Durante tantos meses, Sasuke sintió frustración. Sakura estaba tan cerca, y al mismo tiempo tan lejos. Incluso cuando era capaz de hablar, no estaba ahí de verdad. Daba igual cuánto lo intentaran, cuánto entrenara su Sharingan, nunca era suficiente para alcanzarla del todo. Ella siempre estaba a un pelo de distancia… y se escapaba entre sus dedos cada vez.

Él redobló su entrenamiento como vía de escape para su ira. Naruto fue sorprendentemente útil, sintiendo una emoción similar. Al principio pensó que, si no podía siquiera salvar a uno de sus compañeros de equipo de Itachi, nunca sería capaz de derrotar al hombre en sí. Esta emoción acabó erosionando hasta que se convirtió en determinación para salvarla. A veces no sabía por qué era importante recuperarla; simplemente, lo era.

Ahora podía verla, atrapada tras el cristal. Vino cuando la llamó. Sasuke podía oírla, verla, hablarle; mas no tocarla. Ella tenía sus palmas contra la barrera, y parecía que la distancia entre ellos era mínima, pero nunca serían capaces de superarla.

No tenía el poder suficiente para romperla o cruzar al otro lado.

Era peor que si estuviera muerta.


A "Intrigada": ¡me alegra saber que te guste Ino! La verdad es que no planeé que tuviera este rol... es un desarrollo extraño para ella, pero divertido de escribir (y en carácter, espero). Gracias por pasarte.