JA! Les dije que lo subiría en estos días, un día antes de volver a entrar a clases T_T y a punto de acostarme temprano (milagro!) Espero que les guste el capítulo


¿Pe-Pesadillas? La ira en el corazón de Pitch se derritió al instante, su cuerpo se desplomó, como un títere cuando el titiritero suelta las cuerdas, se hubiera caído de verdad si Norte no lo estuviera sosteniendo de los hombros. Oía a la voz mala reír a carcajadas. Miró a su alrededor. Los elfos que quedaban seguían temblando en una esquina, los elfos en el suelo se retorcían y gimoteaban silenciosamente. No...¡No! ¡Él no quería que eso pasara!

"¿Qu-Qué?"

Norte dio una risa falsa. "¡ah! ¡Ahora sí te controlas ¿no?! ¡¿Y dónde están tus guantes?!"

¿Mis-mis guantes? Pero la voz...

"Tus poderes no son iguales a los de Sandy"

"Pe-pero él me dijo que-"

"No Pitch. Escúchame. Tus poderes son malos, ¿o acaso crees que las pesadillas son buenas? ¿Esos sueños feos que tienes cuando despiertas llorando y asustado? Esas son pesadillas, tú haces eso, debes usar los guantes...aprender a controlar tus poderes, y si puedes, mejor no usarlos" Le dijo Norte seriamente.

Pitch se pellizcó la mano una, dos, tres veces, quería que sea una pesadilla, (ironía ¿no creen?) que Norte no le estaba diciendo nada de esto, que su papá no lo consideraba un-

Monstruo.

Al escuchar el lloriqueo de Pitch, Norte suavizó su mirada. Los ojos dorados de Pitch estaban llenos de lágrimas que estaban deseosas de caer. Ese cruel brillo que había visto sólo segundos atrás había desaparecido y Norte se preguntaba si es que había estado allí en primer lugar.

El acobardado niño delante de él temblaba, negando la cabeza, y Norte, al entender lo que había dicho, quería golpearse a sí mismo.

"Hijo..."

Pitch retrocedió e ignorando el lleno de remordimiento '¡Espera!' de Norte, salió corriendo.

Quería usar las sombras, pero no las usó. Las sombras que lo llevaban rápidamente a todos los lugares y lo ayudaban en sus bromas, algo que creyó tan genial y divertido, era malo, de un monstruo...

Cerró la puerta de un portazo y rápidamente le puso seguro. Una vez solo en su cuarto, el chico se desplomó al suelo, y lloró.

No podía creer que lo habían engañado, que le dejaron llenarse de esperanza, de felicidad, le dejaron creer que él era uno de ellos, que él también era bueno y podía hacer las cosas geniales que ellos hacían, pero no, el único culpable era él, por creer en algo que era obviamente falso, un ingenuo, un estúpido, un monstruo que daba pesadillas a los demás.

¿Eso significaba que esos sueños feos en donde lo golpeaban se los daba él mismo? Ya no estaba seguro, probablemente.

Pitch sacó su cara de sus rodillas, su frente y ojos dolían por tener su cara aplastada así. Vio que Onyx lo miraba con preocupación en sus brillantes ojos amarillos.

"Déjame en paz, Onyx" Dijo el chico, su voz quebrándose varias veces. Se levantó con cuidado, sus piernas protestando por la posición en la que estuvo, y gateó a su cama. El caballo lo siguió y bufó. Pitch giró su cuerpo para darle la espalda al caballo, batallando un poco por la larga cola de su casaca, pero eso no impidió que Onyx relinchara y siguiera frotando su dorada frente contra su espalda. 'No llores amo...'

Se puso a pensar en lo que había pasado, había escuchado a la voz mala de nuevo, ¡¿por qué la había escuchado?! Escucharla siempre traía problemas... ¿Es que nunca iba a aprender? La voz mala le había dicho que asuste a los elfos y-y-lo obligó a continuar cuando Pitch sólo había querido fastidiarlos. No lo dejaba controlar sus pensamientos, ni sus poderes, obligándolo a ver cómo él usaba las sombras para aplastar el pecho de los elfos, y el miedo que tenían lo incitaba a continuar. Cuando Norte le gritó, la voz soltó el control que tenía, y cualquier trance en el que haya estado, desapareció, dejándolo confundido, perdido, porque no entendía, y seguía sin entender por qué lastimó a los elfos, por qué escuchó a la voz mala, ella sólo le traía sufrimiento cuando la escuchaba.

Pitch se limpió las lágrimas que no dejaban de resbalar por sus mejillas y se encogió como una bolita abrazando su almohada, Onyx seguía frotando su espalda suavemente.

Ay Kozmotis... ¿qué-qué harías tú si-si es que descubrieras que-que las personas que creías eran tu familia te han estado mintiendo por tanto tiempo...di-diciéndote que-que-haciéndote pen-pensar que eras bueno y que tus poderes eran igual de asombrosos que los de ellos...sólo para descubrir que eres un monstruo...que das pesadillas y sólo haces sufrir? Apuesto a que a pesar de todo tú no estarías llo-llorando ni-ni tendrías miedo...

