LO SIENTO, LO SIENTO TANTO! Me he demorado siglos con este capítulo, perdón! Pero a penas regresamos de vacaciones, nos atacaron de trabajos! T_T Espero que les guste este cap
Estaba en un lugar muy frío, había nieve por todos lados. Estaba cerca del borde de un iceberg flotante, parado justo en el borde había un chico, Jack.
"No tenemos que estar solos, Jack" No me di cuenta que le había hablado. Mi voz sonaba más grave.
"Yo creo en ti... ¡y los niños creerán en ti!" Le dije emocionado, pero no era yo, no podía hablarle. ¡Ayuda!
"¿En mí...?"
"Jaja ¡sí! ¡Mira, lo que podemos hacer! ¿Qué mejor combinación existe que el frío y la oscuridad?" Le señalé la gran escultura de hielo y arena negra. "¡Los obligaremos a creer! ¡Les daremos un mundo dónde todo jaja, todo será-! Nonono, ¡Yo no quiero eso!
"¿De Pitch Black?" Me respondió. Jack estaba levantando la cabeza, lo que significaba que era más bajo que yo.
"Y de Jack Frost, claro. Van a creer en los dos"
"Ellos nos temerán, a nosotros dos, y eso es justo lo que no quiero. Ahora, por última vez, ¡déjame en paz!"
¡Jack! ¡No! ¡No me dejes por favor! ¡No me puedo mover, ayúdame por favor!
"Bueno... ¿quieres que te deje solo? ¡Hecho! Pero primero..." Usé las sombras para atraer a una de las haditas de los dientes, aplastándola en mi mano y ella chilló.
"¡Baby Tooth!" Gritó Jack, acercándose de nuevo.
Mi cuerpo sonrió. "¡El cayado, Jack! Tienes la mala costumbre de interferir...ahora entrégalo y-la dejaré ir" ¡Jack! ¡No me lo des! La hadita chilló negando con la cabeza.
Jack suspiró y me entregó su cayado y lo recibí con una mano, acercándolo a mí. ¡Vamos! ¡Quiero moverme!
"Muy bien...ahora suéltala"
¡Suéltala! "Na... ¿Quieres que te deje solo? ¡Pues estarás solo!"
Lancé a la hadita a las sombras, un chillido de horror mientras ellas la atacaban. Jack gritó su nombre pero al voltear su cabeza, levanté la rodilla y rompí su cayado en dos. Él gritó de dolor. Continué partiendo el cayado hasta que sólo quedaron pequeños fragmentos y Jack estaba retorciéndose de dolor en el suelo.
Las sombras de ojos rojos se movieron a su alrededor, agarrándolo de los brazos y tobillos. Las pesadillas bufaron y se acercaron a él, golpeándolo con sus patas en la cara y el estómago. Yo estaba riendo.
¡Jack! ¡No! ¡Perdón, perdón!
Las sombras le arañaban la cara y lo golpeaban en la cabeza, ahorcándolo con gruesos lazos de sombras. Sus fuertes llantos eran lo único que podían escuchar en ese inhóspito lugar.
"¡Pitch! ¡Eres un monstruo! ¡Un asesino! ¡Te odio!" Le gritaba Jack mientras lloraba y sangraba.
¡Jack! ¡Perdón!
"¡MONSTRUO!"
Riendo maniáticamente, disparé arena negra a su frente que lo estrelló contra un muro de hielo. Jack se golpeó la cabeza fuerte y cayó inconsciente al abismo en el fondo.
¡JACK! Intenté gritar por él, pero no podía borrar esa sonrisa en mi boca, ¡yo no estaba controlando lo que hacía!
Me acerqué con las manos en la espalda y miré hacia abajo. La sangre se deslizaba rápidamente por su frente y la parte de atrás de su cabeza, tiñendo la nieve blanca de rojo.
Arrojé los trozos del cayado al vacío, riendo.
Eres nuestro, marioneta...
"¡JAAAACCCKKK!" Pitch gritó a todo pulmón abriendo los ojos de par en par, en su ataque de pánico, se cayó con un estruendo de la cama.
Lágrimas se formaban en sus ojos y miró a su alrededor. Estaba en su cuarto, en casa...
Gateó en la oscuridad de su cuarto hasta la puerta y la abrió lentamente, ahora sí levantándose.
Caminó sin hacer bulla al cuarto de Jack y abrió la puerta, no sin antes tener un tercer ataque de tos en ese día, le dolía la garganta.
Se acercó a Jack con pasos temblorosos, temiendo no encontrar al chico del invierno allí, encontrarlo herido o sangrando como en la pesadilla, pero suspiró aliviado al ver que era todo lo contrario.
Jack estaba dormitando tranquilamente con Jack Jr. a punto de caer de la cama. Arena dorada danzaba suavemente sobre él mientras Jack sonreía y suspiraba contento. Milagrosamente, las sábanas seguían sobre él y no en el piso, pateadas.
Pitch no quería despertar a Norte, ya lo había hecho muchas veces, así que lo mejor era ir a fastidiar a su hermano adoptivo.
"Jack..." Susurró el pelinegro, cuidando de no tocar la mágica arena dorada de su profesor, a pesar de estar usando sus guantes como le prometió a Norte y a Sandman usar.
El espíritu del invierno gruñó e hizo un puchero.
"Emma...déjame dormir...Te conseguiré un perro mañana" Masculló adormilado.
Pitch estaba al borde de las lágrimas. "No soy Emma...soy Pitch, despierta"
Jack se esforzó inhumanamente para abrir los ojos y la arena de sueño se disipó lentamente. "¿Pitch?... ¿Qué pasa?" Su voz sonaba ronca y cansada, su cabello blanco mirando a todas direcciones, más de lo que lo hace cuando está despierto.
"Yo ah...es que...tuve una pesadilla"
Eso despertó a Jack un poco más y con mucho esfuerzo se sentó en la cama, mirando en la oscuridad a los ojos dorados de Pitch. "¿Otra vez?"
