Descargo de Responsabilidad: Quinn y Rachel no me pertenece.


¿Dudas?

La banda a la que habían ido a ver hacía más de veinte minutos que dio por finalizado su concierto, y a Quinn le habría gustado abandonar el local inmediatamente, pero su chica insistió tanto en quedarse un poco más y bailar que allí seguían, ella y Jeremy sentados en una pequeña mesa con dos bebidas sin alcohol sin apenas tocar sobre la misma, mientras sus respectivos ocupaban el centro de la pista bailando como locos.

Jeremy se rio atragantándose con su bebida por las tonterías de su chico y luego miró a la chica rubia y callada a su lado para verla sonreír. ¨ ¿Lleváis mucho tiempo juntas? ¨ Se interesó el chico volviendo a beber de su copa.

Quinn negó dando un trago a su bebida antes de hablar. ¨ Un año y medio...más o menos¨ Contestó sin apartar la mirada de su chica. ¨ Pero nos conocemos desde mucho antes¨ Añadió mirando a Jeremy. ¨ ¿Y vosotros?¨

Él sonrió. ¨ Tres años¨

Los dos bebieron al mismo tiempo y, dejando descansar sus copas sobre la mesa, fijaron su mirada en la pareja de baile recién formada. Aunque más que bailar hacían el tonto, especialmente Kevin.

¨ La primera vez que lo vi pensé que estaba loco¨ Recordó sonriendo.

¨ ¿Por qué?¨

¨ ¿No lo ves? ¨ Señaló a su chico que en ese momento se dedicaba a poner caras y gestos raros en mitad de un baile absurdo e improvisado que Rachel trataba de imitar.

Quinn tenía que admitir que un poco loco sí que parecía. ¨ ¿Qué te hizo fijarte en él entonces?¨

¨ Eso mismo¨ Admitió riendo. ¨ Mi vida entera había sido un cumulo de apariencias. Una relación secreta, unos padres a los que adoro pero más preocupados por el que dirán que por vivir sus propias vidas, un hermano en un centro de desintoxicación que supuestamente estaba en un spa de lujo en Hawaii… con Kevin daba igual todo eso. A él no le importaba lo que la gente dijera o pensara, ni le importa¨ Aclaró dejando el pasado. ¨ Tiene muy claro quién es y lo que quiere, y a quien no le guste que no mire¨ Resolvió encogiéndose de hombros tal y como su chico siempre hacia.

Quinn se vio reflejada ligeramente en la historia del chico. Su vida también había sido todo apariencias hasta que dejo Lima y a su familia. Ella necesitó eso para ser quien es, Jeremy parece que necesitó encontrar a Kevin. ¨ ¿Y cómo acabasteis juntos?¨

¨ Frecuentábamos el mismo local los fines de semana, y la segunda vez que nos vimos él se acercó a mi sin importarle que mi ex estuviera conmigo¨ Confesó sorprendiendo a la rubia. ¨ En aquel momento lo rechace, pero un mes después lo volvió a intentar y la historia con mi ex ya había acabado así que…¨

Quinn asintió comprendiendo el resto. Y una duda que planeaba sobre su cabeza unos días atrás surgió de nuevo. ¨ ¿Cómo lleváis estar separados?¨

¨Mal¨ Fue sincero. ¨ Pero en casa tampoco teníamos mucho tiempo para vernos, viajo a menudo por mi trabajo, son viajes cortos pero nos deja solo los fines de semana, así que estamos acostumbrados¨ Sonrió alzando la copa hacia su chico y negando su invitación a unirse a ellos. ¨ ¿Qué tal lo lleváis vosotras?¨

¨ Es… difícil¨ Confesó la rubia con un suspiró. ¨ Acabábamos de mudarnos juntas cuando surgió todo esto, y no me gustan las relaciones a distancia…¨

¨ A nadie le gustan¨ Le interrumpió Jeremy.

¨ Ya... Rachel parece estar llevándolo bastante bien¨

¨ Y eso te preocupa¨ Adivinó el chico. Quinn asintió a regañadientes. ¨ Si me permites un consejo no te preocupes demasiado. La primera vez que Kevin y yo nos separamos fue solo una semana, y los primeros tres días él estaba más que feliz, pero al cuarto día me llamo casi llorando que me echaba de menos y que quería que volviese en ese momento¨ Le contó casi riendo, y ella sonrió.

Puede que Jeremy tuviese razón, que Rachel estuviese tan emocionada por una nueva ciudad, la obra, nueva gente…que apenas había tenido tiempo en reparar en otras cosas. La verdad es que ella misma casi no había tenido tiempo aquella semana de pararse a pensar en nada más que el trabajo, pero eran los pequeños detalles los que le hacían recordar a su novia y extrañarla. Encontrar un cd de su chica bajo la cama, abrir un armario y ver sus cereales favoritos y que aún no había gastado, su cepillo de dientes en el baño… vivir en el apartamento que compartían era un recuerdo constante de ella, y Rachel no tenía eso.