Para la gran sorpresa del adolescente, la voz buena resopló de risa y empezó a reír suavemente. Mi querido niño, te sorprendería las cosas que yo estaría haciendo... Sonaba burlona, el curioso acento que Pitch había notado que tenía un poco más marcado.

"¡Ya déjame Onyx, basta!" Gritó Pitch, gruñendo, el caballo retrocedió asustado pero no desapareció, ya que su misión era ayudar a Pitch.

El pelinegro gimoteó, y pegó su peluche a su pecho con fuerza. Él no era así, estaba gritando mucho, gruñendo, tratando de intimidar a todos. Sus poderes tenían algo que ver, pensó Pitch deprimido, sabiendo que él tenía la culpa. Pero no podía evitar pensar con resentimiento que los Guardianes le habían mentido. Sin bajar la mirada, sintió que en sus manos arena negra empezaba a formarse. Delicadamente, empezó a moldearla, creando una bolita que seguía creciendo. Recordó la lección que tuvo con Sandy, sobre cómo hacer sus propias creaciones. Intentó pensar en cosas buenas como Sanderson le había dicho, pero en lo único que podía pensar era que se sentía traicionado por los guardianes, en la soledad, la pena, la angustia, el dolor, los nervios, la molestia por haber descubierto la verdad así, en la cólera, el odio, ¡el miedo!

"¡Gah!" Gritó al sentir la potente fuerza latiendo en sus manos, y la lanzó como un rayo hacia donde estaba Onyx, que lo esquivó por poco.

Onyx relinchó con molestia pero Pitch no le prestó atención...había-había...

Un caballo se había materializado al lado de Onyx, este se veía más temerario y tenía menos detalles dorados que Onyx. Su primer caballo lo miró con curiosidad mientras que el segundo bufaba y miraba al niño fijamente. Empezó a avanzar hacia él, y Pitch retrocedió con miedo.

"¡Ah!" Cerró los ojos y levantó su brazo para tapar su cara. Espero el ataque o mordida del caballo, pero este sólo olfateó su mano cubierta con arena negra. El caballo relinchó y bufó, inclinando levemente su cabeza.

Pitch lo miró atónito hasta que una sonrisa se formó en su rostro cubierto de lágrimas, seguida de una risita incrédula.

"¡Lo hice! ¡Lo logré!" Dijo emocionado, pero su alegría duró poco al darse cuenta de lo que había pasado. No había pensado en cosas buenas, sino en cosas tristes, en cosas que lo hacían sufrir, en cosas...de una pesadilla...

Por supuesto...mis creaciones no son sueños...son pesadillas...una pesadilla no es buena... ¡qué imbécil! ¡¿Cómo pensé que tenía que pensar en cosas buenas?! ... ¡¿Por qué Sandy me mintió?!...

Pitch gimió triste, hasta su profesor le había mentido, y se echó de nuevo abrazando la almohada, lloró y lloró sin saber qué hacer, lágrimas se pegaban a la almohada, hasta que finalmente, cayó rendido. Onyx se quedó vigilando a su pequeño amo, pero la otra pesadilla desapareció, ya que Pitch ya no tenía control sobre ella. Las sombras se movían delicadamente alrededor de los tobillos de Pitch, controladas por el Rey de las Pesadillas.

-.-

Jack entró al taller por una ventana abierta, se sacudió la nieve que tenía en el cabello e inhaló cansado, había sido un día agotador...sin mencionar feo y deprimente...unos niños en Alemania habían pasado a través de él mientras los ayudaba a iniciar una pelea con bolas de nieve. Sin embargo, quería encontrar a Pitch para ir a jugar y crear con él una vez más un fuerte de hielo y arena como lo hicieron la semana pasada...cómo lo hicieron hace años.

Caminó hasta el salón en donde el pelinegro practicaba y tenía clases con el Creador de Sueños, pero no estaba allí. Se encogió de hombros y fue a la biblioteca, Pitch podía estar con su nariz pegada a algún libro raro, normalmente a su libro de personas muertas o buscando los escondites secretos de los elfos, pero el chico no estaba. Gruñendo de mal humor, se fue a la Sala del Mundo. Pitch podía estar jugando allí con sus poderes, con los controles o activando por error las Luces Boreales...ese día tuvieron mucho que explicar.

Al único que encontró, sin embargo, fue a Norte, quien se veía de muy mal humor, estaba gritando lo que parecían malas palabras en ruso y golpeando todo lo que veía.

"¿Norte?-¡Ah!" Gritó Jack cuando una silla voló sobre su cabeza.

Santa Claus reaccionó y el peliblanco pudo ver que sus ojos llenos de asombro estaban grises, apagados.

"Hola Jack"

"¿Has-Has visto a Pitch? No lo encuentro" Dijo Jack haciendo un puchero.

Norte hizo una mueca y cerró los ojos con fuerza. Miró hacia abajo y dijo como un susurro. "Busca en su cuarto..."

Jack asintió, preocupado por Norte y se dirigió a los cuartos. Caminando, miró por última vez sobre su hombro a su papá y vio que se había desplomado en un sillón, tapándose la cara con las manos. ¿Qué había pasado acá?

Giró la perilla de la puerta, pero esta estaba con seguro.

"¿Pitch?" No hubo respuesta.

