Hola gente del mundo mundial! Me extrañaron? Yo sí, y mucho! Mi primera semana fue demasiado agotadora pero he logrado terminar este capítulo...que es muy largo, son como las 11pm aquí y no quiero dejarlos en suspenso así que vamos con el capi...no prometo lo mismo en el futuro ;)
Espero que les guste :)
"Bunnymund"
"Apúrate entra, me congelo las patas" Le dijo agarrándolo del brazo y jalándolo bruscamente hacia el interior del taller.
Ya adentro, fueron a la Sala del Mundo donde estaba la chimenea más grande.
"No sabes el GUSTO que me da verte" Le dijo sonriendo sarcásticamente, pero no recibió respuesta del conejo, quien estaba de cuclillas cerca al fuego.
Pitch sonrió y se le acercó por atrás. Lo abrazó del cuello y apoyó su mejilla contra el suave pelo del guardián.
"Entonces ¿a qué jugamos?"
Bunny gruñó y se paró, haciendo que Pitch se resbale y caiga al suelo con un 'puf'
"No me toques mocoso"
"¿Por qué no? ¿No quieres que te rasque detrás de las orejas?" Dijo con un tono burlón mientras intentaba alcanzar las orejas del guardián.
Bunny lo empujó a un lado e ignorándolo profesionalmente, continuó calentándose las patas.
Pitch frunció el ceño e hizo un pequeño puchero, cuando una idea le vino a la mente. Iba a ir a su cuarto cuando Bunny lo alcanzó y lo jaló del brazo. "¿A dónde mocoso?"
"A-a buscar algo…pensé que-que tal vez podríamos jugar algo"
"Puff, ¿Jugar? ¿Contigo? Ni loco"
"Vamos Bunnymund, no seas malo, estoy aburrido ¡hay que hacer algo!
"NO"
"Pero ¿por qué no?" Se quejó Pitch
"Porque no, simplemente" Bunny analizó la mirada decepcionada de Pitch. Lo que más le fastidiaba era que sí parecía un niño, haciendo que su instinto de guardián se active y en el fondo lo haga sentir mal por tratarlo así, pero no podía dejarse engañar por las apariencias.
Pitch tomó asiento en una silla lejos de Bunny. Era un poco alta y sus pies quedaban flotando, por lo que empezó a columpiarlos. "¡Ah!"
Hasta que Bunny le lanzó un boomerang. "Para o hago que pares"
Pitch lo remedó silenciosamente con la lengua afuera. "Para o hago que pares ñañañaña"
Bunny, escuchándolo, rodó los ojos ignorando la necesidad de ahorcarlo. Se sentó en un sillón y sacó un huevito blanco y su pincel.
Pitch se acercó lentamente al guardián .Tal vez hablando, el conejo ya no lo trataría tan hostilmente. Así que armándose de valor inició la conversación.
"Bunnymund… ¿Qué pintas?"
"Huevos para Pascua"
"… ¿Tus huevos?" Le preguntó pícaramente
"Sí"
"Puff…Jajajajaja" Se rió Pitch.
Pero Bunny no lo entendió. "¿De qué te ríes?" Le dijo apuntándolo con su pincel.
"Na-nada Bunnymund, lo siento"
"Eso pensé"
"… ¿Pascua es divertida?"
"Sí"
"¿Por qué?"
"Porque sí"
"¿Cuándo es?"
"…Abril"
"¿Por qué das huevos?"
"No te incumbe mocoso"
"¿Por qué los pintas ahora? Faltan 4 meses... ¿Tú no tienes ayudantes como los yetis?"
"…No"
"¿Y qué se hace en Pascua?"
"Pascua es una festividad en donde yo les enseño a los niños que esta fecha significa nueva vida, nuevos inicios…" Bunny levantó la vista y sonrió orgulloso. Con los guardianes no podía presumir de su trabajo.
Pitch también sonrió.
"Cuando sea Pascua, ¿puedo ir contigo?"
"¡Por supuesto que no!"
La sonrisa de ambos desapareció.
"¿Por qué?"
"¡¿Crees que soy tan estúpido como para dejar que lo arruines como lo hiciste hace años?!" Le gritó el guardián, Pitch retrocedió confundido.
"Yo no he arruinado nada Bunnymund…No recuerdo haber-"
"¡Sí claro! ¡No recuerdas! Mejor cállate ¡¿sí?!"
Pitch se quedó callado pensando en lo que le dijo Bunny. Él no había arruinado Pascua… ¿o sí? No podía ser cierto, él nunca destruiría algo a propósito.
A menos que yo te diga que lo hagas…
Si me dicen que destruya yo-¿qué? ¡NO! Yo soy bueno, no importa lo que esa voz me diga.
"Bunnymund"
"Ahora qué…"
"¿Todos los niños que quieren participan en Pascua?"
"Por supuesto"
"¿Y por qué yo no puedo?" Le preguntó herido. No le parecía justo que no le dejara participar.
"Porque no eres un niño"
Pitch lo miró pensativo. "Bueno…tienes razón, no lo soy"
Bunny levantó la mirada al instante. ¿Había declarado que estaba mintiendo todo? "¡Lo sabía! Cualquier cosa que hayas usado para verte así, a mí no me engañas-"
"Creo que soy un adolescente, Bunnymund"
Áster rodó los ojos y regresó al pintado de su huevo. Eso fue hasta que vio que Pitch se volvía a ir.
"¡Deja de moverte mocoso insoportable!
"¡Yo vivo acá! ¡No me puedes prohibir nada!"
"Claro que puedo pequeña peste. Es más fácil vigilar que no le hagas nada al taller si estás en un sólo sitio" Le dijo sentándolo con fuerza en la alta silla de antes.
Pitch lo miró herido. "Yo nunca le haría algo al taller…Norte es mi amigo"
"Ajá sí claro. Escucha bien, te mueves de aquí y te mueres ¿entendido?" Le dijo a centímetros de su cara con una mirada fulminante.
Pitch asintió, dándole la misma mirada.
Después de varios minutos planeando la mejor forma de fastidiar al guardián, le dijo con un tono autoritario.
"Oye"
"¿Cómo te atreves a hablarme así?"
"¿Por qué a los niños les gustaría para Pascua unos tontos huevos sin nada? ¿Qué 'esperanza' puede dar eso?"
"…Tienen chocolate adentro, idiota"
"¿¡CHOCOLATE!?" Olvidando que supuestamente debía estar molesto con él, corrió al lado del guardián jalándole del brazo.
"¿Me das uno? ¡Porfavorporfavorporfavor! ¡POR FAVOR! ¡En serio! Prometo portarme bien ¿sí?" Pitch empezó a saltar al costado de Bunny, quien al recordar que Sophie hacía lo mismo cuando la iba a visitar, sonrió.
"¿Te gusta el chocolate?"
"¡ME ENCANTA!" Le dijo rogándole con los ojos bien abiertos
Bunny miró directamente a los esperanzados ojitos dorados-platinados de Pitch y sonrió. Dejando que por primera vez su instinto de guardián tome el control.
Sacó de su cinturón un huevo ya pintado y se lo dio a Pitch quien lo tomó cuidadosamente entre sus manos.
Miró a Bunny como pidiendo permiso aunque por dentro estaba explotando de emoción.
"Anda, cómelo"
Pitch no lo pensó dos veces y empezó a romper la cáscara, luego se dio cuenta que era dulce y la empezó a lamer. Al llegar al chocolate, se lo metió todo de un solo bocado y al saborearlo sus ojos se agrandaron. Suspiró contento.
"¿Qué te parece?" Dijo Bunny con una risita al ver la cara de Pitch.
Pitch pasó el chocolate. "¡Es el mejor chocolate que he probado en mi vida!"
