Disclaimer: Éste es un fanfic original basado en Free! Iwatobi Swim Club, Free! Eternal Summer y High Speed!
Los personajes no son de mi autoría. Pertenecen a las series anime y la novela anteriormente mencionada.
Advertencias: Este fanfic es de temática Yaoi (homosexual). Si no te gusta este género, te recomiendo que no leas.
Título: Cómo robar un uke
Autor: MikaShier
Personajes principales: Matsuoka Rin; Nanase Haruka;
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Capítulo 11
Rin podría estar desarrollando un serio tic nervioso, expresado en aquella ceja que temblaba con frustración.
No era que el lugar no le gustase, ¡porque le encantaba!
Pero Sousuke enserio lo estaba tratando como a una chica. O al menos así lo sentía el pelirrojo. Por un lado, le encantaba que se mostrara tan atento hacia él. Pero por el otro... ¿Quién demonios decidió que él sería la chica de la relación? Es más, ¿por qué no podía ser simplemente una relación de hombres y ya? Nadie había escrito que uno de los dos debía hacer el papel de mujer.
No había reglas en una relación homosexual.
Sin embargo, cuando Sousuke pasó un brazo sobre sus hombros y lo atrajo hacia sí para besarle la cabeza, Rin no pudo evitar olvidar el lío que había en su mente. Se dejó besar mientras observaba a un gatito que también estaba mirándolo. Estiró el brazo, en una clara invitación, y el pequeño animal, con alegría, se trepó encima suyo. Rin cargó al invitado y lo acarició con ternura, rascándole suavemente el costado de la cabeza y escuchando el ronroneo.
El pelirrojo intentó prestarle el gato a Sousuke, pero este negó suavemente. No le apetecía cargar a aquella cosa. Rin rodó los ojos.
─Si no te gustan los gatos, ¿por qué estamos en un café-cat?
─A ti te gustan esas cosas peludas ─musitó en respuesta mientras ponía la mano en el cuello de su cita y lo acariciaba suavemente─. Además no es que no me agraden... Solo prefiero... Ya sabes, otro tipo de gato ─tomó un mechón del cabello de Rin y lo jaló con delicadeza.
─ ¿Uno sin pelo? ─preguntó el otro. Por un momento estaba malpensando lo que Sousuke estaba diciendo, pero... Vamos, ¿quién lo compararía con un gato? Sobó el lomo del animalito que cargaba y lo pegó a su pecho, haciendo que la cabeza del pequeño pegara con su barbilla. El pelinegro hizo lo propio, enredando su brazo en la cintura de Rin y jalándolo más hacia sí.
─No exactamente... ¿Ya viste quién está en la mesa de allá? ─El menor asintió.
─No los mires demasiado. Ellos creen que no los hemos visto.
En una esquina del local lleno de pequeños gatitos, Momo estaba sonrojado, mirando al piso con inquietud mientras, a su lado, una chica con un largo cabello plateado y un vestido vagamente ajustado jugaba con sus manos en un movimiento nervioso. Su rostro, completamente sonrojado, demostraba el bochorno que estaba pasando. Sus ojos azules vidriosos por lágrimas de vergüenza, tenían maquillaje sobre los párpados mientras apretaba los labios, pintados con algo de brillo, suavemente.
Momo se armó de valor. Consciente de que los chicos ya lo habían visto y reacio a dejar que su senpai pasase por algo tan vergonzoso como ser descubierto, juntó sus fuerzas e hizo a un lado su orgullo, posando la mano sobre la de Nitori y entrelazándola.
El acto hizo que el corazón del chico que vestía de chica comenzase a latir rápidamente. El sonrojo aumentó en la pareja, mientras una de las encargadas se acercaba a tomar la orden, claramente enternecida por la escena. Parecían un par de adolescentes en su primera cita. Y bueno, eso no estaba lejos de la realidad. Arriesgándose un poco, la encargada se dio el lujo de ser algo entrometida, dispuesta a ayudar al tímido chico a avanzar con su pareja.
─Disculpe la molestia, ¿podrían pasar a uno de los sofá? Vamos a arreglar esta área.
─Eh... De los... Sí... no hay problema ─tartamudeó Momotarou, jalando la mano del peliplateado y guiándolo a uno de los sillones cerca de Rin y Sousuke. Podían escuchar su conversación, pues sus voces eran graves. Pero lo más seguro es que ellos no pudiesen oírlos─ ¿Quién diría que las extensiones le hacen parecer una chica realmente, Nitori-senpai? ─el aludido torció el gesto suavemente y tomó un mechón de cabello.