Pitch asintió, Jack era el único a quien le había dicho que todavía tenía pesadillas, todas las noches.
Jack sonrió triste y buscó la mano del pelinegro para que se siente. "Seguro no fue tan malo... ¿quieres cont-"
"Te moriste..." Lloriqueó Pitch y Jack abrió sus ojos de par en par.
"Pe-pero yo estoy aquí Pitch...ya pasó...no fue real, ¿ok?"
"¡Te-te te lancé a-a-a un ba-barranco! ¡Perdón, yo no quería, pero no podía moverme y-y!" Pitch abrazó a Jack, apoyando su cabeza en su hombro, mientras Jack sobaba suavemente su espalda, frunciendo ligeramente el ceño. ¿Podía Pitch estar recuperando sus memorias? Esperaba que no, Jack no quería separarse de Pitch, de su amigo.
"Pitch...yo estoy bien, no ha pasado nada, no me hiciste nada. Estoy bien, y tú también, ¿lo ves?"
Después de un rato, el sueño volvió a apoderarse del espíritu del invierno, reclamando su mente. Jack movió su hombro para indicarle indirectamente a Pitch que se mueva, pero el otro chico no lo hizo.
Jack gruñó internamente mientras luchaba por mantener sus pesados párpados abiertos. ¡Quería dormir! ¡Y Pitch no se iba a separar!
"Pitch..."
"..."
"Pitch...quieres dormir con-"
Antes de terminar su oración, Pitch ya estaba trepando hacía el lado vacío de la cama, aplastándolo en el proceso, y acomodándose a su lado.
"-migo" Jack sonrió y en unos segundos, volvió a caer dormido. Su mente no procesaba la vergüenza que sentiría si alguien lo viera durmiendo con Pitch, tenía sueño y lidiaría con eso mañana.
Pitch se quedó mirando al techo, Jack le estaba dando la espalda y podía ver sus hombros subir y bajar mientras respiraba. Intentó conciliar el sueño de nuevo, pero el frío que Jack emanaba lo hacía temblar un poco y le hacía doler la garganta aún más.
A pesar de todo, la cama y sábanas de Jack eran muy suaves, hasta un poco más que las de él, y ese olor de recién lavado, lo relaja. El problema era que era muy fría, diseñada para que el espíritu del invierno, duerma.
Puedo soportarlo. Pensó Pitch, escuchando a Jack roncar suavemente, mientras que la arena tomaba forma de una niña correteando detrás de un niño quien se trepaba a los árboles y rodaba por el pasto.
Después de un rato, temblando, olfateó el aire, sintiendo un olor extraño, como a incienso.
"Jack..." Dijo intentando despertar al peliblanco una vez más. "¿Hueles eso?"
Jack masculló algo sobre tener un delfín rosado y gris de mascota y rodó a la derecha, poniendo su mano en la cara de Pitch, quien la botó de regreso con un puchero.
Pitch trató de ignorar el olor y ya estuvo a punto de conciliar el sueño, cuando estornudó.
Después del décimo cuarto estornudo, a regañadientes se paró y salió del cuarto. Quería mucho a Jack, pero últimamente, lo único que ganaba cerca de él era resfriados y fiebres.
Usando el montón de sombras que había, fue a la cocina a tomar agua, preocupándose por el olor que no quería desaparecer, no era que le molestara, se sentía muy bien.
Busca el olor, Pitch...usa las sombras y síguelo.
¡No! ¡No te voy a hacer caso de nuevo! Pitch estornudó.
No seas idiota mocoso...lo necesitas...
Pitch...hazles caso en esta...
¡¿No se supone que tú me tienes que decir que no le haga caso?! Tosió.
Jajaja, ya habrá tiempo para eso...
¡VE!- Ve
Olfateó el aire como un sabueso, el olor venía de las sombras, de todas las sombras. Era confuso, lo mareaba, y el fuerte olor no ayudaba.
¡Tal vez si encuentro a Sanderson, él me pueda ayudar! Pensó Pitch emocionado, cuando algo se trataba de las sombras, Sandy la mayor parte del tiempo tenía las respuestas Solo tenía que encontrar las esferas de nieve mágicas de Norte, suficientemente sencillo.
En el taller, habían varios estantes de estas...que sólo quedara uno porque el resto de los estantes se cayeron por Jack y él, era otra cosa.
Se empinó para agarrar una, era transparente excepto en los polos, donde era rojo con bordes amarillos.
Estuvo a punto de susurrar el nombre de Sandy cuando Norte le tomó de los hombros, y Pitch gritó a todo pulmón.
"¿Qué estás haciendo aquí, jovencito?"
Jadeando, Pitch se quejó. "¡Norte! ¡Me asustaste! ¡Casi me da un infarto!"
"No me cambies el tema, Pitch"
Cuando logró recuperar su aliento, le explicó. " Quiero ir a buscar a Sandy, tengo que preguntarle algo"
"Espera a tus clases entonces"
"¡No! ¡Lo necesito ahora...sólo será un momento, estoy sintiendo algo raro, y el único que me puede explicar es él!"
Norte suspiró, se había quedado hasta tarde esculpiendo, pero había esperado que los dos chicos estuvieran durmiendo para entonces, ¡sólo para encontrar a Pitch a punto de escaparse del taller!
"No voy a dejar que salgas del taller, Pitch-"
"¿¡Pero por qué no!? ¡Es importante!" Se enfrentó el pelinegro a Santa.
"¡Porque es más de media noche Pitch! ¡Te puede pasar algo! Eres un niño, y estás loco si crees que escaparte del taller iba a resolver cualquier problema que estés teniendo"
"¡Pero Norte! NO soy un niño, sólo quería-"
"Nada de peros, Pitch. Ya te dije. Ve a tu cuarto, si no te encuentro allí para cuando vaya, estarás en serios problemas"
Pitch hizo berrinche un rato más hasta que se fue a su cuarto, muy, muy fastidiado...Nunca le dejaban hacer nada. Jack sí salía de noche del taller y se demoraba horas, él sólo se iba a demorar probablemente unos minutos, hasta podría-
Pitch sonrió malévolamente y desapareció en las sombras para llegar más rápido a su cuarto, tenía un plan que poner en marcha.