"Es una receta que creé hace mucho tiempo…yo mismo hago el chocolate en mi madriguera"
"Guau… ¿en tu madriguera?"
"Así es, allí vivo y preparo todo para Pascua"
"Genial…me gustaría ir a conocerla…Jack me habló mucho de ella"
"Tal vez sí…algún día" Le dijo sonriendo, en serio ya había empezado a tomarle confianza, en serio que sí, pero luego su razón y desconfianza se apoderaron de él.
¿Tan fácil ya caíste en sus juegos? ¡¿No te acuerdas lo que hizo?! ¡No sólo puso en peligro a los niños en el pasado, es un monstruo!
Le dio un pequeño tic nervioso en el ojo, y gruñó. Pitch lo miró confundido cuando Bunnymund se empezó a reír.
"Ah Jajaja no puedo creer que casi me engañaste gusano…te dije que yo no iba a caer en tus trucos"
"… ¿Qué?"
"¡No te hagas el que no sabes! ¡Ya me harté! Sabes muy bien lo que hiciste, eres un monstruo, ¡un asesino! Mataste a una raza entera con tus propias manos"
Pitch se vio afectado por el comentario, sintiéndose nervioso ante la acusación de 'muerte'. "¿De-de qué estás hablando Bunnymund? Yo-yo…nunca…ah…"
Áster se empezó a acercar a él. "Oh, ¡vamos Pitch! ¡Nadie de los que te cree está aquí! ¡¿Por qué no dejas de fingir?!"
"¡¿Fingir qué?!" Dijo nervioso.
Bunnymund lo agarró del cabello levantándole la cabeza, haciendo que Pitch gritara. "¿Sabes qué? Norte me dijo que no te podía hacer nada... pero ¿qué tal si jugamos algo?" Analizó rápidamente el lugar y después de sonreír satisfecho lo empezó a empujar hacia un lugar.
"¡No, no, no! ¡No QUIERO JUGAR!"
Frente a él había una puerta, que Áster abrió con su pata sobrante…era un armario.
"¡Bunnymund! ¡NO! ¿Qué te pasa? ¡¿Qué haces?!¡Por favor no! ¡Por favor! ¡No me metas allí!" Sin escuchar sus súplicas lo empujó y le dijo. "El juego se llama 'Veamos si el Coco logra salir del armario'" y antes de que pudiera pararse, cerró la puerta.
Se paró y empezó a dar golpes con todas sus fuerzas "¡Abre la puerta Bunnymund! ¡Por favor, ábrela! ¡No quiero estar aquí, por favor! ¡Está oscuro aquí! ¡No quiero jugar! No me parece gracioso" Gritó molesto mientras golpeaba la puerta.
Desde afuera, escuchaba a Bunnymund reír. "Usa tus poderes para salir"
Pitch lloriqueó. "¡Yo no tengo poderes!"
"Ah claro, nunca los tuviste ¡porque antes se los robaste a Sandy!"
"Abre la puerta, Bunnymund, lo siento, lo siento, me voy a portar bien, no me dejes aquí sólo…está oscuro…tengo miedo…" Veía por la ranura de la puerta a Bunnymund irse.
"No te vayas… ¡BUNNYMUND!" Gritó golpeando desesperado pero el conejo no cambió de opinión.
Apoyó su cabeza contra la puerta, esperando que esto solo haya sido una broma pesada del conejo, pero después de varios minutos de espera se dio cuenta que no saldría por un rato.
Se sentó en el piso y se pegó a un rincón, abrazando sus piernas lo más fuerte que pudo y se subió la capucha. El armario estaba oscuro, muy oscuro, debía tener unos tres metros de alto y medio metro de ancho. Miró arriba para darse cuenta que había una pequeña repisa lleno de materiales sobrantes como cintas, papel de regalo, cajas, luces etc. Tenía miedo de moverse y hacer que todo le cayera encima.
Confundido, se puso a pensar qué había hecho mal…No le había dicho nada malo a Bunnymund. ¿El abrazarlo? ¿El remedarlo? ¿Tal vez pedir ir a su madriguera? ¿Eso lo pudo haber fastidiado?
Tal vez por eso el Guardián lo odiaba tanto. Apoyó su cabeza contra la pared fría y soltó un sollozo. ¡¿Es que no podía hacer nada bien?!
Las sombras en el armario lo empezaron a cubrir, como intentando consolarlo, normalmente sentía que las sombras lo protegían pero ahora se sentía indefenso...
Mientras más tiempo pasaba más oscuro se hacía el armario, y más pares de ojos rojos lo observaban en la oscuridad.
Empezó a mecerse de adelante a atrás. No más oscuridad, no más oscuridad por favor, no más oscuridad, no más, no más, no más, no más, no más…
No quería dormirse, pero le dolía la cabeza, le dolía los brazos, las piernas…tenía que dormir…
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Fue despertado por el sonido de la puerta abriéndose, toda la oscuridad ahuyentada para revelar la enorme cantidad de luz del Polo y al Conejo de Pascua mirándolo seriamente.
Se pegó lo más que pudo a la pared del fondo. No quiero ir con él, ¡no quiero!
"Párate" Le dijo. Pitch negó con la cabeza.
"Párate o hago que te pares" Gritó levantando una pata y Pitch se encogió de miedo, haciendo que Bunny ría. Pitch se intentó parar pero apenas se paró, calló de rodillas a la altura de los pies de Bunnymund, sus piernas estaban adormecidas por todo el tiempo que se quedaron inmóviles.
"Tal vez que estés así sea más divertido de lo que creí" dijo riendo entre dientes. Pitch se paró y miró al suelo. "Al parecer yo gané el juego, tú no lograste salir" Le dijo Áster casualmente.
Pitch asintió molesto, no quería hablarle, sabía que no lograría hablar sin terminar llorando y ya se sentía lo suficientemente mal como para llorar en frente del conejo.
"¿No me vas a hablar, Pitch?"
"… ¿cuánto tiempo me encerraste?" Le dijo con una mirada fulminante, pero después de ver la mirada del conejo su valentía desapareció. "¿Cu-cuánto ti-tiempo estuve encerrado?" Bunnymund asintió satisfecho. "Todo el día, mañana viene Norte"
"Lo-lo siento"
"Con una disculpa no solucionas lo que hiciste"
"¡¿Qué hice?!" Le gritó.
"¿Me estás levantando la voz? ¿Quieres terminar en otro lugar peor que el armario?" Pitch negó rápidamente con la cabeza y Bunnymund se rió. El conejo le indicó que regresarían a la sala.
"Bu-bu-bunnym-mund…" Dijo lo más bajo que pudo, para que no piense que le está gritando.
"Ashhh, ¿Qué quieres ahora?"
"Te-tengo hambre"
El conejo suspiró y tomaron rumbo a la cocina. Tal vez lo odiaba, pero no dejaría que muera de hambre, él no era el monstruo.
Sentó a Pitch en la silla, quien rápidamente abrazó sus piernas, y empezó a buscar las cosas necesarias para darle un sándwich.
Cuando lo puso en la mesa junto con un vaso de agua, Pitch estaba temblando.
"Ahí tienes tu comida…come"
Pitch lo miró escéptico, tenía miedo de que le haya hecho algo al pan, que si lo comía, se iba a envenenar o algo por el estilo. Pero el hambre le ganó a su raciocinio y agarrando el sándwich con temblorosas manos, lo devoró en segundos. Y descubrió que…
No pasó nada.
Regresaron a la sala, donde Pitch buscó el asiento más alejado al conejo antropomórfico. Se quedaron un largo rato en un silencio total, hasta que el aburrimiento le ganó.
"¿Bu-bunnymund?"
