Hola a todos! Yei! Nuevo capítulo! Este capítulo es un poco diferente a los otros...se lo estoy dedicando a una amiguita que le dije que leyera este mensaje!

Me pidió que lo haga con algunos detallitos especiales que probablemente notarán a lo largo de la historia...o al final XD, y yo aproveché en poner algunas cosas que no tuve tiempo de explicar antes *levantando pulgares*

Ahora sí, espero que les guste!


"Y cuando estuvimos por Italia, vimos la torre inclinada de Pisa, ¡es genial! Y luego Sandy me enseñó unos increíbles pasajes secretos a unas catacumbas en donde había muchos esqueletos y cosas raras que dan miedo, pero yo no tenía miedo...luego fuimos a Asia y vimos la muralla china, tardamos casi toda la noche en llegar hasta el final pero lo logramos, ahora le debo 20 dólares a Sandy y-"

Norte, Jack y Pitch estaban almorzando, algo que casi nunca hacían los tres juntos. Norte debería estar aprovechando el momento, pero había algo que no lo dejaba en paz, algo en lo que contaba el chico que hacía que su pecho se estruje y frunza el ceño cada vez que su muchacho mencionaba a Sandman. Por lo que el ruso solo escuchaba vagamente, asintiendo cada vez que Pitch pronunciaba una palabra. Jack estaba devoraba su comida como bestia, terminando el plato tan rápido como los primeros tres y sirviéndose su cuarto. El plato de Pitch estaba casi intacto, más enfocado en contar todo lo que había estado haciendo con Sandy durante estos últimos meses. Tal y como había prometido el creador de sueños, había estado saliendo todas las noches para dar pesadillas bajo sus instrucciones. Obviamente fue una larga batalla por parte de Sandy, quien tuvo que convencer a Norte que ir con él era lo mejor y que una semana de castigo en donde aparte de no juegos, no libros, no poderes, tenía que limpiar el taller Y los establos todos los días por mentirle a Norte y haberse escapado del taller, ya habían sido castigo suficiente. Los ojitos de perrito de Pitch dieron el golpe final.

Sandy le daba al chico la libertad que quisiese para que dé pesadillas. Sandy le había dicho que solo intervendría si es que Pitch se pasaba de la raya.

Nunca tuvo que hacerlo.

Pitch seguía rastreando el miedo para darles pesadillas a los niños, sus pesadillas siempre llevaban un mensaje de aviso o proporcionaban el miedo que les faltaba sobre algo.

Pitch se sentía feliz. Ayudaba a los niños, ayudaba a Sandy, ayudaba a traer el balance una vez más y se ayudaba a sí mismo, ya que haciendo esto, se había dejado de enfermar y se hacía cada vez más poderoso, complementando el poder de Sandman.

"¿Y tú qué hiciste hoy Jack?" Preguntó Norte interrumpiendo gentilmente a Pitch, quien rodó los ojos.

"Urgh...comida...comer" Fue su única respuesta mientras devoraba un trozo de asado.

Norte rodó los ojos, sonriente y miró al otro chico. Con el tenedor en la mano izquierda, movía la comida de un lado a otro mientras que con la otra, creaba distintas imágenes con su arena.

"сын* ¿No quieres ayudar en esculturas? Vamos por nueva provisión de hielo ¿da?" Dijo Norte para llamar la atención del pelinegro.

"Solo tú y yo, ¿te acuerdas promesa sobre ir en trineo? ¡Podemos ir ahorita!" Le dijo Norte, más suplicante de lo que creyó.

"Lo siento Norte, no puedo, ya falta poco para que llegue la noche en el hemisferio norte y tengo que encontrarme a Sandy en Rusia, me dijo que hoy íbamos a ver el Museo del Hermitage y luego a la Catedral de San Isaac, adiós, nos vemos tal vez mañana" Dicho esto, el joven desmaterializó en las sombras con su típica sonrisa y desapareció.

"Catedral de San Isaac, Catedral de San Isaac, ¡yo ayudé en construcción de Catedral de San Isaac!" Murmuró-gritó Norte.

Jack levantó la vista de su comida para ver a Norte con una ceja levantada, sospechando sobre la actitud de Santa Claus.

"¡No me mires así!"

-.-.-.-.-.-

"Pisst, Jack...¡pisst!"

Jack se sobresaltó y miró a Pitch con ojos desenfocados. "¡¿Qué?!" últimamente, desde que el invierno había terminado, Pitch veía al peliblanco sin energía, desgastado, mientras que él crecía cada día más fuerte. Cuando Pitch quería que jugara con él, lo fulminaba con la mirada y un poco más y le gruñía.

A Pitch no le gustaba.

"¿Estás molesto conmigo?" Le preguntó Pitch y Jack sorprendentemente, sonrió.

"Nop"

"¿Te sientes mal?"

"Nop"

"¡¿Entonces?!" Dijo Pitch muy tentado a golpearlo con la culata de su cayado.

"Es...z,z,z...difícil de explicar...z,z,z...lo entende..." Jack se volvió a dormir antes de terminar su explicación.

Pitch suspiró y dejó a Jack con su siesta hasta la hora del almuerzo. En serio esperaba que Jack le estuviera diciendo la verdad y que no estuviera enojado, casi ya no salían a jugar en la nieve o visitaban a Jamie y Sophie.

Pensar en su primera creyente le levantó el ánimo.

-.-.-.-

Sandy dirigió su avioneta hacia la ventana más grande de Santoff Clausen, que era la de la Sala del Mundo. Antes de desintegrarla, sin embargo, cargó con ayuda de su arena al dormido chico fuera del avión. Le había costado mucho lograr dormir al joven Coco, y eso que no le pudo dar sueños, pero lo había logrado.

El brillo de su arena contrastaba con la oscuridad del taller, y avanzó flotando en dirección al cuarto de Pitch. Sin embargo, antes de que pudiera llegar a su destino, las luces se prendieron y pudo ver a Nicholas St. Norte sentado en un sillón cercano, portando una inusual mirada seria.

"Sandman" Dijo Norte con un toque de desprecio.

Sandy inclinó su cabeza en señal de saludo, no notando o ignorando el tono con el que Norte se le había dirigido.

"¿Qué pasó?" Preguntó Norte mandándole una mirada acusadora al notar al chico inconsciente en los brazos de Sandman.

"No te preocupes, solo está durmiendo" Escribió Sandy, intentando pasar a Norte, pero no lográndolo.

"No debería venir tan tarde al taller, se queda despierto hasta muy tarde desde que sale contigo" Le dijo Norte, acercándose un poco más a Sandman.

Sandy le dio una calmada sonrisa que hizo que Norte frunza el entrecejo. "Nick...Pitch es un espíritu de la oscuridad, de la noche...debería dormir de día"

"Antes no era así" Argumentó Norte.

"Antes Pitch no tenía poderes" Sandy explicó con una sonrisa e intentó moverse una vez más, pero sin conseguirlo.

"Yo voy a llevarlo a su cuarto, muchas gracias" Dijo Norte rápidamente y tomando al joven pelinegro en sus brazos.

Pitch lloriqueó suavemente, quejándose por ser alejado de la paz que emanaba Sandman hacia la neutralidad del pecho de Santa Claus, en donde era más proclive a tener pesadillas.

"Ya no tienes nada que hacer acá, Sanderson. Puedes irte"

Sandy parpadeó un par de veces bajo la mirada fija de Norte, realmente le estaba diciendo que se vaya.

"Nicholas..."

"Sí sabes que aunque no nos haya parecido antes, que Pitch dé pesadillas es lo mejor para todos ¿no?"

El Guardián del Asombro soltó un fuerte suspiro y miró a otro lado. "Da"

"¿Y sabes que Pitch viene conmigo porque es lo mejor para él? Pitch sabe que le conviene venir conmigo-"

"Bueno, ¿pues no te parece que debería dejar de ir contigo tan seguido?" Espetó Norte de repente, pegando a Pitch a su pecho. Sin embargo, al darse cuenta de lo que dijo, rápidamente aclaró. "Llega tarde al taller...y está durmiendo poco, ¿eso no debería preocuparte?...Quiero protegerlo...me-me da miedo que le paso algo malo mientras yo no esté..." Confesó el Guardián de Navidad poniendo un mechón negro suelto detrás de la oreja de Pitch.

