Antes de nada, lamento la falta de actualizaciones, pero el trabajo entre otras cosas apenas me han dejado tiempo para escribir estos meses, Ahora que las cosas vuelven a la calma (aparentemente), trataré de volver a actualizar más seguido (al menos 1 vez por semana).


Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen. Esto es pura ficción.


Excusas

Odiaba los aeropuertos. No lo había hecho antes y no sabía muy bien por qué, eran aburridos, ruidosos, llenos de gente llorando y colas, interminables colas para todo y…los odiaba. No necesitaba justificar su odio y menos después de tener que despedir a una de las chicas más importantes de su vida y a escasos veinte minutos de hacer lo mismo con la otra. Beth se encontraba sobrevolando el cielo de Nueva York camino a casa, a Pittsburgh, y Quinn lo odiaba. Odiaba los aviones, el aeropuerto y todo lo que había hecho posible la marcha de su hija, a pesar de que la pequeña tenía más energía que su novia y las había arrastrado de aquí para allá por toda la ciudad para ver cada rincón de la misma. Por supuesto la rubia más joven había tenido la inestimable colaboración, y locura, de Rachel.

El Empire State Building y sus maravillosas vistas a primera hora de la mañana. Time Square y la avenida Broadway después, donde Rachel realmente se había entusiasmado contagiando a la pequeña hasta acabar entonando todo un clásico como ´Singing In The Rain´, aunque el sol brillaba con fuerza aquella mañana y la mitad de los transeúntes las miraban entre divertidos y asustados. Para llegar directas a tomar el ferry hasta la isla de la libertad y entonces poder visitar la famosa estatua, y que Quinn pudiera dar rienda suelta a su amor por las vistas de los enormes edificios y la magnífica arquitectura de Manhattan, atormentando a una poco interesada Rachel, que tanto como adoraba escuchar la pasión en la voz de su chica cuando hablaba de edificios, fachadas y demás, odiaba no entender nada. Por suerte Quinn se abstuvo de comentar cada pequeño detalle. Y cuando Beth se dio por satisfecha con las múltiples fotografías que realizó desde lo más alto de la estatua, así como había hecho en todo su recorrido por la ciudad, buscaron donde comer y reponer fuerzas y energía para la tarde. Central Park las esperaba. El enorme y majestuoso parque con sus múltiples lagos, sus monumentos, gente corriendo, niños paseando, parejas haciendo picnics… absolutamente todo enmudeció a Beth por lo sombroso que le resultaba.

Pero si hubo algo que realmente deslumbró a la pequeña en toda aquella vorágine de lugares fue el hotel. En concreto saber que la rubia era dueña de todo aquel complejo y espectacular lugar, y que podían pasar allí todo el tiempo del mundo ¡sin pagar un solo centavo! Para su mala suerte, su madre estaba ahí para recordarle que eso no era posible y que a su vuelta a casa le esperaba un castigo ejemplar. ¡Madres! ¿No saben disfrutar de las oportunidades que se presentan o era solo la suya?

A regañadientes la pequeña rubia compartió habitación con su carcelera, como había decidido llamar a su madre medio en broma medio en serio, a causa del castigo impuesto. Pero ni su madre, ni el dichoso castigo, ni la amenazante lluvia que presidia el cielo de Nueva York aquel domingo, ni Rachel, impidió que Quinn y ella se escaparan al amanecer para aprovechar la fabulosa piscina que tanto extrañaba la rubia y que la niña se moría por probar.

Recordando ese pequeño ratito a solas con su hija se encontraba la rubia cuando la voz de su novia la trajo de vuelta al mundo real.

¨ ¿Qué piensas?¨ Preguntó la morena sonriendo solo por ver como su chica llevaba minutos haciéndolo e intrigada por cuál sería el motivo de la misma.