"¿Puedo entrar? Ábreme la puerta por favor" Esperando en un largo silencio, el espíritu del invierno gruñó. No iba a dejar que pase lo mismo que hace meses, no iba a dejar que Pitch se quede solo, ni iba a volver a cantar, por lo que congeló la perilla una vez más haciendo que se caiga y pateó la puerta.

Aparentemente, Pitch estaba durmiendo, tenía el sueño pesado, enroscado en una bolita tan pequeña que era casi del tamaño de la almohada que abrazaba. Fruncía el ceño de vez en cuando, soltando uno que otro gimoteo.

Jack no quería despertarlo, siempre despertaba a Pitch de sus siestas para que juegue con él, pero le urgía saber qué había pasado, además, Pitch no estaba disfrutando su siesta después de todo...

"¿Pitch?" Dijo moviendo suavemente su hombro, haciendo que el chico gruña.

"Despierta...soy yo, Jack"

Pitch abrió lentamente los ojos, cuando logró enfocar su mirada en la expresión preocupada de Jack, su labio inferior empezó a temblar y escondió su rostro en la almohada. "Déjame solo, Frost" Masculló.

Ignorando el pedido del chico, Jack pasó una mano por el despeinado cabello del chico. "¿Estás bien?" Pero Pitch agarró su mano y la botó. "¡No me toques! No quiero verte, ¡ni a ti ni a nadie!"

Jack lo miró sorprendido, definitivamente había un problema, Pitch ya no era así con él. "¿Qué pasa? Dime"

Pero Pitch siguió mirando a su escritorio con rabia, ignorando a Jack. Jack lo miró con un puchero y le movió el brazo, haciendo que escarcha se expanda en su casaca. La arena que había en su ropa se entrelazó con la escarcha creando divertidos patrones de azul y negro, eran muy bonitos, pero Pitch siquiera les dio una mirada rápida.

Jack gruñó cosas inentendibles y se acostó en el espacio vacío de la cama, mirando al techo.

"Cómo quieras, me quedaré aquí hasta que me quieras hablar"

Jack esperó, con cada minuto en silencio que pasaba, más crecía su aburrimiento e impaciencia y empezó a crear patrones de escarcha en el cubrecama negro. ¡¿Por qué Pitch no le hablaba?!

Después de lo que parecieron horas, cuando sólo fueron minutos, Pitch habló.

"Yo no doy sueños..." Murmuró Pitch demasiado bajo, sin embargo, Jack captó el mensaje.

"¿Qué?"
"*sniff* Yo-yo doy pesadillas Jack...No-Norte me dijo que-que no soy igual a Sanderson y que soy malo"

Pitch finalmente volteó a mirarlo. Sus ojos estaban rojos y adoloridos por llorar y su labio inferior empezaba a temblar de nuevo.

"Ay Pitch..." Dijo Jack acercando el chico a él. Pitch, insatisfecho por haber llorado por horas, empezó a llorar de nuevo en el hombro de Jack, quien se recostó en la cabecera de la cama para poder apoyar la cabeza de Pitch en su pecho, frotando suavemente sus largos mechones sueltos, un recuerdo sobre haber consolado a su hermanita de la misma forma siglos atrás, hizo que una sonrisa apareciera en su rostro, pero luego miró triste a Pitch.

Alguien tenía que decírselo tarde o temprano...pensé que tendría que escucharlo hablar de dar sueños por siempre...era injusto para él como para nosotros tener que seguir ocultándolo.

"Ya, tranquilo, no llores" Decía Jack cariñosamente, pero el Coco hacía caso omiso. Jack se separó un poco de Pitch y le levantó la mandíbula. Los hombros del chico se movían de arriba abajo por intentar controlar sus llantos, y sus grandes ojos de plata y oro brillaban por las lágrimas que los adornaban.

Jack le limpió suavemente la mejilla antes de que Pitch volviera a esconder su cabeza en su hombro.

"¡Yo no quiero dar pesadillas! Ni-ni siquiera sé cómo dar una... ¿Por-por qué tendría que dar pesadillas, si son malas?" Pitch miraba a Jack, desconsolado. El pobre chico del invierno no sabía que decir. ¿Qué hacer si el mismo Coco decía que lo que hacía era malo?

"Ey, tranquilo...estoy seguro que-"

"¡Soy un monstruo! Esa vez en la fiesta de Año Nuevo...Sandy me dijo que estaban dormidos, pero sé que no es cierto, estaban en coma, por mis pesadillas, al igual que los elfos...Tengo miedo, no quiero lastimarte, ni a Norte, ni a nadie... ¿quién querría ser amigo de un fenómeno como yo?..." Dijo el pelinegro, citando a la voz mala.

Jack abrió grande los ojos. "¡Pitch, no digas eso! Tú no eres un monstruo, eres mi amigo y nunca me lastimarías, no me importa si tienes control sobre las sombras-"Dijo abrazándolo de nuevo.

