Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.
Pesadillas
Su teléfono estaba sonando. Otra vez. Era la tercera llamada que recibía con apenas minutos de diferencia, y no es que no quisiera contestar, es que si era su chica y descubría que estaba conduciendo iba a tener problemas. Problemas de verdad. Quinn le tenía absolutamente prohibido contestar el móvil cuando conducía, ni siquiera podía mirarlo, y Rachel lo entendía, de verdad que sí, pero llevaba diez minutos parada en aquel atasco y no parecía ir a salir de ahí pronto. A solo 8 km de casa, de Quinn, y un conductor idiota tuvo que saltarse un semáforo en rojo y provocar un accidente… o eso había oído.
Además la rubia no estaba cerca y no era ella. No reconoció el número. ¨ ¿Rachel Berry?¨ Ni la voz.
¨ Soy yo ¨
¨ Señorita Berry, mi nombre es Clarice y trabajo en el NewYork-Presbyterian Hospital/Columbia University Medical Center ¨
¨ ¿Hospital? ¨ Interrumpió en un susurró más para sí misma que porque no hubiera escuchado correctamente. ¿Por qué la llamaban de un hospital?
¨ Si ¨ Le confirmó la mujer sin saber que no era necesario. ¨ Es usted la persona de contacto de Quinn Fabray. La Señorita Fabray ha tenido un accidente¨
Rachel quería gritar, decirle que eso era imposible, que su chica estaría en casa o en el estudio, puede que en su hotel, pero no en un hospital. Quinn no podía estar en un hospital.
Y de repente y sin saber cómo, las luces de los coches de policía prácticamente la cegaban y las sirenas de las ambulancias ensordecían sus oídos… y los murmullos de la gente, eso era lo peor. ´Pobre chica´ decían unos. 'Es tan joven´ susurraban otros, ´ y tan guapa´ añadían con lastima.
Rachel no entendía nada. No tenía una explicación racional pero en algún momento se había bajado de su coche y estaba tan cerca del lugar del accidente, escuchando esas cosas… y en lo único que podía pensar era en ella y en hablar cuanto antes con ella. Necesitaba escucharla decir simplemente hola.
No fue así.
Llamó una vez. Dos. Y a la tercera decidió dejar un mensaje. ¨ Quinn, me acaban de llamar del hospital, dicen que has tenido un… un accidente¨ Habló con la voz entrecortada. ¨ Pero eso no puede ser, y sé que estas enfadada pero contesta el maldito teléfono de una vez y dime que estas bien¨ Le suplicó desesperada. ¨ Quinn, por favor…¨ Imploró al borde del llanto. ¨ ¡Quinn! ¨
El grito desgarrador de Rachel despertó a la rubia, que inmediatamente buscó a su novia en medio de la oscuridad con sus ojos y sus manos. Rachel estaba temblando, literalmente, y empapada en sudor, y su reacción fue inmediata, aferrándose con fuerza al cuerpo de Quinn. Igual de fuerte que ésta la abrazaba susurrándole palabras tranquilizadoras.
¨ Shhh… estoy bien. Estoy aquí¨ Le repitió una y otra vez hasta que la diva se calmó. ¨ Ha sido una pesadilla Rach, solo eso¨ Trató de darle sentido a lo que fuera que la imaginación de su novia hubiera creado. Y sabiendo la creatividad que a veces tenia, podía ser cualquier cosa imaginable y atroz.
La morena asintió contra el cuerpo de Quinn. Sabía que ella tenía razón pero ¨ Parecía tan real¨ Susurró. ¨ Tú estabas enfadada y yo venía a arreglar las cosas y entonces…¨ Se detuvo incapaz de contener las lágrimas. ¨ Te he visto. Estabas ahí…en el suelo y tu cabeza…¨ Explicó atreviéndose a mirarla y comprobando que no había ni rastro de la sangre ni las heridas que vio en su sueño.
¨ Solo ha sido un sueño¨
¨ Una pesadilla¨ Se apresuró en corregirla.
¨ Una estúpida pesadilla provocada por el susto de hoy¨ Justificó. ¨ Pero estoy bien. No te vas a librar de mi tan fácilmente¨ Sonrió a medias. Rachel no lo hizo y provocó que la rubia se arrepintiera inmediatamente de sus palabras.
¨ No quiero librarme de ti nunca ¿me has oído? ¨ Preguntó más seria de lo que Quinn la había visto en toda su vida. Casi daba miedo, y ella solo pudo asentir. ¨ Sé que la he cagado con lo de Beth, pero te quiero más que a nada Quinn¨ Le aseguró acariciando su rostro. ¨ Y si algo te pasara, yo… Siempre he dicho que mi sueño es triunfar y conseguir algunos premios pero me equivocaba. Mi sueño es estar contigo, tener una pequeña Lucy, una casa, un perro… ¡hasta un elefante si quieres! ¨ Bromeó en mitad de la seriedad de sus palabras. ¨ Mi sueño eres tú, Quinn¨
Ante tal confesión, Quinn se quedó sin palabras. Allí, en mitad de la noche y en la penumbra de su habitación había escuchado la declaración más sincera que nadie, nunca, le había hecho, y esas palabras solo podían venir de alguien como su chica. Por eso a pesar de todo, de no haber hablado lo que tenían que hablar, de no haberse dicho tantas cosas, la rubia eligió dejarse llevar por un momento e inclinó ligeramente su cabeza hacia donde sabia estaba su chica. Sus labios. Sellando las palabras de la diva con un beso cargado de sentimientos y promesas.
¨ Te quiero¨ Le correspondió nada más separarse. ¨ Más de lo que soy capaz de explicar Rach, más de lo que jamás voy a querer a nadie. Y siento mucho haberte asustado así hoy¨ Se disculpó apartando su mirada y el silenció las invadió.
