Descargo de responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.
Trece
Un tono…dos tonos… Quinn esperó paciente a que alguien al otro lado contestara su llamada. Estaba realmente preocupada después de ver más de diez llamadas no contestadas en su teléfono de ese mismo alguien que, a más de setecientos kilómetros de distancia, corrió para encontrar su propio teléfono y responder. Hablando nada más deslizar el indicador en su pantalla para descolgar.
¨ Lo siento¨ Fue lo primero que salió de sus labios. ¨ ¡Oh Dios! Lo siento tanto Quinn, no sé cómo he podido… no he escuchado el despertador y…lo siento…de verdad, lo siento¨ Rachel se disculpó repetidamente con un nudo en su garganta. ¨ ¿Quinn?¨ La llamó tras un corto pero intenso silencio. Suponía que su novia estaría enfadada pero que no se pronunciara, no presagiaba nada bueno.
La rubia suspiró haciéndole ver que seguía ahí y después habló. ¨ ¿Estas bien?¨ Esa seguía siendo su máxima preocupación. Rachel se extrañó por la pregunta.
¨ Si¨ Contestó casi con temor. ¨ ¿Por qué?¨
¨ ¿Por qué? Dice ¨ El sarcasmo fue tan notorio que la diva se arrepintió inmediatamente de la pregunta. ¨ Porque te he llamado cuando no llegabas, porque estaba preocupa, porque pensé que te podía haber pasado algo, porque…¨ Quinn se contuvo dando la oportunidad de hablar a su chica.
Y ella aprovechó para volver a disculparse. ¨ Lo siento¨ La joven profesora no dijo nada y eso dio pie a la diva a meter la pata un poco más. ¨ No debí acostarme tan tarde¨ Murmuró arrepentida.
¨ ¿Tarde? Eran las once cuando dejamos de hablar y dijiste que te ibas a la cama¨
La morena suspiró cerrando los ojos, aunque eso Quinn no podía verlo, y respiró hondo tomando valor para contarle a su chica la verdad. No iba a ganar nada omitiendo lo que pasó. ¨ Lo sé¨ Admitió en voz baja. ¨ Y estaba a punto de hacerlo cuando me llamaron los chicos para ir a tomar algo y…¨
¨ Increíble¨ ¿Resignación? ¿Enfado? Rachel no sabía muy bien que pensar del estado de Quinn. ¨ Me estás diciendo que no estás aquí porque saliste hasta tarde con tus amigos ¿Es Eso?¨ Rachel no contestó. La pregunta era retórica. ¨ La única cosa que te pido y no eras capaz de hacerla¨ Añadió dolida.
¨ Lo siento, Quinn¨ Repitió una vez más. ¨ Yo…¨
La rubia la interrumpió. ¨ ¿Sabes qué? No quiero saberlo, Rachel. No quiero seguir hablando y decir algo de lo que me arrepienta¨
¨Pero…¨
¨ Pero ¿qué? Me vas a decir que lo sientes mil veces y yo lo sé. Sé que lo sientes pero eso no cambia nada, no estás aquí y…tengo que irme¨ Acabó frotándose la sien. ¨ Beth… ella y Shelby me están esperando. Hablamos más tarde¨
Quinn cortó la llamada sin dar a Rachel la oportunidad de preguntar como había sido su encuentro con Beth, aunque si seguían juntas debía asumir que muy bien. Pero había otras preguntas. ¿Cómo es? ¿Cómo estás? ¿Se parece a ti? Preguntas que por el momento iba a tener que guardar hasta esa noche cuando volvieran a verse. ¿Por qué no había modo de que Quinn no fuera hasta Chicago después de la reunión con su hija, no? Ese era el plan inicial. Claro, que también lo era que ella estuviese presente en ese encuentro.
¨ ¿Todo bien? ¨ Preguntó Shelby cuando la rubia se unió a ella y Beth unos minutos más tarde, sentándose junto a la pequeña.
