Descargo de Responsabilidad: Quinn, Rachel y cualquier referencia/personaje de Glee no me pertenecen. Esto es solo ficción.
Cuando el mundo desaparece.
Rachel llevaba al menos diez minutos despierta pero ni siquiera se había molestado en abrir los ojos. Volvía a tener a Quinn a su lado, en su cama, y sentir su piel desnuda bajo las sabanas, escuchar su respiración y el latido de su corazón tan fuerte y tranquilo como siempre, era la mejor sensación que podía tener. Y no exageraba.
¨ Rachel¨ Quinn murmuró sabiendo que la morena estaba despierta, ella se había despertado antes y llevaba más tiempo fingiendo que dormía de lo que su chica lo hacía. La diva no se inmutó, aunque sabía que Quinn sabía que estaba despierta. No la habría llamada de no ser así. ¨ Rach¨ Volvió a insistir y ella no podría resistirse mucho, si había algo realmente impresionante y que nunca llegaría a entender, era como incluso recién levantada la voz de su chica podía sonar tan sexy e irresistible para ella. ¨Buenos días¨ Susurró cuando por fin Rachel se dio por vencido y abrió los ojos.
Rachel sonrió. ¨ Hola ¿Qué hora es?¨ Preguntó reprimiendo un bostezo, lo que generó una sonrisa en su novia. Conociéndola y sabiendo la semana que había tenido, iban a hacer falta litros de café para que fuera SU Rachel, tan hiperactividad y locuaz como la amaba.
Aun así no iba a desaprovechar la oportunidad de molestarla. ¨ Tarde. Quiero mi desayuno¨
La diva abrió exageradamente los ojos. ¨ ¿Perdona? ¨ Cuestionó sus palabras absolutamente incrédula.
Quinn reprimió su risa y continuó con su plan. ¨ Que tengo hambre, tráeme el desayuno¨ Exigió sin ninguna delicadeza.
¨ ¡Háztelo tú!¨ Exclamó ella frunciendo el ceño. ¿Dónde estaba su Quinn romántica? ¿La que la noche anterior le decía cuanto la había extrañado y lo mucho que la amaba? Y al mirarla lo descubrió. Fue un pequeño destello en sus ojos, un segundo de diversión reflejado en su rostro, lo que le hizo ver que seguía ahí, escondida y con ganas de jugar
¨ Ya eres grandecita, vas tu a hacértelo… y de paso me haces el mío¨ Fue su momento para exigir algo de comida. Dos podían jugar al mismo juego si era lo que Quinn quería.
¨ Ni lo sueñes nena¨ Se negó con cierto tono chulesco que nada tenía que ver con la Quinn que la diva conocía. No, al menos, la actual, le recordaba más la joven animadora que fue años atrás.
¨ ¿Nena?¨ Preguntó levantando la ceja extrañada, aunque lejos de molestarse le producía algo de risa escuchar a su chica hablar así. Quinn se encogió de hombros negándose a darle ninguna explicación. ¨ Como sea… no pienso hacerte el desayuno¨ Fue tajante en su decisión, sin embargo a su novia pareció no importarle.
¨ Bien¨ aceptó la decisión de su chica saliendo de la cama y se dio la vuelta cuando estuvo a punto de salir por la puerta. ¨ Esta noche, cuando vengas a mí buscando sexo, te vas a ir con las manos vacías¨ Le advirtió muy seria. Rachel sonrió.
¨ ¡Ja! No te lo crees ni tu¨ Tuvo que gritar para que Quinn la escuchara desde donde quiera que estuviera por el apartamento.
¨ Ya veremos¨ Contestó de vuelta, y por la lejanía de su voz y la serie de ruidos que era capaz de escuchar, Rachel adivinó donde se encontraba.
Sin esperar un segundo más y sin molestarse en cubrir su cuerpo casi desnudo, se dirigió directamente a la cocina donde Quinn ya preparaba café, tostadas y algo de fruta. La rubia sonrió al sentirla pegada a su cuerpo y no opuso resistencia alguna a ser abrazada. Tampoco le habría servido de nada porque Rachel le habría obligado como fuese, no estaba dispuesta a alejarse por mucho tiempo de ella mientras estuviera ahí.
¨ Hola¨ Le saludó la diva divertida besando su hombro.
¨ Hola¨ Quinn respondió alejándose un poco para evitar prolongar el beso. ¨ Auch¨ Se quejó cuando fueron los dientes de Rachel los que entraron en contacto con su piel.
¨ Te lo mereces¨ La rubia asintió aceptando la derrota. ¨ Me encanta que estés aquí¨
¨ A mí no es que me encante pero… ¡Para! Eso ha dolido¨ Gimió con gesto de dolor haciendo que Rachel lamentara, solo un poco, ese segundo mordisco.
¨ No sigas provocándome¨
¨ Como decía, no es que me encante estar aquí pero si es el único modo de estar contigo no hay otro sitio en el que quiera estar¨ Declaró ganándose la sonrisa más grande de Rachel, y un tierno y corto beso.
¨ ¿A qué hora te vas?¨
¨ ¿Acabo de llegar y ya quieres que me vaya? Ten novia para esto¨ Bromeó poniendo los ojos en blanco. No quería pasarse el poco tiempo que tenían pensando en cuando tenía que irse, ni regodeándose en su lamento. De todas formas informó a su chica, cuanto antes lo supiera antes podrían olvidarse de ello. ¨ Mi vuelo sale a las cinco¨ Omitió recordarle que era al día siguiente porque eso Rachel ya lo sabía de sobra.