Pitch se separó de Jack. "Pero Norte me dijo que mis poderes son malos...y lo son"

"NO lo son, ¡yo creo que son geniales! Te falta práctica, y cuando aprendas a usarlos, te puedo apostar que serás muy bueno... ¿o acaso no te gusta esto?" Jack puso sus manos como un pocillo, moviendo delicadamente sus dedos mientras escarcha empezaba a aparecer. Pitch sonrió un poco, recordando el truco que tenía con Jack, y lo imitó, la arena negra formándose en sus manos. Ambos juntaron sus manos, y ambos elementos empezaron a mezclarse y volverse uno solo. Jack separó sus manos para no congelar al pobre niño y con ambos elementos ya mezclados, empezó a girar la arena y nieve en un remolino, terminando sólido como un espiral de negro y celeste.
"Guau..." Dijo Pitch, siempre lo maravillaba cuando lograban hacer el truco. El Guardián dejó el adorno a un lado y tomó sus manos.

"...porque a mí sí me gusta"

Pitch asintió sonriendo. Jack lo imitó pero pronto su mirada se volvió seria de nuevo.

"Nunca te vuelvas a decir eso, tú no eres un monstruo ni un fenómeno...yo-"

"Pero todo lo que ustedes hacen es genial y sólo lleva alegría...lo mío es malo y oscuro y aterrador"

Jack suspiró. "Yo creía lo mismo de mis poderes; el invierno no es sólo juegos y diversión, también puede traer pérdida y mu-muerte, pe-pero eres tú quien controla eso...si es que algo se usa para el bien, es bueno"

Pitch asintió, lentamente absorbiendo la información...manteniendo una mirada seria para parecer maduro. Jack lo atacó de la nada, haciéndole cosquillas en el estómago. "¡Deja de fruncir el ceño! ¡Eso es de grandes!" Gritó el peliblanco.

Pitch empezó a carcajearse, pateando y tratando de sacar las manos de Jack de su estómago. Después de un rato, cuando ya empezaba a doler, gimoteó. "¡Jack, ya!"

Jack no paró y siguió haciéndole cosquillas, pero no duró mucho ya que Onyx salió de las sombras en la que estaba descansando y le gruñó. 'Deja a mi amo en paz'

"¡Ahhh!" Gritó Jack cuando Onyx relinchó y se acercó a él.

Pitch se tomó su tiempo para recuperar su aliento, mirando como Onyx bufaba y expulsaba arena por los orificios nasales. Sin embargo, intervino cuando intentó morder a Jack.

"¡Onyx! ¡Ya! ¡Alto! ¡No! ¡No lo muerdas! Jaja...quieto, quieto...ya Jajaja" Dijo Pitch, poco a poco calmando a Onyx. Le enseñó su mano para que la olfatee, Pitch no sabía por qué eso calmaba a Onyx, pero creía que así lo reconocía.

Jack seguía hecho una bolita en la cama, observando con los ojos bien abiertos a la pesadilla de Pitch.

"¿Quieres acariciarlo?" Le preguntó el pelinegro y Jack negó rápidamente con la cabeza. "Oh, vamos, pensó que me estabas lastimando, no tengas miedo" Pitch le dio una gran sonrisa, mostrando todos sus blancos y puntiagudos dientes.

Jack se acercó lentamente al caballo. Sus ojos dorados lo miraban sospechosos pero cuando Jack acercó su mano a su hocico, Onyx olfateó los granitos de arena que Jack tenía por la mezcla de sus poderes y dejó que lo acariciara.

"Jajaja, hola Onyx, quiero decirte que no le haré daño a Pitch...y que no soy comida para que me comas así que te agradeciera si no intentaras morderme de nuevo"

Onyx relinchó, obviamente no entendió lo que le dijo el niño, pero Pitch estalló en risa.

"Bueno Príncipe de las Pesadillas, me aburrí. ¿Quieres ir a jugar a la nieve? ¡Hay que intentar hacer el fuerte más grande!"

"¿Príncipe?" Pitch preguntó con una ceja levantada y una sonrisa confundida mientras Jack se sonrojaba.

"Sí, ah, bueno, ha-había escuchado a algunas personas llamarte 'El Rey de las Pesadillas' pero eres un niño, por lo que pensé que príncipe era mejor..." Dijo mascullando, su sonrojo azul tornándose rojo del roche*.

Príncipe de las Pesadillas...no suena tan mal...Pensó orgulloso de tener un título. "Ya..." Dijo buscando en su armario una bufanda, no quería volverse a resfriar. Se estaban dirigiendo a la puerta cuando Pitch se detuvo "Aguanta...no sé dónde está mi cayado" Pensó Pitch en voz alta.

Jack miró a su alrededor y arrugó la nariz. "¿Cómo no vas a saber? Si tu cuarto está hecho un desastre.

Pitch examinó su alrededor y discretamente pateó la puerta de su armario para ocultar toda la ropa desdoblada y arrugada. Zapatillas y botas estaban tiradas por todos lados, los libros mal colocados y apilados en pilas a punto de caerse en su escritorio, pantalones en el suelo y cajas de videojuegos en cualquier parte

"¿Y tú si eres bien ordenado?" Preguntó Pitch fastidioso, pero sabía que de nada servía. A pesar de tener apariencia despreocupada, Jack Frost era bastante ordenado con sus cosas, claro que para cosas como el control del tiempo, usar ropa formal y en los juegos era peor que Pitch.