Sandy flotó silenciosamente hacia él, y puso una pequeña mano en su gran hombro.

"Norte...Yo no dejaría que le pase algo...no otra vez..."

"Eso no lo sé" Dijo Norte con molestia. "Tú, al igual que Áster, lo has tratado mal desde primer día, solo desde que recuperó sus poderes te empezaste a preocupar. Yo he estado siempre con él, me encargué de sus heridas y estuve con él cuando tenía pesadillas... ¡¿cómo sé que no le harás daño?!" Gritó-susurró Norte, la ira haciendo que su acento se vuelva más marcado.

Sandy lo miró unos segundos, el dolor reflejándose en sus ojos, su brillo apagándose lentamente. "Sí, lo traté mal, y no sabes cuánto me arrepiento de eso ¿está bien? Pero ni tú ni nadie saben por qué, ¡no tienes derecho de decirme cómo me debía sentir! Si...si supieras por qué me-me daba miedo acercarme me entenderías..."

Norte suavizó su mirada, viendo como Sandy giraba sus hombros, sintiéndose incómodo con la delgada cicatriz en su espalda que cierta arma oscura le había dejado, disparada por el monstruo que había sido el chico a quien sostenía tan cariñosamente. "Sanderson...sé que duele...pero hemos visto que niño no recuerda, no debe pagar por algo que técnicamente él no hizo"

Sandy se frotó los ojos al sentir que empezaban a cristalizarse. "Lo sé... ¿por qué crees que me duele, eh? ¡Porque él no es el Pitch que conocíamos!, pero no sé si él-"Sandy apretó los dientes mirando hacia abajo. "Olvídalo" Dijo finalmente, ante la mirada expectante de Norte.

"¿Qué no me quieres decir, Sandman?" Preguntó Norte sospechoso.

Sandy dudó un momento pero al ver al chico dormido, suspiró. "Prométeme que no se lo dirás a nadie...a ningún guardián...y menos a Pitch...Promételo" Empezó Sandy, y Norte asintió.

"Bueno...hace mucho tiempo atrás, tal vez siglos, yo, ah-bueno-" Un quejido lo interrumpió y ambas miradas fueron puestas sobre el pelinegro. Norte giró un poco a Pitch para ver la mueca que estaba haciendo, empezaba a tener una pesadilla. Norte lo sacudió con delicadeza, intentando despertarlo, pero Sandy negó con la cabeza.

"Hay que llevarlo a su cuarto" Le escribió, y ambos se dirigieron a su cuarto, Sandy flotaba detrás de Norte, tirando la manga de su túnica nerviosamente.

Norte dejó a Pitch en la cama, y al instante Pitch se encogió como bolita, negando con la cabeza.

Norte frunció el ceño preocupado, e intentó despertarlo nuevamente, pero Sandy lo detuvo.

"¿Estás demente, Mansnoozie? ¿Dejarás que tenga una pesadilla? Déjame despertarlo" Dijo Norte cuestionando la sanidad de Sandman.

"Tú mismo lo dijiste, Norte, necesita dormir" Sandy se sentó al lado del pelinegro y puso sus manos en su grisácea frente. Las manos de Sandy brillaron dorado, cada vez intensificándose más. La mueca de miedo que el niño portaba no quería cambiar, y Sandy entrecerró los ojos con determinación, su cuerpo entero brillando como una pequeña estrella.

Finalmente, la mueca se borró y los delgados labios de Pitch formaron una pequeña sonrisa; arena dorada, aunque pálida, giraba sin patrón alguno sobre el niño. Sandy sonrió y colapsó a su lado, respirando pesadamente.

"¿Estás bien?" Preguntó Norte viendo que el pálido brillo de Sandy no mejoraba. Sandy abrió los ojos y sonrió. "Sí, ya estoy bien"

"¿Qué-qué pasó, Sandy?"

Sandy apoyó su mejilla contra la almohada que Pitch no estaba usando. "Bueno...me es difícil hacer que Pitch se duerma ¿sabes? Y mucho más darle un buen sueño"

"¿Por qué?"

"Será un niño, pero sigue siendo el Coco" Dijo Sandy sonriendo forzadamente.

Norte notó las lágrimas en los ojos de Pitch y las limpió con su dedo pulgar, acariciando su mejilla. "Pobre chico..." Dijo suspirando. "Hace tiempo que no tenía pesadillas"

Sandy levantó la vista hacia Norte sin creer lo que había dicho.

"¿Que no lo sabes?...Pitch tiene pesadillas todas las noches..."

Norte pareció aturdido por la declaración escrita de Sandy. "Pero ya no llora en noches...no me llama cuando despierta..."

Las mejillas de Sandy se tornaron naranja y miró a otro lado. "Me viene a buscar..." Escribió en letras pequeñas que desafortunadamente Norte sí alcanzó a leer, sus azules ojos se entrecerraron con molestia.

"Ay Norte...no te preocupes...no te voy a robar a Pitch" Dijo Sandy rodando los ojos juguetonamente con una sonrisa "Él te quiere mucho, no dejes que eso cambie..." Sandy besó rápidamente la frente de Pitch y se acercó a Norte, entregándole una bolsita dorada. "Toma, es arena de sueño, para cuando tenga pesadillas" Con eso, Sandy saltó por la ventana, creando una nube de arena bajo él y desapareciendo en la distancia.

-.-

"¡Pitch!" Norte llamó al pelinegro y Pitch se materializó en frente de él.

"¿Qué?" Preguntó Pitch, luchando un poco por separar la vista de su juego, había tomado un gusto por el 'Ipad' y llevaba toda la noche en las sombras, jugando para pasar el último nivel de un juego.

"¿Esa es forma de responder, jovencito?"

Pitch suspiró al perder una vez más y miró a Norte. "No..." Dijo a regañadientes. "Dígame mi estimado Nicholas St. Norte, ¿en qué le puedo ayudar?" Dijo Pitch en un tono burlón que hizo que Norte se riera y lo golpeara suavemente en la espalda.

"¿Puedes ir a buscar a Jack? ¿Da? Quiero hablar con él"

Pitch gruñó con flojera en voz alta, pero obedeció, desapareciendo en las sombras. Apareció segundos después en su helado y congelado cuarto.

Jack, como era su costumbre estos días, estaba durmiendo. Había nieve, hielo y escarcha en todos lados, la ventana estaba abierta, y el viento rugía fuertemente.

"Jack..." Dijo Pitch tocando su hombro para despertarlo, solo para sisear de dolor y retirar su mano al instante, como si se hubiera quemado.

Su temperatura corporal estaba mucho más baja que de costumbre, Pitch podía ver escarcha cubriendo las mejillas y frente de Jack.

"Mm, ¿Jack? Vamos, despierta" Dijo Pitch una vez más, esta vez intentando tocar su cayado que parecía pegado (tal vez literalmente) a Jack, pero a medio camino, Jack abrió los ojos al instante, sus pupilas contrayéndose para ver al pelinegro. Un gruñido inhumano se escapó de su garganta y antes de que Pitch tuviera tiempo de reaccionar, Jack se lanzó sobre él, clavando sus blancos dientes en su mano derecha.

Su grito se ahogó en su garganta, paralizado por el frío recorriendo todo su cuerpo, congelando sus pulmones y helándolo hasta los huesos. "AHH!"

Jack no dejaba de gruñir, y se levantó, acercándose a Pitch, quien retrocedía confundido y asustado con su helada mano al pecho. "¡Jack! ¿Qué pasa?"

El cayado de Jack brilló azul, listo para congelar a este chico que lo había despertado. Pitch estaba tan asustado que no podía llamar a las sombras para huir.

Todo pasó muy rápido. Jack gritó salvajemente, su gritó mezclándose con el rugido del viento y disparó. Pitch se encogió, esperando el ataque, pero nunca llegó, ya que fue desintegrado por la espada que lo había atravesado y ahora estaba clavada en la pared.

