Hola a todos! *me atacan con tomates y lanzas* Lo sé! Ha sido demasiiaaaado tiempo, y perdón, echenle la culpa al colegio y las tareas que dejan :/

Creo que habrá un cambio de planes, obviamente no lograré publicar el siguiente cap entre 5-6 días *miradas fulminantes de ustedes* pero, quiero que sepan que no me he rendido con esta historia y siempre actualizaré...minimo una vez al mes, que tal?

Bueno, espero que este cap valga la pena la espera y mis horas de sueño, porque no dormí nada por terminar este cap y zzz...


¿¡Cómo te atreves a huir de nosotros?!" Miles de molestas voces dijeron al mismo tiempo, una perfecta sincronización gracias a los miles de años de práctica.

¡Lárguense fenómenos! Dijo con una mirada desafiante a la oscuridad, intentando mostrar más valentía de lo que realmente sentía.

¡Inútil marioneta! Deberías mostrar más respeto ¡pagarás por haberte ido!"

¡Déjenme! ¡NO!

Entre las sombras, ojos rojos sonreían maliciosamente, su miedo los atraía.

Estaba encadenado, sin posibilidad alguna de escapar, a la merced de los monstruos que lo seguían siempre en la oscuridad. Los monstruos se aglomeraron, creando una figura antropomórfica sin rasgos. Vestía de negro, su rostro estaba tapado por las sombras y como los demás, tenía esos ojos color sangre que tanto detestaba.

¡Esto no te protegerá por mucho tiempo Pitch! ¡Recuperamos lo que es nuestro!...Tú
Pitch se llenó de ira. ¡Aléjense de mí! ¡Yo no soy de nadie! Tiraba de las cadenas con todas sus fuerzas, estas le quemaban las muñecas, los tobillos y le causaban un dolor tremendo, pero era inútil, no podía liberarse. Una cadena se formó alrededor de su cuello cortándole la respiración.

¡¿Cómo qué no?! ¡Te creamos para ser nuestro!

No…

¡TE ARREPENTIRÁS! En un abrir y cerrar de ojos, se abalanzaron sobre él, sus dientes clavándose en su carne y quemando su cuerpo, entrando por sus ojos, su nariz, su boca.

"¡Ahh! ¡NO!" Pitch se despertó con un grito ahogado, intentando recuperar el oxígeno perdido después de esa pesadilla. Sintió que sudor le cubría la frente y se lo limpió con una mano, terminando en su enredado cabello.

¡Salgan de mi cabeza, salgan de mi cabeza!

"Fue sólo una pesadilla, fue sólo una pesadilla, nada fue real, nada…fue…real…" Se murmuraba una y otra vez, tal vez si lo decía lo suficiente, se volvería realidad.

Miró su reloj. 6:00am. Gruñó con flojera y rodó fuera de la cama dirigiéndose al baño. Dejando correr el agua del lavatorio, se mojó la cara con agua fría y parte de pelo. Al secarse la cara, vio que alrededor de su cuello tenía marcas rojas, como si…lo hubiesen ahorcado…pero negó con la cabeza.

No es nada, seguramente no es nada, pensó. Solo fue un sueño después de todo. Además, no creo que mi cerebro trabaje a tan tempranas horas de la mañana.

Buscó algo qué ponerse, y mientras se ponía el polo un ataque de comezón empezó en sus manos…otra vez. Había pasado una semana desde Navidad, hoy era 31 de diciembre, y hace unos cuatro días sentía una comezón en las manos. El primer día casi ni la sintió pero en los siguientes días, la comezón empeoró, llevándolo contra su voluntad a rogarle a Norte por ayuda; pero no importaba qué hiciese, siempre regresaba.

Estiró un poco las sábanas de la cama para que pareciese que está tendida (la flojera no le dejaba hacer más) y se lanzó en ella. Era muy temprano para que el espíritu del invierno esté despierto, no tenía hambre y no quería moverse en general, así que agarró el libro de la Edad Dorada y comenzó a leer.

Había avanzado casi la mitad del libro. Era un tomo grueso, de esa clase de libros que a la mayoría de adolescentes no les gusta leer porque 'da flojera leerlo todo'. A Pitch no le importaba, le gustaba leer, y con cada página avanzada, más fascinado quedaba. ¡La historia de la Edad Dorada era increíble! El autor de este libro, anónimo, la detallaba con tanta emoción que hasta podía sentir que…él había vivido allí…

Hace poco había empezado a leer más sobre el General Kozmotis. Empezaba con su nombramiento como General ¡a los 19 años! Pitch no se lo creyó al principio, pero decía que fue elegido por su valentía, audacia, astucia, fuerza física y gran inteligencia, razones por las cuales Pitch quería parecerse a su héroe. En la siguiente hoja había una foto, más bien un dibujo hecho a carboncillo. Era la ceremonia de Kozmotis, usaba una brillante armadura y una capa colgaba de su cuello, su espada estaba enganchada a su cinturón y alzaba con la otra mano otra arma más grande. Pitch no recordaba el nombre, pero sí sabía que era; era esa con una cuchilla ancha, larga, curva y acabada en punta. El dibujo retrataba a un hombre de fuertes rasgos pero dibujados con delicadeza. Su mirada era confiada y de orgullo, con una pequeña sonrisa en los labios. El pelinegro no sabía cómo eran sus ojos o cabello, a pesar de que leyó que tenía los ojos azules y el cabello marrón…tan diferente a él…

Rascándose las manos nuevamente, notó algo nuevo en el dibujo. El cabello bien recogido del General, era largo, y estaba amarrado en una pequeña colita. Pitch sonrió.

¡El General tiene el cabello largo! ¡Cómo yo! ¡Ahora sí no me corto el pelo! Era un peinado común de la época según pudo notar, pero no le importaba en lo absoluto.

Antes de pasar la hoja, se rascó de nuevo las manos. "¡Ahh! ¡Pica! ¡Mier-coles!" Norte ya le hubiera dado una zurra por la palabra, pero esto ya se estaba volviendo insoportable. Sus brazos también empezaban a dar comezón, ¡era como si algo lo raspara por dentro! En un momento de desesperación, se empezó a rascar con sus ligeramente puntiagudos dientes, aliviando el dolor por un rato. Le parecía que con cada día que pasaba, unas marcas negras aparecían, oscureciendo sus ya grisáceas manos.

Afortunadamente, un 'tut tut" sonó desde el aparatito negro donde Jack le había descargado juegos…un IAlgo. El mensaje decía que sus 'vidas' ya estaban completas. Pensando que con eso se distraería de la comezón decidió jugar…

Varias horas de juego más tarde, desbloqueando armas, ganando carreras y monedas y pasando la mayoría de niveles en los juegos, estaba terminando de construir su casa en 'Minecraft'. Las cosas verdes, zombies y arañas le habían destruido todo varias veces y no dejaría que pase de nuevo.

Pero en un descuido, su personaje se acercó a un 'creeper', la cosa verde explotó y su personaje al que le quedaban pocas vidas, murió.

"¡NOOOOOO!" Sollozó Pitch "¡Era tan joven!"

Con rencor, se rindió, lanzó el aparato a otro lado y tomó su libro de nuevo para leer, pero eso tampoco logró hacer ya que escuchó que alguien lo llamaba.

"¡Piiiiiiittchh!"

Pitch respondió con un molesto "¡¿Quéeeeeee?!" Al no recibir respuesta Pitch gruñó y miró la hora, las 10:30am.

Wow, ¿cuatro hojas leyendo y jugando? Agarrando su libro, fue en busca de la voz desconocida…que curiosamente sonaba a Jack. Le preguntó a un yeti que caminaba por allí si es que sabía dónde estaba el Guardián. El yeti en cuestión abrió grande sus ojos por su presencia pero le dijo.

"¿Cuarto de Costura, en serio? ¡Pero eso está del otro lado del taller! Urgg, okay gracias"

Se dirigió al lugar, leyendo algunas de las tácticas militares del General Pitchiner…Jaja, su apellido parece mi nombre...Al llegar, levantó la vista lentamente del libro e hizo una mueca de absoluta confusión por la escena que tenía enfrente. Todos los guardianes estaban allí, intentando separar a Jack de la viga del techo en la que se había aferrado como si su vida dependiera de ello…sin polo. El chico gritaba y pateaba. "¡No! ¡Déjenme!"
"Jack, muchacho ¡vamos!"

"¡Nnnnoo!"

Pitch se rascó las manos y tosió un poco para llamar la atención. Los cinco guardianes pararon sus actividades y miraron al confundido pelinegro en la entrada.

"¿Me llamaste?"

"… ¡Pitch!" Jack se soltó de la viga y voló para esconderse detrás de él. Pitch miró sonrojado a su semi-desnudo amigo y luego a los guardianes. "Pitch, protégeme. ¡Diles que no quiero!"

"Uh…¿Qué hacen aquí tan temprano?" Jack soltó sus hombros y lo miró preocupado. Norte, Tooth y Sandy lo miraron preocupado y hasta Bunny parecía desconcertado por la pregunta.

"Pitch… define 'temprano'" Le dijo Jack con una ceja levantada

"… ¿Diez de la mañana?" Jack se rió. "Pitch…son las 5:30pm" Pitch lo miró confundido. "Pero si me desperté a las seis…"

"Hubo apagón en el taller muy temprano, las luces, todas las luces se quemaron" Dijo Norte sin saber qué había pasado ¿Qué hizo que los focos explotaran?

"Seguro tu despertador estaba atrasado…muy atrasado"

Pitch sonrió por el hecho de que había dormido como 15 horas. "Bueno… ¿Por qué me llamaste? Estaba leyendo" Con eso dicho, los guardianes recordaron qué hacían y Jack, al verse en una situación de peligro, regresó al techo.

"¿Les podrías decir que no me voy a poner esa abominación?" Jack señaló un terno azul que estaba colgado en un perchero.

"¿Por qué Jack tiene que usar esa abominación?" Preguntó el pelinegro con una sonrisa. En realidad, el terno era bastante bonito. Era un azul más oscuro que la sudadera de Jack, una camisa blanca, una corbata azul marino con delgadas rayas celestes y zapatos negros a un lado.

Bunny, fastidiado por el hecho de que Pitch ya se había entrometido, rodó los ojos y con un ceño fruncido le dijo. "No es de tu incum-"Sandy le dio un codazo en el estómago y le respondió al joven. "Hoy hay una celebración en el taller, todos los espíritus vendrán, es una fiesta formal por lo que Jack tiene que usar terno"

"¡Pero no quiero! ¡Es horrible! ¡¿Por qué tengo que usar zapatos?!" Norte se frotó las sienes, cansado de seguir en el mismo plan. "Jack…es importante que-"

"¡Pero ya me BAÑÉ! ¿No les parece suficiente?"