Quinn miró a la mujer mayor y luego a su hija antes de sonreír. ¨ Perfecto¨ Mintió sabiendo que para las dos era imposible saber que lo hacía, así como saber que su sonrisa era tan falsa como sus palabras. ¿Pero que podía decir? ¿Decir que en ese momento deseaba matar a su novia por haberse quedado dormida? Algo le hacía sospechar que ninguna de las dos lo tomaría muy bien. ¨ ¿Te gustó el campamento?¨ Se interesó por la pequeña escapada de su hija semanas atrás, lo que le sirvió para cambiar de tema, dejar de pensar en Rachel y ocupar casi toda la comida en observar la deslumbrante sonrisa de su hija mientras hablaba de su aventura.
Mientras, a cientos de kilómetros, una morena molesta y arrepentida se lamentaba. Molesta por haber fallado a su chica, por no haber cumplido su promesa, porque ahora Quinn estuviera enfadada y dolida. Molesta por haber salido la noche anterior cuando sabía que no debía, que llevaba toda la semana arrastrando el cansancio, llegando tarde a los ensayos por culpa del sueño y al final todo había estallado de la peor manera posible, decepcionando a Quinn.
Rachel dejó pasar una hora hasta salir de la cama, darse una ducha, ponerse la ropa más cómoda que había llevado a Chicago y bajar a la calle para correr. Necesitaba hacer algo, tenía que pensar en la manera de solucionar aquello, adivinar qué haría que su chica la perdonase la próxima vez que hablara con ella. Pero antes de todo eso, probó llamando a la rubia y las dos veces tuvieron el mismo resultado, su teléfono estaba apagado.
Una hora después, una buena ducha fría y un nuevo intento fallido para hablar con ella, la diva no se vino abajo, al contrario, tenía una idea increíble a la que Quinn no iba a poder resistirse nada más entrar por la puerta del apartamento.
En Pittsburgh era hora de despedirse y Quinn estaba más nerviosa que antes de encontrarse con Beth si eso era posible. ¿Debía abrazarla o no? ¿Le molestaría a la pequeña? ¿Sería incomodo? Un millón de preguntas que, como durante todo su encuentro, la misma Beth fue quién se encargó de borrar con un simple movimiento. Fueron unos segundos los que llevaron a la pequeña envolver sus brazos alrededor del cuello de la rubia, y fue casi inmediata la reacción de ésta envolviendo su pequeño cuerpo entre los suyos. Fue raro pero no incómodo.
¨ ¿Pue… puedo llamarte?¨ Fui un susurro tímido que Quinn casi ni escuchó, y que le hizo sentirse ligeramente avergonzada por no ser ella quien le preguntara a la pequeña si podía llamarla.
¨ Cada vez que quieras¨ Sonrió acariciando su mejilla. No quería emocionarse, y había sobrellevado el encuentro más o menos bien, pero ahora… era difícil. ¨ ¿Puedo llamarte yo?¨ Beth asintió. ¨ Bien¨ Suspiró la rubia conteniendo las lágrimas. ¨ Voy a volver pronto ¿de acuerdo? ¨ Le aseguró mirando unos segundos a Shelby, que sonreía algo emocionada detrás de su hija. ¨ Y podéis venir a Nueva York cuando queráis¨ Las invitó con la esperanza de que en algún momento sucediera.
¨ ¿Podemos ir? ¨ Preguntó rápidamente Beth a Shelby.
La mujer asintió acercándose a ellas. ¨ En vacaciones¨ Aclaró para disgusto de su hija.
¨Pero…¨
¨ Me alegro de verte Quinn¨ Interrumpió las protestas de su hija para hablar con la rubia mayor. ¨ Y visitaremos Nueva York…en vacaciones¨ Volvió a especificar haciendo sonreír a Quinn por el evidente disgusto de Beth.
¨ Lo entiendo ¨ Asintió de acuerdo. ¨ Mientras vendré yo¨. No era una forma de hablar. Era una promesa. Iba a visitar a su hija tantas veces como pudiera y Shelby le dejara.