Ambos chicos giraron la cabeza, y vieron a Norte corriendo hacia ellos, especialmente a Jack. Levantó sus manos, como lo hacen los domadores para aplacar la ira de sus animales.

"Hijo...shush...tranquilo...shush" Jack intentó morderlo también, pero Norte se movía ágilmente, como si supiera qué movimientos haría Jack. "Puedes volver a dormir...tranquilo"

Pitch vio cómo Jack parpadeaba pesadamente, bajando la guardia por un rato, dejando que Norte lo cargue y lo deje en su cama cubierta de nieve. Jack abrazó su cayado y soltó un suspiro contento, seguido de una sonrisa. Estaba dormido de nuevo.

Pitch parpadeó un par de veces, una mueca de confusión plasmada en su rostro mientras abrazaba su mano contra su pecho. Norte se acercó a él, hablando en voz baja. "¿Estás bien? Lo siento, debí suponer que había empezado su hibernación..."

"¡¿Hi-hibernación?!" Preguntó Pitch confundido, contrayéndose de dolor cuando el dolor de su mano creció hasta su antebrazo.

Norte asintió y analizó su mano, pensando vagamente que Pitch tenía la manía de lastimarse las manos, y frunció el ceño. "Vamos a mi oficina, ¿da?"

Pitch asintió, haciéndose el valiente para no demostrar que su mano congelada le quemaba más de lo que parecía. "¿Por-por qué a tu oficina y no a la enfermería?"

"Mordedura de Jack es especial, bastante fría...congela mano, se pone morada, como cuando te quedas mucho tiempo en el frío"

Pitch resopló de risa a pesar de la seria situación. "Frost-bite*" Dijo riendo suavemente y Norte también rió.

"Da...y peor aun cuando está en hibernación"

Pitch extendió su mano para que Norte vierta el contenido azul de un envase en su mano. "¿Me quieres explicar eso de la hibernación? ¡¿Cómo que Jack está hibernando?!" Preguntó incrédulo.

Norte sonrió ante la confundida cara del pelinegro y dijo. "Espíritus estacionales hibernan cuando su estación termina. Jack hiberna en meses más calientes de verano"

"Ok...pero, ¿por qué me mordió?"

"Modo de protección...digamos que está en 'automático', en un modo más salvaje que los protege de peligros en hibernación"

"Genial... ¿cuánto tiempo dura?"

"Bueno...lo máximo que Jack ha dormido han sido cinco meses" "¿¡Cinco meses!?" "Pero normalmente son tres"

Pitch sopló un mechón negro fuera de su cara haciendo puchero. Si contaba tres meses, Jack despertaría en Julio...Lo-lo iba a extrañar.

"Eh...no te pongas así" Dijo Norte al notar su deprimida expresión. "Él estará bien, de verdad" Pitch mantuvo una seria mirada y Norte lo atrajo a un abrazo, esta vez logrando sacarle una sonrisa. "¿Quieres ser el primero en ver los nuevos diseños de esculturas que tengo?"

"Um...no lo sé...tenía que ir con Sandy hoy-"

"¡Bah! ¡Por un día no pasa nada! Te dejaré usar mi sierra..."

"¡Sí!" Dijo Pitch emocionado, las sombras moviéndose a sus pies mientras corría a la mesa de trabajo.

Norte sonrió victoriosamente. Norte: 1, Sandy: 0

-.-.-.-

"¡Pitch! ¡Jajaja, sé que estás allí!" Dijo Sophie al instante en que notó el cambio en las sombras de su casa.

Pitch se materializó enfrente de ella con los brazos cruzados y una sonrisa "¿Cómo lo supiste, niña?"

"Porque no es tonta, haces mucha bulla cuando intentas asustar a alguien desde las sombras" Dijo Jamie con una sonrisa, chocando puños con Pitch cuando este escapó del abrazo de su hermana.

"¡Hey! ¡Claro que no!" Se quejó Pitch.

"Claro que sí" Le dijo Sophie riendo. Pitch le sacó la lengua y Sophie hizo lo mismo.

"Oye... ¿Y Jack?" Le preguntó Jamie mientras se acomodaba uno de sus audífonos.

Pitch tiró un poco de la manga de su casaca, nervioso. Era la primera vez que los venía a visitar sin Jack y se sentía extraño. Al principio hasta había llegado a creer que no podrían verlo y caminarían a través de él como todos los demás porque Jack no estaba, pero eso era obviamente ridículo.

"Bueno...está...durmiendo"

"¿Durmiendo?" Preguntó Jamie.

"Ah, sí. Bueno, um." Pitch pensó cómo explicar lo que le explicó Norte. "Como el invierno ya terminó, Jack va a dormir por unos meses y-"

"¡Ah! ¡Está hibernando!" Dijo Jamie y ambos hermanos se rieron cuando Pitch abrió la boca en asombro. "Pudiste haber dicho eso, ya lo sabemos Jajaja"

Pitch rió nervioso y pasó una mano por su cabello. Al levantar la mirada, vio que la rubia lo estaba mirando fijamente. Un rubor creció en sus mejillas.

"Bueno, y ¿qué están haciendo?" Preguntó Pitch.

Sophie abrió grandes los ojos y tomó la mano de Pitch, arrastrándolo a su cuarto. Ya ahí, Pitch se sentó en la cama celeste de Sophie mientras la ojiverde buscaba misteriosamente algo entre sus desordenados cajones.

"Um, ¿Sophie? ¿Qué haces?"

"¡Ajá!" Gritó Sophie haciendo un pequeño baile de la victoria, que hizo que el pelinegro riera por lo bajo. La niña era adorable.

Sophie se acercó a él y le entregó una cartita decorada con un lacito, en letras corridas, decía 'Para Pitch'.

"Es para ti..." Dijo Sophie sonrojándose y mirando al suelo girando las manos nerviosamente.

Pitch levantó una delgada ceja hacia Sophie y su vista regresó a la carta, perdiéndose cómo su acción había hecho que el sonrojo de Sophie creciera.

El pelinegro abrió la carta y leyó lo que había dentro. ¡Estás invitado a mi cumpleaños! Espero que puedas celebrar este día especial conmigo.

"Te-Tenía que-que entregar las cartas todavía en al-algunos meses...pe-pero no-no sabía si te podría ver...y-y me gustaría que-que vengas..." Pitch sintió que su corazón se caía cuando notó las lágrimas en los ojos de Sophie. "Pe-pero si no quieres venir, es-está bien"

"Aw, Sophie..." Dijo Pitch abrazando a la niña, quien escondió su cabeza en su hombro. "No llores...obviamente me encantaría venir, no llores..."

Sophie lo miró haciendo puchero. "¿Lo-lo prometes?"

Pitch sonrió, mostrando los dientes. "¡Absolutamente!" Se inclinó un poco y se llevó la mano al pecho. "Con mi alma"

Sophie soltó una risita y se limpió la cara con la manga de su polo. "Es en Julio..."

Pitch asintió y guardó cuidadosamente la carta en el bolsillo de su casaca. "Te adelantes bastante en entregármela, querida...como 3 meses" Dijo riendo. Sophie se movió de un lado a otro mirando al techo. "Quería estar segura de que vendrías"
Pitch rodó los ojos juguetonamente, las sombras cubriendo el cuarto más de lo usual. "Todo por mi primera creyente"

Sophie dio una risilla y lo abrazó. Pitch no dudó en devolver el abrazo.

-.-.-.-.-

"¡Me aburroooo!" Se quejó Pitch, estirándose en su cuarto. La Televisión estaba prendida, los juguetes por doquier (aunque eso no era novedad) música, aparatos electrónicos, todos prendidos, y él seguía aburrido.

"¡Tonto Jack que tiene que dormir por tres malditos meses!" Había pasado un mes desde que Jack inició su hibernación, y Pitch ya quería arrancarse el cabello.

Al rodar más cerca al borde de la cama, se resbaló y cayó, siendo absorbido por las sombras debajo de su cama. Fue expulsado en algún lugar del taller unos segundos después, riendo.