─No me gusta parecer una chica, Momo-kun ─los ojos dorados del mencionado brillaron.
─Es incluso más lindo que Kou-san...
─Ya no lo digas... Es vergonzoso ─el pelinaranja observó a Nitori guiar la mirada hacia Rin. Suspiró y tomó un mechón del cabello falso del mayor.
─ ¿Tanto le gusta Rin-senpai que aceptó vestirse de chica para verlo? ─el peliplateado se sonrojó y clavó sus ojos azules en Momo.
─Supongo que es algo que ya sabías.
El sonrojo huyó del menor y, muy a su pesar, se sintió un poco decepcionado. Quizá él no había estado en la Academia Samezuka el año anterior, pero era consciente de que todo siempre giraba alrededor de Rin. O al menos así lo sentía. Soltó la mano de su "cita" y se agachó para cargar a un gato y acariciarle el pelo en lugar de el cabello de Nitori.
Por su parte, Sousuke estaba desesperándose. Quizá no había sido muy buena idea llevar a Rin ahí, pues el pelirrojo le prestaba más atención a un gato que a él. Y el mal aumentaba si tomaba en cuenta de que no había solo un gato, si no que al menos ocho gatitos rodeaban a Rin y se restregaban contra él, acariciándose su propio pelaje ante la ausencia de las manos que el chico mantenía en el octavo. Sousuke ya había intentado quitarle de encima aquellos animales, pero uno de ellos le había gruñido y él, en un instinto de supervivencia, se había alejado un poco de Rin. Así que había tres gatitos acomodados en los costados de su pelirrojo, ronroneando, mientras otros cuatro intentaban llamarle la atención, sobándose contra él, y un octavo maullaba en sus manos.
─A nuestros gatitos les gustan las personas coloridas ─musitó una dependiente mientras colocaba dos platos pequeños con tazas de café encima y un plato mayor en tamaño que contenía un trozo de pastel que ellos no habían ordenado─. El postre va por parte de la casa, para usted. He visto que uno de los gatos casi lo ataca y es nuestra forma de pedir disculpas.
─ ¿Por qué mantienen gatos así? ─preguntó el pelinegro. Rin entrecerró los ojos y observó a su amigo, eso había sido algo descortés.
─Bueno... Es que él es un gato muy tierno. Nosotras solemos llamarlo enamoradizo. Siempre que le gusta uno de los clientes, se le pega e intenta que lo cargue y lo acaricie. También es algo protector, procura que nadie más grande que él se acerque. Luego llora cuando se va ─Rin sonrió divertido y tomó al gato que, minutos antes había intentado atacar a su mejor amigo. Rozó sus narices con cariño.
─ ¿Así que te enamoraste de mí? ─el gatito maulló, gustoso y ronroneando─ ¡Qué lindo! Quisiera llevarte ─la chica soltó una suave risa.
─Parece que le gustan mucho los gatos.
─Son unas pequeñas fieras ─afirmó Rin.
─Es agradable recibir personas como usted en éste lugar. Incluso... Perdone mi imprudencia, pero... Hay una vacante. Podría considerar un empleo aquí, si está dentro de sus especulaciones ─el pelirrojo sonrió, mirándola amigablemente.
─ ¿Enserio? No suena mal...
─No tienes tiempo, Rin ─le recordó Sousuke. El aludido asintió.
─Quizá en vacaciones. Gracias por la oferta, lo pensaré de todas formas.
─No hay de qué. Esperamos que lo considere con seriedad.
Sousuke chistó en su interior. Algo le decía que aquella chica estaba coqueteando con Rin, es decir... ¡A nadie le ofrecían un empleo así de fácil!
Pero en verdad, la chica enserio quería que Rin trabajase ahí. Era la dueña del lugar y había visto a ese pelirrojo llevarse tan bien con esos gatitos que no pudo evitar imaginarlo trabajando ahí, con un traje de mesero que tenía motivos de gato. Era perfecto. Además, eso aumentaría la clientela. Pues, desde que ese chico había entrado, otras chicas también lo habían hecho y lo observaban con ternura. Chocó el puño con la palma de su mano. Conseguiría su número de teléfono y lo convencería de trabajar ahí durante al menos un mes.
