Discúlpenme! Esto me tomó más tiempo de lo que creí! (Menos que otros, pero igual fue bastante) Qué creen? Estos de vacas XD Tengo tiempo de escribir WIII! Este capítulo es más como un 'relleno' a lo que viene después ok? Así que lo siento si es que no tiene mucho sentido...


Enero y Febrero son meses en los que Santa Claus y sus trabajadores pueden descansar.

Algunos yetis se retiran a sus dormitorios e 'hibernan' hasta que llegue Marzo, otros se van de viaje y visitan lugares o a sus familiares, los elfos arman una fiesta entre ellos donde comen galletas, helado, y dulces hasta reventar, hasta Santa se relaja en su estudio escuchando música clásica o leyendo un buen libro. Como decía, tiempo de relajación y paz, pero obviamente Norte no había pensado que esa paz quedaría destruida al adoptar a dos de los adolescentes más traviesos y causa problemas de la historia; uno que tenía un pésimo control sobre sus poderes y el otro uno perfecto...no sabía por cuál debía preocuparse más...

"¡Pitch Black!" Ante el grito del Guardián, Pitch dejó de jugar a cubrir las paredes de arena con su cayado. Norte no tendría ningún problema si es que el chico supiera como deshacerla.

"¡Pero estoy practicando!" Se quejó el pelinegro.

"Pero ya te he dicho que si quieres practicar, ¡hazlo en el salón o afuera!"
"¡Urgh! ¡No me dejas hacer nada!" Dijo el joven antes de salir corriendo.

Norte se frotó las sienes. Sandy le había dicho a Pitch que practicara, y Norte se arrepentía de no haberle dicho a Pitch desde el principio en dónde podía hacerlo...lo peor de todo, había adoptado algunas de las muchas actitudes rebeldes de Jack.

Afortunadamente para él, la mayoría de los yetis estaba en el taller, así que Norte estaba tranquilo...por ahora.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

"¡Sandy! ¡Yaaaa! ¡Sácame de aquí! ¡No puedo salir! ¡Ayudaaaa!"

Pitch intentaba salir, pero no podía, no recordaba por donde tenía qué. Cerró los ojos, pero nada cambió, sólo veía oscuridad. ¡Todo estaba oscuro! Oscuridad, oscuridad, oscuridad, ojos rojos, mirándolo, ojos rojos, sonriendo... ¡váyanse! ¡Váyanse!

"¡Ahhhhh!" Gritó aterrado.

Pitch sintió que lo jalaban de la cintura y cayó de rodillas al suelo, luz apareciendo de golpe. Jadeando, miró a Sandy que sostenía en una mano el otro extremo de la soga que habían amarrado a su cintura para este ejercicio, y en la otra, un cronometro.

Había descubierto que sí podía entrar en las sombras, y después de unos accidentes en donde Pitch se apoyó en una pared sin luz y se cayó a través de él, Sandy pensó que la forma más fácil de ayudarlo era haciendo que él entre y cuando ya no pueda, lo sacaba con una soga amarrada a su cintura...Hey, él no podía entrar a las sombras con él, era lo mejor que podía hacer por el niño.

"¿Dure más tiempo que la otra vez?" Preguntó Pitch temblando.

Sandy asintió y le dio una mirada preocupada a Pitch. "Muy bien paremos de una vez, por hoy será mejor"

"No, Sandy. Qui-Quiero seguir" Sandy se encogió de hombros y le dio inicio al cronometro. Pitch puede entrar fácilmente a las sombras. Pitch suspiró y mirando fijamente a la pared en sombra, empezó a correr.

Estrellándose de cara contra la pared de cemento.

O la mayoría de veces...

Antes de que Pitch cayera al suelo, Sandy creó un colchón de arena delante de él, sólo para que Pitch caiga para atrás, levantando arena negra y polvo del suelo y haciéndola flotar.

Ups...

Sandy se acercó al chico inconsciente y con una sonrisa, negó con la cabeza.

¿Dónde dejé el balde de agua?

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Después de varios moretones en la frente, periodos de claustrofobia, y varias clases con Sandy después, por fin logró moverse entre las sombras, sólo podía unos cuantos minutos, pero se sentía orgulloso de eso...ojalá alguien más se sintiera así de él...

Pitch empezó a notar, al igual que Sandy, que su visión en la oscuridad se hacía cada vez mejor. Sandy le había dicho que sus pupilas se contraían y dilataban como las de un gato, comparación que no le gustó para nada a Pitch (a pesar de que en el fondo le interesaba) porque Jack lo había empezado a molestar con eso, pero hoy era el día de su venganza.

Jack estaba en la Sala de Televisión, viendo una de esas caricaturas raras que le gustaba, del niño con una gorra blanca y el perro amarillo que hablaba. ¿Por qué no lo veía en su cuarto? Bueno, simple y llanamente porque su televisión fue congelada 'accidentalmente' después de perder un juego online contra otros chicos.

Con su cayado sobre el hombro, se acercó a la sombra más cercana y dejó que lo llevara a donde Jack estaba.

No podía aguantarse la risa, ¡Jack se orinaría de miedo después de su ataque sorpresa!

Riendo, salió fuera de la sombra que el sillón producía y se quedó detrás Jack.

Sin embargo, no tuvo tiempo de tocarle los hombros, porque Jack giró casi al instante y le agarró la muñeca. "¡TE TENGO!"

¡Ahh!

¡Ahhhhhh!

"¡AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!" Gritó Pitch con una voz chillona, asustado hasta el alma.

Jack volteó una vez más al televisor riendo, rodando los ojos al escuchar a Pitch gimotear.

"¡¿Có-Cómo supiste que estaba aquí?!"

"Pitch, que no te pueda ver en las sombras no significa que no te pueda escuchar, no deberías reirte"

Pitch hizo un puchero, todavía respirando con dificultad. "Me asustaste"

"¿Y?"

"¡hmm!" Indignado, Pitch dio media vuelta con la cabeza en alto y se fue del cuarto a seguir practicando o a cambiarse los pantalones...dependiendo de quién lo cuente.

