Descargo de Responsabilidad. Quinn, Rachel y cualquier referencia y/o personaje de Glee no me pertenecen.


Antes de nada lamento mucho el retraso con esta actualización pero el trabajo y demás apenas me dejan tiempo para nada, pero quiero dejar claro que no abandono la historia aunque este mes se me complique actualizar de la forma que lo hacia antes. Para compensar el capitulo es un poco más largo que de costumbre, espero que sirva de algo jeje y además creo que resuelve todas (o casi) las dudas planteadas en capítulos anteriores.


Hechos, no probabilidades

¨ ¡¿Dónde está?! ¨

La voz de Shelby sonó alta y clara invadiendo el silencioso hogar de las chicas. Por su voz y su estado, no fue ningún secreto para ellas que la mujer estaba nerviosa y casi al borde de un ataque. Si tener una hija adolescente era eso, igual ambas se tenían que replantear algunas de las cosas que habían pasado por sus cabezas aquellos días. Especialmente la rubia, quien ya tenía una, y otro u otra solo iba a aumentar esa preocupación.

¨ Está en el baño y está bien. Puedes calmarte ¨ Le sugirió Quinn arrepintiéndose nada más observar el gesto en la mujer mayor.

¨ ¿Qué me calme? ¨ Utilizó el sarcasmo cruzándose de brazos y estrellando su pie derecho con fuerza contra el suelo. Gesto que Quinn y Rachel reconocieron inmediatamente y que a punto estuvo de sacarle una sonrisa a la rubia al mirar a su chica. La genética, en sus casos, era bastante obvia, y si Beth era una pequeña Quinn, Rachel era una no tan pequeña Shelby. Y por eso no le sorprendió cuando Shelby volvió a repetir sus palabras. ¨ Que me calme dice. ¡No puedo calmarme cuando mi hija se ha escapado de casa y ha venido hasta Nueva York sola! ¿Sabes lo peligroso que es?¨ Espetó sacando todo su carácter. ¨ ¡Beth, sal ahora mismo!¨ Gritó obligando a Rachel de forma inconsciente a acercarse un poco más a su chica en un intentó innecesario de protección que llamó la atención de Shelby sobre ella, convirtiendo los gritos en silencio y a Quinn en alguien invisible.

Silencio que solo la aparición de Beth logró cambiar. Ella y sus palabras. ¨ No voy a ir a ninguna parte¨ Sentenció la pequeña haciendo que las tres mujeres en la habitación la mirasen encontrándola de brazos cruzados y una mirada que bien podría haber hecho competencia a las de una joven Quinn.

Pero eso no amedrentó a su madre. ¨ Tienes doce años ¡Harás lo que yo diga!¨ Trató de imponerse la morena.

Beth se opuso. ¨ No¨ Contrarió a su madre dando un paso atrás.

Shelby ignoró a Quinn y Rachel y dio un paso más cerca de su hija. ¨ Vamos a casa ¡ahora! ¨ Le ordenó señalando la puerta para que siguiera el camino. La niña dio otro paso atrás.

¨ No voy a volver. Me quedo aquí¨ Decidió sin consultar a nadie.

Quinn creyó oportuno intervenir al ver que Shelby no era capaz. ¨ Beth, no…¨

¨ ¿Puedo quedarme, no? ¨ Consultó la pequeña interrumpiendo a Quinn. Y sin apenas darle tiempo a procesar todo, Beth frunció el ceño molesta. ¨ ¡No puedes abandonarme otra vez! ¨ Le reprochó sin ser consciente del daño que sus palabras hacían a la rubia.

Rachel lo sabía bien. Conocía todo el sufrimiento de su chica por haber dejado a su hija años atrás y por los errores cometidos que le habían impedido estar presente todos esos años. Y ser consciente de todo eso, fue lo que le hizo dar el paso definitivo para estar a su lado y colocar una mano en la parte baja de su espalda en un intento por reconfortarla.

El gesto de Rachel, la mirada decepcionada de su madre y sobre todo el reflejo triste de Quinn, fue demasiado para Beth, que incapaz de soportar más la situación huyó hasta la habitación que esa noche había sido suya. Dejando una sensación extraña y tensa a las tres mujeres.

