Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.
Fantasmas del pasado
Aquella mañana Rachel se había hecho una promesa así misma, acompañar a Quinn a todas partes, y lo estaba cumpliendo hasta límites insospechados. Puede que fuese porque la echaba de menos o que las palabras del médico la noche anterior mencionando posibles desmayos y/o mareos debido a la conmoción todavía resonaban en su cabeza como si lo tuviera delante.
Fuera como fuese no había dejado a Quinn a solas en ningún momento, excepto su escapada por un café con Julie ¿pero después? Nada. Estuvo con ella toda la mañana en el estudio, fingiendo leer un libro que había tomado prestado de la rubia antes de salir de casa, cuando en realidad todo lo que hizo fue observar a su chica trabajar. Era relajante, inspirador y, a veces, incluso divertido cuando algo no le salía como quería. Después la acompañó hasta la universidad y aunque a la rubia le dijo que solo quería conocer el lugar donde ahora trabajaba, la verdad es que tenía otros motivos. El primero y más importante, seguir cumpliendo su promesa, y el segundo…tenía la esperanza de poder espiar un poco a su chica en su nuevo rol de profesora.
Para sorpresa de Rachel, Quinn había soportado estoicamente su presencia durante todo el día, y creyó que la suerte estaría de su lado cuando intentó seguirla hasta el baño. No fue así.
¨ ¿Dónde crees que vas?¨
Rachel sonrió con orgullo. ¨Contigo¨ Le dijo pensando que haría sonreír a su novia. No lo hizo.
Quinn se cruzó de brazos muy, muy seria y se negó. ¨ No¨
¨ ¿No?¨ Preguntó levantando una de sus cejas. Gesto que había tomado prestado de su novia, especialmente los últimos meses.
La rubia movió su cabeza y repitió. ¨ No, has estado conmigo todo el día. En el estudio, de camino aquí… me has seguido a todos lados y aun no entiendo porque¨ Estalló intentando no gritar demasiado para no llamar la atención.
A Rachel eso no le importó. ¨ ¿Qué no lo entiendes? ¨ Preguntó casi ofendida. ¨ Perdona si quiero pasar tiempo con MI novia a la que no veo desde hace días¨ Se disculpó con sarcasmo y Quinn supo inmediatamente que algo sucedía por dos razones. Uno, Rachel pocas veces era sarcástica, si quería decir algo lo decía y punto, y dos, parecía a punto de echarse a llorar.
Quinn miró a los lados, y a pesar de que nadie parecía reparar en ellas, prefirió seguir la conversación en otro lugar, por eso tomo de la mano a su chica y la obligo a recorrer los pocos metros que las separaban del baño en busca de algo de privacidad.
¨ ¿Qué pasa?¨ Se preocupó acariciando su mejilla.
¨Nada¨ Susurró indecisa. ¨ No es que quiera asegurarme que no sufres algún tipo de desmayo o algo¨ Reconoció de manera algo extraña sin atreverse a mirarla. ¿Qué? No era exagerada, los médicos le habían dicho que podía pasar.
¨ ¿Sigues pensando en eso?¨
Rachel la miró incrédula. ¨ ¿Tu no? Entiendo que no fue nada pero podría haber sido¨ Dijo con la voz rota al imaginar lo que podría haber pasado.
A Quinn se le encogió el corazón al ver a su chica tan frágil y tan preocupada por ella, y podía entenderla, si se ponía en el lugar de la morena y todo hubiese sido al revés estaría mucho más paranoica de lo que estaba su chica.
¨ No podemos vivir pensando en lo que podría pasar¨ Susurró con la voz más dulce que tenía mientras acariciaba su mejilla. ¨ El doctor dijo que podía sufrir algún mareo pero no significa que me vaya a desmayar cada dos pasos¨
¨Lo sé¨
¨ Entonces porque no vas a casa y descansas. O llama a Kensi o Julie y pasa el tiempo con ellas¨ Le propuso sonriendo a medias para tratar que su chica también sonriera. ¨ Voy a terminar tarde aquí¨ Le recordó por si servía de aliciente para aceptar su propuesta. ¨ Y no creo que quieras esperarme en una cafetería llena de niñatos universitarios. Va a ser aburrido¨
¨ Ehhh…¨ La diva balbuceó mirando a todas partes menos a Quinn.