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"¿Cuándo voy a aprender a hacer sueños Sandy?" Preguntó Pitch en la pausa de 10 minutos que Sandy siempre daba en las clases. El hombrecito de arena escupió el ponche de huevo que estaba bebiendo y miró a Pitch como si le hubiera crecido una segunda cabeza. Creó un signo de interrogación.

"¿Cuándo voy a aprender a hacer sueños? Tú haces eso y como ya sé controlar la arena perfectamente-" Dijo con una sonrisa sobrada no correspondida. "-Quiero aprender a hacer sueños como tú"

Sandy lo miró perplejo...él no...Cómo le iba a... ¿cómo decirle?

"Hum...Todavía no estás listo para eso muchacho" Le terminó respondiendo. "¿...No me dijiste que querías que Onyx se quede más tiempo?"

La pregunta distrajo la alocada mente de Pitch y asintió vigorosamente.

Sandy suspiró de alivio "Muy bien, pero tienes que prometer que no te molestarás ni harás berrinche si no te sale hoy"

Pitch sonrió. "Yayaya ok... ¡Oye! ¡Yo no hago berrinche!"

Sandy rodó los ojos. "Por supuesto que no, Pitch. Mira esto"

Sandy levantó su mano y un caballo de arena dorada se materializó en la habitación, galopando alrededor de Pitch. El chico empezó a reír, tratando de acariciarlo, pero el caballo era inteligente, por lo que mantenía una distancia prudente.

"Piensa en Onyx, deja que la arena tome forma en tus manos, piensa en lo que quieres que represente, en algo bueno...Por ejemplo, este caballo representa la paz en los sueños, piensa en lo que quieras que represente Onyx"

Pitch suspiró y con una sonrisa, hizo lo que su profesor le dijo. Pensó en Onyx, en la amistad que tenía con Jack, en lo divertido que es jugar en la nieve con él, en lo genial que es el taller, las brillantes luces del Globo Terráqueo, en cuanto quería a Norte y a Jack, en la...familia que tenía con ellos y en la esperanza que siempre tenía para que esta nunca se esfume.

Al abrir los ojos, miró alrededor y a sus manos, pero no vio nada, la arena ni siquiera se había formado. Frotó sus manos entre sí, esperando que las marcas negras aparezcan, pero no había nada. Por un segundo pensó que sus poderes se habían ido cuando vio que debajo de sus pies, arena negra se esparcía en el suelo.

Con un puchero, miró hacia abajo, decaído. "No funcionó"

Sandy lo miró con compasión, no creía que estaba siendo justo con Pitch, pensó en decirle, pero decidió que no era el momento...

"Ya lo hará"

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

"¡Norte! ¡Pitch me está fastidiando!"

"¡Norte! ¡Jack me está fastidiando!"

"¡Norte! ¡Pitch escondió mi cayado!"

"¡Nolte! ¡Yiack cogeló me lenga!"

"¡Norte! ¡Pitch llenó mi cuarto de arena!"

"¡Norte! ¡A-A-ACHU! ¡Jack llenó mi-mi- ACHU- de nieve-ACHU!"

"¡NORTE! ¡PITCH ME DIBUJÓ UN BIGOTE...AYÚDAME, NO SALEEEEE!"

"¡NORTE! ¡MIRA LO QUE LE HIZO JACK A MI PELO! ¡ESTÁ ROSADO!"

Norte se encerró en su oficina, ¡los niños no paraban de quejarse! El Guardián del Asombro se mecía de adelante a atrás sin saber qué hacer. Era 'asombrosa' la cantidad de problemas que sólo dos chicos de catorce podían causar...entre ellos, espantar al resto de los yetis.

Durante las fechas de invierno, Jack estaba LLENO de energía, demasiada en realidad. Todo terminaba en hielo, nieve y escarcha, añade a otro joven con poderes sobre la oscuridad, que con un berrinche destruye los focos y que ahora tiene la posibilidad de aparecer en cualquier parte del taller con sólo pensarlo, y tienes la receta perfecta para el caos.

Tenía el consuelo de que los yetis no podían renunciar, sus contratos son permanentes, pensó Norte malévolamente, pero igual se habían ido a vacacionar de los pequeños demonios mientras que él tenía que quedarse a cuidarlos...como su papá...

Ok...no puede ser tan malo entonces...

-.-.-.-.

Vidrios rotos, estantes caídos y miles de bromas pesadas que terminaban con uno de los chicos llorando, le hizo cambiar de opinión bastante rápido en los siguientes días.

Tengo que pensar en una forma de cansarlos...

Sí, cansarlos, hacer que esa energía desbordante se drene para que se duerman de una buena vez. Había subido la fuerza de las luces en el taller para prevenir que Pitch siga usando las sombras para explorar los mágicos e inexplorados parajes de su taller, pero sólo logró que el chico se desmayara más de una vez.

Sandy le explicó muy, muy molesto, que así como sus poderes, su resistencia a la luz era inestable y por su salud, debía mantener el taller con las luces lo más bajas posibles.

Genial, el taller en frío y oscuridad...simplemente genial... Pensó al recordar que su otro muchacho también necesitaba que el taller esté a bajas temperaturas para evitar que se enferme.

Le había rogado a Sandy para que venga más veces seguidas a darle clases a Pitch, esperando que con eso, el pelinegro se canse. Sandy lo hizo y había empezado a darle ejercicios físicos, (abdominales, planchas, etc.) que dejaban agotado al chico, pero resultó ser bueno para él. Después de cada entrenamiento, tenía sueño, y cansadamente tomaba una siesta de tres horas exactas, al dormir tenía hambre, al tener hambre, comía más, al comer más, esos bracitos de fideo sacaban fuerza y pronto su delgada figura empezó a ganar músculos.

Pero Pitch tenía una condición.

"¿Cu-cuando termine de hacer esto me enseñarás a dar buenos sueños?" Preguntaba todas las clases, jadeando, sudor cubriendo todo su cuerpo, o fastidiado por no lograr algún ejercicio.