Pitch se rió por el total desagrado que tenía el espíritu de nieve hacia el agua y se dirigió a un sillón para ver cómo terminaba todo esto.

Tooth voló con Jack. "¡Jackson! ¡Entra al baño de inmediato y cámbiate!" Dijo haciéndole cosquillas en su estómago descubierto. Jack aguantó la risa y siguió firme. "¡No!"

"Vamos compañero, ¡esta reunión es para ti, es en tu honor! ¿No quieres verte bien cuando los demás vean que eres un Guardián?"

"¡No!"

"¡Oi! ya me cansé de tus berrinches Jack, suficiente" Bunny dio un poderoso salto y le quitó el cayado a Jack, quien por la sorpresa se cayó de la viga y fue atrapado por el conejo. Lanzándolo sobre su hombro, agarró el terno y dijo. "Ahorita salimos"

"¡Canguro! ¡No! ¡No quiero! ¡Déjame!" Jack continuó golpeando su espalda hasta que desaparecieron detrás de una puerta.

Hubo silencio por unos minutos hasta que "Con que ¿una fiesta?" Preguntó Pitch levantando la vista de su libro.

"Da, hoy en la noche. ¡Todos vienen para conocer a Jack! También es fiesta de fin de año"
"¿Y por qué recién hoy? Si Jack ha sido guardián por 6 años"

Los 3 guardianes se miraron entre sí con preocupación en los rostros. "Eh…han sido años ocupados"

Pitch los miró incrédulo, sentía que le ocultaban algo, se notaba en sus ojos…tenían miedo de decírselo, por eso no insistió. No se dio cuenta que se estaba rascando violentamente. "¡Ah!"

El hombrecito de arena le mandó una mirada preocupada y se acercó a él, creando un signo de interrogación sobre su cabeza.

"No pasa nada…en serio…es una alergia creo"

Sandy le dio la mirada '¿me estás bromeando?' y levitando un poco para estar a la altura del joven, lo tomó de las manos.

Sandy se concentró y un brillo dorado surgió de las manos del guardián. Las marcas negras desaparecieron, eliminando la comezón. Pitch no lo notó sin embargo, ya que estaba más concentrado en cerrar fuertemente los ojos. Sandy tampoco se alegró por su logro ya que las marcas re aparecieron casi al instante, cubriendo las venas de las manos y antebrazos, haciendo que Pitch abra los ojos y se rasque de nuevo.

El guardián de los sueños abrió grandes los ojos y su boca formó un 'o'. Le lanzó una mirada preocupada a Norte, quien lo miró confundido ¡Le tenía que decir!

"Norte, escucha, creo que Pitch-"

El sonido de una puerta abriéndose lo interrumpió, la arena que creaba la oración se disipó y volteó justo a tiempo para ver a Jack salir del baño con el traje puesto, una capa de escarcha y hielo en sus hombros y mangas, y un gran ceño fruncido en el rostro, seguido de un muy orgulloso Bunny que sentía que haber logrado que Jack Frost se pusiera zapatos no era un logro, sino EL logro.

El conejo, todavía pensando que faltaba algo, lamió su pata y la pasó sobre el despeinado cabello de Jack, acomodándolo al instante con una raya al costado que dividía su peinado. Jack fingió vomitar, asqueado por tener baba de canguro en su pelo.

"AJJJ"

"Aww Jack, ¡te queda muy bien!" Dijo Tooth abrazándolo.

"No siento mis pies…ni mi entrepierna" Se quejó Jack preocupado.

"Eso es porque no tienes costumbre hijo, ya te acostumbrarás. El traje se te ve bien ¿da?"

Sandy levantó los dos pulgares y Pitch, quien no podía quedarse callado se rió. "Te ves horrible Jajajajaja"

Jack se molestó y mandándole una mirada fulminante a sus compañeros guardianes, se despeinó y se empezó a quitar los zapatos.

Bunny, al ver que su gran esfuerzo estaba siendo destruido por la culpa de Pitch, se molestó. ¡El muchacho de hielo no le había mordido el brazo por las puras! Detuvo a Jack y mirando a Pitch le golpeó en el hombro con odio. "¿¡Quieres lárgate estorbo!? Si no tienes nada bueno que salga de esa estúpida y mentirosa boca tuya, mejor cállate" A ese punto, le importaba muy poco lo que Norte diga.

Pitch se frotó su adolorido hombro en riesgo a tener un moretón y miró a Norte dolido. "Me pegó Norte" Dijo haciendo los ojitos tristes que había aprendido eran la debilidad del Guardián de Navidad.

Norte miró a Bunny, quien estaba siendo regañado por Tooth en voz baja, y luego dirigió su mirada al joven. "Pitch, me cuesta admitirlo, pero Áster tiene razón, si sólo se va a decir cosas malas, es mejor no decirlas"

"¿No te parece mejor escuchar comentarios positivos a los malos?" Le dijo Tooth con una sonrisa, sonrisa que desapareció cuando Pitch rodó los ojos y miró molesto a otro lado. Detestaba que los guardianes lo corrijan, y más aún, que siempre metan en sus 'regaños y sermones' alguna comparación del bien y el mal. ¿Qué se supone que le querían decir? ¡¿Qué era malo?!

Jack se acercó a Pitch, ambos molestos, y Jack le golpeó en su hombro ya golpeado. "Tú también tienes que usar esto, no seré el único usando esta estupidez"

"¡Jack! ¡Lenguaje!" Dijo Tooth con sus manos en sus caderas.

"Para empezar compañero, Pitch no tiene derecho de ir a la fi-"Dijo Bunny, pero antes de que pueda terminar, fue apaleado no sólo por Sandman, sino también por Norte.

"Claro que Pitch va a fiesta y…no tienes que usar terno si no quieres" Dijo Norte, dándole esa opción al Coco después de ver su escalofriante mirada.

Pitch sonrió satisfecho y le sacó la lengua a Jack para provocarlo, recibiendo una mirada nada impresionada de él y una bola de nieve en la cara.

Ahora que el más joven de los guardianes estaba listo, (la baba de canguro funcionando una vez más como fijador) los demás se retiraron a sus respectivos hogares para alistarse y terminar sus obligaciones, pero no sin antes indicarle a Pitch que si quería ir, debía cambiarse de una vez. Pitch negó con la cabeza, no quería ir, seguramente iba a ser una de esas reuniones de adultos súper aburridas, pero Jack prácticamente le rogó que vaya porque si no 'se iba a quedar solo y explotaría del aburrimiento' El pelinegro rodó los ojos, una pequeña sonrisa amenaza en aparecer en su rostro, ¡el chico era el guardián de la diversión! Imposible que explotara del aburrimiento…por lo menos no literalmente.

"Está bien, sí voy, pero apenas sepa que no explotarás, me iré"

Jack se carcajeó y le dio una sonrisa de oreja a oreja, seguido por un suspiro de alivio.

"¿Qué me tengo que poner?" Le preguntó a Norte, quien conversaba con un yeti sobre los bocaditos que se servirán en la reunión.

"No quieres usar terno ¿da? Elige algo que se vea formal, tienes bastante ropa"

"¿Pero cómo qué?"
"Elige tú, ya estás grande Pitch"

Pitch hizo un puchero y asintió. Norte los mandó a sus cuartos. Él para alistarse y Jack para prevenir que se ensucie o desarregle.

Jack se veía molesto, fastidiado por algo, pero Pitch sentía que había más detrás de esa mirada de ojos azules llenos de odio.

Mientras terminaba de tomar una larga y laboriosa ducha, empezó a considerar seriamente la filosofía de Jack '¿Por qué bañarse si te vas a ensuciar de nuevo?' Tenía bastante sentido…

Revisando la ropa más formal que pudo encontrar, optó por un polo manga larga con cuello de color negro, parecía una camisa así que bastaba, un pantalón gris azuleado y unos tenis grises con bordes negros.

Se lavó los dientes y trató de peinarse, pero fue en vano, su cabello no quería ser peinado así que lo dejó ser.

Se miró al espejo…eso debía bastar. Salió de su cuarto y fue al cuarto de Jack, para ver si el chico seguía renegando.

La puerta de su cuarto estaba abierta y el cambio de temperatura afuera-adentro era notorio. No había nieve en el cuarto pero sí escarcha. Todo estaba cubierto en una gruesa capa de escarcha.

Jack caminaba de un lado a otro con las manos en la espalda. El chico se había quitado los zapatos y los había congelado sólidos en una esquina.

Pitch retrocedió aturdido al sentir una energía fuerte viniendo de Jack. El guardián tenía una expresión preocupada, su usual sonrisa había sido reemplazada por un ceño fruncido. Estaba murmurando cosas inentendibles para sí mismo.

"¿Jack?"

Jack lo miró, parpadeó un par de veces y lo ignoró completamente, continuando con su caminata.

Pitch suspiró, odiaba que no le prestaran atención, y se sentó en la cama a esperar que el chico lo notara.

Mientras más caminaba Jack, más comezón le daba al pelinegro, y más podía sentir ese olor tan intoxicante, tan familiar…tan bien…

¿Te gusta Pitch?

Sí…

Ese es el miedo Pitch, puedes conseguir más…PODEMOS conseguir más…escúchanos y el mundo se arrodillará a tus pies.

Más miedo… ¿miedo? ¿Quién tiene miedo?

Jack lo tiene.

Pitch salió de su trance y pudo jurar que escuchó a alguien gruñir. ¿Jack tiene miedo? ¿A qué? No podía dejar que siguiera así…Pero su miedo se sentía tan bien…

"Jack…pa-para" Susurró, sin poder hablar más alto. Al no recibir respuesta, intentó de nuevo. "Jack, PARA"

Jack volteó esta vez. "¿Qué?" Le preguntó molesto.

"¿Qué pasa? Hace rato que estás así" Le preguntó con una voz calmada.

Jack sonrió. "¿Yo? Puff, qué va a ser, ¿a mí? No, no me pasa nada" Su sonrisa se veía forzada y Pitch suspiró, una nueva fuerza proveniente de Jack atacó sus sentidos. "Jack, te conozco…a mí no me engañas. Sé que algo te está molestando, y si no me lo dices tú, lo digo yo"

"No me pasa nada sabiondo, si tanto dices saberlo…dilo pues"

"Tienes miedo"

La sonrisa de Jack cayó, siendo reemplazada por ojos bien abiertos. "¿E-eso crees?" Lo retó.

Pitch se levantó y se paró delante de Jack, poniendo una mano en su hombro. Negó con la cabeza riendo suavemente "Lo sé…algo en el fondo me lo dice, tienes miedo Jack."