Bunny levantó la vista de su libro, al parecer había terminado de pintar todos los huevos. "¿Qué no puedes hacer silencio?"
"Jack me dijo que hay una biblioteca en el taller y bueno, pensé que yo-"
"No"
"¿Por qué no?"
"Porque te dije que te quedas acá, en la biblioteca hay cosas muy valiosas y especiales que puedes arruinar"
Esa fue la gota que colmó el vaso. Desde que este llegó, no ha parado de decirle que destruirá algo, se robará algo, se apoderará de algo, y bla, bla, bla.
"Entiende que yo nunca le haría algo al taller, ¿Por qué iría a la biblioteca a robar?"
"Porque eres tú, no eres de confiar"
"¿Por qué me tratas tan mal?, yo no te he hecho nada, ¡a las justas te conozco! ¡Dime qué te hice!"
"¿Quieres que te lo diga? ¡Bien! Eres un asesino, ¡Mataste a mi familia cuando era un niño! ¡Destruiste a toda mi especie sólo por codicia y nunca logré que pagues por todo lo que hiciste!" El conejo tenía los ojos húmedos pero Pitch tenía la cara llena de lágrimas.
"¡¿Cómo puedes decir algo tan horrible de mí?! ¡Yo nunca haría algo como eso Bunnymund!, yo no destruí a tu especie, ¡YO NO SOY UN ASESINO!" Le pudo haber dicho cualquier cosa, pero que le digan asesino colmó su paciencia.
Bunnymund lo miraba con odio, parecía echar fuego por los ojos. "Di todo lo que quieras, a mí me da igual, sé la clase de mente retorcida que tienes, y mientes excelente..."
Pitch se limpió las lágrimas con la manga de su sudadera y se empezó a ir.
"¿A dónde crees que vas?" Le gritó seriamente.
"A la Biblioteca, apuesto a hay TONELADAS de libros sobre cómo quemar un taller en el Polo Norte" Le dijo sarcásticamente, harto de que le dijeran cosas tan feas, pero no sabía que esa fue una mala jugada.
Un boomerang lo golpeó en la cabeza. "¡Auh!"
Empezó a correr.
Corría a toda velocidad, pero Bunnymund no se quedaba atrás, es más, le estaba literalmente pisando los talones. Cuando lo alcanzó, le arañó la cara con sus garras y gritó de dolor. Sabía que estaba muerto, el guardián lo dejaría inconsciente por un mes más, así que sin pensarlo, lo golpeó en el estómago y corrió de nuevo, teniendo ventaja por la confusión del conejo.
Estás muerto Black…
"¡Estás muerto Black!" Escuchó detrás de él y con grito apretó el paso. Se estaba quedando sin aire cuando vio una puerta y entró.
Estaba oscuro, pero podía ver porque entraba luz por una ventana. En una esquina vio un escritorio y que se lanzó debajo. Se hizo lo más chiquito posible, abrazando sus piernas y apretándolas contra su pecho. Estaba jadeando por aire y escuchaba su respiración, sentía que su corazón se le iba a salir. Las luces se prendieron y entró el guardián. Dejó de respirar.
Veía las patas del guardián desde su escondite, alejándose y regresando. Lo que no sabía era que las sombras sintieron su aflicción y empezaron a absorberlo, dejando ver sólo sus ojos.
Los pies del guardián pararon delante de la mesa y miró debajo. Pitch defensivamente cerró los ojos esperando la paliza que obviamente recibiría, pero nunca llegó.
El conejo negó con la cabeza y se fue, apagando las luces detrás de él y cerrando la puerta. Como cualquier niño asustado haría, se quedó un rato más pegado a la pared, escondiendo su cabeza en sus rodillas mientras abrazaba sus piernas. Después de unos largos minutos en completo silencio, decidió que era seguro salir, y gateó fuera de la mesa. Se tocó la mejilla y rápidamente alejo su mano haciendo una mueca de dolor, sus dedos estaban cubiertos con sangre.
Suspirando sin saber qué hacer, sólo esperando que la herida no sangre tanto después, se quedó sentado estilo indio fuera de la mesa. Empezó a considerar sus opciones.
Haber…si salgo, el canguro me verá y me dará la paliza de mi vida, y seguro me mete a un armario de nuevo…espero que no, creo que ahora tengo claustrofobia… como sea. Si me quedo, me quedaré sólo en este cuarto hasta que Norte y Jack vengan….peeero no tengo que ver al canguro así que…me quedo.
Decidió no prender la luz, por miedo a llamar la atención del histérico conejo y después de recorrer el lugar se dio cuenta que no era un cuarto, ¡era la biblioteca! ¡Ja! ¡En tu cara conejo! Le sorprendía la CANTIDAD de libros que tenía Norte, ¡había de todo! Clásicos, Misterios, Terror, Historia, Infantiles, ¡hasta de magia! En esa zona estaba ahora explorando.
"Haber… ¿'Hablar con animales' volumen I, II, III, IV? ¿Cómo leer mentes? ¿Cómo controlar la mente a una persona? ¿Cómo poseer objetos animados o inanimados? ¿Trucos para conquistar el mundo? ¿Pero qué clase de libros son estos?" Se quejó en voz baja. Iba a ir a la zona de Terror cuando uno le llamó la atención por su color. Estaba en una repisa más alta, por lo que se trepó para agarrarlo. Estaba totalmente cubierto de polvo pero por abajo veía amarillo.
¡Pobre libro! ¿Cómo Norte tiene sus libros tan mal cuidados? Los libros deben estar en perfectas condiciones -pensó soplando el polvo.
El joven empezó a toser "¡Aj! ¡Me entró en la nariz!... ¡Achu!" Estornudó.
Sin el polvo encima, podía ver que la tapa no era amarilla, sino dorada y el borde del libro era azul. Con letras negras decía 'La Edad Dorada'
"¿La Edad Dorada? Nunca había escuchado de ella" Interesado en leer el libro, buscó donde podía leer en paz, hasta que vio que en la ventana había un asiento grande donde se podría echar.
Cuando se acomodó, no se arrepintió de su decisión, el asiento era cómodo y la luz de la luna caía directamente sobre él, iluminando perfecto el libro.
Pasando una mano sobre la portada, abrió con mucho cuidado las primeras hojas. Pensó que tendría que adelantar los agradecimientos e índice pero notó que no había, la historia iniciaba en la hoja 1.
'Esta es la historia de la Edad Dorada o Edad de Oro para muchos, una época de paz y prosperidad que ocurrió hace miles de años en el espacio-'
"¿Espacio? ¿Esto es ciencia ficción?"
'Que las personas decidan creerlo o no, depende de ellos, porque la verdad no está en lo que vemos, sino en lo que creemos.'
"Qué extraño dicho"
'Durante la Edad Dorada, viajar en el espacio de planeta en planeta era algo tan común como viajar en carroza-'
"¿Carroza? ¿De qué año es este libro?" Se preguntó Pitch buscando algún dato más sobre el libro. Era raro, pero no podía dejarlo.
'Ya que se usaban aeronaves para navegar en el Mar de Estrellas. El universo era gobernado por Constelaciones, grupos de planetas y estrellas dirigidas por familias benevolentes que dirigían todo con imaginación y justicia, pero la más poderosa, como también la más amada y respetada, era la Familia Lunaroff, quienes por generaciones juraron exterminar el mal de su mundo, que se presentaba en Temores, Piratas de los Sueños y Hombres Pesadillas. Estos amenazaban constantemente la paz de la Edad Dorada.'
"…Guau…Hubiera sido interesante vivir en esa época…" Dijo mirando a la luna sonriente.