"...Sí"

Pero la promesa nunca se cumplía

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Pitch vagaba por el gran taller comiendo una manzana. Sus clases habían terminado hace tres horas y media por lo que tenía tiempo de sobra. Estaba aburrido, los elfos eran su fuente primordial de diversión, ver sus ojos abrirse grandes en terror, sus piernitas llevándolos lo más rápido que podían lejos de él y ahora estaban escondiéndose...que malos...

Cuando vio a sus pequeñas victimas corretear, sonrió, mostrando esa blanca sonrisa que todos sabían que traería problemas...

Corrió hacia ellos, no sin antes terminarse su fruta Y que llevaba en su bolsillo, levantó las manos de forma aterradora y dijo. "¡Grrrr!"

Los elfos no lo tomaron en serio y siguieron caminando. Pitch hizo un pequeño puchero y un poco más cauteloso esta vez, se paró delante de ellos y gritó. "¡BUA!"
Los elfos rodaron los ojos y pasando entre de sus piernas, siguieron avanzando.

"Aw..." Dijo Pitch, no logrando asustarlos. Notó que justo iban a pasar por un pasadizo en sombra. Sonriendo, usó su propia sombra para desmaterializarse y llegar a otra sombra, este era uno de sus trucos favoritos, a pesar de que Sandy le dijo que no debía hacerlo si es que él no estaba. Salió de las sombras y saltó delante de ellos, gritando "¡Boo!"

Los elfos dieron un chillido, asustados por la sorpresiva aparición del chico y Pitch empezó a reír. "Los asusté, Jajaja" Dio unos pasos atrás al sentir ese olor tan bien que los elfos le daban, que le hacían agua la boca...que curiosamente sabía a menta. Apoyó su mano en una pared, o por lo menos lo intentó. La pared donde se apoyó tenía una fuerte sombra y como todavía no sabía controlar esas, cayó en ella.

"¡Ahhhh!"

La oscuridad inundó su vista, el cambio drástico de luz a sombra lo mareó. El frío congelante de las sombras, más que el Polo Norte mismo, lo hacía temblar, y no sólo porque no sabía en donde estaba.

Dentro de las sombras, Pitch sentía que el tiempo se detenía, sus sentidos se agudizaban y se volvía una sombra él mismo. Esa sensación de estar flotando, de estar solo, vacío, vigilado por ojos rojos.

Se supone que la luz ya debió de haber aparecido...

El pensamiento le detuvo el corazón. Se había metido en una sombra fuerte, sí, pero también delgada, una por donde ¡nunca lograba salir sin ayuda! ¡Se quedaría atrapado por siempre!

Empezó a mover las manos, intentando sacarlas fuera de las sombras, pero no podía, la oscuridad lo rodeaba, su mano atravesaba la nada.

"¡Ayuda! ¡Norte! ¡Jack! ¡Ayúdenme! Gritó, pero la oscuridad hacía que su voz se perdiera...se había metido en un gran problema. Hiperventilándose, empezó a gritar por alguien, por ayuda, en miedo, esto último alteraba más a las sombras.

Tranquilo Pitch...cálmate... Le dijo la voz buena, como siempre, cansada pero amable.

¿¡Cómo quieres que me calme!? Gimoteaba Pitch, estaba solo, nunca lograría salir.

Sabes muy bien que es peor cuanto te alteras... ¿es que no has estado escuchando a Sandy? Quiera o no, tú controlas las sombras, no dejes que ellas te controlen...

La respiración acelerada de Pitch bajó, hasta llegar a grandes bocanadas de aire, pausadas y más tranquilas.

Fue allí, cuando notó el débil resplandor de luz delante. Luchó contra el poco peso que tenía en las sombras y estiró su mano a la luz.

Había logrado salir. Jadeando exageradamente en alivio, miró a su alrededor. ¿Dónde demonios estaba? Seguía en el taller, eso era obvio, pero las sombras lo habían llevado a un lugar en el que nunca había estado.

La sombra por la que había salido, estaba debajo de una luz que iluminaba la entrada de un cuarto. Cuidando de no tocar más sombras, abrió la puerta lleno de curiosidad y al hacerlo, no se arrepintió de su decisión.

¡Era un cuarto enorme! ¡Lleno de armas! Espadas, lanzas, arcos y flechas, navajas, dagas, escudos de diferentes tamaños y formas, al igual que brillantes y asombrosas armaduras.

Si hubiera una guadaña, la colección de Norte estaría completa. Pensó Pitch con una sonrisa al ver cómo su cayado tomaba la forma de guadaña sólo con pensarlo.

Se acercó corriendo con una risita a la primera espada que vio, agarró un escudo (que era más pesado de lo que creyó) y poniéndose el casco de una armadura plateada, empezó a agitar la espada en el aire, jugando a ser el General 'Pitch'iner derrotando valientemente a los Temores. Para darle más realismo a su juego, hizo que las sombras se muevan un poco para que pueda cortarlas. "¡Ajá! ¡Toma eso! ¡Te tengo!" Tuvo que parar varias veces para acomodarse el yelmo que le quedaba gigante, pero de todas formas era divertido.

Después de haber probado todos los objetos, de haber sacado a todos de sus estuches o soportes y olvidando regresarlos a sus sitios, se acercó a la última espada con una mirada decidida. Era la más brillante, la más grande, la que estaba en la pared sujetada por unos soportes dentro de una cajita de vidrio.

En esa pared, el chico notó que había algo escrito en ruso, se veía importante, pero no tenía ni la más mínima idea de lo que decía.

Apretó su cara contra el vidrio para mirar la hoja de la espada, esta parecía resplandecer con un suave brillo blanco, tenía que tocarla, la espada lo estaba llamando para tocarla. Se paró de puntitas para abrir el compartimiento de vidrio y, con más cuidado de lo que tuvo con otras, cogió el mango dorado de raras incrustaciones.