Jack abrió su boca para negarlo pero Pitch continuó. "Tienes miedo…de decepcionar a alguien. ¿A quién Jack? ¿A quién temes decepcionar…a los guardianes? Tienes miedo de no agradar, de ser rechazado, dejado de lado, ignorado… es eso ¿verdad?"

Jack se quedó boquiabierto, su mirada clavada en el piso. Era cierto, tenía miedo, sin embargo, con el antiguo Pitch nunca hubiera podido admitirlo, pero con él, con este chico de hermosos ojos dorados al que había aprendido a ver como un amigo, sí. Lágrimas se formaron en sus ojos mientras asentía.

Pitch sonrió un poco y abrazó a Jack, quien lo abrazó también. "La-la reunión. No puedo hacerlo…Todos van a estar allí y a-a nadie le caigo bien… no me gusta estar con tantas personas, no quiero que los guardianes me dejen de querer si es que hago algo mal"

Pitch rompió el abrazo y miró directamente a Jack, levantando levemente la cabeza para poder hacerlo. "Jack, no hay nada de malo en tener miedo"

Jack se limpió las lágrimas. "¿N-no?"
"No" Le dijo con una sonrisa "Tienes derecho a sentirte nervioso por conocer a tantas personas, pero el miedo no debería controlarte. ¿Algo puede salir mal? Sí. ¿No les agradarás? Tal vez"
Jack frunció el ceño y lo empujó levemente pero Pitch continuó. "Pero nunca lo sabrás si no lo intentas"

"Los guardianes y yo siempre estaremos contigo porque som-ellos son tu familia" Pitch dijo, bajando un poco la cabeza. Él no podía incluirse allí, él no pertenecía a ellos, él no era nada para ellos… lo había escuchado tantas veces de esas voces que ya se lo había aprendido.

Jack sonrió un poco y abrazó a Pitch apoyando su cabeza en el delgado hombro del chico, antes de separarse rápidamente. "Gracias"
Pitch también sonrió, un sonrojo guinda apareciendo en sus mejillas. La energía que sintió de Jack disminuyó considerablemente pero seguía allí, algo le decía que no iba a desaparecer.

"De nada…" Pitch se acordó de los zapatos congelados en una esquina. "¿Podrías descongelar los zapatos?"

Jack hizo una mueca de desagrado, pero hizo lo que le pidió el joven.

Pitch se volteó para prender la televisión. "Ponte los zapatos, Jack." Hubo silencio por unos segundos hasta que "¿Esperas que me ponga esas cosas?"

Pitch volteó y al ver la expresión confundida de Jack, entendió. "¿Necesitas ayuda?"
La cara de Jack se tornó un lindo color azul pero asintió.

Pitch se sentó en el piso y Jack lo imitó. El peliblanco estaba a punto de ponerse un zapato cuando Pitch le gritó. "¿Qué haces?"

"Me lo estoy poniendo, dah"
"Ese es del pie izquierdo, Jack. Mira la forma"

Jack frunció el ceño, eran iguales para él, pero cambió de pie. Cuando el zapato entró, sonrió. "Oh…ya no aprieta" Pitch rodó los ojos en broma y cuando el peliblanco se puso el siguiente zapato, miró a Pitch a suplicante. "¿Me lo amarras?"

Pitch asintió y se sentó al lado de Jack. Lentamente, para que Jack vea como se hace, los amarró. Ambos nudos perfectos.

"¿Ahora sí podemos jugar?" Le preguntó el espíritu del invierno.

Iniciaron un juego de dos jugadores, contra otros chicos en Japón…si tan sólo supieran que estaban perdiendo contra Jack Frost y Pitch Black…

"¡Bien!" Gritaron, y después de chocar los cinco, Jack abrió grandes los ojos y murmuró.

"… ¿Que va mejor que el frío y la oscuridad…?"

"¿Mantequilla de maní y jalea?" Sugirió Pitch, sobresaltándolo.

"No sé si te acuerdas…tú me dijiste eso hace tiempo"

"¿Ah sí?... ¿cuándo?"
Jack ignoró la segunda pregunta y sólo asintió. "Sí…no lo había querido aceptar…pero ahora somos amigos y hacemos un gran equipo"

Una sonrisa tímida apareció en el rostro pálido de Pitch. "¿Somos amigos?"
"¿No lo creías? Claro que lo somos…Nunca había tenido a alguien de mi edad con quien estar, Jamie es mi amigo, pero siempre anda ocupado con el colegio y tareas…Te prefiero así…"

Pitch sonrió, no entendió lo último que le dijo, pero no importaba, Jack era su amigo, y lo había confirmado. En una caja llena de juguetes, notó unas pistolas naranjas.

"¿Podemos jugar con eso?"

"¿Seguro? Debo advertirte que soy el mejor jugando Nerf"

¿Nerf? "Claro…será divertido" Dijo Pitch, citando la frase de Jack.

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En uno de los balcones más grandes que daba al salón principal de Santoff Claussen, los cuatro guardianes vestían formal, tal como le habían dicho a Jack que harían, pero no era que estuviesen emocionados por hacerlo.

Sandy dormía plácidamente flotando en el aire. Un pequeño terno de arena dorada lo vestía. Norte estaba usando un terno negro con una corbata roja y verde, una camisa blanca y su barba bien peinada. Bunny usaba una camisa blanca y un saco negro, complementado con una corbatita de moño roja, el cinturón donde cargaba su huevos-bomba no lo llevaba puesto, pero tenía sus siempre confiables boomerangs, así como Norte tenía sus espadas bien escondidas en su cinturón. Tooth utilizaba un vestido color melón, unas pulseras doradas y un collar con la cadena de oro, un rubí en forma de lágrima colgaba de él, los bordes eran de plata.

Los 4 guardianes veteranos observaban contentos cómo el salón poco a poco se llenaba de invitados. Música sonaba suavemente, mezclándose con el sonido de personas saludándose o riendo. En unos minutos más, cuando todos estén presentes, Norte iba a dar inicio a la fiesta, presentando a su muchacho ante todos. Norte pensaba que Jack era un espíritu desconocido entre ellos, por lo que no podía aguantar a que todos lo conozcan y sepan que su hijo era un guardián.

Tooth le había encargado a la siempre confiable Baby Tooth el palacio y la colecta de dientes, así que tenía unas horas para estar con todos antes de regresar a trabajar.

El ya despierto creador de sueños tenía noche libre el 31 de Diciembre. Los humanos siempre se quedaban despiertos para recibir el Año Nuevo, así que no tenía nada de qué preocuparse… ¿o sí? Se estaba olvidando de algo, él lo sabía, pero no sabía de qué…

Un yeti se acercó a Norte, diciéndole que todos los espíritus ya estaban presentes.

Norte asintió y suspiró "Gracias Matthew" Sólo faltaba llamar a Jack. "Bunny, ¿puedes ir por Jack?"

"Estoy en eso compañero" Bunny dijo, con medio camino avanzado.

Norte se aclaró la garganta, su estruendosa voz llamó la atención de todos. "Queridos amigos, les doy la bienvenida-"
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

El corazón de Pitch latía a mil por segundo. Abrazó su pistola Nerf mientras intentaba acomodarse en su escondite, sólo logrando golpearse la cabeza.¡Urgh! Estúpida cama… ¡¿Por qué había pensado que jugar con armas con el hiperactivo espíritu del invierno era una buena idea?!

Habían estado jugando Nerf por una media hora, utilizando los diferentes cuartos y ambientes del 3er piso como escondites y bases. Los primeros 10 dardos, disparados con trozos de hielo, fueron suficientes para que Pitch huyera y buscara refugio en el único lugar donde irónicamente no había buscado Jack, su propio cuarto.

Suspirando para tomar valentía, gateó fuera de la cama y cargó su arma. Estaba a punto de acercarse a la puerta, cuando esta empezó a abrirse lentamente.

Con un grito de guerra, cerró los ojos y empezó a disparar, esperando que algún dardo le cayera a Jack, pero lo único que escuchó fue un gruñido molesto.

Abrió los ojos lentamente y vio que Áster estaba parado en la puerta, varios dardos pegados a su pelaje.

"¡Perdón, perdón, perdón Bunnymund!…pe-pensé que eras Jack"

Bunny se sacó todos los dardos y se los lanzó a Pitch. "¿Qué haces en su cuarto?"

"Estábamos jugando" Dijo Pitch, levantando la pistola para que el canguro la vea.

"¡Sal del cuarto! ¡Ahora!... ¿Dónde está Jack?"

"Si lo supiera ya hubiera ganado el juego… ¿por qué?"
Bunny gruñó llevándose una pata a la cara. Empujó a Pitch a un lado y gritó. "¡Jackson! ¡Ven!"

Pitch siguió a Bunny, utilizándolo como escudo por si el espíritu de la nieve decidía atacar por sorpresa.

"¡Jack! Compañero, se acabó el juego, tienes que venir"

Pitch escuchó el sonido de escarcha creándose detrás de él y antes de que se diera cuenta, hielo se creó debajo de él, se resbaló con un chillido de sorpresa y se golpeó la espalda. "Uhh…"

Jack salió de su escondite y empezó a dispararle seguidamente a Pitch en la cara, el pelinegro se defendía lo mejor que podía desde el suelo gritando, ambos ignorando la presencia del conejo.

Jack extendió hielo por el pasadizo, como una pista, y empezó a patinar, riendo y retando a Pitch a que lo atrapara.

Pitch sonrió y parándose fuera del hielo, después de resbalar un par de veces, empezó a correr, apuntando a Jack con su arma.

"¡Eres muy lento, Pitch!" Le gritó Jack a un metro de distancia, su cabello blanco una vez más despeinado.

"¡Pues si pudiera volar, sería más rápido que tú!" Le respondió Pitch algo envidioso. Volteó su cabeza un segundo y vio que el conejo los estaba siguiendo. Le parecía raro que estuviera sonriendo, normalmente ya estaría deteniéndolo y diciéndole que 'no tenía derecho a correr'

Mientras más avanzaban, más escuchaba el sonido de voces y música. Le disparó a Jack en la cara y el dardo se quedó pegado en su frente. Pitch se rió por el puchero de Jack. El peliblanco bajó la velocidad de su patinaje, cubrió con escarcha su arma y le apuntó a Pitch, el dardo en la punta estaba cubierto de hielo. "Vas a caer, Black" Le dijo con una sonrisa malévola en el rostro.

"–tenemos el honor de presentar-"

Pitch vio al resto de los guardianes parados cerca de un balcón. Para evitar chocarse con ellos, clavó los pies en el suelo, dando tropezones hasta que Bunnymund lo detuvo de un tirón de su camisa.

Jack sin embargo no se dio cuenta hasta muy tarde…

"-A nuestro nuevo guardián-"

El joven se estrelló contra la barandilla del balcón, soltando todo el aire que tenía por la fuerza usada.