¨ Quinn, lo siento mucho. No sé…creía que lo había entendido pero…¨

¨ No… no pasa nada¨ La rubia interrumpió las disculpas de la mujer.

Rachel discrepó. ¨ Si pasa¨

¨ Rach, estoy bien¨ La diva no la creyó. ¨ De verdad¨ Insistió para tranquilizarla. ¨ Duele pero por muchas cosas que Shelb- , que tú ¨ Incluyó a la mayor de ellas. ¨ Por muchas cosas que le hayas explicado, solo tiene doce años y tendrá mil preguntas. Tú debes saberlo mejor que nadie, Rach¨ Se dirigió directamente a su novia, porque si había alguien que podía entender la situación de su hija, era su chica.

Y fue eso mismo, el recuerdo de lo sucedido en el pasado entre las dos morenas, lo que les había impedido a ambas mirarse o dirigirse una sola palabra en todo el tiempo que Shelby llevaba allí. Era algo que sucedió hace muchos años y que aparentemente Rachel tenía más que superado, o eso decía ella, pero volver a ver a Shelby y especialmente, verla ser la madre de alguien más, le hizo sentir de nuevo sensaciones que creía olvidadas.

Llegado el momento en el que el silencio se hizo insoportablemente incómodo y la tensión invadió sus cuerpos y la atmosfera, Rachel decidió retirarse sin mediar palabra. Tampoco ningún gesto que indicara a Quinn que quería que hiciera, y la rubia se debatió durante segundos entre seguir a su chica o quedarse acompañando a Shelby para finalmente acabar cediendo a sus propios deseos y preocupación.

¨ ¿Estas bien? ¨ Sorprendió a Rachel abrazándola por la espalda y besando su hombro. ¨ No quería…¨

¨ Estoy bien ¨ Cortó sus palabras. ¨ No te preocupes por mí. Deberías estar con Beth¨ Dijo siguiendo con su tarea de limpiar los restos del desayuno. Restos que ya había limpiado antes y por eso mismo sonrió la rubia.

¨ Te das cuenta de que es inútil limpiar algo que ya está limpio ¿no? ¨ Se burló ganándose un codazo en su estómago pero consiguiendo media sonrisa de su chica.

¨ Casi¨ Se lamentó Quinn colándose entre el fregadero y la morena impidiéndole seguir con lo suyo.

Rachel la miró confusa. ¨ Casi ¿Qué? ¨

¨ Casi consigo ver la sonrisa que me encanta¨ Explicó alcanzando su objetivo, hacerla sonreír. Una enorme y perfecta sonrisa que adoraba.

¨ Eres una pasaya¨

¨ Pero me quieres¨ No fue una pregunta pero de todas formas Rachel asintió para confirmarlo. Quinn la beso en respuesta. ¨ ¿De verdad estas bien?¨ Preguntó al separarse dejando sus frentes unidas. Cuando la diva estuvo a punto de hablar, Quinn se le adelanto para advertirla. ¨ No me mientas para no hacerme sentirme mal, sabes que se cuándo mientes¨

¨ Estoy bien¨ Le aseguró ella dejando un besos en sus labios. Después sonrió obligando a Quinn a soltarla para poder separarse. ¨ Creo que deberías ir a ver a Beth¨

¨ Yo creo que no¨ Espetó la rubia tirado de su camiseta para volver a acercarla.

¨ Per…¨ Rachel intentó protestar y ella se lo impidió con otro corto beso.

Quinn sonrió al separar sus labios. ¨ Si nos parecemos tanto como parece ser que lo hacemos, va a necesitar calmarse, pensar y entonces, ser ella quien dé el paso. ¿O tengo que recordarte cuantas de las veces que hemos discutido ha funcionado que tu vinieras a hablar conmigo?¨ La morena negó con la cabeza. Sabía muy bien la respuesta a esa pregunta y le había llevado un tiempo entender que su chica necesitaba tiempo antes de poder pensar con claridad después de una discusión, y así evitar decir cosas que realmente no deseaba decir.

Aun así. ¨ Pero tiene doce años ¨

¨ Lo sé, y si alguien tiene que seguirla o no, es su madre. Yo solo puedo esperar y responder a sus preguntas cuando esté lista para hacerlas¨

¨ No sé cómo puedes, yo soy incapaz de quedarme ahí esperando, por eso me he venido a la cocina para hacer algo, lo que fuera ¡y eso que ni siquiera es mi hija! Voy a ser un desastre de madre¨ Se lamentó apoyando la frente en el hombro de su chica y ésta beso su pelo antes de hablar.

