Descargo de responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.


Batalla

¨ Rachel, cariño, sales ya o-¨

¨ ¿O qué? ¨ La retó interrumpiendo una posible amenaza que nunca llegaría a cumplir y ella lo sabía. Quinn era impaciente cada vez que iban a salir, pero ¿qué culpa tenia ella si necesitaba más tiempo para estar lista? Y a juzgar por el enmudecimiento de la rubia, su boca ligeramente abierta y el suave, pero levemente acelerado, ritmo de su pecho al respirar, Rachel podía jurar que había valido la pena. ¨ Qué pensabas hacer si no llego a salir ¿eh?¨

¨ Eh...mmm…¨ Quinn murmuró incapaz de apartar la vista del escote de su chica. Siempre había sentido cierto interés por sus piernas y eso no era un secreto para nadie ya, pero poco después de empezar su relación, Rachel descubrió que la rubia sentía mas que fascinación por su pecho, de ahí que eligiera para esa noche la blusa más escotada que tenía y que según como se moviera, a veces, dejaba entrever su sujetador de encaje. Blanco, por supuesto, porque por alguna razón que aun desconocía, la ropa interior blanca era otra de las pasiones de su novia.

La diva sonrió ampliamente, y con paso lento y seductor camino hasta ella. ¨ Ahora mismo preferirías quedarte aquí ¿verdad?¨ Preguntó abriéndose ligeramente la blusa con una de sus manos mientras posaba la otra en el cuello de su novia.

¨ Podríamos…¨ Susurró sujetándola por la cadera.

¨ ¡Por dios, Quinn! ¨ Exclamó Rachel apartándose bruscamente. ¨ Nos hemos pasado toda la tarde en la cama ¿nunca te cansas?¨ Quiso saber riendo.

¨ ¡No! ¿Tu si? ¨ Preguntó casi escandalizada.

Rachel fingió que lo pensaba mientras veía como la cara de la rubia pasaba de la sorpresa a la ira y luego al miedo, y aguantó la risa hasta que no pudo más. ¨ Nunca, tonta¨ Dijo tirando de su mano para acercarla y poder besarla, algo corto y rápido para no estropear su maquillaje. ¨ Pero tú eras la que quería salir¨

Quinn ladeó la cabeza poniendo ojitos y haciendo un puchero digno de una niña de cinco años ¨ ¿Puedo cambiar de idea?¨

¨ ¡Ni lo sueñes!¨ Gritó la morena apartándose. Si seguía mirándola probablemente cedería. ¨ ¿Sabes el tiempo que me ha llevado arreglarme? ¨

La pregunta era retórica pero aun así Quinn murmuró. ¨Horas¨ Pensando que no la escucharía. Lo hizo y rápidamente se giró retomando su posición frente a ella.

¨ No te pases de lista¨ Le advirtió amenazadoramente señalándola con un dedo. ¨ Y no todas podemos estas preciosas hasta recién salidas de la cama¨ La piropeó mirándola de arriba a abajo descaradamente. Luego negó con la cabeza al ver el rubor en sus mejillas. A veces no entendía porque le costaba tanto aceptar comentarios como aquel cuando eran completamente ciertos.

Rachel estaba dispuesta a seguir hablando hasta convencer a su chica de lo hermosa que era pero la bocina de un coche sonó sobresaltando a ambas a la vez que anunciaba la llegada de su taxi. ¨ Tu y yo vamos a hablar más tarde¨ Dijo señalándola antes de hacerse con su abrigo y su bolso para salir a disfrutar de la noche, tal y como Quinn le había pedido.

Aquel club era relativamente nuevo. Llevaba solamente un mes abierto y había escuchado a varios compañeros hablar de él durante los ensayos, y a juzgar por la acumulación de gente en la entrada del sitio, todo lo que decían debía ser verdad. Tuvieron que esperar más de media hora para poder entrar pero una vez lo hicieron, supieron que iba a valer la pena.