'Para defender los sueños y felicidad de las personas, algo muy apreciado en la época, las Constelaciones de la Edad Dorada se unieron y con el tiempo fueron formando el ejército más grande del universo, todos capacitados en pelea y navegación para combatir el mal'
Pitch empezó a chequear las hojas de reojo y vio que además del texto había imágenes de varios personajes y las diferentes naves de la época. ¡Bien! ¡Hay dibujos! :D
"Me pregunto cuánto tiempo habrá durado la Edad Dorada, quiénes fueron los Lunaroff y lo más importante, ¿por qué terminó? Tenían buenos líderes y un gran ejército…Tal vez la persona que los dirigía no era tan buena…" Continuó leyendo.
'La flota de la Armada Dorada, fue dirigida por varios Generales a través del tiempo, todos peleando valiente y orgullosamente contra el peligro sólo para defender a su gente, familiares y amigos, por lo que sería injusto hacer distinción entre ellos, sin embargo cabe resaltar que uno en particular fue quien llevó a la Edad Dorada a su apogeo máximo, a su mayor esplendor, uno de los Generales más valientes e intrépidos que se haya podido conocer, el General-'
"Yaaaaaaawwwwwwnnnn" Pitch dio gran bostezo mientras inconscientemente se acomodaba en el asiento. El correteo de hace rato lo había dejado agotado. ¡Pero tenía que saber quién era!
'Ge-'"Yawwwwn" 'ne- '"Yawwwn" 'ral- Yawwn"
Después de unos intentos fallidos más de leer el nombre por fin logró leer la última oración antes de caer dormido.
'General Kozmotis Pitchiner, Gran Señor General de las Galaxias. Fue uno de los generales militares más grandes de su tiempo, con tácticas militares brillantes, intrépido y audaz. Amado y respetado por muchos; cuidaba de sus soldados y sobretodo de su familia'
General Kozmotis Pitchiner ¿um? No puedo…z, z, z… aguantar para leer qué más dicen de él…z, z, z…Me hubiera gustarlo conocerlo…z,…quisiera…z,…ser…z,…como él…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Pitch giraba en el asiento incómodo por la luz del sol que le caía directamente en la cara. "Yaaaa" Gimió. "Apaguen la luuuzzzz" Giró un poco más y se cayó de cara contra el suelo. Gruñó de dolor y se frotó los ojos… Miró a su alrededor ¿Dónde estaba?...
Luego se acordó de la persecución, que decidió quedarse allí en la noche, que encontró ese libro de la Edad de Oro y que se quedó dormido... ¿Qué día es hoy?... ¡Navidad! ¡Norte regresa hoy!
Agarró el libro y corrió hacia la puerta, giró con mucho cuidado la perilla y sacó su cabeza para ver si no había conejos en la costa…Cerró la puerta y se fue a la Sala del Mundo. No tuvo que esperar mucho porque cuando llegó, Norte y Jack estaban entrando.
"¡Norte!" Gritó contento el pelinegro y corrió a abrazarlo. "¡No sabes EL GUSTO que me da verte!" Le dijo sinceramente.
"Jaja, yo también te extrañé Pitch" Dijo levantando un poco al muchacho al punto de tenerlo cargado.
"¿Y yo qué soy?" Le dijo Jack fastidiosamente intentando abrazarlo cuando Norte respondió. "Un chico muy muy castigado"
"¿Por qué?" Preguntó Pitch.
"Bueno, nuestro querido Jack aquí presente casi choca trineo…3 veces"
"¡Fue de casualidad!"
"Te pedí que mantuvieras renos en línea Jack, ¡terminaste dando volteretas en aire!"
"¿Cómo iba a saber que ese avión venía, o que la Torre Eiffel estaba allí, o que esa pared estaba allí? ¡Ya te pedí perdón!"
Pitch se rió…tenía que soltarse de Norte en algún momento, pero en serio necesitaba estar con él, más aún después del horrible momento que pasó con Bunny. "Pitch, ¿qué-qué te pasó muchacho?" Le dijo Norte bajando a Pitch y levantándole la cara para ver la cicatriz.
Pitch se puso nervioso y decidió evitar el tema. "Eh…un libro que encontré en la biblioteca… ¿me lo podrías prestar por favor?" Norte frunció el ceño pero asintió.
"Por supuesto muchacho, libros no son para guardar" Pitch tuvo que fruncir el ceño en esa, pensaba que Norte sólo guardaba sus libros para no verlos nunca más por el estado en el que encontró este. "¿Dónde está Bunny?" Le preguntó.
En ese momento, Bunny entra a la Sala, jadeando y cubierto de ceniza.
"Norte, tenemos un problema, no encuentro a- ¡Tú!"
Pitch escondió su cabeza en el pecho de Norte abrazándolo. "Ahora verás…" Pero antes de que pudiera siquiera tocar a Pitch, Norte se paró delante de él. "Ni se te ocurra Áster"
"¡Norte! ¿Qué te ocurre compañero? ¡Ese gusano desapareció toda el día de ayer! Seguro ya malogró algo sin que yo sepa"
Los ojos de Pitch empezaron a humedecerse, no iba a dejar que Bunny le diga a Norte que es malo, porque no lo era.
"E-eso no es cierto Norte, yo no he hecho nada…Bunnymund me culpa de cosas que no he hecho" Dijo con ojos de perrito. Luego miró con odio a Bunny.
¿No te gustaría que meter al canguro en problemas?
Tengo que coincidir en esta ¡Acúsalo!
"¡Me encerró en un armario todo un día Norte! Me dijo cosas horribles, que era un monstruo, un asesino y me golpeó… él me hizo esto"
Bunnymund se quedó con los ojos bien abiertos, no esperaba que lo delatara. "Áster, podemos hablar… ¿a solas?" Dijo Norte mirando a ambos jóvenes, como diciendo 'largo'.
Jack y Pitch se retiraron de la sala, pero el pelinegro no se fue sin antes sacarle la lengua victoriosamente al conejo cuando Norte no estaba viendo.
"… ¿Te metió en un armario?" Le preguntó Jack incrédulo, su sombrero se lo había quitado y colgaba de la punta de su cayado. Pitch lo miró triste.
"No me crees ¿verdad?"
"Nononononononono, sí te creo…pero…no esperaba que Bunny hiciera eso…no sabía que era capaz de eso" Dijo Jack decepcionado de su compañero guardián.
"Pues le di una 'oportunidad' como dices, pero es simplemente imposible, ¡me odia!"
Jack suspiró y notó el libro dorado que Pitch sostenía debajo de su brazo. "¿Dónde encontraste ese libro?"
"En la biblioteca…es genial" Pitch le pasó el libro para que lo pudiera ver mejor.
"La Edad Dorada…Creo que Norte me habló un poco de ella… ¿es de esa época en donde había personas vivían en el espacio verdad?"
"Sip… ¿Norte sabe de esa época?" Preguntó Pitch incrédulo
"Sí, pero me dijo que se lo habían contado, él no vivió allí"
"¿Tú?"
"Puff, ¿yo? Jaja. No he pasado los 400 años y ¿piensas que soy de una época de hace miles? Yo nací en la Tierra, en Burgess"
"¿Donde vive Jaime?" Dijo Pitch. El caminar sin rumbo los llevó a la cocina. Ambos se sentaron en la mesa.
"Allí mismo. Vivía en la época colonial de Burgess, con mi mamá y mi hermanita, Emma…mi papá creo que falleció cuando Emma era bebé porque no me acuerdo de él"
"Oh… Espera…si eras humano… ¿Cómo te volviste Jack Frost?"