"Te cuento que sí... ¿Onyx no puede rastrear tu cayado?" Sugirió Jack encogiéndose de hombros.

"Hum...es probable... ¿Puedes encontrar mi cayado, Onyx?" Preguntó Pitch tomando a Onyx de su hocico. La pesadilla relinchó, agitando su crin negra y dorada.

"Ok, buen chico"

Onyx estaba a punto de desaparecer en las sombras cuando Jack preguntó. "¿Estás seguro que Onyx es niño?"

"Por supuesto que es-Hum...oye, no lo sé" Pitch se acercó a Onyx y lo rodeó, luego discretamente, se agachó mirando de reojo. "¡Es niña!" Gritó Pitch en asombro.

Jack estalló de risa y Onyx se escapó por las sombras, los chicos pudieron jurar que rodó los ojos.

"¿Cómo sabes que es niña?" Preguntó Jack con una mirada inocente pero sonrisa pícara.

"Ah, bueno porque las yeguas...Yo no te voy a explicar eso"

-.-.-.-

Finalmente encontraron el cayado de Pitch, Onyx lo trajo desde la bodega del Taller. ¿Cómo llegó allí? Ninguno de los jóvenes tenía idea.

Después de recibir su cayado, y de escuchar a Jack decir 'Si su real majestad no tuviera pegada su cabeza al cuello también la perdería' por fin decidieron salir a jugar.

Caminaron hasta la puerta principal del taller, Jack flotaba y le iba contando a Pitch sobre los lugares a donde llevaba el invierno y las cosas geniales que había visto. Pitch giraba su cayado en sus manos, riendo cada vez que Jack se estrellaba contra algún poste o pared por volar de espaldas.

Ya a unos minutos del gran portón principal del Taller, Jack notó que Norte los estaba observando. El chico inmortal se detuvo y tomó a Pitch de los hombros. "Pitch..."

El pelinegro volteó y miró hacia donde miraba Jack, viendo al gigante guardián de rojo.

Trató de seguir avanzando, pero Jack le dio un empujón hacia Norte, dejando al pobre niño obligado a pararse delante de Norte.

Pitch suspiró, sabiendo que Jack quería que se disculpe o por lo menos hable con Norte. El pensamiento hizo que un puchero se forme en su rostro, no quería disculparse...pero tenía qué.

Mirando al suelo, metió sus manos en sus bolsillos y dijo. "Perdón por portarme mal, Norte...no volverá a pasar..."

Giró su cabeza para mirar a Jack, quien sonreía torpemente, y cuando regresó su vista a Norte, no tuvo tiempo ni de enfocar su mirada cuando Norte lo jaló a un abrazo rompe huesos.

"Perdóname, Pitch...no debí-ah-haber-tus poderes no son-" Tartamudeaba Norte.

Pitch se separó e inclinó lo cabeza en señal de agradecimiento "Está bien Norte, entiendo...Voy a mejorar y cuando lo haga, mis poderes ya no se verán tan malos" Dijo con una sonrisa que hizo que Norte le volviera a aplastar los pulmones.

Jack pudo ver que los ojos azules claros llenos de asombro de su compañero guardián brillaban de nuevo.

"¿Van a salir a jugar?" Norte preguntó y ambos chicos asintieron. "Ok...Pitch, ¿bufanda?" Preguntó Norte, preocupándose por ellos una vez más mientras los veía acercarse a la puerta.

"Aquí"

"Recuerda que sólo hace unos días te resfriaste... ¿Tus gu-?"
"Tengo mis guantes, Norte" Dijo Pitch, y Jack rodó los ojos.

"¿No quieres ponerte una casaca más gruesa?"
"Estoy bien"

"¿Y no quieres ponerte un gorro?"

"no..."

"Ah...Jack, no se alejen del taller"

"Ajá" Dijo Jack, aguantando las ganas de gritar.

"Si es que necesitan algo sólo-"

"¡ESTAMOS BIEN!" Gritaron los jóvenes antes de cerrar la puerta.

"-Griten"

-.-.-.-.-

Pitch suspiró en alivio y se lanzó a la nieve de cara. Odiaba que lo trataran como bebé. Estaba totalmente seguro que había vivido más que cualquier humano en la Tierra. ¡No necesitaba que le recordaran lo que ya sabía! Aunque...tal vez sí debió haber sacado otra casaca...

Jack lo sacó de la nieve y lo arrastró lejos del taller, dijo que necesitaban espacio para hacer la fortaleza.

"¡Esta vez, será más grande que el Taller!"
"... ¿Más grande?"

"Sip. ¡Sera genial! ¿Listo?" Dijo Jack, quien parecía temblar de la emoción y Pitch no pudo evitar reírse.

"Sí"

Jack rió y pisó fuerte la nieve dando un fuerte golpe de su cayado. Un gran copo de nieve se formó en la nieve y un hielo liso empezó a formarse. Pitch empezó a reír cuando empezó a deslizarse.

Jack fortaleció el hielo y fue el turno de Pitch. Arena se entrelazó con el hielo fortaleciéndolo y creando las bases para las paredes que Jack tenía que reforzar.