¨ No vas a ser un desastre¨ Dijo convencida y añadió con burla. ¨ Puede que un poco pesada sí, pero no un desastre¨

Rachel intentó alejarse ofendida por su comentario pero Quinn fue más rápida y la sujeto con fuerza por la cintura impidiéndoselo. ¨ Te odio¨ Murmuró la morena negándose a mirarla.

Quinn dejó escapar una pequeña risa. ¨ Lo sé, casi tanto como yo a ti¨

¨ No, más todavía ¨ Aseguró mordiendo su cuello como venganza. ¨ No crees que vaya a ser pesada ¿verdad?¨ Quiso saber con cierto temor e inseguridad. Quinn negó separándose para mirarla.

¨ Creo que voy a tener mucha suerte de que estés conmigo cuando tengamos nuestros propios bebes¨ Sonrió solo con pensarlo. ¨ Y creo que ellos van a tener mucha suerte de tener a alguien como tú para cuidarles, quererles y reñirles a todas horas¨

¨ No voy a reñirles, para eso estarás tu¨

La rubia frunció el ceño. ¨ Pero yo voy a ser incapaz ¨ Se quejó. ¨ Me van a mirar con sus ojitos tristes y no voy a poder¨ Afirmó segura de que eso sería así, sobre todo si sus bebes tenían los ojos de la diva. Ya le era muy difícil negarle algo a ella ¿Cómo iba a hacerlo con sus hijos?

¨ No voy a ser la mala¨ Le dejó claro Rachel cruzándose de brazos.

¨ ¿Por qué no? Te sale genial ¨ La alabó abrazándola para impedir un posible ataque y continuó suspirando aliviada cuando Rachel no hizo nada por intentar escapar de ella. ¨ De todas formas falta mucho para eso¨

¨ ¿Cuánto?¨ Preguntó la morena y Quinn se alejó para mirarla. ¨ Olvídalo¨ Le pidió Rachel rápidamente. ¨ No sé en qué estaba pensando¨ Murmuró dándole la espalda a su chica.

Había visto la mezcla de incertidumbre y algo más que no fue capaz de identificar en los ojos de su novia y no quería que se sintiera presionada porque no pretendía hacer eso, pero verla con Beth y hablar de sus futuros hijos le había hecho preguntarse cuanto iba a tener que esperar para eso. Para tener su familia un poco más completa. Y sabía que era una locura, que estaban separadas en aquel momento, pero eso no hacía que lo deseara con menos fuerza.

¨ Rach¨

¨ ¿Mhm?¨

¨ Mírame¨ Le pidió para que dejara de recolocar las sillas bajo la pequeña mesa de la cocina y que ya se encontraban perfectamente colocadas. Su chica tenía la manía de ponerse a hacer cosas sin sentido cuando quería evitarla, y era adorable y un poco tonto, pero le hacia sonreír.

¨ No sé porque lo he dicho¨ Se excusó antes de que Quinn dijera nada. ¨ Sé que no es el momento, que estoy en chicago y ensayo más horas de las que duermo, y tú tienes el estudio, las clases… lo s…¨ Quinn evitó que volviera a decir ´lo sé ´ callándola con un beso. Le tranquilizaba saber que no era la única que había estado dándole vueltas al asuntó, especialmente desde su sueño y con la llegada de Beth, pero también mucho antes.

¨ Hablas demasiado, Berry¨ Se jactó acariciando sus labios con los suyos propios.

¨ No… no estas alucinando¨ Quinn negó rozando sus narices. Se moría por volver a besarla, pero tenían que hablar y si la besaba no estaba segura de poder parar. Realmente la había echado de menos. ¨ Pero tu…yo…¨

¨ ¿Crees que no lo he pensado?¨ La rubia no esperaba una respuesta. Aun así Rachel se encogió de hombros. ¨ Cada vez que Sky o Holly me envían la última ecografía, o cuando Julie lleva a los niños al estudio, o desde que Beth… pienso en ello constantemente¨ Resumió dejando de divagar. Eran innumerables las veces que se le había pasado por la cabeza.