Cuando Norte abrió la puerta, usando su ropa para dormir, Pitch estaba tapado hasta el cuello, los ojos le pesaban exageradamente.
Norte se sentó a su lado, y Pitch hizo lo posible para que no lo destapara.
"Quiero que entiendas que sólo quiero protegerse muchacho... No quiero que te pasa nada"
"Está bien Norte, lo entiendo" Dijo Pitch bostezando, un poco falso si es que lo escuchabas bien.
Norte sonrió satisfecho, soy muy bueno para esto, pensó orgulloso de sus habilidades paternales y colocó un mechón suelto de Pitch detrás de su oreja, de paso tocando su frente. "¿Ves? Estás un poco caliente...si salías te podías haber enfermado más...Mañana llamaré a Sandy para que hables con él ¿da?" Norte le dio un beso en la frente y se levantó, cerrando la puerta, dejando a un dormido Pitch Black dentro.
O eso pensaba.
Al escuchar le 'clack' de la puerta al cerrarse, Pitch abrió los ojos, sonriendo pícaramente.
Se destapó, minutos atrás en pijama y ahora vestido con jeans, un polo manga larga y su casaca negra favorita. Se amarró las Converse escondidas debajo de la cama y, escondida entre las sábanas, sacó la esfera de nieve que Norte no le llegó a decomisar.
"Con Sanderson Mansnoozie" Susurró antes de, inexpertamente, lanzar la esfera contra una pared. Cerró los ojos, rezando por que el portal se abra, y así lo hizo. Agarró su cayado y mirando de reojo la puerta por última vez, entró.
Sólo tomaría unos minutos.
"¡AHHH!- ¡UH!"
El colorido portal lo expulsó y Pitch abrió los ojos, viendo lo que había amortiguado su caída.
¡Estaba en una nube! Y no sólo eso. ¡Estaba hecho de arena dorada! Se asomó sin cuidado al borde y vio que estaba casi a la misma altura que las nubes, las casas y edificios se veían pequeñitos desde tan alto y, saltando en el otro extremo de la nube, estaba el creador de sueños.
Sandy no parecía que había notado su presencia, todavía concentrado en mandar hebras de arena dorada a cada niño y adulto que lo necesite.
Pitch negó la cabeza, sin poder creer que estaba viendo a Sandman trabajar. "¡Hola Sanderson!" Saludó Pitch contento, pero sobresaltando al hombrecito de arena.
Sandy, actuando por instintos, giró con látigos en mano dispuesto a acabar con quien lo haya asustado e interrumpido de sus rondas.
Pitch chilló con una voz aguda y levantó sus manos. "¡No me pegues! ¡Soy yo, Pitch!"
Sandy desapareció sus látigos, mirando confundido al sonriente pelinegro. Creó un símbolo de interrogación.
"Perdón por asustarte Sanderson... ¡Wow! Tienes una buena vista desde aquí, ¿dónde estamos? Oye...aquí se siente más..." Dijo olfateando en aire mientras se apoyaba en el borde de nuevo y casi se cae. Sandy movió sus brazos y la nube creció en tamaño para que él y su estudiante tuvieran más espacio.
"Deberías estar durmiendo, Pitch"
Pitch dejó de olfatear y miró a Sandy, su piecito golpeaba el suelo demandando respuestas y Pitch se sonrojo. "Bueno...es que...quería preguntarte algo...No me dejaba dormir de todas formas"
Sandy suspiró silenciosamente, la nube iba bajando poco a poco hasta que estuvieron sólo a unos metros de los techos de los edificios.
"¿Cómo llegaste? ¿Qué no te dejaba dormir?"
"Con una esfera de nieve y...bueno, era un olor-"
Sandy le mandó la tan conocida mirada '¿me estas bromeando?'
"¡No, en serio! ¡Era muy extraño! Pero ni Norte ni Jack lo sentían...las sombras me decían que lo busque... y-y acá se siente más fuerte"
Sandy frunció el ceño y mandó una mirada rápida a los edificios y casas, en donde los niños estaban recibiendo buenos sueños. Tragó saliva. "¿A qué-a qué huele lo que me dices?"
"Um...no sé...es como una mezcla de varias cosas...pero, lo que más siento es incienso"
Sandy abrió grandes los ojos. Recordando una 'conversación' que tuvo con el Rey de las Pesadillas como hace más de un siglo atrás.
-¡Ah! Sandman, Jajaja ¡qué placer verte aquí! Le dijo, sonriendo maliciosamente mientras Sandy le mandaba una mirada fulminante. Había contaminado sus sueños de nuevo, y al instante fue a ver lo que pasaba.
-¿Sientes eso, 'Sandy'? ¡El miedo! ¡Por todas partes! Jajaja. No sabes lo bien que se siente esto ¿sabes? Hasta puedo olerlo, ¡sentirlo! Huele como a...incienso...y luego...como a chocolate amargo Jajaja ¿lo has probado?
-El miedo me llama Sandy, tus sueños no son más que trucos para tapar el miedo que están viviendo estas personas...los niños...Pronto, tú y los guardianes caerán y yo reinaré una vez más en la Edad Oscura, no habrá más que pesadillas y mie-¡AH!
Sandy creó y sus látigos y lo arrojó fuera de la ventana del cuarto del niño a quien le estaba dando una pesadilla. Tocó su arena y al instante regresó a un dorado puro, salió por la ventana e hizo un movimiento como limpiándose las manos al ver a Pitch en la pista, lanzado desde el décimo piso del edificio.