Quinn no tardó en responder, de hecho lo hizo al instante cambiando su tierna sonrisa por una mucho más picara. ¨ Sexo¨ Dijo moviendo las cejas sugerentemente provocando que la diva rodara los ojos. ¨ Es en serio¨ Protestó ella al ver que no le creía. ¨ Llegaste el jueves y tres días después te vas, y nada de nada ¿tengo que preocuparme?¨

¨ Si¨ Rachel contestó rotundamente volviendo a centrar su atención en la revista entre sus manos. ¨ Preocúpate de tu mente pervertida¨ Añadió sin siquiera mirarla pensando que eso sería suficiente para callar a su novia. No lo fue.

¨ De verdad Rach, el jueves lo entiendo por lo del accidente y el hospital… no estaba para muchas fiestas ¨ Reconoció sin percatarse del gesto serio y preocupado de la diva al recordar lo sucedido. Aun le asustaba lo que podría haber sucedido. ¨ El viernes, Beth llegó justo cuando…¨

¨ Ya, ya… lo recuerdo. Estaba allí¨ Interrumpió su discurso para evitar que dijera cualquier cosa. En qué momento Quinn Fabray, capitana de animadoras y presidenta del club de celibato del McKinley se había convertido en aquella desvergonzada Quinn Fabray capaz de hablar de sexo rodeada de gente, no tenía ni idea, pero no le disgustaba del todo. Aun así ¨ ¿Tienes algún objetivo o solo piensas decir lo primero que se te pase por la cabeza hasta que salga mi vuelo?¨ Preguntó.

¨ Tengo uno¨ Afirmó. Rachel esperó pacientemente a que le desvelara tal objetivo pero en cuanto vio sonreír a la rubia supo que no sería eso lo siguiente que le diría. ¨ En fin, como iba diciendo…¨ Continuó recibiendo un leve pellizco de su chica en la pierna y una sonrisa malévola. No le importó. ¨ Entiendo que esos dos días las circunstancias nos impidieran hacer…cosas¨ Dijo entrecomillando la última palabra tras recibir una severa mirada de la diva. ¨ Pero que el resto del fin de semana no me asaltaras cual leona en celo, no lo entiendo¨

¨¡Quinn!¨ Gritó la morena llamando la atención de la gente a su alrededor. ¨ Sigue así y vas a estar mucho tiempo sin nada de nada¨ La amenazó. ¨ Y te recuerdo que tu hija estaba en la habitación de al lado ¿Qué querías que hiciera?¨

¨ Excusas¨ Menospreció los motivos de su chica solo para seguir molestándola. ¨ Y de las malas por cierto¨ Apuntilló cerrando los ojos lista para soportar otro ataque de la morena. No pasó nada, y eso le dio pie a seguir hablando cuando unos segundos después abrió los ojos. ¿Qué? Echaba de menos a su chica y echaba de menos molestarla cada día hasta hacerle perder la paciencia. Todo aquello era culpa suya por haberse ido ¨ Es la peor excusa después del típico ´me duele la cabeza´ ¨ Se burló. ¨Esta mas que demostrado que el sexo funciona como analgésico¨ Explicó sin dar oportunidad a Rachel para decir nada.¨Luego tenemos la de ´tengo que madrugar´ o ´Espera a que termine la película´ ¡Por dios, puedes verla más tarde por internet si tanto te interesa ¨ Puso solución a aquella excusa en su improvisada lista. ¨ ¡Oh! Se me olvida ´No tengo tiempo´ ¨ Añadió adelantándose a Rachel al verla abrir la boca dispuesta a intervenir. ¨ ¿En serio? ¨ Preguntó al aire demasiado alto para diversión de la morena, que lejos de perder la paciencia empezaba a apreciar los intentos de su chica por hacer más amena la espera. ¨ Son las doce de la noche y estas en la cama ¿Qué más tendrías que hacer?¨

¨ Dormir, por ejemplo¨ Contestó la diva callando por un segundo a Quinn.

¨ Tonterías, ya dormiremos en la otra vida¨ Declaró la rubia guiñándole un ojo. Rachel sonrió negando con la cabeza, y al mirar a otro lado y ver a una pareja de ancianos sonreír y asentir como muestra clara de que las habían oído, se ruborizó y recordó donde estaban, y como había empezado todo aquello.

¨ Me vas a decir de una vez en que estabas pensando ¿o no?¨ Decidió retomar el tema y alejarse todo lo posible del desvarío en el que se había convertido inicialmente.

