Hola gente del mundo, aquí Frosty con el nuevo capítulo! Yei! Espero que les guste :)
Alerta: Este capítulo puede contener material del primer libro de los Guardianes, escrito por William Joyce, si no los han leído, los recomiendo ;)
"Sería alfa sobre la raíz cuadrada de delta, pero como no puede haber un radical como denominador, se multiplican ambos por la raíz... la respuesta es alfa por la raíz cuadrada de delta sobre delta"
El profesor, un hombre alto y moreno, con una voz fuerte y estruendosa, sonrió al escuchar mi respuesta.
"Muy bien joven _se nota que ha estudiado, deberían aprender de él jóvenes" Les dijo el profesor a mis compañeros y yo cerré los ojos, sabiendo lo que vendría. Los chicos que se sentaban atrás mío me lanzaron miles de bolitas de papel mojadas.
"¡Oye, ya cállate!" "¡Chancón!" "¡Nerd!" No me gustaba que me dijeran eso, ni sabía lo que significaba pero obvio era algo malo. Los ejercicios no eran tan difíciles, ellos también podrían, pero no me importaba. Me quería ir de este colegio, mi padre me dijo que si sacaba buenas calificaciones 'tal vez' lo pensaría...era mejor que nada.
El profesor estaba escribiendo algo más en la pizarra cuando la puerta se abrió y el Lugarteniente del General, mi papá, entró. Todos nos paramos al instante, llevando una mano a la frente como signo de respeto...Cambié de mano al darme cuenta que estaba haciendo el saludo con la mano izquierda.
"¡_! Venga conmigo por favor"
Yo me paré de mi asiento y me acerqué a la puerta, escuchando los murmullos de mis compañeros.
Cuando la puerta se cerró, supe que era a salvo hablarle normal a mi tío, primo de mi papá. "¿Qué pasa tío? ¿Ya vino, está aquí? Se adelantó un día" Mi papá se había ido a una misión contra los temores hace dos semanas. Mi tío se arrodilló en frente mío y con tristeza me dijo. "_, lamento decirte que, tu padre, murió en el cumplimiento del deber...fue un héroe"
Mi corazón se detuvo. Fue allí cuando me di cuenta de la banda negra en el uniforme de mi tío, y de las miles de banderas negras en el colegio...No, él no podía estar muerto.
Negando la cabeza, salí corriendo, ignorando los llamados del Lugarteniente. Corrí por medio patio hasta encontrarme con Sanderson, quien me tomó de los hombros, y frunciendo el ceño preocupado, me abrazó y me preguntó.
"¿Qué pasa amigo? ¿Estás bien?" Pero no logré responderle.
"Me enteré que tu papá murió..." Yo asentí. "No puedo creer que haya sido tu culpa..."
"¿Q-qué?"
El rubio me empujó y caí al piso, sus ojos rojos brillaban con locura.
"¡Por supuesto! ¿De quién más va a ser? Tú querías que se vaya, ¿o no?"
"¡No es cierto! ¡Yo no quería que se vaya!"
"Estabas molesto con él, esperabas que muriera, tú lo mataste, con una flecha por la espalda"
Una horrible imagen pasó delante de mí, un hombre de cabello castaño, con una flecha negra atravesada en el pecho, con sangre en la punta, mientras alguien reía en el fondo. Era el Hombre de Negro, el que tenía ojos rojos y estaba cubierto en sombra.
"¡Asesino!" Me gritó Sanderson, pisándome fuerte la mano, dejando una marca roja y negra.
"¡Ahhh!"
El Hombre de negro se acercó a mí, sombras se movían a sus pies, ojos rojos y largos y filudos dientes sonriéndome.
"Tú nos perteneces marioneta, e hiciste lo que te pedimos"
"¡Yo-Yo-Yo no soy como tú! Nunca mataría a mi papá, ¡nunca los obedecería!" Después de decir eso, empecé a toser, escupiendo una sustancia negra mezclada con sangre.
Yo me asusté, pero el Hombre de Negro gritó desesperado. "¡No! ¿¡Cómo te atreves!?"