"¿Sandy? ¿¡Sandy!? ¿Estás bien?" La suave voz de Pitch lo trajo una vez más a la realidad, ojos dorados-plateados lo miraban confundido, pero luego sonrió.
"Jaja creí que te había perdido, te quedaste mirando la nada por un rato... ¿entonces, me vas ayudar?" Pitch estornudó y se abrazó a sí mismo.
"Te voy a llevar a casa" Le escribió.
"¡¿Qué?! ¡No! ¡Por favor!" Pitch aspiró fuerte y se sentó cansado en la nube. "Para serte sincero...es la primera vez en mucho tiempo que siento este olor, y se siente muy débil... Pensé que tal vez tú me podrías explicar-um-qué es o por qué lo siento...me vas a ayudar a encontrarlo ¿no?"
Sandy observaba cómo el pelinegro volvía a toser de nuevo, se notaba que le dolía, pero no era para tanto... ¿o sí?
Pitch, al no recibir 'respuesta' de Sandy, se paró de nuevo y le dijo. "Bien, si no me vas a ayudar, lo encontraré yo" Con eso, dio un paso al aire y se lanzó parado de la nube, sujetando con fuerza su cayado.
Sandy chilló horrorizado, llevándose las manos a la cara.
Pitch se lanzó...Pitch...se...lanzó...Pitch está... ¡oh por la luna! ¡el niño no está muerto! Pensó aliviado al ver que Pitch también había creado su propia nube, aunque más pequeña.
Pitch olfateaba el aire, mientras seguía de cerca a las sombras que le indicaban por dónde ir, el olor se intensificaba cada vez más, alterando sus sentidos e incitándole a continuar su búsqueda, Sandy seguía de cerca al joven Coco, temiendo que pase lo que no quería que pase.
De pronto, Pitch se detuvo, delante de la ventana de un niño. Pitch pegó su cara contra la ventana, viendo la arena dorada sobre él.
El creador de sueños saltó de su nube y voló hacia Pitch, agarrando su mano con sus pequeñas y doradas manos. "No...Por favor...no entres" Sus ojos le rogaban.
"Sa-Sanderson...pe-pero...vine para que me ayudaras... ¡tengo que ir!"
"No tienes que hacerlo"
"¡Sí-sí tengo! ¡Ya sé qué es! Es-es miedo...sé qué hacer, te lo prometo, déjame hacerlo, lo necesito..."
Para ser pequeño, Sandy tenía mucha fuerza, y no quería soltar el agarre que tenía en su muñeca.
"¡No voy a dejar que le des pesadillas a ese niño, Pitch!"
Pitch no entendía por qué Sandy no lo dejaba ir. Desde que le dijo a Sandy que ya sabía que él daba pesadillas, el creador de sueños estaba más distante con él, le llamaba la atención por cualquier error mínimo y ya no jugaban con sus poderes como lo hacían al final de cada clase.
"Perdón si te molestan mis poderes Sandman...pero tengo que hacer esto..." Pitch desapareció en su sombra, utilizando las sombras que la noche y faros de luz ofrecía, para entrar al cuarto.
Sandy se quedó inmóvil por unos segundos, hasta que reaccionó, flotando desesperadamente para intentar abrir la ventana con temblorosas manos.
Pitch abrió los ojos ya dentro de la sombra más fuerte en el cuarto, la cama. Extendió las sombras para salir con facilidad y una vez fuera, levantó su cabeza.
Miró a Sandy, estaba escribiendo con su arena muy apresuradamente e intentando abrir la ventana.
"¡Me encargaré de que estés en serios problemas, Pitch!" "Le voy a decir a Norte" "Te dejaré un montón de tarea-¡ABRE LA VENTANA!" Escribió Sandy con letras mayúsculas golpeando suavemente la ventana cuando Pitch usó las sombras para cerrar el cerrojo.
Pitch suspiró y miró al niño. Su arena estaba opaca y sin brillo, pero poco a poco se tornaba brillante.
¿Qué está pasando?
Pitch cerró los ojos por un momento y puso una mano en la frente del niño, como escuchaba en su mente que tenía qué hacer. Lo que vio, le hizo abrirlos de nuevo casi al instante, sorprendido.
El niño no tenía más de 9 años, y había robado.
Podía ver en su sueño cómo disfrutaba de la consola de videojuegos robada de una tienda, claro que había sido motivado por sus amigos, pero no tuvo miedo de las consecuencias de sus actos...
¿Cómo? Se preguntaba Pitch, si él moría de miedo cuando agarraba galletas de la cocina sin permiso y este niño, había entrado a la tienda, con un cuchillo, cortado el chip del producto y lo había escondido en su mochila.
Su inseguridad estaba haciendo que el sueño no se forme completamente y, oh, Pitch no dejaría que lo haga.
Miró a la ventana, y por un instante, pensó en no hacerlo, los grandes y suplicantes ojos miel de Sandy le suplicaban que no lo haga, golpeando suavemente el cristal de la ventana, después de todo no podía despertar al niño.
Pitch suspiró y cerró los ojos, dejando que su instinto tome el control...Tocó con delgados y confiados dedos la arena.
El color dorado empezó a oscurecerse, cambiando de color cada vez a más oscuro mientras Pitch la giraba en sus manos.
Sandy se tambaleó y rodó los ojos para atrás, desmayándose en la nube en la que afortunadamente estaba.
El niño en la cama gimió con miedo mientras su divertido sueño desaparecía y se derrumbaba para formar un cuarto oscuro.
Pitch no tuvo que pensar mucho, al instante ya sabía qué pesadilla darle. Para su joven mente, era lo suficientemente aterradora, pero no sabía que las pesadillas que daba antes eran peor.
El niño salió del cuarto oscuro y estaba en la calle, corriendo y riendo con sus amigos con la consola robada en su mochila. Se escondieron en un callejón y los llamó para que vean la consola, pero ellos no estaban con él, estaba solo; él, el cuchillo y la consola.