"¡Jack Frost!"

Hubo un silencio sepulcral en el taller, hasta la música había dejado de sonar. Jack, jadeando por aire, miró hacia abajo, y vio que todas las miradas caían sobre él. Sus ojos se agrandaron y una expresión de pánico apareció en su rostro.

"¿Quieres decir algo Jack?" Le dijo Norte sonriente y pasándole un micrófono, sin notar la completa incomodidad de Jack.

"Ah…" Sonrió falsamente. Era lo único que podía hacer en ese momento. Se sacó el dardo que tenía en la frente y unas cuantas risas se escucharon entre el público.

"Y-y-yo-uh-eh-ah… ¿Qué tengo que decir?" le susurró gritando a Norte, tapando con una mano el micrófono.

"Lo que sientas necesario"

Miró de nuevo a las miradas expectantes. No puedo, no puedo, no puedo, no puedo, no-

Respira Jack… pensó Pitch.

Jack suspiró. Yo puedo. Con una sonrisa un poco más confiada, dijo. "Hola… ¿qué tal? Gracias por-por haber venido, estoy muy contento al igual que-que mis compañeros de estar aquí con ustedes. Espero que disfruten mucho la fiesta y que se diviertan"

Después de un silencio, se escuchó entre el público un aplauso, seguido de otro, y otro, y otro. Pronto, todos los presentes estaban aplaudiendo, incluyendo Pitch y los guardianes, llenando a Jack de alivio y orgullo.

"¡MÚSICA!" Gritó Norte levantando sus manos y esta empezó a resonar por el taller.

Pitch observaba a las muchas personas que había abajo escondido detrás de las cortinas rojas del balcón, no reconocía a nadie y eso en el fondo lo inquietaba, sentía que debía…

"Norte, ¿quiénes son-?" Volteó para mirar a Norte pero ni él ni los guardianes estaban allí. "-ellos…"

Los guardianes ya estaban abajo entre los demás. Tooth conversaba literalmente con todos, Sandy estaba en un puesto de bebidas, probablemente tomando ponche de huevo, Bunny estaba siendo perseguido por una especie de castor gigante y Norte estaba con Jack, lo más probable presentándolo con los espíritus.

¿Y ahora qué hago? Pensó. Jack no lo iba a necesitar porque estaba con Norte.

Será mejor que me vaya a mi cu-¡DULCES!

Efectivamente, el joven Coco había visto una mesa con bocaditos y lo más importante, chocolate. Se dio la vuelta para bajar por las escaleras, deslizándose por la barandilla tal como Norte le había dicho que no hiciera.

Caminó un poco examinando los rostros y rastros de los espíritus presentes, lo que más le llamaba la atención era la variedad de colores en su ropa, cabello y ojos.

"Disculpe, permiso, déjeme pasar…gracias" A los diferentes espíritus que lo veían, se les caía la boca al suelo. Algunas personas abrían los ojos en miedo y se alejaban rápidamente, otras lo miraban con odio y apretaban los dientes pero todos al principio los abrían de asombro.

¿Qué les pasa?... ¿Por qué me están mirando así?

A pocos metros de distancia, vio la mesa de dulces, así que olvidándose momentáneamente por las miradas que recibía, aceleró el paso.

Hasta que se chocó contra alguien "Perdón señora" Le dijo con una sonrisa. Iba a retomar su camino cuando la mujer le agarró el hombro.

"¿Pitch Black?" Le preguntó, sus cejas unidas en confusión.

Pitch asintió. Al costado de la señora, había dos mujeres más, cada una se veía mayor que la otra.

"¿Qué te pasó?" Le preguntó la más joven, acariciando su mejilla.

Pitch frunció el ceño ante la extraña mujer, y más aún con la respuesta de su amiga. "Es muy obvio lo que pasó, pero claro, como nunca escuchas lo que te digo…"

"¿Qui-quiénes son ustedes? ¿Cómo saben mi nombre?"

La mujer que todavía no hablaba, rodó los ojos, la más joven lo miró confundida mientras la mayor lo miraba con simpatía.

"Yo me llamo Verdandi, ellas son mis hermanas mayores Urd y Skuld" Dijo señalando a la mayor e intermedia respectivamente.

"Somos las espíritus del destino. Verdandi se encarga del presente, yo del pasado y Skuld del futuro" Le dijo Urd, todavía con esa mirada de simpatía en su rostro

Pitch sólo pudo asentir…"Sí…bueno, yo ya me tengo que ir así que un gusto-"
Verdandi le sonrió y lo abrazó. "¡Te ves tan pequeño! Te veía más alto pero ¡eres una ternurita!

¿¡Qué demonios!?

Urd separó a Verdandi de Pitch y le puso su arrugada mano en la frente, cerrando los ojos. Cuando los volvió a abrir, dio un silencioso grito ahogado, miró detrás de su hombro y luego a Pitch seriamente, quien tenía los ojos bien abiertos. "Pitch Black, tu pasado es muy bello, pero está lleno de los errores que cometiste, te dejaste influenciar por la oscuridad y te ha causado tantos problemas…y por uno de ellos es que tú no los recuerdas"

Verdandi le levantó la cabeza a Pitch para que sus ojos se encontraran con sus ojos grises. "Pitch Black, no te concentres en el pasado, ha influenciado en tu presente, sí, pero perdona al pasado, no tengas miedo, aprende a superar a los temores que te controlan querido para que aprendas quien eres ahora, acéptate a ti mismo y conténtate con la nueva oportunidad que estás viviendo, aquí y ahora"

Pitch empezó a respirar rápidamente, alarmado, a pesar de la bulla que había en la fiesta, las palabras de las mujeres las escuchó perfectamente. Miró a la 3era mujer, esperando que ella también le dijera algo.

"¿Qué me miras mocoso? Yo no doy predicciones como una bruja de la calle"

"…Skuld" Dijo Verdandi con las manos en las caderas. Pitch se hubiera reído si es que la situación no fuera estresante.

Skuld sonrió al ver la preocupación de Pitch. "Aunque…tu futuro es incierto, puede estar lleno de luz o de sombras y oscuridad, mantente alerta niño y tu lucecita de noche bien prendida"

Sus manos ardían y quemaban. Pitch se rascó y dio un paso hacia atrás, seguido de otro y otro y otro, hasta que estaba corriendo lejos de esas señoras. Genial, bajo por dulces y me encuentro con ellas… ¿lo que me dijeron es cierto? ¿Por qué el miedo y la oscuridad?

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"Felicidades Jack Frost" "Se te ve muy bien el traje Jack Frost…" "Debes sentirte muy orgulloso de ti mismo Jack Frost"

Jack respondía a todos los espíritus con una sonrisa bien grande y un emocionado "¡Gracias!" Norte caminaba detrás de él, una mano en su espalda dirigiéndolo entre los espíritus más cercanos.

"¿Desde cuándo eres guardián?" Le preguntó un amigo de Norte, tenía una barba blanca más grande que la de Norte y un acento ruso mucho más marcado.

"Cinco años, en Abril se cumplen seis" Dijo Jack enseñando 6 dedos.

"Wow, muy bien, seguro haz estado haciendo un excelente trabajo muchacho"

Jack sonrió y se despidió con un movimiento de manos, el hombre sonrió también, respondiendo con el mismo gesto y continuando su conversación anterior con una señora amable de ojos grises.

No sé de qué me preocupaba, todo está saliendo bien hasta ahora, no me he encontrado a las insoportables deKaty, Eileen y Harumi ni los demás me están tratando mal. Tal vez debía atribuir eso a su nuevo título de guardián, pero se sentía bien ser respetado.

"Jack, muchacho, ¿podrías quedarte solo un rato? Me olvidé de decirle algo a los yetis"

"Claro Norte, ve nomásNorte le dio unos golpes en la espalda y se fue. Cuando se quedó solo en medio de muchos espíritus desconocidos para él junto con otros que no le agradaban tanto, sintió que su agarre en su cayado se intensificaba y sus nudillos palidecían. ¿A dónde se había ido Pitch?

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Pitch por fin logró llegar a la mesa de dulces. Se había perdido entre todas las personas que había.

Se frotó cuidadosamente sus adoloridas mejillas. ¡¿Por qué parecía que todos se estaban burlando de él?! Pasaba al lado de un señor y se empezaba a reír; caminaba al lado de algunas chicas, y le revolvían el pelo o pellizcaban sus mejillas, diciendo lo 'adorable' que se veía; caminaba por otros señores y le decían 'cuánto has crecido niño' Él no era adorable, él no era un niño. ¡Era Pitch Black!

Se rascó las manos antes de empezar a tragar los chocolates con una sonrisa. Dejaba que la deliciosa sustancia se derrita en su boca antes de pasarlo con un suspiro. Había aprendido que era adicto a esta cosa.

"¿Pitch Black? ¿¡Eres tú!?"

Pitch giró lentamente la cabeza con una expresión de fastidio mientras se lamía los dedos. Vio a dos hombres. El más alto tenía el cabello rubio y los ojos… ¿rosados?, usaba una camisa blanca, pantalones azules y unas botas negras, tenía un par de alas rosadas en la espalda, arco y flechas. El más bajo tenía ojos verdes, era pelirrojo y usaba un terno verde oscuro y la corbata verde claro, en su sombrero, también verde, tenía un trébol de cuatro hojas.

"No sé cuántos Pitch conozca, señor"

El de verde se empezó a reír ruidosamente, derramando unas gotas del vaso que estaba tomando. "¿Qué te pasó hombre? Te ves…tan mocoso" Dijo burlonamente con un acento irlandés.

El ojirosado se llevó una mano al pecho y acercó su mano a la mejilla de Pitch, quien retrocedió molesto.

"¡Oiga! ¡Ni se le ocurra tocarme la cara! ¡¿Y ustedes quiénes son?!"

"¿Pero ya no sabes quiénes somos? Bueno, mi nombre es Valentín y él es Patrick" Le dijo el rubio con una sonrisa.

Patrick rellenó su vaso y sirvió otro más. Se lo ofreció a Valentín pero negó con la cabeza, entonces lo puso en la mano de Pitch. "Toma, te invito un trago"

Pitch olió la sustancia del vaso, y arrugó la nariz. "No, gracias"

Valentín se rió prendiendo un cigarro y Patrick ignoró su comentario. "Bueno, ahora sí Pitch, ¿qué te pasó? ¿Nuevo plan para vencer a los guardianes? Jaja jaja. Debo decirte que no fue tu mejor plan, no te ves nada intimidante"

"¿Cómo que qué me pasó? ¿Por qué dice que quiero vencer a los guardianes? Y ya le dije que no quiero tomar esto" Le dijo cuándo Patrick empezó a verter un líquido transparente en la bebida dorada con espuma.