Era la cocina, y aprovechó en asaltar la despensa antes de los elfos le ganen. Le sacó la lengua a los pequeños duendes cuando notaron que ya no tenían comida qué robar.

Riendo maliciosamente, desapareció en la primera sombra que vio, salvándose por un pelo de ser mordido por los duendes de orejas puntiagudas.

"Jajaja, estúpidos elfos que no me-¡ahhh!" Gritó al salir de la sombra y perder el balance con algo, cayendo de cara contra el suelo.

Gruñó por lo bajo y rodó para mirar boca arriba. Había una alfombra negra, estantes, varios libros de todos los tamaños y formas y cuatro guardianes mirándolo curiosamente, uno de ellos con su típica mirada gruñona. Era la biblioteca, y aparentemente, ellos estaban en una reunión.

"... ¿Ups?" Se disculpó, rodando una vez más para estar echado sobre su estómago.

"¿Qué haces en el piso, Pitch?" Le preguntó Norte y Pitch respondió a la necesidad de su lado sarcástico de hablar.

"Pues, fíjate que es muy cómodo estar el suelo, digo, es mi sitio preferido para estar"

"Pero si el suelo es duro y frío... ¿por qué-?" Tooth se acercó a Norte y le dijo. "Es sarcasmo, Norte"

Pitch escuchó a Norte susurrar "Ahhhh" y empezó a carcajearse. Sandy lo ayudó a pararse.

"Gracias" Dijo, y tres de los cuatro guardianes presentes sonrieron.

"¿De qué están hablando?" Les preguntó Pitch, sentándose en el sitio que Jack debería estar ocupando.

Bunny gruñó rodando los ojos y miró a Norte impaciente. "¿Le puedes decir a este que nos deje en paz?"

"Tengo nombre, ¿sabes?" Dijo Pitch hostilmente. Si estuviera solo con Bunnymund, no hubiera tenido la valentía de responderle, pero ahora que estaba con su familia, sabía que no le pasaría nada.

"Sí, lo sé...pero me da ganas de vomitar al escucharlo"

"¡¿Qué te pasa estúpido?! Mejor ponte a buscar huevos, seguro para eso sí eres bueno" Dijo Pitch sonriendo satisfecho al ver la ofendida expresión del Guardián.

Áster le agarró el brazo, zarandeándolo "¡Maldito estorbo! ¡¿Por qué no vas a jo-?!"

"¡ÁSTER!" Norte gritó, separando al Conejo de Pascua del chico. Sandy flotó hacia Pitch, jalándolo de los brazos para que no se lance sobre Bunnymund para despellejarlo. La ira en sus ojos amarillos solo era superada por la que brillaba en los ojos del ruso.

"¡Suficiente, Bunnymund!"

Bunny pegó sus orejas a su cráneo por el grito y miró atónito cómo todos se acercaban a Pitch... ¡a Pitch!

"¿Estás bien?" Le preguntó Tooth y Pitch, quien miraba al suelo con un puchero, negó la cabeza. "Me duele mi brazo"

"¡Aw! ¡Bunny! ¿Qué te pasa?" Dijo Tooth abrazando a Pitch.

Bunny fulminó a Pitch con la mirada cuando él le sacó la lengua cuando nadie lo veía.

"¡¿Es en serio?!"

Todos voltearon su cabeza, y fue el turno de Bunny de ser el fulminado con la mirada.

"¿Puedo saber de qué hablaban?... ¿O también me van a gritar?" Dijo Pitch con ojitos de perrito, que, tanto él como Bunny, sabían que eran falsos. Tenía el don de poner caritas tristes a su conveniencia.

"Claro muchacho. Hablábamos de Jack, de su hibernación, y de cómo la cantidad de niños que creen en nosotros se ha incrementado" Le informó Norte.

"Hum...genial" Dijo Pitch. "¿Hablan con los niños para que creen en ustedes?" Preguntó con curiosidad.

Bunny, quien estaba enfadado, se cruzó de brazos y miró a otro lado. Los otros guardianes negaron con la cabeza.

"No Pitch, nunca hablamos con los niños" Le dijo Sandy, sabiendo a dónde se dirigía el pelinegro.

"¿Pero, por qué? ¡Tienen más oportunidad de que crean en ustedes si los ven! Y los que ya creen, refuerzan su fe y se lo dicen a más niños"
Norte, Tooth y Sandy se miraron entre sí, no era una mala idea, pero había un problema, ¡no tenían tiempo! Siempre andaban ocupados haciéndolos felices, no tenían tiempo para ellos.

"Pitch, es muy buena tu idea...pero...es bastante raro que tengamos tiempo para convivir con los niños..." Dijo Tooth con una cálida sonrisa. "Nuestra creencia se basa en su mayoría en fe, además, no hay una ocasión especial en la que podamos convivir con ellos"

Pitch entrecerró los ojos, pensativo, cuando un foco de arena negra se creó sobre él, haciendo que Sandy ría silenciosamente. "¡Sí lo hay! ¡El cumpleaños de Sophie!"

Eso llamó la atención de Bunny ¿Cómo olvidarlo? El cumpleaños de Sophie se estaba acercando.

"Es en un par de meses. Hará una fiesta, hagan espacio en su muy apretada agenda de guardianes, vayan, dejen que los niños los vean un rato, coman pastel y ¡seguro habrá más luces cubriendo el globo!"

Norte soltó una carcajada, golpeando a Pitch en la espalda, felicitándolo, aunque solo logró que el chico se quedara sin aire en los pulmones. "¡Pitch tiene razón! Es buena idea, ¿da? Sophie Bennett tiene una creencia bastante fuerte, ¿qué dicen guardianes?"

Tooth asintió riendo y Sandy levantó los pulgares. Pitch se llenó de orgullo, había ayudado a los guardianes, y le había conseguido a su amiga una sorpresa de cumpleaños.

Los tres guardianes miraron a Bunny, y Pitch lo retó con la mirada a decir que su idea no era buena.

"Grr, ¡bien! Pero solo porque es el cumpleaños de Sophie"

-.-.-.-.-.-

Jack sentía que estaba en el paraíso. Un paraíso frío e invernal, suave y cómodo. Estaba relajado, sin alguna preocupación en el mundo, solo en encontrar la posición perfecta para seguir dormitando. Pero algo ya no le dejaba.

Detrás de sus párpados había una luz, una luz que contaminaba toda su oscura vista y lo incomodaba. Jack intentó abrir sus ojos, pero sus pestañas estaban congeladas, escarcha cubriéndolas. Logró romper la congelada barrera y al instante deseó no haberla roto, porque luz blanca lo atacó al instante.

"¡Ah! ¡Apaguen esa cosa!" Se quejó, echando vaho al hablar. Su voz estaba ronca, helada y fría, como el hielo.

Jack se talló los ojos y analizó el lugar. ¿Qué había pasado? Lo último que recordaba era tener sueño, mucho sueño, y prometer una venganza contra Sandman por hacerlo sentir así. De allí, nada. Solo relajante oscuridad.

Analizó su ropa, tenía más escarcha y hielo encima que de costumbre, era raro, y su cuerpo irradiaba más frío de lo que lo hace normalmente. Se sentía nuevo, renovado, como si el sueño lo hubiera recargado y llenado de energía.

Abrió la puerta de su cuarto, o lo intentó, luchando con el hielo que la mantenía pegada. Decidió patearla, y se abrió con facilidad. "Jejeje"

Caminó por los conocidos pasadizos del taller, sus pies dejando congeladas huellas mientras caminaba, hasta que se topó con cierto pelinegro.

Pitch abrió los ojos como si hubiera visto un fantasma y luego sonrió. "¡Jack!"

Quiso abrazarlo, pero cerca de él, se detuvo, temblando. "Estás helado" Dijo susurrando, y Jack rió.

"Hola a ti también"

Cuando dejó de temblar, Pitch dijo. "¡Por fin despertarte!" Luego le gritó con algo de molestia. "¡¿Sabes cuantas veces me estuve muriendo aquí?!"

Jack lo miró confundido. "¿Por fin?"

"Tres meses es mucho tiempo, te cuento"

¡Ah! Eso lo explica todo...