Al levantar la vista a la entrada al callejón, vio que ellos estaban hablando con un policía y apuntándolo con el dedo.
Las sirenas sonaron por todos lados y los policías se acercaron al niño, apuntándolo con pistolas.
Interesante...hay pocos casos de hoplofobia*...
El niño gritó por ayuda cuando los policías le pusieron las esposas. Sus amigos no lo escucharon y le dieron la espalda.
Pitch levantó una ceja, sorprendido. Los miedos del niño se desenvolvían en la pesadilla mientras él la guiaba. Miedo a ser abandonado. Típico. Pensó Pitch muy en el fondo, aunque no sabía de dónde, él no había dado una pesadilla antes.
Nunca lo admitiría, pero estaba disfrutando esto, se sentía bien.
El niño fue arrojado a una celda, cerrando los barrotes con fuerza. El niño corrió hacia los barrotes y los agitó, llorando por sus papás, pero estos le decían que era una vergüenza y un sucio ladrón.
Pitch, inconscientemente, transmitía a la pesadilla sus propios miedos y sentimientos.
La oscuridad envolvió al niño y Pitch le susurró al oído.
"Lo que hiciste estuvo mal, niño..." Pitch se estremeció con una sonrisa, una chispa de electricidad recorriendo su espalda cuando el niño giró con miedo para tratar de encontrar a la grave voz que le hablaba en la oscuridad.
"¿Quieres quedarte allí para siempre? Solo los ladrones están en la cárcel... ¡¿Quieres quedarte allí?!"
Afiladas esposas se amarraron a sus muñecas mientras el niño gritaba que no.
"¡Pues te quedarás allí, ladrón! ¡Porque esto es lo único que consigues al robar! Te quedarás allí para siempre...Mwajajaja" Dijo Pitch con una voz cantarina.
El niño negó con la cabeza. Él no quería estar allí, tenía...tenía 'miedo', algo que casi nunca sentía.
"Vas a devolver la consola niño...porque si no..."Ojos amarillos se abrieron de par en par, sosteniendo al niño de sus hombros y evitando que vaya detrás de sus padres que se marchaban.
Sandy tomó valor y se asomó a la ventana tapándose los ojos pero haciendo trampa y viendo lo que pasaba. Al ver al niño pateando y llorando, junto con la arena negra y a un caballo pesadilla al lado de Pitch, volvió a desmayarse.
"No creo que quieras que vuelva a venir ¿o sí?" Para este punto, el joven Coco estaba riendo con júbilo. ¡Se sentía bien, increíble hacer esto! El miedo del niño era rico y fuerte y la arena se movía profesionalmente entre sus dedos. Era la primera vez que daba una pesadilla usando la arena de Sanderson, y...sin embargo...sentía que lo había hecho desde hace mucho tiempo.
¡¿Por qué parar ahora?! ¡Sácale más miedo! ¡No dejes que despierte hasta que ya no pueda seguir gritando! Dijo la voz oscura, regocijándose.
Pitch sabía que podía poner todos los miedos del niño en la pesadilla, hacer que grite, que llore, que le dé más miedo...o...podía enseñarle a través de esta que lo que hizo estuvo mal...
La primera sonaba más tentadora, pero optó por la segunda. ¡Ese es mi chico!
"No le tengas miedo a la oscuridad niño...hay cosas a las que sí debes tener miedo. Los actos tienen consecuencias niño... ¡ten miedo de robar, de hacer cosas malas!" El niño estaba paralizado en medio del cuarto oscuro y alguien susurró en su oído.
"No olvides gritar al despertar"
"AHHHHHH!" El niño despertó de golpe con lágrimas en los ojos.
"Maman!" Pitch se escondió en la sombra del armario.
« Donatien ! Quel est-il mon chéri ? » *
« Maman ! Aidez-moi ! C´était horrible ! Je fais un cauchemar. J'ai peur, je suis désolé, vraiment ! Je ne devrais pas avoir pris le jeu sans autorisation, je sais qu'il a eu tort, mais je ne voudrais pas aller en prison ! Désolé, je vais le retourner demain ! » *
El niño empezó a hablar en lo que Pitch pensó era francés, no sabía mucho de eso, pero le estaba diciendo sobre la pesadilla.
« Calmer, ne pleure pas…c'est bon qui le bonhomme Sept-heures fait que tu comprennes que tu fais mal » *
Sandy se asomó por 3era vez a la ventana y vio que le niño ya estaba despierto.
« Qui est le Bonhomme Sept-heures ? »
« Personne, trésor, c'est juste une expression »*
Pitch sonrió. ¡Estaban hablando de él! Abrió la puerta del armario despacio, ¡tal vez el niño lo podía ver! Pero al ver a Sandy negando con la cabeza, Pitch cambió de opinión y desapareció en las sombras.
Sandy suspiró y se separó lentamente de la fría ventana viendo al niño siendo abrazado por su mamá.
Después de todo este tiempo...y seguían diciendo que Pitch era solo un mito. Agradecía que el chico no haya tomado sus clases de francés tan en serio.
Se sentó en su nube haciendo puchero. ¿A dónde se había ido Pitch? Miró hacia abajo, y vio que acababa de salir de una sombra.
El niño se sentó en una banca y Sandy saltó de su nube para descender silenciosamente hacia él. Titubeando, se sentó junto a él en la helada banca.
Ambos se quedaron en un incómodo silencio hasta que Pitch habló. "Estoy en problemas ¿no?" Dijo desanimado.
Sandy no volteó, sino que se quedó mirando hacia delante, a la vacía y parcialmente congelada pista, el brillo de las hebras doradas que iluminaban el cielo nocturno se reflejaba suavemente en los cristales congelados del lugar.
Tocó la puerta de Pitch para llamar su atención. "¿Por qué?" Escribió.
Pitch suspiró cansado, como si fuera un viejito de 80 años. El vaho que exhaló se congeló por el frío pero por alguna razón, ya no tenía tanto frío como antes.