Jack levantó su cayado creando las escaleras con escarcha. "¡Ahora, ahora, ahora!" Pitch saltó y disparando un rayo con su cayado, la arena y escarcha se mezclaron, dándole fuerza a la mezcla de elementos.

Jack se paró en las escaleras, su pisada era lo suficientemente fría para congelar las escaleras.

Un puente levadizo de hielo con cadenas de arena negra, paredes celestes y negras empezaban a crecer crecían junto con los torreones, cañones y picos de hielo como defensa.

Jack movió su mano y cayado y las paredes tomaron forma. Pitch miraba maravillado como es que el hielo, al ser tocado suavemente por la luz exterior iluminaba celeste y morado el interior de su fortaleza (como lo llamaba Jack)

El Guardián de la Diversión empezó a reír mientras del suelo los diferentes pilares se formaban

"¡Por viento y tierra mi poder florecerá!" Gritó Jack, cantando.
Jack y Pitch dispararon al cielo, y el techo pronto empezó a formarse, decorado por enredaderas de arena negra.

"¡Mi alma congelada en fragmentos romperá!" La escarcha se unió junto a la arena terminando de unir el techo, la forma de un copo de nieve se pudo ver antes de que desapareciera.

"¡Y creo que con Frozen obsesionado estás!" Dijo Pitch con una sonrisa burlona, pero el peliblanco lo ignoró, dejó de flotar y aterrizó en medio del lugar, mirando al suelo con una expresión de dolor y lo apuntó con un dedo. "Ya cállate Pitch Black" Para luego sonreír y abrir grande sus brazos. "¡Que ya vamos a acabar!"
Ambos golpearon el suelo con la culata de sus cayados y esta creció en tamaño. Pitch tuvo que rodar los ojos al escuchar a Jack terminar de tararear la pegadiza canción.

Su fortaleza estaba terminada, tres pisos de hielo puro mezclado con sombras y arena negra.

El puente levadizo era la entrada al castillo. Estaba rodeada por una muralla de protección transparente pero gruesa, así que si alguien quería atacarlos (eso lo dudo) se estrellaría de cara contra el hielo. Torreones de hielo al estilo medieval con cañones negros que dispararían granizo a quien los niños quieran, decoraban los alrededores de la creación de ambos jóvenes, quienes admiraban su trabajo desde afuera.

Pitch suspiró contento. Él había creado esto-bueno, Jack y él- pero había formado parte del proceso. Miró sus enguantadas manos, tal vez sus poderes no eran tan malos después de todo...

"¡Ah!"

Una bola de nieve lo golpeó detrás de la cabeza, tirándolo a la nieve.

Pitch gruñó y tosiendo, sacó su cara de la nieve, fulminando a Jack con la mirada. Jack lanzaba en su mano otra bola de nieve, sus cejas marrones se movían de arriba abajo.

"Oh...tú lo pediste" Dijo Pitch con una sonrisa, no sabiendo que brillitos celestes se esparcían por sus ojitos dorados.

Y la batalla comenzó.

Jack atacaba a Pitch con maestría. Como siempre, tenía la ventaja de municiones ilimitadas y de poder volar, pero Pitch no estaba indefenso como hace meses atrás; esta vez podía desaparecer en su sombra, bloqueaba los ataques con su cayado-vuelto-guadaña y usaba arena negra para crear un escudo.

"¿Qué pasa Pitch? ¿Ya te rendiste?" Se burló Jack. Pitch lanzaba las bolas de nieve con fuerza, pero tenía pésima puntería...algo curioso si recuerdas la batalla de hace 6 años.

"¡No! ¡Y esta vez voy a ganar!" Dijo rugiendo, pero tenía una sonrisa en el rostro.

"¿Oh en serio? Jajajaja Te estás enfrentando al Rey del Invierno, príncipe" Dijo Jack sacando la lengua.

"¿Y por qué tú sí eres rey?" Preguntó Pitch mientras lanzaba una bola de nieve que voló al costado de Jack.

"¡Porque yo soy asombroso!" Dijo Jack mirando a Pitch creídamente mientras disparaba con su cayado bolas de nieve como si fuera un cañón.

Pitch terminó enterrado en la nieve. Cuando logró salir, estornudó suavemente tres veces y se quitó los guantes, en señal de que se había acabo el juego amable.

Aprovechando que Jack estaba en tierra de nuevo, y que estaba mirando a otro lado, el pelinegro se agachó, formó rápidamente una bola de nieve y se la lanzó a Jack con un poco de cólera, sin saber que arena negra se escapado de sus manos por su ira.

La bola de nieve golpeó a Jack en la frente justo cuando giró su cabeza, y gritando cayó de espaldas en la nieve.

"Oh ¡sí!" Gritó Pitch, levantando un puño en señal de victoria. Empezó a correr para alejarse de Jack, pensando que el chico lo empezaría a perseguir...pero Jack no se movió.

"¿Jack?" Pitch preguntó mientras se acercaba a su amigo con una sonrisa.

"Oye, ya párate...sigamos" Dijo pateando suavemente su costado.

Jack tenía los ojos cerrados, totalmente inmóvil. Pitch se arrodilló a su costado, sacudiendo suavemente su hombro. "Vamos, no es gracioso" Dijo, empezando a respirar un poco más rápido por los nervios.