"Mi nombre era Jackson Overland…no te rías, mira que te estoy contando, y la Luna me volvió espíritu después de salvar a Emma…Estábamos patinando en el hielo, y se empezó a romper…"
Pitch sintió que Jack estaba incómodo hablando de eso. "Jack, si no quieres decirme…" Pero Jack no lo escuchó. "Emma estaba asustada y…yo le dije que jugaríamos a saltar, la agarré con mi cayado de la cintura y la lancé a la orilla…pero por la fuerza yo cambié de lugar y me caí…cuando desperté, sólo sabía que era Jack Frost…"
Pitch miraba perplejo a Jack. Su amigo… ¿había muerto al salvar a su hermana? Pitch abrazó a Jack, al notar que contar su pasado lo había deprimido. "Jack, fuiste muy valiente. No todas las personas hubieran dado la vida por alguien"
"Um…sí, bueno…pero ya mucho de mí… ¿tú quién eras antes de ser Pitch Black?"
¿Antes de ser yo? No sé quién fui antes de ser Pitch Black… No eras nadie, nada antes
"Yo no era nadie, nada antes de ser Pitch Black" Dijo automáticamente al oír las palabras de la voz. ¡Eso no es cierto! ¡Hazme caso estúpido! ¡Para eso te creamos!
Fue el turno de Jack de mirar perplejo a Pitch. "Todos fuimos alguien antes, Pitch; yo también pensaba lo mismo pero luego me di cuenta que no era cierto"
¿Y si de verdad tuve una vida pasada…y simplemente no la recuerdo? No la recuerdas porque no existió. La cabeza le empezaba a doler.
"Bueno, yo seré una excepción, porque yo no era nada antes. ¿Okay? Simplemente…desperté en la oscuridad"
"Pitch, podemos preguntar-"¿Dejarás que el chico te restriegue en la cara algo que tú no tuviste?
"¿¡Quieres dejar de insistir!? ¡Entiende! ¡Siempre he sido Pitch Black!"
Jack lo miró triste.
"…aunque…" Dijo cuándo una vaga memoria pasó ante sus ojos.
Jack se veía confundido. "¿Aunque qué?"
"Cuando desperté…sólo sabía que mi nombre…era Pitch"
"Pitch Black"
"No. Solo Pitch…"
Jack lo miró más confundido aún. "Entonces cómo…"
"El 'Black' lo agregué yo después…" Le dijo cortante.
Jack no siguió insistiendo. El chico al parecer no recordaba su vida pasada y estaba tan decidido en decir que no tuvo una. ¡Cuándo él se enteró, estaba emocionado! Él sabía que Pitch tuvo una vida pasada, tenía que preguntar.
Cuando se enfocó de nuevo en Pitch, el chico apoyaba cansado su cabeza en la mesa. "¿Qué pasa?"
"Nada. Me duele la cabeza eso es todo"
Jack lo miró sospechosamente y le puso una mano en su frente, enfriándola, a lo que Pitch suspiró contento. "Jaja ¿mejor?"
Pitch asintió con una expresión adormecida, Jack agrandó un poco los ojos y le dijo. "¿Sabes? Hoy vienen los demás guardianes"
"¿Qué? ¿Por qué?" Preguntó confundido.
"Cada año, Norte hace una reunión para celebrar Navidad, ¡donde hay mucha comida y regalos!" Le dijo Jack emocionado. El pelinegro no quería estar allí, seguro ni siquiera tenía permitido participar, pero para no deprimir a Jack le dijo con una sonrisa falsa. "Jaja, claro…qué divertido…"
"¡Lo será! En serio, ¿has visto el árbol que está en el taller? Normalmente yo ayudo a decorarlo pero este año estuve ocupado"
Yo ayudé a decorarlo…pensó contento y orgulloso Pitch. Asintió.
"Te apuesto a que este año va a ser genial, pero tienes que tener cuidado si es que quieres comer algo dulce, porque Tooth se da cuenta DE TODO. Me acuerdo que era mi primera Navidad con los guardianes, me comí todos los bastones de dulce, y a Tooth casi le da un infarto. Me empezó a perseguir con un cepillo de dientes mientras Norte trataba de decirle que pare, Sandy preparaba una bola de arena y Bunny sólo se reía, la arena nos terminó durmiendo a todos, ¡hasta a Sandy! Pero sigo creyendo que él se durmió porque quiso…Cuando despertamos todavía era temprano, así que Norte tomó un vaso de vodka o whisky...es igual y minutos después, Norte, Bunny y Sandy estaban borrachos cantando canciones de Navidad jaja, también me acuerdo que-"
Pitch sólo escuchaba sonriente como Jack balbuceaba emocionado sobre sus Navidades con los guardianes, y que cómo volverse Guardián fue lo mejor que le había pasado porque por fin tuvo una familia. Se sentía muy bien por él, pero no podía evitar sentir en el fondo de su ser algo de celos, a pesar que se decía una y otra vez que estaba siendo inmaduro por envidiar a su amigo. Jack le estaba contando cómo una vez Norte se quedó atorado en una chimenea, cuando se dio cuenta de algo.
"¿Bunnymund va a estar en esa reunión?"
Jack paró de hablar "Ah…supongo que sí…No querrás estar con nosotros ¿no?"
Pitch negó con la cabeza.
"¡Oh vamos! No seas así ¿Qué importa lo que Bunny piense?"
En ese momento, Norte entra a la cocina con unos yetis, estos últimos usaban redecillas en la cabeza y mandiles que provocó la risa de los espíritus menores.
"Yetis y yo haremos galletas para reunión de más tarde, ¿quieren ayudar?"
Jack asintió pero Pitch dijo. "Eso depende... ¿de qué serán las galletas?"
"Chocolate" Satisfecho con la respuesta de Santa, sonrió y asintió. Junto con Jack, empezó a ayudar con las galletas… palabra clave: ayudar.
Mientras los yetis mezclaban la masa en un tazón, Jack la sacaba y hacia soldaditos con esta, congelándola para que no se deshaga y Pitch se comía las chispas de chocolate. Norte reía por lo que hacían, los yetis…no tanto, ya que serían ellos los encargados de limpiar el desastre de lo jóvenes.
"Oye Piiiiiitch… ¡piensa rápido!" Una bola de harina congelada aterrizó en su cara. "¡Auuuch! ¡Oye! ¡Eso dolió!" Mientras Jack reía, Pitch agarró un poco de harina y se la sopló en la cara al guardián. "¡Agh! ¡En la nariz, en la nariz!" Jack estornudó y una batalla de harina y masa inició entre ellos. Pitch lamió la masa y se lo lanzó a Jack en la cara. "¡Iugh! ¡Qué asqueroso! ¡Mi turno!" E imitó lo que hizo Pitch. La batalla duró unos minutos más hasta que fue detenida por el guardián del asombro con un "¡Creo que ya fue suficiente!"
Ambos estaban cubiertos de pies a cabeza en harina y masa, los yetis renegaban por el desastre detrás de su refugio y Norte reía negando la cabeza.
Los mandó al cuarto de costura para que les den ropa limpia. Pitch no preguntó, pero no entendía por qué no los dejaban volver a sus cuartos. Minutos después Jack salió vestido con una sudadera azul con cierre y pantalones marrones claro y Pitch con un polo manga larga con corte en 'v' de color negro con las mangas gris oscuro, un jean color índigo oscuro y sus Converse negras…le encantaba esas zapatillas.
"Jack…" Le dijo para llamar la atención del otro chico que estaba creando escarcha en el piso "Creo que sí quiero ir contigo a esa reunión" Dijo con la cabeza gacha.
Jack lo miró con una sonrisa. "¡¿En serio?! ¡Bien! Será genial, ¡ya lo verás! …No te preocupes por Bunny, yo voy a estar contigo todo el tiempo ¿sí?"
Pitch asintió, ignorando la voz que le decía 'te va a dejar a la primera oportunidad que tenga' y fueron a ver cómo terminó la cocina. Sin su muy útil ayuda, los yetis habían terminado de hacer las galletas y limpiaron el piso, mesas y despensas minutos antes cubiertos de harina.