"Perdón..." Pitch sabía que lo que hizo estuvo mal, la primera lección que aprendió de Sandy fue a no tocar su arena, la única excepción fue en la creación de su cayado y que si lo hacía, podía entrar en la Lista Negra de Santa (algo en lo que Pitch batallaba continuamente por no estar ya que quería regalos).
Él había sentido cómo el dulce sueño del niño se oscurecía y destruía. Pitch se sentía culpable pero al mismo tiempo no por haberlo disfrutado.
"No te molestes conmigo Sanderson...tuve que hacerlo...Fue-me-su miedo me llamaba, y-y ¡lo que estabas haciendo estaba mal!" Espetó Pitch.
"Sé que el miedo te llama...yo-" Sandy frunció el ceño al escuchar la última parte de su oración. "?!"
"¡S-sí! El niño había-había robado y-y...y lo estabas recompensando por eso"
Sandman miró los ojos del joven, viendo algo que no había visto hace mucho tiempo, la sabiduría que solo seres con gran vivencia y experiencia poseen. Algo, que el niño por ningún lado aparentaba tener o no recordaba haber poseído.
"El niño había hecho algo mal, robar es malo... y un delito...El sueño que le estabas dando era dónde disfrutaba de su juego... ¿cómo esperas que-que aprenda de sus errores si no tiene miedo a las consecuencias?...Nunca sabrá que fue un error..."
Sandy parpadeó, asombrado. El niño lo miraba con esos grandes y serios ojos dorados, tan maduros que se veían extraños en su todavía redonda carita, en sus pequeñas y casi imperceptibles pequitas que nadie había notado que tenía y sus mechones negros cayendo ociosamente sobre su frente.
Pitch tembló, y se abrazó a sí mismo, estornudando de nuevo, la fuerza que había sentido cerca del miedo del miedo y de la pesadilla ya lo habían abandonado.
"Sé que estuvo mal..." Continuó Pitch ya que el Creador de Sueños estaba más callado que de costumbre. "Siempre me dicen que no lo haga...y me he portado bien todos estos días, pe-pero tuve que hacerlo...ya no lo estoy sintiendo y-y-"
"¿Qué no sientes?" Le preguntó Sandy frunciendo el ceño.
Pitch tragó saliva. "El-el miedo...cuando yo-um-des-descubrí que-ah-" Paró para tomar aire, estaba tartamudeando más que de costumbre. "Cuando descubrí que tenía poderes, lo podía sentir un montón...pero ha ido bajando y hace semanas que no lo siento... es por eso que yo-um- asustaba a los elfos y a Jack..." Admitió Pitch calmadamente, no se avergonzaba de lo que hizo, lo hacía sentir bien...así que ante sus ojos era justificable.
Sandy miró sus manos sin poder formular una oración. El estornudo de Pitch lo sobresaltó.
Sandy frunció el entrecejo y puso una mano en su frente. Sandy apretó los ojos al sentir la frente del chico hervir en el inicio de una fiebre.
"Lo siento, Pitch...es mi culpa"
"¡No!" Dijo Pitch al instante. "Tú no hiciste nada Sandy-digo, Sanderson" Pitch aspiró con la nariz tapada. "Es solo gripe por el invierno, Norte me dijo que pronto va a desaparecer"
Sandy suspiró cansado y creó una nube bajo ellos. Pitch dio un gritillo desprevenido e intentó agarrarse de algo para no caer.
"No voy a dejarte caer, no te preocupes"
Esas palabras reconfortaron a Pitch y Sandy continuó elevando la nube dorada. Quería subir más ya que más arriba no hacía tanto frío, pero él sabía que la razón era otra.
Pitch miró a Sandy confundido cuando este lo tomó de las manos.
"¿Te has estado sintiendo cansado últimamente o no?" Esa oración no sonaba a pregunta, estaba afirmando algo.
"Sientes que tienes mucho sueño y que no tienes la energía suficiente para levantarte. Primero todo está bien, pero poco a poco en el día te mareas y solo quieres cerrar los ojos, esperando que todo pase y no volver a despertar a abrirlos nunca más..."
Sandy desvió la mirada y enfocó su vista en las grises nubes, en la oscuridad de la noche iluminada por las estrellas en las que algún día vivió y navegó.
Pitch estaba atónito, todo lo que Sandy le había dicho era cierto, pero...
"¿Cómo eso es tu culpa?"
Sandy giró su cabeza para verlo, ojos dorados mirando fijamente a los de Pitch, y le dio una sonrisa apenada. "Mira abajo, Pitch, ¿qué es lo que ves?"
Pitch se asomó al borde de la nube e hizo lo solicitado. "¿Arena dorada?"
Sandy asintió. "Esto es quien soy. Esta les da buenos sueños a los niños y les da noches de paz...Yo soy Sanderson Mansnoozie, Sandman, el creador de sueños, El Guardián de la Noche y de los Sueños de los niños... ¿quién eres tú?"
Pitch parpadeó, confundido. "¿Pitch?"
"¿Qué más?"
"Black... ¿El Coco? ¿El-El Príncipe de las Pesadillas?" Dijo sonrojándose.
Sandy sonrió. Era tal la inocencia del pelinegro que todavía no sabía con certeza su trabajo. Era cierto que él ya sabía que daba pesadillas, cuando en una clase se lo mostró y le contó cómo lo había descubierto a Sandy se le rompió el corazón y no quiso hacer otra cosa más que abrazarlo y consolarlo del dolor que había pasado...pero no lo hizo. Simplemente asintió y le indicó que le enseñaría a mantener las pesadillas más estables.
Sanderson no podía creer que lo había vuelto a hacer, estaba tratando al chico tan indiferente, aun cuando sus sonrisas emocionadas, pucheros y risas eran, para su dolor y infortunio, las de él.