Alejando sus dudas, Quinn tenía que reconocer que la noche no iba tan mal como había imaginado. La banda que habían escuchado no serían los próximos Rolling o Beatles pero podían cantar, tocaban varios instrumentos y las letras no eran malas del todo, y al público allí presente pareció gustarles. El nuevo y mujeriego amigo de su chica, al final no era tan mujeriego, solo le gustaba divertirse y por lo que Quinn pudo observar hasta que desapareció con una rubia, que por lo visto era la misma con la que se iba cada noche del local los últimos tres meses, tenía un miedo terrible al compromiso, a tener algo serio y estropearlo, y sobre todo, mucho miedo a sufrir. Y si alguna vez en esa semana había pensado que era una posible amenaza, después de ver como trataba a Rachel, toda duda desapareció de golpe. El chico se pasaba el tiempo molestando a Rachel y burlándose, tal y como un hermano haría. En cierto modo era divertido. Casi tanto como ver a Kevin arrastrando, literalmente, a Jeremy hacia la pista de baile, y obligarle a imitar su excéntrica coreografía, si es que podía llamarla así.

La distracción de Jeremy y Kevin ´bailando´ le impidió a la rubia ver los movimientos de su chica, que lejos de seguir bailando, había abandonado la zona de baile para ir hasta la barra. También le impidió ver a la joven camarera de esa noche acercarse hasta ella con una copa en su bandeja.

¨ Esto es para ti¨ Le indicó la joven chica dejando la copa llena de un líquido transparente frente a Quinn.

La rubia miró la bebida extrañada y levanto la vista justo a tiempo para detener a la camarera. ¨ ¡Espera! Yo no he pedido esto¨

¨ Lo sé. Lo manda aquella chica¨ Señaló hacia la barra más cercana a ellas, donde una pequeña morena sonreía a la vez que jugaba con la pajita de su propia bebida.

Quinn sonrió a la camarera e ignoró a la chica de la barra. ¨ ¿Te importa llevárselo de nuevo y decirle que muchas gracias pero que tengo novia? ¨ Le pidió divertida.

La chica no dijo nada y se limitó a deshacer su camino, y dejar la bebida pedida por la morena de la barra frente a ella junto con el mensaje de Quinn. La morena se mostró contrariada al principio y al buscar rápidamente con su mirada a la rubia, la vio sonreír. Entonces fue ella quién rio e ignorando a la camarera tomo la copa en su mano libre y ella misma fue hasta la mesa.

¨ Esta mal rechazar una invitación ¨ Espetó la chica sentándose frente a Quinn.

Ella sonrió. ¨ Lo sé, pero no creo que a mi novia le haga mucha gracia que vaya aceptando ´invitaciones´ de chicas en bares¨

¨No veo a tu novia por aquí¨ Susurró en su oído teniendo que acercase mucho más ella, y aprovechandose para rozar su pierna con la mano.

Quinn inspiró profundamente y se mordió el labio tratando de no caer. ¨ Suele bailar como una loca, a lo mejor la ves si miras hacia allí¨ Se burló señalando a su espalda. Su gesto consiguió que la chica golpeara su pierna con la mano y se alejara de nuevo.

¨ Supongo que si te invitó a mi apartamento me dirás que no¨ Se lamentó la morena.

La rubia sonrió fingiendo que pensaba una respuesta, impacientando así a la chica frente a ella. Después de algunos segundos se puso seria. ¨ La verdad es que mi novia no es nada celosa¨ Ironizó sonriendo. ¨ Y tú no se lo dirías ¿no? ¨ Decidió jugar aceptando la bebida que antes había rechazado. Pero fue probar aquel líquido transparente y cambiarle la cara. ¨ ¡Es vodka Rachel! Sabes que no me gusta¨ Le reprochó con mala cara.

La diva sonrió arrebatándole la bebida. ¨Lo sé, pero a mi si¨ Añadió guiñándole un ojo antes de beber.

Rachel no aguantó ni dos minutos sentada junto a Quinn, y olvidándose de su copa, entrelazó su mano con la de su chica y la guio hasta un lugar más apartado e íntimo de la pista.

Frente a frente, las manos de ambas se dirigieron a su lugar natural cuando estaban así, las de Rachel en el cuello de Quinn, y las de ésta en la cintura de la primera para controlar cada movimiento en el pequeño baile que sus cuerpos iniciaron por inercia. No seguían la música pero tampoco era algo que les preocupara en aquel momento. Movimientos lentos, sensuales, cargados de la tensión sexual acumulada durante toda la noche, en eso consistía su baile, si es que podía llamársele así al ligero vaivén que seguían.

Se mantuvieron en la burbuja imaginaria que habían creado ellas mismas, bailando, mirándose y sonriendo durante solo unos minutos. Hasta que Rachel no pudo soportarlo más. La diva atrajo a su chica hacia sí, y cuando ella creía que iba a ser besada, la morena dirigió sus labios para hablarle al oído y volverla completamente loca con una sola frase.

¨ Volvamos al apartamento¨


Lamento el retraso con este capitulo pero el fin de semana fue una locura y estos días apenas he tenido tiempo.
Si hay algún error es solo culpa mia jeje es lo que tiene corregir con prisa...

Gracias por seguir leyendo/comentando xD
Saludos.