Quinn acarició su pierna y besando su mejilla, por fin respondió. Aunque Rachel podía imaginarlo desde un principio. ¨ Beth¨ ¡Bingo! Pensó la diva. ¨ ¿Sabes que es una cerebrito? Matrícula de honor en matemáticas y música, ¡y está en ingles avanzado! ¨ Presumió con orgullo.

¨ Se parece a su madre¨ Quinn sonrió bajando la cabeza y Rachel aprovechó para cambiar su no tan cómodo asiento por las rodillas de su chica. Ésta rodeó su cintura rápidamente solo para tenerla todo lo cerca que fuera posible. ¨ Tiene tu físico y tu cerebro, así que del pobre Noah solo tiene la espontaneidad¨

¨ Exac- ¡Ey! Soy espontanea¨ Se defendió del ataque gratuito de su chica intentando pellizcarle la pierna, algo mucho más sencillo de haber llevado falda y no aquellos vaqueros que tan bien le sentaban.

¨ Claro que lo eres, cielo¨ Afirmó en un tono condescendiente que nada gustó a su novia.

¨ Ra…¨

´Pasajeros del vuelo 427 con destino a Chicago embarquen en la puerta tres´

El mensaje se escuchó una vez más ahogando los suspiros de ambas. Otra vez tenían que separarse. Y se suponía que con el tiempo tenía que ser más sencillo decirse adiós pero no lo era. No lo era en absoluto.

¨ ¿Nos vemos el viernes?¨ Preguntó Rachel a la vez que recogió su maleta de las manos de su chica.

Quinn asintió con media sonrisa. ¨ Ya tengo el billete ¨ Le confirmó como ella esperaba y Rachel se lanzó a sus brazos.

¨ Te quiero¨ Susurró la morena.

¨ Llámame cuando llegues¨ Le pidió ella antes de unir sus labios incapaz de aguantar un segundo más sin besarla. Era algo de lo que nunca podría cansarse y que se pasaría el día haciendo si pudiera.

La diva apoyo la frente en la de su chica al separarse y sin abrir los ojos. ¨ Conduce con cuidado¨ Le pidió acariciando su mejilla.

Quinn sonrió tranquilizadora. ¨Siempre lo hago¨

¨ Tengo que irme ya¨

¨ Lo sé¨ Quinn utilizó el mismo tono de lamento que Rachel por la inminente separación. ¨ Te quiero¨ Le dijo robándole un último beso.

¨ Yo más. Ten cuidado¨

¨ Si, si…vete ya¨ Rachel le sacó la lengua a su chica y desprevenida se vio envuelta en otro beso. Este sí, el último hasta que volvieran a encontrarse.

Quinn esperó hasta no ver más a la morena y rápidamente se hizo con su teléfono móvil marcando a un ritmo vertiginoso, apenas tenía unos minutos antes de que su novia apagara el suyo.

´ Tres días y tres noches, y nada de nada Rach. En serio, pienso cobrármelo el próximo fin de semana´

Un par de caritas sonrientes y un guiño adornaban el texto que casi arrancó una carcajada a la morena, de hecho, de haber estado en otro lugar, lo habría hecho, se habría reído como si no hubiera mañana. Pero en aquel avión, con cientos de personas y una azafata nada contenta con que ella no hubiera apagado su móvil, se lo impidieron.

´ Espero ansiosa´ Guiño, guiño. ´ Te quiero pero no puedo hablar mucho, la azafata me mira mal´ Carita triste.

Quinn sonrió negando con la cabeza al leer el mensaje y justo antes de poder guardar el dispositivo recibió un segundo mensaje. ´ Te echo de menos´ Leyó borrando su sonrisa al leer el nombre de la emisora del mismo y lo borró ignorándolo una vez más, prefiriendo dejar grabadas solo las palabras de su chica. Las que de verdad le importaban.


Pues hasta aquí llega el regreso de esta historia xD Y si todavía queda alguien por ahí leyendo, GRACIAS !
Nos vemos en la siguiente actualización.