Sandy no entendía cómo Pitch había dado una pesadilla aquí en Quebec y sin embargo no sabía la importancia que estas tenían para él...No sabía que así como Sandy necesitaba la paz, la felicidad, los sueños, Pitch necesitaba el miedo, la oscuridad, las pesadillas.
Algo de lo que egoístamente Sanderson le había estado privando.
"Hay algo que nunca te llegué a enseñar, Pitch"
El príncipe de las pesadillas esperó pacientemente a que El creador de Sueños escribiera lo que quería decirle.
"Los espíritus como nosotros, realizamos trabajos en el mundo humano, ¿cierto? Jack lleva el invierno así como los otros encargados de las estaciones, Cupido trae el amor y su contraparte, Hater-el hombre de cabello negro que noqueaste en la fiesta de Año Nuevo-" Aclaró Sandy al ver su cara de confusión. "-Lleva el odio, Norte trae al mundo asombro y Bunny, la esperanza..."
Pitch suspiró soplando el mechón de cabello suelto sobre su cara. No quería parecer maleducado, pero si Sandy iba a citar CADA UNO de los trabajos de los espíritus, moriría de aburrimiento.
"-Tomos tenemos un trabajo que nos hace quien somos y, pues, si es que dejaran de hacerlo o-o no se les permite hacerlo...ellos pierden su fuerza, pueden llegar a desaparecer o entrar en lo que nosotros llamamos 'Un sueño Eterno'...Eso es lo que está pasando contigo" Sandy bajó la cabeza.
Al terminar de leer, los ojos de Pitch se humedecieron y entró en un ataque de pánico.
"¡¿Me voy a morir?!" Lloriqueó Pitch, las lágrimas al instante se deslizaron por sus mejillas. "¡Por favor, dime que no es cierto! ¡No me quiero morir! ¡Dime que no es cierto! ¡Por favor, n-no qui-quiero m-morir! " El miedo se apoderó de él y la voz mala solo hacía que sus miedos crezcan. Nadie lo extrañaría cuando muera, todos estarían más aliviados, la pequeña peste de la cual tenían que hacerse cargo ya no estaría y podrían vivir más contentos y felices.
La vista de Sandy se puso borrosa. ¿Cómo había sido capaz de causarle tanto daño al niño? Él era su alumno, su amigo, su-
Sandy no aguantó más y flotó al angustiado niño, abrazándolo lo más fuerte que pudo, y cuando digo fuerte, es fuerte.
Pitch abrió los ojos grandes en shock. Sandy estaba abrazándolo...seguro solo se compadecía de él. De pronto, sintió que su colita era desamarrada y una pequeña mano recorría su cabello. Las lágrimas no pararon de correr por sus mejillas, ni los llantos, pero fue obligado a dar una pequeña sonrisa, pegando a Sandy contra él para que no se vaya y continúe haciéndolo.
Sandy dejó que dos pequeñas lágrimas cayeran de sus mejillas, pero continuó acariciando el cabello del chico, sabiendo que eso lo iba a calmar...había sido hace tanto tiempo y no recordaba de dónde lo sabía.
"Por favor Pitch...no llores, perdóname, perdóname por haberte hecho daño, te juro por la Luna que no morirás, no dejaré que nada te pase, ya no dejaré que sigas enfermándote.
Pitch tosió y Sandy tuvo que evitar no llorar al escuchar el silbido de su pecho y el esfuerzo que hacía para respirar.
"¿Todos los espíritus que van a morir...se enferman?" Preguntó Pitch sin esperanza, jugando con la arena negra en sus manos.
Sandy sonrió a pesar de la situación. "No vas a morir, niño, ya te dije que no voy a dejar que pase...Y no, ellos pierden fuerza...poderes" Sandy acarició sus suaves mejillas, limpiando las lágrimas que él mismo había causado. "Algo que todavía tienes ¿o no? Eres joven, tu cuerpo reacciona de manera diferente..." Sandy miró sus manos, por lo menos eso era cierto. "Dime, Pitch... ¿qué pesadilla le diste al niño?" Preguntó de pura curiosidad.
Pitch se sonrojó y miró a otro lado. "Bueno, um, cómo había robado, solo le dije lo que pasaría si volvía a robar, porque es algo malo y tenía que aprender...tal vez exageré un poco en alguna parte de la pesadilla al decirle que en la cárcel unos payasos se lo comerían...pero ¡hey! Es mejor prevenir que lamentar ¿o no?" Dijo Pitch mostrando raramente sus puntiagudos y blancos dientecitos de los que Tooth estaba orgullosa por la mejora.
Sandy sin embargo, no sonrió, procesando lo que Pitch le había dicho. ¿El niño había usado la pesadilla para enseñarle al niño? ¿Para prevenirle de los peligros y consecuencias de lo que hizo?
"¿Y no sentiste algo raro mientras dabas la pesadilla?" Pitch inclinó su cabeza a un lado en confusión.
"¿No querías volverla una pesadilla más fea?"
"Um...creo que sí..." Empezó Pitch, buscando su collet amarillo en la amarilla nube para amarrarse el cabello. "-pero no era lo correcto, el niño ya estaba lo suficientemente asustado con los payasos extra que no creo que necesitaba má-¡uh!" Sandy sonrió de oreja a oreja y lo abrazó, aplastándolo por segunda vez.
¡Jack tuvo la razón desde un inicio! ¡Pitch sí ha cambiado! Es un niño muy bueno...no debí haber bloqueado los miedos de los niños para que el niño no lo encuentre, ¡¿qué clase de persona soy?! Que no puede proteger a su propio-
"¡Sand-er-son! ¡Me ahogo! ¡No respiro!" Dijo Pitch, su cara morada.
Sandy lo soltó a regañadientes y sonrió orgulloso mientras Pitch trataba de respirar de nuevo.
"¿Te acuerdas cuando me pediste que querías saber qué significado tenía tu trabajo?"
Pitch pensó un ratito con la lengua afuera y luego asintió. "Ajá"
"Te lo has respondido esta noche tú solo, Pitch"
"¿En serio?" Pitch sonrió.