Fue allí cuando notó la marca negra en la frente de Jack, la marca que la arena había dejado al golpearlo.

Pitch abrió grande los ojos y vio que la parcialmente destruida bola de nieve quedaba restos de arena congelada.

Nonononononono ¡No él, todos menos él!

"¡Jack! ¡Despierta! ¡Por favor despierta! ¡Jack!" Gritaba el niño sacudiendo violentamente al Guardián. En su nerviosismo la nieve debajo de ellos se cubrió de una gruesa capa de arena negra y Onyx ya estaba a su lado, mirando curiosamente la escena.

Lágrimas rápidamente nublaron su vista, haciendo que todo se vea cristalizado. "¡NOOORTEEEE!" Gritó Pitch a todo pulmón, a un tono bastante fuerte. Onyx relinchó molesta y golpeó el suelo con sus patas, molesta. Ella no veía ningún problema, sólo que su amo tenía demasiado miedo.

Pitch empezó a llorar, apoyando la cabeza de Jack en su pecho y abrazándolo. Había lastimado a Jack, era un monstruo, un asesino.

"Perdón, perdón, perdón, perdón, perdón Jack, per-"

'Pfffft'

Pitch se limpió la nariz con la manga de su casaca cuando vio que Jack empezaba a sonreír.

"Pfftt Jajajajaja jaja" Pronto, el aterrado chico observó cómo Jack se sentaba en frente de él riendo a carcajadas.

"¡De-debiste ver tu cara!" Jack estaba rodando por la nieve, agarrándose el estómago que ya empezaba a dolerle de tanto reír.

Las lágrimas no paraban de caer de sus mejillas, y a cada rato tenía que parpadear para limpiar su cristalizada vista, sólo para que más cascadas de lágrimas se resbalen por sus pálidas mejillas.

"¿Có-Cómo me pudiste hacer eso?" Preguntó Pitch, herido. Su voz estaba inundada de sollozos y sin embargo Jack seguía riéndose.

"Jaja jaja ¡fue una broma! Jajaja ¡oh dios! ¡Fue lo máximo!"
"¡Es lo peor que me pudiste haber hecho! ¡Pensé que estabas muerto!"

Las risas de Jack se detuvieron, pero seguía sonriendo. "¡Oye! Tú hiciste lo mismo en Halloween, era mi venganza..."

"¡Pe-pero yo no te hice creer que me habías matado! ¡Te odio! ¡Te dije que tenía miedo de usar mis poderes y ¿lo primero que haces es fingir tu muerte?!" La ira empezaba a apoderarse de Pitch, un gruñido se podía escuchar formándose en el fondo de su garganta.

Jack frunció el ceño cuando vio a Pitch agarrando su cayado, que apenas lo tocó se volvió guadaña. Pitch pasó una mano por la afilada hoja de su arma, su gruñido intensificándose.

Nadie te puede jugar una broma y salir vivo, Pitch ¿dejarás que te falte el respeto?

Pitch negó con la cabeza. ¿Tienes algo que decir?

La voz buena suspiró, él también se hubiera molestado. En realidad no...

"Si es que quieres morir-" Dijo Pitch llamando la atención de Jack. "Será para mí un placer cumplir tu deseo"

Jack abrió grandes los ojos cuando Pitch levantó su guadaña hacia él. "¿Pitch? ¿Qué-qué haces? ¡Ah!" Gritó Jack agarrando a tiempo su cayado para bloquear el ataque de Pitch.

"¡Pitch! ¡Oye! ¿¡Qué te pasa!?"

Pitch no respondió, pero sus ojos plateados brillaban con odio y deseo de venganza...Jack nunca lo había visto así...

Pitch inició con el ataque. Corrió hacia él agitando su guadaña y gritando como endemoniado.

Jack no quería pelear contra él, y menos cuando a Pitch le estaba faltando un tornillo. Jack levantó su cayado para que la hoja chocara contra este y empujó a Pitch lejos de él.

"¡Pitch! ¡Lo siento!"

Pero el pelinegro no lo escuchó. No sabía de qué hablaba el niño de pelo blanco, lo único que le importaba era destruirlo, tal y como se lo pedían.

¡Pitch quería volverlo picadillo! ¡Había sido una broma! ¡Sólo una broma! Era lo que Jack pensaba cuando tenía que volar para esquivar los ataques de Pitch.

"¡Pitch por favor ya basta!"

"¡CÁLLATE!" Pitch gritó lanzando otro ataque de arena negra contra Jack, quien rodó rápidamente por el suelo y se elevó al cielo gritando, disparando desde arriba un rayo celeste. Pitch ni siquiera parpadeó y levantó ambos brazos para crear un escudo de arena negra delante de él, cristales negros caían violentamente por todos lados mientras Jack trataba de ver. "Pitch, lo siento...detente...este no eres tú"

Pitch desapareció en las sombras para acercarse al peliblanco, quien estaba en medio del 'campo de batalla' jadeando y dándole la espalda.

Levantó la guadaña, la afilada hoja debía atravesar el cuerpo de este chico, algo dentro de él gritaba, insultaba y rogaba por que se detuviera, pe-pero no podía...