"Uy lo siento, olvidé que ahora eres un mocoso, y los niñitos no toman" Le dijo Patrick casualmente tomando el vaso de la mano de Pitch.

"¡Yo no soy ningún niñito! ¡Dame eso!" Pitch le arrebató el vaso y empezó a beber su contenido, en el cuarto sorbo, sin embargo, su garganta empezó a quemar y su mirada desafiante y segura se tornó en una de asco, haciendo que escupa todo en el vaso otra vez, provocando la risa de Patrick, Valentín y otros espíritus cercanos.

"¡Asco! ¡Sabe amargo!"

"Ay Pitch, antes sí nos aceptabas un traguito ¿ya no recuerdas? Es un pena, nosotros nos acordamos muy bien lo que hiciste" Le preguntó Valentín soplando humo en la cara de Pitch. El joven empezó a toser.

"¿Te acuerdas cuándo hiciste que en el día de San Valentín las personas tuvieran miedo de declararse? Miles de humanos se suicidaron, ¡Qué pena! Y sólo porque tenían miedo de ser rechazados…"

"O en el día de San Patricio…tantas supersticiones en el pasado…"

Pitch escuchó las quejas de afirmación de los otros espíritus, reclamándole que él les había arruinado sus festividades o trabajos. "Yo-yo no he hecho nada" Un espíritu le metió cabe y terminó en el piso. Patrick le arrojó la cerveza en la cara, él y los demás espíritus empezaron a reír mientras sus ojos ardían y lágrimas resbalaban. Valentín levantó su bota para patearlo. Pitch cerró los ojos y levantó sus brazos para proteger su cara del golpe, pero nunca llegó. Escuchó un fuerte relámpago, seguido de los gritos de los espíritus. Abrió sus llorosos ojos lentamente y vio a una mujer delante de él. Con una fuerte y autoritaria voz, cargada de tanto odio así como de belleza les dijo. "Los vuelvo a ver cerca de mi niño, y me encargaré de que su futuro esté lleno de dolor y miseria… ¿me entienden?"

Los espíritus se quedaron clavados en el suelo y la mujer misteriosa rodó los ojos, endureciendo su mirada. "Dije, ¡¿entendido?!"

Todos asintieron temblorosos y desaparecieron entre la multitud confundida.

Pitch miró aterrado a la misteriosa mujer pero su mirada cambió a una de completo asombro al ver la belleza de sus rasgos; delgadas cejas marrones, unos ojos verdes tan brillantes como el pasto cubierto de rocío, largas pestañas negras, unos labios rojos curvados en una pequeña sonrisa en su delgado y rosado rostro, usaba un vestido verde, largo y casi tan hermoso como ella, este parecía tener en la vasta los colores de todas las estaciones, y un largo y frondoso cabello negro que le llegaba a la cintura, un viento invisible lo movía de lado a lado.

Era hermosa.

La mujer se acercó a él, los ojos de Pitch abiertos en shock. Ella sonrió con un sollozo casi inaudible y levantándolo del piso, lo abrazó.

"Qué bueno que estés bien, cielo"

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Jack, después de grandes minutos debatiendo si hacerlo o no, se acercó al grupo de espíritus que lo había saludado al principio. "Hola, ¿de qué hablan?"

Los demás dejaron de hablar, miraron a Jack con desagrado y rodando los ojos se alejaron, dejando al confundido peliblanco atrás.

Se acercó a otros espíritus, creía que controlaban el agua, y levantando su cayado en señal de saludo se acercó a ellos. "Hola" Pero el cayado disparó escarcha hacia una de las chicas, gritando de dolor cuando su brazo se congeló.

"¡Ay perdón!"

Sus amigas se llevaron a la chica lejos de Jack, los hombres le sacaron el dedo medio. "Estorbo"

Jack se encogió de vergüenza cuando los espectadores de la escena empezaron a murmurar.

"…No puedo creer que lo hayan nombrado guardián…" "…Si es sólo un mocoso…" "…El invierno sólo causa problemas…"

"Oye, ¿Por qué dicen eso? No es cierto…" Le preguntó Jack a uno de los murmuradores.

"¿Será porque a nadie le agradas?" Le respondió una chica, las personas alrededor empezaron a reír.

Jack agarró fuerte su cayado, habían estado fingiendo todo. Sus saludos amistosos y sonrisas no habían sido más que máscaras para que Norte crea que estaban felices por él. Deseaba tener su sudadera en ese momento para poder subirse la capucha y evitar ver las sonrisas burlonas que recibía.

"¡Jack Frost! ¡Cuánto tiempo!"

Jack volteó y suspiró pesadamente. "Katy"

Katy se acercó a Jack, su vestido color ocre moviéndose sin elegancia alguna y su cabello marrón parecía el nido de un pájaro, desde los ojos de Jack.

"¿Qué quieres Leaf?"

"Haber, esa no es forma de hablarle a tu hermana mayor, Jackie"

Jack ignoró las risas de los seguidores de Katy y le respondió casi gruñendo. "Tú no eres mi 'hermana', no le llegas ni a los tobillos a mi hermanita"

"¿Qué? Ah, ¿tu hermana humana muerta?"

Jack bajó la vista mientras lágrimas se formaban en sus ojos, pero no dejaría que caigan, no, a Emma no le gustaría que derramara lágrimas por ella aquí.

"¿El bebé quiere llorar por su hermanita? Aw, pobrecito" Dijo uno de los seguidores de Katy, empujándolo fuertemente. No tenía mucha fuerza, pero el hombre era más alto que él, así que provocó que retrocediera un par de pasos.

"Jack, qué bueno que ahora seas un guardián, no sabíamos que las exigencias habían bajado tanto"

Jack rodó los ojos y estaba a punto de buscar a Norte cuando escuchó detrás de él.

"Katy, no ofendas al niño, obviamente está disfrutando jugar a ser guardián, déjalo ser" Era Eileen Summer, la espíritu del verano. Jack suspiró mientras un escalofrío recorría su espalda, no de frio sino de recelo. Soportaba a la odiosa de Katy sólo porque su temperatura era casi tan baja como la de él, pero tenía miedo encontrarse con las demás elementales, con un sólo toque, le podían quemar la piel.

"E-E-Eileen, Ha-Harumi… ¿qué están haciendo aquí?"

"Bueno, vinimos a disfrutar la fiesta como siempre lo hacemos, y nos encontramos con que te habían nombrado guardián" Le dijo Harumi acariciándole su mejilla, dejándole una dolorosa marca roja como bofetada antes de desaparecer. "Que felicidad"

"Escuché que te nombraron guardián por ayudar a los guardianes a derrotar a un idiota… ¿le lanzaste bolas de nieve hasta morir?" Le dijo Eileen mientras sus seguidores y los otros elementales reían. Su cabello empezó a brillar de color rojo, calentando el ambiente a propósito para que Jack se sienta incómodo, pero logró mantener una sonrisa en su rostro.

"En realidad sí…se molestó mucho"

Eileen frunció el ceño y le mandó una mirada fulminante mientras sus usuales ojos celestes cielo cambiaban a rojo. Jack tragó saliva.

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Pitch se sonrojó furiosamente cuando su cara chocó contra el pecho de la mujer, no pasaba de los 23 años y era una de las chicas más lindas que había visto, nunca la había visto antes pero se sentía a salvo en sus brazos, seguro, se sentía tan familiar, tan bien…por eso estaba mal, él no merecía cosas así.

Poco a poco las manos de la chica fueron soltando su espalda y cabello y Pitch deseó que ella continuara. Le levantó la cara. "¿Estás herido? ¿Esos idiotas te hicieron algo? Dime si te duele algo mi amor"

"No, no, no, estoy bien, gracias"

La pelinegra agarró una servilleta y lentamente le empezó a secar su cara, sólo para volverlo a abrazar. "Qué bueno"

Ok. Se sentía bien ser abrazado, pero necesitaba saber quién lo estaba haciendo primero.

"Hum… ¿señorita?"

"¿Sí?"

"Ya me…puede soltar"

La chica rompió el abrazo y le sonrió triste. "¿No sabes quién soy?"

Pitch negó con la cabeza, triste porque su ignorancia había hecho que ella se deprima. "Discúlpeme"

"No, querido, discúlpame tú a mí. Me llamo Seraphina, soy Madre Naturaleza" Le dijo con una pequeña reverencia levantando ligeramente la punta de su vestido. Pitch respondió el saludo inclinando su cuerpo hacia adelante y bajando la cabeza, luego ambos se estrecharon el antebrazo.

"¡Hey! ¿Cómo sabe hacer eso?" Le preguntó Pitch a Seraphina, pensaba que era una extraña costumbre suya.

"…Debe ser algo que tenemos en común supongo" Le respondió encogiéndose de hombros.

Pitch sonrió, dejando ver sus filudos dientes. "Gracias, por ayudarme, ya sabe…antes"

"No hay problema cielo, no iba a dejar a que traten mal ¿o sí?"

Pitch sonrió al saber que aparte de los guardianes, alguien más se preocupaba por él. Miró directamente los ojos de Sera ¡Había visto esos ojos antes! ¿¡Pero dónde!? Se rascó las manos del nerviosismo.

"¿Te gusta el chocola-?"

"¡Sí!" Le dijo Pitch antes de que terminara de hablar, sonrojándose por haberla interrumpido, pero a ella no le pareció importar, más bien, soltó una risita.

"A mí también, estaba a punto de ir por más, ¿quieres venir?"

Pitch asintió con una sonrisa, Sera abrazándolo del cuello con un brazo.

Tal vez la reunión no sea tan mala…

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Es la peor reunión del mundo…

Estaba sujetado por los ayudantes de Eileen; Katy y Harumi simplemente reían. Eileen prendió fuego en su mano y Jack se retorció entre el agarre de los espíritus.

Le subieron la manga de la camisa, para que su pálido brazo esté al descubierto. Cuando su mano tocó su brazo, Jack gritó de dolor, pero la risa, bulla y música no dejó que se oiga.

"Eileen, ¡para! ¡Me duele! ¡Quema Eileen, para!"

"Para que aprendas a respetar a tus mayores, mocoso" Dijo Katy.

"Qué buen guardián eres Jackie, que ni resistes una quemadita" Dijo Harumi sonriendo.

Soltaron a Jack, quien cayó al piso de rodillas. Cubrió su adolorido y morado brazo de escarcha, aliviando el dolor.

"¿Cómo te eligieron de guardián, en serio?"

"Porque soy lo máximo, por eso los guardianes hicieron esta fiesta en mi honor"

Los espíritus se quedaron callados, hasta que estallaron en carcajadas.

"Él-él cree que-Jajajajaja" Dijo un ayudante de Katy apuntándolo con el dedo burlonamente.