"Guau..." Notó sus manos enguantadas y volvió a dejar la espada encima del vidrio para poder quitarse los guantes, no quería que en un descuido se resbale o salga volando...como ya había pasado con varias de las anteriores...

Agarró el mango de la espada, y sintió que este estaba un poco más caliente que antes, pero no le importó, lo que él quería era tocar la hoja, tan blanca, tan reluciente...

Pasó su mano libre por la hoja y, segundos después, sintió que el infierno mismo ardió en ella.

"AAAAAAAAHHHHHHH!"

Intentó separar sus manos, pero la espada no lo dejaba. La voz mala estaba gritando, parecía que también le dolía, pero sus gritos dejaban su cabeza latiendo de dolor.

Cuando por fin dejó caer la espada, que cayó al suelo con un 'clang', se llevó inmediatamente las manos al pecho, presionándolas fuertemente.

El ardor no paraba, los nervios de sus manos latían por el abuso que había sido agarrar el arma. Valiente o estúpidamente, abrió las manos con cuidado para ver si es que se había hecho daño, lo que vio le hizo dar un grito no tan masculino que digamos.

Sus pálidas manos grises, normalmente cubiertas con un poco de arena, estaban rosadas, en especial en la yema de sus dedos, ya que tocó la hoja con ellos. Marcas blancas rodeaban el rosado que rápidamente se extendía.

"¡Norte!" Gritó desesperado mientras caía al piso por el shock. Llevó sus manos a su pecho una vez más mientras intentaba aguantar los llantos de dolor.

Norte no vendrá...ni siquiera sé si es que sabe dónde estoy... Dejó caer dos lágrimas de la angustia y del insoportable dolor mientras apoyaba su frente en sus rodillas, sus manos todavía contra su pecho. ¿¡Qué le estaba pasado!? ¡¿Por qué sus manos se volvían rosadas?! Eso lo llevó a pensar, pero no a distraerlo del dolor ni en los llantos que amenazan a escapar, en ¿por qué su piel era gris para empezar?

Antes de que pueda meditar sobre eso, la puerta se abrió de golpe y un muy atareado Nicholas St. Norte apareció.

Pitch levantó la vista y se dio cuenta por primera vez del desorden que había causado, seguramente Norte se molestará. "Perdón Norte" Dijo, preocupándose más por el desorden que de sus heridas.

Santa Claus vio al chico en piso con ojos bien abiertos. ¡Sus armas! ¡¿Qué había pasado acá?! Cuando vio ESA espada en el piso, y Pitch a su costado, con las manos en su pecho aguantando las lágrimas, el corazón se le cayó a su estómago.

"¡Shostacovich! ¡Pitch! ¡Déjame ver! ¡¿Tocaste la espada?! ¡Dime que no tocaste la espada!" Dijo, aunque por el estado de sus manos era obvio que lo hizo.

"...Tal-Tal vez...pero sólo fue la hoja...lo siento...lo siento..."

Norte negaba la cabeza repetidamente, y ahogó un grito al ver las delgadas manos del joven, blancas.

"¡Ven Pitch! ¡Ven conmigo!" Le dijo ayudándolo a parar y con una mano en el hombro, avanzaron apresuradamente por los pasillos

"¡ебать! ¡Sandy me matará! Estoy muerto... ¡¿cómo pude dejar que cogiera la espada?!" murmuraba Norte repetidamente. Pitch pensó que iban a ir a la enfermería, pero Norte lo condujo a su oficina... ¿le iba a llamar la atención?

Al llegar, Pitch se quedó callado en medio del lugar mientras Norte buscaba algo frenéticamente en los estantes, al encontrar lo que estaba buscando gritó '¡Ajá!' y Pitch pudo ver que era un frasco con un líquido verde adentro.

Norte sacó el corcho con los dientes y vertió el contenido sobre las manos de Pitch sin previo aviso, haciéndole gritar.

Norte no dijo nada, y apagó las velas y luces que iluminaban su estudio, creando la mayor sombra posible, aliviando grande y rápidamente el dolor de Pitch.

Mientras el dolor iba bajando, iba tomando grandes bocanadas de aire para calmarse, toda estaba bien...estaba con Norte ahora...

Cuando el ardor disminuyó, Norte volvió a prender las velas, las suficientes para que él pueda ver y que Pitch no se sienta incómodo. El pelinegro miró sus manos, y para su gran alivio, ya eran grises de nuevo.

"Muchacho..." Le dijo Norte, con una expresión que mostraba entre preocupación y alivio. "¿Qué hacías allá abajo?"

"Eh...Jeje, bueno...me perdí en las sombras..."

Norte suspiró y lo abrazó. "Que bien que funcionó..." Dijo al ver sus manos ya curadas.

"¿Por qué me pasó eso, Norte? La espada me quemó de la nada..."

Norte pensó su respuesta un rato. "Hum... ¿te acuerdas de la espada muy importante que Sombra no quería que encuentre?" Pitch asintió. "Bueno...esa era la espada. Verás-" Le dijo Norte separándose de Pitch. "-Esta espada está cargada de una fuerte energía, una luz para ser exactos, una luz tan fuerte y poderosa que fue diseñada para destruir a las malas sombras, a la oscuridad, a las pesadillas..."

"Entonces, ¿por qué me quemó a mí? Yo no soy malo, ni doy pesadillas, Sandy me dijo que nuestros poderes son iguales y él da sueños, entonces yo también"

Norte sintió un dolor en su pecho, sintiendo que su corazón se estrujaba con fuerza. Volvió a abrazar al chico, por su inocencia, por lo poco que sabía, por algo de lástima.

Pitch siempre se sentía incómodo cuando alguien lo tocaba, pero nunca podía rechazar un abrazo, en especial si venía de Jack o Norte...sabía que no le agradaba a nadie, por eso no lo abrazaban seguido, pero al hacerlo, lo hacían suspirar en alivio, así sabía que él estaba allí, que no era invisible, que ellos no iban a pasar a través de él...como lo hicieron esas personas cuando acompañó a Jack a visitar a Jamie a su escuela...

