Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.
La Historia Interminable
Dejar marchar a Rachel era siempre difícil, aunque esta vez, saber que sería solo por un día mitigaba casi por completo la pena, pero despedirse de su hija sin saber con exactitud cuándo iba a volver a verla era…no tenía palabras. Pero tenía dos razones para consolarse, la primera era que por fin había tenido el valor de acordar un horario para hablar con ella a diario por teléfono y al menos una vez a la semana por Skype, y la segunda razón era el pequeño regalo que había escondido en la bolsa de Beth y que esperaba que eso las conectara de algún modo.
El malestar que había dejado de sentir al despedirse de su novia, volvía ahora al hacerlo de su hija, y si las primeras despedidas de Rachel las había superado a base de tortitas y chocolate, con su pequeña no iba a ser diferente, por suerte conocía el mejor lugar con el mejor servicio. Aunque una sonrisa no fue lo que encontró al llegar allí.
¨ ¿Te conozco?¨ Dijo la chica tras la barra.
Quinn puso los ojos en blanco sentándose en el primer taburete libre. ¨ Kens-¨
¨ En serio, me recuerdas a alguien¨ Interrumpió ella sin un ápice de amabilidad. ¨ ¡Ya sé! Tenía una amiga muy parecida a ti pero no puedes ser ella porque ella lleva como un mes sin dar señales de vida¨
La rubia tuvo la decencia de mostrarse culpable pero eso no la iba a detener. ¨ Kensi, lo siento pero…¨
¨ Has estado muy ocupada, el trabajo, tu novia, los viajes…me sé todas las excusas. ¿Vas a tomar algo o solo vas a ocupar un sitio? Porque tengo gente a la que atender¨ Le increpó levantando la cabeza por encima de ella hacia el local casi lleno.
¨ Tortitas con chocolate, mucho chocolate¨ Suspiró viéndola marchar. Era cierto que últimamente había estado algo distante pero no era para tanto ¿no?
Las clases y el estudio la mantenían ocupada durante la semana y luego, los fines de semana, estaban las visitas de Beth, Rachel o sus propios viajes, y sí que podría haber llamado a su amiga pero sabía que estaba bien, Julie se lo había dicho y Steve también, aun así podría haber llamado, debería haberlo hecho. Pero entonces ella habría notado que algo estaba pasando, que le estaba ocultando algo y eso no podía ser. Aún no.
¨ ¿Algo más?¨ Preguntó dejando bruscamente el plato repleto de tortitas con chocolate frente a la rubia, distrayéndola de sus pensamientos. Quinn negó y antes de poder decir nada más, su amiga ya estaba lejos de ella.
Degustó con parsimonia el que era uno de sus platos favoritos, puede que Rachel no lo clasificara como una comida y mucho menos lo aprobaría a aquellas horas, pero a ella le había ayudado a sobrellevar los años en la universidad, y desde luego era lo mejor cuando llegaban de madrugada después de una buena fiesta.
Entre bocado y bocado vio como Kensi trataba con amabilidad fingida al resto de clientes, y su teléfono móvil salir cada poco tiempo del bolsillo de su delantal, lanzándolo donde mismo cada vez con más rabia. Definitivamente a su amiga le pasaba algo más que estar molesta con ella y no se iba a marchar de allí sin averiguarlo.
Pero primero…su propio teléfono estaba sonando y era Beth que probablemente ya habría descubierto su sorpresa. Quinn se hizo la distraída. ¨ Hey Beth ¿todo bien? ¿Ya habéis llegado?¨ No le pasó desapercibida la mirada de su amiga nada más escuchar el nombre de su hija.
¨ Si y no¨ Contestó a ambas preguntas.
¨ Entonces…¨ Quinn la escuchó suspirar al otro lado y por un momento temió que su sorpresa no hubiera sido bien recibida. Porque estaba segura que a esas alturas del viaje ya había sido descubierta.
O sí. ¨ Gracias¨ Fueron las palabras de la pequeña que le hicieron suspirar aliviada y sonreír como una idiota.