"Frost, esta fiesta la ha hecho Norte por siglos"

La sonrisa orgullosa de Jack desapareció. "¿Qu-qué?"

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"¿Cuál es el chocolate que más te gusta?" Le preguntó Sera mientras conversaban.

"El de leche, no me gusta los que tienen relleno ni el amargo, iugh. ¿Y usted?"

"Los que tienen maní, pero el chocolate de los Pooka es uno de los mejores del universo y mi favorito. ¿Distingues la diferencia? Hasta el chocolate humano más fino parece insignificante con el de los Pooka"

Pitch asintió embobado. "¿Qué es lo que usted hace como 'Madre Naturaleza'?"

"Ah-ah-ah. Era mi turno cielo. ¿Desde cuándo estás con los guardianes?"

"Diciembre…noviembre…octubre…Tres meses, pero en unas pocas horas serán cuatro" Dijo Pitch enseñando 4 dedos.

Sera sonrió, llevándose una mano al pecho, encantada con el chico que tenía enfrente. "Es tu turno"

"Ok… ¿conoce a los guardianes?"

"Sí mi amor, en alguna oportunidad hasta tuve el honor de pelear con ellos y tengo una relación muy cercana con uno"

"¿Es su novio?"
"¡¿Qué?! ¡No!"

Pitch se rió y se rascó las manos. "Mi turno… ¿Por qué todos me tratan mal?"

"¿A-a qué te refieres?"

"Todos me miran raro y me dicen cosas que yo no he hecho, ¿por qué? Yo no soy malo pero todos me dicen que sí, usted no cree eso ¿verdad? Porque usted sí me trata bien"

Seraphina suspiró y tomó su rostro entre sus manos suavemente. "Por- por supuesto que no Pitch…Y-y no lo sé, pero por favor, no les hagas caso, lo único que importa es lo que tú crees ser, y si sientes que hay vocecitas en tu mente que te dicen que hagas algo malo, piénsalo, y espera a que la voz buena te hable, siempre lo hará, porque yo sé que él está luchando por ti y es más fuerte que la oscuridad"
Pitch asintió medio confundido y sacó su cara de las manos de Madre Naturaleza. "Está bien" Dijo apoyando la cabeza en su hombro. "Le toca"

"Hum… ¿por qué tienes el cabello tan largo?"

Pitch sonrió. "Porque mi héroe lo tiene así"

"¿Y se puede saber quién es tú héroe?" Le preguntó Sera con una sonrisa.

"¡El General Kozmotis Pitchiner!"

Si Seraphina hubiera estado tomando agua, seguramente la hubiera escupido toda, miró a Pitch con los ojos bien abiertos y una expresión mortificada. "¿Qué?"

"¡Sí! Él es genial, vivió en una época llamada la Edad Dorada, y dirigió un gran ejercito con el cuál peleaba contra los malos"

Sera bajó la mirada, y cerró los ojos un rato, suprimiendo un recuerdo. Miró a Pitch de nuevo, el joven todavía tenía una sonrisa en el rostro.

Sera se levantó, dando un paso en falso y por poco tropezando. Pitch la miró con curiosidad.

"Pitch…yo-recordé que tengo algo importante que terminar"

Pitch frunció ligeramente el ceño, no quería que se vaya, se sentía muy bien con Seraphina.

"¿Se tiene que ir?"

Por algún motivo, Sera desviaba la mirada. "Sí, lo siento cielo, pero nos volveremos a ver pronto"

Al escuchar eso, los ojos de Pitch se iluminaron. "¿En serio? ¿Lo promete?"

Sera sonrió. "Con mi alma" Le dijo arrodillándose ante él, le dio un pequeño abrazo, que Pitch respondió y le dijo, por el tono de voz, obviamente aguantando las lágrimas. "Quiero que sepas, que cuando sea tu momento de elegir quién-quién vas a ser, yo te voy a apoyar en cualquiera haya sido tu decisión ¿está bien? Te-te quiero mucho, Kozmotis"

Con eso dicho, y antes de que Pitch pudiera responder, Sera desapareció en un remolido de hojas verdes, junto con un brillo verde.

Pitch se frotó los ojos ante la luz. Cuando sus sensibles ojos regresaron a la normalidad, sonrió.

¿Por qué me llamó Kozmotis?...Hum, no importa, seguro sólo se equivocó…

No la volverás a ver…

No es cierto, ella lo prometió y creo en ella… es muy linda…

¡Oye! ¡Silencio! No digas eso.

¿Decir qué? ¿Qué es linda?

¡Pitch! ¡No puedes decir eso!

¿Y por qué? Linda, linda, linda, linda…

Pitch empezó a reír cuando escuchó a la voz buena (como le había empezado a llamar) gruñir.

"Miren todos, mami naturaleza dejó a su hijito solo…"

Pitch volteó y abrió grandes los ojos al ver a los espíritus de antes con ¡¿armas?!

"Uh oh"
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"Eso no es cierto, Eileen. Bunny me dijo que esta fiesta era para mí, por-porque me había vuelto guardián y quería que todos sepan que lo soy"

"¡¿En serio crees eso Jack?! Las fiestas de fin de año de Norte son grandiosas, y las ha hecho desde mucho antes de que vinieras a estorbar, simplemente no te invitaron porque sabían que lo ibas a echar todo a perder" Le dijo un espíritu del verano.

"¿Y ¡Áster!? ¿En serio? ¡Pero si él no te soporta! La otra vez nos dijo que no le agradabas y que tú y lo que haces es un fastidio" Le respondió Harumi.

Jack miró hacia abajo por las palabras de Harumi, pero luego volvió a mirarlas desafiantes. "¡Bunny nunca diría eso de mí, somos amigos!…él mismo me lo dijo" Dijo Jack, la última parte como un susurro.

Harumi y Eileen sonrieron. "Nos contó lo que pasó en la Ventisca del '68, Jack… ¿acaso eso no es cierto?"

"…Sí, pero…"

"¡El pobre Bunny estaba tan molesto! Dijo que no podía aguantar para lanzarte en el desierto del Sahara, que no quería verte más y que esperaba que te derritieras allí, bueno, eso lo queremos todos, pero desafortunadamente nunca tuvo la oportunidad"

Lágrimas amenazaban en caer, Bunny había estado hablando a sus espaldas todo este tiempo, la temperatura empezaba a descender, pero Eileen y Harumi hacían que regresara a la normalidad, haciendo que el espíritu del invierno se sienta mareado.

"¿Recuerdas el Titanic Jack? ¿El barco que hundiste?" Dijo Harumi. "Tantas personas muertas, tantos cadáveres congelados flotando en las aguas…muchos eran niños Jack, y tú los mataste…"

"¡Ya-ya habíamos hablado sobre esto! ¡Fue un accidente! Necesitaba donde practicar…"

"¿Y así dices ser un guardián?" Preguntó un ayudante de Harumi con los brazos cruzados.

"¿Cómo va a proteger a los niños, ¡si él es uno!?" Dijo una chica del otoño, los oyentes estallando en risa.

"¿Lo han visto llevar el invierno? Simplemente juega en las líneas de cableado"

"O se pone a corretear en su lago dejando escarcha por doquier"

"Jack, si vas a controlar una estación, por lo menos hazlo bien, es como si la escarcha en las ventanas las hubieras pintando con los dedos" Dijo un espíritu del otoño, y todos se rieron. Jack se sonrojó y miró hacia abajo completamente rojo. No era su culpa que la escarcha no cubra todas la ventanas…

"Escuché que Pitch Black ahora es un niño, Jack… ¿Qué le hicieron? ¿Los guardianes te dieron un compañero de juegos?" Las sonoras carcajadas de los elementales y espectadores eran lo único que Jack podía escuchar. "¡No es cierto!" Su voz se quebró al final, haciendo que se oiga más aguda. Las risas aumentaron aún más.

"Espero que ahora que estás con los guardianes y tu nuevo amigo, dejes de molestarnos Frost"

Jack trataba de bajar la temperatura, el calor se estaba volviendo insoportable, al pasar una mano por su cabello, sintió que gotas de sudor caían de su frente y se preocupó, los espíritus del invierno no sudan…

Durante su nerviosismo, no sintió que alguien jalaba su cayado, cuando se dio cuenta, reaccionó muy tarde y antes de que pudiera recuperar su agarre en él, un espíritu del otoño ya se lo había quitado con una sonrisa.

"¡Oye! ¡Dámelo! ¡Eso es mío!" Le dijo, poniéndose de puntitas para intentar tomarlo de su mano.

El espíritu empezó a pasarles su cayado a todos. Siguió a los primeros espíritus pero luego se dio cuenta que eso era lo que ellos querían, así que sólo se quedó esperando, sus manos en puño y sus nudillos palideciendo por la fuerza.

"Oh vamos Jackie, no te molestes sólo queremos ver tu ramita, parece muy importante para ti" Dijo Eileen girando su cayado en su manos, Jack pudo ver cómo la escarcha se derretía de la madera. La temperatura bajó, pero ni Eileen ni Harumi lograron subirla más de 5 grados.

"S-sí Eileen, por favor ¡devuélvemela!" Dijo Jack, su respiración estaba acelerada y su labio inferior a punto de sangrar por la mordida que se estaba dando.

"¿Qué pasará si se rompe?"

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Pitch se abría paso entre la multitud, intentando correr por su vida con varios espíritus molestos detrás de él, la mayoría tenía armas con las que intentaban golpearlo, clavarlo etc.

"¡Norte! ¡Sanderson! ¡Jack! " Gritaba Pitch, con la esperanza de que los Guardianes lo escuchen y ayuden. Sentía que sus manos estaban en llamas, le dolían y picaban ambos brazos, y el no poder hacer nada, junto con el miedo de ser descuartizado por molestos espíritus, llenaba sus ojos de lágrimas.

A ningún espíritu que lo perseguía lo conocía, y no sabía por qué todos le reclamaban cosas que él no hizo "¡Verás lo que les pasa a los que rechazan mi propuesta!" "¡Te mataré por arruinar mi trabajo!" "¡Los humanos iniciaron una guerra por tu culpa!" "Sólo creaste problemas en la Segunda Guerra Mundial" "Se murieron tantos por tu culpa"

Chocó su espalda contra la de alguien más, no se molestó en girar a ver con quién, ya que su mirada se había quedado clavada con los espíritus delante de él. Las luces del taller parpadeaban furiosamente, apagándose y prendiéndose como si alguien estuviera jugando con ellas.

Valentín sacó una flecha de su espalda, no una flecha de Cupido, una flecha real, afilada y puntiaguda.

"Por favor, yo no he hecho nada"

"Qué bueno que estés así Black, será mucho más fácil deshacernos de ti"

Valentín levantó la flecha, colocándola en su arco.