"Jajaja. Hibernación...claro... ¿Alguien me intentó despertar?"

Pitch levantó su mano. "Y me mordiste"

Jack estalló en carcajadas, imaginando la escena, ya que no lo recordaba. "Lo siento"

"Meh, no importa" Dijo Pitch desestimando el asunto.

"¡Jack!" Escucharon ambos jóvenes a Norte gritar detrás de ellos. Norte levantó a Jack y le dio dos besos en cada mejilla, para finalmente abrazarlo.

"¡Me ahogo!" Dijo Jack golpeando la espalda de Norte, quien después de eso, lo soltó.

"¿En serio mordí a Pitch?" Le preguntó Jack despeinando a Pitch, recibiendo un 'me demoré un montón para tenerlo así' de parte del chico.

"Da...aunque menos de lo que mordiste a Bunny"
Pitch estalló en carcajadas cuando Jack sacó su lengua, asqueado, recordando los pelos en su boca. "Oh, Jack. Mañana es el cumpleaños de Sophie, ¿sí puedes venir, no?"

"¡¿Ya estamos Julio?!"

-.-

"¡Saca esa cosa de mi cara!"

"¡Jackson! ¡Deja que Tooth te ponga el bloqueador!"

"¡Pero se siente raro!"

"¿Te quieres quemar?"

"Acabo de hibernar, lo soportaré bien"

"No me interesa, te lo pones"

Tooth perseguía a Jack con un bloqueador en la mano, volando por todos lados.

El bloqueador lo había diseñado Norte. Mientras que uno normal protege de los rayos solares, este mantenía a Jack frío para que el calor del verano no lo enferme, pero para eso, tenía que ponerse una cantidad grande.

Sandy vigilaba que Pitch se ponga el suyo, el de él protegía su sensible piel no de los rayos solares, sino de la luz que estos creaban. Pitch arrugó la nariz cuando Sandy le dijo que lo que se puso no era suficiente y le expandió la crema blanca por toda su cara y cuello. No le gustaba, pero era la condición que le habían puesto Norte y Sanderson para ir, y claro, no iba a romper su promesa con Sophie.

Norte atrapó a Jack, quien recién se había enterado de los planes que habían hecho sin él ayer, y Tooth le esparció sin delicadeza el bloqueador, usando la misma velocidad con la que batían sus alas. Jack sacó la lengua y lamió el bloqueador de casualidad.

"¡Ah, ah! ¡Ma lenga!" Dijo Jack saltando de un lado a otro con la amarga sustancia en la punta de su lengua. Tooth sonrió satisfecha.

Cuando ambos chicos estuvieron listos, Pitch se veía como un zombi y Jack como un muñeco de nieve pálido. Ninguno pudo evitar reírse por la apariencia del otro.

"¿Dónde está Bunny?"

Justo en ese momento, un agujero se abrió en el suelo, y Bunny saltó fuera de él. "¿Ya están listos?" Bunny sostenía un regalo forrado de celeste y verde en una pata. "Urgh... ¿Él también viene?"

Norte se acercó tranquilamente a Bunny y le susurró unas cosas que, si el conejo no estuviera cubierto de pelo, se hubiera visto cómo palidecía.

"Claro, yo sugerí la idea" Dijo simplemente Pitch bajo amenaza del Creador de Sueños.

"Muy bien todo el mundo, ¡al trineo!"

Los ojos de Pitch se iluminaron. ¡¿Estaba oyendo bien?! ¿¡El trineo!? Utilizó las sombras para ser el primero en llegar al majestuoso trineo. Los yetis estaban ajustando los arneses y dando toques finales. Su sorpresiva aparición los había sobresaltado.

Cuidado, no toques nada hasta que te digan

¡Tócalo y destrúyelo!

Pitch estaba saltando de la emoción, haciendo inconscientemente que el hielo bajo él se mezcle con arena negra. "¡Vamos, apúrense!"

Jack obedeció y flotando, se acomodó en el trineo junto a Sandy y Tooth. Bunny tragó saliva y Norte le señaló su trineo, con una mirada que ante los ojos de Bunny decía, Sube o muere.

Pitch esperó a que Bunny subiera al trineo para acercarse tímidamente a Santa Claus. "Norte..."

"¿Hm?"

"¿Esto cuenta como nuestro paseo tú y yo?"

Norte lo miró sorprendido y luego sonrió cálidamente. "No" Le guiñó el ojo y Pitch, contento con la respuesta, subió al trineo.

"¡Abróchense los cinturones!"

"Deja de decir eso..." Masculló Bunny por lo bajo y Norte agitó las riendas.

Los renos empezaron a correr. El trineo avanzó a una velocidad increíble.

El cuello de todos se fue para atrás por la fuerza, en especial el de Bunny, quien intentó clavar sus uñas en la madera que ya tenía marcas de sus antiguos ataques de pánicos.

"¡Todos muévanse!" Gritó Norte y el trineo entró a un túnel negro. Pitch gritó ante la sensación de caer al vacío, solo para reír con todas sus fuerzas cuando la luz regresó, y estaban deslizándose por un túnel hecho de hielo.

"¡Todavía no es la mejor parte!" Gritó Jack para ser escuchado entre los gritos de Bunny. Pitch miró hacia atrás y vio que Sandy y Tooth estaban levantando los brazos, como si fuera una montaña rusa. Pitch quería hacer lo mismo, pero no podía soltar su agarre que tenía en el borde del trineo por más que trataba.

El trineo daba brincos por la velocidad a la que iban y cuando levantó la cabeza, vio una torre de madera en donde unos yetis estaban trabajando.

"¡Más rápido, más rápido!" Logró gritar. Escuchó a Norte reír maniáticamente y bajó una palanca. ¡El trineo ahora corría en las paredes del túnel! ¡Increíble! Empezaron a dar vueltas y Pitch no paraba de gritar de la emoción, sus nudillos volviéndose blancos por la fuerza con la que se agarraba.

"¡Espero que te gusten las maromas, Pitch!"

"¡Voy a vomitar!" Gritó el conejo con una voz aguda de miedo. Pitch sonrió, inhalando el fuerte aroma.

"¡Aquí vamos!" Gritaron ambos espíritus peliblancos cuando la salida del túnel se vio. Pitch se asomó al borde de trineo y abrió grandes los ojos. Era una rampa de madera. Los renos corrieron y saltaron, empezando a correr en el aire.

"¡Klassno*!" Gritó Norte dando una voltereta en el aire.

"¡Guau!" Dijo Pitch, viendo el Taller alejarse cada vez más. El viento jugaba con su cabello, sus mechones negros tapándole la cara.

"Abróchese todo el mundo" Norte sacó una esfera de nieve y susurró. "Bosque de Burgess"

Pitch cerró los ojos cuando el trineo entró al colorido portal, desapareciendo en el aire.

-.-

"¡Jamie!" Gritó estresada la Sra. Bennett, chequeando la lista que tenía en su mano.

"¿Qué?" Le dijo el castaño algo fastidiado por ser llamado cada cinco minutos.

"¡Háblame bien, James! ¡¿Puedes llamar a tu papá?! ¡Me dijo hace media hora que vendría con el pastel!"

Jamie rodó los ojos y fue a llamar a su papá. Hace unas semanas había regresado de su viaje de cinco meses a un país cuyo nombre no recordaba y estaba muy feliz de verlo. Cuando su papá contestó, le dijo que su mamá estaba a punto de enloquecer y que no se demorara con el pastel. Su papá se rió y le dijo que lo haría lo más rápido posible.

"Dice que no demora. ¿Ya me puedo ir?"

"¿No puedes ayudar a tu madre, Jamie?" Jamie la miró como si le hubieran dicho que le tenían que cortar un brazo.

"Te pagaré veinte dólares por cada hora que ayudes"

"Okay" Dijo el joven castaño contento. Mientras ponía los vasos y platos en la mesa del comedor, escuchó a Sophie reír con sus amigas en el segundo piso, lo más probable era que les estaba contando de Jack y Pitch y los gu-¡Guardianes!