Jack volteó justo a tiempo para ver la hoja de la guadaña enfrente de él y levantó su cayado para que que el arma no lo lastime, pero la hoja de la guadaña le produjo un pequeño corte en la mano. Los ojos de Pitch estaban opacos, no tenían ese brillo dorado que tanto le gustaba, por eso sabía que algo le pasaba a Pitch. Sus ojos eran como un libro abierto, sus emociones se reflejaban a través de ellos, y verlos tan inexpresivos lo aterraba.

El pelinegro le quitó su cayado y Jack tropezó, cayendo sobre la nieve, no podía reaccionar en su pánico. "Pitch... para... tengo miedo..."

Pitch volvió a levantar la guadaña pero de repente, abrió grandes los ojos y empezó a gritar. La guadaña cayó al suelo y Pitch se agarró la cabeza para tratar de detener el dolor. "¡Cállate, cállate, cállate! ¡Sal de mi cabeza!"

Jack miraba atónito lo que pasaba y fastidiado ya que la sangre no paraba de salir.

Finalmente, Pitch cayó a la nieve, la cual amortiguó su caída, llorando.

Jack ignoró el dolor de su mano y se arrodilló al costado de Pitch, este fue su turno de acunar la cabeza del otro chico en su pecho.

"Pe-perdón Jack" Dijo Pitch abrazando a Jack. "¡Lo hicieron de nuevo! ¡Perdóname! ¡Pasó de nuevo! Perdón...no sé lo que me pasó..." Aliviado ya que la voz mala dejó de oírse tan fuerte y pudo volver a oír la voz cansada y amable de la voz buena, diciéndole que ya todo había pasado.

"No, no, no fue tu culpa, perdón...fue muy feo de mi parte haberte jugado una broma así,... ¿no me odias verdad?" Preguntó Jack mientras sus lágrimas de dolor y tristeza se mezclaban con la sangre.

Pitch se separó de Jack, sollozando y negando con la cabeza, aunque hacerlo lo hacía marearse. "Por supuesto que no...Yo-yo te quiero mucho..." Pitch abrió grandes los ojos al mirar la mano izquierda de Jack. Se quitó la bufanda y antes de que Jack reclame, la envolvió en su herida.

"Yo también te quiero mucho Pitch...eres como mi -¡ah!- hermano... ¿me-¡ah!-perdonas príncipe?" Dijo Jack gritando suavemente cuando el roce dolía y tratando de sacarle una sonrisa a Pitch, lo cual logró.

"Jaja, te perdono plebeyo, ahora quédate quieto" Dijo Pitch rodando los ojos en broma pero terminó de envolver la herida.

Jack sonrió pero antes de decirle que podía haber congelado la herida, escucharon a alguien gritar.

"¡¿QUÉ PASÓ ACÁ, JACK?!"

Los chicos voltearon y vieron al Guardián del Asombro correr hacia ellos, sus pesadas botas hundiéndose en la nieve mientras miraba la nieve roja alrededor de ellos.

"Ah...es que...¿me corté?" Dijo cuándo Norte desenvolvió el trabajo de Pitch para examinar.

"Qué bueno que escuché a Pitch llamarme...Vamos al taller, Jack, tenemos que limpiar eso"

Norte abrazó a Jack con un brazo y jaló a Pitch con el otro cuando el chico bajó la vista, apenado.

"¿No quieres ver nuestro fuerte primero Norte?" Preguntó Jack, no agradado con la idea de quedarse sentado mientras examinaban el corte.

"Después"

Jack rodó los ojos y miró a Pitch poniendo los ojos en blanco. Pitch estornudó y sonrió.

"Jack...sabes...puedes crear monstruos de hielo para que asusten a los que quieran atacar el fuerte" Sugirió Pitch tímidamente, apretando su cara congelada contra el saco de Norte mientras aspiraba pesadamente por su nariz tapada...se había resfriado de nuevo ¡urgh!.

Los ojos de Jack se iluminaron. "¡Claro! ¡Y puedes hacer que las pesadillas sean los guardias! ¡Genial!"

Minutos después, ya en el taller, a Jack le limpiaron su herida que rápidamente sanaba por el hielo y la 'mágica' pomada de Norte, y a Pitch le tomaron la temperatura. El chico de negro observaba cómo Jack se paraba para ver todas las medicinas y aparatos que había en la enfermería y no dejaba que el guardián terminara su trabajo.

Pitch sonrió, agradecido porque Jack lo había perdonado, pero tuvo que cerrar los ojos, maldiciendo por lo bajo a la fiebre que lo estaba haciendo sentir cansado.

Había algo raro en él, y Pitch lo sabía. La voz mala no lo iba a volver a controlar, no le iba a volver a decir que hacer, no dejaría que le vuelva a hacer lo mismo que hoy...estuvo a punto de matar a Jack...

NO. Yo no soy malo, yo no soy un monstruo, yo no soy un asesino. Se dijo firmemente.

"Eso lo veremos..."


Déjenme sus comentarios por favor queridos lectores , quiero decirles que los adoro :3 y que me alegran el día.

Una cosa más, en unos capítulos más llegaremos a la mitad de la historia :D :( Depende de como lo vean Jeje

Chau chau