Sin importar cuánto molestaban a su maestro, Kakashi se negó a decirles lo que Sakura le dijo. incluso cuando le preguntaban a ella, ignoraba sus preguntas deliberadamente. Sus muy reducidas reservas de paciencia estaban casi agotadas.

Sakura estaba volviéndose más y más consciente durante las pruebas con Sharingan. De hecho, logró interrumpir una lucha entre Naruto y Sasuke a base de puñetazos. Si éste último no hubiera desactivado sus ojos a tiempo, les habría dado una paliza (el Uchiha no sabía qué pensar de este cambio en el estatus quo).

Ino sugirió que intentaran adentrarse en la mente de Sakura con técnicas Yamanaka, una vez más. Quizá ahora que era un poco más consciente, permitiría que su mejor amiga echara un vistazo. Y el experimento falló de forma espectacular, pues como descubrieron, su mente estaba rodeada de barreras que la pelirrosa no había puesto ahí.

—Es como si hubiera un cristal… Ella está al otro lado —explicó Ino, tras ser expulsada violentamente, apenas treinta segundos después de entrar. Sakura no podría haber construido las barreras por sí misma: eran algo implantado en su mente. Algo que se sentía extraño.

Con cada decepción, un odio silencioso crecía en dirección a cierto hombre.