La morena pareció sorprenderse. ¨ ¿Por qué no habías dicho nada antes? ¨

¨ ¿En serio? Te digo que quiero tener un hijo y tú me preguntas por qué no lo he dicho antes ¡Eres increíble! ¨ Espetó negando con la cabeza pero media sonrisa en sus labios. Su chica no tenía remedio.

Rachel sonrió sin perderla de vista. Quinn acababa de decirle que quería un hijo. Era un hecho, no una posibilidad futura lejana, muy lejana como el resto de ocasiones en las que lo habían hablado, y ella también lo quería ¿Por qué tenían que ponerse de acuerdo en algo así ahora que estaban separadas?

¨ ¿No vas a decir nada?¨

¨ No sé qué decir¨ Fue sincera. ¨ ¿Tú lo has pensado bien? ¨

Quinn sopló desesperada. ¨ ¡Dios Berry! Vas a acabar con mi paciencia ¡¿No me acabas de escuchar?! ¨

¨ Si pero… ¿Por qué ahora que estoy en Chicago? Si me lo hubieras dicho antes…¨ Rachel se quedó en silencio pensando en lo que a punto estuvo de decir. Era cierto. Si Quinn le hubiese dicho que quería un bebe antes de marcharse habría renunciado al trabajo, y a cualquier cosa en realidad, y por eso mismo supuso que la rubia no lo mencionó.

¨ No quería que perdieses una buena oportunidad aunque desease con todas mis fuerzas que te quedaras¨ Dejó claro.

¨ ¿Y ahora qué? ¨ Preguntó Rachel.

Las dos guardaron silencio, pensando en las mismas cosas, con miles de preguntas en sus cabezas y un único objetivo común, un bebe. Lo querían, lo deseaban pero las circunstancias, el momento… ¿Importaba eso? ¿Existía el momento perfecto? ¿O simplemente podían hacer que cualquier momento fuera perfecto haciendo lo que mas querían?

¨ ¿Ahora? ¨ Quinn repitió sus palabras. ¨ Ahora nada¨ Se lamentó por un segundo y Rachel se sintió decepcionada. Y aunque trató de ocultarlo, le fue imposible. Quinn sonrió. ¨ O podemos explorar nuestras opciones¨

Rachel intentó no ilusionarse demasiado pronto pero su sonrisa le delataba. Aun así quiso asegurarse. ¨ ¿Qué quieres decir? ¨ La interrogó casi saltando sobre las puntas de sus pies.

¨ Quiero decir que tenemos que ponernos de acuerdo en algunas cosas, tomar decisiones, hacernos exámenes médicos…¨ Habló despacio la rubia mientras se acercaba a ella. ¨ Y bien sabes que eso nos va a llevar un tiempo¨ Sonrió tomándola por la cintura. ¨ Unos meses seguramente¨ Aventuró. ¨ Y para cuando vuelvas estará casi todo hecho¨

¨ Faltan más de cuatro meses para eso¨ Se quejó apoyando su frente en la de Quinn.

¨ Van a pasar rápido¨ Dijo convencida besando su frente, luego su nariz y finalmente sus labios. Un beso lento, lleno de amor y promesas, de esperanza y cambios. Un beso que se habría convertido en pasión desenfrenada de no ser por un ligero carraspeo que las sacó de su propio mundo para traerlas de vuelta a la realidad, donde una apenada niña de apenas doce años las observaba desde la entrada con los hombros caídos, las manos entrelazadas y la cabeza inclinada hacia abajo.

Al separarse, Rachel tenía la sonrisa más grande que Quinn había visto nunca y un ligero rubor en sus mejillas por haberse visto descubiertas que ambas compartían. ¨Os dejare a solas¨ Susurró la morena tras darle otro corto beso en los labios y un ligero apretón de manos antes de irse. Estaba feliz, tan feliz que no pudo evitar besar en la cabeza a la rubia más pequeña cuando pasó a su lado. ¨ Tranquila, no muerde¨ Le susurró con diversión para que se relajara y la niña medio sonrió viéndola marchar con extraños saltitos en su paso.

¨ No está loca, es así de idiota¨ Alzó la voz Quinn para que su chica la escuchara. A juzgar por su risa, lo había hecho. ¨ ¿Estas bien? ¨ Beth asintió tímidamente.