¨ ¿Qué?¨
¨ No…yo no pensaba esperar aquí¨ Murmuró sintiéndose descubierta. Tenía un plan y Quinn parecía estar a punto de averiguarlo.
¨ ¿Y qué pensabas hacer?¨
Rachel cambió su actitud acercándose lentamente a ella, lo que hizo sospechar a la rubia. ¨ Ya que estoy aquí…había pensado que… no me importaría ver qué tal se te da ser profesora¨ Sugirió jugando con los botones de la blusa que su chica había elegido ese día.
Quinn se negó inmediatamente alejándola. ¨No¨
¨ ¿Por qué no?¨ Quiso saber colocando un gracioso e infantil puchero en sus labios.
¨ Porque no¨ Dijo ella tratando de no reír.
¨ Pero Quinn, yo…¨
¨ Rachel¨ Interrumpió la rubia. ¨ ¿Tú te has visto?¨ Le preguntó confundiéndola. ¨ Como pretendes que les hable de la arquitectura europea en el siglo XIX si tú estás sentada en primera fila con esa falda¨
¨ ¿Eso es lo que haces con tus alumnas?¨ Preguntó fingiendo estar escandalizada. ¨Muy mal profesora Fabray¨ Cambió el tono de su voz a uno más juguetón.
Quinn sonrió por un momento para después volver a mostrarse seria. ¨ ¡Basta ya! Vas a conseguir que esto se parezca al argumento malo de una película porno¨
¨ ¿Pero esas tienen argumento?¨ Cuestiono divertida la morena.
¨ Rachel¨ Se contuvo para no perder la paciencia. ¨ Tienes que prometerme que no vas a entrar¨
La diva lo pensó durante unos segundos y esperó hasta que Quinn estuvo casi desquiciada para ceder. ¨Está bien¨ Farfulló cruzándose de brazos con el ceño fruncido.
¨ ¡Perfecto! Ahora…¨ No terminó de hablar pero señalo la puerta de salida para que la morena entendiera lo que quería.
¨ ¿En serio? ¨ Quinn asintió. ¨ Te das cuenta de que algunos de los momentos más trascendentales de nuestra historia han ocurrido en un baño ¿no? Por no hablar de que compartimos casa, baño, cama y otras muchas cosas que ahora mismo no…¨
¨ ¡Rachel!¨ Gritó perdiendo los estribos. La diva sonrió.
¨Ya me voy¨ Le informó levantando las manos. ¨Pero luego no me pidas ducharte conmigo y esas cosas¨
Quinn la detuvo nada más darse la vuelta. ¨ ¡Espera!¨
¨Sabía que te ibas a arrepentir¨
¨ ¿Arrepentirme de que exactamente?¨ Le preguntó borrándole la sonrisa petulante de su boca. ¨ ¿Dónde vas a ir?¨
Rachel se encogió de hombros. ¨Supongo que a casa¨
¨ ¿Seguro?¨
¨ Si, Quinn. Me voy a nuestra fantástica casa a organizar el desastre en el que has convertido mi cocina. En serio, no encontraba nada esta mañana¨ Espetó de forma muy creíble haciendo sonreír a la rubia.
¨Genial. Adiós¨ Se despidió robándole un beso antes de empujarla fuera de aquel baño.
Rachel negó con la cabeza incapaz de creerse toda aquella situación, pero su incredulidad no sirvió de nada para borrar la sonrisa traviesa que en ese momento la acompañaba.
Por su mente, nunca, jamás, ni por un segundo había pasado la idea de perderse a su chica en su nuevo rol de profesora, ahora solo tenía que encontrar la manera perfecta de camuflarse, ya que Quinn le había prohibido verla.
Y no fue difícil, por una vez su tamaño ayudó y que el aula tuviera casi más alumnos que sillas para sentarse fue perfecto, aunque le hizo preguntarse si tanta popularidad se debía a la clase en si o la nueva profesora. Puede que Quinn bromeara sobre lo de distraerse con ella llevando aquella falda y estando en su clase, pero estaba segura que más de uno y de una estaba en aquel mismo momento babeando por el trasero de su chica, y eso no era divertido. Nada divertido.
Como no lo fue descubrir a la persona que ocupaba el lugar dos filas más atrás y que la hizo olvidarse hasta de su chica durante el resto la clase. ¿Qué hacia ella allí? ¿Qué quería ahora? Y sobre todo ¿Sabia Quinn que estaba allí? ¿O en la ciudad si quiera? Rachel no iba a tardar en descubrirlo.