Se dirigió hacia la tierna pareja de hacía un rato y sonrió, dejando otro par de cafés en la mesita frente a ellos. Hacía rato que ambos tenían la vista clavada en los otros dos y, por el llavero que pudo ver sobresalía de un bolsillo del pelinaranja y también había visto en el celular que descansaba a un lado del chico de los gatos y en una llave que el otro grandulón meneaba en su dedo para pasar el rato, por lo que dedujo que pertenecían a la misma escuela o algo parecido.
─Aquí está su pedido y... Disculpe mi imprudencia, pero...─musitó. Momo alzó la vista, con el gato ronroneando en su regazo.
─ ¿Qué sucede?
─Me preguntaba... ¿Conocen a ese chico pelirrojo? ─El peliplateado alzó sus barreras mentales y observó a la chica con recelo.
─ ¿Se referirá a Rin-senpai? ─se cuestionó el menor, observó el local en busca de otro pelirrojo luego asintió─ Si, es nuestro compañero en Samezuka.
─Momo-kun no debes dar información... ─susurró Nitori.
─Lo que sucede es que le hemos ofrecido un empleo aquí, pero me vi incapaz de preguntar por su número de contacto y, si puedo ser sincera, el chico junto a él da un poco de miedo...
─ Bueno... Yo no lo sé. Pero puede darnos el número de usted y nosotros le obligamos a llamar ─propuso Momo. La dependienta asintió, eso era mejor que nada. Escribió en una pequeña nota y se la entregó a el pelinaranja, quien la guardó de inmediato.
Cuando Sousuke estaba un poco harto de que su chico estuviese siendo seducido por los gatos, Rin al fin decidió terminar su café. El mayor pagó pese a las quejas de Rin y se dirigieron a la puerta. Un pequeño maullido se escuchó antes de que el pelirrojo abriese la puerta. El gato que había intentado atacar a Sousuke lloraba sentado frente a sus pies. El menor, enternecido, se agachó y golpeó su cabecita con ternura.
─Quizá venga a visitarte luego, pequeño ─musitó antes de besarle un lugar sobre las orejas. El animalito ronroneó antes de, desanimado, regresar junto a sus dueñas.
─Ya sabía que habías sido un gato alguna vez.
─ ¿Eh?
─No encuentro una razón más lógica para que ellos te entiendan ─Rin apretó los labios y bufó.
─Idiota. No me ha entendido. Le llamaron.
─Di lo que quieras, pero estoy seguro de que maullaste.
Rin chistó con molestia, volteando la cara hacia otro lado, intentando no hacer muy notable la molestia. Si Sousuke sabía que tanto le afectaba aquél comentario, entonces lo picaría con ello.
Sin embargo, ese no era el plan del día. El pelinegro quería recuperar a su preciado novio, así que no lo molestaría... no mucho. Lo abrazó por detrás mientras caminaban por el centro comercial, la lluvia había espantado a muchos de los clientes y eran pocos los que aún habían salido de sus hogares con la tormenta, por lo cual las miradas que pudieran recibir eran mínimas.
Rin intentó quitárselo de encima, pero el pelinegro apretó el agarre y hundió la cara en el cuello del pelirrojo. Inhaló hondo, impregnándose de el olor que la piel de su amigo emanaba. Le encantaba.
─ ¿Qué demonios haces, Sou? Deja de olerme y suéltame ─exclamó molesto. Deteniéndose para intentar eliminar los brazos de su amigo.
─No ─respondió. Besó la base del cuello de Rin y sonrió, divertido por la molestia del otro.
─No estoy para tus bromas. Anda y suéltame ya.
─Tranquilo, Rin. Aquí no hay nadie. Deja que te bese ─murmuró contra su piel. El pelirrojo bufó, moviéndose con más fuerza.
─No es por las personas. Sousuke, ya déjame. No es agradable ─el pelinegro bufó y apretó más la cintura de Rin.
─ ¿Por qué no solo me dejas amarte?
─Sousuke...
─Ya te escuché, Rin ─exclamó subiendo una de sus manos hasta el rostro del aludido. Besó su mejilla con suavidad y dejó de abrazarlo, entrelazando sus manos firmemente.
Rin dejó salir el aire. Odiaba no poder hacer que Sousuke lo obedeciera.
─Por eso debemos separarlos ─masculló Nitori, retorciendo un pedazo de papel servilleta. Gou bufó.
─Deja de moverte, no me dejas desmaquillarte.
─Lo siento...