"Bu-buenoo..." La voz de Norte evitó que siga pensando en eso. "Pe-Pero tú también controlas las-las sombras...por eso a ti también te afectó...Pitch, prométeme que no volverás a tocar algo sin tus guantes"

"Pero Norte..." Se quejó Pitch. Sí, sabía que su control no era TAN bueno como afirmaba, pero ya no quería seguir usándolos.

"No Pitch, estos guantes son poderosos y te van a proteger de cosas como esta, ¿lo prometes?"
Pitch suspiró. Sandy le había dado los guantes por alguna razón, y Norte quería que los use, ellos sólo querían lo mejor para él. "Con mi alma"

Norte le dio unas palmaditas en la espalda y lo mandó a otra parte con una sonrisa. "OK, campeón, todo bien ¿da?" Pitch asintió, todo había pasado, ya no tenía por qué sentir miedo. "Vete a jugar a otra parte, no te metas en problemas" Le dijo guiñándole.

"Claaaaarroooo, Seguro, lo intentaré" Le dijo haciendo lo mismo y salió corriendo...para luego recordar que su cayado y guantes se quedaron abajo.

"¡UUUUURRGGGGGHHHH!"

-.-.-.-.-.-.-

"¿Pitch? ¿Estás aburrido?" Le preguntó Jack tocándole el cachete con un dedo mientras él trataba de tomar una siesta.

"Nnnn...Dormir"

"¿Estás aburrido?" Le volvió a preguntar.

"...No"

"¿Y ahora?" "No" "¿Y ahora?" "No" "¿Y ahora?" "No" "¿Y ahora?"

"¡Ya! ¡Qué insoportable eres Frost!"

Jack sonrió, tomando eso como un cumplido. Volvió a aplastar su cachete, era tan suave "... ¿Y ahora?"

Pitch suspiró pesadamente, y dándole una mirada fulminante, le dijo. "Sí, Jack...como puedes ver no estoy haciendo nada, ni trato de dormir, estoy súper aburrido, ¿qué demonios quieres?"

"Hum...no me acuerdo...ya fue" Pitch sólo suspiró en resignación, se iba a echar de nuevo cuando fue violentamente sacudido de los hombros. "¡Ya me acordé, ya me acordé! Vamos a la madriguera. ¡Las flores están floreciendo, casi nunca puedo ver eso, y los huevitos empiezan a salir!... ¿Sí?" Le dijo Jack con unos ojitos de perrito a los que era inmune.

Pitch negó con la cabeza. "No. Bunnymund no me dejará entrar y se molestará más conmigo, quiero seguir vivo, muchas gracias"

"No se dará cuenta, te lo prometo, si no congelo nada, todo estará bien"

"...Okey"

-.-

Norte se relajaba en su estudio tomando una taza de chocolate caliente, disfrutando ver las llamas de la chimenea danzar. No había oído grito o queja de los chicos por un largo rato y eso lo hacía sentir aliviado y angustiado.

Dejó su taza encima de la mesa y se preparaba para ir a descansar y aprovechar el silencio cuando un agujero se abre a centímetros de él, haciéndole gritar.

E. Áster Bunnymund saltó del túnel, cargando de la capucha a dos conocidos adolescentes, quienes estaban cubiertos de pies a cabeza en pintura.

Bunny soltó con cuidado la capucha de Jack, mientras que se encargó de que Pitch se golpeara al caer. Ambos jóvenes se escondieron detrás de Norte, uno con una expresión de miedo falsa y el otro completamente aterrado.

"¡Norte! ¡Ellos son tu responsabilidad! ¡Estaban jugando con los huevos y las plantas! Muchos se rompieron y las plantas se congelaron. Luego, les pareció muy divertido tirarse al río de pintura, congelándolo y llenándolo de arena" Se quejó Bunny, como el profesor que da sus quejas del estudiante a sus padres.

Norte suspiró, sabiendo que el día estaba muy bueno para permanecer así y miró a los dos chicos, sabiendo bien de quién fue la idea.

"Jack...explícate"

Jack abrió la boca para hablar, pero Bunny habló primero. "Jack, compañero, te he dicho miles de veces que no me guste que vayas a mi madriguera sin que yo sepa"

"Sí, pero-"

"Además, siempre congelas todo, no me molesta que me visites, pero que hagas travesuras y malogres las cosas es algo muy diferente"

"Pero yo-"

"Jack...ya habíamos hablado de esto ¿o no?" Le dijo Norte.

Ambos Guardianes empezaron a sermonear a Jack, diciéndole que debía tener más cuidado, que había cosas que un guardián no podía hacer, que ser el Guardián de la Diversión no significa ir a molestar, que no podía ir a congelar la Madriguera, etc., Pitch notó que los ojos de Jack se humedecían, e inhalando fuertemente al sentir ese olor especial de nuevo, escuchó en su mente a Jack. 'Me van a botar...'

¡No! Pensó Pitch.

"No-Norte" Dijo el pelinegro, interrumpiendo lo que Santa estaba diciendo. "No-No le griten a Jack...fue-fue mi culpa..."

La suave mirada de Bunny se volvió una de odio y gruñó acercándose a Pitch, quien permaneció detrás de Norte por si acaso.

"Yo-Yo le dije que-que quería conocer la Madriguera de Bunnymund...él me dijo que no, pero yo insistí...luego yo-yo rompí los huevos y-y-empujé a Jack al río" Dijo con la cabeza gacha, a pesar de que había sido al revés.

"¿Entonces cómo terminaste cubierto de pintura?" Preguntó Norte, asombrado y negando con la cabeza. "Es que...yo-yo me tropecé..." Explicó, cuando había sido Jack el que se resbaló.

Si las miradas mataran, Pitch ya estaría muerto por la mirada fulminante del Conejo de Pascua.

"Con que tú obligaste a Jack..." Le dijo Bunny, sacando su boomerang de su cinturón. Pitch se encogió de miedo, pero asintió.