Una sonrisa, un abrazo entre las dos mujeres de más edad y Quinn vio a su hija marchar con un dolor fácil de reconocer en su pecho, pero también con la inmensa felicidad de, por fin, saber cómo era su niña, como sonaba su risa y como era su mirada. Cuando perdió de vista a las dos, fue su momento para partir. Le habría gustado quedarse todo el fin de semana con ella, pero de momento iba a tener que conformarse con un día. Ese día.
Al caer la noche, Rachel estaba ansiosa. Quinn estaba a punto de llegar y cuando viera las velas, las rosas, la cena…todo, iba a tener que perdonarla aunque fuera solo un poquito ¿no? No podía estar enfadada para siempre. Una hora más tarde de lo previsto, con la cena fría y las velas casi derretidas al completo, la diva aceptó que sus planes iban a ser otros esa noche y comenzó a soplar apagando una a una las velas. Su teléfono sonó al llegar a la cuarta de las trece que había encendido. El número favorito de su chica. Trece velas, trece rosas… para nada.
¨ Quinn ¿Dónde estás?¨ Fue lo primero que preguntó al descolgar la llamada. Su voz sonaba derrotada, y aunque no pasó desapercibido para la rubia, si prefirió ignorarlo.
¨ Estoy en casa…en Nueva York¨
Fue como un jarro de agua fría para Rachel descubrir que lo que más temía era real, Quinn no iba a ir esa noche, y probablemente tampoco al día siguiente, y aunque lo sabía, sabia la respuesta, no pudo evitar hacer la pregunta.
¨ ¿No vas a venir? ¨ Le dio igual sonar como una niña pequeña, al borde de las lágrimas y necesitada, era como se sentía, al menos la parte de necesitada. Quería ver a Quinn, lo necesitaba para conseguir su perdón.
¨No¨
Su reacción fue inmediata. ¨ ¿Por qué? ¨ Preguntó sintiéndose estúpida al instante. Estaba muy claro y escucharlo iba a doler, mucho.
¨ ¿La verdad? ¨ Suspiró cansada. ¨ No me apetece verte ahora mismo Rachel, porque sé que me vas a decir cuatro palabras, me vas a mirar a los ojos y yo voy a ceder¨ Relató lo que solía suceder en sus últimas discusiones. ¨ Y esta vez no va a ser tan fácil¨ Sentenció.
La morena se mordió el labio en un intento por evitar que salieran las lágrimas de sus ojos. No quería que Quinn pensara que iba a utilizar el llanto para darle pena o algo así. ¨ Pero… no nos veremos hasta el próximo fin de semana¨ Aun así su voz la delató. ¨ Quinn…¨
Todo aquello tampoco era fácil para la rubia. ¨ Rachel… por favor¨ Le pidió conteniendo sus propias emociones.
¨Lo siento, vale…sé que la he cagado Quinn, pero no puedes dejar de hablarme por esto, no podemos tirarlo todo por la borda por un jodido error ¨
Quinn quería decirle que no fuera dramática, porque lo estaba siendo, pero guardó silencio para no agrandar el problema.
¨Quinn ¿estás ahí?¨
¨Sigo aquí¨
¨ Di algo¨ Suplicó evidenciando las lágrimas imposibles de retener.
¨ ¿Qué quieres que diga Rachel? Me habría gustado que estuvieras allí conmigo, que la vieras…es… ¨ La rubia volvió a quedarse callada mirando al techo de su habitación.
Rachel esperó paciente pero pasados unos minutos se atrevió a preguntar. ¨ ¿Qué? Dime¨ Susurró con temor.
¨ Da igual¨ Suspiró negando con la cabeza aunque nadie podía verla. ¨ Estoy cansada¨
Esa era la despedida. La morena lo sabía y lo lamentaba, pero no pudo hacer nada por detenerla ¨ Quinn, no…¨
¨ Buenas noches, Rachel¨ Fue lo último que escuchó antes del tono de línea comunicando al otro lado. Y nunca, jamás, se había sentido tan sola como en aquel instante.
Gracias por seguir leyendo/comentando cada capitulo.
Saludos.