─ Pero... Puedo quedarme así por un rato, mientras seguimos a Matsuoka-senpai... ─la chica suspiró.
─Bien. Al fin, aún no te he quitado las extensiones ─los chicos continuaron caminando pegados al barandal del segundo piso, observando a la pareja desde arriba.
─Ai-chan, ¿A ti te gusta Rin-chan? ¿Por eso los quieres separar? ─el peliplateado, sonrojado desvió la mirada.
─No es por eso. Es solo que... Yamazaki-senpai no sabe cuando detenerse. Y aún si Matsuoka-senpai le dice que es suficiente, él es terco e insistente. Siempre están peleando y Yamazaki-senpai siempre gana. Solo no quiero que las cosas salgan mal...
─ ¿Y qué podría ser capaz de hacer Yamazaki-kun? ─murmuró Gou. Nitori se encogió de hombros y señaló al pelinegro, mientras Rin intentaba golpearle.
─Simplemente podría no detenerse. Y yo quiero... Es decir, sé que Yamazaki-senpai no es una mala persona. Si Matsuoka-senpai lo dejara por completo... Si fueran de nuevo nada más que amigos... Entonces creo que él no intentaría nada más.
─ ¿Entonces? ─Makoto lo observó con interés mientras Haru apretaba los puños.
─Solo quiero que escoja a alguien que no sea él. Sé que yo simplemente no tengo una oportunidad. Pero no importa. Si eso significa su felicidad... Yo podría seguir... Así ─Momo chistó en voz baja.
─Debo irme. Tengo que... a mis escarabajos... ─balbuceó el pelinaranja antes de alejarse corriendo. Haru observó la escena con desinterés, bufando internamente.
Rin debería dejar de llamar tanto la atención de otros chicos.
─Entonces... Debemos separar a Sou-chan de Rin-chan, no solo por Haru-chan...
─Por el bien de ambos ─corroboró Gou─. Dios, mi hermano es tan...
─Bueno, entonces en definitiva, podemos agregar una regla ahora ─murmuró Makoto, rodeando a Haru con el brazo y sonriendo amablemente─. Regla número tres para robarnos a Rin: Hazle saber cuánto lo amas. De hecho, hazlo ahora.
─ ¿Y como se supone que lo haré si él está en una cita justo ahora? ─Musitó el pelinegro con un deje de fastidio.
─No estés enojado, ¿sí? Veamos... ─observó a su alrededor, sus ojos verdosos analizando cada una de las tiendas─ Puedes darle algo...
─Tiene que estar solo. Yamazaki-senpai le tirará las cosas. Lo hizo con las flores.
─Buen punto, Ai-chan.
─Entonces... Podemos hacer paréntesis aquí. Regla tres punto uno: Ponle celoso ─comentó Rei. Gou asintió, de acuerdo.
─Eso es una buena idea... Después de todo, es Rin... Aunque... La única persona que lo pone de nervios es Makoto-senpai ─Haru miró a otra parte.
─Definitivamente no. A Rin no le va a gustar.
─Es por eso que lo haremos ─Makoto sonrió, impasible─. No va a ser una cita real. Él solo lo verá así. Además, hace mucho que no pasamos tiempo juntos. Será divertido ─el pelinegro suspiró.
─Bien. Pero tú paga. Yo no tengo dinero.
─Claro. Tenemos mucho de qué hablar.
Rin soltó un suspiro mientras observaba a Sousuke de reojo. Le gustaba, sí. Pero se estaba tornando incontrolable. Miró el techo y dejó que sus pensamientos fluyeran. Efectivamente, comenzaba a tener un mal día.
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NOTAS DE AUTOR:
Bueno, gracias por todos los reviews! Como algunos sabrán, ayer publique un especial en Especiales CRUU, la cita de Haru. Soy malvada, así que la cita con Sousuke durará tres capítulos c: más porque es una cita en toda la palabra y pues, ya saben. Mucho amor y deseo de Sou para Rin! Bueno, dejen sus opiniones y sigan haciendo sus peticiones! Por cierto, me uní a un Forum y publicaré tres OneShots sobre Free! para un... algo así como una competencia, que se yo. Les avisaré, para que pasen a leerlo.
Me tocó: SouRin en un OS de amor. Nagisa y Haru en un OS de amistad. Gou y Rei en un OS de odio. Espero se pasen a leerlos, los publicaré pronto! Si, bueno, al menos yo me emociono.