¨ ¿Estas…? Lo siento¨ Se disculpó armándose de valor.

Quinn asintió aceptando las palabras de su hija al mismo tiempo que le hizo un gesto para que se sentara en una de las sillas. Ella lo hizo en otra.

¨ No sé exactamente cuánto sabes sobre lo que paso¨ Comenzó a hablar la rubia. ¨ Pero quiero que sepas que si las circunstancias hubiesen sido otras, si hubiese encontrado el modo de poder darte la vida que creía que merecías manteniéndose conmigo, lo habría hecho¨

¨ Lo sé, mama me lo explicó¨ Susurró Beth sin atreverse a mirarla. ¨ Siento mucho lo que he dicho, no estaba pensando y…¨

¨ Lo entiendo¨ Tranquilizó a la pequeña. ¨ A veces también digo las cosas sin pensar¨ Justificó sus acciones. ¨ Mira, puedes venir cuantas veces quieras Beth. No quiero que pienses que no es así, incluso puedes quedarte en vacaciones, fiestas… lo que quieras, pero siempre con el consentimiento de Shelby. Ella es tu madre y no puedes escaparte así como así o decidir vivir aquí por una pelea. Las cosas no funcionan así ¨ Le dejó claro. ¨ Y cualquier pregunta que tengas, respecto a porque decidí dejarte con ella o cualquier otra cosa, quiero que me preguntes, por pequeña que sea o aunque creas que es una tontería, voy a intentar explicarlo ¿de acuerdo?¨ Beth asintió en silencio. ¨ ¿Hay algo que quieras preguntar?¨

Quinn vio como el gesto preocupado y arrepentido de su hija cambió por uno pensativo en apenas un instante y supuso que algo había. Le dio su tiempo para que pensara y cuando finalmente pareció llegar a un acuerdo consigo misma, la pequeña se atrevió a mirar a su madre. ¨ ¿Es raro? ¨ Preguntó respirando tranquila al ver que Quinn no parecía molesta, es más pudo ver la sombra de una sonrisa en sus labios.

¨ ¿Qué, exactamente? ¨

¨ ¡Todo! ¨ Exclamó Beth señalando a su alrededor. ¨ Nosotras, ellas…¨ Se refirió a su madre y Rachel. Siempre había sabido que su madre tenía otra hija, que tenía una especie de hermana perdida por el mundo, pero ahora, además, su ´hermana´ era la novia de su madre biológica, era raro. Muy raro. Y quería saber si lo era solo para ella.

Quinn no pudo evitar reírse porque si, era extraña su situación, e imaginaba que un auténtico lio para Beth. La niña se unió a la risa de su madre cuando ésta asintió confirmando sus sospechas. Todo era raro.

Mientras, el silencio incomodo era el único protagonista que acompañaba a Shelby y Rachel en el salón. Ninguna dijo una sola palabra desde que la más joven se había unido, obligada por las circunstancias, para dejar intimidad a las dos rubias. Y el único gesto, más allá de la seriedad de sus rostros, que compartieron fue justo en aquel momento en el que la risa de Quinn y Beth llegó a sus oídos y les hizo sonreír. Fue un instante el que sus miradas se cruzaron pero lo suficiente para que la mayor de ellas se atreviera a decir algo.

¨ Así que… tú y Quinn¨

¨Si¨ Afirmó la morena borrando las sonrisa de su boca.

Shelby ocultó la desilusión por la respuesta corta y hosca, y decidió volver a intentarlo.¨ Pero ahora estas en Chicago¨ Continuó numerando lo que ya sabía gracias a Quinn.

La respuesta no cambió. ¨Si¨ Repitió con brusquedad.

¨ ¿Y os va bien?¨ Tercer intentó.

¨ Muy bien¨ Se extendió un poco más, lo justo para que su respuesta fuera coherente, aunque el tono de su voz no cambió.

Shelby suspiró dándose por vencida. Quería saber sobre su vida por ella misma, no por lo que Quinn le contara pero Rachel no parecía dispuesta y aunque creyó que después de tantos años estaría preparada para la hostilidad de su hija, no fue así. El dolor era el mismo preparada o no.

La diva reprimió la sonrisa sarcástica que luchaba por salir de sus labios al ver como Shelby retrocedía rindiéndose una vez más. No podía decir que no era algo que ya esperaba.