"¡Mamá! ¡Me olvidé de decirte!"
"¿Ahora qué, Jamie?"
"Jack y Pitch van a venir..." Empezó Jamie.

"Ya lo sabía, hijo. Ahora, tráeme esos va-"

"...Con los guardianes..."
La Sra. Julie continuó arreglando todo, hasta que la información fue finalmente procesada por su cerebro.

"¡¿Qué?!" Dijo plasmada.

Jamie se encogió de vergüenza por no haber avisado antes. "Sí...Pitch me dijo que quería que sea una sorpresa para Sophie..."

"¡Ay Dios, ay dios, ay dios! ¡¿Me estás diciendo que Santa Claus y el Hada de los Dientes van a venir?!" Dijo su mamá en histeria.

"Y el conejo de Pascua y Sandman también..." Masculló Jamie, pero cuando su mamá lo fulminó con la mirada, se calló al instante.

"¡Genial! Simplemente genial" Dijo derrotada, desplomándose en la silla más cercana.

"Ma, no te preocupes, ellos son geniales, te van a agradar..." Dijo su hijo tratando de animarla
"Jaja...sí, seguro, hijo"

El timbre sonó.

La Sra. Bennett volvió a gritar.

Jamie rió por lo bajó y se dirigió a la puerta, viendo a través del ojo mágico. Con una sonrisa incrédula, abrió la puerta para ver a los seis espíritus enfrente de él.

Jack y Pitch entraron normal, acostumbrados a entrar y salir de la casa. "Hola Sra. Julie" Dijeron al unísono al ver a la mamá de los Bennett meciéndose de adelante a atrás.

Jamie miró a los guardianes, quienes no podían tener la cara más roja de vergüenza e incomodidad, y luego a su mamá. "¡Ma! ¡Ven!"
La Sra. Bennett tomó coraje y se levantó del sillón, decidida a saludar a sus ídolos de la infancia. Simplemente un 'Hola Santa, gracias por esa muñeca que me trajiste a los siete, muy bonita' debía bastar.

De todas las opciones que tenía sobre la apariencia de los Guardianes...estas rompieron la escala.

Santa Claus era un hombre alto e intimidante con tatuajes; el Conejo de Pascua, un conejo antropomórfico más alto que ella; el Hada de los Dientes, una mujer cubierta de plumas multicolores, bien maquillada y hermosas alas que batían con fuerza y rapidez, como las de un colibrí; y Sandman, un pequeño hombrecito con el cabello dorado cubierto de brillante arena dorada.

No tenía derecho a sorprenderse tanto. Después de todo, el Coco había resultado ser un tímido niño de cabello despeinado...

"¿Buenas tardes, Sra. Bennett?" Le dijo Santa educadamente. Um, Santa es ruso. ¿Quién lo diría?

"..."

"¡Mamá!"

"... ¡Oh! ¡Dios! ¿Dónde están mis modales? Pasen, pasen" La Sra. Bennett se movió, dejando pasar a los Guardianes.

Jack y Pitch se negaron a moverse del sillón en el que se habían echado. ¡Los habían hecho caminar desde el bosque! ¡Bajo el sol! Y solo porque Norte creía que era mejor esconder su trineo cerca al lago de Jack.

Jamie jaló a ambos jóvenes, tirándolos al piso con un estruendo. Había que ser educados con los invitados y darles asiento.

"¡Calor!" Se quejó Jack y Jamie fue a mover el termostato de la casa.

"¿Cómo has estado, compañero?" Le preguntó Bunny cuando terminó de reír por la caída de Pitch.

"Bien...Bien aburrido"

"Jamie..." Advirtió la Sra. Bennett pero no podía dejar de mirar a los guardianes.

"No puedo creer que estén en mi casa..." Dijo levantando una mano, como si quisiera pararse y tocarlos para ver si eran reales.

"Gracias por dejarnos venir, Sra. Bennett" Dijo Tooth.

"Ajá sí...pueden decirme Julie..."

Pitch aspiró fuerte y se levantó del suelo, jalando a Jamie y a Jack lejos de la conversación. "Me dijiste que le dirías a tu mamá sobre los guardianes. ¡Está muriéndose de miedo!"

"¡Perdón, ¿sí?! Me olvidé, pero me acordé justo a tiempo... Dijo Jamie, después de salir a su amigo peliblanco.

"¿Y dónde está Sophie?" Preguntó Bunny esperanzado. Quería saludar a su pequeña Sophie, no había tenido tiempo de venir a visitarla seguido, pero quería demostrarle que seguía velando por ella.

"...Sophie... ¡Oh! Claro... ¡Sophie! ¡Tienes visitas!" Gritó Julie en dirección a las escaleras.

"Mi mamá está muy sorprendida con todo esto" Dijo Jamie pensativo. Cuando se dio cuenta de algo, el color se le fue de la cara. "Ay no"

"¿Qué pasa?" Preguntó Jack, preocupado.

"Mi papá no sabe que existen..."

"¿Tienes papá?" Preguntó Pitch inocentemente, recibiendo un codazo de parte de Jack. "Perdón Jamie...es que yo-ah"

"No te preocupes..." Murmuró Jamie, todavía plasmado con la súbita epifanía.

Escucharon el sonido de pasos en la escalera, y los seis espíritus se pararon al ver a Sophie descender. Llevaba puesta una blusa blanca y unos jeans claros, junto con unas ballerinas negras. Su cabello estaba recogido en una vincha azul y, al ver quién estaba abajo, sus ojos verdes se abrieron en asombro.

Bunny sonrió, y abrió sus brazos para recibir el abrazo de la pequeña niña.

"¡Pitch!"

Sophie corrió hacia el pelinegro y lo abrazó fuerte, las mejillas de ambos tornándose rosadas.

¿...Qué...?

"¡Feliz cumpleaños, Sophie!" Le dijo Pitch correspondiendo el abrazo fuertemente.

La boca de los guardianes, menos Jack, terminaron en el suelo y a cierto Guardián de la Esperanza se le pegaron las orejas al cráneo.

"¡Sí viniste!" Dijo Sophie contenta, sin negarse a separarse del pelinegro.

"¡Obvio sí! ¿Y qué crees? Te tengo un regalo"

Norte resopló de risa y le cerró la boca a Bunny ante la escena que tenían enfrente, pero por más que lo intentaba, su boca permanecía abierta.

No...Sophie...

Pitch se sonrojó cuando le entregó a Sophie su regalo. Era una rosa, pero no cualquier rosa. Estaba hecha de sombras y arena negra. Los pétalos brillaban con detalles azules y guindas, parecían ásperos pero eran, al igual que el tallo y las hojitas, muy suaves al tacto. Las hojas eran negras como la noche, tenía tanto detalle que parecería una rosa real si no fuera por las sombras que se movían alrededor de ella.

"Solo tienes que dejarla en un lugar oscuro y nunca se va a deshacer..."

Sophie miró la rosa por un largo rato, tocando suavemente cada oscuro pétalo, hasta que encontró su voz. "Es preciosa..."

Pitch se sonrojó aún más cuando Sophie se empinó y le dio un beso en la mejilla. "Gracias..."

Sophie se rió por la expresión anonadada de Pitch y lo tomó de la mano. "¡Quiero presentarte a mis amigas! ¡Ven!"

Sophie se dirigió a las escaleras, pero al instante se detuvo, como si hubiera recordado algo. "Ah, hola Jack, chicos. Hola Bunny"

Los guardianes, menos Bunny, sonrieron y la saludaron con la mano. Con eso dicho, Sophie y Pitch se fueron.

"Tenemos un gran problema" Dijo Jamie, todavía preocupado.
"Si con eso te refieres a que Bunny descuartizará a Pitch cuando regresemos...sí...hay un GRAN problema" Dijo el peliblanco viendo a Norte sentando a Bunny en el sillón con los ojos abiertos en completo shock.