"¡NOO!"

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"¡Eileen, no por favor! No le hagas nada, lo necesito" Rogó Jack, no podía permitir que su cayado se vuelva a romper, no estaba seguro de si podría volverlo a reparar. Alrededor de él empezó a crear escarcha involuntariamente, al igual que esta empezó a trepar por las paredes del salón.

Sintió que alguien se chocaba contra él, pero tenía sus ojos fijos en su cayado.

"Ese es el problema Jack…que a nadie le importa…" Dijo Katy aguantando la risa.

"Harumi, ¿crees que Jack pueda unir su cayado con hielo?" Preguntó la espíritu del verano.

"No lo sé Eileen, ¿por qué no lo probamos?"

Jack abrió grandes los ojos cuando Eileen levantó su rodilla, el cayado en una mano a punto de ser partido en dos.

"¡NOO!"

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Hubo una explosión en el taller, el viento rugía alrededor del espíritu del invierno, con un movimiento de manos, había creado una barrera de carámbanos de hielo puntiagudos, muchos casi atraviesan a los demás elementales.

Escarcha y hielo rodeaban a Jack, quien jadeaba por aire, no acostumbrado a usar sus poderes sin su cayado. Todos habían retrocedido, asustados y gritando.

Escuchó atrás de él, a alguien sollozar, era Pitch.

-.-

Pitch no sabía lo que pasó, primero Valentín estaba estirando su arco, y después un rayo negro salió disparado de sus manos, noqueando a un espíritu de cabello negro. Dos caballos negros aparecieron a su costado y expulsando arena por los orificios nasales, se abalanzaron sobre Cupido, su grito ensordecedor fue lo único que escuchó antes de que caiga al piso.

El grito de Pitch hizo que las luces explotaran, dejando mitad de salón cubierto en sombra, y la otra mitad en hielo y escarcha. Dio un paso atrás, y el piso se cubrió de arena negra.

Levantó la mirada, los aterrados ojos de sus atacantes le decían todo. Tenían miedo, tenían miedo de él… ¿¡por qué estaba sintiendo su miedo!?

Una chica, ayudante de Cupido, se arrodilló junto a su jefe y el otro espíritu. "¡Asesino!" Le gritó apuntándolo con el dedo.

Jack juntó sus manos como puño, un brillo celeste apareció alrededor de estas, haciendo que el hielo se expanda por el suelo, muchos resbalaron.

"¡¿Ves lo que haces Jack?! Sólo causas problemas…" Le dijo Katy, una mirada fulminante llena de odio en su rostro.

Los guardianes se abrieron paso entre la multitud, justo a tiempo para oír a su miembro más joven gritar. "¡LOS ODIO! ¡A todos ustedes! ¡Les dije que no quería venir a estúpida fiesta, pero me obligaron!" Con lágrimas en sus ojos, Jack salió corriendo, algunos espíritus todavía con miedo, le dieron paso.

Pitch todavía no lograba reaccionar. Todos le gritaban asesino, ¡él no era un asesino! Los caballos se acercaban amenazantes a los espíritus que trataban de acercarse a Pitch.

El niño jadeaba por aire, las luces, el suelo, las paredes…los espíritus, lo había arruinado todo, era su culpa. Dio un paso hacia atrás, cubriendo el espacio con arena negra, ¿¡por qué arena negra!? Y aprovechando que los caballos mantenían a los espíritus lejos de él, soltó un sollozo y salió corriendo, los caballos poco después lo siguieron.

Hubo un momento de silencio entre los espíritus, los guardianes tenían los ojos bien abiertos en asombro, hasta que el sonido de arena moviéndose les llamó la atención. Sandy ya estaba aplastando el pecho de Patrick con sus látigos.

"¡¿Cómo se atreven a siquiera tocar a Pitch?!"

Patrick intentó responder, pero el látigo en su pecho que lo aplastaba como Boa Constrictor no le dejaba. Sandy desapareció los látigos, demandando respuestas. "¿Desde cuándo te importa Black, Mansnoozie? Creo que la pregunta debería ser ¿qué están haciendo ustedes allí cuando ese asesino acaba de matar a dos personas?" Preguntó Patrick, todos los espíritus alzaron las voces, reclamando. Sandy agitó en el aire su látigo, el sonido callando a todos a la primera.

"Pitch no es un asesino, es…un niño, y está aprendiendo" Escribió Sandy, chequeando de reojo a los dos espíritus inconscientes. No estaban muertos, afortunadamente, las pesadillas de Pitch los habían dejado en un trauma temporal, esto concluiría con una pesadilla.

"¡Sanderson! Tienes que hacer algo" Demandó una chica.

Sandy hizo como si lo pensara, pero luego negó la cabeza, flotando sobre los espíritus con destino al tercer piso, al cuarto de Pitch.

Norte parecía que quería matar a alguien, esos elementales habían lastimado a su hijo, y los iba a hacer pagar, pero Bunny se adelantó.

"¿¡Qué demonios le hicieron a Jack!?" Preguntó el conejo a Harumi, ya que tenía más confianza con ella.

"¿Nosotros? Pero si Jack es nuestro hermanito, nunca le haríamos daño, sólo le dijimos la verdad"

"¡¿Qué verdad?!"

"Sobre que esta fiesta no era de él, que ridículo de su parte pensar eso, sobre que nunca lo invitaron porque a nadie le agrada y que tú no lo soportas"
Bunny se molestó con la segunda idea y estaba a punto de responder cuando escuchó la última parte.

"Ustedes…le dijeron… ¡¿QUÉ?!"

Harumi se encogió de miedo ante el tono de voz del Conejo de Pascua, pero igual respondió. "Lo que me contaste a mí y a mis colegas, sobre Jack, sobre cómo desearías que deje de existir para que no te arruine las Pascuas otra vez"

Las orejas de Bunny cayeron y se pegaron firmemente a su cráneo. ¡No podía creer que le hayan dicho a Jack eso! Eso fue hace mucho tiempo… ya no pensaba así de Jack, el chico era como su hermano menor…

"¿¡Por qué le dijeron eso!? Eso fue antes Harumi, ¡ANTES! Jack es mi amigo, un Guardián, un niño, no puedo creer que le hayas dicho eso"

"Tú ya se lo dijiste, ¿cuál es la diferencia?"

Bunny se acercó a Eileen y le quitó el cayado de Jack. Abrió un túnel que absorbió a las 3 elementales y a sus ayudantes, estaba molesto con ellas por decirle eso a Jack, pero más aún con él mismo, por haber siquiera pensado eso de él.

Norte le iba a preguntar qué pasaba, pero Bunny empezó a correr en cuatro patas, con un grito dijo. "Yo me encargo compañero, es algo que yo tengo que resolver, tú saca a todos del taller"

Norte asintió y con ayuda de Tooth, empezó a botar a todos los espíritus. ¿Quién hubiera dicho que la mitad de los invitados se irían contra Jack, y la otra mitad contra Pitch?

"¡Se acabó la fiesta 'amigos'!"

-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Cuando Bunny llegó a los cuartos, se quedó plantado afuera, suspirando y pensando en qué decir.

Sandy estaba afuera de un cuarto a unas puertas de distancia. El hombrecito golpeó suavemente la puerta. Al no recibir respuesta, volvió a tocar. Sandy rodó los ojos y abrió la puerta, entrando y cerrándola por adentro.

Ojalá yo tuviera su suerte. Pensó Bunny. Iba a ser difícil entrar con Jack, y no sólo porque esta estaba con seguro y congelada por dentro. Tomando aire, dijo golpeando la puerta.

"¿Jackie?"

"¡LÁRGATE!"

Bunny suspiró. "Por favor, Jack. Abre la puerta"

"¡He dicho que te largues! ¡No te quiero ver!"

"Jack…por favor…"

Al escuchar el sollozo de Jack, empezó a golpear la puerta. Por la fuerza, logró romper el hielo que la mantenía firme por dentro y el cerrojo.

Cuando entró, sus ojos se agrandaron.

El cuarto de Jack parecía una réplica de la Antártida, estaba nevando, pilas de nieve apiladas por doquier, escarcha y hielo cubriendo las paredes y carámbanos colgaban del techo peligrosamente. En la cama, estaba Jack. El chico estaba temblando de la ira, con pequeñas lágrimas resbalando por sus mejillas para terminar congeladas a medio camino. La ventana estaba abierta, las cortinas azules se movían por la fuerza del viento que entraba a la habitación, girando alrededor del espíritu del invierno para consolarlo.

Jack giró la cabeza y vio a Áster parado en la puerta. Con ira, sus manos volvieron a brillar celeste y las apuntó hacia Bunny, quien por centímetros evitó convertirse en brocheta de conejo.

"Vete"

"Jack, sólo quiero hablar-"

"¡Quiero a mi papá! ¡Quiero a Norte!" Sollozó Jack, la ventisca empezaba a crecer aún más.

Bunny sonrió a pesar de la situación. Si Norte hubiera estado acá, Jack ya hubiera muerto por el abrazo que Norte le hubiera dado, pensó Bunny.

Las filosas púas delante de él, crecieron , y lo trajeron de nuevo al mundo real.

"¡Dame un razón por la cual no deba congelarte aquí mismo!"

Bunny se encogió por el tono de voz de Jack. "Te-tengo tu cayado"

La ventisca que había en el cuarto paró, y lentamente copitos de nieve empezaron a caer.

"Dámelo"

Bunny se acercó con cuidado, evitando maldecir por lo frío que estaba el suelo, y puso el cayado cerca a Jack.

Jack lo cogió entre sus manos, como examinándolo, y lo abrazó, con un suspiro de alivio. La escarcha en las paredes poco a poco desaparecía, al igual que el hielo, pero el frío seguía. Jack se volvió a echar en la cama, apoyando su cabeza en la almohada congelada.

"Ahora sal de mi cuarto"

Bunny se intentó sentar en la cama, pero Jack no le dejó. "Jack, no me voy a ir ¿ok? Quiero que sepas que me preocupo por ti…"
"¡Eso no es cierto!" La ventisca una vez más empezó a crecer y Bunny suspiró, tenía que tener cuidado si es que no quería volverse un cubito de hielo. Jack empezó a sollozar. "Tú-Tú me quieres dejar en-en un de-desierto para que-que me de-derrita y ¡me-muera!"

"Jack, eso no es cierto…yo te quiero mucho, por favor" Sus dientes empezaron a castañear por el frío.

