificultad. Se sabía culpable de ello y no le importaba. Besó cada parpado cerrado con delicadeza antes de volver a atacar sus labios y arrancar un sonoro gemido al cuerpo bajo el suyo. Pero su plan era otro, y para llevarlo a cabo tuvo que abandonar la boca de su chica, no sin antes dejar un pequeño mordisco en su labio, para recorrer su cuello y bajar por su escote. Hasta que algo la detuvo, y no fue el ritmo descontrolado del pecho de la morena subiendo y bajando a ritmo de su respiración, sino algo irreconocible para ella y que en ese momento cubría el cuerpo de Rachel.

Quinn se sentó completamente recta sobre las caderas de Rachel antes de preguntar. ¨ ¿Es nuevo?¨

¨ ¿Qué dices?¨ Fue la réplica de la diva tratando de volver a besarla y hacerla caer de nuevo en la cama. No funcionó.

¨ Este conjunto¨ Especificó la rubia tirando del tirante de su sujetador y Rachel sonrió. Era increíble que Quinn tuviera controlada hasta su ropa interior. ¨ No te lo había visto antes¨ Insistió en medio de su silenció.

Ella limitó a besarla en el cuello y pedirle algo muy sencillo.¨ Quinn… céntrate¨

¨ Pero…¨ Quiso protestar de nuevo.

Rachel desistió en su intento por que su novia volviera a hacer lo que debían estar haciendo y optó por la solución más rápida para retomar sus actividades. Darle todos los detalles. ¨ Ayer aproveché el tiempo para comer y fui de compras con Kevin- ¨

¨ ¡Wow, Wow, Wow! ¿Kevin?¨ Había oído mucho ese nombre últimamente y no le molestaba, no hasta ese momento. No quería a nadie comprando ropa interior con su chica.

¨ ¿Celosa? ¨ Bromeó Rachel intentado seguir con los besos. ¨ Es gay, muy gay…su novio está en la ciudad ¿recuerdas?¨

¨ Tan gay que seguro que quiso echar un vistazo para asegurarse de que te quedaba bien ¿no? ¨ Cuestionó con un tono que le hizo difícil a la diva saber si bromeaba o hablaba en serio. Imaginó que no era un juego cuando Quinn se quitó de encima suyo.

¨ ¡¿Estas de broma?! ¨ Exclamó viendo cómo, tras colocarse solamente una camiseta, su novia abandonaba la cama y la habitación ¨ ¿Dónde vas?¨

¨ Se me han quitado las ganas y tengo hambre¨

¨ ¡Quinn, vuelve aquí!¨ Tuvo que alzar la voz para asegurarse que la escuchaba.

¨ Llama a tu amigo, mejor¨ gritó la rubia sin moverse de la cocina, donde ya empezaba a prepararse una ensalada. Poco después Rachel salió para unirse a ella y abrazarla por la espalda pegando su mejilla en el hombro de la rubia.

¨ Te odio¨ Murmuró en tono juguetón. No estaba enfadada, no podía estarlo con su chica ahí después de tantos días.

¨ Yo a ti más ¨ Contestó ella sonriendo. ¨ ¿No piensas ponerte nada encima?¨

Rachel se miró a si misma comprobando que seguía con su ropa interior nada más y negó. ¨ Se supone que tienes que quitarme la ropa, no pedirme que me la ponga¨ Alegó en su defensa.

¨ Tenemos todo el fin de semana para eso¨

¨ ¿Solo el fin de semana? ¨ Quinn asintió probando uno de los palitos de pan que había encontrado en uno de los armarios de la morena. Eran sus favoritos y los que Rachel odiaba, seguro los había comprado para ella y eso le hizo sonreír.

¨ Te quiero ¨ Susurró besando su mejilla.

¨ Pero solo te quedas hasta el domingo¨ Se lamentó. Algo muy dentro de ella albergaba la pequeña esperanza de que su chica hubiera decidido alargar su estancia allí aunque fuera solo un día. No iba a ser así.

¨ Rach¨

Pero la morena ya se alejaba murmurando. ¨ Lo sé, lo sé…¨

¨ ¿Dónde vas? ¨ preguntó con cierta preocupación. No quería pensar ya en cuando se iba ¡acababa de llegar!

¨ A ponerme algo¨

¨ ¿Para qué?¨ Interrogó divertida. ¨ Te lo pienso quitar en cuanto termine con esto¨ Le informó con una sonrisa traviesa señalando el plato frente a ella y Rachel no tuvo más remedio que reír.

La diva no tardó mucho en regresar y para tristeza de Quinn, lo hizo vestida., aunque solo se puso un top y unos diminutos pantalones. Con un poquito de imaginación podía que no sabia era que en el escaso tiempo que pasó a solas en su habitación, Rachel había tomado una decisión. No iba a lamentarse más por el tiempo que no tendrían para estar juntas e iba a aprovechar todo lo posible el que si disponían. Dos días daban para mucho. Y con esa idea en su cabeza y un estado de ánimo más juguetón, se sentó junto a Quinn robándole el tenedor de su mano y la cena. Si su chica pensaba que ya se había librado de compartir su comida solo porque no vivían en el mismo estado, se equivocaba. Eso era para toda su vida e iba a tener que soportarlo. Por su sonrisa, Rachel pensó que no le importaría.


Nuevo capitulo y reencuentro, espero que os guste xD Y recordad las palabras de Quinn, tienen todo el fin de semana para un REENCUENTRO en condiciones jeje

Saludos. xD