¨ ¿Pero?¨ Interrogó la diva segundos después. Sentía que había algo que Quinn no le estaba diciendo.
Quinn suspiró dejándose caer en la cama para mirar al techo. ¨No quiero discutir¨ Dijo tomándola de la mano.
¨ Yo tampoco¨ Estuvo de acuerdo ella.
¨ Y aun así allí vamos¨ Murmuró Quinn.
Rachel negó con la cabeza a pesar de que no sabía si su novia podía verla o no. ¨ No vamos a discutir pero tenemos que hablar. Si seguimos dejándolo pasar al final va a ser peor¨
¨ Lo sé¨
¨ Pero… ¨ Insistió la morena. A veces desearía no tener que sacarle las palabras a su novia con cuentagotas.
¨ Tú vas a decir que lo sientes y eso ya lo sé, ya me lo has dicho. Y luego me vas a preguntar cómo me siento y realmente…no lo sé¨ Fue sincera. ¨ No te voy a mentir, cuando vi que no aparecías me preocupe, pensé que te había pasado algo porque por nada del mundo ibas a…dejarme plantada¨ Le costó decirlo y por culpa de la oscuridad se perdió el gestó torcido de Rachel. Aun le dolía haberse perdido un momento tan importante para ella. ¨ Pero luego me dijiste que te quedaste dormida ¡dormida! ¨ Repitió dos veces porque aún no podía creerlo. ¨ Y no sé qué pensar Rachel. A lo mejor simplemente estabas cansada, pero entonces no habrías salido, así que supongo que tu subconsciente te hizo un favor para no encontrarte con Shelby. No sé¨
¨ ¡No! ¨ Interrumpió Rachel alzando la voz a la vez que encendió la luz. ¨ Shelby no tiene nada que ver en esto Quinn, podría utilizarla como excusa pero te lo dije una vez y lo repito, no me importa verla o compartir mí tiempo con ella mientras puedas estar con Beth¨
¨ ¿Entonces qué coño pasó Rachel? Por qué todavía no lo entiendo¨ Pidió respuestas de forma alterada.
¨ Yo… Dios¨ Jadeó pasándose las manos por el pelo. Al final iba a tener que darle la razón porque todo apuntaba a discusión. ¨ No lo sé. Los ensayos han sido más duros estos días y da igual que este realmente cansada, me cuesta dormir cada noche desde que estoy en chicago porque te echo de menos y aunque hablemos a todas horas no es lo mismo y… ¨ Hizo una pausa para respirar y entonces sus ojos se encontraron con los de Quinn. En ellos vio algo que no supo cómo interpretar.
¨ No podemos seguir así…es ridículo¨
Rachel se asustó. Quinn no podía estar pensando lo que creía que estaba pensando ¿o sí? ¨ ¿Qué quieres decir? ¨
¨ Tu en chicago, yo aquí…me echas de menos y te echo de menos a todas horas…quizá deberíamos…¨
¨ ¡No vamos a romper!¨ Exclamó alarmada haciendo reír a Quinn.
¨ ¿Quién ha dicho nada de romper? Por si no lo has escuchado antes, te quiero¨
¨ Ya, pero a veces eres un poco idiota y…¨
¨ Vuelve a decir eso y entonces si vamos a romper¨ Susurró en sus labios antes de darle un corto beso. Rachel sonrió tímidamente. ¨ Puedo ir a Chicago¨
¨ ¿Qué?¨
¨ Te quedan allí cuatro meses, yo puedo terminar los dos proyectos que tengo ahora mismo y entonces ir a Chicago¨ Volvió a repetir.
¨ ¿Y la universidad?¨
Ella se encogió de hombros. ¨ Puedo dejarlo. Aún no he firmado nada¨
Sonaba tentador. Volver a tener a Quinn con ella cada día sería perfecto. ¨ No puedo dejar que hagas eso¨ Quería pero no podía, igual que Quinn no la dejo rechazar el trabajo cuando se presentó. ¨ Te gusta eso de dar clases, y el estudio, el hotel, todo está aquí. Nuestra vida está aquí Quinn¨
¨ ¡Tu no estas! ¨
¨ Pero voy a volver¨
¨ Eres imposible¨
Rachel sonrió ¨ Me quieres¨
¨ ¿Ahora mismo? Te odio ¨ Mintió dándole la espalda dispuesta a dormir.
¨ Te odio más¨ Fue su turno para mentir, aunque por su sonrisa no resultó muy creíble. ¨ Y gracias¨
Quinn frunció el ceño. ¨ ¿Por qué? ¨ Preguntó dándose la vuelta para estar frente a frente.
¨Las dos sabemos que podríamos haber tenido la pelea del siglo¨ Quinn puso los ojos en blanco por el dramatismo de su chica. ¨ Es verdad y lo sabes, en cambió lo has dejado pasar y te prometo que te voy a compensar. No me lo voy a perder la próxima vez¨ Le aseguró apagando la luz y abrazándose a ella. Quinn la besó en la cabeza.
¨ Rachel¨
¨ ¿Qué?¨
¨ Se parece a mí¨ Le contó de la nada. ¨ Mi hija se parece a mí¨ Dijo sonriendo con orgullo. Era algo que estaba deseando contarle a su chica, pero dadas las circunstancias lo único que le había dicho era que el encuentro había ido bien. ¡Ahora iba a poder contárselo todo!
Rachel sonrió. ¨ Estoy deseando conocerla¨ Susurró besando su mejilla. Se apoyó en su pecho dispuesta a dormir, conteniendo todas las preguntas que habían rondado su cabeza desde que Quinn y Beth se habían encontrado. Quería todos los detalle, pero cuando estuviera menos cansada y más despierta.