"¡No lo haces! Tú me mentiste, dijiste que la fiesta era para mí y no lo era, tú no querías que yo sea un guardián, porque decías que lo iba a echar todo a perder...y,y,y"
Bunny hizo lo primero que se le vino a la mente, abrazar a Jack. La temperatura corporal de Jack debía estar por lo menos 10 grados bajo cero y Bunny tuvo que reunir todo su autocontrol para no separarse de Jack. Poco a poco, el chico dejó de luchar y golpearlo y llorando, apoyó su cabeza en su pecho, sobando su mejilla contra su pelaje y sin querer cubriéndolo de escarcha.

La respiración del espíritu de la nieve poco a poco se calmaba, el hielo desapareció, las cortinas dejaron de moverse y el viento dejó de rugir.

"Está bien Jackie, yo estoy aquí…tranquilo…todo está bien…"

Jack levantó la mirada, sus ojos estaban rojos. "Perdón Jack, en serio lo siento, nunca debí haber dicho esas cosas sobre ti…dejé que mi ira me controlara, pero te puedo jurar que estoy muy arrepentido…"

"¿Lo-lo estás?" Todavía no estaba acostumbrado a que las personas se disculpen por herirlo.

"Claro que lo estoy…" Dijo el Guardián de la Esperanza, frotando su nariz sobre el cabello blanco de Jack, quien estallo en risa. "¡Para! ¡Da cosquillas!"

Bunny se detuvo, y abrazó más fuerte a Jack, acostumbrándose a la temperatura de Jack, que ahora era 5 grados bajo cero.

"¿Por qué antes no me llamaron a las reuniones?"

"Ah…"

"Siempre pasaba las Pascuas, Navidades y Años Nuevos solo…hubiera sido bueno de su parte por lo menos invitarme una vez…"

"Ay Jack….Bueno, debo admitir que el primer siglo no sabíamos que existías…" Dijo Bunny mirando hacia abajo. "…Escuchamos algunos rumores sobre ti, que por cierto no creemos y sabemos que son mentira, y pensamos que ibas a congelar la fiesta a propósito…luego vino lo de la Ventisca del '68…y, bueno, ya sabes el resto"

"…Al final sí congelé la fiesta…" Pensó Jack triste.

"Tal vez…pero no fue a propósito…Perdón por no haber estado contigo cuando Harumi y Eileen te estaban fastidiando…la estúpida marmota me estuvo persiguiendo toda la fiesta hablando sobre cómo El Día de la Marmota es mejor que Pascua...¡¿puedes creerlo?!" Se quejó Bunny con una sonrisa que hizo que Jack riera.

"...Gracias Bunny"

"De nada compañero..."

"¿Qué pasó con Pitch?" Preguntó Jack preocupado por su amigo, al parecer, él también había estado teniendo problemas

Bunny intentó no rodar los ojos cuando Jack mencionó al otro joven. "Sandy se está encargando de él"

-.-.-.-.-.-.-

Sandy abrió la puerta y agrandó sus ojos ante la escena que tenía enfrente. El cuarto estaba inmerso en completa oscuridad, él estaba iluminando parte de él. La luz del cuarto no prendía, la mera presencia de Pitch había hecho que el foco explote, las paredes, piso, paredes, todo estaba cubierto de arena negra, se notaba por los brillos naturales azulados y guindas que esta tenía.

Pitch estaba temblando en la cama, llorando ruidosamente pero sus llantos eran silenciados por la almohada. Había dos caballos-pesadilla a su costado. Sandy abrió los ojos, asombrado. Estas pesadillas no eran como él las recordaba. Estas eran más chiquitas en tamaño, y no se veían tan escalofriantes como las que Pitch adulto creaba. La crin de los animales era, para su gran sorpresa, una mezcla entre dorado, igual a su arena, y negro. Sus colas y algunas partes de sus pezuñas también eran doradas y tenían marcas doradas en todo el cuerpo, la más grande y llamativa era la que tenía la forma de una media luna.

Una trataba de hacer que Pitch pare de llorar, frotando suavemente su hocico contra su cabello, pero sólo lograba asustarlo más; la otra, le gruñía y trataba de morderlo, siendo detenida por la otra pesadilla.

Sandy frunció el ceño. Algo andaba mal. Él no debería sentir los pensamientos de estas pesadillas, sólo sus propias creaciones...estas pesadillas estaban confundidas, sabían que Pitch era su amo, pero 'era más pequeño y miedoso que antes'.

Sandy tocó lentamente a la más agresiva, la que se estaba dejando guiar por el miedo de Pitch y no en protegerlo y serle fiel (como lo eran todas sus creaciones), esta desapareció en el aire como arena dorada.

'Permiso' Le pidió mentalmente a la pesadilla, quien, para su sorpresa, obedeció.

Le tocó el hombro al asustado chico, quien se sobresaltó ante la presencia de Sandy. Con un gritillo, retrocedió torpemente hasta que su espalda tocó la pared y se llevó sus rodillas al pecho. "¡Per-per-perdón Sanderson! ¡Yo-yo...todo esto es mi culpa! ¡Yo no quería matarlos, per-perdón!" Lloraba Pitch negando la cabeza. "Perdón, ¡no me boten!, por favor no me boten del taller, pe-pero si- si lo harán...qui-quiero que Norte sepa que-que ¡yo no quería destruir el taller! Ellos tienen razón, soy un monstruo, soy un monstruo, un asesino..."

Sandy suspiró pesadamente, le dolía que Pitch pensara así, tal vez lo hubiera pensado de Pitch adulto, pero este niño no debía pensar eso.

Sandy flotó al frente suyo, tomándolo de las manos suavemente. El niño levantó la vista y Sandy empezó a crear muchos símbolos sobre su cabeza.

"Sanderson *sniff* Lo siento, pero no entiendo lo que me dices"

Sandy se detuvo, sonriendo tristemente. Él sí los entendía...

"Nadie te va a botar del taller Pitch..."

El labio inferior de Pitch empezó a temblar otra vez. "Pe-pero ¡yo los mate!"

Sandy le levantó la cabeza con un pequeño dedo. "No Pitch...no están muertos, te lo prometo, sólo tenían una pesadilla"

Pitch se limpió la nariz con la manga de su camisa. "¿Pesadilla? Pero si yo los vi caer al-al piso"

"Están en un pequeño...'trance'...y tienen que despertar pronto"

Pitch suspiró de alivio y abrazó al Guardián, Sandy le devolvió el abrazo nervioso, arena negra empezaba a expandirse en sus hombros, que es donde Pitch tenía sus manos.

Sandy rompió el abrazo nervioso y empezó a brillar dorado, suspirando de alivio al ver que eso había eliminado las marcas.

Pitch miró sus manos. No debió haber abrazado a Sandy, no merecía que él estuviera aquí con él. El caballo-pesadilla se acercó curiosamente a él, y Pitch gritó asustado, sobresaltando a Sandy.

"¡Sandy! ¡No quiero verlo! ¡Me da miedo!"

Sandman puso una mano en su hombro, sonriendo. "No te hará nada...él es tuyo, tú lo creaste"

"¿Qué?"

"Anda, tócalo, verás qué no te hará nada...yo estaré contigo"

Pitch suspiró, confiaba en Sandy. Lentamente acercó su temblorosa mano al caballo que tenía enfrente, le acarició su hocico suavemente y este relinchó de felicidad, sobando su hocico contra su cuello. Pitch sonrió, abrazándolo de su cuello. "Hola amigo"

La pesadilla relinchó de nuevo y con lo que pareció un 'sí', se desintegró.

Pitch abrió grandes los ojos y frunció el ceño. "¿A dónde se fue?"

Sandy sonrió, ahora sabía la misión de esta pesadilla, ayudar a Pitch cuando esté asustado... lo que significaba que la verían por un largo rato en el futuro.

"Él aparecerá cuando te sientas sólo o con miedo, Pitch"

"Pero, yo quiero tenerlo ahorita" Dijo Pitch con un puchero. Agarró su almohada, pero esta se cubrió de arena negra. Pitch gritó y la soltó, parecía que iba a llorar otra vez. Sandy rodó los ojos.

"¿Por qué me pasa esto? Yo, yo no sé controlarlo...no quiero lastimar a alguien de casualidad..." Dijo Pitch.

Sandy suspiró, creando un poco de arena dorada en su mano. "¿Qué es esto?" Preguntó Sandy. Pitch inclinó su cabeza, algo confundido por la pregunta. "Arena"

Sandy agarró la almohada, con cuidado para no volverla dorada. "¿Y esto?"

"¿Arena?"

Sandy asintió. "Es lo mismo, Pitch...Yo...si quieres...te puedo enseñar a usar tus poderes..."

Los ojos dorados de Pitch se iluminaron. "¿En serio? ¿Me vas a enseñar?" Pitch abrazó una vez más a Sandy. "Sí quiero que me enseñes, gracias" Sandy asintió con una sonrisa forzada, preocupado por el poco control que Pitch tenía sobre la arena negra cuando tocaba algo...o a alguien.

Separándose de Pitch una vez más, le preguntó. "¿Tienes guantes?"

Pitch asintió y se acercó a su armario para sacar un par de guantes gris oscuro.

Sandy los agarró, y cerrando los ojos, dejó que un brillo dorado los envuelva. "Si te sientes nervioso con tus poderes, ponte los guantes, cuando toques algo con ellos, no se llenarán de arena"

Pitch asintió y tomó sus guantes de Sandy. Se los puso lentamente, y le enseñó a su futuro maestro una gran sonrisa. No se los iba a quitar, no hasta que sea tan bueno como Sandy y pueda crear sueños como él...

Sandy esparció un poco de arena sobre sus ojos, haciendo que poco a poco los cierre y caig en la cama, roncando suavemente.

Sandy esperó que el sueño aparezca sobre la cabeza del pelinegro, pero nunca apareció. Con un suspiro, voló hacia la puerta y salió del cuarto, cerrándola de nuevo.

"¡Pitch!" Sandy vio a Jack acercarse a él.

'Shushhh' Dijo Sandy silenciosamente levantando un dedo para tapar su boca

"¿Qué, por qué?" Sandy creó la figura de Pitch y luego varias 'z'

"¿Hiciste que se durmiera?"

Sandy asintió.

"¿Por qué?"

Esta vez, el creador de sueños escribió su respuesta. "Ha pasado por mucho hoy, no necesitamos que lidie con esto ahorita y es tarde para él...como para ti Jack, así que espero que corras porque te noquearé si no te veo en tu cama ahorita"

Jack dio un grito ahogado falso y con una risita, salió volando.

Antes de ir tras el peliblanco, Sandy dio un último vistazo a la puerta de Pitch. Ser profesor ya no se veía tan malo después de todo.


*Gritando de felicidad por haber terminado* ¡¿Les gustó?! Este capítulo fue uno de los más dificiles de escribir, por lo que espero ansiosa sus comentarios! Pueden esscribirme si quieres, porque siempre les responderé. Los veo en elo proximo capitulo,

Chau chau!