Las sombras me agarraron, sujetando fuerte mis muñecas y tobillos, no me dejaban mover. El hombre de Negro se acercó a mí, dándome puñetazos en mi estómago. No podía dejar de llorar, el dolor era insoportable, sus golpes eran tan fuertes como si sus puños estuvieran hechos de metal, pero lo peor de todo, era las imágenes que veía. El hombre castaño, mi papá, estaba acorralado por las sombras, los Temores le aplastaban el pecho, le rompían los huesos mientras que él sólo podía gritar de dolor. Me veía en frente, pero en adulto, riendo malvadamente mientras comandaba a las sombras de ojos rojos para que se acerquen a mi papá. "¡No! ¡Paren!"
Me dolía todo el cuerpo, mis rodillas ensangrentadas me ardían por las patadas que el Lugarteniente y otras personas de ojos rojos me daban.
"¡Sandy! ¡Ayúdame! ¡por favor!"
"¿Por qué habría de hacer eso?" Me preguntó inocentemente. "¿Por qué ayudar a un monstruo?"
Otra patada. "Yo no soy un monstruo, yo no lo hice, yo no soy él, por favor..." Otro arañazo, mordedura, patada.
Sanderson sostenía látigos en las manos. "Claro que sí, tú lo mataste, tienes que obedecer a los Temores, Pitch"
Agitando los látigos en el aire, me empezó a golpear, formando heridas y llagas entre los moretones.
"¡Sandersooon! ¡Pa-ah-ah-ah ra!"
Pero el rubio de ojos rojos no paró, y con una sonrisa me dijo.
"Deja de llorar Pitch" Otro golpe. "¡No llores Pitch!" Golpe. "¡NO LLORES PITCH!" Golpe.
"¡Ahhh!"
El hombre de negro se acercó a mí e intentó poner su mano en mi frente, pero un brillo plateado lo obligó a retroceder.
¡Ya me cansé de ti! No sabemos cómo lograste separarnos, pero te arrepentirás de haberlo hecho... ¡Tratamos de recuperarte por las buenas, pero tú no cooperas! ¡Volverás a ser nuestro cuerpo, nuestra marioneta, y lo primero que te haremos hacer es destruir toda luz! Incluyendo a los guardianes.
"¡No! ¡Yo no soy malo! ¡No te voy a hacer caso! ¡No soy como tú! ¡Yo-Yo nunca me iría contigo!" Volví a toser, me causaba mucho dolor hacerlo, ya que no respiraba bien, pero terminé escupiendo de nuevo esa sustancia viscosa y negra.
El hombre de negro gruñó en absoluta cólera, era como si le molestara que estuviera tosiendo. Un látigo me cayó en la cara, abriendo una herida en mi mejilla.
Las sombras negras de ojos rojos se abalanzaron sobre mí, enseñándome más imágenes de mi papá sufriendo, de un pueblo entero quemándose vivo, y de un hombrecito dorado con una flecha negra en la espalda.
Sentía que mi cuerpo estaba en llamas, cada patada, cada golpe lo empeoraban, quería desmayarme, morir para que el sufrimiento acabe, pero ellos no me dejarían.
De un momento a otro, algo hizo presión en mi cuello... ¡No puedo respirar! Me llevé las manos al cuello, sintiendo el metal alrededor.
Pitch se retorcía en la cama, sus llantos ahogados por sus intentos fallidos de respirar, y con el poco aire que le quedaba logró gritar. "¡PAPÁÁÁ!"
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Norte roncaba ruidosamente en su enorme cama. Bastones de dulce volaban junto con galletas de chocolate sobre su cabeza, hasta que escuchó el fuerte llanto. Confundido por el grito, parpadeó un par de veces para entender lo que escuchó...sólo una persona, un niño, lo había llamado así... ¡Jack estaba en problemas!
Saltando de la cama, sin molestarse en buscar sus espadas, corrió hacia el cuarto de Jack, que era el más cercano al suyo.
Abriendo lentamente la puerta, asomó su cabeza y no pudo evitar sonreír.
Jack estaba profundamente dormido, por primera vez en una posición normal, no a medio caerse, no al revés, no horizontalmente, sino en medio de la cama, Jack Jr., firmemente pegado a su pecho y su otra mano al costado de su cara, con mitad del dedo índice firmemente en la boca. Delfines nadaban sobre su cabeza, luego la imagen cambió a Jack volando y haciendo volteretas en el aire y al final, a los guardianes, Pitch y él, jugando en la nieve.