Jack tenía los ojos bien abiertos, su boca se abría y cerraba como un pez fuera del agua. ¿Pitch se estaba echando la culpa? ¿Por él? Nadie había hecho algo como eso...menos por él...

"Pitch...estuvo mal lo que hiciste, estás castigado, no saldrás de tu cuarto hasta que yo te diga. ¿Entendido?" Le dijo Norte. Pitch asintió, pero no pudo evitar sentirse mal por la decepción en los ojos del Guardián.

Antes de que Bunny le grite o pegue, salió del estudio, dejando a Bunny y Norte discutiendo y a Jack petrificado en un lado.

Cerró la puerta de su cuarto, se quitó su casaca ahora verde con celeste y se lanzó a la cama, presionando su cara multicolor contra la almohada. Después de un rato, se sentó y agarró su libro de la mesa de noche, releyendo el pasaje en donde el General Kozmotis se ofreció a que lo lleven de prisionero a él en lugar de a uno de sus soldados, sólo porque ese soldado se retiraba al día siguiente.

Kozmotis me diría que lo que hice estuvo bien...Vale la pena...si Jack no fue castigado y su familia lo seguirá queriendo...vale la pena... Pensó, y si es que ellos eran su familia...a él también lo seguirán queriendo...

La puerta de su cuarto rechinó cuando alguien la abrió lentamente. "¿Pitch?"

Al levantar la vista, sonrió un poco al ver que sólo era Jack. "¿Qué haces aquí?"

Jack se sentó a su lado, la pintura en él congelada a su ropa, y sin previo aviso, lo abrazó. "No-No debiste echarte la culpa por mí...ahora *sniff* Bunny está más molesto...nadie había hecho algo así por mí...lo-lo siento, te castigaron *sniff* por mi culpa..." Dijo Jack apoyando su cabeza en el hombro rosado de Pitch, triste. La temperatura del cuarto descendió.

"No, Jack, eres mi amigo y lo volvería a hacer si fuese necesario, no estés triste...no-no me gusta verte triste..." Le dijo Pitch, un leve sonrojo en las mejillas, respondiendo el frío, pero al mismo tiempo cálido abrazo.

Después de separarse, ambos chicos se quedaron en silencio por unos minutos, mirando fijamente los ojos del otro hasta que...

"Bueno, será mejor que me dé una ducha"

"¿Pitch?"

"¿Hum?"

"Bueno...es que...esta pintura no va a salir tan fácil que digamos..."

"¿Con-con qué sale?" Jack se sonrojó, recordando el último incidente con la pintura de Bunny. "¿Saliva?

-.-.-.-.-.-

Pitch escuchaba a Jack y Jamie gritarse el uno al otro mientras jugaban en el Play de los Bennett, estrenando un nuevo juego que el tío de Jamie le trajo de su empresa.

"No entiendo por qué siguen jugando ese juego...llevan horas así" Dijo Pitch con su vista clavada en su libro de la Edad Dorada.

"Ya te dije de que trata. Son unos héroes que piden ayuda a otro héroe solitario para vencer al villano que quiere apoderarse del mundo. Tú puedes elegir entre los 5 héroes, cada uno tiene habilidades diferentes y es sumamente chévere" Le dijo Jamie.

"Suena malo" Se quejó Pitch

"Tú eres malo" Le dijo Jack sin pensar. Pitch se tensó, y lentamente cerró su libro. No le hagas caso...sólo está jugando...

Sophie entró a la sala saltando, seguida de la vieja perrita Darma. Pitch se tapó la nariz rápidamente y cerró los ojos.

"Sophie, lleva a Darma a mi cuarto porfa, Pitch es alérgico ¿lo olvidas?" Le pidió Jamie. Sophie abrió grande los ojos recordando el detalle y se llevó a Darma, regresando unos minutos después.

La niña se sentó al costado de Pitch, abrazando su brazo "¡Pitch! ¡Haz la magia, haz la magia!"
Jack pausó el juego, y ambos chicos voltearon para ver la sonrisa culpable de Pitch. "¿Qué magia, Pitch?" Preguntó Jamie.

Pitch se paró y le sonrió a Jamie. "¿Quieres que te muestre? He mejorado desde la última vez"

Jack frunció el ceño. Jamie asintió, no sabiendo de qué hablaba Pitch.

"Pitch... ¿estás seguro que puedes?" Le preguntó Jack, preocupado. Después de todo, una cosa era que practique en el Polo sólo con Norte y Jack, y otra era poner en riesgo a Jamie y Sophie, el bienestar de los niños eran su prioridad después de todo.

"¡Sí puedo! Cree en mí, ¿sí?"

Jack suspiró con una sonrisa al ver la emoción en los ojos de Pitch. "Ok"

Pitch sonrió y se quitó los guantes, agarró su cayado con la mano izquierda, cayado que Jamie pensó era de broma, y apagó una de las luces. Sophie chilló de emoción al recordar lo que Pitch le había mostrado la otra vez, su amigo le contó una historia muy linda usando las sombras, ¡él creaba a los personajes allí mismo!

Pitch cerró los ojos y con un movimiento de su cayado, las sombras creadas por la poca luz se levantaron y pegaron a la pared, tomando la forma de Jamie y Sophie.

Jack sonrió orgulloso del avance de Pitch, mientras Jamie sólo podía mirar sin poder moverse.

"Él-Él-cuándo-sus-sus-sus-sombras-ah-uh..."

"Tranquilo Jamie, lo tiene bajo control"

Las sombras de los niños Bennett se movieron como un espejo, la de Jamie no se movía mientras que la de Sophie imitaba los movimientos alocados de la niña. Pitch levantó una mano, y la sombra dejó de moverse, Sophie dejó de saltar al ver que su doble no la imitaba. Apuntó las sombras con su cayado y otra mano, y estas cambiaron de forma, la figura de un hombre montando sobre un caballo, agitando una espada.

"Wow..." Dijeron tres de los cuatro niños presentes.