La multitud casi no las dejaba moverse y las luces, casi cegadoras, hacían difícil apreciar la decoración, pero pasados unos minutos de adaptación, todo fue muy claro. Era como estar en el mismísimo chicago de los años 20, la música, el humo, las luces, la estética… ¡Y tenían música en directo!

Rachel estaba completamente enamorada del lugar, y si la sonrisa de Quinn era indicativa de algo, la diva podía asegurar que a su novia le pasaba lo mismo, aunque sabiendo la afición de ésta por las películas de gánster, el jazz y la estética de la época, antes de ir estaba al 99,9% segura de que le gustaría.

No hacían palabras pero ¨ ¿Te gusta?¨ Gritó la morena acercándose a su novia. Quinn se limitó a ampliar su sonrisa y besarla, después tomó su mano y tiró de ella hacia la barra.

No les fue fácil llamar la atención de uno de los camareros y cuando lo consiguieron, ambas, tuvieron que contener la risa al verlo completamente ataviado con la vestimenta de la época y el pelo azul. Quinn intentó pedir pero Rachel se le adelantó. El chico las dejó un momento para preparar las bebidas y Rachel miró sonriendo a su chica. ¨ ¿Qué?¨ Le preguntó al verla con el ceño fruncido.

¨ ¿Qué me has pedido?¨ Quiso saber inmediatamente.

La diva rodeó su cuello atrayéndola más cerca. ¨ Ya lo veras. Relájate y disfruta¨ Le dijo alzando la voz. Habría sido mucho mejor poder susurrárselo al oído, y más sabiendo el efecto que eso tenía en ella pero no la habría escuchado.

El joven camarero de pelo azul regresó justo cuando Quinn iba a protestar y, dejando dos elegantes copas llenas hasta rebosar, se volvió a marchar. La rubia miró escéptica la bebida que su novia le ofreció, de un color rojo brillante, Quinn tenía que reconocer que era especialmente atractiva. La azul de su chica no tanto.

Rachel probó su bebida y sonrió haciéndole un gesto a ella para que hiciera lo mismo con la suya. La diva se desternilló al verla hacerlo y poner mala cara.

¨ Tiene alcohol¨ Protestó dispuesta abandonar la bebida.

Rachel se lo impidió. ¨ No tienes que conducir, estoy aquí y sé que te va a encantar¨ Le dijo esto último señalando la copa. ¨ No voy a dejar que hagas nada estúpido y ¡Es solo una copa!¨

La rubia duda por unos segundos y dio un nuevo sorbo. A decir verdad no estaba mal. ¨ ¿Pretende emborracharme, señorita Berry? ¨

¨ ¿Te vas a dejar?¨ La diva se mordió el labio al sentir la mano de Quinn en su cintura y su cuerpo a escasa distancia. La rubia tomó un tercer trago sin apartar los ojos de su chica y se acercó más.

¨ Puede¨ Habló muy lentamente para que pudiera leer sus labios. Los mismos que estaban a punto de besarla. Y lo habría hecho si Rachel no se hubiera alejado.

¨ ¡No puede ser!¨ Exclamó la morena apartando a Quinn para ver mejor el escenario.

No, definitivamente no podía ser, pensó Quinn. ¿Rachel la había apartado cuando iba a besarla? ¿En serio? Ya podía haber un tornado a su alrededor que ella nunca, nunca desaprovecharía la oportunidad de besar a su chica ¡¿Qué demonios estaba pensando ella?!

La propia Rachel contestó a la pregunta no hecha. ¨ ¡Es Mel!¨

¿Mel? No conocían a ninguna Mel, aunque Rachel parecía que sí. ¨ ¿Quién es-? ¨ Ni siquiera terminó de preguntar. Se dio media vuelta viendo exactamente lo mismo que estaba mirando la morena y frunció el ceño. Si conocían a esa tal Mel. Rachel más que ella, y no le gustó nada encontrarla allí, y mucho menos la mirada de asombro e ¿interés? en los ojos de la diva.