Norte se acercó y destapó su cara cubierta de varios mechones blancos, luego intentó hacer que Jack soltara su dedo, Jack puso resistencia, pero al final lo logró.
Mirando cariñosamente a Jack pensó en adorable y tranquilo que se veía...Aguanta... ¿Si Jack no lo había llamado...entonces qui-? ¡PITCH!
Cerrando la puerta tras de sí, corrió unos cuartos más allá y abrió la puerta. Sus grandes ojos azules se abrieron en shock.
A diferencia del cuarto de Jack, en donde el suave celeste de las paredes iluminado por los rayos de la luna que entraban por la ventana y la hermosa y brillante arena dorada de Sandman que danzaba lentamente sobre Jack mostraban una pacífica escena, el cuarto de Pitch era todo lo contrario.
Las paredes beige habían sido cubiertas con oscuras sombras, no entraba luz por la ventana, dándole al cuarto la apariencia de estar vacío y antes de por fin prender la luz, juró ver sombras con ojos rojos alrededor de la cama.
Ahora que sí podía ver, negó con la cabeza en shock. Pitch estaba moviéndose bruscamente en la cama, parecía que intentaba gritar, pero no podía, estaba luchando por respirar. Se contraía de dolor cada vez más fuerte y más rápido, haciéndole pensar a Norte que Pitch estaba convulsionando.
Onyx, el caballo pesadilla de Pitch, se acercó a él, relinchando e indicándole que se apure para que ayude a su pequeño amo.
Norte no tuvo que hacerle caso, al instante se acercó al niño. "Pitch" "¡Pitch!, campeón, ¡despierta!"
Le sacudía los hombros cada vez más fuerte, pero el pelinegro no respondía. "¡Muchacho, por favor!" "¡Despierta!" Poco a poco, Pitch dejó de moverse, y Norte dejó de oír su laboriosa respiración.
"¡Pitch! ¡No me hagas esto, despierta! ¡Por favor despierta!" Gritaba Norte, presionando dos dedos contra el delgado cuello de Pitch para sentir su pulso. "¡Hijo! ¡Por favor, campeón! ¡Muchacho, hijito despierta!" Norte, arrodillado al costado de la cama, estaba al borde de las lágrimas, no podía creer que había perdido a su niño, pero fue allí cuando Pitch inhaló laboriosamente, y con un agudo grito, abrió sus dorados ojos.
Pitch estaba templando, pensó que estaba solo de nuevo, que tendría que quedarse solo en la oscuridad cuando vio a Norte. Con miedo, gritó y agarrando lo primero que tenía a la mano, que era el peluche Onyx, se lo lanzó a Norte.
"¡Hijo! ¡Soy yo, soy yo! ¡No tengas miedo, campeón!" Le dijo Norte lleno de alivio, parándose y abrazando fuertemente a Pitch.
"¿No-Norte?" ¿Él lo había venido a ver? ¿Cuándo podía ir con Jack? Cuando recibió el asentimiento de Norte, apoyó su cara contra el pecho de Norte y empezó a llorar, tomando con sus manos el camisón de dormir del Guardián.
"¡Se-Se murió Norte! *sniff* ¡Fue mi culpa! ¡Se murió, se murió! Él se murió...fue mi culpa"
"¿Quién murió Pitch? Shushh"
Jadeando, el pelinegro intentaba recordar quien murió...pero no sabía...lo que vio en la pesadilla desaparecía, pero no lo que le dijeron "No sé...no recuerdo..." Dijo gimoteando en aflicción, ¡¿Por qué no recordaba?!
"Ya, tranquilo hijo, para de llorar Pitch, ya...tranquilo, no llores, no llores" Pitch hizo caso omiso y abriendo grande sus ojos, se separó con violencia y miedo de Norte. "Perdón, perdón Norte, no me pegues, no me pegues, por favor no me pegues, ¡de-dejaré de llorar! No me pegues" Dijo cubriéndose la cara con sus brazos.
Norte volvió a tomar al niño en sus brazos, diciéndole así, que estaba a salvo con él. ¡Pobre su niño! ¡¿Qué cosa estaba soñando?!
"Shuuushh, shuushh" Arrulló Norte, pasando una mano por el largo cabello del chico, hasta que por fin sus llantos bajaron.
"¿Mejor?"