Varios monstruos se le acercaban (eran pequeños, pero eran monstruos) y el hombrecito de sombra los partía a la mitad, desintegrándolos. (Parte de los efectos especiales de Pitch)

Finalmente, confiado en que esta vez sí podría, acercó las sombras a él con su cayado mientras frotaba su mano, creando la esfera de arena negra que nunca lograba mantener por largo tiempo, y la juntó con las sombras.

Brillos guindas y azules se mezclaban con el negro puro de las sombras pero pronto empezaban a separarse. Molesto, gruñó para sí mismo y forzó a las sombras y arena a mantenerse unidas. ¡Funcionará esta vez! pensó irritado.

Para su sorpresa, ambos elementos se unieron tomando la forma del conejo que quería hacer para Sophie.

El conejo empezó a brincar en el aire alrededor de los cuatro presentes, saltando a los brazos de Sophie, completamente sólido.

Lo hiciste... dijo la voz mala con rencor

¡Lo hiciste! Chilló la voz buena

¡Lo hice!

El conejo se desintegró en granitos negros, guindas y azules, Sophie hizo un puchero.

"Pitch..." Dijo Jamie. Jack pensó que el castaño iba a empezar a gritarle a Pitch, reclamando sobre sus poderes y que pudieron haber herido a Sophie cuando el chico empezó a reír. "Eso...fue... ¡ASOMBROSO! ¡Pitch! ¡No sabía que podías hacer eso! ¿Desde cuándo?"

Jack le dio una sonrisa de oreja a oreja cuando el pelinegro lo miró. Pitch había usado sus poderes y había alegrado a dos niños, ¡había llevado asombro, alegría! Se acercó al chico y lo abrazó, feliz por él.

Cuando Jack lo soltó, fue el turno de Sophie para abrazarlo, tal vez un poco más fuerte de lo necesario, alabando a Pitch por sus increíbles trucos con las sombras y arena, mientras Jamie lo bombardeaba de preguntas sobre sus poderes y cómo funcionaban. Pitch le respondió todo, nunca dejando de sonreír. A ellos sí les gustaba lo que él hacía.

Jack era el único que lo felicitaba por su avance; Norte, a veces, pero la mayor parte del tiempo le estaba diciendo que tenga cuidado y Sandy...le indicaba qué hacer, sí, pero nunca le decía '¡Muy bien Pitch! ¡Lo estás haciendo bien! ¡Me siento muy orgulloso de ti!'

Después de un rato contando la historia que le contó Norte con las sombras, llegó la Sra. Bennett del trabajo, y ambos espíritus se despidieron y regresaron al Polo.

-.-.-.-.-.-.-.-

Norte corría por todo el taller, dos espadas en mano, persiguiendo a cierto niño de cabello negro, quien no paraba de reír. Obviamente no le iba a hacer nada, sólo las tenía para 'tratar' de intimidar al desobediente joven.

"¡No me atrapas, no me atrapas!" Canturreaba Pitch entre risas. Antes de que Norte lo atrapara, desapareció en una sombra. Norte gruñó en desesperación mirando a todos lados para ver en dónde estaba Pitch.

Sin embargo, cuando estaba de espalda, el chico salió de las sombras y tocó sus hombros gritando. "¡BOO!"

Norte gritó en sobresalto y giró para atrapar al chico pero antes de que pudiera tocarlo, ya había empezado a correr.

"¡Pitch Black! ¡Estás en serios problemas jovencito!"

"¡Jamás!" Gritó Pitch detrás de su hombro con una vocecita graciosa. "¡Nunca me atraparás, Norte! Ni siquiera estoy aquí" Entonces Pitch se detuvo y Norte se chocó con él, o más bien, corrió a través de él, desintegrando el clon de sombra de Pitch.

La fuerte y burlona voz de Pitch se escuchó en todo el taller, haciendo temblar a Norte y a los elfos, Jack estaba en algún lado del mundo donde Madre Naturaleza lo mandó a llevar el invierno.

"Adivina donde estoy Norteeee..." La voz del chico se escuchaba en todos lados, las sombras creaban varias siluetas de Pitch, tratando de confundir a Norte.

El guardián del Asombro suspiró, tenía que mantener sus emociones controladas. Pitch sólo está jugando, pensó. De una forma muy espeluznante, pero estaba jugando. Sin embargo, la similitud de la situación le hizo recordar a la batalla de hace 6 años, cuando Pitch se desintegró en las sombras y casi ataca a Jack con su guadaña por la espalda.

Estuvo a punto de rendirse cuando el sonido de arena formándose en el piso fue captado por su entrenada audición, desarrollada desde muy joven al vivir solo en el bosque.

Con una velocidad que el ojo humano no captaría, giró y agarró al pelinegro de los hombros.

"¡Ajá!" Gritó Norte victorioso, levantando al muchacho que se retorcía en sus brazos, para evitar que sus pies toquen el suelo.

Pitch movía sus piernas para liberarse, pero no podía, sin embargo, sus risitas nunca pararon.

"Jajaja Déjame, Norte, jaja ¡déjame ir, uurgh!" Dijo retorciéndose en lo que se volvió un abrazo aplasta pulmones de Norte.

"¡Jamás!" Dijo Norte imitando de algún modo el tono de voz burlón de Pitch. "¡No dejaré que escapes de nuevo jovencito! ¡Te quedarás aquí para siempre!" Dijo sin poder evitar él mismo soltar unas risitas, aunque más masculinas y graves que las de Pitch.

Mientras Norte le hacía cosquillas con su barba, el chico logró escapar y cayó al suelo.

"¡Uh!" Dijo cuándo su retaguardia golpeó el suelo y se rió. Se paró y cuando recordó que no tenía su cayado, empezó a correr por todos lados, buscándolo.

"¿Qué te da tanta energía, Pitch?"

Pitch detuvo su obviamente inútil búsqueda y levantó la vista, una risita volvió a escapar de su garganta.

