Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.


Wildberry Pancakes and Café

¨ Rach¨ Susurró acariciando la espalda desnuda de su novia. ¨ Vamos…despierta¨ Insistió sin dejar de sonreír recordando los acontecimientos de la noche anterior. ¨Mi amor… levanta, no seas perezosa¨ Le instó por tercera vez consiguiendo una mala cara de su chica que le pareció la cosa más dulce que había visto en mucho tiempo.

¨ Déjame¨ Espetó ella haciéndola cambiar de opinión repentinamente e interrumpiendo las caricias que en ese momento dibuja en su espalda con un suave manotazo.

¨Pero…¨ La diva abrió los ojos y gruñendo volvió a cerrarlos lo que hizo a Quinn callar lo que fuera a decir.

¨Ni siquiera ha amanecido¨ Protestó tirando de la rubia de vuelta a la cama.

Ella gritó con sorpresa al caer sobre el cuerpo de la cantante, pero el gritó de la morena enmascaró por completó el suyo. ¨ ¡Rachel! ¿Estás bien?¨ Se interesó al ver el gestó torcido en su cara. ¨ ¿Te he hecho daño?¨ Se preocupó.

¨ No ¨ Su voz estrangulada dejó entrever que mentía.

¨ Deja que me levante¨

Rachel volvió a negar. ¨ No¨ La negativa llegó acompañada de un abrazo más fuerte y un beso en su cabeza.
¨ ¿Por qué me despiertas tan pronto?¨

¨ Quiero que vayamos a un sitio¨

¨ ¿Dónde?¨

Quinn sonrió misteriosa. ¨ Es sorpresa¨ Fue lo único que dijo liberándose de los brazos de su novia a pesar de las protestas de ésta. ¨ Vístete¨ Le ordenó desapareciendo de la habitación para terminar de prepararse ella misma.

Veinte minutos le llevó a la morena levantarse de la cama y solo treinta más darse una ducha rápida, elegir la ropa, peinarse y maquillarse bajo la persistente y casi molesta impaciencia de su novia, antes de verse arrastrada a la calle y en un taxi por otros cuarenta y cinco minutos para llegar al lugar elegido por Quinn.

Rachel bajó de aquel taxi reconociendo inmediatamente donde estaban y miró a su novia incrédula. ¨ ¿En serio? ¨ La cuestionó alzando sus cejas en un intento por imitar el famoso gesto de la rubia. ¨ ¿Wildberry Pancakes and Café? Quinn ¨

¨ ¿Qué? ¨ Preguntó con fingida inocencia. ¨ He hecho una pequeña investigación y es uno de los mejores lugares para desayunar… además, tenemos el Millennium Park justo aquí al lado¨ Explicó los motivos de su elección. Que el nombre del local tuviese el apellido de su chica en una de sus palabras era pura casualidad.

¨ Lo que tú digas¨

La rubia ni se molestó en mirar la carta cuando por fin consiguieron sentarse pero espero paciente a que Rachel tomase una decisión. Y paciente era la palabra adecuada porque a su novia le costó casi diez minutos decidirse por un simple café bien cargado. Quinn pidió pancakes con chocolate, y cuando minutos después cada una tuvo su pedido frente a ella, la diva miró con los ojos desorbitados el plato de su chica.

¨ ¿Te vas a comer todo eso? ¨ Se sorprendió señalando la torre de aquellas famosas tortitas del local.

Quinn asintió sonriendo y cortó el primer trocito ofreciéndole el tenedor. ¨ ¿Quieres?¨ Rachel negó probando su café.

El silencio las acompañó durante largos minutos, el tiempo suficiente para que Rachel acabara con su café y Quinn con la mitad de su plato, y ya está llena.

¨ ¿Cómo están?¨

Quinn sonrió. ¨ Increíbles ¿De verdad no quieres?¨ Volvió a ofrecerle acercándole el plato. La morena declinó su oferta con una sonrisa. ¨ Cuando estaba embarazada quería comer pancakes con chocolate a todas horas ¡todos los días! ¨ Explicó dando otro bocado. ¨Pero estos son los mejores que he probado¨

¨ ¿Intentas convencerme para que los pruebe?¨

Quinn negó con una sonrisa. ¨ ¿Funciona? ¨ Fue el turno de la morena para negar y ella se encogió de hombros.
¨ Tú te lo pierdes¨

¨ ¿Fue tu único antojo?¨

¨ ¿El qué?¨ La miró confundida.

Rachel dudó unos segundos y luego se atrevió a seguir adelante. ¨ Cuando estabas embarazada… ¿los pancakes eran tu único antojo?¨

¨ Pancakes, tocino, malvaviscos…tenía todo un repertorio de alimentos poco sanos¨ Explicó riendo.

¨ Sigues teniéndolo¨ Le acusó ella, y Quinn no tuvo más remedio que asentir de acuerdo con esa afirmación.