Norte levantó con un dedo la cabeza a Pitch y vio que la mejilla derecha del chico estaba sangrando y tenía un moretón en el ojo izquierdo, por lo que lo mantenía cerrado. Pitch negó con la cabeza. "Me-Me duele el estómago Norte...no me siento bien"
"¿Quieres ir al baño?"
Pitch asintió rápidamente con una mano sobre la boca. Norte lo ayudó a pararse ya que parecía que sus piernas estaban débiles. Pitch ignoró el dolor en sus rodillas y corrió a su baño, por poco no llegando a vomitar en el inodoro.
Norte se acercó por atrás, preocupado por el chico. No había comido mucho estos días, distraído con sus poderes y su nuevo cayado. Empezó a frotar suavemente en círculos la espalda de Pitch, esperando que sepa que no lo iba a dejar, que no estaba solo, mientras el Coco seguía vomitando...no tenía idea de lo qué estaba vomitando, era una sustancia viscosa, y completamente negra.
Finalmente, el chico paró de vomitar. Se limpió el labio con su mano enguantada y miró al suelo avergonzado, nuevas lágrimas en sus ojos.
Norte se acercó a Pitch y lo abrazó, con el chico escondiendo su cabeza un poco más abajo de su hombro, bajó la tapa y jaló la palanca, no quería que el niño viera.
Al separarse lentamente de Pitch, vio que el joven espíritu seguía con una mano encima de su estómago, respirando pesadamente.
"¿Te sigue doliendo?" Le preguntó el Guardián, y Pitch asintió.
"¿Puedes quitarte el polo para ver?"
Ahora que Pitch estaba más consciente, estaba menos dispuesto de cooperar con Norte. "no"
"Por favor muchacho..."
"no"
Norte rodó los ojos y con cuidado, le quitó el polo al chico, quien parecía que no quería quitarse el polo él mismo, pero estaba bien si alguien más lo hacía.
"Los guantes también"
"Pe-pero Norte...no sé controlarlo todavía"
Norte le dio una mirada seria pero sonriente, logrando convencerlo de sacárselos.
Sus manos tenían sangre, una de ellas tenía una marca roja y negra, como...una pisada...y la otra tenía moretones que iban hasta pasando su antebrazo, como si lo hubiera usado para protegerse de golpes.
Su pecho estaba cubierto de moretones negros, morados y verdes, heridas sangrantes, en especial en la zona de sus hombros y espalda.
Pitch miró su pecho y con la mirada le rogó a Norte que lo ayudara, tenía una expresión suplicante, las lágrimas brillando en sus ojos.
"¿Quién te hizo esto, Pitch? ¿Fue Bunny?" Pitch negó con la cabeza. "¿Tooth?" No. "¿Jack, Sandy?" Pitch negó rápidamente. Norte suspiró y buscando el maletín de primeros auxilios que todas las habitaciones tenían, empezó a limpiar las heridas del pelinegro. Apretaba los ojos fuertemente y se mordía el labio cada vez que el agua oxigenada pasaba cerca de sus heridas, el roce de la gasa hacía que estas ardieran.
"Me duele Norte" Dijo, no queriendo que más lágrimas caigan de sus ojos.
"Lo sé campeón, pero aguanta un poquito más, ya casi termino" Cuando por fin las heridas estaban limpias, Norte frotó delicadamente una crema alrededor de las heridas de Pitch, en los moretones, en su pecho, en la espalda y en su ojo, diciéndole que lo mantuviera cerrado. Buscó vendas y empezó a envolver las heridas suavemente, haciendo esto, no pudo evitar notar lo delgado que era Pitch, sus costillas se notaban mucho, y antes había pensado que Jack estaba delgado.
"Tienes que comer más Pitch" Dijo tratando de animar la expresión sombría del muchacho.
Miró las rodillas moradas del chico, no iba a dejar que Pitch camine mientras los moretones sigan allí. Cargándolo estilo novia, el niño no pesa nada..., salió del baño y lo recostó en la cama con delicadeza. Buscó un nuevo polo en su armario y se lo puso, este era de color verde oscuro. Sentándose a su costado, le preguntó. "¿Por qué no me dijiste que tenías moretones Pitch?"