¡Wow! Rachel nunca, ni en el más remoto de sus pensamientos, imaginó que aquella chica de apariencia tímida y callada pero atenta tuviera tremenda voz. Potente y desgarradora, así sonaba, pero nunca dejando de lado la misma dulzura que mostraba al hablar. Tenía tantas preguntas ¿Qué hacia allí? ¿Era cantante además de actriz? Porque parecía tener un pequeño grupo de seguidores allí mismo, lo que le hizo suponer que no era la primera vez que actuaba en el club. ¿Sabría François algo de aquello? Poco a poco y entre preguntas no reveladas, Rachel se fue acercando al escenario, encontrando un pequeño hueco a solo unos metros de la chica y observándola sin perder detalle.

Quinn se quedó inmóvil en el mismo sitio en el que minutos antes había estado a punto de besar a su novia, incapaz de reaccionar ante la especie de hipnotismo que pareció embriagar a la diva. Siendo honesta, ella tampoco pudo dejar de mirar a la chica durante un momento, hasta que sintió a la diva alejarse de ella y entonces, frunció el ceño bebiendo una vez más de su copa medio vacía, tratando de mantener la calma. Su buen propósito duro poco, solo hasta que vio como la chica reconocía a Rachel entre la ó al ver cómo le sonreía directamente a ella y decidió tomar venganza cuando la joven se atrevió a guiñarle un ojo a su novia. Vació la copa de un solo trago y recogió la de Rachel de la barra dispuesta a llevársela.

La morena se encontraba tan absorta en la actuación de su compañera que no se dio cuenta de la presencia de su chica hasta que no la sintió rodear su cintura mostrándole su bebida casi intacta. La diva sonrió cambiando el centro de su atención y beso su mejilla en agradecimiento antes de volver a mirar a la cantante. La rubia también la miró para ver si seguía con esa estúpida sonrisa en sus labios después de aquella inocente muestra de amor y sonrió con orgullo.

Quinn 1, Mel 0.

Había conseguido borrar la sonrisa de esa chica pero no que dejara de mirar de aquella forma a la morena. Tendría que hacer algo más.

Lo hizo.

Empezó por reforzar su agarre sobre Rachel, envolviéndola completamente con sus brazos por la cintura y apoyando la barbilla en su hombro. Le siguió un pequeño balanceo de sus cuerpos al que la diva rápidamente se unió dejándose llevar, relajándose contra el cuerpo de la rubia sin poder evitar, casi inconscientemente, acariciar las manos que descansaban bajo su ombligo.

Quinn sonrió por el suave toque. Rachel también. La diva ni siquiera tenía los ojos abiertos ya, perdiéndose en la música y la sensación del cuerpo de su chica pegado al suyo. Puede que pedir aquellas bebidas no fuera buena idea, eso o ella tenía menos tolerancia que la rubia al alcohol y eso era decir mucho porque Quinn casi nunca bebía.

Ajena a todo, incluso a las intenciones de la rubia, así se encontraba Rachel cuando sintió los cálidos y húmedos labios de la chica contra su cuello, haciendo lo que mejor sabía hacer con ellos. Besarla. Y no es que no tuviera otras grandes cualidades pero es que besaba realmente bien.

Lejos de observar la reacción de su chica, Quinn estaba completamente atenta a la reacción de la mujer sobre el escenario, que en cuanto la vio besar su cuello apartó la mirada de ellas con rabia.

Quinn 2. Mel 0. Se dijo mentalmente regalándole varios besos más a su chica hasta hacerla reír, acompañándola con su propia risa.

Aún no había nacido quien le ganara una batalla a Quinn Fabray.


Un nuevo capitulo. Nueva intervención (con más información) de una de las compañeras de la morena y
parece que una rubia muy celosa. xD

Gracias por leer, comentar y por la infinita paciencia para las actualizaciones.
No se cuando sera la próxima porque aun tengo que escribir el capitulo.

Saludos. xD