Riendo infantilmente, se robaron las galletas ya listas y corrieron lo más rápido posible para escapar de la cocina y de los molestos y gritones yetis que dejaban atrás.
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Jack estaba emocionado. En unos minutos debían llegar los guardianes. Estaba viendo caricaturas en la televisión de la Sala de Descanso, Pitch durmiendo en su hombro. Era la tercera vez que el chico se dormía y lo usaba de almohada. Jack movió su hombro bruscamente y Pitch terminó en el otro extremo del sillón, segundos después, rodó y cayó al piso.
Jack se carcajeó al ver la cara adolorida de Pitch. "Nnnnnnnnn. ¡Ya pues! Deja de hacer eso" Se quejó Pitch frotándose los ojos en el piso.
"Deja de dormirte en mí y dejo de hacerlo"
"No es mi culpa…estos días no he dormido bien…"
"No es mi culpa no querer ser tu almohada" Le dijo no prestando atención al comentario de Pitch.
Pitch trepó al sillón una vez más, no interesado en lo absoluto en ver 'Un Show Más' con Jack, intentó buscar una buena posición para dormir…terminando en el hombro de Jack por cuarta vez.
"Oye ¡ya pues!"
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El Comedor del Taller grande, muy grande. Con un gran candelabro que colgaba del techo, el ambiente estaba decorado con guirnaldas y cintas, una gran mesa para 10 personas, estaba repleta de diferentes platillos navideños y no navideños y los seis espíritus sentados conversando alegremente…Si es que alegremente eran Jack y Pitch jugando con la comida, Tooth, Sandy y Norte murmurando cosas entre sí y Áster con un gran ceño fruncido.
Pitch, a pesar del gran silencio que había, se estaba divirtiendo. La comida era deliciosa y Jack estaba contando chistes, algunos tontos y otros geniales, pero todos le sacaban una risita al final, y lo mejor de todo, era que el canguro no había dicho palabra alguna, así que era mucho más fácil de ignorar.
Cuando Norte trajo el pavo, uno muy grande por cierto, a todos se le caía la baba. Jack agarró el cuchillo.
"¡Yo lo corto!" Anunció, pero Pitch le quitó el cuchillo. "No, yo lo corto" Con una mirada desafiante cada uno, empezaron a luchar por quien cortaba el pavo. "¡Deja!" "¡Oblígame!"
"¡Yo! Parto el pavo, niños" Dijo Norte con otro cuchillo, ignorando la peligrosa batalla que se estaba llevando a cabo.
"¡Chicos, paren! ¡No jueguen con eso, se van a sacar un ojo!" Gritó Tooth quitándoles el cuchillo, el cual Norte cogió riendo y lo puso a un lado. Sandy observaba asombrado dando un sorbo a su ponche de huevo.
"¡Uhh! ¡Oh no! ¡¿Escuchaste eso Pitch?! ¡Se me cayó el ojo! ¡Mira! ¡Ah!" Dijo Jack agarrando una albóndiga y enseñándosela al pelinegro, quien estalló en risa.
"Ojalá le pasara eso a Pitch…" Murmuró Bunny por lo bajo, provocando que el diminuto guardián dorado lo golpee en el brazo, fuerte.
Bunny se sobó su brazo adolorido y levantó la vista de su plato, justo para ver la larga cicatriz que le había dejado a Pitch en su mejilla un día atrás. Tooth había preguntado qué le pasó, su instinto sobreprotector activándose, pero Pitch sólo le dijo que se había caído no queriendo preocuparla.
Bunny suspiró, recordando el sermón que Norte le dio.
Flashback 3era persona
Norte esperó que los chicos se retiraran de la Sala para lanzarle una mirada seria a Áster, casi nunca se le veía a Santa tan enfadado.
Bunny por el otro lado lo miraba confundido, él no había hecho nada malo.
"¿Por qué?" Fue la pregunta que vino del Guardián del Asombro
"¿Por qué, qué?"
"No te hagas el que no sabes Bunnymund, te dije que no lastimaras al niño"
"¡Ese es el punto Norte! Yo no vi ningún niño…sólo a Pitch" Le dijo con una sonrisa.
"Áster ¡Entiende! Sé que no te agrada Pitch por lo que pasó en el pasado pero tienes que olvidar-"
"¡¿Olvidar?! ¿Me estás pidiendo que olvide los gritos y súplicas agonizantes de mi pueblo al ser consumidos por la oscuridad y los Temores? ¿Qué olvide la mirada de mis padres, pidiendo que corra, que me esconda? ¿Quieres que olvide la mirada enfermiza de Pitch al destruir mi planeta, mi hogar? Eso nunca lo voy a olvidar"
"Áster…lo sé, lo sé y siento mucho lo que pasó amigo, todos hemos sufrido por sus actos, a todos nos ha afectado, pero tienes que aprender a diferenciar los actos de ese hombre con los de este niño que no tiene la culpa de nada"
"¡Son los mismos! ¡Todavía sigo sin entender cómo no se dan cuenta! ¡Lo está fingiendo! Sólo porque parece un niño no significa que lo sea"
"¿Entonces Jack no es un niño?"
Bunny se quedó callado. En el pasado se había quejado tanto de Jack sin conocerlo, hablando mal de él a sus espaldas con otros espíritus, algo de lo que se arrepentía mucho ahora.
"…Es diferente…Él siempre lo ha sido…" Logró argumentar
"No pensabas así hace unos años atrás Áster…Nuestro deber como Guardianes es vigilar a todos los niños del mundo, buenos o malos, groseros o corteses, nosotros los protegemos, y aunque no quieras o no queramos admitirlo, Jack y Pitch están incluidos. Con Jack ya fallamos, pero no puedo permitir que hagamos lo mismo con Pitch"
Bunny iba a decir inútilmente que con Jack no fallaron, pero Norte añadió.
"Trescientos años, mi muchacho ha vivido sólo, sin saber más que su nombre, no lo apoyamos, ni ayudamos, ni sabíamos que existía hasta cien años atrás…Y siento decirte que tú fuiste el que falló más"
"… ¿Qué?"
"Un guardián tiene prohibido levantarle la mano a un niño…tú ya lo hiciste dos veces, con Jack y con Pitch"
"Sí, lo sé…La ira me cegó en la Ventisca del ´68 pero…"
"¡Pero nada! ¡Lo hiciste Áster! Eres un Guardián"
"¡Lo sé!"
"¿Dónde está la Esperanza que dices proteger?"
La respuesta de Áster murió en la punta de su lengua, su boca abierta por el golpe emocional que le había dado Norte.
"Debiste ser el primero en darle oportunidad a Pitch, no el que se sigue reusando a creer en él. Ahora es un niño y debemos protegerlo como al resto, no golpearlo, no insultarlo, no agredirlo Áster. Estás olvidando quién eres sólo por ira y no estás dejando ver al maravilloso niño que está con nosotros"
Bunny respiraba pesadamente, sus ojos amenazaban con dejar caer lágrimas pero como el guerrero que es, no iba a dejar que eso pase.
"Te espero en reunión de hoy Bunnymund, te atreves a decir algo malo sobre él... y no será Pitch de quien debas preocuparte"
Fin del Flashback
Bunny miró a Pitch que estaba tomando jugo de naranja intentando no reír por las bromas de Jack. Usando pequeños trozos de zanahoria, el peliblanco se los puso en la boca como dientes y miró a Pitch con una sonrisa graciosa, Pitch estalló de risa, el jugo saliendo por su nariz. Jack se carcajeó y las zanahorias cayeron al piso. El Creador de Sueños empezó a reír silenciosamente, atorándose con el ponche de huevo que estaba bebiendo. Tooth rió alegremente junto con Norte, cuya risa resonaba en todo el Comedor. Todos reían excepto Bunny, aunque una sonrisa amenazaba con aparecer en su rostro.