"Pe-perdón Norte...no quería molestar más de lo que ya hago...pensé que no te importaría como la otra vez...no es importante... "
"..." ¿Me-Me lo había dicho antes y yo no lo escuché? ¿Cuándo?
"¿Me-Me quieres contar sobre tu pesadilla? Dime quién te hizo esto, Pitch"
Pitch no respondió, las lágrimas no desaparecían de sus ojos. Norte suspiró y se paró, dirigiéndose a la puerta, eso causó que el Coco reaccionara. Se había portado mal, Norte se había molestado con él y no lo iba a querer, lo iba a dejar solo otra vez en la oscuridad.
"¡Papá! ¡No te vayas!"
Pitch se sonrojó completamente al darse cuenta de lo que dijo, pero eso no impidió que lágrimas de angustia se resbalaran por su rostro. "Ay...pe-perdón Norte..."
Norte sonrió triste. Lo había llamado papá, Pitch sí lo apreciaba, lo quería, eso lo hizo sentir mal por cómo lo trató en el pasado. "No me voy a ningún lado мой ребенок, sólo quiero apagar la luz"
"Oh..."
Al apagar la luz, Norte se acercó a la mesa de noche y prendió la lámpara, lo suficiente para que ilumine suavemente el cuarto, luego, se recostó en la cama y dejó que Pitch apoye su cabeza entre su pecho y hombro, no importándole que su ropa se cubra de arena.
"Fue...Fue el Hombre de Negro, Norte" Le dijo Pitch casi inaudible.
"¿Quién?"
"El Hombre de Negro" Repitió el adolescente. "Él, él me pegó y-y me golpeó en el estómago. Él siempre está en mis sueños junto con el chico rubio, y me dice cosas feas...y-y-y ¡me volverá a pegar! ¡No debía contarte! ¡Me va a golpear de nuevo!" Sollozó Pitch.
"¿¡Qué!? ¿Quién-hum-qué-? ¿Cuándo te dijo eso?" Dijo Norte totalmente confundido.
"...Antes de que empezara a ahorcarme..."
Norte frunció el ceño y abrazó al chico. "Tranquilo Pitch, fue sólo un mal sueño, el hombre de negro no existe"
"Eso dicen los adultos de mí..." Dijo Pitch sin darse cuenta, Norte se hubiera golpeado la cara si es que no tuviera a Pitch en sus brazos.
Antes de que Pitch pudiera llorar de nuevo, Norte sugirió. "¿Qué te parece una historia para dormir?"
Pitch se frotó los ojos cuidadosamente, no queriendo tocar su moretón. "Las historias son para niños"
"¿Y tú no eres un niño?"
"No, yo soy grande"
Norte sonrió aguantando las ganas de reírse a carcajadas. "Ok muchacho...por supuesto...Sin embargo, no todas los cuentos son para 'niños', eso depende de qué historia...Por ejemplo...La Bella Durmiente y los seis enanos" Pitch sonrió adorablemente. "O Caperucita Blanca" Riendo, Pitch le dio un débil golpe en el pecho a Norte "Jaja, ya pues, dilo bien"
"¡Pero! Tal vez la historia de un joven ladrón te suene más interesante"
"¿Un ladrón?"
"Sí. El espadachín más temerario, célebre rufián y forajido de toda Rusia"
Pitch abrió grandes los ojos. "¿Y cuál era su nombre?" Dijo levantando la vista desde el pecho de Norte.
"Nicholas St. Norte"
"¡Wow! Espera...ese ¡eres tú!, NO VALE, dime su nombre real" Dijo Pitch con un pequeño puchero.
Norte se rió. "Ese es su nombre real"
Pitch sonrió. "¿Fuiste un ladrón antes? ¡¿En serio?! ¡No manches! ¡Genial!" Gritó. Norte puso un dedo sobre sus labios. "Shhh, Jack está durmiendo"
"Ups, cierto... ¿Eras un ladrón como Robin Hood? ¿Qué robaba a los ricos para dárselo a los pobres?"
Norte se sonrojó, girando nervioso. "Hum...no"
"¿Y por qué no?"
"Porque yo robaba para mí y sólo para mí"
"Eso no está bien Norte"
"¿Podemos empezar la historia?" Preguntó Norte despeinándolo, Pitch empezó a reír y asintió.
Norte le contó sobre su niñez, una niñez triste y gris en donde tuvo que sobrevivir por su cuenta.