"Sí, ¿espera, qué? No. ¡Me refiero a que mi papá vendrá en cualquier momento y no sabe que ustedes son reales!" Dijo Jamie señalando a todos los espíritus.
Los guardianes fruncieron el ceño mirándose entre sí, hasta que Jack sonrió. "¡Oh! ¡Ya sé! Si él no nos ve, evitas hablarnos cuando esté cerca y no creerá que estás loco"

Jamie se rió, y chocó los cinco con Jack. Los guardianes no estaban tan convencidos, pero el único plan que tenían, así que ni modo.

Unos minutos después, Sophie, sus amigas y un muy pálido Pitch bajaron a la sala y digamos que las pobres niñas se quedaron plantadas al suelo viendo a los guardianes. Ellos estaban un poco oxidados en el tema de convivir con niños, que no fueran Jack o Pitch, pero el Guardián de la Diversión rompió el hielo entre ellos, utilizando varios copitos de nieve mágicos.

Pitch se acercó a Jamie amarrándose el cabello y el castaño le preguntó curioso. "¿Qué pasó?"

El pelinegro tembló y le dijo. "Me querían trenzar el cabello..." Jamie no paró de reír por un rato.

Las niñas salieron al jardín a jugar y de repente, el resto de los presenten escucharon el sonido de una llave en la puerta principal. Los guardianes, Pitch y los Bennett dieron un grito ahogado. El Sr. Bennett había llegado.

La puerta se abrió y el papá de los Bennett entró cargando un gran pastel rosa claro que le tapaba la cara. Cómo logró abrir la puerta, era un misterio.

El Sr. William Bennett era un hombre alto, pero no tanto como Norte, tenía el cabello rubio oscuro, una pequeña barba y bigote y los ojos verdes como su hija. Llevaba puesto una camisa manga corta celeste, unos pantalones marrones y zapatos.

Los seis espíritus se quedaron en su lugar, sin atreverse a hacer un solo ruido. Siguieron con la mirada al Sr. Bennett, quien dijo rápidamente "hola cariño, hola Jamie" y fue a dejar el pastel en la cocina.

Todos volvieron a respirar en ese momento. Jack, Jamie y Pitch empezaron a reírse por la sincronización que hubo.

"Jamie... ¿no me vas a presentar a tus amigos?" Dijo el Sr. Bennett desde la cocina y todos dieron un gritillo.

Jack miró a los guardianes por ayuda cuando el Sr. Bennett se acercó a Pitch y a él y les extendió la mano para saludarlos.

"Buenas tardes, perdón por no haberlos saludado antes, pero si no dejaba el pastel ahorita, se me iba a caer"

"..."
"Papá... ¿los...puedes... ¡ver!?"

El Sr. Bennett lo miró con el entrecejo fruncido. "Claro que los puedo ver, ¿qué clase de pregunta es esa, hijo?"

Jamie lo miró perplejo, pensando en cómo rayos los podía ver. "Papá... te presento a-um- Jack y Pitch" Dijo señalando a cada uno.

El Sr. Bennett los analizó y ambos chicos se encogieron. "¿Te pintaste el pelo?" Le preguntó a Jack y él, quien lo miraba aterrado, dijo con una pequeña voz. "Noseñor"

"Um...ok" Fue el turno de Pitch de ser observado, y el Sr. Bennett vio cómo el pálido chico abría grande sus ojos amarillos. Le habían puesto tanto bloqueador que su piel ya no se veía gris, sino blanca pálida, algo que lo convenía bastante el momento.

"¿Son nuevos en el vecindario? Nunca los había visto antes" Les preguntó a los chicos, y Jamie respondió por ellos.

"Ajá...sí...han –han entrado recién al colegio..."
El Sr. Bennett asintió y cuando miró en dirección al resto de los guardianes, Tooth dejó de batir sus alas y ella y Sandy plantaron los pies en el suelo lo más rápido posible.

"¡Guau! ¡Pero qué buenos disfraces!" Aclamó el Sr. Bennett con una sonrisa, y Julie se tapó la boca con una mano, entre asombrada y preocupada.

Los cuatro guardianes rieron nerviosamente con un intento de sonrisa. "Jaja...sí..." Dijo Norte, sobándose la barba.

"¡Se parecen bastante a los personajes que le gustan a Sophie!" William los miró de pies a cabeza. "Déjenme adivinar...Santa Claus, el Conejo de Pascua, Sandman y... ¿el hada de los dientes? Que diseño más original..." Dijo mirando a Tooth, quien tenía la cara completamente roja.

Jamie, Jack y Pitch estallaron en risa cuando el papá de Jamie le preguntó a Bunny si el disfraz no le daba calor.
"No sabía que tu papá era creyente"

"No creo que él mismo sepa"
La Sra. Bennett intervino cuando su esposo empezó a jalarle las orejas. "Amor, ya que ya llegaste, ¿qué tal si salimos todos al jardín?"

"¡Buena idea!" Gritó entusiasmado el Sr. William, yendo a paso apresurado al patio trasero en donde la fiesta se iba a celebrar. La Sra. Julie lo siguió.

Jamie, Jack y Pitch fueron los siguientes y los Guardianes se quedaron un rato más en su sitio.

"William Bennett no tiene luz en Globo" Murmuró Norte.

La reunión continuó bastante normal. Los Guardianes jugaron con las niñas, quienes no podían creer que su amiga Sophie había tenido razón todo este tiempo, y le dijeron que les dirían a sus otros amigos que eran reales.

Las niñas estaban cerca de Tooth, diciéndole que era muy linda y sus coloridas plumas muy lindas, y de Bunny, diciéndole que era muy suave y genial. Bunny les sonreía a cada una, pero no podía ignorar esa sensación de odio que crecía dentro de él cada vez que veía al pelinegro. Sophie ya no lo quería por su culpa, era toda su culpa...

Sentados bajo la sombra de unos toldos, estaba Pitch con Sandy, conversando con él a la antigua (con lenguaje de señas, ya que todos estaban medios asustados de usar sus poderes por lo que pasó con el Sr. Bennett) y viendo a las niñas comer dulces (Tooth fruncía el ceño cada vez que lo hacían). El Sr. William se le acercaba de vez en cuando, diciéndole que debía tomar sol, que estaba muy pálido, pero Pitch se reusaba educadamente.

De repente, un chorro de agua le empapó la cara completamente. Cuando dejó de toser, vio a Jamie y a Jack con pistolas de agua. La escarcha en los hombros de Jack se había derretido, pero Jack seguía con una temperatura baja, se podía sentir el frío que emanaba.

"¿Qué pasa, Coco? ¿Miedo al agua?" Le dijo Jamie retadoramente y Pitch sonrió, atrapando la pistola que Jack le lanzó.

Corrió detrás de ellos, no viendo cómo Sandy se mordía el labio, preocupado.

Después de unas cuantas vueltas alrededor de la casa, Pitch terminó empapado de pies a cabeza. El agua helada (cortesía de Jack) goteaba de su casaca y se la tuvo que quitar, pero no había problema; el sol estaba en su punto más fuerte y debía secar rápido.

Jamie le ofreció una toalla, y Pitch la aceptó gustoso, secándose la cara, pero al mismo tiempo quitándose los restos del bloqueador sin saber. Jack todavía tenía el bloqueador, Jamie y él sabían que mojar a Jack en la cara no era la mejor idea...

Jamie y Jack desaparecieron después de eso, dejando a Pitch nuevamente solo. No pudo evitar sonreír al ver a Sophie jugar con sus amigas a lanzarse la pelota. Todas las niñas reían, pero sus oídos solo funcionaban para escuchar la suave risa de su primera creyente, de Sophie, el adorable timbre de su voz.

Un ardor en el brazo lo trajo de vuelta a la realidad. Miró sus brazos, y se mordió el labio, preocupado. Al estar en polo manga corta, estaba más expuesto al fuerte sol que había y sus brazos ardían por la luz.

Las sombras estaban en frente de él, solo tenía que dar un par de pasos y se podía esconder pero justo un balón voló sobre él y Sophie salió corriendo detrás de él.

El pelinegro siguió a Sophie con la mirada. El balón había aterrizado al otro lado de la calle y la rubia cruzó la pista.

Pitch olfateó ligeramente el aire y frunció el ceño cuando sintió algo-no, dejó de sentir algo. Por quedarse mirando que Sophie esté bien, se había olvidado de ir a la sombra y su rostro también había empezado a quemar.