Después de la cena, Bunny abrió un túnel y se fue, no sin antes despedirse de los guardianes. Pitch suspiró aliviado.
Los guardianes le contaron sobre las aventuras que habían tenido a través del tiempo, cómo llegaron a ser quiénes son y sus centros. Pitch no podía dejar de sonreír, los Guardianes lo estaban tratando bien, lo habían invitado a su reunión, se sentía querido, apreciado, para ellos él sí valía algo…Claro, hasta que…
"Norte, ¿y los regalos?" Preguntó Jack sonriendo, dándole una mirada rápida a Pitch.
¿Regalos? ¿En serio? No pensé que Norte me daría regalos… Una pequeña sonrisa se formó en su rostro.
"Ahjaja ¿cómo olvidar eso?" Norte salió del comedor, y segundos después regresó cargando un gran saco rojo.
Jack todavía con su sonrisa en el rostro, se mordió el labio y agarró el brazo de Pitch y lo jaló hacia donde Norte había lanzado el saco.
En el saco había muchos regalos, más de lo que cualquier persona recibiría en varias Navidades, habían diferentes clases de juguetes, aparatos electrónicos, hasta ropa…pero ninguno era para Pitch.
"¡Oh! ¡Mira! ¡Pitch, mira!" Le dijo enseñándole uno de los juguetes. "¡Por fin lo tengo!"
Jack seguía alardeando con esa tonta sonrisa en el rostro, riendo de vez en cuando y diciéndole a Norte gracias.
"¿No es genial?"
Pitch lo miró dolido. ¿Por-por qué a él no le dieron nada? ¿Acaso hizo algo mal?
"Sí…Jack…yo ah, Yo mejor ya me voy ¿sí?" Se levantó del piso y miró a los otros 2 guardianes. Tooth parecía sorprendida y Sandy simplemente lo miraba triste. ¿Triste por él? No, si a nadie le importaba.
Asintió derrotadamente y empezó a correr.
NO voy a llorar, no voy a llorar…no…voy…a… Una lágrima se deslizó por su mejilla y la limpió con una manga. ¿Cómo pude ser tan tonto? Fui un idiota… ¡Fui un idiota al pensar que-que en serio yo les importaba, que yo valía algo para ellos!… que me consideraban- ¿Su familia? ¡¿Es enserio?! ¿Cómo pudiste caer tan bajo como para pensar eso? ¡Mírate! ¿Por qué te considerarían como algo importante? Tú no eres uno de ellos, ¡te detestan! Después de todo lo que TÚ les hiciste no se podía esperar menos…
Ellos no me quieren…no les intereso…no es justo…me odian…se desharán de mí…
"¿Pitch? Jaja. ¡Ven! ¿No quieres jugar conmigo este nuevo juego que me regalaron? Será divertido" Al parecer Jack lo había estado siguiendo. Esa sonrisa enfermiza seguía plasmada en su rostro.
¡¿Por qué sigue restregándomelo en la cara?! Porque te odia…nosotros no lo hacemos Pitch…
"¿A dónde vas? Mejor hay que probar este juego que acabo de descargar ¿sí? Jajajaja"
"AL…CUARTO QUE ME DIO NORTE ¡Dé-déjame en paz Frost!" Pitch estaba respirando pesadamente, era la única forma de hablar sin llorar. "¡Lárgate! ¡No me toques!" Sólo quiere verte sufrir… ¡ QUE. PAGUE!
Jack no parecía molesto en lo absoluto, seguía sonriendo. "¿A tu cuarto? Jaja. ¡Bien! Allí podemos probar mis nuevos juegos, tu cuarto es genial"
Por fin llegaron a la zona de cuartos, Pitch rió débilmente negando la cabeza.
"Jack, cierra la maldita boca, ese cuarto no es mío y es todo menos-"Pateó la puerta y lo que iba a decir murió en un suspiro de asombro.
"…Genial"
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Cuando Pitch se fue, Jack rápidamente le guiñó el ojo a Norte y fue detrás de él.
Tooth miró a Norte perpleja y enojada, sólo para encontrarlo sonriendo con los brazos cruzados.
"¿Estás demente Norte? ¿Cómo pudiste hacer eso? Pobre Pitch…se ilusionó tanto…"
Sandy se paró de su silla y asintió triste. "Concuerdo con Tooth, Norte. No viste la expresión de traición del pobre chico cuando se fue…"
Norte sonrió y movió su mano desestimando el problema. "¡Ba! ¡Tonterías! Niños no están tristes en Navidad. ¿Vamos a ver, da?"
Sandy y Tooth frunciendo el ceño asintieron, y siguieron al guardián de rojo hacia la zona de cuartos, cada uno con su hipótesis de lo que pasaba, pero manteniendo silencio hasta comprobarlo.
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Pitch abrió un poco la boca ante el cuarto que tenía enfrente. Era grande, mucho más grande del que tenía días atrás y tenía muchas decoraciones que definitivamente antes no estaban.
"Lo-lo siento…me equivoqué de cuarto…" Se dio vuelta avergonzado pero Jack lo atrapó en un abrazo que le dio un escalofrío en la espalda.
Jack rió "¡Feliz Navidad Pitch!"
"… ¿Qué?"
"Estás medio lento hoy Pitch…este es tu cuarto" Le dijo burlón con esa enfermiza sonrisa, copos de nieve flotaban en el aire.
Pitch vio el cuarto. Tenía una televisión parecida a la de Jack, con el mismo aparato conectado en una esquina. Un estanque negro con diferentes libros, que después de sacarlos de su sitio con mucho cuidado, vio que la mayoría eran libros de misterio y terror, sus favoritos.
Había un escritorio de madera con los bordes y las manijas negras junto con una silla giratoria azul. Se dirigió lentamente al armario, pasando una mano por las manijas y madera. Encontró diferentes conjuntos de ropa, camisetas, pantalones, camisas, pijama, zapatillas etc. La cama era el doble de ancho que antes con un cubrecama azul y negro y las almohadas blancas. Esta tenía encima una gran cantidad de regalos, todos forrados en rojo o verde.
Esto es… ¿para mí?…ellos hicieron esto por mí… ¿por qué por mí? Yo no valgo la pena… ¡¿por qué por mí?!
Volteó lloroso a la puerta justo para ver a Norte llegar, junto con Tooth y Sandy, quienes traían expresiones de angustia, que se borraron al ver el cuarto.
"¿Por qué?" Le preguntó a Norte negando con la cabeza.
"¡Ya no estás en Lista Negra! ¡Niños buenos reciben regalos!"
¿Por qué antes estaba en la Lista Negra? Sus jóvenes facciones indicaban la confusión que estaba sintiendo. "Norte…" Pequeñas lágrimas caían de sus ojos. Él no se merecía nada de esto, él no merecía nada, esa voz se lo dijo. "¿Por qué me das esto? Yo no lo merezco…no-no soy uno de ustedes"
Norte se acercó a Pitch, arrodillándose enfrente de él. "Hijo…Pitch, mírame. Claro que lo mereces, eres un muchacho bueno, no importa si no eres un guardián. Eres mi muchacho y eso es suficiente"
"… ¡Ay Norte!" Pitch se abalanzó sobre él, quien se paró con el chico en brazos abrazándolo. Parecía que el Coco no había recibido alguna clase de afecto antes "Es el mejor regalo que me pudiste haber dado…" Le dijo sollozando con una gran sonrisa.