¨ ¿Todo bien por aquí? ¨ Beth y Quinn aparecieron de pronto rompiendo la tensión creciente entre ambas.

¨ Muy bien¨ Se apresuró en contestar Rachel, y su tono mordaz no pasó desapercibido para Quinn. La rubia prefirió no comentar nada pero interrogó a su chica con la mirada y ésta se limitó a encogerse de hombros y mirar a otro lado. ¨ ¿Cuáles son los planes para hoy?¨ Cambió de tema para distraer a Quinn especialmente.

¨ Yo…¨ Intervino Beth dudosa mirando a su madre. ¨ Sé que voy a estar castigada de vuelta a casa pero ya que estamos aquí… ¿Podemos quedarnos hasta mañana? Por favor¨ Suplicó juntando sus maños bajo su barbilla. Y mientras Shelby parecía pensarlo, para Rachel no pasó inadvertido el destello de esperanza en los ojos de su novia, hasta que las siguientes palabras de Beth captaron totalmente su atención. ¨ Por favor. No he estado nunca¨ Insistió.

¨ ¿Nunca?¨ Cuestionó la morena con sorpresa y Beth negó. Las miradas de ambas se dirigieron inmediatamente a Shelby y enseguida se les unió la Quinn, intimidando un poco a la mujer mayor al sentirse observada como si hubiera cometido un crimen o algo así.

¨ Supongo que podemos quedarnos¨ Cedió recibiendo al instante a su hija, que de un salto ya estaba entre sus brazos. ¨ Dos semanas sin salidas, sin teléfono ni internet, y tampoco podrán venir tus amigas a casa¨ Le dejó claro el castigo. A la niña le importó poco pero Rachel, muy en el fondo, casi estaba agradecida de que la mujer nunca interviniera en su educación, sus padres como mucho la castigaban en su habitación durante el fin de semana y allí podía cantar que era todo lo que le importaba. ¨ Esta bien, me vas a ahogar¨ Se quejó Shelby aunque con una sonrisa. ¨ Recoge tus cosas para que podamos buscar un hotel y mientras voy a llamar a Frank para decirle que nos quedamos¨

¨ ¿Frank? ¿Quiénes es?¨ Preguntó Rachel en cuanto la mujer salió por la puerta para poder llamar tranquilamente.

¨ El culpable de todo esto¨ Explicó Quinn revolviendo el pelo de su hija, en ese momento algo avergonzada por el lío que había armado.

Rachel las miró confundida ¨ Es el novio de mama. Prometido¨ Se corrigió así misma Beth. ¨ Él vive en Los Ángeles y por accidente escuché que hablaban sobre la boda y lo que pasara después¨

¨ Por accidente quiere decir a escondidas¨ Apuntilló Quinn junto a la morena.

Beth le sacó la lengua. ¨Lo que sea. Me gusta vivir en Pittsburgh y mis amigas están allí, no quiero ir a Los Ángeles y por error creí que nos mudaríamos pero no, él se va a trasladar después de la boda¨

¨ ¿Por eso te has escapado de casa?¨ La niña asintió en respuesta a la duda de Rachel.

¨ No lo pensé mucho la verdad. Vi vuestra dirección anotada en una libreta en uno de los cajones de la cocina y…aquí estoy¨ Resolvió encogiéndose de hombros sin dejar de sonreír.

Quinn aprovechó la distracción de su hija con una revista que encontró sobre la mesa para acercase a Rachel y susurrar en su oído. ¨ Ahora no puedes echarte atrás, ya has dicho que quieres un hijo conmigo¨ Y se alejó sonriendo con burla, dejando a la diva con una expresión de terror y anticipación en su cara que lo decía todo. Tanto como le asustaba la perspectiva de tener un bebe y todas las preocupaciones que eso le iba a dar, era algo que deseaba con todas sus fuerzas.


Creo que todas las dudas planteadas por los últimos capítulos quedan resueltas con este y además la parejita por fin avanza en su relación, aunque sigan cada una por un lado...

Primer encuentro entre Rachel y Shelby algo tenso por así decirlo... ya veremos si esta relación mejora o se mantiene semi-cordial...

Gracias por la paciencia a quien siga leyendo.

Saludos xD.