Un paseo por el parque y una despedida, sorprendentemente más fácil que la primera, fue el final de aquel fin de semana en Chicago. Que la despedida fuera menos difícil no significaba que fuese fácil, no hubo lágrimas y si muchos besos, algunos abrazos y más besos. Pero prefirieron hablar menos del adiós, de hecho en ningún momento se les ocurrió nombrar esa palabra, y desear en silencio y una o dos veces en voz alta que los días pasaran pronto para su próximo encuentro.

Y pensando en esos besos y esa despedida, no despedida, se hallaba Quinn cuando una mano sobre su hombro y la voz cantarina de una joven los interrumpió, aunque no fue capaz de escuchar lo que le decía.

¨ ¿Perdona?¨

La chica la miró divertida sonriendo antes de repetir sus palabras. ¨ Tu teléfono¨ Señaló el dispositivo junto a la rubia. ¨ Estaba sonando… pero creo que ya es tarde¨ Comentó con fingido lamento cuando la pantalla volvió a oscurecerse. ¨ Soy Lizzie¨

¨ Quinn¨ Se presentó devolviéndole la sonrisa mientras la veía tomar asiento junto a ella.

¨ No te he visto nunca por aquí ¿Eres nueva?¨

¨ Algo así¨ Quinn suavizó su brusca respuesta con una sonrisa y observó a su alrededor.

El aula, antes vacía, se había llenado poco a poco mientras ella se perdía en el recuerdo de su novia, sus besos y la despedida que habían tenido. Miró el reloj sobre la puerta de entrada y salida, y con una breve disculpa recogió sus cosas para ocupar el lugar que le correspondía.

¨ Buenos días a todos¨ Saludó con un tono fuerte y seguro que para nada reflejaba los nervios que su cuerpo albergaba. ¨ Mi nombre es Quinn Fabray… y soy vuestra nueva profesora¨ Se presentó para todos pero mirando directamente a la única persona que allí conocía al revelar su identidad. Ella le devolvió la mirada con una expresión de sorpresa y algo que la rubia fue incapaz de descifrar en sus ojos y decidió ignorar, tenía una clase por delante a la que hacer frente.

De noche, en la tranquilidad de su apartamento y la comodidad de su cama, a Quinn apenas le dio tiempo a contestar la llamada entrante de su novia antes de verse avasallada por un sinfín de preguntas.

¨ ¿Cómo te ha ido? ¿Estabas nerviosa? ¿Había muchos chicos? ¿Y chicas? Te llame pero no contestaste¨ Le reclamó haciendo alusión a la llamada que había realizado antes de que la rubia empezara la clase y ella misma su ensayo. Le habría gustado desearle buena suerte, pero Quinn no descolgó por estar distraída y luego demasiado ocupada.

¨ Hola cariño ¿Cómo estás? Yo bien y…¨

Rachel puso los ojos en blanco aunque para su novia fuese imposible verla y espetó. ¨Déjate de tonterías y contesta…cariño¨ Suavizó sus palabras con el mismo término cariñoso que su chica había utilizado.

A Quinn no le sirvió de nada aquel intento por endulzar sus bruscas palabras y prefirió molestarla un poco más.
¨ ¿Cuál era la primera pregunta?¨

¨ ¡Quinn! ¨ Gritó la morena. Y ahí estaba la rubia, riéndose de escuchar a su chica en todo su esplendor, perdiendo los nervios y la paciencia cuando algo no se le concedía en el momento. Algo que se moría por saber. Especialmente la parte de las chicas. Quinn lo sabía. ¨ Voy a colgar si no dejas de reírte de mí¨ Anunció, y casi sonó creíble.

A pesar de todo, Quinn se rindió a los deseos de la morena. ¨Está bien¨ Suspiró calmándose. ¨ Me quería morir de lo nerviosa que estaba Rach¨ Le confesó con tal emoción en su voz que derritió por completo a la morena. ¨ No soy mucho mayor que ellos, incluso algunos son mayores que yo, y ahí estaba, explicándoles, enseñándoles cómo hacer cosas que hace unos años yo no tenía ni idea de lo que eran. Tecnicismos que aprendí hace cuatro días…no literalmente, es una forma de hablar… ya me entiendes¨ Rachel soltó una risita por la forma tan dulce que tenia de divagar la rubia cuando estaba realmente entusiasmada con algo. Y parecía estarlo con su nueva ocupación.

Quinn siguió contándole cada pequeño detalle de su primera clase como profesora y Rachel escuchó atenta cada palabra de su novia, prestando especial atención a la parte de las chicas y sobre todo a la vestimenta de profesora sexy que su novia había utilizado. ¿Que? Ella también tenia derecho a disfrutar con aquel nuevo camino que estaba emprendiendo su chica ¿no? Y llevaba días imaginándoselo como para dejar pasar la oportunidad de saber lo que había utilizada. Lastima que Quinn no le hubiera enviado una foto como le había pedido antes de que dejara Chicago. Si ella seguía negándose a su petición, iba a tener que hacerle una pequeña visita sorpresa para conocer el look profesora de su queridisima novia.


Un capitulo más, vuelven a estar separadas y una nueva etapa para la rubia que parece que Rachel va a disfrutar a su manera.
Gracias por leer y comentar.

Saludos. xD