Sandy sonrió pícaramente "Sí...El Coco es quien merodea en las sombras, quien viene en la noche a las casas de los niños traviesos y si es que no duermen, las madres les dicen a sus hijos, 'duérmete mi niño, duérmete ya, que viene el Coco y te-" Pitch sacudió sus manos en la oración, disipando la arena.
"¡No! Lalalalalala ¡No te oigo soy de palo tengo orejas de pescado!" Pitch se tapó los oídos mientras Sandy estallaba en risa silenciosa. "Yo escribo niño, ni siquiera estoy hablando"
Pitch abrió su boca para responder, y al no encontrar qué, sus mejillas cambiaron de color a guinda oscuro.
"Malo..." Dijo al final con un puchero, y Sandy se llevó una mano al pecho, como herido, logrando que Pitch se ría.
"Pero en serio, el Coco les dice a los niños que tienen que ser buenos, me alegra mucho que hayas decidido usar tus poderes para ayudar al niño..."
"¿Entonces doy pesadillas buenas?" Sandy asintió, encogiéndose de hombros. Si así era como lo entendió Pitch, había que dejarlo ser.
"Los niños malos reciben pesadillas y ¿los niños buenos no? ¿Solo puedo dar pesadillas a ellos?"
Sandy suspiró, no le iba a mentir de nuevo, encima que se había estado aprovechando de su forma más inocente para que no dé pesadillas, no podía prohibirle algo que también era parte de su trabajo.
"Eso lo decides tú, Pitch... ¿qué crees que es mejor?"
¡A todos!
A los malos.
"¡A los que hicieron algo mal! ¡Yo puedo ayudarlos y protegerlos! ¡Así como lo hacen ustedes con sus poderes...¡Y le restregaría en la cara a Bunnymund que mis poderes son buenos a pesar de dar pesadillas porque lo estoy usando para algo bueno!" Dijo Pitch emocionado...pero había un problema...
Sandy sonrió por la alegría de Pitch, hace rato que el chico no estornudaba, le había indicado a la arena que no elimine el miedo de los niños para que Pitch pudiera sentirlo, para que luz y oscuridad tengan un...
Balance.
"¿Sabes qué sería chévere? Que pudiera venir contigo siempre...Norte no me dejará venir..." Oh no, Norte...
"Pero si eso harás, Pitch..." Dijo Sandy sonriendo viendo el rostro de Pitch iluminarse.
"¡¿En serio?! ¡Guau! ¡Genial! Pe-pero y Norte..."
"Hablaré con él y le diré que tus clases ya terminaron"
Pitch frunció el ceño. "Espera... ¿qué?" ¿Sandy ya no iba a venir a enseñarle? ¡Pero tenía mucho que aprender todavía!
"Pitch..." Sandy le levantó la mandíbula para que lo mirara. "Has aprendido muy bien lo que te he enseñado, necesitas práctica real, no hacer animales o jugar con Onyx...me siento muy orgulloso de ti" Sandy sonrió sinceramente
Pitch se quedó inmóvil, sin poder reaccionar. ¿Sandy...de verdad se siente orgulloso... de mí?
Sus ojos se humedecieron cuando Sandy plantó en su mejilla un rápido beso, del cariño fraternal que sentía por él, aunque eso no evitó que sus mejillas se tornen naranjas.
Pitch abrió grande los ojos cuando un brillo blanco apareció detrás de sus ojos, escuchando una suave risa antes de que desapareciera. Se encogió de hombros pensando que no era nada y rió, pensando en lo feliz que se sentía. ¡Iba a poder dar pesadillas y sentir miedo! Iba a poder hacer cosas buenas como los guardianes y sobre todo, iba a poder pasar tiempo con Sandy...
"¡Este es el mejor día de mi vida, Sandy! ¡Gracias!...Ash...perdón, Sanderson" Dijo cabizbajo.
"Me puedes decir Sandy" Pitch abrió grandes los ojos, y rió. Sandy era su amigo, él le había dicho que solo sus amigos lo llamaban Sandy así que ¡él era su amigo! El vago recuerdo de cómo lo fulminó con la mirada el día que lo conoció y cómo la letra en la que escribió su nombre aguantando el odio prácticamente desaparecieron al ver la sonrisa de Sandy.
El creador de sueños se sentó en el borde de la nube y señaló con el dedo la vista que tenían desde allí. Pitch y Sandy se quedaron admirando el amanecer, los amarillos y naranjas mezclándose perfectamente con los azules y violetas del cielo, mucho más bello que cualquier pintura.
"Norte sabe que estás aquí ¿no?" Le preguntó Sandy y Pitch palideció.
¡Estrellas! ¡Sabía que me olvidaba de algo!
"...¿oops?"
A miles de kilómetros de la ciudad de Quebec en Canadá, un muy molesto Nicholas St. Norte gritaba a todo pulmón por un niño que estaba en grandes y serios problemas.
"¡PITCH BLACK!"
Hoplofobia: miedo a las armas, especialmente las de fuego.
"Donatien, ¿qué pasa mi amor?"
"¡Mamá! Ayúdame, fue horrible. Tuve una pesadilla. Tengo miedo, lo siento mucho de verdad! Yo no debí haber tomado el juego sin permiso,sé que estuvo mal, pero no quiero ir a la cárcel. Perdón, lo regresaré mañana"
"Tranquilo, no llores. Es bueno que el Coco te haya hecho entender que hiciste mal."
"Quien es el Coco?"
"Nadie cielo, es sólo una expresión"
(Perdón si algo estuvo mal escrito, recien estoy aprendiendo francés :I )
Espero que les haya gustado este capítulo, díganme que piensas de él...siento que no ha quedado muy buen...y cualquier cosa, lo mejoro después :)
No se olviden de comentar por favor, escribanme si quieren y nos vemos en el prox capítulo que espero no tarde mucho :3
Bye bye!