"Yo era huérfano, no tenía mamá ni papá, desde muy chiquito, decidí que no me gustaba el orfanato, así que me escapé"
"Crecí solo en el bosque, preocupándome por mi mismo, cazando y evitando ser cazado. Era muy ágil, rápido, y astuto. Cuando tenía tu edad, no estoy muy seguro-"
"¿Por qué no estás seguro?" Le preguntó el joven.
"Bueno...no sabía el día de mi cumpleaños, había empezado a marcar rayas en los árboles pero perdí la cuenta muy rápido"
Pitch miró sus manos sin guantes, la marca estaba desapareciendo rápido. "Yo no tuve una vida pasada, tampoco tuve mamá o papá, no sé si tuve un cumpleaños o-o si tengo uno ahorita... Jack sí tiene uno, me dijo que es cerca a Navidad y que cumpliría 15... ¿Es divertido 'hacer' un cumpleaños?"
Norte miró directamente a los ojos de Pitch. Se veía confundido, triste... Era imposible que no haya tenido vida pasada...Apoyó su cabeza en el cabello de Pitch. "No lo sé campeón, te dan regalos, y...estás con amigos... ¿si pudieras elegir un día para que sea tu cumpleaños, cuál elegirías?"
"Hum..." Tarareó Pitch mientras pensaba su respuesta "¡Halloween! ¡Sería genial que mi cumpleaños sea en Halloween!"
Norte asintió cariñosamente, tomando una nota mental para darle la mejor fiesta del mundo a su muchacho este Día de Brujas que venía.
"Bueno, como estaba contando, cuando tenía tu edad o un poco más, me uní a un grupo de guerreros llamados los Cosacos.
Pitch quedó boquiabierto. "¡¿Fuiste joven antes?!" Al ver el ceño fruncido de Santa, el chico empezó a reír. "Jajajajajaja"
"¡Claro que lo fui! Todos lo fuimos"
"Pero debes tener como 10 000 años"
"¡Oye! ¡No soy tan viejo!" Le dijo haciéndole cosquillas. "¡No-Norte! Jajaja ¡Para!" Cuando por fin dejó a Pitch escapar, respirando pesadamente por el dolor en su pecho, Norte suspiró culpable y continuó.
"Fui uno de sus guerreros más fuertes, ¡nadie me superaba! Ellos me enseñaron todo lo que sé, pero ya más grande dejé su hermandad y me volví un bandido-uno de los más buscados por cierto"
"Un día, en mi campamento, tuve un sueño. Me hablaba de una villa llena de riquezas y tesoros, muchos más de los que un hombre pudiese desear. Así que, llamando a Petrov-"
"¿Quién es Petrov?"
"Mi caballo" Dijo Norte, agachándose para recoger al peluche y ponerlo en las manos de Pitch. "Era un caballo muy leal, muy rápido e inteligente también"
"Dirigí a mis hombres siguiendo los rayos de la luna, mi espíritu aventurero me decía que nosotros lograríamos pasar las pruebas de esa villa. Verás, la villa de Santoff Clausen estaba protegida con magia, tenía varias pruebas que ningún bandido había logrado enfrentar y salir con vida, pero, adivina quién lo logró"
"¡Tú!" Gritó Pitch emocionado.
"¡Sí!...Habíamos superado todas las pruebas, nos faltaba una. Una hermosa chica apareció, y nos ofreció oro, su mirada me hipnotizó, miles de monedas de oro cayeron de sus manos...y yo casi las tomo"
Pitch dio un grito ahogado, moviendo el brazo de Norte para que continúe después de su pausa dramática.
"Escuché gritos, gritos de niños que pedían ayuda. Eso rompió el hechizo y por primera vez, decidí ayudar a alguien que no era yo, por primera vez, rechacé el oro y las riquezas"
"Corrí hacia el llamado de los niños y vi que un gran oso intentaba atacar a los niños, yo era el único que los podía defender."
"¿Por qué el oso los quería atacar?"
"Porque estaba poseído"
"¿Por quién?
"..." Norte pensó su respuesta un momento. "Un hombre malo, muy malo"
"¿Tiene nombre?"
"...Hum...no...pero...¿Lo podemos llamar Sombra? ¿Da?"