¨ No sé de qué me hablas pero de nada¨ Escuchó la risa de Beth al otro lado y el sonido de las páginas de un libro siendo pasadas con lentitud. Quinn pensó un momento lo que diría su chica si supiera que era capaz de reconocer ese sonido a través del teléfono y su sonrisa creció un poco más. ¨ Avísame cuando estés en casa¨ Le pidió después de un momento de silencio, imaginando que su niña se habría perdido ya entre las palabras de aquel libro que tanto recuerdos le traía. Se preguntó qué personaje desearía ser. ¿El joven protagonista Bastián? ¿La niña Emperatriz, monarca de Fantasía? ¿O por el contrario se vería cautivada por el pequeño guerrero Atreyu como ella? Tendría que preguntárselo en otro momento.
¨ Beth ha pasado el fin de semana en Nueva York¨ Aprovechó para informar a su amiga cuando pasó a su lado. ¨ Conmigo¨ Aclaró esperando algún tipo de respuesta.
Nada.
¨ ¿Se puede saber qué te pasa?¨ Inquirió frunciendo el ceño. ¨ Y no me vengas con ´nada´ porque no te creo¨ Le advirtió señalándola con el dedo. Podía estar molesta con ella, sí, pero había algo más porque Kensi no habría dejado la oportunidad de preguntarle por su pequeña, solo la había visto una vez pero la adoraba casi tanto como ella, y después de Rachel, su amiga era quién más se había alegrado al saber que la conocería.
El silencio duró menos de sesenta segundos y cuando la chica por fin entendió que ella no iba a rendirse, le hizo una señal para que la siguiera detrás de la barra.
¨ Hey! Soy yo, puedes contarme lo que sea, ya lo sabes¨ Susurró Quinn buscando la mirada de su amiga. Tenía que ser algo grave para que a Kensi le costara hablar porque normalmente había que callarla.
¨ Es Steve, está muy raro últimamente¨
La rubia frunció el ceño ante las palabras de su amiga, ella había hablado con él hacia una semana y el chico estaba entusiasmado y nervioso pero no raro. Aunque ella sabía lo que tramaba y Kensi no. ¨ ¿Raro en qué sentido? ¨
¨ ¡Raro! ¨ Repitió exasperada. ¨ Tiene llamadas de trabajo a todas horas ¿Pero si son de trabajo porque se va a otra habitación para hablar? ¿O porque susurra cuando paso por su lado? Además…¨
¨ Además ¿Qué?¨ Quiso saber qué otras cosas delatadoras había hecho el idiota de su amigo ¡y eso que le había dicho que actuara con normalidad! Hombres.
Kensi suspiró sentándose en la silla más cercana. ¨ Es la tercera vez que va a Maryland esta semana, creo que me engaña¨
¨ ¡¿Qué?! ¡No! ¨ Aquello se iba a volver una locura si Steve no hacia lo que tenía que hacer. ¨ Kensi, escúchame ¨ Le pidió agarrando su mano. ¨ ¿Me estas escuchando?¨Ella asintió en silencio. ¨ Conocemos a Steve desde hace muchos años y sabes tan bien como yo que nunca te haría algo así¨
¨ Entonces los viajes, las llamadas…todos podemos equivocarnos Q¨ Se lamentó. Ella misma, una vez, antes de conocer al chico había cometido uno de esos errores. ¨ Solo quiero que me lo diga ¿sabes? Si es un error, si ha sido algo de una vez, no sé…podríamos arreglarlo¨
¨ Steve te quiere, todo tiene que tener una explicación¨ ¡Claro que la tenía! Ella la sabía y le estaba matando no poder decírselo a su amiga. ¨ ¿Cuándo vuelve?¨
¨ Se supone que mañana¨
¨ Cuando vuelva te lo explicará todo y nos reiremos de tus ideas locas¨ Le aseguró dándole unos suaves golpecitos en la cabeza. ¨ Y no vuelvas a decir que Rachel es melodramática, creo que le ganas¨ La acusó consiguiendo media sonrisa que valía millones.
¨ ¿Cómo esta Beth?¨ Quinn sonrió inmediatamente, sabía que su amiga no podía pasar sin saber de su pequeña. El encanto Fabray.
Si, si, no son imaginaciones de nadie que lea esto, es un nuevo capitulo!
Así que, si queda alguien al otro lado, pido disculpas por la falta de actualizaciones
y aseguró que habrá otra muy pronto.
Gracias por leer.
Saludos.