El sonido de un derrape se escuchó a lo lejos. Era un carro y estaba doblando la esquina a gran velocidad. Pitch notó que el conductor estaba ebrio.

¿Dónde está Sophie?... ¡Ay, no!
Sophie había visto el carro, y Pitch sabía que lo había hecho, pero había cruzado de todos modos. ¿¡Por qué lo hizo!? Él sabía por qué. Eso que había dejado de sentir era el miedo de Sophie...pero un miedo no puede desaparecer de repente, ¿o sí?

El carro se acercaba.

¡Pitch! ¡¿Qué esperas?!

¿Dónde estaban los guardianes? No tenía idea, parecía que habían desaparecido. Lo único que podía ver era el carro, Sophie, el sol, las sombras...todo tan cerca...

¡Ve a las sombras! ¡Te vas a quemar! Es culpa de la mocosa por no ver por dónde va.

¡Pitch! ¡Es tu amiga!

¡Ve a las sombras! Con nosotros...

El carro se acercaba. Pitch no sabía qué hacer.

¡Pitch!

¡Imagina el miedo que todos sentirán después!

¡Kozmotis la salvaría!

Eso hizo el efecto.

"¡Sophie, cuidado!"

Pitch se alejó de las sombras y corrió hacia la pista, materializando su cayado. El carro estaba casi en delante de Sophie y Pitch se puso en frente, jalando a la niña de la cintura para el otro lado con la curvatura de su cayado.

El carro siguió de frente, Pitch no tuvo tiempo de moverse cuando el carro pasó a su lado, golpeando con el metal hirviendo todo su lado derecho. Pitch gritó con todas sus fuerzas cuando escuchó su hombro sonar al irse para atrás, su pie tampoco se salvó de ser arrollado.

Pero eso no le importó, tenía que saber si Sophie estaba bien. Antes de que pudiera ir siquiera con ella, la niña se levantó del suelo (la fuerza con la que Pitch la había sacado de la pista la dejó allí) y corrió hacia él.

"¡Pitch!" Dijo preocupada, abrazándolo, aunque eso solo hizo que Pitch sisee de dolor.

"¡Sophie! ¡Te pudiste haber hecho daño! ¡¿Por qué no cruzaste con cuidado?!" Pitch sopló un poco de arena negra a sus ojos y algo en la mirada de Sophie cambió. Miró a la pista, y sintió miedo, ella no se lastimó, pero Pitch sí. Sus ojos se llenaron de lágrimas al ver a Pitch agarrando su hombro, sangrando y adolorido.

"¡Perdón, Pitch!" Gritó Sophie con los ojos lloroso, aunque sabía que eso no arreglaría nada.

El pelinegro dio una sonrisa, aunque terminó volviéndose una mueca, e intentó abrazarla para consolarla. A él no le importaba estar así, aun cuando todo su cuerpo ardía, él no quería que ella sufra. No logró seguir en pie sin embargo, cuando se desplomó al suelo, golpeándose la cabeza en la acera. Su pie dolía mucho y el sol le caía directamente en la cara, había mucha luz, mucha, todo ardía. No podía respirar. Sophie le movía el brazo, pero no la escuchaba, solo los gritos de la voz mala y las sombras alrededor de él y, mientras que, con una vista borrosa, veía sus brazos ponerse blancos, no estaba seguro, pero ¿no estaba su brazo cada vez más transparente?

"¡PITCH!"

Norte había regresado de la luna sabe dónde. Ver a su hijo en el suelo, mientras su hombro ensangrentado miraba en dirección equivocada, no era lo que esperaba ver al regresar.

Sandy se abrió paso entre él para ir con el pelinegro, pero Norte quería ser el que ayudara a Pitch, y empujó a Sandy. Sandy lo empujó. Norte lo empujó. Y así continuaron peleando, ninguno avanzando.

Pitch sintió que alguien tomó su mano y tiró de ella suavemente para hacer que abra los ojos. No quería. La luz quemaba, dolía, pero lo hizo. Esperaba ver a Norte, Jack, Sandy o Tooth. En realidad, esperaba ver a cualquiera en frente de él. A todos menos a Bunny.

"B-b-bu-"

"Shush, tranquilo, no te voy a hacer nada...ven" Bunny lo ayudó a levantarse, agarrándolo de la cintura y diciéndole que se apoye en él.

Bunny lo ayudó a caminar, tapando su cara con su casaca y lo sentó delicadamente en las sombras, todavía agarrando su hombro. Sophie corrió hacia Bunny, llorando y escondiendo su cabeza en el pecho del guardián.

"Pitch...yo...cómo lo siento, compañero..." Dijo Bunnymund con las orejas pegadas al cráneo. Él había sido el único que había estado presente cuando todo esto ocurrió. Sophie había cruzado y todo estaba bien, hasta que el carro apareció. Áster no había reconocido el peligro que este representaba, no había tenido miedo por Sophie hasta que fue muy tarde. Y fue allí cuando el niño corrió.

Bunny todavía no lo podía creer, Pitch había puesto su vida en peligro por Sophie, por una niña. E-eso nunca lo hubiera hecho el Pitch Black que él conocía...

"Perdón, compañero...me-me demasiado equivoqué sobre ti..." Bunny pasó una mano por su cabello suavemente, haciendo que al principio Pitch se encogió de miedo, pero terminó aceptando la suave pata de Bunnymund.

El resto de los guardianes se acercó a Pitch y no quisieron hacer otra cosa más que abrazarlo y no dejarlo ir. Todos se encogieron sintiéndose culpables al ver los brazos, el cuello y la cara de Pitch quemadas, no sabían cómo estaba el resto de su cuerpo, pero las sombras ya empezaban a cubrir sus heridas.

"Pitch, hijo"

"¡Todo va a estar bien!

"¡Ay, dios mío! Hay que llevarlo al Polo"
"Perdón por no haber estado aquí, Pitch"

El Sr. y la Sra. Bennett aparecieron y al ver al chico herido y a Sophie llorando, agradecieron que las otras niñas estuvieran adentro buscando algo para traer a jugar acá.

"¡Voy a llamar a una ambulancia!" Anunció el Sr. Bennett y todo el mundo gritó. "¡NO!"

Sophie dejó de llorar en el pecho de Bunny y se abrió paso entre los otros guardianes, arrodillándose al lado de Pitch, quien tenía los ojos cerrados.

"¡Perdóname, Pitch! ¡To-todo esto es-es mi-mi culpa! Soy una tonta, estás lastimado por mi culpa, debí haber sido yo-" Pitch la detuvo tomando su mano.

"No digas eso Sophie... ¿cómo crees que dejaría que te pasara algo? Hey...no llores" Pitch le levantó su rostro con un dedo, limpiando suavemente sus lágrimas. "Lo volvería a hacer una y mil veces si eso significa que estarás a salvo... ¿sabes por qué?"

"...N-no"

"Porque te quiero..." Dijo Pitch a su primera creyente con un leve sonrojo.

Sophie sonrió brillantemente a pesar de las lágrimas y abrazó a Pitch con cuidado, su hombro había dejado de sangrar por estar en las sombras, pero estaría mejor adentro de la casa.

"Yo también te quiero..." Le dijo, apoyando su cabeza en su hombro y luego dándole un beso en su mejilla. "Eres mi héroe..." Le susurró, y Pitch sonrió levemente.

El dolor parecía valer la pena...


Jajajaja qué tal?! Comenten por favor! Me motivan para continuar y me alegran el alma :D

Díganme por qué creen que William ve a Pitchy y a los guardianes y la respuesta más creativa será premiada con una galleta (::) XD jajajajaja

*сын: hijo

*Klassno: genial!

* Frost-bite: Congelación. Cuando se lastima la piel por exponerse a temperaturas muy bajas. Me dio risa porque 'bite' es 'mordida' y Frost...mordida de Frost, entienden? jejeje...je

Hasta pronto y nos vemos en el próximo capítulo que será muy muy importante *sonrisa malévola* Chau chau!