"No Pitch, te tratamos muy mal al principio y lo sentimos mucho, un cuarto nuevo era lo menos que podía dar"
Pitch negó con la cabeza todavía en el hombro de Norte. "No…el cuarto no"
"¿Entonces qué?"
"Que me aceptaras en tu familia"
Tooth chilló feliz y se acopló al abrazo, seguido de Jack y Sandy. Norte soltó a Pitch y le indicó que abriera los regalos. Pitch se subió a la cama, y agarró lentamente los regalos, con miedo a que todo en realidad fuera un sueño, una pesadilla que haría que todo desapareciera después, pero los abrió.
La mayoría eran juguetes o libros que había dicho que le gustaban en su estancia en el Polo, entre estos había diferentes cajas de Lego para armar, carros, aviones, grúas, casas etc. O diferentes aparatos electrónicos que nunca había visto, como una cajita negra rectangular con una pantalla y un círculo abajo, el símbolo de una manzana mordida atrás, unido a unos audífonos blancos. Mientras más abría los regalos, con menos cuidado lo hacía, simplemente emocionado por saber qué había adentro. El último regalo, sin embargo era diferente. No figuras de acción, no Legos, no libros, era un caballito de peluche. Era de color negro, la crin y la cola eran marrones y los ojos azules. Ya estaba grande para peluches pero sonrió agradecido a los guardianes de todos modos. Había algo en ese peluche que se le hacía familiar, pero no podía decir qué.
"Gracias…por todo…" Dijo agradecido.
Jack rodó los ojos juguetonamente y agarrando el IPod de Pitch dijo. "Tengo que enseñaste a usar esto, es muy importante que lo sepas"
Mientras Jack le explicaba al desactualizado Pitch cómo descargar juegos y que tenías que presionar la pantalla para que funcione, los otros tres guardianes los dejaron solos y regresaron al Comedor.
"Norte…me asustaste" Le dijo Tooth con un ligero golpe en su gran hombro. "Pensé que te habías vuelto loco"
"Asustar no es mi trabajo Toothy, es de Pitch, y no puedo creer que en serio creyeras que no le iba a dar nada"
Sandy rió silenciosamente por el comentario aceptando gustosamente otro vaso con ponche de huevo…contaminado con vodka de Norte.
Los Guardianes adultos brindaron por un año más cumpliendo sus deberes con los niños, por ser compañeros, amigos, familia…y a pesar de cómo se dieron las cosas, por tener a Pitch con ellos.
Los minutos pasaron y como una extraña nueva costumbre entre los guardianes, siempre tres de sus cinco miembros terminaba con una dosis exagerada de alcohol en su organismo…ellos también tenían derecho por lo menos una noche al año…
"Oigan…hace días que…no veo a Bunny… ¿lo han visto ustedes? Tengo que decirle algo muy muy importante" Preguntó Norte examinando a dónde se había ido el líquido en su botella transparente.
"Pero si…pero si yo lo acabo de ver…" Le respondió Tooth confundida. "¿Qué le dirás?"
"Que Navidad es mejor que Pascua" Gritó Norte
Tooth se golpeó la cara con una mano. "Es…todo tu culpa Norte…el vino es malo para los dientes…y tú me hiciste tomarlo"
"¡Yo no- *hipo* Yo no hice nada! ¡Sandy!"
Sandy levantó la vista de su ponche de huevo y miró a Norte con una expresión que decía 'que-demonios-quieres-Norte-que-no-ves-que-estoy-tomando-mi-ponche'
"¡Dile a Toothy que yo no hice nada! y que Navidad es mejor que todo, todo"
Sandy escribió con una letra casi entendible. "Él no hizo nada y Navidad es mejor que nada, nada"
Antes de que alguno pudiera razonar lo que escribió Sandy, escucharon el sonido de risas infantiles y sonriendo decidieron ir a buscarlas. Llegaron al cuarto de Pitch, ambos chicos estaban jugando en el Play con un videojuego nuevo.
"¿Desde cuándo hay dos jacks?" Murmuró Norte en la puerta, recibiendo una mirada incrédula de Tooth, la más sobria entre ellos.
"¡Muere Pitch! ¡Muere! ¡Buajajajajajaja!" Gritó Jack destrozando al personaje de Pitch en la pantalla.
"¡Oye! ¡Hiciste trampa!" Gritó Pitch.
"No"
"Sí"
"¡No!"
"¡Sí!"
Sandy sonrió y les lanzó un poco de arena dorada.
"No-"Jack bostezó, segundos después, contagió a Pitch.
"¿A quién le tocaba?" Preguntó confundido por el inesperado bostezo. Los guardianes se rieron detrás de la puerta, tapándose la boca para que no los oigan.
"Ya no importa, reinicia la partida" Le dijo Pitch, eligiendo al personaje que Jack usó antes, con la esperanza de que ahora ganara él.
Sandy movió sus manos diciéndoles a los demás que guardaran silencio antes de crear más hebras de arena dorada que se dirigieron a los jóvenes, quienes después de bostezar se echaron en la alfombra, no pudiendo estar sentados más tiempo.
"¿Tienes sueño?" Le preguntó Jack a Pitch, quien estaba bostezando. "No"
Norte empezó a reír fuertemente, Tooth le tapó la boca con ambas manos sonriendo. "Shhhh"
"Sí, si tienes" Dijo Jack, por alguna extraña razón, sus ojos ya no veían bien la televisión, se estaban cerrando.
"No, no tengo" Dijo Pitch, dejando caer suavemente el mando al piso y cerrando los ojos.
"Sí"
"No"
"S…í"
Sandy rió y les mandó un poco más de arena, dejando a ambos chicos dormitando en el piso, el juego largamente olvidado.
Tooth entró y no pudo evitar decir "Aw" por los dormidos chicos. Sobre la cabeza de Jack había zombies, a los que Jack del sueño congelaba con un disparo de su cayado y se reía silenciosamente.
Salió volando del cuarto, dejando confundido a los parcialmente despiertos guardianes pero regresó con una cámara en mano. Se acercó a ellos y les tomó una foto. "Listo"
Norte se rió fuertemente pero Tooth lo calló. "Shh. ¡Cállate! ¡Están dormidos!...No… ¡Esperen! ¡Despiértalos! ¡No se lavaron sus dientes!" Sandy rodó los ojos y creó una 'x' sobre su cabeza.
"¡Ba! Por un día no mueren" Dijo Norte a punto de recoger a Jack para llevarlo a su cuarto, pero Sandy lo hizo primero. Recogió al pelinegro del piso, quien al sentir que alguien lo estaba cargando, se acurrucó en su pecho con una leve sonrisa. Norte dio un par de pasos a la cama, abriendo las sábanas y colocando al joven dentro. A pesar de estar bajo los efectos del vodka, todavía sabía cómo acostar a un niño en una cama.
Riendo tontamente por ver a su ex enemigo durmiendo, le pasó una mano por el cabello, que Pitch cogió. Acercando el nuevo peluche a su pecho, dijo.
"No-te"
"Oye, ¿no deberías estar dormido?"
"Gracias…por la mejor Navidad de…mi vida"
"No hay problema muchacho…"
"Te quiero…"
Norte le dio un beso en la frente. "Yo también" Con eso dicho, apagó la luz y cerró la puerta.
Bien hecho campeón...
A la mañana siguiente, los 3 Guardianes mayores no se acordaban de nada, simplemente que despertaron en lugares completamente al azar del taller, sufriendo de una terrible resaca y repitiéndose la misma promesa de siempre 'No vuelvo a tomar'
Espero que les halla gustado este capítulo, demoré siglos en escribirlo y hacerlo lindo. No se olviden de dejar sus comentarios, escríbanme, sigan esta historia y los veo en el próximo capítulo.
Chau Chau