Mientras la joven profesora se vio acorralada por un grupo de alumnos al finalizar la clase, la diva aprovechó para escabullirse sin ser vista y cuando por fin salió de allí, maldijo su suerte al encontrarse cara a cara con Christine. Y si no estuviera en aquel lugar y absolutamente en contra de la violencia, le habría borrado su estúpida sonrisa de la cara.
¨ Mira a quien tenemos aquí. ¿Vigilando a tu chica?¨ Rachel la ignoró o al menos lo intentó ¨ Como ves es muy popular entre sus alumnos y alumnas¨ Señaló la rubia con malicia.
Rachel sabía que no debía entrar en su juego, que lo único que quería era sacarla de sus casillas, aun así. ¨ ¿Qué quieres?¨ Preguntó sin rodeos.
Ella le contestó del mismo modo. ¨ Recuperarla¨ Dijo muy segura sin necesidad de decir el nombre de la rubia. Las dos sabían de quien hablaba.
¨ ¿Y qué te hace pensar que puedes?¨ La diva la miró desafiante. ¿Aquella mujer no se iba a cansar nunca? Por su sonrisa igual de desafiante Rachel imaginó que no y eso la hizo reír con ironía. ¨ Ella te ha olvidado, nunca va a volver contigo Christine¨
¨ Puede que antes no¨ Le concedió eso a la morena. ¨ Pero ahora las cosas son diferentes¨ Aseguró dando un paso más cerca de la morena. ¨ Quinn fue detrás de mí hasta Canadá. Dime Rachel ¿Ha hecho lo mismo por ti?¨ La diva frunció el ceño y eso alentó a la mujer a seguir hablando. ¨ Supongo que no ¨ Sonrió con maldad.
¨ Vivimos juntas. No tiene que ir a ningún lado por mi¨
¨ ¿De verdad? Y yo que creía que estabas en Chicago¨ Fingió dudar aunque sabía muy bien que era así. Había esperado el momento clave para reaparecer y que la morena se fuera de la ciudad le ponía las cosas muy fáciles.
¨ ¿Cómo…? ¨ Rachel estuvo a punto de preguntarle como sabía aquello pero en el último momento decidió que no valía la pena. ¨ ¿Sabes qué? Da igual lo que hagas, ella no va a volver contigo¨ Le aseguró de tal manera que Rachel pudo ver la ira en sus ojos. ¨ La traicionaste y si hay algo que Quinn jamás perdonaría es una traición¨ Le recordó hundiendo un poco más a la mujer. ¨ Así que déjala, déjanos en paz de una maldita vez¨
Christine miró asombrada como aquella pequeña diva pasaba a su lado con aires de grandeza y eso la enfureció mucho más que sus palabras. Se recuperó justo a tiempo para detener a la morena sujetándola por el brazo y lanzar su último golpe. ¨ Estas en Chicago Rachel, y yo aquí ¿Qué crees que va a pasar?¨
Rachel la miró con su mejor sonrisa, luego a su brazo donde la rubia aun la sujetaba y finalmente de nuevo a ella soltándose con un movimiento brusco. ¨ ¿Sabes lo que va a pasar? Yo te lo voy a decir¨ Espetó irguiéndose todo lo posible para parecer más amenazante. ¨ Lo vas a intentar y te compadezco porque vas a terminar agotando su paciencia, y entonces vas a conocer a la misma Quinn que solo yo conozco, y créeme, puede dar bastante miedo¨
La diva no dijo nada más y tampoco le dio tiempo a la mujer que osaba intentar quitarle a su chica para hacerlo. El aula ahora estaba vacía, a excepción de Quinn, y le importó bien poco que su chica supiera de su existencia allí. Con pasó seguro se acercó hasta ella, y convencida de que Christine aun miraba, atrajo a la rubia hacia si nada más llegar a ella y la beso.
La diva no se equivocó, Christine fue testigo del momento y odió a esa pequeña morena, pero más odió la sonrisa de su chica después del beso, porque Quinn seguía siendo su chica y se lo iba a demostrar a ella y a la idiota de su novia. ¿Qué podía ver alguien como Quinn en ella? Aun no lo entendía.
¡Christine esta de vuelta y para quedarse! Por si alguien la echaba de menos...
Gracias por seguir leyendo/comentando.
Saludos y Buen dia xD