"Tienes miedo..." Le dijo. Norte abrió grandes los ojos. "Mucho, mucho miedo y Jack y los elfos también...se siente bien cuando tienen miedo Jajajajaja" Rió el chico antes de desaparecer en las sombras una vez más, dejando a un muy confundido y preocupado Norte atrás.

-.-

Había algo raro en el joven Coco, Norte estaba más que seguro.

El chico andaba inquieto, siempre molestando a Jack, o a los elfos. A Norte sólo lo fastidiaba e interrumpía para llamar su atención y pedir de forma muy rara que le dedique el tiempo y cariño que no le dio cuando él llegó. Sin embargo, con el Guardián de la Diversión y los ayudantes de Santa era diferente. Buscaba a toda costa molestar y darle un pequeño susto a Jack, y hacerles la vida imposible a los elfos, asustándolos a cada momento. Varias veces le había dicho que no lo haga, pero el muchacho desobedecía y ya empezaba a cansarlo, ¡Jack nunca había sido así de problemático! Por otra parte, Jack nunca había sido su enemigo adulto misteriosamente vuelto un niño y dejado a cargo de él y los guardianes...

Estaba buscando a Pitch, había malogrado una vez más con arena las máquinas que envuelven los juguetes, ¿cómo lo hizo? Nadie lo sabe, pero los rumores dicen que metió a un elfo allí para ver si lograba hacerle gritar.

Unos elfos corrieron a su lado a toda velocidad interrumpiendo sus pensamientos, Norte se hubiera quejado de que siempre andaban estorbando con sus sombreritos cuando notó algo importante, estaban cubiertos de arena negra.

Corriendo en dirección contraria a los elfos, más elfos empezaban a escapar de un lugar, todos con los ojos bien abiertos y cubiertos de arena, agitando erráticamente sus campanitas.

Cuando llegó al lugar deseado, sus ojos azules claros se abrieron como platos, no pudiendo creer lo que veía.

Las sombras se movían alrededor bajo el control de Pitch Black, uno que otro papel atrapado en el remolino. Onyx estaba a un lado, gruñendo a cual elfo se atreviera a escapar del remolino de arena negra y sombras, todos estaban pegados los unos a los otros, temblando de miedo con las sombras golpeándolos en el pecho y pequeños brazos, mientras la juvenil pero malévola risa de Pitch resonaba en la oscuridad.

Ojos dorados brillaban con deseo y locura.

"¡No se resistan al miedo hombrecitos muajajaja!" Dijo Pitch, riendo como la voz mala le 'sugería' reír, decía que si reía de manera aterradora, sentiría más miedo, más de ese olor estupendo e intoxicante que inundaba sus sentidos.

Pitch...detente...por favor... Le rogaba la otra voz, pero una vez fue subyugada por la otra voz que siempre tenía más fuerza.

Norte negaba lentamente con la cabeza, ese no era Pitch...Cuando el chico salió de las sombras y empezó a gruñir, los elfos chillaron, un gruñido a penas humano que le ponía a Norte los pelos de punta. Algo en él nubló su pensamiento y le hizo entrar en cólera. No pensó en la posibilidad de Pitch obedeciendo a una antigua voz que siempre le había dicho qué hacer, del chico estando confundido por lo que sentía y pensando que era lo mejor, de una posible lucha que podría tener el adolescente consigo mismo, no. Norte sólo podía ver a los elfos aterrados abrazándose entre sí, arena negra que giraba alrededor de muchos antes de que caigan al suelo, inconscientes, y de la mirada de gozo que tenía Pitch.

Esto había llegado demasiado lejos, ¿Y si Pitch estaba-?

No...

Norte lo agarró violentamente de los hombros, mitad sacudiéndolo por si algo se había apoderado de él, mitad haciéndole entrar en razón.

"¡YA!"

Al sentir que ya no estaba en las sombras, Pitch gritó endemoniadamente, retorciéndose en su agarre. ¡Norte no lo dejaba sentir ese olor! ¡Tenía que sentirlo! ¡Se sentía bien, delicioso, quería más y Norte no le dejaba!

"¡No, Norte! ¡Déjame! ¡Ya! ¡Quiero que griten!" Pitch jadeaba. "¡Quiero sentirlo, quiero más!" Gritaba el chico.

"¡Pitch! ¡He dicho que ya! ¡Basta!"

"¡No quiero! ¡Déjame en paz!"

Norte, en pura ira de ver lo que estaba haciendo Pitch, le dio una bofetada, no fue tan fuerte, pero fue suficiente para el adolescente, quien gritó de dolor, miedo e impotencia. Hasta los papás más buenos tienen sus límites.

"¡No me pegues! ¡¿Qué te pasa?!" Se quejó Pitch, llevándose una mano a la cara

"Escúchame bien jovencito! ¡¿Qué demonios te ocurre?! ¡Te he dicho que no tienes permitido asustar a los elfos!" Su acento fuertemente marcado al gritar.

"¡Claro que puedo!" Gritó Pitch retadoramente, él no quería gritarle a Norte, pero lo estaba haciendo... ¿¡por qué lo estaba haciendo!?

"¡Míralos Pitch!" Pitch volteó la cabeza y miró a Norte más calmado.

"Están durmiendo, mi arena hace eso, ellos se duermen y les da sueños" Dijo Pitch como si fuera lo más obvio del mundo.

"No"

No cree en ti, Pitch...

"¡Sí lo es! ¡Mis poderes son iguales a los de Sanderson, él usa su arena para darle buenos sueños a todos y yo también!"

El sentido común de Norte estaba bloqueado, su mente le rogaba que piense antes de hablar, pero obviamente no escuchó. "¡No Pitch!"

"¡Sí! ¡Yo lo vi!"

"¡Ya me cansé de ti, Pitch! ¡TÚ NO DAS BUENOS SUEÑOS! ¡TÚ DAS PESADILLAS!"


*Retrocediendo ante sus lanzas y antorchas con fuego* No me peguen! T_T jajajajaaja está casi terminado el siguiente, no desesperen...en estos días SÍ lo subo

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