¨ ¿Tan pronto?¨
Quinn suspiró dándose la vuelta para estar frente a frente. ¨ Rach… podemos simplemente olvidarnos de eso, no quiero que nos pasemos todo el sábado pensando en que mañana me voy… nos vamos a arrepentir si lo hacemos en lugar de aprovechar el día¨ Murmuró acariciando sus mejillas y regalándole algún que otro beso en la frente, su mejilla, su nariz y cualquier parte de su cara a la que pudo acceder. ¨ ¿Qué quieres que hagamos?¨
La diva cambio el gesto triste de su cara por uno más divertido. ¨ Podemos quedarnos todo el día en la cama¨ Le propuso con una sonrisa provocativa rodeando su cuerpo hasta descansar las manos en su trasero. ¨ Tenemos comida, agua y una cama enorme¨ Continuó guiñándole un ojo antes de cerrar el espacio entre sus bocas y unirse en un nuevo beso cargado de deseo con el que la morena pretendía convencerla. Si supiera que no necesitaba nada de eso para conseguirlo, que se quedaría todo el día en la cama solo por estar con ella, aunque fuese para dormir, claro que un aliciente como aquel tampoco lo rechazaría nunca. No estaba loca. Lamentablemente en algún momento tenían que separarse y respirar, o intentarlo, y Rachel aún sin quererlo gimió al sentir como la rubia mordía su labio inferior. ¨ Odio que hagas eso¨ Jadeó la morena sin separar su frente de la de su chica.
Quinn sonrió tratando de calmar su respiración. ¨ ¿Parar o morderte?¨ Preguntó regalándole otro beso, más corto y más calmado.
¨ Ambas¨
¨ Mentirosa¨ La acusó con una sonrisa. Que odiara cuando tenían que parar en mitad de un beso lo entendía, ella también lo odia, pero lo segundo, que le mordiera con la presión justa, le encantaba.
Rachel no se molestó en contradecir a su chica y enredando sus dedos en el pelo de ella, la atrajo para un nuevo beso. Y fue ella quien mordió esa vez, quien acabó con el beso antes de lo deseado por la rubia haciéndola protestar, pero también fue Rachel quien la hizo gemir al atrapar el lóbulo de su oreja con su boca, ese lugar en concreto era uno de los puntos débiles de Quinn y ella lo conocía tan bien.
¨ No empieces… no tenemos tiempo¨ Suspiró Quinn con las manos fuertemente ancladas a la cadera de su novia para impedir que se alejara. Su cabeza era un lío de contradicciones en ese instante. Quería quedarse allí y hacer lo que su chica le proponía, pero tenían un lugar al que ir y era tarde para cancelarlo.
¨ No necesito mucho tiempo¨ Aseguró Rachel susurrando en su oído. Y el simple hecho de sentir su cálida respiración chocar contra su oreja, le hizo plantearse por un segundo que aquello era posible. Pero Quinn se conocía a sí misma y conocía a Rachel, y poco tiempo nunca era suficiente para saciar su deseo. Aun así no evitó que su novia siguiera su camino y empezara a besar su cuello al mismo tiempo que sus manos empezaban a colarse por dentro de su pantalón.
¨ Rach¨
Ella sonrió. ¨ No seas tonta, sabes que lo estas deseando¨ Murmuró dirigiendo una de sus manos al pecho de la rubia. ¨ Te necesito tanto¨ Dijo arrancándole pequeños gemidos con sus caricias. Y cuando Rachel estaba casi convencida de que Quinn se había rendido a relajarse en sus brazos, la rubia se separó bruscamente de ella y sin ni siquiera mirarla o explicarse, camino hasta el baño. La diva fue incapaz de reaccionar, aun conmocionada por lo que acaba de suceder, hasta que el grito de su novia le saco una enorme sonrisa de triunfo en sus labios.
¨ ¡¿Vienes o te vas a quedar ahí todo el día?! ¨
No hizo falta nada más para que Rachel saliese casi corriendo hacia el baño dejando que su ropa cubriera el suelo del corto trayecto hacia allí. Pero su sonrisa y su esperanza desaparecieron nada más entrar y ver que Quinn aun seguía con la ropa en su lugar.
¨ Si es algún tipo de juego, no tiene gracia Quinn¨ Dijo casi molesta.
¨ ¿Te parece que estoy jugando? ¨ Habló al tiempo que se quitaba la camiseta dejando la parte superior de su cuerpo totalmente al descubierto. Rachel negó con la boca ligeramente abierta haciendo sentir a su chica orgullo, todavía, después de más de un año juntas, seguía provocando la misma reacción en la morena al quitarse la ropa.
Lo que la rubia nunca habría imaginado fue que Rachel reaccionara como lo hizo. Sin mediar palabra y dando dos grandes zancadas, la morena se plantó justo delante de ella estrellando sus bocas en un ardiente beso, con tal fuerza y descontrol que le hizo retroceder un par de pasos a ella misma hasta estar dentro de la ducha.
Ni eso ni el agua casi helada cayendo sobre ellas fue capaz de separarlas, pero sí el frio choque contra la pared helada de la ducha, que hizo gritar a la rubia y reír a la morena.
¨ Lo siento¨ Se disculpó la más pequeña sin dejar de sonreír.
¨ Cállate¨ Le ordenó la otra dándose la vuelta con un rápido movimiento hasta que fue Rachel quien estaba contra la pared y gritaba con sorpresa. Pero en cuanto los labios de Quinn atraparon los suyos se olvidaron del frío, de la cita que tenían y de todo. Era algo que no podían evitar, y es que estando juntas el mundo solía desaparecer.
Un poquito más de esta historia! xD
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