Pitch asintió, pensando que tal vez el Hombre de Negro podría ser Sombra.
"Luché contra el oso ferozmente, resulté muy herido, pero los salvé"
"Me quedé en la villa durante mi recuperación, quería quedarme, pensé que me darían sus riquezas por haberlos salvado, pero me dieron algo más valioso que eso"
"¿ Y eso es...?"
"Su Amistad. Su apoyo y cariño, algo que nunca había tenido...El mago de la villa, Ombric, me tomó como su aprendiz en la magia, y había una dulce niña, llamada Katherine, con una habilidad para escribir increíble, que siempre me iba a visitar"
Pitch le prestaba toda su atención, sus ojos llenos de asombro y admiración, queriendo saber qué pasaba después. Norte sentía que no podía seguir contando la historia, pero lo hizo.
"Sombra estaba molesto, y usó un encantamiento para poseer el robot que yo construí. Nos dimos cuenta muy tarde. Él nos atacó mientras estábamos usándolo para buscar algo muy, muy importante"
"¿Qué buscaban?"
"Una espada, una espada especial que le perteneció a un hombre muy poderoso de la Edad Dorada-"
"¡¿Kozmotis?!"
"Hum, no. El Tsar Lunar"
"Aw" Pitch hizo un pequeño puchero. "¿Sombra no quería que ustedes la encuentren?"
"¡NO!" Dijo Norte haciendo énfasis con sus manos. "Él sabía que si la encontrábamos, lo venceríamos, por eso, usando un hechizo que robó de Ombric... ¡nos volvió juguetes!"
Si Pitch hubiera estado tomando agua, de seguro la hubiera escupido toda ante la afirmación de Norte. "¿¡EN JUGUETES!?"
"Sí…"
"¡Pero eso es tan cruel! ¿Te dolió? ¿Te podías mover o hablar? ¿Eran de plástico o de porcelana? ¿Se parecían a ustedes? ¿De qué tamaño eran? ¿Puedes volver a cualquiera en un juguete? ¿Cómo se llama el hechizo? ¿Tenían-?"
Pitch estaba aplastándole la panza a Norte, saltando de la emoción, queriendo que el Guardián le responda todas las preguntas que fluían por su joven mente.
"Wow, wow мой сын, мой сын, la historia tiene que hacerte dormir, no agitarte más" Dijo Norte frunciendo el ceño de broma y acostando a Pitch de nuevo. La herida en su mejilla ya no estaba y el moretón estaba casi curado.
"Dolió al principio, se sintió muy raro encogerse y no poder moverse...pero regresamos a la normalidad al final"
"Genial..." Dijo Pitch cabeceando, sus párpados empezaban a pesar, como si la oración anterior de Norte hubiera tomado efecto.
"Luché con Sombra, pero al usar mi robot como traje, no me pudo hacer daño. Al final, Sombra escapó"
"Jajaja, cobarde" Pitch bostezó y se acurrucó en el hombro de Norte.
"¿Có-Cómo regresaste a la normalidad?"
"Por la fe, mi querido hijo. La creencia de una persona es muy poderosa..." Dijo arrullando Norte a Pitch, sobando suavemente su cabello.
"Eres genial Norte, me gustaría haber visto...cómo usabas *bostezo* magia...y...espadas...*bostezo*...caballos..."
Norte abrazó a Pitch, hasta que poco a poco, por su calor corporal, el chico se sintió cómodo y se durmió.
Norte separó su hombro despacio, y Pitch se deslizó a la almohada. El moretón ni el corte estaban en su cara, Norte no sabía si la crema era tan buena, o era algo diferente.
Acomodando las sábanas, pensó que lo mejor sería dejar la luz de la lámpara prendida, así que estuvo a punto de irse cuando Pitch le preguntó medio dormido. "Sombra...ya no está ¿verdad?... ¿No te volverá a lastimar?...No, no quiero que te lastime..."
"Nyet, моя маленькая , duerme ya...es tarde"
Pitch giró de costado, contento con su respuesta.
Ya en la puerta, Norte susurró.
"Por supuesto que Sombra ya no está...porque ahora mi muchacho está en su lugar"
No se olviden de comentar por favor, ya que sisempre me alegran el día y me motivan para continuar , si quieren pueden escribirme (siempre respondo)y los veo en el proximo capitulo
Chau Chau
